La Opinión Popular
                  21:09  |  Jueves 17 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 04-01-2019 / 09:01
AÚN NO SE SABE SI SE LLEGÓ A UN PISO O SI A LA CRISIS LE QUEDA MUCHO HILO EN EL CARRETEL

La recesión de Macri provocó demoledora caída de la industria (13,3%) y la construcción (15,9%)

La recesión de Macri provocó demoledora caída de la industria (13,3%) y la construcción (15,9%)
LA INEPTITUD DE MACRI LO HIZO. Según los últimos datos del Indec, de noviembre, dos de las principales actividades de la economía argentina se derrumbaron: La actividad industrial cayó 13,3% y la construcción 15,9%. En el primer caso, se trata de la mayor baja desde 2013. Entre los motivos están la recesión económica, la caída del consumo y el aumento de los costos por la descontrolada inflación.
Como consecuencia de la política económica neoliberal recesiva de Mauricio Macri, la actividad industrial se contrajo un 13,3 % interanual en noviembre, la caída más profunda desde 2009. La construcción también se desplomó un 15,9 %, según el Indec.
 
La industria se desplomó en noviembre. La caída de 13,3 por ciento frente al mismo mes de 2017 representa la mayor caída interanual desde mayo de 2002, cuando hubo un retroceso de 14,6 por ciento.
 
La devaluación, el incremento en las tasas de interés, la apertura importadora, la pérdida en la capacidad de compra de los salarios, la destrucción de empleo, los tarifazos y el programa de austeridad y ajuste del FMI impactan de frente sobre la producción fabril.
 
En once meses de 2018, la actividad acumuló una baja de 3,8 por ciento frente al mismo período del año anterior. El dato configura la mayor caída sectorial en dieciséis años. Los rubros más afectados por la crisis económica fueron el textil, caucho y plástico, metalmecánica y automotriz.
 
La parálisis en la obra pública y la incertidumbre financiera que resintió los proyectos privados arrastró además a la construcción que, según informó ayer el Indec, registró en noviembre una merma de 15,9 por ciento frente al mismo mes de 2017. La actividad marcó así su peor caída desde octubre de 2016, cuando cedió 20,7 por ciento. 
 
Los datos fueron publicados ayer por el Indec. El documento oficial precisa que el empleo en el sector acentuó su deterioro: se perdieron 11.099 puestos de trabajo en la comparación interanual. La información en este caso es a octubre, cuando se computaron 445.470 empleos registrados contra 456.569 del mismo mes de 2017. El dato no computa el impacto para los trabajadores informales. Se trata del segmento del mercado laboral más expuesto ante la crisis.
 
La frustración que sienten todos los industriales que apoyaron con entusiasmo a Macri en 2015 y acaban de experimentar un desplome productivo de dimensiones bélicas, el más pronunciado desde junio de 2002, es desoladora.


El balance no para de entregar números rojos: compañías que valen la mitad que un año atrás, crédito doméstico e internacional vedado, negocios locales abúlicos y un ajuste en puerta sin precedentes. La expectativa de los empresarios para 2019 no es optimista.
 
La Opinión Popular

 
DATOS DEL INDEC
 
La industria y la construcción, por el piso: En noviembre cayeron 13% y 16%
 
Industria golpeada
 
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, la actividad industrial se redujo un 13,3% en noviembre del 2018. Se trata de los últimos datos del Estimador Mensual de la Industria (EMI). Este sería el séptimo mes consecutivo de caída para el sector.
 
En lo que va registrado del 2018, se registra una caída del 3,8% en la industria. El primer impacto negativo sobre el rubro se vio en mayo, después de la primera corrida cambiaria. Desde entonces, viene en picada. La de noviembre es la mayor caída desde enero de 2013.
 
Los sectores más golpeados son la producción textil y de la industria metalmecánica. En estos casos, se trata de una caída en el consumo minorista. Además, el aumento de los costos de los insumos importados. El bloque de industria textil cayó un 32,2% respecto de noviembre pasado y la industria metalmecánica (excluyendo el bloque de las automotrices) retrocedió un 26,2% en ese período.
 
En el rubro textil, señala el informe del Indec, "la contracción en el consumo interno de prendas de vestir y otras confecciones ha originado una menor demanda hacia distintos rubros", mientras que el golpe en metalmecánica se debió a un "menor nivel de demanda interna por parte de las actividades agrícolas, la construcción y los sectores de consumo durable (en particular la línea blanca)".
 
En la industria automotriz, por otro lado, se registró una baja interanual de casi 15%. Según el organismo estadístico, la industria manufacturera estuvo entre los dos sectores que más cayeron en los primeros tres trimestres del año pasado, con un recorte del 6,6% interanual.
 
Los que menos descendieron fueron la refinación del petróleo (-6,7%), el bloque de papel y cartón (-5,7%), la elaboración de sustancias y productos químicos (-5,5%) y la industria alimenticia (-4,0%).
 
Algunos sectores subieron: Se trata de la industria del tabaco (1,5%) y las industrias metálicas básicas (4,1%).
 
Con respecto a las expectativas hacia el futuro, el 55,4% de las empresas anticipa una baja para el período comprendido entre diciembre de 2018 y febrero de 2019; mientras que un 35,2% espera un "ritmo estable" y tan sólo un 9,4% proyecta un aumento.
 
 
Construcción apaleada
 
Por otro lado, la construcción también registra caída. En este caso, del 15,6%, la mayor en casi dos años. Sin embargo, si se toma en cuenta la evolución interanual del sector, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registra una suba del 2,7%.
 
La caída de noviembre de la construcción es la mayor registrada desde octubre de 2016. Uno de los motivos es un fuerte ajuste en la obra pública sumado a una menor demanda en el sector privado. El sector tuvo buenos números hasta mayo, cuando se estancó hasta septiembre. Desde entonces, viene registrando una baja cada vez mayor: -3,8% en septiembre, -6,4% en octubre y -15,6% en noviembre.
 
Por el buen desarrollo en los primeros meses del año, el índice muestra un aumento del 2,7% respecto a igual período del año 2017.
 
La expectativa tanto para el sector industrial como para el de la construcción es que los efectos estacionales (la actividad privada en ambos históricamente entra en un freno en los meses de verano) no lleven a datos positivos.
 
Fuente: Urgente24
 

Agreganos como amigo a Facebook
La recesión de Macri provocó demoledora caída de la industria (13,3%) y la construcción (15,9%)
De a poco las malas noticias en el sector industrial se van transformando en títulos catástrofe. Ayer el Indec publicó la peor caída de la producción industrial desde la salida de la convertibilidad en 2002.
La recesión de Macri provocó demoledora caída de la industria (13,3%) y la construcción (15,9%)
Sin expectativa de empleo en el cuarto año de Macri. La secuencia abarca el entusiasmo inicial de 2016, con apertura económica, y llega al escenario laboral devastado por la crisis y en plena recesión.
17-01-2019 / 08:01
En los mentideros cuyanos aún es motivo de comentarios el estupor que le causaron al presidente Mauricio Macri las encuestas que la semana anterior le alcanzó el gobernador Alfredo Cornejo al encuentro en el country Cumellén de Villa La Angostura.
 
Ahí se mostraba que los 13 intendentes mendocinos radicales llevan la delantera con holgura en la intención de voto dentro de cada uno de sus distritos, pero en cuanto nacionalizan la boleta, vaya quien vaya a la provincial, la mayoría pierde no menos de 20 puntos.
 
El caso más llamativo resultó ser el de Godoy Cruz, de donde es oriundo el titular de la Convención Nacional de la UCR: el alcalde correligionario, Tadeo García Zalazar, midió 72%, pero en sábana con el Presidente de la Nación bajaba a 40 puntos.
 
Ese tal vez fue el motivo que llevó a la Casa Rosada a replantear su estrategia y, en lugar de negociar elección unificada para apalancarle votos a Macri en primera vuelta, optar por desactivar la candidatura del intendente de Luján de Cuyo, Omar De Marchi, para suceder a Cornejo, que propiciaba Marcos Peña, y dejarlo librado a la interna local.
 
La advertencia había sido: "Ojo que el titular del día siguiente podría enfocarse por el lado de que perdió el candidato de Macri", como sugiere una nota aparecida en el medio local Mendozapost.
 
En Buenos Aires ahora se conforman con que Cornejo se las arregle con su gente, pero que dé la cara como socio de Cambiemos encabezando la lista de diputados nacionales de la provincia.
 
Lo está pensando, pero igual en febrero seguramente lo tratará la convención nacional que preside, en la cual el partido de Alem tendrá que decidir hasta dónde acompañar la reelección de Macri y bajo qué condiciones, o si irá por afuera en las PASO.
 
Estarán expectantes de si el Pro mantiene a Daniel Salvador como vice en la provincia de Buenos Aires y si hay espacio para apoyar una tercera vía alternativa a la polarización con Cristina.
 
Hasta ahora, los nombres que se tiraron han sido Martín Lousteau, apadrinado por Ricardo Alfonsín, y Roberto Lavagna, como prenda de unidad, que le instalaron al círculo rojo.
 
Si bien se atribuye al ADN de la lealtad peronista el dicho de que "te acompañan hasta la puerta del cementerio pero no entran", por los últimos movimientos que se vieron en la coalición gobernante Cambiemos se nota que los radicales también lo incorporaron a su acervo en la relación con Mauricio Macri.

17-01-2019 / 08:01
Como dos viejos amigos (que no son), el derechista Mauricio Macri y el ultraderechista Jair Bolsonaro se mostraron sonrientes en su primer encuentro. La relación entre ellos comenzó con una fuerte desconfianza, entre otras cosas, porque los ministros brasileños aseguraron que ni la Argentina ni el Mercosur serían prioridad para el nuevo gobierno.
 
Con la asunción de Bolsonaro se confirma un nuevo eje de la derecha sudamericana. "Tenemos muchas coincidencias con Bolsonaro", dijo Macri al término de la reunión. Ambos presidentes buscarán redoblar sus ataques sobre el pueblo trabajador de la región. Reformas previsionales, entrega al capital financiero, ajustes fiscales, discriminación, privatizaciones en el caso de Brasil, y represión al pueblo, entre los principales lineamientos de ambos gobiernos.
 
A pedido del imperialismo yanqui, uno de los primeros focos de ataque del eje neoliberal conservador Bolsonaro-Macri es Venezuela. Al finalizar la reunión entre los dos presidentes, Macri afirmó que "estamos de acuerdo respecto a la crisis de Venezuela. No hay dudas respecto a que Maduro es un dictador".

De este modo, el golpista Bolsonaro, que reivindica la dictadura militar brasileña, y el presidente Macri, cuya familia hizo fortunas de la mano del genocidio dictatorial argentino, se arrogaron la potestad de dar clase de democracia y cuestionar el régimen político venezolano.
 
También coincidieron en mayores planes de entrega al capital financiero. A pesar de que la economía argentina está sumida en una profunda crisis, con recesión, récords de inflación, aumento de la pobreza y un default de deuda en el horizonte, Bolsonaro aseguró que Brasil ve "con interés y admiración los esfuerzos de Macri por levantar la economía argentina e integrarla al mundo".
 
También derrocharon demagogia en sus "luchas" contra la corrupción y la "inseguridad". "Combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de activos", fue uno de los acuerdos de la reunión. De las delegaciones de ambos países participaron los polémicos Patricia Bullrich y Sergio Moro. A su vez, Bolsonaro viene hablando de la posibilidad de instalar una base militar yanqui en Brasil y la habilitación de portar armas como parte de su política de mano dura.
 
Por último, hay que señalar que Brasil es el principal socio de la economía argentina. Un 20% de los productos que exporta tienen ese destino. Sin embargo, lo que se habló de economía fue pura sanata. La balanza comercial entre los dos países tuvo un rojo de 4.648 millones de dólares en el 2018 en contra de Argentina.
 
Al parecer, de eso no se habló. Y si Macri hizo algún intento, fue rápidamente abortado por el brasileño que no está dispuesto a mantener el mismo trato de negociación y diálogo permanente que establecían los gobiernos anteriores para limar los problemas de asimetrías económicas.
 
La Opinión Popular

16-01-2019 / 09:01
16-01-2019 / 08:01
Primero, Mauricio Macri la canchereó, después la subestimó y luego se les fue de las manos. Y así la alianza Cambiemos se enfrenta ahora a cerrar el último año del mandato incumpliendo la promesa central de su discurso económico: no habrán podido tener ningún año de inflación bien por debajo de la que promedió Cristina Fernández.
 
"Que era lo más fácil de hacer porque dependía del gobierno", decía el presidente Macri o que abrir el cepo era gratis porque "los precios ya estaban a 15" como decía el primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quedaron como ejemplos históricos del que sobra un problema nada menos que el costo de vida en Argentina.
 
Que "hay que mirar la inflación núcleo" porque ahí no hay impacto de tarifas, que "las metas no se cambian porque están para cumplirlas" y que "todos los países del mundo controlan la inflación con tasa de interés" son los regalos para los libros de la ilusión y el desencanto que dejaron los días de Federico Sturzenegger en el Banco Central.
 
Que "recalibramos las metas" del 12 al 15% para 2018 y "atrasamos un año" llegar al objetivo del 5% son los epígrafes que acompañarán por siempre la conferencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, del 28 de diciembre de 2017 que fue el punto de partida de la peor crisis desde 2002.
 
La inflación de 2018 fue la más alta en 27 años. Este martes el Indec dio a conocer la inflación del año pasado que llegó al 47,6%, y fue el nivel más elevado desde 1991 cuando la variación de precios fue del 84%. En diciembre la variación del índice de precios (IPC) fue del 2,6%.
 
Este "logro" del gobierno de Cambiemos no fue un acto de magia, sino que fue tejido en años previos en base a un deterioro cada vez más marcado de la situación externa que estalló en abril pasado, fue acompañado por tarifazos y falta de control de parte del Estado de precios sensibles para el bolsillo popular.
 
El estudio Eco Go calcula que si la luz, el gas y el transporte sólo se hubieran movido igual que la inflación (y no con subas del 1000% como tuvieron) el costo de vida acumulado de los tres años igual llega al 131,2%. Con los aumentos en pleno, da 158% hasta ahora. ¿Puede haber un número que resuma más el fracaso económico de Macri?
 
La contracara de la inflación es el brutal deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Los trabajadores registrados del sector privado perdieron en noviembre de 2018 un 16 % de su poder de compra con respecto a noviembre de 2015. Los empleados públicos tuvieron una perdida mayor en los últimos tres años que alcanzó al 20 % en el mismo período. Mientras que los jubilados y todos los beneficiarios de asignaciones familiares, AUH, pensiones y otras prestaciones atadas a la movilidad, perdieron 23,7 % entre noviembre de 2015 y mismo mes de 2018.
 
La inflación produjo el hundimiento de la economía nacional, un deterioro generalizado de las condiciones de vida y es determinante en el giro del clima político en contra del incapaz Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

15-01-2019 / 09:01
Mauricio Macri ha realizado todos los deberes para el FMI, impulsó una batería de reformas estructurales neoliberales de la economía y buscó alianzas de dependencia estratégica con EE.UU., pero la "lluvia de inversiones" no llega.
 
Según Fundación Capital (FC), en el cuarto trimestre del 2018 la inversión tuvo una estrepitosa caída de 22,7% interanual. Así, para la consultora dirigida por el ex presidente del BCRA, Martín Redrado, ese componente clave de la demanda agregada marcaría un deterioro de 4,9% durante la totalidad del año pasado.
 
Si a ese derrotero se le suma la contracción del 10,5% que proyecta el Gobierno para el 2019, se acumulará un negativo de 15% durante el último bienio de la gestión y la inversión cerrará con niveles de formación de capital fijo tan bajos como no se veían desde la crisis global generada por las subprime.
 
Desde FC son un poco más optimistas que el Gobierno acerca de lo que ocurrirá en 2019 y esperan una caída 8%. En ese caso el bienio acumularía una contracción de "apenas" 12,6%. Pero para otros analistas incluso la proyección oficial de 10,5%, publicada en el Programa Financiero 2019 que salió a la luz la semana pasada, peca de optimista.
 
La inversión es un componente clave de la demanda agregada. Un PBI traccionado por ella garantiza a priori un crecimiento más sostenible y en base a una mayor productividad.
 
Las altas tasas de interés y a la vez la posibilidad de una devaluación holgada atentan hoy contra su despegue. A eso se le suma el parate en la obra pública, que es la base del acuerdo de ajuste con el FMI, y la fuerte caída del consumo, por la caída récord del salario real.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar