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"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 23-02-2019 / 08:02
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Así no hay lawfare que alcance

Así no hay lawfare que alcance
Lawfare significa la utilización de la ley y de los procedimientos jurídicos como arma de guerra: elegido un sector, por ejemplo político, como enemigo, la ley y los procedimientos judiciales son utilizados por los agentes públicos como una forma de perseguir a aquellos que fueron estigmatizados como enemigos. Lawfare es la judicialización de la política. Distintos actores sociales, desde el Poder Judicial hasta los grandes medios de comunicación, obran juntos en contra de un espacio político opositor.
Ya en marcha el año electoral, avanza la caravana zombie de fiscales, abogadas denunciantes y periodistas especializados por los canales amigos para hablar sobre supuestos hechos ocurridos hace alrededor de una década -a veces incluso más, otras un poco menos-, machacando sobre presuntas afirmaciones de arrepentidos, poco importa si se comprueban veraces.
 
El término anglosajón "lawfare", se divide en law (ley) y warfare (guerra), que hace referencia a una "guerra jurídica": el uso del sistema judicial para desacreditar a un adversario político. El neologismo fue creado por el profesor Charles J. Dunlap Jr., de la Duke University School of Law estadounidense. En 2001 lo definió, como "el uso de la ley como un arma de guerra".
 
Lawfare significa la utilización de la ley y de los procedimientos jurídicos como arma de guerra: elegido un sector, por ejemplo político, como enemigo, la ley y los procedimientos judiciales son utilizados por los agentes públicos como una forma de perseguir a aquellos que fueron estigmatizados como enemigos.
 
Lawfare es la judicialización de la política. Distintos actores sociales, desde el Poder Judicial hasta los grandes medios de comunicación, obran juntos en contra de un espacio político opositor.
 
La estrategia del lawfare ha dado excelentes resultados en el continente, ningún consultor serio dejaría de aconsejársela a Cambiemos. Pero, a esta altura, como recurso para garantizar un triunfo en las urnas se ve escaso por al menos dos cosas.
 
Una, porque la doble vara de Comodoro Py queda cada día más al descubierto, el affaire en torno al fiscal Carlos Stornelli es elocuente al respecto. Dos, sólo lawfare como estrategia es nada dada una realidad que se empecina en llevarle la contra al macrismo, que ya prácticamente abandonó toda perspectiva de mejora económica y sólo aspira a que la situación no se desmadre de aquí a octubre.
 
Como define el abogado Pablo Slonimsqui en su libro Forum Shopping, reloaded: "El actual gobierno, que si está del lado de la ley y el orden no lo hace de un modo convencional, cada vez tiene menos confianza en las venganzas sutiles y se inclina abiertamente por la brutalidad, única alternativa válida cuando los deseos del individuo chocan con principios reconocidos por una sociedad civilizada; en este caso, lo que se conoce, en términos generales, como debido proceso".
 
Mientras esta sucesión increíble de hechos ocurren en Tribunales y alrededores, en la vida real la gente sufre las consecuencias de un modelo económico en coma, sostenido por alfileres.
 
La idea de Cambiemos era que con su llegada a la Casa Rosada -con sus aires mundanos y emprendedores-, el pago a los fondos buitres y la apertura de la economía, llegarían las inversiones a raudales. A cambio de eso, Macri anda ofreciendo limones y huevos en India mientras que Coca Cola, nada menos, declara aquí el concurso preventivo de crisis. La sensación es que así no hay lawfare que alcance.
 
La Opinión Popular

 
Hay todavía algunos meses por delante hasta las elecciones, cuesta imaginar cómo se desarrollarán los acontecimientos porque ya adquieren características rocambolescas, incluso risueñas si en el medio no estuviera en juego el destino de algunas personas.
 
El ex vicepresidente Amado Boudou, aún sin sentencia firme, fue llevado a la cárcel por tercera vez en menos de dos años. Da la sensación que lo liberan sólo para volver a tener el título de la nueva detención. Esta vez, los responsables de devolverlo a Ezeiza fueron los camaristas Mariano Borinsky, Gustavo Hornos y Juan Carlos Gemignani.
 
Este último es el mismo camarista que un par de años atrás fue denunciado por una secretaria del tribunal, quien lo acusó de privarla de su libertad durante dos horas por negarse a inventariar unas cajas.
 
En su intento de explicación del fallo sobre Boudou, y en una vuelta de rosca de la retorcida "doctrina Irurzun", Gemignani admitió que en el caso de ex vice no había riesgo de fuga ni posibilidad de entorpecimiento de la investigación, sino que directamente la presunción de inocencia ya no corría para él.
 
"Más allá de la sentencia si está firme o no", avisó, mandando al archivo el Código, quien hoy ocupa nada menos que la presidencia del principal tribunal penal.
 
Hay tantos casos judiciales para un lado y el otro cada día que pasan desapercibidos o en cuestión de horas quedan al olvido. Por ejemplo, la sala de la Cámara Federal que justamente integra el doctrinario Martín Irurzun junto a Leopoldo Bruglia confirmó el jueves el procesamiento por violación de secretos -incluso añadiendo de paso el cargo de abuso de autoridad- al ex titular de la Procuraduría Antilavado (Procelac) Carlos Gonella por haber escrito dos tuits en el que informaba sobre una investigación en marcha contra una jueza de primera instancia María Gabriela Lanz y su pareja. El delito imperdonable de Gonella, en verdad, es que lo había designado la procuradora Alejandra Gils Carbó.
 
Por el contrario, para que no se diga que son todas pálidas, el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, fue sobreseído por la Corte Suprema de la investigación que se le había iniciado por aquella declaración del arrepentido brasileño del caso Odebrecht.
 
Pero eso no termina ahí, los fiscales Delgado y Rodríguez tienen una causa abierta por  "abuso de autoridad" e "incumplimiento de los deberes de funcionario público" por sus intervenciones en la investigación.
 
Y ya que hablamos de los manejos de Comodoro Py, no se puede dejar de hacer mención a las ocho citaciones a indagatoria que libró contra Cristina Kirchner para este lunes 25, aniversario del nacimiento de Néstor Kirchner.  
 
Varias indagatorias son derivadas del caso de los cuadernos, como es la relacionada con la importación de Gas Natural Licuado (GNL).  La abogada Graciana Peñafort detectó que en esta causa el testigo estrella es nada menos que el falso abogado Marcelo D'Alessio, quien declaró dos veces "espontáneamente" en noviembre pasado frente al fiscal Stornelli, que ni siquiera tenía delegada la causa.
 
Las declaraciones, sin embargo, fueron agregadas al expediente recién unos días atrás y usadas como prueba para reemplazar la pericia trucha realizada por David Cohen, quien en su momento había calculado la friolera de 7 mil millones de dólares de sobreprecios. Los especialistas que lo revisaron dijeron que el cálculo era un disparate.
 
El uso de la prisión preventiva al antojo de jueces y fiscales, incluso pasando por alto el Código como admitió Gemignani, deja la vía libre para casos de extorsión como el de D'Alessio.
 
El celular del falso abogado puede dar muchas pistas sobre el entramado que existe entre un sector de Comodoro Py, los medios de comunicación y los servicios de inteligencia, tanto locales como extranjeros.
 
Hasta hace poco presentado como una especie de eminencia gris sobre el hampa, D'Alessio pasó en un abrir y cerrar de ojos a trastornado y delirante. Excepto, claro, en la frase de su declaración en la que desligó a Stornelli de la extorsión al empresario Pedro Etchebest. En ese instante, al parecer, D'Alessio habría tenido un momentáneo rapto de lucidez.
 
Lo que trascendió ayer de las pericias del teléfono es que los mensajes con Stornelli eran reales, por lo que el fiscal tendrá explicaciones que dar. Este sector desespera por hacerse de esa causa, que reclama el juez Julián Ercolini, otro de la cofradía.
 
La caravana zombie considera lógico quitarle la causa al juez de Dolores Alejo Ramos Padilla, ya que se trataría de un miembro de Justicia Legítima. Así las cosas, sólo pueden administrar justicia quienes se declaran antikirchneristas y no hay motivo de jurisdicción que valga.
 
Al tenue intento del Banco Central de bajar un poco las tasas de interés, el dólar respondió con un respingo, por lo que desde Vietnam, donde se encontraba Macri de gira, llegó la orden de subir las tasas de nuevo y no hacer olas.
 
Ya nadie imagina una recuperación para este año, la única aspiración es que el dólar no se dispare mantenido con el respirador artificial del FMI. La fuga de capitales en enero llegó al récord de 2 mil millones de dólares y, según el cálculo difundido por la Cepal, la deuda externa ya alcanzó el 97,7 por ciento del PBI. Sí, se llevaron un PBI.
 
Por Fernando Cibeira
 
Fuente: Página12
 

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20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
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