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Nacionales - 02-02-2019 / 08:02
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

La causa del memorándum con Irán solo se sostiene para perseguir opositores

La causa del memorándum con Irán solo se sostiene para perseguir opositores
El pedido de la AMIA para que la representación política de la comunidad judía se aparte de la acusación contra Cristina Fernández por el memorándum con Irán puso al descubierto la utilización política del ataque terrorista por parte del macrismo. El memorándum nunca se aplicó, nunca fue aprobado por los iraníes, en Argentina fue aprobado por el Congreso, e Interpol declaró que nunca desistió de la persecución a los acusados iraníes. La causa que promovió el macrismo no tiene valor jurídico real.
El pedido de la AMIA para que la representación política de la comunidad judía se aparte de la acusación contra Cristina Fernández por el memorándum con Irán puso al descubierto la utilización política del ataque terrorista por parte del macrismo.
 
Ha sido quizás el caso más escandaloso, pero todo el discurso de Cambiemos se construye de esa manera: evita el razonamiento o la prueba y convoca a la reacción emotiva, chauvinista, exaltada o prejuiciosa.
 
Estos días se reprodujo ese mecanismo en el editorial de La Nación que hizo una exaltación del instinto materno de las niñas violadas que dan a luz; en el insólito ataque en bloque de Cambiemos a una jueza porteña, o con el decreto de extinción del dominio.
 
El ataque contra la AMIA dejó un saldo de 85 muertos. Cambiemos utilizó en forma politiquera el atentado para denunciar el memorándum y difamar al gobierno anterior y se valió para esa tarea de un sector de la colectividad judía vinculado a Rubén Beraja, uno de los acusados por encubrimiento.
 
Parte de esos dirigentes que apoyaron al menemismo son ahora funcionarios del gobierno de Mauricio Macri o legisladores de Cambiemos, como el diputado Waldo Wolff.
 
Después de 25 años el atentado permanece en el mayor de los misterios, básicamente porque su investigación fue obstaculizada por el gobierno menemista de aquél entonces. Si se pudiera dilucidar el motivo de ese encubrimiento, seguramente se estaría más cerca de saber quiénes fueron realmente los responsables.
 
La causa por el memorándum que trató de presentar el fiscal Alberto Nisman fue rechazada por cinco jueces porque no tenía consistencia jurídica. Después del triunfo del macrismo, el fiscal Germán Moldes volvió a tomarla y le dio la entidad que tiene ahora.
 
Moldes fue funcionario del ministerio del Interior durante el menemismo y fue el encargado de gestionar en tiempo récord la residencia (para cualquier mortal es un trámite que puede extenderse por años) para el mayor traficante de armas del planeta, el sirio Monzer Al Kassar.
 
La presencia de Al Kassar protegido por el gobierno menemista nunca fue explicada. Pero investigaciones periodísticas pusieron al descubierto una intrincada trama para el tráfico de armas a Croacia y a Bosnia, con la participación del gobierno argentino, en la que Al Kassar funcionaba como operador central.
 
Son los años 90-95. En esos años se produjeron los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA. Esa línea de investigación fue dejada de lado.

 
El memorándum nunca se aplicó, nunca fue aprobado por los iraníes, en Argentina fue aprobado por el Congreso, e Interpol declaró que nunca desistió de la persecución a los acusados iraníes. La causa que promovió el macrismo no tiene valor jurídico real y va en el mismo sentido del encubrimiento anterior.
 
Pero con la colaboración de los medios oficialistas, los fiscales como Moldes se saltearon esos "detalles" (cualquiera de ellos establece la nulidad de la acusación) y removieron los miedos ancestrales de la colectividad judía para instalar en forma paranoica la imagen de una conspiración imposible.
 
La causa del memorándum se sostiene sólo por la decisión del gobierno que además la usa para perseguir a sus opositores. Los exaltados por esta causa no tienen argumentos y se basan en prejuicios que fueron hábilmente manipulados por la propaganda oficial, igual que con el suicidio del fiscal Nisman.
 
Como sucedió con la AMIA en la causa por el memorándum, la jueza Sandra Arroyo Salgado desistió de la querella en el juicio por el supuesto asesinato, también sin acreditar, de su ex marido.
 
Reemplazar casi en forma total el discurso racional en la política y en la justicia, por invocaciones a los prejuicios, puede desatar el prejuicio opuesto, el viejo antisemitismo. Es el riesgo del método de Cambiemos donde nada se explica y todo se reduce a reacciones emotivas prejuiciosas, como también es el antisemitismo.
 
La oposición se empeña en cuestionar al gobierno con los datos terroríficos de la economía. Para muchos observadores, el de Mauricio Macri es el peor gobierno de la transición democrática. Pero el gobierno rebota esa acusación y dice que todo es culpa del gobierno anterior. No tiene argumentos para decirlo, ni le interesa. Fomenta el odio y sostiene sobre él esa acusación.
 
El Decreto de Necesidad y Urgencia que emitió Macri el 22 de enero pasado por el cual impuso la ley de extinción del dominio que habilite a expropiar las propiedades de un acusado de corrupción, antes de que se lo condene, y tiene una retroactividad de 15 años.
 
Ninguna ley puede ser aplicada en forma retroactiva y no puede invertir la carga de la prueba. Tiene que ser rechazado tanto en el Congreso como en el Poder Judicial. Los propagandistas del oficialismo lo saben. No importan los argumentos racionales. Lo único que queda es la frase que usó Macri: "El que las hace las paga".
 
Según el organismo Defensa de Usuarios y Consumidores, desde que asumió el gobierno macrista, hasta marzo de 2019, Edenor y Edesur habrán aumentado los precios de la luz hasta un 4956 por ciento. Pero además, los usuarios que soportaron ese aumento de usura, ahora están padeciendo cortes de luz con temperaturas de 40 grados en la CABA.
 
A pesar del maltrato entre las víctimas todavía se escucha "que pagábamos muy poco" o "también con lo que dejó la chorra", y así. Se ha difundido que Argentina estaba en el puesto 70 en el ránking mundial de subsidios, muy por detrás de gobiernos como el Estados Unidos, que fomenta su industria con subsidios a la energía.
 
Y se ha dicho que las viejas empresas privatizadas de servicios que se están enriqueciendo son propiedad de amigos del presidente Macri.
 
En la CABA reside gran parte de las 300 mil personas que integran la comunidad judía argentina y muchos de ellos van a volver a votar al macrismo convocados por ese discurso del prejuicio. Todos los porteños han sido atropellados por los precios abusivos y los cortes de luz. Y ninguna encuestadora pone en duda que en la CABA ganaría Mauricio Macri. Es una demostración de la eficiencia de ese discurso irracional de raíz emotiva que primitiviza a la política y que tiende a cambiar la lógica sobre la que se asentó el discurso político.
 
Hubo ejemplos que reproducen este mecanismo en un escenario que pareciera más chiquito. Como la reacción masiva de Cambiemos -evidentemente seleccionada con un fin propagandístico- contra la decisión de la jueza Patricia Guichandut, del fuero nacional penal, con relación a delitos menores. La reacción fue instantánea y conjunta del presidente Macri, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta y su vice Diego Santilli.
 
El mensaje de Macri fue para sus medios fieles. "Es indignante el caso de la Jueza que nuevamente liberó a motochorros con antecedentes penales y prohibición de ingreso al país", planteó a través de su cuenta de Twitter.
 
La jueza explicó que el hombre, de nacionalidad colombiana, acusado de intento de robo de un celular, no tenía antecedentes en la Dirección de Migración. En otro caso, donde el acusado era uruguayo, la jueza no había intervenido. Finalmente el colombiano aceptó la deportación administrativa y fue expulsado.
 
Entre las decenas de delitos más graves, los propagandistas de Cambiemos eligieron delitos menores cometidos por extranjeros. La política de mano dura de Macri y Patricia Bullrich no puede bajar los índices de inseguridad.
 
Por el contrario se multiplicaron este tipo de delitos menores. En vez de diseñar una política real para prevenir la inseguridad, Cambiemos se refugia en el discurso, busca un blanco fácil y convoca a la reacción chauvinista que no requiere ninguna explicación.
 
Según la estadística oficial, en Argentina nueve nenas de entre 10 y 14 años dan a luz por día. En todos los casos se trata de violaciones. Y en el 80 por ciento de ellas, son intrafamiliares.
 
En vez de buscar una solución al drama que marcará para siempre a estas miles de niñas, el diario La Nación publicó ayer un editorial donde las califica como "madrazas". La cifra fue publicada por Clarín que después orienta el artículo en el mismo sentido que La Nación.
 
Naturalizan el drama de las violaciones y lo tapan con el "instinto maternal" que se sobrepondría a esa tragedia que destruye para siempre. En la Argentina se han producido tres mil muertes de mujeres humildes por abortos clandestinos en condiciones precarias. En vez de una respuesta racional, surge el discurso demagógico del instinto maternal usado para tapar el horror.
 
Cambiemos cambió la lógica de la política. Cuando quiere vender un reloj, no explica los beneficios del artículo sino que lo muestra con un galán y dos rubias. El tipo lo compra sin saber si funciona y aunque no le funcione sigue creyendo que se convirtió en el facha de la publicidad y que se va a ganar a las dos rubias.
 
La política se vuelve ilusión y marketing sustentada en un discurso emotivo con poca base razonable. Ganó las elecciones sobre la base de ese discurso que es mucho más penetrante que los datos duros y concretos de la razón. La oposición deberá encontrar un discurso que pueda superarlo.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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22-04-2019 / 10:04
Este sábado durante la madrugada la ex presidenta Cristina Fernández se aprestaba a viajar a Cuba en un avión de Copa Airlines para visitar a su hija Florencia. Unas horas antes había fallecido su madre, Ofelia Wilhelm, en La Plata después de tres meses de internación.
 
La ex Presidente vivió un momento de tensión en la cabina del avión que la trasladó a la isla caribeña -con escala en Panamá- con un productor ganadero que, según cuentan testigos del hecho, comenzó a increparla y fotografiarla a metros de su asiento.
 
El productor que agredió a Cristina en el avión de Copa es nada menos que David Lacroze Ayerza. Se trata de un histórico dirigente de la Sociedad Rural (SRA) muy cercano al Presidente Mauricio Macri.
 
Cabe mencionar que Lacroze fue presidente de la Junta Nacional de Granos durante la última dictadura militar, acaba de cumplir 78 años y es padre de Lucrecia Lacroze, esposa del titular de Anses, el macrista Emilio Basavilbaso, con quien tiene cuatro hijas.
 
En La Rural hay un fuerte malestar con Lacroze y ya están evaluando iniciar acciones en su contra. El grupo de ex presidentes -encabezados por Luciano Miguens y Hugo Biolcati- son algunos de los que quieren desafectarlo de la entidad.
 
"No respetó la investidura presidencial y le faltó el respeto a una mujer que está atravesando un proceso de duelo por la muerte de su madre. Esto tendrá consecuencias", confesó un alto directivo de La Rural embroncado por el hecho.


Un dato no menor es que, al parecer, no es la primera vez que Lacroze tiene un altercado de este tipo con mujeres. Según supo este medio, los malos tratos a las mujeres son una característica habitual en su personalidad. No respeta a una mujer, no respetan el luto, no respeta nada. Un verdadero machirulo cobarde.

La Opinión Popular

 

22-04-2019 / 10:04
El "plan alivio", el brusco giro populista del Gobierno de Mauricio Macri, es el manotazo de ahogado hacia las elecciones de los responsables de la debacle económica neoliberal. Según el diccionario, la palabra alivio significa disminución de una carga, una pena, un sufrimiento o un dolor. Cuando eligen utilizar esa definición, los macristas realizan una confesión: hace más de tres años que generan padecimientos inauditos a las grandes mayorías populares y ahora, tres meses antes de las elecciones, quieren "aliviar" la situación.
 
"Precios cuidados" que no se sabe bien quién los va a cuidar, un "pacto de caballeros" para congelar los costos, donde falta algo elemental: los caballeros. Presuntas rebajas en toneladas de carne que, divididas por la población, implican apenas 100 gramos para cada uno; propuestas de nuevos créditos para endeudar más a los que ya están endeudados y con ingresos que hacen imposible pagar nuevas cuotas; suspensión de los nuevos aumentos de tarifas cuando ya las pusieron por las nubes.
 
Sin embargo, el problema de base es que este tipo de programas suele no cumplirse. El Precios Cuidados que mantuvo vigencia durante la gestión Macri es, en ese sentido, un mal antecedente para los "Precios Esenciales" que están por debutar en las góndolas.
 
En los distintos supermercados de la Ciudad de Buenos Aires sólo se encuentran el 38 por ciento de los alimentos con Precios Cuidados, según un relevamiento realizado por iProfesional. En cuanto al 62% que no está, el producto no puede encontrarse o tiene su espacio en la góndola con el cartel y el precio, pero está desabastecido.
 
Este manotazo de ahogado, impulsado por las encuestas que muestran que la imagen de Macri está por el suelo, evidencia no sólo la quiebra económica, sino y sobre todo la quiebra política e ideológica del macrismo, porque estas medidas niegan todo el relato que Cambiemos venía repitiendo como un mantra desde que llegaron al Gobierno.
 
Que la libertad total del mercado, que la apertura de la economía, que el cese de los subsidios a los servicios públicos, que la lluvia de inversiones, que la inflación contenida por arte de magia, que el FMI como sociedad de beneficencia que venía a ayudarnos por pura solidaridad, que el modelo del emprendedor exitoso, que "si te quedás desocupado, ponete una cervecería artesanal" y boberías por el estilo.
 
Para ellos, ésta quiebra es tan sólo la derrota de un proyecto político, el fracaso de una aventura, una travesura de niños ricos ineptos que quisieron jugar a la política y después volverán a sus empresas, a sus barrios privados o se irán a hacer algún posgrado en una universidad del extranjero donde explicarán que este país es irreformable y que no es apto para sus grandes ideas. Para ellos es una aventura; pero para las mayorías populares implica la quiebra personal, la pérdida de una generación, la ruina de un país.

La Opinión Popular

21-04-2019 / 11:04
El Viernes Santo es un día de reflexión para los católicos. La Pasión de Jesús es revivida por todos los católicos en esta época del año y el presbítero Guillermo Marcó, exvocero del cardenal Jorge Bergoglio, aprovechó una entrevista radial para destrozar las políticas neoliberales del presidente Mauricio Macri y vaticinar que "los católicos" no lo volverán a votar.
 
"Macri me desilusionó. Hay responsabilidad de Marcos Peña y de Durán Barba, quienes crearon falsas ilusiones. La gente creyó el relato de que se salía fácil de la crisis. Cuando venden espejitos de colores la gente se desilusiona el doble", criticó quien estuvo junto al actual Papa durante ocho años.
 
En el programa En la trinchera, por Led.fm, Marcó fue muy tajante con respeto al voto de los católicos en las próximas elecciones: "El gran desacierto de este Gobierno es gobernar con encuestas, que no se puede. Lo hablé personalmente con Durán Barba. 'Con el aborto te equivocaste, la gente católica no te va a votar', le dije".
 
"Es un caso único. Un Gobierno que tomó la decisión de apalear a sus propios votantes, la clase media -apuntó-. Porque la pobreza siempre tiene algún recurso para ser paliada, por ejemplo tarifas especiales. Y han tenido soberbia", aseguró.
 
Para cerrar, Marcó expresó que "la vida nos está triturando un poco" y sugirió "no quedarnos con lo triste de lo que nos pasa y usar la espiritualidad para sobrellevar las crisis, más allá de lo que nos toque vivir".
 
La Opinión Popular
 

21-04-2019 / 10:04
Desde hace muchos meses, una pregunta terrible está instalada en los sectores de poder de la Argentina. Dado que la situación financiera es tan precaria y frágil, ¿qué pasaría el día en que se difundiera una encuesta en la que Cristina superara por una diferencia sensible a Mauricio Macri?
 
El diagnóstico dominante sostenía que solo ese dato produciría una nueva corrida cambiaria por la habitual tendencia de los inversores a refugiarse en el dólar o a fugar divisas ante cualquier hecho que los angustiara. Ese día llegó.
 
El miércoles por la tarde se conoció un trabajo de la encuestadora oficial Isonomía, según el cual Cristina vencería a Macri en un ballotage por una diferencia de 9 puntos. Inmediatamente, las acciones argentinas cayeron violentamente. El riesgo país trepó hacia un nuevo record. La semana que comienza mañana será clave para conocer los efectos de esa encuesta sobre el tipo de cambio, con todo lo que eso significa.
 
La encuesta de Isonomía fue el último elemento de una tormenta más que enfrenta estos días el gobierno de Macri. Otro número marcó fuertemente la semana corta: el 4,7 por ciento de inflación que hubo en el mes de marzo. El Presidente había dicho en febrero que la inflación estaba bajando. No ha ocurrido eso.
 
Ahora dijo que estamos en "un pico", lo que sugiere una vez más que el futuro mejorara las condiciones. Lo ha prometido tantas veces que, naturalmente, cada uno de esos augurios genera más escepticismo.
 
En el medio, el Gobierno articuló un plan de contención de precios que es muy difícil de entender. Abarca solo a 60 productos. A la mayoría de ellos se les aplica un fuerte aumento previo.
 
Si sale bien, la magnitud del alivio será muy pequeña. Pero, además, puede generar remarcaciones en los productos que no están dentro de la nómina y un fuerte desabastecimiento de los que mantengan precios relativamente bajos.
 
En este contexto, tiene sentido que las encuestas empiecen a reflejar, cada vez con mayor consenso, que Macri perderá las elecciones.
 
Dirigentes del más alto nivel -desde ministros hasta integrantes de la mesa chica, desde gobernadores hasta interlocutores habituales del Presidente- han empezado a presionar para que Mauricio Macri revise su decisión de presentarse en las inminentes elecciones presidenciales.
 
El principal enemigo de esta alternativa no es solo la testarudez de Macri, que existe, sino una cuestión de índole psicológica: su equipo se aferra a una cosmovisión que, como mínimo, se ha resquebrajado.
 

20-04-2019 / 09:04
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