La Opinión Popular
                  03:42  |  Domingo 21 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
Recomendar Imprimir
Nacionales - 08-02-2019 / 10:02
PANORAMA SEMANAL

Macri y el tarifazo sin fin

Macri y el tarifazo sin fin
Con los brutales tarifazos, el gobierno de Mauricio Macri tiene como una de sus metas obsesivas alcanzar el equilibrio de las cuentas públicas y para ello tiene previsto un plan de ajuste que permita alcanzar este año el déficit 0. Claro que ese objetivo sólo incluye al resultado primario (ingresos menos egresos) y no a los intereses de la exorbitante deuda externa contraída por Macri, lo que mantendría al fisco en rojo permanente.
El camino largo y difícil de ajuste fiscal y monetario, que implementó el gobierno de Mauricio Macri, empezó el año con dos congelamientos. El primero fue el del subsidio que reciben los hogares pobres para acceder a la garrafa social, que lanzó Axel Kicillof sobre el final del gobierno K para desmontar el circuito de corrupción que había florecido al amparo las subvenciones que hasta entonces pagaba Julio De Vido a las fraccionadoras de gas.
 
La semana pasada, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, autorizó que la garrafa social suba un 37% pero mantuvo sin variaciones la ayuda de $152 por garrafa que cobran 2,8 millones de hogares gracias al Plan Hogar.
 
El segundo congelamiento fue el del Plan Progresar, puesto en marcha en 2014 para impulsar a los jóvenes a concluir sus estudios primarios, secundarios o terciarios. El programa abrió esta semana sus inscripciones para el ciclo lectivo 2019 con los mismos montos que en 2018: entre $1.250 y $4.900 por alumno por mes, según el nivel de avance en los estudios. Como si el año pasado el INDEC no hubiese registrado una inflación del 47,6%.
 
Lopetegui fue mucho más comprensivo con las distribuidoras de gas, que le exigieron pagarle el fluido a las petroleras en un plazo mayor a los 30 días que exigían en el nuevo sistema de subastas que terminó de afinar esta semana.
 
Procuró que no pase como con las tarifas de electricidad, que volvieron al ojo de la tormenta por los cortes de suministro de la semana pasada. Ocurre que el incremento de las facturas de luz que empezó a regir el viernes pasado se engrosó mucho por las "deudas del gradualismo".
 
Como en su momento Juan José Aranguren no pudo aplicar de un saque los brutales aumentos que anunció, el Gobierno permitió a las distribuidoras que computen una deuda a nombre de cada usuario y esas deudas se apilaron ahora con el incremento de los precios que cobran las generadoras.
 
Como establecieron en un revelador informe las investigadoras Lara Bersten y Cecilia Graschinsky (CONICET-UMET-UnPaz), se trata de un "laberinto tarifario". El aumento de la luz que se aplicará entre este mes y el próximo incluye, además de ese reconocimiento a los generadores como el amigo de MacriNicky Caputo, una serie de cuotas pendientes de 2017 y otras de la última indexación de agosto.
 
Todas deudas sobre las que se aplican intereses altísimos. Los intereses que fijó Guido Sandleris para apurar el paso en el camino "largo y difícil" que invitan a transitar los jerarcas del FMI: Lagarde y Werner. Y que se volverían a engrosar en caso de que el dólar se disparase de nuevo por una corrida preelectoral. Un verdadero tarifazo sin fin.

 
La transferencia de Cristina, la senda Werner y el tarifazo sin fin
 
-¿Y si no se presenta?
 
La pregunta, que repiqueteó insistente en los cenáculos del establishment durante la primera semana de una campaña todavía sin candidatos, alude obviamente a Cristina Kirchner. Ella volvió anteanoche de El Calafate y recién ayer empezó a reunir a su tropa en el Instituto Patria.
 
Lo único que cambió durante las semanas que pasó allá, comentó con uno de sus interlocutores, fue la renuncia de María Eugenia Vidal a desdoblar las elecciones bonaerenses. La primera noticia desestabilizante del calendario electoral.
 
Así como la decisión de la gobernadora reacomodó las fichas del oficialismo sobre el tablero y movió a su vez a otros gobernadores en sentido contrario (los radicales Alfredo Cornejo, de Mendoza, y Gerardo Morales, de Jujuy, que sí desdoblarán), el peso decisivo de la expresidenta dentro de la oposición quedó ratificado en esas discretas conversaciones entre empresarios.
 
Espantados ante la perspectiva de su regreso pero también desencantados con los resultados de la gestión de Mauricio Macri, los hombres de negocios apuestan al surgimiento de un tercer candidato. Su principal esperanza es Roberto Lavagna, que rompió el silencio esta semana pero solo para avisar que definirá su candidatura más adelante.
 
El foco de los estrategas electorales del oficialismo y la oposición está puesto por estos días en la transferencia de los votos, tanto entre distintos candidatos como entre distintas instancias electorales.
 
Fue lo que más llamó la atención de quienes recibieron el reporte completo de 18 páginas de la encuesta que hizo la consultora M&R Asociados / Query Argentina, la primera tras el anuncio de que la provincia votará el mismo día que el resto del país.
 
¿Cómo opera esa transferencia? Vidal transferiría 70% de sus votos a Macri y Axel Kicillof (si fuera candidato a gobernador) transferiría un 84% de los suyos a CFK.
 
Lo que debilita las posibilidades de Macri de imponerse en la provincia no solo es eso, sino que además el Presidente casi no recibe adhesiones de votantes de otros candidatos a gobernador.
 
Del 15% de bonaerenses que no votarían a Vidal, a Kicillof ni a la izquierda, un tercio optaría por Cristina y casi ninguno por él. Resultado: en el distrito más populoso, sin desdoblar, Vidal se impone a Kicillof 40% a 28% pero Cristina le gana a Macri 34% a 28%.
 
Entre la primera vuelta y el balotaje, las "transferencias" también exhiben una notable polarización. Es lo que explica en parte las caras largas que se vieron en el acto del peronismo alternativo en Mar del Plata. Sergio Massa, el único que figura en el pelotón delantero, cosecha un exiguo 9%. De eso, en una eventual segunda vuelta, la expresidenta recibiría "un poco más" que el Presidente, estimó el trabajo de Query.
 
-¿Pero qué pasa si no se presenta?
 
Es el escenario más temido en la Rosada. Y no porque Roberto Lavagna les infunda especial terror, sino porque cualquier candidato al que Cristina señale como propio puede recibir esa transferencia de votos antimacristas sin heredar su imagen negativa ni sus votos "no positivos" en una eventual segunda vuelta.
 
"La veo con muchas ganas de cuidar a la nieta y dejar a alguien", azuzó esta semana ante empresarios el multifacético Eduardo Valdés, contertulio del Papa pero también de la propia Cristina y del zar de los aeropuertos Eduardo Eurnekian.
 
Lo que no está para nada claro es a quién podría dejar. Felipe Solá apuesta a ser él. Pero Massa y Lavagna también evitaron cerrarle la puerta a esa posibilidad. Ni siquiera descarta una confluencia Graciela Camaño, férrea antikirchnerista y madrina política del exjefe de Gabinete. El único que se autoexcluyó precozmente fue el senador Miguel Pichetto, aunque su registro de reuniones del Senado sugiere que podría revisar esa posición.
 
 
Largo y difícil
 
De la encuesta de Query, en realidad, el resultado más inquietante para Cambiemos es otro. A la pregunta sobre qué factor determinará su voto en octubre, un 67% de los 1.214 bonaerenses consultados optaron por la economía. Lejos, en segundo lugar, un 22% eligió "corrupción e inseguridad". El eje que eligió el Gobierno antes de fin de año y por el cual levantaron el perfil los ministros Patricia Bullrich y Germán Garavano.
 
En el debate sobre la economía, con derrumbes interanuales como los que acaba de confirmar el INDEC para diciembre (14,7% la industria y 20,5% la construcción), Jaime Durán Barba aconsejó ni siquiera meterse.
 
"No puedo negar que hay un componente económico en el voto, pero creo que la sociedad no se va a enfocar solamente en variables de corto plazo", dijo Nicolás Dujovne tras un Foro de Davos en el que la delegación argentina sufrió más frío que de costumbre.
 
En esa discusión sobre el bolsillo, según las encuestas, el que se hace fuerte es Axel Kicillof. Recluido con su familia en la margen uruguaya del Río de la Plata durante los últimos días pero muy activo en la campaña bonaerense hasta fines de enero. El exministro intuye que jugará un rol clave pero todavía no sabe cuál. Depende también de si su jefa opta por ser candidata o si se juega a la transferencia.
 
El lunes se sumará un nuevo actor a la campaña: la misión del Fondo Monetario que llega para revisar los resultados del segundo programa de asistencia firmado el año pasado.
 
Encabezada por Roberto Cardarelli, la misión no tiene especial relevancia técnica porque las principales variables monetarias y financieras se supervisan en tiempo real, vía whatsapp y a través de los delegados permanentes que ya se instalaron en el Banco Central.
 
Políticamente, en cambio, el tercer desembarco de los enviados de Christine Lagarde desde mediados del año pasado sí promete alto voltaje. Tanto por lo que puedan decir en público como por lo que vayan a intercambiar en privado con referentes de la oposición, el empresariado y la CGT.
 
Contra lo que indica su histórico protocolo, el Fondo está bastante locuaz. El jefe para el Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, fue muy crudo en un reportaje que publicó anteayer la versión latinoamericana del diario español El País.
 
"En la primera mitad de 2018, Argentina sufrió. Ahora tiene que acelerar el paso en lo fiscal y en lo monetario. Vamos a empezar a ver crecimiento a partir del segundo trimestre y un descenso de la inflación, pero es un camino largo y difícil", dijo.
 
Por Alejandro Bercovich
 
Fuente: BAE Negocios
 

Agreganos como amigo a Facebook
20-07-2019 / 11:07
Mike Pompeo, representante de Donald Trump, está en la Argentina para consolidar el encolumnamiento incondicional de Macri y avalar la política del macrismo. El secretario de Estado tuvo un día agradable, porque según su cuenta de Twitter, estuvo "encantado de reunirme con el presidente Mauricio Macri". La satisfacción viene por el estrecho alineamiento de Argentina con la parte más agresiva de la política exterior yanqui.
 
La conferencia ministerial de Lucha Contra el Terrorismo le permitió saludar el regalito argentino de salirse del marco de las Naciones Unidas en cuánto a quién es un terrorista y quién no. Macri, por decreto y sin consultar al Congreso, creó un registro propio y lo estrenó poniendo a Hezbollah, el tipo de cosas que en Washington saludan como políticas de Estado.
 
La llegada del funcionario americano, que en términos reales es el segundo más poderoso en cualquier gobierno norteamericano, sella las nuevas relaciones carnales. Esto se venía preparando desde hace rato y tuvo un evento previo el mes pasado, cuando llegó el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de EE.UU.
 
La parte macrista, para variar, se pasó de olfa: los americanos anunciaron que la visita era para hablar de "nuestros intereses comunes y la cooperación mutua", mientras que la argentina explicó que era para hablar de "ciberdefensa, narcotráfico y crimen organizado". Faller, hablando ante cadetes de aquí, les explicó la nueva guerra fría al decirles que Rusia, China, Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua "no comparten los valores democráticos que tienen Washington y Buenos Aires".
 
No extraña este trumpismo explícito del macrismo, porque Pompeo está entre un puñado de funcionarios que le viene durando al pintoresco presidente, que te echa a la primera contradicción. Primero lo nombró en la CIA, momento en el que Pompeo tuvo que dar marcha atrás en una declaración que lo había hecho famoso cuando era diputado, que torturar prisioneros era correcto y necesario. Como juró que no iba a autorizar que se volviera a usar el submarino en los interrogatorios, logró algunos votos demócratas y fue confirmado.
 
En abril del año pasado reemplazó a Rex Tillerson como secretario de Estado. Tillerson, evidentemente, no se había mostrado como un completo alfil de Trump, y hacía cosas como no putear debidamente a la ONU. En el extraño universo de la derecha dura en Estados Unidos, las Naciones Unidas rankean con la masonería y los Sabios de Sión como una conspiración oscura.
 
Macri y su gobierno bailan al son de la música que toca la administración Trump. Estos actos del Gobierno tienen un inmediato efecto práctico: mayor sumisión a la política exterior del principal país imperialista y cumplir con todas la ocurrencias de su presidente.
 
La Opinión Popular

19-07-2019 / 10:07
El fifty-fifty (cincuenta y cincuenta), que impulsó el primer peronismo, significaba que la mitad del Producto Bruto Interno debe distribuirse para los trabajadores y la otra mitad para los empresarios, en un sistema de igualdad.
 
Desde la asunción de Mauricio Macri, se desplomó la participación de los trabajadores en el reparto del producto, una torta que de por sí se hizo más chica por la caída en la actividad económica. La remuneración al trabajo asalariado pasó de representar el 54,2% en el primer trimestre de 2016 al 48,3% en el mismo período de este año, casi seis puntos menos.
 
La fuerte pérdida de poder adquisitivo y la precarización del empleo fueron los principales factores. En simultáneo, se amplió cerca de cuatro puntos la porción que mordieron los empresarios desde el 35,3% hasta el 38,9%.
 
La "Cuenta de generación del ingreso" que publicó ayer el Indec mostró el fuerte deterioro en la distribución durante los últimos tres años. Un problema aún más preocupante si se considera que, en paralelo, la economía se contrajo alrededor de 2%.
 
De acuerdo al informe oficial, si se excluye al sector público, las participaciones relativas fueron del 39,7% para los asalariados y del 45,3% para los empresarios. El ingreso mixto bruto, donde se inscriben las actividades por cuenta propia, significó el 16%. Mientras que la categoría Otros impuestos netos de subsidios a la producción dieron un saldo negativo del 1,1%.
 
El grueso del empeoramiento del reparto de la torta se explicó por el impacto de la crisis de 2018, en la que el poder adquisitivo se hundió 12,1%. Así, entre los primeros trimestres de 2018 y 2019, la participación asalariada cayó tres puntos. Esta caída se explicó 0,81 punto por el sector público y 2,21 puntos por el sector privado.
 
Este cuadro echa por tierra el habitual reclamo empresario de reducción de costos laborales. Con salarios en picada, el empleo de calidad no deja de caer mes a mes desde el comienzo de la crisis y es solo compensado por la creación de puestos precarios.
 
Es que, desde un sector, principalmente el más concentrado de la economía y del capital, y desde el neoliberalismo ideológico macrista piensan que es posible tener un modelo económico injusto y desigual en el que el capital reciba casi toda la renta y los trabajadores una exigua parte.
 
La Opinión Popular

19-07-2019 / 10:07
En el Informe Final de la Comisión Bicameral que investigó el hundimiento del submarino ARA San Juan, se señaló que es "indudable la responsabilidad política del gobierno nacional, a través de su Ministerio de Defensa por esta tragedia que se cobró las vidas de 44 argentinos".
 
Además de centrar la responsabilidad en la cartera a cargo de Oscar Aguad, el titular del cuerpo legislativo, el senador José Antonio Ojeda, dijo que "también es indudable" que el presidente Mauricio Macri "tiene un grado de responsabilidad" por su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
 
En el documento se señalaron, además, las "responsabilidades palmarias" de los altos mandos de la Armada. El dictamen fue firmado por los 12 integrantes de la comisión, pero los legisladores macristas lo hicieron en disidencia, en todo lo relacionado con las responsabilidades políticas de las autoridades nacionales.
 
"El presidente de la Nación, como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, exhibió un bajo nivel de involucramiento con todo lo relacionado a la tragedia. Sostuvo en el cargo al Ministro luego de los hechos y de su cuestionable desempeño. Las escasas oportunidades en las que apareció vinculado con la temática lo hizo en forma superficial, sin ejercer nunca su mando ni comando sobre la fuerza y muchas veces demostrando falta de empatía con los familiares de los tripulantes", sostiene el informe.
 
En el caso del ministro Aguad, se puso énfasis en "la falta de las diligencias adecuadas" porque el submarino "se encontraba realizando, según el Poder Ejecutivo Nacional, el mayor ejercicio naval de los últimos 30 años". Ante semejante acontecimiento, no se tuvo en cuenta que la nave tenía "más de 30 averías o fallas técnicas previas a la autorización de la misión encomendada".

El Gobierno mantuvo silencio ante el informe de la Bicameral. Distintos legisladores de Cambiemos salieron a responder a las acusaciones y negaron cualquier responsabilidad de los funcionarios macristas. La estrategia, como cuando ocurrió la desaparición, fue culpar a la cúpula de la Armada y los mandos medios, a quienes separaron ya de sus cargos.


Así, se determinó que Macri y Aguad son los responsables políticos del hundimiento del Ara San Juan. Se los acusó de no actuar a tiempo para evitar el naufragio. Aguad ignoró las inspecciones navales sobre el mal estado de la flota, que podrían haber hecho repensar la decisión de zarpar. Y Macri debió haber actuado ocurrida la tragedia. Prevén consecuencias penales para los mandos militares y juicios al Estado.

La Opinión Popular

18-07-2019 / 10:07
Mientras Mauricio Macri es uno de los protagonistas de la cumbre del Mercosur, que se realiza en Santa Fe, los representantes de los sectores industriales siguen desfilando por los despachos del Ministerio de Producción. Este jueves, por ejemplo, es el turno del rubro juguetero.
 
El objetivo de todos estos encuentros individuales entre funcionarios del área de Comercio Exterior, técnicos y algunos pocos integrantes de las cámaras sectoriales tienen un único fin: pasar en limpio los detalles de la letra chica del acuerdo firmado entre el Mercosur y la Unión Europea para cada rubro en particular y, sobre todo, llevarles tranquilidad.
 
En general, los representantes de todas las ramas de actividad ya conocían de antemano los lineamientos del tratado de libre comercio entre ambos bloques. Sin embargo, aunque parezca llamativo, aspectos puntuales pero decisivos para cada industria -como los niveles y los plazos de desgravación arancelaria exactos para cada producto- no se hicieron públicos tan al detalle.
 
En cada mano a mano, los empresarios también aprovecharon para conocer más a fondo otra letra chica que los inquieta: las reglas de origen. Esto es, qué porcentaje de los componentes de un producto final fabricado en el bloque europeo pueden provenir de terceros mercados, sin perder el beneficio del arancel 0% para entrar al Mercosur.
 
Es que uno de los mayores temores de los industriales es que Europa termine reexportando artículos con un alto contenido de insumos chinos pero con el sello de la UE.
 
"Fue exactamente como consultar al médico. Uno va con alguna expectativa pero también con algo de miedo, esperando en cualquier momento una mala noticia", se sinceró el gerente de una cámara que tuvo la oportunidad de dialogar con los responsables de la Secretaría de Comercio Exterior hace unos días.
 
El acuerdo no es bueno para las pequeñas empresas. ¿Por qué? Porque la Argentina acumula un serio problema de competitividad sistémica. No pueden pelear con una de las cargas impositivas más altas del mundo o una de las mayores tasas de financiamiento. Salir a firmar acuerdos de este nivel y teniendo tantas falencias en lo macro es poner en riesgo la industria nacional y el empleo.

18-07-2019 / 09:07
Si hay un grupo etario estigmatizado por el gobierno de Mauricio Macri, es el de los jóvenes de los barrios marginados. Un grupo social que es constantemente marcado negativamente, perseguido y encerrado por las fuerzas de seguridad, ente ellas, la propia Gendarmería Nacional.
 
La definición descalificadora es contundente: "Ni estudian, ni trabajan". Entonces, se vuelven "peligrosos". En ese marco, el Ministerio de Seguridad anunció la creación del Servicio Cívico Voluntario a cargo, nada más ni nada menos, que de la Gendarmería Nacional.
 
Patricia 'Chocobar' Bullrich anunció, mediante el Boletín Oficial, la creación del Servicio Cívico que pretende incorporar a los miles de jóvenes que no consiguen laburo ni logran sostener los estudios, para que junto a los gendarmes se disciplinen y obtengan 'valores ciudadanos'.
 
Bullrich subió la apuesta y dijo que la Gendarmería es la institución mejor considerada de la Argentina, "más que la educación pública, que la Iglesia y ni que hablar de la política". Fue su modo de vender marketineramente el proyecto.
 
El Gobierno de Macri lanzó el engendro en medio de una saga que podría titularse "Grandes pequeñas mentiras", como la serie que va por su segunda temporada. "En campaña hablemos de cualquier cosa menos de la desastrosa economía nacional", sería el lema.
 
La jugada fue percibida como tal por franjas del peronismo. Consultado el sindicalista Héctor Daer, uno de los dos secretarios generales de la Confederación General del Trabajo, dijo que "no hay que dejarse entretener por las discusiones que confunden, porque son provocaciones que tienen que ver con una estrategia proselitista".
 
Agregó Daer que la elección del 27 de octubre "no es sobre modales o simpatías" sino que "puede transformar a nuestra sociedad" y terminar de liquidar "un estándar de derechos" mientras "destruye a las organizaciones sindicales".
 
Parece que plata hay, pero no para educación, trabajo, vivienda, que resuelva la situación de pobreza del 50% de los niños y niñas, la desocupación del 25% en la juventud, el 60% que lo hace de manera precaria o el 75% de estudiantes universitarios que terminan abandonando la carrera. A ellos, Bullrich les responde con más guita para fortalecer a la Gendarmería y no para la educación.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar