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Internacionales - 01-01-2019 / 11:01
EFEMÉRIDES POPULARES. UNO DE LOS HECHOS HISTÓRICOS MÁS IMPORTANTES DEL SIGLO XX

Se cumplen hoy sesenta años de la Revolución Cubana

Se cumplen hoy sesenta años de la Revolución Cubana
La Revolución cubana es el resultado del movimiento revolucionario de izquierda que provocó la caída del régimen del dictador Fulgencio Batista, y la llegada al poder del líder del Ejército Guerrillero, Fidel Castro. La Revolución cubana ha representado un evento importante en la historia de América al ser la primera y con más éxito de varias revoluciones de izquierdas que sucedieron en diversos países del continente. La revolución ha mantenido el gobierno en el país a pesar de la enorme cantidad de adversidades, manteniéndose a flote incluso luego de la caída del bloque socialista. En términos generales ha resultado exitosa en muchas de las reformas que ha hecho, principalmente en el sistema de salud y el sistema educativo público y gratuito. Queda la obra de Fidel Castro, la prédica sobre el hombre nuevo del Che; avances y retrocesos nombran esa revolución. La Cuba de hoy tiene nuevo presidente y nueva Constitución. El Partido Comunista continúa como eje vertebrador.
Sesenta años de la Revolución Cubana se cumplen hoy, 01 de enero. 60 hechos, personajes, luchas, momentos, avances y retrocesos hablan por ella, le dan un significado y una identidad propia.
 
En palabras -porque la Revolución también se nutrió de muchas palabras-, quedan los extensos discursos de Fidel Castro ante multitudes que lo seguían con fascinación o aquel poema de Nicolás Guillén: "Alcemos una muralla, juntando todas las manos, juntando todas las manos, los negros sus manos negras, los blancos sus blancas manos".
 
Queda la obra del comandante de la Sierra Maestra, la presencia del Che Guevara y su prédica sobre el hombre nuevo, la imagen sonriente de Camilo Cienfuegos.
 
Surgen desde el fondo de la historia las gestas que precedieron a esta gesta, como el arrojo y muerte de José Martí en 1895 durante la batalla de Dos Ríos -el apóstol, como lo llaman en la isla- que ya hablaba del antimperialismo a fines del siglo XIX.
 
Vuelve con fuerza el asalto al Cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, un fracaso del que germinó el camino a la victoria que transportaría el buque Granma tres años después.
 
La Revolución Cubana es la entrada a La Habana encabezada por Camilo y el Che al frente de su columna de barbudos, mientras Fidel lideraba la caravana triunfante en Bayamo (tardaría una semana más en llegar a la capital).
 
Es la Primera Ley de reforma agraria firmada el 17 de mayo de 1959. También la nacionalización de las empresas extranjeras en 1960 y el ambicioso plan de alfabetización que comenzó el primer día de 1961, y abrió el llamado Año de la Educación.
 
Un año donde Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución desde la tradicional esquina de El Vedado, en 23 y 12. Es además, y como reza en un inmenso cartel junto al museo de Playa Girón, la primera derrota del imperialismo en América Latina entre el 17 y 19 de abril del 61.
 
O la primera victoria del ejército revolucionario ya con Fulgencio Batista vencido y exiliado desde el 31 de enero de 1959. Moriría en Marbella en 1973. 

 Se cumplen hoy sesenta años de la Revolución Cubana 
Grupo de revolucionarios a caballo en 1959, tras el triunfo de la revolución.
 
La zozobra mundial por la crisis de los misiles de octubre de 1962 abrió la primera grieta entre Cuba y la Unión Soviética, cuando Fidel no fue consultado por el retiro de un arsenal que apuntaba desde la isla hacia Estados Unidos.
 
Pero al año siguiente, el líder de la Revolución, haría un viaje tan largo como sus discursos, e impensado para los cánones diplomáticos. Visitó la URSS durante 38 días entre abril y mayo de 1963.
 
De esos años solo sobrevive un hecho político. Porque se cayeron la Unión Soviética y el Muro de Berlín, no queda ni uno de sus misiles, los planes de alfabetización y de entrega de tierras a los campesinos terminaron con éxito, pero el bloqueo de EE.UU. sigue ahí, nunca perecedero.
 
  Contra ese acto de guerra, tal como consta en la Convención de Ginebra de 1948 para la Prevención y la Sanción del delito de genocidio, la Revolución le ha opuesto su internacionalismo, una de sus huellas indelebles.
 
Internacionalismo en los 70 durante la campaña de Angola, donde combatió al régimen racista sudafricano y a sus aliados locales. Internacionalismo en los años más recientes, con miles de médicos diseminados por el mundo para combatir el ébola en África o llevar su conocimiento y profesionalismo a Brasil. Ahí donde la mayoría no quiere ir.
 
  La Revolución es además su medicina prestigiosa, los avances en biotecnología, su solidaridad donde haga falta, pero también sus serios problemas de infraestructura edilicia, sus reformas trabajosas, la burocracia galopante y la baja calidad del combustible, o la escasez de determinados bienes que se intentan superar.
 
Son las críticas que le llueven desde afuera por su sistema de partido único o la intransigencia con la disidencia financiada por organizaciones estatales de EE.UU.
 
  La Revolución ha sido amiga de Hemingway, se enorgullece de la bailarina Alicia Alonso -quien con 97 años es una celebridad-, también de su teatro Karl Marx; canta las letras de sus trovadores, de Silvio Rodríguez a Carlos Puebla o el músico y diputado Raúl Torres (autor de Cabalgando con Fidel, una canción homenaje que se volvió viral en la isla).
 
Es un modelo deportivo que compite a un mismo nivel en varias disciplinas con los países capitalistas desde hace décadas, es el boxeador Teófilo Stevenson y el mejor saltador en altura de la historia, Javier Sotomayor.
 
La Revolución es hija de un pueblo que vivió la crisis de los balseros, que soporta la mutilación de Guantánamo a su territorio impuesta por Estados Unidos, que sufrió atentados como el del avión de Barbados en 1976, que de la política de distensión y visita a La Habana de Barack Obama pasó a los arrebatos coléricos o las acusaciones de ataques sónicos elucubradas por el gobierno de Donald Trump.
 
  Cuba en estos sesenta años ha sido o es un 1º de mayo en la Plaza de la Revolución, el trabajo voluntario que instituyó el Che Guevara, su majestuoso mausoleo en Santa Clara, el tren batistiano que destruyó el comandante argentino hoy transformado en pieza de museo, es su recordado discurso en Punta del Este, la réplica del buque Granma que condujo a los 82 guerrilleros que desembarcaron en la playa Las Coloradas o el cuartel Moncada transformado en ciudad escolar.
 
Es esa historia revolucionaria pero además, La Habana Vieja, patrimonio de la humanidad; Santiago de Cuba donde nació el movimiento 26 de Julio; su oferta de turismo cultural y la preservación de sus hermosas playas; el aniversario por los 500 años de la fundación de La Habana que se cumplirá el próximo 16 de noviembre; sus peculiares almendrones (automóviles Cadillac o Ford de los años 50), el Capitolio o el célebre Museo de la Revolución.
 
  Es uno de los hechos más importantes del siglo XX que este 1º de enero cumple 60 años. Es su Partido Comunista como eje vertebrador. Es Raúl Castro, su conductor de las últimas reformas. Es la nueva constitución discutida en asambleas de ciudadanos.
 
Es Miguel Díaz Canel, su nuevo presidente, el primero que siguió en el gobierno a los dos hermanos Castro. Es también lo que dejó atrás: el período especial que siguió a la caída de la URSS y la referencia más perdurable para los sueños revolucionarios, aún castigados y en retroceso a escala planetaria.
 
  Es un fenómeno político con los mejores índices de educación y salud -incluso por encima de naciones de sobrado desarrollo-, que erradicó el analfabetismo y que es un ejemplo a seguir para la UNESCO por su elevado índice de igualdad de género en las escuelas, según un informe de 2015.
 
La Revolución cubana tampoco será recordada por el culto a la personalidad, porque no existe. Antes de su muerte, el 26 de noviembre de 2016, Fidel Castro dejó expresada su voluntad, que cobró fuerza de ley.
 
No quiso que su nombre fuera colocado a "instituciones, plazas, parques, avenidas, calles y otros lugares públicos, así como cualquier tipo de condecoración, reconocimiento o título honorífico". La Revolución es su principal legado para las generaciones de cubanos que no la vivieron.
 
Por Gustavo Veiga
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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Se cumplen hoy sesenta años de la Revolución Cubana
El Che impartiendo órdenes a sus combatientes en la Batalla de Santa Clara. Foto: Archivo de Granma
Se cumplen hoy sesenta años de la Revolución Cubana
Tren blindado con plancha de acero que protegía al maquinista, atacado y tomado por el pelotón al mando del Capitán Ramón Pardo Guerra (Guille), el 29 de diciembre de 1958. Foto: Archivo de Granma
25-05-2019 / 18:05
25-05-2019 / 18:05
23-05-2019 / 19:05
El Reichstag (parlamento alemán) se sucedió en Alemania entre 1849 y el final de la Segunda Guerra Mundial. Fue un parlamento elegido por el pueblo, aunque con distintos grados de poder. El Imperio era una autocracia en la que el Reichstag era elegido por sufragio universal (en Prusia y en otros Estados federados siguió vigente el sufragio censitario). En la República de Weimar 1919, el pueblo eligió la composición del Reichstag y éste a su vez a quien sería Canciller de Alemania (Jefe de Gobierno).
 
Sin embargo, a partir de 1930, el Reichstag fue prácticamente eludido gracias al uso que el Presidente Paul von Hindenburg hizo de los extensos poderes que la constitución le otorgaba.
 
En las séptimas elecciones parlamentarias, celebradas el 31 de julio de 1932, el Partido Nazi alcanzó por primera vez la mayoría, pero esta mayoría no era absoluta. En las octavas elecciones parlamentarias, ejecutadas en noviembre de ese mismo año, los nazis continuaron a la cabeza del Parlamento, a pesar de haber perdido asientos.
 
Estas elecciones son consideradas las últimas elecciones democráticas de la República de Weimar, ya que las elecciones parlamentarias de 1933 se realizaron bajo una política de represión e intimidación nazi.
 
Después de que Adolf Hitler fuera nombrado Reichskanzler (Canciller) el 30 de enero de 1933, el proceso de "cambio a la igualdad"  (Gleichschaltung) empezó tras el llamado Decreto del Incendio del Reichstag y la "Ley habilitante de 1933", en la que el Reichstag fue oficialmente desposeído de sus poderes legislativos.
 
El 24 de mayo de 1933, el Reichstag concede amplios poderes a Hitler por cuatro años, que el aprovechó para gobernar a Alemania a su antojo e instauró un régimen totalitario durante el periodo conocido como Tercer Reich o Alemania nazi. A partir de entonces el Reichstag sólo ejerció como un cuerpo de aclamación de las acciones de la dictadura. Incluso con esa finalidad, tuvo su última sesión en 1942.
 
Por Carlos Morales

22-05-2019 / 20:05
22-05-2019 / 20:05
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