La Opinión Popular
                  04:21  |  Martes 18 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 27-12-2018 / 19:12
EFEMÉRIDES POPULARES. 28 DE DICIEMBRE DE 1983

El Gobierno Democrático de Alfonsín deroga la Ley de Autoamnistía dictada por la Dictadura Militar

El Gobierno Democrático de Alfonsín deroga la Ley de Autoamnistía dictada por la Dictadura Militar
El candidato presidencial del PJ, Ítalo Argentino Lúder, se pronunció por la validez de la ley en tanto el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín denunció durante su campaña la existencia de un pacto sindical-militar y se comprometió a dejarla sin efecto. Al poco tiempo de asumir como presidente, Alfonsín envió al Congreso un proyecto de ley para derogar dicha ley, lo cual se aprobó una semana después, el 28 de diciembre de 1983.
La Ley 22.924, Ley de Pacificación Nacional promulgada el 22 de septiembre de 1983 se hizo conocida como Ley de auto amnistía porque por medio de la misma, los dirigentes de la siniestra dictadura militar, ante la posibilidad de ser enjuiciados por el gobierno que resultara de llamar a elecciones, procuraron dictar una amnistía sobre sí mismos.
 
El candidato presidencial del PJ, Ítalo Argentino Lúder, se pronunció por la validez de la ley en tanto el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín denunció durante su campaña la existencia de un pacto sindical-militar y se comprometió a dejarla sin efecto.
 
Al poco tiempo de asumir como presidente, Alfonsín envió al Congreso un proyecto de ley para derogar dicha ley, lo cual se aprobó con la ley n.º 23.040 una semana después, el 28 de diciembre de 1983.
 
La Opinión Popular

El Gobierno Democrático de Alfonsín deroga la Ley de Autoamnistía dictada por la Dictadura Militar  
Madres de Plaza de Mayo en diciembre de 1983.

 
El artículo n.º 1 de la ley 22.924 declaraba lo siguiente:

ARTICULO 1º - Decláranse extinguidas las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con motivación o finalidad terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de junio de 1982. Los beneficios otorgados por esta ley se extienden, asimismo, a todos los hechos de naturaleza penal realizados en ocasión o con motivo del desarrollo de acciones dirigidas a prevenir, conjurar o poner fin a las referidas actividades terroristas o subversivas, cualquiera hubiere sido su naturaleza o el bien jurídico lesionado. Los efectos de esta ley alcanzan a los autores, partícipes, instigadores, cómplices o encubridores y comprende a los delitos comunes conexos y a los delitos militares conexos.
 
El artículo n.º 5 de la ley declaraba lo siguiente:


ARTICULO 5º - Nadie podrá ser interrogado, investigado, citado a comparecer o requerido de manera alguna por imputaciones o sospechas de haber cometido delitos o participado en las acciones a los que se refiere el artículo 1º de esta ley o por suponer de su parte un conocimiento de ellos, de sus circunstancias, de sus autores, partícipes, instigadores, cómplices o encubridores.1
 
El artículo n.º 12 de la ley declaraba lo siguiente:


ARTICULO 12. - Los Jueces Ordinarios, Federales, Militares u organismos castrenses ante los que se promuevan denuncias o querellas fundadas en la imputación de los delitos y hechos comprendidos en el artículo 1º, las rechazarán sin sustanciación alguna.
 
El candidato presidencial del Partido Justicialista en las elecciones de octubre de 1983, Ítalo Argentino Lúder se pronunció por la validez de la ley en tanto el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín denunció durante su campaña la existencia de un pacto sindical-militar y se comprometió a dejarla sin efecto.
 
Al poco tiempo de asumir como presidente, Raúl Alfonsín envió al Congreso un proyecto de ley para derogar dicha ley, lo cual se aprobó con la ley n.º 23.040 una semana después.
 
Dicha derogación fue la primera ley aprobada por el Congreso Argentino tras la restitución de la democracia en 1983.3 Luego de la derogación de la Ley de Pacificación Nacional el Ministerio de Defensa de Raúl Alfonsín comunicó oficialmente al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas el decreto de procesamiento de los integrantes de las tres primeras juntas militares.
 
La derogación de esta ley permitió llevar a cabo el Juicio a las Juntas que dictó la sentencia condenando a Jorge Rafael Videla y Emilio Eduardo Massera a reclusión perpetua, a Roberto Eduardo Viola a 17 años de prisión, a Armando Lambruschini a 8 años de prisión y a Orlando Ramón Agosti a 4 años de prisión.
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
El Gobierno Democrático de Alfonsín deroga la Ley de Autoamnistía dictada por la Dictadura Militar
16-06-2019 / 18:06
15-06-2019 / 17:06
15-06-2019 / 17:06
En un 16 de junio como hoy, del año 1955, un jueves al mediodía, mucha gente estaba concentrada en la Plaza de Mayo en Buenos Aires, porque se haría un desagravio a la bandera nacional, el cual consistiría en vuelo de aviones para derramar flores sobre la Catedral. Pero cayeron bombas.
 
Se producía el Bombardeo a Plaza de Mayo. Esa mañana, una parte de las fuerzas armadas, coordinados por el almirante Samuel Toranzo Calderón y comandados por el capitán de navío Enrique Noriega, sublevadas contra el gobierno constitucional, utilizó armas destinadas a la defensa del pueblo y de la Nación contra el mismo pueblo. Como siempre, la misma víctima y también el mismo agresor: la oligarquía.
 
El objetivo del bombardeo fue asesinar a Juan Perón y derrocar el gobierno popular, instalar el terror y disciplinar al pueblo, pero lo real es que ese día sangre de inocentes fue derramada. Una escuadra de treinta aviones de la Marina de Guerra argentina, que había estado sobrevolando la ciudad, inició sus bombardeos y ametrallamientos al área de la Plaza de Mayo. La primera bomba cayó sobre un trolebús repleto de niños, muriendo todos sus ocupantes.
 
Al enterarse de que la Casa Rosada estaba bajo ataque, miles de obreros se movilizaron para respaldar a Perón, pero fueron agredidos al llegar por una segunda ola de bombardeos. Los militares antiperonistas mataron, hirieron o mutilaron a más de dos mil civiles. Pero, al no estar Perón entre todos esos cadáveres y sin haber podido completar el propósito del golpe, los atacantes escaparon cobardemente al Uruguay buscando asilo político.
 
Sorprendentemente, la reacción de Perón fue moderada: no fusiló a nadie, proclamó la conciliación y tendió la mano a la oposición, que pudo expresarse públicamente. Los cabecillas de la sublevación fueron juzgados y condenados a penas de prisión. Le respondieron meses después, el 16 de septiembre de 1955, con un golpe de Estado oligárquico, duro y revanchista.

El triunfo de la "Revolución Libertadora" hizo que este crimen quedara impune. Dos meses después de este artero bombardeo, los asesinos salieron de prisión y aquellos que se habían fugado medrosamente a Montevideo regresaron sin restricciones al país. Fueron recibidos como héroes por los antiperonistas. Se había impuesto la "Revolución Fusiladora".

 
Fue la masacre más grande de la historia argentina y no hay duda que se trató de un crimen de lesa humanidad, ya que se lanzó un ataque generalizado y sistemático con total intencionalidad contra una población civil desprotegida. Esta fue la primera "operación masacre" cometida por el antiperonismo. Con los años vendrían otras más.
 
El infame bombardeo fue el huevo de la serpiente, la antesala del terrorismo de Estado en nuestro país, inauguró la violencia política contra el Pueblo, para sembrar el terror, a través de la matanza indiscriminada de inocentes, que permitiera la entrega de la soberanía nacional al FMI y el avasallamiento de los derechos sociales del pueblo trabajador.


Propaganda macrista: De Goebbels a Durán Barba
Escribe: Blas García



14-06-2019 / 20:06
14-06-2019 / 20:06
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar