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Nacionales - 26-01-2019 / 11:01
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Macri sumiso y servil con Trump

Macri sumiso y servil con Trump
La subordinación de Macri a la política exterior de Washington no obtuvo beneficios sino maltrato y humillación. No vinieron las inversiones prometidas y por el contrario, Trump presionó para desplazar a las inversiones rusas y chinas sin sustituirlas. Estados Unidos facilitó el préstamo del FMI. En medio de los desplantes de Trump a Macri durante la reunión del G-20, el presidente argentino agradeció en forma patética esa gestión que condena a la pobreza a varias generaciones de argentinos.
La alineación automática del gobierno de Mauricio Macri con Washington revela no sólo la ideologización de la política exterior argentina, sino su afán por mostrarse como el servidor más fiel de la potencia norteamericana. La afinidad ideológica y la idea simplista de que los gestos de obsecuencia puedan atraer inversiones guían (como argumentos expuestos en público) de manera elemental las relaciones exteriores. En un país sin canciller con vuelo propio, es el Presidente, con su escaso conocimiento, el que expone a la Argentina con los posicionamientos más desprestigiados en la historia de la región.
 
Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo de alta calidad del mundo. Estados Unidos es el principal comprador del petróleo venezolano y por lo tanto necesita un gobierno dócil en ese país. Desde que Hugo Chávez se convirtió en presidente de Venezuela, Estados Unidos ha impulsado conspiraciones destituyentes.
 
El sistema no tiene nada de democrático en Arabia Saudita. Su gobierno es públicamente responsable de persecución a opositores, e incluso del secuestro, tortura y desaparición de disidentes como el periodista Jamal Khassoggi. Pero Estados Unidos protege al gobierno saudí porque es su aliado en Medio Oriente.
 
El gobierno de Macri fue uno de los primeros en correr a respaldar el intervencionismo de Washington. Si lo que busca es atraer inversiones o ablandar negociaciones, la experiencia demuestra que no es así.
 
Dos ejemplos: Donald Trump cerró las importaciones de limones argentinos. Para Estados Unidos es menos que un vuelto. Pero para Argentina es la principal exportación de la provincia de Tucumán. Después de muchas vueltas y desplantes, el oficialismo exhibió como triunfo una desgracia: Estados Unidos aceptó los limones a cambio de que Argentina compre su carne de cerdo cuando nadie la quiere porque los cerdos tienen una enfermedad que arruina, encarece su producción y es muy contagiosa.
 
Segunda negociación "exitosa": Estados Unidos aumentó los impuestos a la importación de acero y aluminio. En la volteada cayó Argentina. Otra vez mesa de negociación y al final el gobierno anunció como un triunfo que había logrado bajar los impuestos a esos productos argentinos. La contraprestación fue que le pusieron una cuota por la que Argentina tiene que reducir un diez por ciento las exportaciones de acero a los Estados Unidos y un 25 por ciento las de aluminio.
 
Les interesaban tres pepinos los limones ni lo que pudieran recaudar con los impuestos. Lo que querían los campeones del libre mercado era vender su carne de cerdo y evitar la competencia en su mercado interno del acero y el aluminio importado.
 
La subordinación a la política exterior de Washington no obtuvo beneficios sino maltrato y humillación. No vinieron las inversiones prometidas y por el contrario, Trump presionó para desplazar a las inversiones rusas y chinas sin sustituirlas.
 
Estados Unidos facilitó el préstamo del FMI. En medio de los desplantes de Trump a Macri durante la reunión del G-20, el presidente argentino agradeció en forma patética esa gestión que condena a la pobreza a varias generaciones de argentinos. 

 Macri sumiso y servil con Trump

2019 es un año electoral y el afán de protagonismo de Macri en el tema Venezuela demuestra que también trata de instalarlo como un tema de campaña para equiparar a Maduro con los gobiernos kirchneristas.
 
Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey coincidieron con el oficialismo, como lo han hecho prácticamente desde la asunción de Macri, en sintonía con los radicales oficiales de Cambiemos. Pero el Frente para la Victoria, incluido el PJ, expresó en un comunicado su defensa del derecho a la autodeterminación de los pueblos y en contra del intervencionismo externo en Venezuela.
 
El tema con relación a Venezuela no es la democracia, sino un gobierno que no se alinea con Washington y que el país es un importante proveedor de petróleo.
 
En Venezuela no hay una dictadura que tomó el poder por asalto. Hay un presidente que ganó elecciones y una Asamblea Constituyente que fue convocada y elegida según lo establecía la Constitución vigente.
 
Estados Unidos dice que no es así. Es una afirmación discutible, y por tanto nadie puede hacer una descalificación absoluta que justifique un intento de golpe parlamentario como el que trató de hacer la oposición respaldada por la Casa Blanca.
 
Si no hay una dictadura, sino enfrentamientos entre oficialismo y oposición, rige el principio de la libre autodeterminación de los pueblos sin intervención extranjera. Ni siquiera corresponde la aplicación de la Carta Democrática de la OEA.
 
En cambio, quien nunca fue elegido para presidente es el opositor Juan Guaidó. Paradójicamente esa es la acusación que hace Estados Unidos al presidente venezolano, Nicolás Maduro, que fue votado en elecciones en las que un sector de la oposición no participó porque sabía que iba a perder.
 
Maduro reconoció su derrota cuando la oposición ganó las elecciones de diciembre de 2015 que le otorgaron el control de la Asamblea Legislativa. Tras el triunfo, la oposición convirtió al Parlamento en una presidencia paralela. Después de dos años de parálisis, Maduro convocó a la Asamblea Nacional Constituyente y la oposición lanzó manifestaciones callejeras muy violentas que terminaron con más de cien muertos de ambos bandos.
 
Hasta ese momento, la oposición creyó que podía volver a ganar las elecciones. En 2015, una gran cantidad de chavistas se abstuvo de votar disgustada por la crisis económica. Los dos años de enfrentamientos inoperantes entre el Parlamento y el Ejecutivo, más la violencia de las manifestaciones opositoras alejaron de la oposición a ese sector que fue convocado nuevamente por el oficialismo.
 
La militancia chavista lo fue a buscar y llevó a votar a miles que se habían abstenido antes. En ese contexto, la oposición perdió las elecciones regionales y después las presidenciales. En todas esas situaciones, la oposición se dividió, hubo sectores que participaron y otros que no.
 
Las elecciones fueron limpias, con mayor o menor participación. No hay argumento institucional verdadero para esta ofensiva diplomática que en experiencias anteriores ha terminado en intervención directa.
 
La fuerte crisis económica que sufre Venezuela tampoco puede ser argumento para una intervención ni bloqueo. Es la consecuencia de un país mono dependiente del petróleo. La diversificación de su economía hubiera sido carísima comparada con la renta petrolera, pero aún así necesaria. Ningún gobierno diversificó. Y cuando se desplomó el precio del petróleo, también lo hizo la economía de Venezuela.
 
Con la inflación más alta desde 1991, con la híper, y una caída récord de la economía, Argentina es lo más parecido a Venezuela, con la diferencia de que la crisis en Argentina no es estructural, como la de Venezuela, sino originada en la ineptitud del gobierno de Macri.
 
No hay unanimidad en el mundo ni en los organismos internacionales sobre Venezuela. En una OEA muy manejada por Washington y en especial por el ultraconservador vicepresidente Mike Pence, 16 países respaldaron la política de Washington, pero otros 18 no lo hicieron.
 
En Europa, el tema levantó una fuerte polémica. Son más los países que reconocieron la presidencia de Maduro que los que acompañaron a Estados Unidos. Rusia y China advirtieron contra cualquier intervención militar.
 
En el plano internacional, estos votos se intercambian por otros votos en otros temas. Este mecanismo no funcionó porque en el mundo es evidente que la autoproclamación del opositor Guaidó no tiene efecto real en el interior de Venezuela y que nunca hubiera sido posible si no hubiera sido previamente planificada en Washington o Miami.
 
Pence se reunió en la Casa Blanca con los representantes de los 16 gobiernos aliados la noche anterior a la votación en la OEA. Y después hizo un discurso que se transmitió por las cadenas mediáticas regionales para respaldar el intento de golpe parlamentario de Guaidó.
 
Maduro rompió relaciones con Estados Unidos, pero Donald Trump dijo que desconocía su autoridad y que el personal de la embajada permanecería en Venezuela. Fue el preludio de un conflicto militar. Maduro hubiera tenido que expulsar del país a los diplomáticos y Trump hubiera enviado tropas para protegerlos. Finalmente Trump aflojó, lo que significó un reconocimiento implícito de la autoridad de Maduro.
 
Estados Unidos espera una asonada militar o que se creen condiciones para una intervención externa. Las manifestaciones de la oposición y el chavismo fueron muy parejas el primer día. En la jornada siguiente los actos callejeros se escalonaron en distintos barrios y fueron más violentos. En ese contexto, las Fuerzas Armadas y el Poder Judicial reconocieron al presidente Maduro.
 
Las tragedias de Irak, de Siria y de Libia están muy presentes en el mundo. Fueron invadidos con las mismas excusas que se agitan ahora contra Venezuela y las guerras internas provocadas se prolongaron hasta la actualidad. Ya suman cientos de miles de víctimas y miles de millones las pérdidas.
 
El gobierno de Mauricio Macri quiere asociar a la Argentina a una catástrofe similar en la región y al mismo tiempo instalar la dramática crisis venezolana como un tema de campaña electoral para sacar el eje de su tremendo fracaso en la economía.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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21-02-2019 / 10:02
Coca-Cola Femsa es una de las empresas más grandes y de mayor facturación del mundo pero asegura que en Argentina no le cierran los números. Pidió al Gobierno de Mauricio Macri un procedimiento preventivo de crisis (PPC) para afrontar el achicamiento de su planta embotelladora del barrio porteño de Pompeya y que el gobierno nacional los habilite a despedir gente y pagar menos indemnizaciones.
 
"La planta está prácticamente parada porque no hay ventas, no recuerdo haber pasado por una situación similar. Pero no permitiremos despidos. En este contexto no podemos permitir que ni un sólo trabajador se quede sin empleo", dijo Pablo Fernández, secretario general de la seccional porteña del Sindicato de Trabajadores de Aguas Gaseosas y Afines. Por su parte, la rama de aguas y gaseosas del sindicato de Camioneros se declaró "en estado de alerta y movilización".
 
En la planta de Pompeya trabajan 600 personas, de un total de 3 mil que están empleadas por Coca-cola Femsa en Argentina. La firma también tiene otra embotelladora en Monte Grande (Esteban Echeverría) y cuatro centros de distribución. Además, trabajan para Coca-cola otras empresas embotelladoras.
 
La venta de bebidas es uno de los segmentos del consumo masivo más afectados por el plan económico neoliberal macrista, aunque la magnitud de Coca-Cola Femsa obliga a pensar el caso con parámetros propios, en línea con lo sucedido con los preventivos de crisis de la filial local del gigante Carrefour y de Fate, una de las empresas de Javier Madanes Quintanilla, quien blanqueo $867 millones gracias a Macri.
 
El PPC permite aplicar modificaciones drásticas en la organización laboral y trasladar los costos de esos cambios sobre las espaldas de los trabajadores. Por eso los gremios advierten sobre el avance de una reforma laboral por empresa.
 
Las últimas comunicaciones de Coca-Cola y de Femsa a sus inversores ya daban indicios de la decisión: "el volumen de ventas cayó un 2% en el trimestre ya que a pesar del crecimiento en Brasil, Colombia y Perú, la operación en Argentina tuvo una baja de dos dígitos".

 
En los tres primeros trimestres de 2018, las ventas de Femsa en Argentina medidas en volumen bajaron un 9,8% interanual y los ingresos medidos en pesos mexicanos se redujeron un 46% por efecto conjunto de caída del consumo y a la fuerte devaluación del peso. Se registró una caída interanual del consumo masivo del 7,3% en enero. La categoría de peor desempeño fue bebidas sin alcohol, con una merma del 14,1%.
 
La Opinión Popular

21-02-2019 / 09:02
El dólar pegó un nuevo salto y la city vivió otra jornada de fuerte volatilidad cambiaria. La cotización del dólar que compran los ahorristas minoristas se ubica en 40,76 pesos, con un incremento de 44 centavos. La divisa alcanzó a tocar los 41,45 pesos a mitad de la jornada.
 
El Banco Central se asustó y aceleró la suba de la tasa de interés. El organismo llevó el rendimiento de las Leliq a 46,01 por ciento, lo que representa un aumento de 1 punto y medio respecto del martes. Se trata del alza diaria más importante en lo que va del año. El clima financiero fue de tensión no sólo con el tipo de cambio. El riesgo país subió 8 unidades y finalizó en 708 puntos. Los bonos en moneda extranjera bajaron hasta 2 por ciento en la jornada.
 
La demanda de divisas arrancó fuerte en las primeras horas de la rueda cambiaria y fue mostrando cierta moderación en las últimas horas. La pregunta que se hacen en el mercado es si la nueva tasa por arriba del 45 por ciento resulta suficiente para contener el proceso de dolarización de los activos en moneda local. Los inversores menos optimistas aseguran que una vez que los fondos tomaron la decisión de pasar a moneda extranjera no es sencillo hacerlos cambiar de opinión.
 
El Banco Central fue poco cauteloso con la baja de la tasa de interés este año y paga las consecuencias. Los inversores se dieron cuenta que tienen el poder de fuego necesario para generar volatilidad. Y van a exigir más tasa de interés para volver a colocarse en moneda local.
 
La autoridad monetaria presumía diciendo que no había dejado ni un peso dando vueltas y que eso reducía la posibilidad de un nuevo salto en el tipo de cambio. Pero la realidad muestra esto no funciona en la Argentina. El mercado cambiario es chico. Y con muy poca demanda de divisas se puede generar mucha inestabilidad.
 
¿Cuánto más puede seguir subiendo el dólar? Aunque son pocos los que se animan a dar una repuesta con valores precisos, la mayoría de los analistas coincide en una referencia. El techo de la banda cambiaria es casi 50 pesos. Hasta esa cifra el Central se comprometió a no vender divisas para intentar moderar la devaluación.
 
La entidad tiene la tasa de interés como herramienta clave para moderar las presiones cambiarias. Pero algunos observan que empieza a ser cada vez menos efectiva. El Central bajó en los últimos dos meses 15 puntos la tasa de interés y le dijo a los inversores que la situación estaba bajo control. Si ahora tiene que volver a llevar la tasa a niveles de 60 por ciento para parar la suba del dólar, la interpretación de la city va a ser de manual: la situación está a punto de estallar.
 
El modelo económico neoliberal de Mauricio Macri está sostenido con alfileres. El acuerdo con el FMI impone que el Banco Central prácticamente no puede intervenir frente a una corrida contra el dólar. Si se dispara, habrá otra devaluación y situación hiperinflacionaria. El Gobierno de los Ricos hace todo mal.
 
La Opinión Popular

20-02-2019 / 10:02
Sin margen de casualidad alguna, así como las paritarias 2018 resultaron un placebo ante la inflación/recesión también el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) ilustra el deterioro de los sueldos con una caída del 11% respecto a 2017.
 
Para los términos reales el registro del ingreso base para cualquier trabajador en blanco llegó a los niveles más bajos desde el año 2004. En centrales obreras se considera con mayor o menor discreción que la convocatoria urgente al Consejo Salarial es inevitable, si es que la Casa Rosada mensura su desafío electoral pero sobre todo mucho más por la grave coyuntura.
 
El valor del ingreso mínimo se fijó en los dos últimos años por "laudo", léase decisión directa del Gobierno Nacional prescindiendo de organizaciones sindicales y empresarios, lo cual ofrece un perfil ilustrativo de la crisis. Sobre todo para considerar que el SMVM marca mucho más que tendencias salariales sino que ilustra sobre el escenario laboral de registrados y aún empleados en negro como variable de referencia.
 
El gobierno de Mauricio Macri parece haber hecho votos de silencio justo en momentos en que más se necesita entender las variables económico-sociales que maneja la Casa Rosada para fundar sus pronósticos optimistas en un cercano porvenir, esperando que lo peor de la recesión haya quedado atrás para las elecciones presidenciales.
 
Frente a las dudas de las chances electorales del oficialismo, el único que se animó a hablar sobre economía la última semana fue el presidente de la Nación, aún con el paso en falso de diagnosticar una inflación en baja 24 horas antes de que se conociera un dato que mostró todo lo contrario.
 
El Gobierno de los Ricos patea para adelante los desequilibrios económicos (costos de la bicicleta financiera, los vencimientos de deuda y la fuga de capitales) apostando a un dólar estable a costa de una fuerte recesión. En este camino son los trabajadores y jubilados los que pagan las consecuencias del ajuste.
 
La Opinión Popular

20-02-2019 / 08:02
La oposición parlamentaria se abroqueló contra al "avasallamiento de las facultades del Congreso" que realiza el gobierno de Mauricio Macri a través de la firma de decretos de necesidad y urgencia (DNU). El voto del presidente de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, Marcos Cleri (FpV-PJ), rompió la paridad de ocho legisladores del macrismo y de la oposición.
 
Se dio así dictamen de mayoría al rechazo de tres inconstitucionales decretos de Macri: el que estableció la extinción de dominio a través de una acción civil sin condena penal para bienes de narcotráfico y corrupción; el que quitó frecuencias destinadas por ley a ARSAT para destinarlas a las empresas privadas de telefonía celular; y el que degradó la Secretaría de Deportes en una Agencia descentralizada y autárquica eliminando otras cuatro leyes nacionales sobre el deporte.
 
El diputado macrista Pablo Tonelli asumió la defensa de los cuestionados DNU, con apenas una descripción de los mismos y que cumplían los requisitos formales con la firma de todos los integrantes del gabinete nacional, girado en tiempo al Congreso, y justificó la "urgencia" en que el Congreso "estaba en receso" en enero.
 
El senador Daniel Lovera, un peronista pampeano que integra el interbloque Argentina Federal, fue el encargado de replicar al oficialismo. Recordó que dos de los tres DNU cuestionados avanzan sobre el trabajo del Congreso y que el Senado dio media sanción a proyectos que se saltean los decretos: extinción de dominio, con claras diferencias con el decreto presidencial, y la adjudicación de las frecuencias es parte de la llamada ley corta de telecomunicaciones.
 
Lovera remarcó que comparte con el oficialismo la intención de recuperar bienes y dinero producto de "mafias y delitos de corrupción". Pero enseguida insistió en que el DNU de extinción de dominio "es inconstitucional" porque allí se establece que el Ejecutivo "no puede regular en materia penal, directa o indirectamente" a través de decretos. Además de cargar contra el DNU que "degrada el deporte nacional".
 
La senadora salteña Cristina Fiore, en el interbloque del ex gobernador Juan Carlos Romero, y quien mantiene buena sintonía con Cambiemos, afirmó: "Hay que tener cuidado con los precedentes porque lo que hoy nos beneficia mañana puede perjudicarnos. El poder no es eterno", sostuvo la salteña y agregó: "Lo que beneficia a todos los argentinos es el cumplimiento de la Constitución. La cuestión de fondo no viene al caso". También cargó contra el DNU de extinción de dominio: "No es una acción civil descolgada, hay una íntima relación entre la acción civil y el proceso penal. Por más que se lo llame de otra manera no quiere decir que no tenga naturaleza penal".
 
El desafío opositor será ahora llevar los dictámenes a los recintos de Diputados y del Senado para rechazar los DNU, que debe ser en las dos Cámaras del Congreso. Mientras tanto, los decretos seguirán vigentes.
 
La Opinión Popular

19-02-2019 / 09:02
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