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Nacionales - 21-12-2018 / 11:12
DESCONFIANZA EN ALZA

Macri lo hizo: Riesgo país record complica la pax cambiaria y el pago de deuda de empresas

Macri lo hizo: Riesgo país record complica la pax cambiaria y el pago de deuda de empresas
Esta escalada de la desconfianza en el gobierno de Macri enciende algunas luces de alerta en el mediano plazo. Las principales: la posibilidad de que sacuda la "pax cambiaria" y las trabas para la sostenibilidad de la deuda de los privados. La polarización creciente de cara a las elecciones impacta negativamente en el riesgo país y esto puede convertirse en otro pelotazo en contra para la recuperación de la actividad económica.
En una escalada que no se detiene, el riesgo país, el índice que indica qué tan probable es que un país entre en default, subió ayer otro 1,5% y alcanzó los 804 puntos en un día de desplome de los mercados globales tras la decisión de la Fed de subir por cuarta vez en el año la tasa de interés de Estados Unidos.
 
Con una fuerte desconfianza del mercado en la capacidad de pago de la deuda externa argentina, el indicador que mide el JP Morgan rompió el techo de 800 puntos por primera vez desde diciembre de 2014, en pleno conflicto con los fondos buitres. La persistente suba expone la fragilidad de la estabilidad cambiaria y también complica la refinanciación de deuda de las empresas.
 
Por lo pronto, la suba del Riesgo País determinó que el Gobierno congelara esta semana los proyectos enmarcados en el Programa de Participación Público Privada (PPP), porque el aumento del indicador implica un encarecimiento del crédito para financiar cualquier obra.
 
Ayer, los mercados globales reaccionaron con una toma de ganancia al mensaje del miércoles de la Reserva Federal estadounidense que, además de llevar las tasas a 2,25-2,50%, planteó que serán necesarias "algunas subas graduales de los intereses" si los datos económicos lo justifican, cuando el mercado esperaba que se pausaran los aumentos.
 
Así, en Wall Street cedieron entre 1,5% y 2% los principales índices. El retroceso se trasladó a la Bolsa porteña, donde el Merval cayó 2,2%. Y como era esperable, los inversores siguieron desprendiéndose de bonos argentinos, que tuvieron otra jornada negativa, tanto los que cotizan en pesos como los dolarizados. Así, el riesgo país escaló hasta los 804 puntos y en el año ya acumula un alza del 132%.
 
El riesgo país marca la desconfianza de los inversores. La gran pregunta es ¿con los recursos del FMI hasta dónde se tira y después qué? Más allá del riesgo político, el riesgo de financiación es muy importante. Los fondos especulativos temen que Argentina no tenga la capacidad para afrontar sus vencimientos de deuda pos-2019.
 
Hasta las elecciones, el Fondo blindó al Gobierno de un posible default, pero el propio organismo volvió a reconocer el miércoles que la deuda "es sostenible, pero no con alta probabilidad". Claramente, el Gobierno tiene cerrado el mercado de deuda y estás cada vez más lejos de poder reabrirlo. El cumplimiento de las metas fiscales y monetarias no dan resultado; pareciera no haber forma de revertirlo porque la desconfianza es muy grande.
 
Esta escalada de la desconfianza en el gobierno de Macri enciende algunas luces de alerta en el mediano plazo. Las principales: la posibilidad de que sacuda la "pax cambiaria" y las trabas para la sostenibilidad de la deuda de los privados. La polarización creciente de cara a las elecciones impacta negativamente en el riesgo país y esto puede convertirse en otro pelotazo en contra para la recuperación de la actividad económica.
 
La Opinión Popular

 
COMPLICA LA BAJA DE TASAS EN PESOS Y HABRÁ MENOS INVERSIÓN PÚBLICA Y PRIVADA. POR ENDE, MENOS EMPLEO
 
El Riesgo País por arriba de los 800 puntos: los cinco efectos no deseados para la economía
 
Con el riesgo país por las nubes, y tocando el máximo anual ayer, será difícil que la economía pueda evitar los efectos negativos de esta situación. La mayoría de los argentinos no tiene la menor idea de este concepto y tampoco se ve afectado en forma directa por la caída de los bonos, sin embargo el nivel de riesgo por encima de los 800 puntos tendrá un derrame directo sobre la actividad económica y, por ende, en los bolsillos.
 
Estos son cinco impactos concretos que provocará el aumento de la percepción del riesgo argentino entre los inversores:
 
1 - Aleja para provincias y empresas la posibilidad de financiarse.
 
Para el Gobierno no es relevante, al menos en el corto plazo, que suba tanto el rendimiento de los bonos. Esto se debe a que ya cuenta con dinero fresco a tasas bajas, comprometido por el FMI. Sin embargo, no es la situación de otros emisores, que sí precisan de financiamiento fresco. Es el caso de varias provincias que deben pagar intereses de la deuda colocada en los últimos dos o tres años. Y en lo que respecta a  las empresas, no sólo deben cubrir vencimientos, sino que es imposible conseguir financiamiento para proyectos nuevos. Ninguna compañía tiene un negocio tan rentable como para pagar tasas del 14% ó 15% anual.
 
2 - Se complica la baja de tasas en el mercado local.
 
No es casualidad que hace diez días se haya detenido el proceso de reducción de tasas por parte del Central, vía Leliq. Ayer, por ejemplo, quedó al borde de 59,5% anual. La incertidumbre que provoca el aumento del riesgo país también genera más demanda de divisas y eso provoca que sea más difícil que las tasas bajen más rápido. El riesgo de que eso suceda es que se acelere el ritmo de dolarización y provoque un nuevo salto del tipo de cambio.
 
3 - Será más lenta la reactivación de la economía.
  
Con el acceso al financiamiento externo vedado para las empresas y con tasas demasiado altas para financiar capital de trabajo en el mercado interno, la persistencia de un riesgo país tan alto complicará la salida de la recesión. El plan que idearon el Gobierno y el FMI consistía en estabilizar el dólar, bajar gradualmente las tasas de interés y promover la recuperación de los bonos con un nuevo programa que adelantó los desembolsos. El dólar se mantuvo tranquilo pero no llegó a perforar el piso de la banda cambiaria. Las tasas detuvieron su caída y los títulos están en sus niveles más bajos de los últimos años. Por lo tanto, la hipótesis de una recuperación más rápida de la economía que defendía el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se va alejando. Ahora todo dependerá de la cosecha de soja, que podría sumar hasta USD 9.000 millones adicionales a la economía este año.
 
4 - Habrá un impacto negativo en la obra pública.
 
El Gobierno tuvo que admitir una suspensión de los PPP (programa de Participación Público Privado), que suponían una millonaria inversión para los próximos años. La suba del riesgo país hacía imposible salir a buscar financiamiento para asegurar las obras. Los consorcios debían conseguir USD 6.000 millones el año próximo en los mercados internacionales, algo que resulta imposible en el actual contexto. Esa disminución de la obra pública tendrá un efecto desfavorable en la actividad pero especialmente en la creación de empleo.
 
5 - Se espera un derrumbe de la inversión privada.
 
No sólo cae la obra pública muy fuerte el año próximo. Casi no se esperan inversiones de empresas, salvo casos muy puntuales como Vaca Muerta o algunas compañías relacionadas con economías regionales, favorecidas por la suba del tipo de cambio real. Ya los últimos números marcan una reducción muy fuerte de esta variable y la tendencia se acentuará el año próximo. El aumento del riesgo país es clave, ya que cualquier proyecto se debe descontar a la tasa de descuento de 14% ó 15% anual, algo irrecuperable para cualquier empresa. No hay negocio en la Argentina que asegure semejante rentabilidad.
 
Por Pablo Wende
 
Fuente: Infobae
 

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18-06-2019 / 08:06
Las elecciones provinciales realizadas hasta ahora arrojan una combinación de datos abrumadores: el peronismo arrasa en muchas provincias, o gana más cómodo que antes, o pierde por menos diferencia. Pero en todos lados crece, y mucho. Al contrario, Cambiemos se achica significativamente. Si se proyectara, la suerte de Mauricio Macri estaría echada. Tal vez sea así.
 
El domingo, Omar Perotti recuperó la provincia de Santa Fe para el peronismo luego de 12 años de gobierno socialista. En Formosa, el peronista Gildo Insfrán logró el 70% de los votos y comenzará el 10 de diciembre su séptimo gobierno consecutivo.
 
En San Luis, el peronista Alberto Rodríguez Saá seguirá en el poder. Obtuvo 42% de los votos. Si le suman los que obtuvo su hermano, el peronista Adolfo Rodríguez Saá, representan dos tercios de la provincia puntana. En Tierra del Fuego, el candidato K Gustavo Melella, superó el 50% de los votos. La gobernadora peronista Roxana Bertone consiguió el 38%. Casi un 90% en total.
 
En todas las provincias hay muchos más votos para el Peronismo y muchos menos votos para Cambiemos. Si se miran objetivamente, los números describen una poderosa ola peronista en las provincias. En este panorama, la fórmula Fernández -Fernández es la gran favorita. 

Adelante en la carrera está hoy la oposición encarnada en la fórmula Alberto-Cristina, con una distancia entre cinco y diez puntos porcentuales (según la encuestadora) por sobre el oficialismo de Macri-Pichetto por lo que no hay que descartar que la diferencia siga estirándose y la elección se resuelva en primera ronda.
 
El efecto mayoría se produjo por el apoyo a la fórmula del PJ por parte de casi todos los gobernadores peronistas exitosos encadenado con la incorporación de una figura de peso nacional como Sergio Massa a la coalición opositora.
 
Esta unidad del peronismo tiene su origen en la necesidad de derrotar a Macri. La realidad política que el poder son los votos. Al sumarse Massa se integra además una superestructura con significación electoral. Ese plus que le agrega la presencia de Massa puede definir la elección en la primera vuelta.
 
La unidad del peronismo es un objetivo anhelado por la mayor parte del electorado argentino que se define como opositor y que está convencido que el peronismo debía unirse con el principal objetivo de derrotar a Cambiemos y poner en marcha un gobierno con un modelo económico y social diferente.
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 12:06
17-06-2019 / 12:06
Durante y después del apagón masivo que colapsó el sistema energético y dejó al país entero en penumbras, dirigentes de la oposición cuestionaron el nefasto rol del gobierno de Mauricio Macri.

Uno de ellos fue el precandidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, quien primero compartió un tweet de Macri del 18 de diciembre de 2013 en el que el Presidente decía: "Estos cortes son el símbolo del fracaso de la política energética nacional". Y luego agregó: "Millones de argentinos, que han debido pagar sumas siderales en tarifas con las que se benefician los amigos del poder, aún esperan que la energía vuelva a sus hogares".
 
El precandidato resaltó que el Gobierno de Cambiemos "hace solo seis días se jactaba de 'exportar energía'" y exigió: "devuelvan la luz a las casas de los argentinos".
 
Por último compartió un video en el que Macri, durante un almuerzo con Mirtha Legrand, dijo: "si nosotros no aumentábamos las tarifas estábamos a una materia de ser Venezuela, nos íbamos a quedar en un apagón general". Fernández explicó que "subieron las tarifas tanto como sus amigos les reclamaron y generaron el apagón más grande de la historia. No es Venezuela. Es Argentina. Ya es hora de darse cuenta".
 
Sergio Massa, también parte del Frente de Todos, planteó que "el Gobierno debe abrir una investigación urgente y explicarle a la sociedad lo que pasó". Y agregó que "los responsables del sistema eléctrico, energía Cammesa, deben ir mañana mismo al Congreso a explicar semejante desastre. Defensa del Consumidor debe resolver cómo va a reparar el daño económico, pérdidas de equipos y alimentos que hoy viven millones de familias argentinas".
 
Finalmente, sentenció: "El apagón viene después de 3 años de tarifazos de más del 1000 por ciento en energía. Nos dijeron que era para inversión. Y el resultado es un enorme apagón. Desde el 10 de diciembre y con un nuevo gobierno, hay que transformar la matriz y el desarrollo energético en un programa a 10 años de política de Estado".
 
Desde el FIT, la diputada Myriam Bregman cuestionó al Gobierno y reclamó: "Ahora discutamos en serio cómo terminamos con el enorme curro de la privatización del sistema energético. Todo lo demás, spot electoral".
 
El senador Fernando "Pino" Solanas, por su parte, señaló que "entre 2015 y 2017 la electricidad aumentó 562 por ciento. En 2019 la tarifa de electricidad aumentará un 55 por ciento de promedio acumulado. Mientras tanto, los argentinos estamos ante el mayor corte de energía que hayamos sufrido por una falla en la distribución".
 
Y luego agregó: "Esto no fue un 'corte' más. Acá falló el centro neurálgico de nuestro sistema eléctrico. Macri se cansó de obedecer los pedidos de aumentos de tarifas de las compañías eléctricas. En cualquier país del mundo lloverían las demandas del Estado contra las empresas".
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 10:06
Las alegrías que trajo el 'efecto Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
 
Este domingo de elecciones volvió a arrojar victorias para el peronismo y derrotas para Cambiemos en varias provincias, a dos meses de las PASO. Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego celebraron este domingo elecciones y eligieron a sus gobernadores. El gobierno de Macri sigue con la cosecha de un solo triunfo electoral: el de Jujuy.
 
El senador nacional peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, se transformó este domingo en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, al imponerse con más del 40% de los votos sobre el socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, quien obtuvo el 36,34. En tercer lugar cómodo quedó el intendente de Santa Fe y candidato de Cambiemos, José Corral, con el 18.96.
 
Mientras tanto, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue reelecto más del 42 por cientos de los votos y se impuso sobre el senador de Cambiemos, Claudio Poggi, quien consiguió el 34.53%, por delante de Adolfo Rodríguez Saá, con el 22.27%.
 
En San Luis, Gildo Insfrán se encamina seguro a un nuevo mandato. Con más del 70% de las mesas escrutadas, el peronista alcanzaba holgadamente el 72% de los votos y dejaba en el segundo lugar al postulante de la Confederación Frente Amplio Formoseño, Adrián Bogado, con el 26.75%."Esto demuestra que el camino que elegimos hace mucho tiempo es la respuesta para volver a tener el 10 de diciembre en la Casa Rosada un gobierno de tinte nacional y popular", reflexionó el formoseño Insfrán.
 
En el caso de Tierra del Fuego, con un muy lento escrutinio, la gobernadora peronista de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sacaba alrededor del 40% ante el intendente de Río Grande y aliado al kirchnerismo, Gustavo Melella, quien obtenía el 48.4 e irían al balotaje el próximo 23 de julio.
 
Con los resultados en la mano, le resta al Gobierno de Macri en primer lugar, seguir engañando a los mercados para mantener el clima de entusiasmo y optimismo económico tras el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, y por otro lado, y al parecer el más difícil, convencer al electorado sobre el planteo de la reelección, que con un nuevo triunfo peronista superior a lo previsto, se suma una derrota más al macrismo a nivel nacional, alejando a Macri de la Casa Rosada y acercando un poco más al frente peronista opositor TODOS.
 
La Opinión Popular

16-06-2019 / 10:06
En el día que se oficializaron las alianzas electorales que competirán en agosto en las PASO y en octubre en la primera vuelta, los bancos devengaron intereses por 3126 millones de pesos solamente por la tenencia de Leliq emitidas por el Banco Central para contener la paridad cambiaria. A la cotización de ese día, ese monto de intereses es equivalente a 71 millones de dólares.
 
El reloj del taxi de los intereses de las Leliq no se detiene. La proyección de esos números diarios a términos anuales es abrumadora. Mientras algunos eligen  el camino de sumar angustia haciendo ese ejercicio, ya existen otras cifras que son lo suficientemente contundentes para estar intranquilos.
 
Los intereses ya anotados por los bancos por las Leliq desde octubre del año pasado, cuando fueron lanzadas al mercado por el Banco Central bajo la conducción de Guido Sandleris, hasta el viernes pasado, suman 350.799 millones de pesos. En apenas ocho meses y medio, el instrumento monetario utilizado por el Gobierno para evitar una corrida contra el peso ha acumulado intereses equivalentes a unos 7.973 millones de dólares.
 
La campaña electoral de Cambiemos está siendo muy cara, factura inmensa que será saldada, con una elevada probabilidad, con un evento económico traumático que afectará a la mayoría de la población. Al crédito extraordinario del FMI, de 57 mil millones de dólares entregado al gobierno de Macri para evitar el default de la deuda, se debe sumar la emisión, hasta ahora, de casi 1,2 billones de pesos de Leliq (Letras de Liquidez), negocio espectacular para el sistema financiero, para evitar otra megadevaluación.
 
La cesación de pagos y/o otra vuelta de la corrida cambiaria serían devastadoras para la ambición de reelección de Macri. Para evitar en este año electoral la irrupción de esos acontecimientos críticos, situación de inestabilidad a la que se llegó por la política económica neoliberal aplicada desde el comienzo del gobierno, la economía macrista necesita del pulmotor del endeudamiento.
 
Financiamientos dado por el FMI vía un stand by y por los bancos del sistema local con las Leliq. El proyecto electoral del oficialismo está teniendo de ese modo un costo inmenso.
 
Los bancos están haciendo así un negocio fabuloso, que está siendo reflejado en el cuadro de resultados de los balances. Captan fondos de ahorristas, a quienes les pagan de 48 a 53 por ciento anual, y esos mismos recursos son inmediatamente entregados al Banco Central que estuvo pagando por ellos de 70 a 74 por ciento anual. En un rápido pase de manos, las entidades estuvieron anotando una utilidad de por lo menos 20 puntos porcentuales.
 
El balance global de las entidades privadas en el primer trimestre del año refleja el resultado de esa bicicleta fabulosa a cuenta del Banco Central. Ese grupo de bancos contabilizó una ganancia total de unos 56 mil millones de pesos (1200 millones de dólares), de acuerdo a información proporcionada por el Banco Central. 

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