La Opinión Popular
                  04:12  |  Domingo 21 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
Recomendar Imprimir
Nacionales - 10-02-2019 / 09:02
MIENTRAS MACRI RECIBE UN ABRUMADOR RECHAZO, LA CORRUPCIÓN K LE IMPIDE CAPTAR ADHESIONES

La gloria o Devoto, la tremenda encrucijada que aguarda a Cristina

La gloria o Devoto, la tremenda encrucijada que aguarda a Cristina
Si Cristina gana la elección, seguramente todas las causas judiciales se ordenen y ella quede impune. Así funciona el sistema judicial argentino. Si la pierde, en cambio, las causas seguirán. Más temprano que tarde sufrirá una condena que la inhabilitará para ser candidata nuevamente. Y cuando termine su mandato como senadora, perderá los fueros.
Si hay algo que no se le puede negar a Cristina Fernández es el dramatismo que le ha impreso a la dinámica política argentina: ese tono épico, esa pelea permanente, esa capacidad inagotable para crear enemigos y poner en escena combates reales o fantasiosos.
 
Todo ese guión increíble irá increscendo en las próximas semanas, en las que se definirá su destino de una manera binaria y tremenda. Si gana las elecciones, volverá a ser Presidenta, y será la única después de Juan Perón en lograrlo tres veces por vía democrática o por cualquier vía: dos de ellas consecutivas y una luego de un tiempo fuera de la Casa Rosada.
 
Si las pierde, en cambio, sus problemas judiciales se profundizarán y, tarde o temprano, probablemente luego de finalizada su senaduría, tendrá que afrontar una condena a prisión. La gloria o Devoto, como se suele decir.
 
Algo de esa opción binaria se puede percibir en las encuestas. Cristina es la líder de la oposición. Mauricio Macri es un presidente que hoy recibe un abrumador rechazo. Todas las encuestas revelan un humor social muy negativo y una consideración bajísima sobre el desempeño del Gobierno.
 
Eso no sucede desde el último mes, sino que abarca, como mínimo, nueve meses. En condiciones normales, la líder de la oposición se perfilaría indiscutiblemente como la próxima presidente de la Nación.
 
Sin embargo, la fuga de votos del macrismo no desemboca en Cristina y, entonces, aun luego de meses terribles para el Gobierno, la elección se perfila con un final abierto. ¿Qué es lo que detiene el crecimiento de la ex presidenta, qué es lo que le pone un techo? La palabra clave es: corrupción.
 
Hay, como siempre, dos relatos sobre la interacción entre los escándalos de corrupción que afectan a la ex presidenta y su derrotero político. El relato K sostiene que es todo un montaje mediático y judicial, conducido desde la Casa Rosada, para evitar que ella vuelva al poder.
 
El relato antikirchnerista, en cambio, postula que ese argumento impediría investigar a ningún político, con lo cual es apenas una coartada para conseguir impunidad: bastaría que alguien sea opositor para que pueda hacer cualquier cosa, porque cualquier investigación sobre él sería una persecución o una maniobra.
 
En cualquier caso, se trata de una discusión sobre el sexo de los ángeles. Si Cristina gana la elección, seguramente todas las causas judiciales se ordenen y ella quede impune. Así funciona el sistema judicial argentino. Si la pierde, en cambio, las causas seguirán. Más temprano que tarde sufrirá una condena que la inhabilitará para ser candidata nuevamente. Y cuando termine su mandato como senadora, perderá los fueros.

 
La Gloria o Devoto
 
Ese drama le impide a Cristina declinar la candidatura a presidenta. Hay varias razones que permiten pensar que eso sería una buena noticia para la oposición. En principio, sería mucho más sencillo que el peronismo se uniera.
 
Hay candidatos del sector que, según las encuestas, tienen más posibilidades de ganar un ballotage. Ninguno de los candidatos alternativos afrontará procesos judiciales serios en los próximos meses.
 
La aparición de una figura nueva rápidamente generará un debate distinto, en el cual la mayoría de los que rechazan a Macri podrían inclinarse hacia el voto opositor.
 
De hecho, desde que Cristina llegó a la Presidencia, perdió cuatro de las cinco elecciones contra el macrismo, la última contra un dirigente de segundo nivel. Pero si Cristina se baja, la cuestión judicial acelerará. Es una cuestión política, tal vez ideológica, pero también fuertemente personal. Tiene que ganar.
 
Un reflejo de todo esto es lo que pasó durante esta semana en el frente judicial. Por un lado, la viuda del ex secretario privado de Néstor Kirchner contó que le pagaron un montón de dinero a un juez para que no investigara el patrimonio de quien entonces era su marido.
 
El juez había sido designado por Cristina a instancias de la Secretaría de Inteligencia del Estado, que le había acercado los temas sobre los que debía responder en el examen previo a ser elegido.
 
Por otro lado, el ex contador de la familia Kirchner contó como llegaba el dinero a la mansión de Río Gallegos y cómo otro juez, que ya renunció a su juzgado, manipuló pericias para no investigar el formidable patrimonio de los Kirchner.
 
El juzgado ha filtrado además que ellos dos -la viuda del ex secretario privado, el ex contador- más el ex ministro de Economía de Santa Cruz han ofrecido innumerable documentación y datos sobre el destino del dinero de la corrupción.
 
Ningún otro candidato tendrá que lidiar con semejantes desafíos. Para cualquiera le sería más fácil. Cualquier otro enfrentará un destino más alejado a una tragedia griega: apenas ganar o perder.
 
El derrotero de la causa de los cuadernos ha incorporado nuevos episodios esta semana. No todos ellos perjudican a la ex presidenta. La aparición de constancia documental sobre la relación personal entre Carlos Stornelli y el abogado Marcelo D'Alessio, quien pedía coimas en nombre del fiscal, es un hecho que merece una investigación seria.
 
Stornelli, además de denunciar una "operación", que es lo que hacen todos los culpables, debería aclarar cuál era su vínculo con un personaje tan oscuro.
 
En su momento, cuando era jefe de seguridad de Boca Juniors, Stornelli se hizo amigo personal de Rafael Di Zeo, el jefe de esa barra, a quien debía controlar o denunciar por sus múltiples ilícitos. Con el tiempo, pidió disculpas por esa amistad. El fiscal, como se ve, es un hombre que, en el mejor de los casos, no suele elegir bien a sus relaciones. Tal vez tenga mucho más que explicar que esa debilidad.
 
Pero es difícil que ese escándalo tuerza una causa que suma elementos contundentes desde su arranque y que ofrece una pintura descarnada de las características transversales de la corrupción argentina.
 
Para percibirlo, basta mirar la lista de declaraciones indagatorias que pidió el jueves Claudio Bonadío: allí están Cristina y sus ministros, y un centenar de empresarios.
 
Toda esa información permite pensar que la corrupción no empezó el día en que los Kirchner llegaron al poder ni terminará con su exclusión del sistema político. Pero el detalle es que en esa guía figura el nombre de una sola candidata: Cristina Kirchner. El resto de los candidatos no están afectados directamente. Y ella es especialmente vulnerable.
 
En el fondo de la cuestión, lo que subyace es la pregunta que Cristina no pudo contestar, hace ya largos años, en la conferencia de prensa que dio en Harvard: "¿Cual es el origen de su patrimonio?". Los malabares que hacen sus defensores en público son realmente ingenuos.
 
"Que lo corruptos se hagan cargo. Yo no los voy a defender", dice Alberto Fernández, por ejemplo, con tono indignado y sin dar nombres.
 
En el medio, hay hoteles, millones de dólares que aparecen en la caja de seguridad de una hija, más millones que un ex secretario privado invierte en Estados Unidos, empresarios que se hicieron multimillonarios de la noche a la mañana, fajos de dinero que se cuentan en la Rosadita, jueces venales que son denunciados por recibir coimas para salvar a los principales involucrados, bolsos que se revolean en un convento.
 
Por divertido que parezca, es triste que en un país pasen estas cosas. Será triste si Cristina se sale con la suya porque el sistema político no pudo ofrecer una opción más sana para las millones de personas que, con muchos argumentos, rechazan al actual Gobierno.
 
Y será triste si finalmente termina detenida, porque al menos un tercio de la sociedad sentirá sus derechos democráticos violentados. Es triste que haya jueces ladrones y fiscales que se codeen con personajes oscuros que piden coima en su nombre, empresarios multimillonarios que armaron una asociación ilícita para robar plata.
 
Mucha gente se excita cuando aparece la pus a la luz del día. Tal vez no perciba en su dimensión el deterioro que todo esto genera para la sociedad y el sistema democrático.
 
Por Ernesto Tenembaum
 
Fuente: Infobae
 

Agreganos como amigo a Facebook
20-07-2019 / 11:07
Mike Pompeo, representante de Donald Trump, está en la Argentina para consolidar el encolumnamiento incondicional de Macri y avalar la política del macrismo. El secretario de Estado tuvo un día agradable, porque según su cuenta de Twitter, estuvo "encantado de reunirme con el presidente Mauricio Macri". La satisfacción viene por el estrecho alineamiento de Argentina con la parte más agresiva de la política exterior yanqui.
 
La conferencia ministerial de Lucha Contra el Terrorismo le permitió saludar el regalito argentino de salirse del marco de las Naciones Unidas en cuánto a quién es un terrorista y quién no. Macri, por decreto y sin consultar al Congreso, creó un registro propio y lo estrenó poniendo a Hezbollah, el tipo de cosas que en Washington saludan como políticas de Estado.
 
La llegada del funcionario americano, que en términos reales es el segundo más poderoso en cualquier gobierno norteamericano, sella las nuevas relaciones carnales. Esto se venía preparando desde hace rato y tuvo un evento previo el mes pasado, cuando llegó el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de EE.UU.
 
La parte macrista, para variar, se pasó de olfa: los americanos anunciaron que la visita era para hablar de "nuestros intereses comunes y la cooperación mutua", mientras que la argentina explicó que era para hablar de "ciberdefensa, narcotráfico y crimen organizado". Faller, hablando ante cadetes de aquí, les explicó la nueva guerra fría al decirles que Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua "no comparten los valores democráticos que tienen Washington y Buenos Aires".
 
No extraña este trumpismo explícito del macrismo, porque Pompeo está entre un puñado de funcionarios que le viene durando al pintoresco presidente, que te echa a la primera contradicción. Primero lo nombró en la CIA, momento en el que Pompeo tuvo que dar marcha atrás en una declaración que lo había hecho famoso cuando era diputado, que torturar prisioneros era correcto y necesario. Como juró que no iba a autorizar que se volviera a usar el submarino en los interrogatorios, logró algunos votos demócratas y fue confirmado.
 
En abril del año pasado reemplazó a Rex Tillerson como secretario de Estado. Tillerson, evidentemente, no se había mostrado como un completo alfil de Trump, y hacía cosas como no putear debidamente a la ONU. En el extraño universo de la derecha dura en Estados Unidos, las Naciones Unidas rankean con la masonería y los Sabios de Sión como una conspiración oscura.
 
Macri y su gobierno bailan al son de la música que toca la administración Trump. Estos actos del Gobierno tienen un inmediato efecto práctico: mayor sumisión a la política exterior del principal país imperialista y cumplir con todas la ocurrencias de su presidente.
 
La Opinión Popular

19-07-2019 / 10:07
El fifty-fifty (cincuenta y cincuenta), que impulsó el primer peronismo, significaba que la mitad del Producto Bruto Interno debe distribuirse para los trabajadores y la otra mitad para los empresarios, en un sistema de igualdad.
 
Desde la asunción de Mauricio Macri, se desplomó la participación de los trabajadores en el reparto del producto, una torta que de por sí se hizo más chica por la caída en la actividad económica. La remuneración al trabajo asalariado pasó de representar el 54,2% en el primer trimestre de 2016 al 48,3% en el mismo período de este año, casi seis puntos menos.
 
La fuerte pérdida de poder adquisitivo y la precarización del empleo fueron los principales factores. En simultáneo, se amplió cerca de cuatro puntos la porción que mordieron los empresarios desde el 35,3% hasta el 38,9%.
 
La "Cuenta de generación del ingreso" que publicó ayer el Indec mostró el fuerte deterioro en la distribución durante los últimos tres años. Un problema aún más preocupante si se considera que, en paralelo, la economía se contrajo alrededor de 2%.
 
De acuerdo al informe oficial, si se excluye al sector público, las participaciones relativas fueron del 39,7% para los asalariados y del 45,3% para los empresarios. El ingreso mixto bruto, donde se inscriben las actividades por cuenta propia, significó el 16%. Mientras que la categoría Otros impuestos netos de subsidios a la producción dieron un saldo negativo del 1,1%.
 
El grueso del empeoramiento del reparto de la torta se explicó por el impacto de la crisis de 2018, en la que el poder adquisitivo se hundió 12,1%. Así, entre los primeros trimestres de 2018 y 2019, la participación asalariada cayó tres puntos. Esta caída se explicó 0,81 punto por el sector público y 2,21 puntos por el sector privado.
 
Este cuadro echa por tierra el habitual reclamo empresario de reducción de costos laborales. Con salarios en picada, el empleo de calidad no deja de caer mes a mes desde el comienzo de la crisis y es solo compensado por la creación de puestos precarios.
 
Es que, desde un sector, principalmente el más concentrado de la economía y del capital, y desde el neoliberalismo ideológico macrista piensan que es posible tener un modelo económico injusto y desigual en el que el capital reciba casi toda la renta y los trabajadores una exigua parte.
 
La Opinión Popular

19-07-2019 / 10:07
En el Informe Final de la Comisión Bicameral que investigó el hundimiento del submarino ARA San Juan, se señaló que es "indudable la responsabilidad política del gobierno nacional, a través de su Ministerio de Defensa por esta tragedia que se cobró las vidas de 44 argentinos".
 
Además de centrar la responsabilidad en la cartera a cargo de Oscar Aguad, el titular del cuerpo legislativo, el senador José Antonio Ojeda, dijo que "también es indudable" que el presidente Mauricio Macri "tiene un grado de responsabilidad" por su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
 
En el documento se señalaron, además, las "responsabilidades palmarias" de los altos mandos de la Armada. El dictamen fue firmado por los 12 integrantes de la comisión, pero los legisladores macristas lo hicieron en disidencia, en todo lo relacionado con las responsabilidades políticas de las autoridades nacionales.
 
"El presidente de la Nación, como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, exhibió un bajo nivel de involucramiento con todo lo relacionado a la tragedia. Sostuvo en el cargo al Ministro luego de los hechos y de su cuestionable desempeño. Las escasas oportunidades en las que apareció vinculado con la temática lo hizo en forma superficial, sin ejercer nunca su mando ni comando sobre la fuerza y muchas veces demostrando falta de empatía con los familiares de los tripulantes", sostiene el informe.
 
En el caso del ministro Aguad, se puso énfasis en "la falta de las diligencias adecuadas" porque el submarino "se encontraba realizando, según el Poder Ejecutivo Nacional, el mayor ejercicio naval de los últimos 30 años". Ante semejante acontecimiento, no se tuvo en cuenta que la nave tenía "más de 30 averías o fallas técnicas previas a la autorización de la misión encomendada".

El Gobierno mantuvo silencio ante el informe de la Bicameral. Distintos legisladores de Cambiemos salieron a responder a las acusaciones y negaron cualquier responsabilidad de los funcionarios macristas. La estrategia, como cuando ocurrió la desaparición, fue culpar a la cúpula de la Armada y los mandos medios, a quienes separaron ya de sus cargos.


Así, se determinó que Macri y Aguad son los responsables políticos del hundimiento del Ara San Juan. Se los acusó de no actuar a tiempo para evitar el naufragio. Aguad ignoró las inspecciones navales sobre el mal estado de la flota, que podrían haber hecho repensar la decisión de zarpar. Y Macri debió haber actuado ocurrida la tragedia. Prevén consecuencias penales para los mandos militares y juicios al Estado.

La Opinión Popular

18-07-2019 / 10:07
Mientras Mauricio Macri es uno de los protagonistas de la cumbre del Mercosur, que se realiza en Santa Fe, los representantes de los sectores industriales siguen desfilando por los despachos del Ministerio de Producción. Este jueves, por ejemplo, es el turno del rubro juguetero.
 
El objetivo de todos estos encuentros individuales entre funcionarios del área de Comercio Exterior, técnicos y algunos pocos integrantes de las cámaras sectoriales tienen un único fin: pasar en limpio los detalles de la letra chica del acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea para cada rubro en particular y, sobre todo, llevarles tranquilidad.
 
En general, los representantes de todas las ramas de actividad ya conocían de antemano los lineamientos del tratado de libre comercio entre ambos bloques. Sin embargo, aunque parezca llamativo, aspectos puntuales pero decisivos para cada industria -como los niveles y los plazos de desgravación arancelaria exactos para cada producto- no se hicieron públicos tan al detalle.
 
En cada mano a mano, los empresarios también aprovecharon para conocer más a fondo otra letra chica que los inquieta: las reglas de origen. Esto es, qué porcentaje de los componentes de un producto final fabricado en el bloque europeo pueden provenir de terceros mercados, sin perder el beneficio del arancel 0% para entrar al Mercosur.
 
Es que uno de los mayores temores de los industriales es que Europa termine reexportando artículos con un alto contenido de insumos chinos pero con el sello de la UE.
 
"Fue exactamente como consultar al médico. Uno va con alguna expectativa pero también con algo de miedo, esperando en cualquier momento una mala noticia", se sinceró el gerente de una cámara que tuvo la oportunidad de dialogar con los responsables de la Secretaría de Comercio Exterior hace unos días.
 
El acuerdo no es bueno para las pequeñas empresas. ¿Por qué? Porque la Argentina acumula un serio problema de competitividad sistémica. No pueden pelear con una de las cargas impositivas más altas del mundo o una de las mayores tasas de financiamiento. Salir a firmar acuerdos de este nivel y teniendo tantas falencias en lo macro es poner en riesgo la industria nacional y el empleo.

18-07-2019 / 09:07
Si hay un grupo etario estigmatizado por el gobierno de Mauricio Macri, es el de los jóvenes de los barrios marginados. Un grupo social que es constantemente marcado negativamente, perseguido y encerrado por las fuerzas de seguridad, ente ellas, la propia Gendarmería Nacional.
 
La definición descalificadora es contundente: "Ni estudian, ni trabajan". Entonces, se vuelven "peligrosos". En ese marco, el Ministerio de Seguridad anunció la creación del Servicio Cívico Voluntario a cargo, nada más ni nada menos, que de la Gendarmería Nacional.
 
Patricia 'Chocobar' Bullrich anunció, mediante el Boletín Oficial, la creación del Servicio Cívico que pretende incorporar a los miles de jóvenes que no consiguen laburo ni logran sostener los estudios, para que junto a los gendarmes se disciplinen y obtengan 'valores ciudadanos'.
 
Bullrich subió la apuesta y dijo que la Gendarmería es la institución mejor considerada de la Argentina, "más que la educación pública, que la Iglesia y ni que hablar de la política". Fue su modo de vender marketineramente el proyecto.
 
El Gobierno de Macri lanzó el engendro en medio de una saga que podría titularse "Grandes pequeñas mentiras", como la serie que va por su segunda temporada. "En campaña hablemos de cualquier cosa menos de la desastrosa economía nacional", sería el lema.
 
La jugada fue percibida como tal por franjas del peronismo. Consultado el sindicalista Héctor Daer, uno de los dos secretarios generales de la Confederación General del Trabajo, dijo que "no hay que dejarse entretener por las discusiones que confunden, porque son provocaciones que tienen que ver con una estrategia proselitista".
 
Agregó Daer que la elección del 27 de octubre "no es sobre modales o simpatías" sino que "puede transformar a nuestra sociedad" y terminar de liquidar "un estándar de derechos" mientras "destruye a las organizaciones sindicales".
 
Parece que plata hay, pero no para educación, trabajo, vivienda, que resuelva la situación de pobreza del 50% de los niños y niñas, la desocupación del 25% en la juventud, el 60% que lo hace de manera precaria o el 75% de estudiantes universitarios que terminan abandonando la carrera. A ellos, Bullrich les responde con más guita para fortalecer a la Gendarmería y no para la educación.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar