La Opinión Popular
                  21:54  |  Lunes 22 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Podrás perder mil batallas, pero solamente al perder la risa habrás conocido la auténtica derrota”. Ho Chi Minh
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 04-02-2019 / 09:02
EFEMÉRIDES HISTÓRICAS

Urquiza ordena fusilar por la espalda al patriota Martiniano Chilavert

Urquiza ordena fusilar por la espalda al patriota Martiniano Chilavert
Urquiza ordenó su fusilamiento por la espalda (castigo usualmente aplicado a los traidores), pero cuando lo llevaron al sitio de fusilamiento, el 04 de febrero de 1852, Chilavert, tras derribar a quienes lo arrastraban, exigió ser fusilado de frente y a cara descubierta. Se defendió a golpes, pero fue ultimado a bayonetazos y golpes de culata. Su cadáver permaneció insepulto varios días.
Martiniano Chilavert fue un militar argentino que se fue a España a estudiar matemáticas, algo muy necesario para la balística. Volvió en la fragata Canning, con Zapiola, Alvear ySan Martín a bordo en 1812. De destacada participación en la guerra del Brasil y en las guerras civiles, en el bando unitario. En su última etapa de exilio, al enterarse de la batalla de Vuelta de Obligado (en que una flota anglo-francesa ataca el territorio argentino), aunque opositor político decidido a Juan Manuel de Rosas, en abril de 1846 le ofreció sus servicios. En este tema, Chilavert compartía las ideas del general José de San Martín.
 
En el conflicto de Rosas con Justo José de Urquiza, aliado al esclavista Imperio del Brasil, dirigió todas las fuerzas de artillería de la Confederación en la batalla de Caseros, haciendo fuego contra el grueso de las tropas brasileñas hasta agotar la munición. Como se le terminaron las balas, mandó recoger los proyectiles del enemigo que estaban desparramados alrededor suyo y disparó con éstos. Y cuando no hubo nada más que disparar, finalmente la infantería brasileña pudo avanzar y así terminó la batalla.
 
Habiendo tenido ocasión de escapar, permaneció sin embargo fumando tranquilamente al pie del cañón hasta que lo llevaron frente a Urquiza. Allí contestó las insolentes provocaciones del mandamás entrerriano y este ordenó su fusilamiento por la espalda (castigo usualmente aplicado a los traidores), pero cuando lo llevaron al sitio de fusilamiento, el 04 de febrero de 1852, Chilavert, tras derribar a quienes lo arrastraban, exigió ser fusilado de frente y a cara descubierta. Se defendió a golpes, pero fue ultimado a bayonetazos y golpes de culata. Su cadáver permaneció insepulto varios días.
 
A los pocos días, Urquiza ordenó el fusilamiento, sin juicio previo, del regimiento completo de Aquino, desde oficiales hasta el último soldado, formado por tropas que se sublevaron y se pasaron al bando rosista antes de la batalla de Caseros. Sus cadáveres fueron colgados de los árboles de Palermo, la residencia de Rosas ocupada por sus vencedores.
 
Tiempo después fueron enjuiciados y ejecutados otros partidarios federales, figurando entre ellos Leandro Antonio Alén, padre del caudillo radical Leandro N. Alem y abuelo de Hipólito Yrigoyen.
 
La Opinión Popular

Martiniano Chilavert
 
Martiniano Chilavert nació en Buenos Aires el 16 de octubre de 1798.  Interesándose por la artillería es dado de alta como subteniente en el Regimiento de Granaderos de Infantería. Diversas convulsiones políticas en que se ve envuelto al lado de Alvear lo llevan a darse de baja del ejército en 1821, continuando sus estudios y recibiéndose de ingeniero en 1824.
 
Estallada la guerra contra el Brasil, se reincorpora al ejército siendo ascendido a capitán en 1826. Asistió a la batalla de Ituzaingó a las órdenes del coronel de artillería Tomás de Iriarte. Por su desempeño es promovido a sargento mayor.
 
Las guerras civiles lo encuentran junto a Lavalle del lado unitario, debiendo marchar al exilio en la Banda Oriental luego de la derrota. Volverá junto a Lavalle en la última campaña de este, debiendo regresar al Uruguay nuevamente derrotado.
 
Al llegarle las noticias sobre lo sucedido en la Vuelta de Obligado parece darse cuenta de qué lado se encuentra la Patria, en carta a Oribe (carta del 11 de mayo de 1846) expresa cosas como estas:
 
"En todas las posiciones en que el destino me ha colocado, el amor a mi país ha sido siempre el sentimiento más enérgico de mi corazón. Su honor y su dignidad me merecen un religioso respeto. Considero el más espantoso crimen llevar contra él las armas del extranjero. Vergüenza y oprobio recogerá el que así proceda; y en su conciencia llevará eternamente un acusador implacable que sin cesar le repetirá; ¡traidor! ¡traidor! ¡traidor!".
 
"El cañón de Obligado contestó a tan insolentes provocaciones. Su estruendo resonó en mi corazón. Desde ese instante un solo deseo me anima: el de servir a mi patria en esta lucha de justicia y de gloria para ella".
 
Abandonó su exilio montevideano y cruzó el río para ponerse a las órdenes del Restaurador, quien sabiendo de sus quilates de militar valiente y avezado, puso la artillería a su mando. En la batalla de Caseros disparó hasta el último proyectil, haciendo blanco sobre el ejército imperial que ocupaba el centro del dispositivo enemigo.
 
Cuando ya no le quedaban balas hizo cargar con piedras sus cañones. Luego, derrotado el ejército de la Confederación, recostado displicentemente sobre uno de los hirvientes cañones, pitando un cigarrillo, esperó a que vinieran a hacerlo prisionero. No se estaba rindiendo. Solamente aceptaba el resultado de la contienda.
 
Enterado Urquiza, ordena que sea conducido a su presencia. Ante su ademán, sus colaboradores se retiran dejándolos a solas.
 
Puede reconstruirse lo que ocurrió. El vencedor de Caseros habrá reprochado a Chilavert su deserción del bando antirosista. Don Martiniano le habrá respondido que allí había un solo traidor: quien se había aliado al extranjero para atacar a su patria. Pero algo más habrá dicho Chilavert. Quizá referido  a la fortuna de don Justo, de la que tanto se murmuraba. El Entrerriano abre entonces la puerta con violencia, desencajado, y ordena que lo fusilen de inmediato (El águila Guerrera; Pacho O´Donnell).
 
A los pocos días fusiló al regimiento completo de Aquino, desde oficiales hasta el último soldado y los colgó de los árboles de Palermo. El representante inglés que visita a Urquiza en Palermo vuelve impresionado del espectáculo de cadáveres colgando varios días de los árboles de Palermo.
 
De la fortuna de Urquiza, y de los patacones recibidos por la traición, también hablará Sarmiento: "Yo he permanecido dos meses en la corte de Brasil, en el comercio casi íntimo de los hombres de estado de aquella nación, y conozco todos los detalles, general, y los pactos y transacciones por los cuales entró S. E. en la liga contra Rosas. Todo esto, no conocido hoy del público, es ya del dominio de la Historia y está archivado en los ministerios de Relaciones Exteriores del Brasil y del Uruguay." [...] "Se me caía la cara de vergüenza al oírle a aquel Enviado [Honorio Hermeto Carneiro Leão, o Indobregavel] referir la irritante escena, y los comentarios: "¡Sí, los millones con que hemos tenido que comprarlo para derrocar a Rosas! Todavía después de entrar a Buenos Aires quería que le diese los cien mil duros mensuales, mientras oscurecía el brillo de nuestras armas en Monte Caseros para atribuirse él solo los honores de la victoria." (Domingo Faustino Sarmiento, Carta de Yungay, 13.10.1852)
 
Urquiza se instaló en la casa de Rosas en Palermo. Como Lavalle, para asegurarse el apoyo político repartió dineros públicos entre un numeroso grupo de oficiales y allegados. El reparto fue mayor que en 1829, también lo era el tesoro en 1852. Las órdenes de pago más modestas eran por veinte mil pesos. Don Vicente López y Planes cobró 200 mil pesos y aceptó asumir como gobernador de Buenos Aires.
 
He aquí una pequeña parte de la lista de los que recibieron los "incentivos de Urquiza", claro que con dineros públicos:
 
Tte. Cnel. Hilario Ascasubi, 10 mil
Cnel. Manuel Escalada, 100 mil
Gral. Gregorio Aráoz de La Madrid, 50 mil
Gobernador de Corrientes, Benjamín Virasoro, 224 mil
Gral José M. Galán , 250 mil
Cnel. Bartolomé Mitre, 16 mil
 
¿Cuál es el legado que nos deja el coronel Chilavert?
 
Sin dudarlo debemos coincidir en que su mayor ejemplo es el colocar el amor a la Patria por sobre todo otro interés. Aun teniendo diferencias políticas de larga data con respecto al conductor de la Confederación Argentina, Chilavert deja de lado dichos reparos al comprender que lo que estaba en juego no era una mera disputa político partidaria sino los destinos mismos de nuestra nacionalidad.
 
Ya a más de siglo y medio de distancia su figura parece agrandarse constantemente, más aun al comparársele con ciertos personajes del hoy que practican la actitud inversa a la del gran coronel, es decir, colocan sus más mezquinos intereses por sobre el interés nacional.
 
Chilavert juega la carta de la Patria aun cuando todo parecía indicar que el triunfo le sería esquivo. No por una romántica atracción por las causas perdidas, sino por un cristiano compromiso con las causas justas, y ¿Qué causa más justa que la causa nacional?, Si como definiera tan simple como magistralmente el padre Leonardo Castellani: "La Patria es Dios en la tierra y Dios es la Patria en el cielo".
 
¿Cuál es el estado del país hoy?, para entenderlo baste señalar que muchos de los que aquel 3 de febrero de 1852 empuñaron sus armas unidos al Brasil tienen hoy varios monumentos y periódicos homenajes en su honor, mientras que quien dejó de lado todo para morir defendiendo su suelo natal ni siquiera descansa en una tumba propia.
 
Nos queda por delante una tarea ardua y extensa, pero creemos que vale la pena intentarlo.
 
Fuente
 
Efemérides - Patricios de Vuelta de Obligado
 
HT (Hijo 'e Tigre) - "Chilavert"
 
Reggi, Ing. Luciano - "3 de Febrero - Derrota nacional de Caseros y el Cnl. Martiniano Chilavert
 
Se permite la reproducción citando la fuente: www.revisionistas.com.ar

Agreganos como amigo a Facebook
22-04-2019 / 08:04
El 22 de abril de 1996, en Vicente López, muere Hernán Benítez. Fue un sacerdote católico argentino, que ejerció gran influencia en el peronismo inicial -en particular en Eva Perón, de quien fue asesor y confesor- y en la Juventud Peronista de comienzos de los años setenta.
 
Acompañó a Eva Perón en su gira europea de 1947, en la que tuvo varias participaciones protocolares y políticas de importancia; también informaba al ya presidente Juan Perón de todo lo ocurrido en la gira. También fue Benítez quien gestionó ante el futuro Pablo VI un encuentro con el papa Pío XII.
 
Fue designado Consejero Espiritual de la Fundación Eva Perón. En este cargo pudo observar de cerca la actuación de Evita, su «indisimulada enemistad con las castas privilegiadas» y su entrega personal a favor de los más pobres.
 
Su trayectoria posterior al golpe de Estado de 1955 estuvo centrada en la publicación de libros y artículos. Durante la dictadura fue expulsado de su cátedra en el seminario y perseguido, su casa allanada en tres oportunidades y en el mes de febrero de 1956 intentaron asesinarlo, aunque salvó su vida huyendo por los techos.
 
Publicó el periódico Rebeldía, con el que tuvo una importante participación en la resistencia peronista de esos años. Apoyó públicamente la Revolución Cubana y mostró su admiración por la acción del sacerdote colombiano Camilo Torres, muerto como miembro de una organización guerrillera.
 
En 1970 dio, junto con el padre Carlos Mujica, el responso ante los cuerpos de Gustavo Ramus y Fernando Abal Medina, miembros de la organización Montoneros, que poco antes había ejecutado al ex dictador Pedro Eugenio Aramburu. Ambos fueron arrestados, acusados de apología del crimen e incitación a la violencia.
 
La Opinión Popular

 
22-04-2019 / 08:04
22-04-2019 / 08:04
21-04-2019 / 09:04
El Ejército Guerrillero del Pueblo fue una organización guerrillera que se estableció en Argentina en 1963 y 1964, en Salta. Comandada por Jorge Masetti e integrada por combatientes argentinos y cubanos. Ernesto Che Guevara pensaba que la guerrilla obraba como «foco» revolucionario, provocando en los pueblos una toma de conciencia que los llevaba a apoyar masivamente la insurrección.
 
Luego del derrocamiento del presidente Arturo Frondizi por las fuerzas armadas en 1962 el Che Guevara y Masetti comenzaron a pensar en la posibilidad de instalar un «foco» guerrillero en la Argentina. Finalmente tomaron la decisión de hacerlo en la provincia de Salta, en el noroeste argentino, en Orán, una zona selvática limítrofe con Bolivia.
 
Se trataba de un grupo de cerca de 30 guerrilleros, mayoritariamente argentinos con algunos cubanos experimentados, que adoptó el nombre de Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP). Masetti recibió el grado de Comandante Segundo, mientras el Che Guevara quedaba como Comandante Primero, dispuesto a sumarse al grupo una vez que el mismo se hubiera asentado.
 
La incipiente organización y la soledad política que rodeó este primer intento guevarista de insurrección armada facilitaron el éxito de la "Operación Santa Rosa" que dirigió el jefe de la Gendarmería, general Julio Alzogaray. En uno de los pocos combates librados por el EGP, mataron a Hermes Peña y a otros cuatro guerrilleros, detuvieron a 14 de ellos, entre otros a Héctor Jouvé, Federico Méndez y Henry Lerner, quienes fueron torturados cruelmente antes de someterlos a procesos judiciales que violaron todas las normas legales vigentes.
 
De Masetti, que no estaba con el grupo cuando se produjo el encuentro, no se tuvieron más noticias, suponiéndose que se internó en la selva y allí murió. Se toma como fecha de la desaparición de Masetti el 21 de abril de 1964. En palabras de Walsh"Masetti no aparece nunca. Se ha disuelto en la selva, en la lluvia, en el tiempo. En algún lugar desconocido el cadáver del comandante Segundo empuña un fusil herrumbrado".
 
Carlos Morales para La Opinión Popular



21-04-2019 / 09:04
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar