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Nacionales - 23-02-2019 / 08:02
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Así no hay lawfare que alcance

Así no hay lawfare que alcance
Lawfare significa la utilización de la ley y de los procedimientos jurídicos como arma de guerra: elegido un sector, por ejemplo político, como enemigo, la ley y los procedimientos judiciales son utilizados por los agentes públicos como una forma de perseguir a aquellos que fueron estigmatizados como enemigos. Lawfare es la judicialización de la política. Distintos actores sociales, desde el Poder Judicial hasta los grandes medios de comunicación, obran juntos en contra de un espacio político opositor.
Ya en marcha el año electoral, avanza la caravana zombie de fiscales, abogadas denunciantes y periodistas especializados por los canales amigos para hablar sobre supuestos hechos ocurridos hace alrededor de una década -a veces incluso más, otras un poco menos-, machacando sobre presuntas afirmaciones de arrepentidos, poco importa si se comprueban veraces.
 
El término anglosajón "lawfare", se divide en law (ley) y warfare (guerra), que hace referencia a una "guerra jurídica": el uso del sistema judicial para desacreditar a un adversario político. El neologismo fue creado por el profesor Charles J. Dunlap Jr., de la Duke University School of Law estadounidense. En 2001 lo definió, como "el uso de la ley como un arma de guerra".
 
Lawfare significa la utilización de la ley y de los procedimientos jurídicos como arma de guerra: elegido un sector, por ejemplo político, como enemigo, la ley y los procedimientos judiciales son utilizados por los agentes públicos como una forma de perseguir a aquellos que fueron estigmatizados como enemigos.
 
Lawfare es la judicialización de la política. Distintos actores sociales, desde el Poder Judicial hasta los grandes medios de comunicación, obran juntos en contra de un espacio político opositor.
 
La estrategia del lawfare ha dado excelentes resultados en el continente, ningún consultor serio dejaría de aconsejársela a Cambiemos. Pero, a esta altura, como recurso para garantizar un triunfo en las urnas se ve escaso por al menos dos cosas.
 
Una, porque la doble vara de Comodoro Py queda cada día más al descubierto, el affaire en torno al fiscal Carlos Stornelli es elocuente al respecto. Dos, sólo lawfare como estrategia es nada dada una realidad que se empecina en llevarle la contra al macrismo, que ya prácticamente abandonó toda perspectiva de mejora económica y sólo aspira a que la situación no se desmadre de aquí a octubre.
 
Como define el abogado Pablo Slonimsqui en su libro Forum Shopping, reloaded: "El actual gobierno, que si está del lado de la ley y el orden no lo hace de un modo convencional, cada vez tiene menos confianza en las venganzas sutiles y se inclina abiertamente por la brutalidad, única alternativa válida cuando los deseos del individuo chocan con principios reconocidos por una sociedad civilizada; en este caso, lo que se conoce, en términos generales, como debido proceso".
 
Mientras esta sucesión increíble de hechos ocurren en Tribunales y alrededores, en la vida real la gente sufre las consecuencias de un modelo económico en coma, sostenido por alfileres.
 
La idea de Cambiemos era que con su llegada a la Casa Rosada -con sus aires mundanos y emprendedores-, el pago a los fondos buitres y la apertura de la economía, llegarían las inversiones a raudales. A cambio de eso, Macri anda ofreciendo limones y huevos en India mientras que Coca Cola, nada menos, declara aquí el concurso preventivo de crisis. La sensación es que así no hay lawfare que alcance.
 
La Opinión Popular

 
Hay todavía algunos meses por delante hasta las elecciones, cuesta imaginar cómo se desarrollarán los acontecimientos porque ya adquieren características rocambolescas, incluso risueñas si en el medio no estuviera en juego el destino de algunas personas.
 
El ex vicepresidente Amado Boudou, aún sin sentencia firme, fue llevado a la cárcel por tercera vez en menos de dos años. Da la sensación que lo liberan sólo para volver a tener el título de la nueva detención. Esta vez, los responsables de devolverlo a Ezeiza fueron los camaristas Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Juan Carlos Gemignani.
 
Este último es el mismo camarista que un par de años atrás fue denunciado por una secretaria del tribunal, quien lo acusó de privarla de su libertad durante dos horas por negarse a inventariar unas cajas.
 
En su intento de explicación del fallo sobre Boudou, y en una vuelta de rosca de la retorcida "doctrina Irurzun", Gemignani admitió que en el caso de ex vice no había riesgo de fuga ni posibilidad de entorpecimiento de la investigación, sino que directamente la presunción de inocencia ya no corría para él.
 
"Más allá de la sentencia si está firme o no", avisó, mandando al archivo el Código, quien hoy ocupa nada menos que la presidencia del principal tribunal penal.
 
Hay tantos casos judiciales para un lado y el otro cada día que pasan desapercibidos o en cuestión de horas quedan al olvido. Por ejemplo, la sala de la Cámara Federal que justamente integra el doctrinario Martín Irurzun junto a Leopoldo Bruglia confirmó el jueves el procesamiento por violación de secretos -incluso añadiendo de paso el cargo de abuso de autoridad- al ex titular de la Procuraduría Antilavado (Procelac) Carlos Gonella por haber escrito dos tuits en el que informaba sobre una investigación en marcha contra una jueza de primera instancia María Gabriela Lanz y su pareja. El delito imperdonable de Gonella, en verdad, es que lo había designado la procuradora Alejandra Gils Carbó.
 
Por el contrario, para que no se diga que son todas pálidas, el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, fue sobreseído por la Corte Suprema de la investigación que se le había iniciado por aquella declaración del arrepentido brasileño del caso Odebrecht.
 
Pero eso no termina ahí, los fiscales Delgado y Rodríguez tienen una causa abierta por  "abuso de autoridad" e "incumplimiento de los deberes de funcionario público" por sus intervenciones en la investigación.
 
Y ya que hablamos de los manejos de Comodoro Py, no se puede dejar de hacer mención a las ocho citaciones a indagatoria que libró contra Cristina Kirchner para este lunes 25, aniversario del nacimiento de Néstor Kirchner.  
 
Varias indagatorias son derivadas del caso de los cuadernos, como es la relacionada con la importación de Gas Natural Licuado (GNL).  La abogada Graciana Peñafort detectó que en esta causa el testigo estrella es nada menos que el falso abogado Marcelo D'Alessio, quien declaró dos veces "espontáneamente" en noviembre pasado frente al fiscal Stornelli, que ni siquiera tenía delegada la causa.
 
Las declaraciones, sin embargo, fueron agregadas al expediente recién unos días atrás y usadas como prueba para reemplazar la pericia trucha realizada por David Cohen, quien en su momento había calculado la friolera de 7 mil millones de dólares de sobreprecios. Los especialistas que lo revisaron dijeron que el cálculo era un disparate.
 
El uso de la prisión preventiva al antojo de jueces y fiscales, incluso pasando por alto el Código como admitió Gemignani, deja la vía libre para casos de extorsión como el de D'Alessio.
 
El celular del falso abogado puede dar muchas pistas sobre el entramado que existe entre un sector de Comodoro Py, los medios de comunicación y los servicios de inteligencia, tanto locales como extranjeros.
 
Hasta hace poco presentado como una especie de eminencia gris sobre el hampa, D'Alessio pasó en un abrir y cerrar de ojos a trastornado y delirante. Excepto, claro, en la frase de su declaración en la que desligó a Stornelli de la extorsión al empresario Pedro Etchebest. En ese instante, al parecer, D'Alessio habría tenido un momentáneo rapto de lucidez.
 
Lo que trascendió ayer de las pericias del teléfono es que los mensajes con Stornelli eran reales, por lo que el fiscal tendrá explicaciones que dar. Este sector desespera por hacerse de esa causa, que reclama el juez Julián Ercolini, otro de la cofradía.
 
La caravana zombie considera lógico quitarle la causa al juez de Dolores Alejo Ramos Padilla, ya que se trataría de un miembro de Justicia Legítima. Así las cosas, sólo pueden administrar justicia quienes se declaran antikirchneristas y no hay motivo de jurisdicción que valga.
 
Al tenue intento del Banco Central de bajar un poco las tasas de interés, el dólar respondió con un respingo, por lo que desde Vietnam, donde se encontraba Macri de gira, llegó la orden de subir las tasas de nuevo y no hacer olas.
 
Ya nadie imagina una recuperación para este año, la única aspiración es que el dólar no se dispare mantenido con el respirador artificial del FMI. La fuga de capitales en enero llegó al récord de 2 mil millones de dólares y, según el cálculo difundido por la Cepal, la deuda externa ya alcanzó el 97,7 por ciento del PBI. Sí, se llevaron un PBI.
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: Página12
 

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24-03-2019 / 10:03
Cuando en enero se difundió su foto con Miguel Lifschitz, un tuitero macrista se burló, con cierto talento: "Buena pareja para jugar a las bochas". Una semana más tarde, cuando apareció en sandalias y medias, la reacción fue hilarante y masiva. Pocas semanas después, el principal logro de Roberto Lavagna fue que dejaran de tomarlo en chiste.
 
"Estoy caliente. Muy caliente -casi gritó el presidente Macri esta semana- Otra vez volver a escuchar los que proponen ese atajo, esa solución mágica, que nos desliga, nos relega, de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo, pero convencidos. Es in-so-por-ta-ble".
 
Unos días antes, en un reportaje con Luis Majul, Macri había acusado erróneamente a Lavagna de haber impuesto retenciones, había criticado su negociación de la deuda externa privada del 2005 -un hecho ciertamente virtuoso- y le había adjudicado, también erróneamente, haber participado de los gobiernos que hundieron el país en los "últimos cuarenta años".
 
Pero no fue solo Macri. El jefe de Gabinete Marcos Peña sostuvo que Lavagna era igual que Cristina Kirchner, y que ambos eran "retrógrados, conservadores y reaccionarios".
 
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, sostuvo que se puede crecer al 9 por ciento "haciendo todo mal" y le recriminó a Lavagna que pisara las tarifas y defaulteara la deuda externa. Dujovne no explicó si se puede producir inflación, endeudamiento y recesión, todo al mismo tiempo, "haciendo todo bien".
 
La crítica de Elisa Carrió fue más personal. Aburrido, soberbio, viejo y usa sandalias con medias: cuestión de gustos.
 
El ex viceministro de Dujovne, que volvió a Estados Unidos luego de un breve período de heroico patriotismo, se llama Sebastián Galiani: "Viene con Duhalde y Barrionuevo", acusó, sin recordar que Duhalde y Barrionuevo hasta hace dos días eran aliados de su Presidente.
 
¿Por qué se ponen tan nerviosos en el Gobierno de Cambiemos? Por débil que sea la candidatura de Lavagna, ofrece un refugio a votantes de Macri que están desencantados con él y resisten la candidatura de Cristina.
 
Esos votantes estaban a la intemperie: ahora tienen dónde ir. Potencialmente, Lavagna ofrece la posibilidad de un voto opositor sin que eso signifique avalar la corrupción que mancha a Cristina y su entorno.
 
Pero puede haber una razón más trascendente para el enojo macrista de estos días. Lavagna le plantea a Macri la discusión sobre sus desaciertos económicos sin ofrecerle los flancos que, alegremente, a cada paso, regalan las huestes de Cristina.

23-03-2019 / 09:03
Una actividad cerrada y de gestión volvió a traerle complicaciones a Mauricio Macri. El Presidente terminó ofuscado con un obrero que hizo el gesto de la "V" peronista mientras se fotografiaba en el Paseo del Bajo.
 
El enojo y posterior reto ocurrieron ayer, pero la escena se viralizó hoy y muestra una faceta de Macri desconocida para el público.
 
Al percatarse del gesto del obrero, un Macri visiblemente enojado le ordena que se aparte y salga de la foto. Mientras, Horacio Rodríguez Larreta observa la escena junto a María Eugenia Vidal.
 
Si bien la imagen circula sin audio, parece una verdadera pesadilla para los asesores del PRO que durante años se esforzaron por cambiar la imagen del Macri frío y distante. "Faltó una sonrisa", se resignó uno de sus más fieles laderos que vivió la transformación que le permitió llegar a la Presidencia.
 
"Lo que pasa que antes no te podías acercar a un Presidente y ahora cualquiera le falta el respeto", analizó un dirigente macrista que pidió mantener su nombre en reserva.
 
Un mes atrás el mandatario fue escrachado por otro obrero que lo abordó en medio de un acto oficial del plan Procrear en el sur de la Ciudad y le reclamó que hiciera "algo".
 
"Soy un laburante, vivo día a día, todos los días a las 5 de la mañana me levanto", sorprendió el obrero a Macri, que intentaba meter un bocado. "Perdón que se lo tengo que decir, con respeto, no me importa el Gobierno pasado, ahora es el problema", advirtió el trabajador.
 
"Tratemos de hacer rápido las cosas, se lo pido por favor presidente, estamos peor", aseveró el obrero. Macri intentó darle un final al episodio al buscar un abrazo de compromiso con el trabajador de la Uocra. "Hagan algo, la concha de mi hermana", fue el último comentario que deslizó el trabajador.
 
La Opinión Popular

23-03-2019 / 09:03
El espía Marcelo D'Alessio puso por primera vez al macrismo a la defensiva desde que asumió el gobierno. Hostigado por la crisis, la alianza Cambiemos contraatacó siempre con alguna denuncia amplificada por la corporación mediática.
 
Esta vez, al tiempo que la crisis es devastadora, la denuncia surgió con una potencia inusitada desde la oposición y logró romper el blindaje mediático para impactar de lleno en el ámbito judicial. El gobierno aparece inerme ante la espiral ascendente de una crisis que no puede controlar y el frente judicial se le desmorona.
 
En medios políticos ya se habla de que Mauricio Macri no está para ninguna reelección en este contexto. Y se espera que la movilización del 24 sea de una gran masividad por el clima de fuerte malestar. "Por la Patria que soñamos, contra la miseria planificada", es la consigna.
 
Con el dólar que sube, las tasas de interés más altas del planeta y una inflación que está entre las primeras de todo el mundo, el gobierno ya no puede recurrir a su bazooka judicial para distraer la atención porque tiene en aprietos a uno de sus principales alfiles, el fiscal macrista Carlos Stornelli.
 
La reacción frente a la investigación del juez Alejo Ramos Padilla y la detención de D'Alessio fue casi instintiva o impulsada por el pánico. Cambiemos no la derivó hacia ninguno de sus operadores subterráneos.
 
El disparo salió directamente de la Casa Rosada. Y hubo otras defensas también a la desesperada, mientras el jueves se producían grandes movilizaciones espontáneas en Buenos Aires, Dolores y Mar del Plata, pero en defensa del juez.
 
Si la Magistratura o la Corte aceptaban ese acto intervencionista casi brutal de Macri hubieran quedado en evidencia. No solamente como agentes de un poder que tendría que ser independiente, sino que también hubiera dado todo el aspecto de reacción corporativa en defensa del fiscal. El Ejecutivo trató de atacar desde la Magistratura y la Corte a un juez que está investigando al poder político. Ese desmanejo tuvo fuerte repercusión en el exterior.
 
No fue solamente el gobierno el que se salió de caja. La reacción de Elisa Carrió está entre las más desquiciadas de su curriculum. Y hasta la misma diputada Graciela Camaño -del ala del massismo que resiste cualquier contacto con el PJ y los K- atinó a salir en defensa del fiscal Carlos Stornelli, cuyo proceso puede embarrar a gran parte del mundo político que se benefició de las andanzas de D'Alessio con el fiscal.
 
El rechazo de la Cámara de Mar del Plata a la recusación del juez, planteada por Stornelli y la respuesta afirmativa de la Corte al pedido del juez de respaldo material, más el probable fracaso del pedido de juicio político en la Magistratura, dan cuenta de que el ámbito judicial optó por un camino más complejo que el propuesto por el macrismo.
 
Entre la crisis económica y este escándalo de espionaje ilegal para alimentar causas judiciales, el lawfare o guerra jurídica, una práctica muy usada por el macrismo para reemplazar a la política, perdió credibilidad.

22-03-2019 / 12:03
El rebrote inflacionario, la ola de despidos y la nueva corrida al dólar le llegaron al Gobierno de Mauricio Macri en el peor momento político posible, con su imagen pública en picada y la pólvora de la corrupción K mojada por el creciente escándalo del espía Marcelo Dalessio.
 
Desesperado por huir hacia adelante, el Presidente apeló esta semana al viejo truco de mostrar autoridad con un puñetazo a la mesa. Pero el efecto fue, como suele pasar cuando se sobreactúa, el contrario: el establishment lo mira perplejo, Wall Street espera sin jugar una sola ficha, la Corte Suprema lo ignora, sus aliados toman distancia, la CGT se despereza y el peronismo sonríe, al fin, ante la perspectiva ahora menos remota de que el ballotage termine enfrentando a dos opositores.
 
La metáfora desafortunada de la semana corrió por cuenta del presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, a quien secundará por lo que le quede de mandato el fallido exvice de Federico Sturzenegger en el Central, Lucas Llach. "¿Qué prefieren, estar en un auto a más de 100 kilómetros por hora que va hacia la pared o haber chocado ya con la pared y no tener más que un par de huesos rotos?", preguntó González Fraga a un auditorio de financistas, quienes por las dudas no arriesgaron respuesta.
 
Muerte o dunga-dunga. Casi tan alentador como el "estamos bailando en la cubierta del Titanic" que soltó Dante Sica ante bodegueros.
 
En el campo rumian su malestar por el regreso de las retenciones y la suba de costos, dos coletazos de la devaluación de fines de septiembre. Hasta reaparecieron juntos los referentes de la vieja Mesa de Enlace de 2008, aunque esta vez para castigar a Macri. Fue un lamento muy sintomático del momento que se vive en el empresariado.
 
Conmovidos o irónicos, los integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA se cansaron de reenviar por whatsapp el video del reencuentro ruralista. "Parecen industriales", comentó con sorna uno de los tres que envió el recorte a BAE Negocios. ¿Y el Grupo de los Siete, donde hasta hace un año compartían amables almuerzos? Bien, gracias.
 
A los industriales, anteayer, Sica los reprendió por primera vez en un tono similar al que usaba su antecesor que los trató de "llorones", Francisco Cabrera. Sica se enojó porque un rotario cuchicheó que su discurso era "puro piripipí" y acusó entonces al empresariado de asociarse con los sindicatos para después pedirle prebendas al Estado. "Ya nos ponen en la misma bolsa a todos. Están en la fase yo contra el mundo", comentó un dueño de fábrica presente en el salón.
 
Más allá de las intenciones, gobernar bajo emoción violenta empieza a granjearle enemigos al macrismo.

22-03-2019 / 08:03
La funesta política económica neoliberal de Mauricio Macri, dirigida por el FMI, aumentó la desocupación urbana que alcanzó en el último trimestre de 2018 al 9,1 por ciento de la población económicamente activa, lo cual representa un aumento de casi dos puntos con respecto al 7,2 por ciento registrado por el Indec en el mismo período del año anterior.
 
Esto significa que 1.752.000 personas se encuentran desempleadas y en busca de trabajo, de un total de casi 13 millones que representan la población activa en núcleos urbanos de todo el país. El aumento de la tasa de desempleo representaría que, a lo largo de 2018, se sumaron unos 260 mil personas al ejército de desocupados.  Si se proyecta al total de la población laboral, la cantidad de desempleados nuevos sería del orden de los 400 mil sobre un total de 1 millón 750 mil.
 
La proporción de ocupados demandantes de empleo llegó en el cuarto trimestre de 2018 al 17,3 por ciento, lo cual representa un salto importante con respecto a un año atrás, cuando medía 14,7 por ciento. Esta cifra refleja los subocupados que buscan otro empleo sin conseguirlo, o bien ocupados plenos en busca de sumar otro trabajo o reemplazar el que tienen, presumiblemente por insuficiencia de ingresos.  
 
En el período informado por el Indec, también aumentó la tasa de subocupados con respecto a la de un año atrás. La proporción de trabajadores que, si bien tienen empleo, no llegan a cubrir una jornada completa, representa el 12 por ciento de la población activa, cuando a fines de 2017 representaba el 10,2 por ciento.
 
De acuerdo a las cifras del Indec, los subocupados sumaban un millón 557 mil personas a fines de 2018, unos 260 mil más que en el cuarto trimestre del año anterior. Por sexo y edad, la franja de población con mayores problemas de desempleo son los jóvenes de hasta 29 años. Entre las mujeres, el desempleo llega al 21,4 por ciento. Entre los varones, la tasa es del 15,4 por ciento.
 
En el primer caso, el aumento en relación al año anterior es de 2,6 puntos (era de 18,8 por ciento a fines de 2017). El desempleo joven de los varones creció en un año cuatro puntos, a partir del 11,4 por ciento en la medición del último cuarto de 2017.
 
De los 31 aglomerados urbanos, en cinco la desocupación alcanzó a los dos dígitos (es decir, que superó el 10 por ciento). Ellos son: Gran Rosario (12,8 por ciento), Mar del Plata (12,8), partidos del conurbano bonaerense (11,4), San Nicolás-Villa Constitución (11,3) y Santa Rosa-Toay (10,1). Mar del Plata es, además, el aglomerado urbano con mayor subocupación: 17,5 por ciento. En 2019 el mercado de trabajo no se recuperará y el desempleo volverá a subir.
 
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