La Opinión Popular
                  20:35  |  Jueves 17 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 20-12-2018 / 08:12
LA FUERTE CAÍDA ECONÓMICA BAJÓ EL NIVEL DE LAS IMPORTACIONES Y AUMENTÓ LOS SALDOS EXPORTABLES

Macri logra superávit comercial a fuerza de recesión

Macri logra superávit comercial a fuerza de recesión
La balanza comercial arrojó en noviembre un superávit de 979 millones de dólares, el más alto del año y el tercero consecutivo. Fue por un derrumbe del 29,2 por ciento en las compras y un alza del 14,5 en las ventas. En el año, subsiste un rojo de 5200 millones.
El congelamiento del consumo y la inversión permitieron en noviembre un superávit de la balanza comercial de 979 millones de dólares, frente a un saldo negativo de 1494 millones que se había registrado en igual mes del año pasado, según informó ayer el Indec.
 
Durante ese mes las exportaciones sumaron 5344 millones de dólares, un 14,5 por ciento por encima de igual período de 2017. Sin embargo, el resultado que más inclinó la balanza comercial fue el retroceso de 29,2 por ciento de las importaciones, que sumaron 4365 millones de dólares, derivado de menores compras al exterior de manufacturas terminadas, servicios y bienes de capital producto de la crisis económica y la disparada del dólar.
 
Esto quedó evidenciado en un menor volumen de intercambio comercial del país, que se contrajo 10,4 por ciento a 9709 millones de dólares. No obstante, el saldo comercial para el acumulado de once meses continúa siendo deficitario en 5195 millones de dólares.
 
La estrategia de estrangulamiento del consumo detrás del ajuste que aplicó el Gobierno de Mauricio Macri busca, entre otros objetivos, reducir el saldo comercial a partir de un menor ritmo de importaciones. Por el lado de las exportaciones, la apuesta continúa siendo una buena cosecha de cereales y oleaginosas, principalmente de soja, cerrando el círculo de una política neoliberal de primarización del comercio.
 
En el informe de intercambio comercial del Indec se exhiben los resultados de esa política. En noviembre la importación de bienes de capital medida en unidades, indispensables para la industria, se desplomó 40,5 por ciento. En la misma línea, las compras de piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 48,7 por ciento y las de bienes de consumo, 30,9.
 
Las importaciones de bienes intermedios disminuyeron 8,8 por ciento. También colaboró con el objetivo recesivo del Gobierno el retroceso de 48,3 por ciento en la compra de vehículos automotores de pasajeros. Las compras de combustibles y lubricantes bajaron 34,7 por ciento en volumen contra igual mes del pasado.
 
Frente a esta contracción de las compras, la mejora de las exportaciones alcanzó para inclinar la balanza a un superávit, el tercero consecutivo desde septiembre. En productos primarios se exportó un 22,9 por ciento más en cantidades que en noviembre del año pasado, mientras que en manufacturas de origen agropecuario las ventas crecieron 0,2 por ciento y las manufacturas industriales, un 13,4 por ciento.
 
Pese a la sequía, "el comportamiento de la soja y sus derivados contribuyeron en forma positiva en la balanza comercial", de acuerdo con el informe del Indec. De esta forma, el 2018 cerraría con un déficit de 5000 millones de dólares, señala un análisis realizado por la consultora Ecolatina.
 
La Opinión Popular

 
Efecto dólar: las importaciones sufren peor derrumbe en más de 9 años y apuntalan el superávit comercial de noviembre
 
Es de manual: cuando el dólar sufre saltos abruptos, lo primero que se ajusta son las importaciones, mientras que las ventas al mundo necesitan para reaccionar un período más largo. 
 
Esto es lo que está ocurriendo con el comercio exterior argentino, que ya está reflejando en las estadísticas la influencia de un billete verde cuyo precio se duplicó en un año.
 
Según difundió el INDEC este miércoles, las compras al exterior en noviembre sufrieron un fuerte desplome interanual, del orden del 29,2%.
 
En total, se realizaron importaciones por u$s4.365 millones cuando hace un año el monto había alcanzado los casi u$s6.200 millones.
 
Para encontrar un desplome superior, hay que retroceder a septiembre de 2009. En ese entonces, la crisis internacional y la histórica sequía del agro -que también impactó en menores importaciones-, sumado a las primeras trabas aduaneras, terminaron reflejándose en un menor dinamismo.
 
Un dato por demás importante es que en noviembre los precios de los productos importados registraron una suba de casi 8%, mientras que las cantidades experimentaron un desplome de casi 34,5%. Es decir que, en volúmenes, el panorama es más duro todavía y pone de manifiesto cómo está impactando el salto del dólar y la floja performance del consumo y de la industria.
 
En cuanto a los grandes rubros, quienes están liderando las mayores caídas son los vehículos: en noviembre, las compras al exterior (principalmente desde Brasil) se achicaron un 52%. Esto obedece al duro panorama que enfrentan las marcas en el plano local, con patentamientos que no paran de caer mes a mes debido a los saltos de precios de los 0Km y a las altas tasas de interés, que encarecieron sustancialmente el financiamiento.
 
En paralelo, los bienes de capital también experimentaron un freno, con una contracción del 46%, seguido por las piezas y accesorios de maquinarias, así como repuestos para el ensamblado de teléfonos celulares, que en conjunto sufrieron una caída del 40%.
 
En tanto que los bienes de consumo mostraron un bajón interanual del 35%. Estos números preocupan porque no sólo son consecuencia de la debilidad de la demanda minorista, sino también, un reflejo del tibio comportamiento que está exhibiendo la inversión privada y la obra pública, en un contexto en el que el Gobierno avanza con su plan de achique del gasto público.
 
 
Ventas al mundo, en positivo
 
Las exportaciones, en tanto, se movieron en terreno positivo, con un alza del 14,5%, marcando la segunda mayor tasa de variación del año (la de marzo había sido superior, con un alza del 18,4%).
 
Un dato importante es que poco más de 1 punto porcentual se explicó por mayores precios. A esto se suma un efecto estadístico: la base de comparación de noviembre es el mismo mes de 2017, cuando crecía el consenso de economistas sobre los efectos del atraso cambiario y las ventas al exterior comenzaban a debilitarse.
 
De hecho, en términos intermensuales, el monto de exportaciones se ubica apenas 4% por encima del promedio que arroja el período enero-noviembre. Es decir que si bien hubo una variación positiva, todavía se está lejos de un boom.
 
Sin embargo, desde la consultora Ecolatina marcaron que fue "el primer mes en que todos los rubros de exportaciones muestran crecimientos en volúmenes, habiendo dejado atrás el efecto negativo de la sequía que afectó los envíos de productos primarios y manufacturas agropecuarias".
 
 
Se achica el déficit
 
Como consecuencia de ambas variables, noviembre arrojó el tercer superávit del año, del orden de los u$s979 millones, cuando el año pasado el resultado había sido de un déficit de casi u$s1.500 millones.
 
El saldo positivo de la balanza no sólo es el más elevado del 2018, sino que hay que retroceder casi 4 años y medio para encontrar una cifra superior.
 
Según Ecolatina, para diciembre se espera que persista el superávit, explicado por un nuevo avance de las exportaciones y una caída en las importaciones.
 
Así las cosas, estiman que 2018 cerraría con un déficit por debajo de u$s5.000 millones, cuando el año pasado había sido del orden de los u$s8.300 millones.
 
De cara a 2019, los analistas de la consultora prevén una nueva caída de las importaciones, dado que el PBI no reaccionará.
 
Esto, sumado a un nuevo avance de las exportaciones -gracias a la recuperación del agro, el mayor dinamismo de Brasil, y el incremento en la producción de hidrocarburos-, "redundará en un superávit comercial en torno a u$s6.000 millones", indicaron.
 
Por Juan Diego Wasilevsky
 
Fuente: iProfesional
 

Agreganos como amigo a Facebook
Macri logra superávit comercial a fuerza de recesión
El desplome de las importaciones mostró que la recesión siguió fuerte en noviembre.
17-01-2019 / 08:01
En los mentideros cuyanos aún es motivo de comentarios el estupor que le causaron al presidente Mauricio Macri las encuestas que la semana anterior le alcanzó el gobernador Alfredo Cornejo al encuentro en el country Cumellén de Villa La Angostura.
 
Ahí se mostraba que los 13 intendentes mendocinos radicales llevan la delantera con holgura en la intención de voto dentro de cada uno de sus distritos, pero en cuanto nacionalizan la boleta, vaya quien vaya a la provincial, la mayoría pierde no menos de 20 puntos.
 
El caso más llamativo resultó ser el de Godoy Cruz, de donde es oriundo el titular de la Convención Nacional de la UCR: el alcalde correligionario, Tadeo García Zalazar, midió 72%, pero en sábana con el Presidente de la Nación bajaba a 40 puntos.
 
Ese tal vez fue el motivo que llevó a la Casa Rosada a replantear su estrategia y, en lugar de negociar elección unificada para apalancarle votos a Macri en primera vuelta, optar por desactivar la candidatura del intendente de Luján de Cuyo, Omar De Marchi, para suceder a Cornejo, que propiciaba Marcos Peña, y dejarlo librado a la interna local.
 
La advertencia había sido: "Ojo que el titular del día siguiente podría enfocarse por el lado de que perdió el candidato de Macri", como sugiere una nota aparecida en el medio local Mendozapost.
 
En Buenos Aires ahora se conforman con que Cornejo se las arregle con su gente, pero que dé la cara como socio de Cambiemos encabezando la lista de diputados nacionales de la provincia.
 
Lo está pensando, pero igual en febrero seguramente lo tratará la convención nacional que preside, en la cual el partido de Alem tendrá que decidir hasta dónde acompañar la reelección de Macri y bajo qué condiciones, o si irá por afuera en las PASO.
 
Estarán expectantes de si el Pro mantiene a Daniel Salvador como vice en la provincia de Buenos Aires y si hay espacio para apoyar una tercera vía alternativa a la polarización con Cristina.
 
Hasta ahora, los nombres que se tiraron han sido Martín Lousteau, apadrinado por Ricardo Alfonsín, y Roberto Lavagna, como prenda de unidad, que le instalaron al círculo rojo.
 
Si bien se atribuye al ADN de la lealtad peronista el dicho de que "te acompañan hasta la puerta del cementerio pero no entran", por los últimos movimientos que se vieron en la coalición gobernante Cambiemos se nota que los radicales también lo incorporaron a su acervo en la relación con Mauricio Macri.

17-01-2019 / 08:01
Como dos viejos amigos (que no son), el derechista Mauricio Macri y el ultraderechista Jair Bolsonaro se mostraron sonrientes en su primer encuentro. La relación entre ellos comenzó con una fuerte desconfianza, entre otras cosas, porque los ministros brasileños aseguraron que ni la Argentina ni el Mercosur serían prioridad para el nuevo gobierno.
 
Con la asunción de Bolsonaro se confirma un nuevo eje de la derecha sudamericana. "Tenemos muchas coincidencias con Bolsonaro", dijo Macri al término de la reunión. Ambos presidentes buscarán redoblar sus ataques sobre el pueblo trabajador de la región. Reformas previsionales, entrega al capital financiero, ajustes fiscales, discriminación, privatizaciones en el caso de Brasil, y represión al pueblo, entre los principales lineamientos de ambos gobiernos.
 
A pedido del imperialismo yanqui, uno de los primeros focos de ataque del eje neoliberal conservador Bolsonaro-Macri es Venezuela. Al finalizar la reunión entre los dos presidentes, Macri afirmó que "estamos de acuerdo respecto a la crisis de Venezuela. No hay dudas respecto a que Maduro es un dictador".

De este modo, el golpista Bolsonaro, que reivindica la dictadura militar brasileña, y el presidente Macri, cuya familia hizo fortunas de la mano del genocidio dictatorial argentino, se arrogaron la potestad de dar clase de democracia y cuestionar el régimen político venezolano.
 
También coincidieron en mayores planes de entrega al capital financiero. A pesar de que la economía argentina está sumida en una profunda crisis, con recesión, récords de inflación, aumento de la pobreza y un default de deuda en el horizonte, Bolsonaro aseguró que Brasil ve "con interés y admiración los esfuerzos de Macri por levantar la economía argentina e integrarla al mundo".
 
También derrocharon demagogia en sus "luchas" contra la corrupción y la "inseguridad". "Combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el lavado de activos", fue uno de los acuerdos de la reunión. De las delegaciones de ambos países participaron los polémicos Patricia Bullrich y Sergio Moro. A su vez, Bolsonaro viene hablando de la posibilidad de instalar una base militar yanqui en Brasil y la habilitación de portar armas como parte de su política de mano dura.
 
Por último, hay que señalar que Brasil es el principal socio de la economía argentina. Un 20% de los productos que exporta tienen ese destino. Sin embargo, lo que se habló de economía fue pura sanata. La balanza comercial entre los dos países tuvo un rojo de 4.648 millones de dólares en el 2018 en contra de Argentina.
 
Al parecer, de eso no se habló. Y si Macri hizo algún intento, fue rápidamente abortado por el brasileño que no está dispuesto a mantener el mismo trato de negociación y diálogo permanente que establecían los gobiernos anteriores para limar los problemas de asimetrías económicas.
 
La Opinión Popular

16-01-2019 / 09:01
16-01-2019 / 08:01
Primero, Mauricio Macri la canchereó, después la subestimó y luego se les fue de las manos. Y así la alianza Cambiemos se enfrenta ahora a cerrar el último año del mandato incumpliendo la promesa central de su discurso económico: no habrán podido tener ningún año de inflación bien por debajo de la que promedió Cristina Fernández.
 
"Que era lo más fácil de hacer porque dependía del gobierno", decía el presidente Macri o que abrir el cepo era gratis porque "los precios ya estaban a 15" como decía el primer ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, quedaron como ejemplos históricos del que sobra un problema nada menos que el costo de vida en Argentina.
 
Que "hay que mirar la inflación núcleo" porque ahí no hay impacto de tarifas, que "las metas no se cambian porque están para cumplirlas" y que "todos los países del mundo controlan la inflación con tasa de interés" son los regalos para los libros de la ilusión y el desencanto que dejaron los días de Federico Sturzenegger en el Banco Central.
 
Que "recalibramos las metas" del 12 al 15% para 2018 y "atrasamos un año" llegar al objetivo del 5% son los epígrafes que acompañarán por siempre la conferencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, del 28 de diciembre de 2017 que fue el punto de partida de la peor crisis desde 2002.
 
La inflación de 2018 fue la más alta en 27 años. Este martes el Indec dio a conocer la inflación del año pasado que llegó al 47,6%, y fue el nivel más elevado desde 1991 cuando la variación de precios fue del 84%. En diciembre la variación del índice de precios (IPC) fue del 2,6%.
 
Este "logro" del gobierno de Cambiemos no fue un acto de magia, sino que fue tejido en años previos en base a un deterioro cada vez más marcado de la situación externa que estalló en abril pasado, fue acompañado por tarifazos y falta de control de parte del Estado de precios sensibles para el bolsillo popular.
 
El estudio Eco Go calcula que si la luz, el gas y el transporte sólo se hubieran movido igual que la inflación (y no con subas del 1000% como tuvieron) el costo de vida acumulado de los tres años igual llega al 131,2%. Con los aumentos en pleno, da 158% hasta ahora. ¿Puede haber un número que resuma más el fracaso económico de Macri?
 
La contracara de la inflación es el brutal deterioro del poder adquisitivo de los salarios. Los trabajadores registrados del sector privado perdieron en noviembre de 2018 un 16 % de su poder de compra con respecto a noviembre de 2015. Los empleados públicos tuvieron una perdida mayor en los últimos tres años que alcanzó al 20 % en el mismo período. Mientras que los jubilados y todos los beneficiarios de asignaciones familiares, AUH, pensiones y otras prestaciones atadas a la movilidad, perdieron 23,7 % entre noviembre de 2015 y mismo mes de 2018.
 
La inflación produjo el hundimiento de la economía nacional, un deterioro generalizado de las condiciones de vida y es determinante en el giro del clima político en contra del incapaz Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

15-01-2019 / 09:01
Mauricio Macri ha realizado todos los deberes para el FMI, impulsó una batería de reformas estructurales neoliberales de la economía y buscó alianzas de dependencia estratégica con EE.UU., pero la "lluvia de inversiones" no llega.
 
Según Fundación Capital (FC), en el cuarto trimestre del 2018 la inversión tuvo una estrepitosa caída de 22,7% interanual. Así, para la consultora dirigida por el ex presidente del BCRA, Martín Redrado, ese componente clave de la demanda agregada marcaría un deterioro de 4,9% durante la totalidad del año pasado.
 
Si a ese derrotero se le suma la contracción del 10,5% que proyecta el Gobierno para el 2019, se acumulará un negativo de 15% durante el último bienio de la gestión y la inversión cerrará con niveles de formación de capital fijo tan bajos como no se veían desde la crisis global generada por las subprime.
 
Desde FC son un poco más optimistas que el Gobierno acerca de lo que ocurrirá en 2019 y esperan una caída 8%. En ese caso el bienio acumularía una contracción de "apenas" 12,6%. Pero para otros analistas incluso la proyección oficial de 10,5%, publicada en el Programa Financiero 2019 que salió a la luz la semana pasada, peca de optimista.
 
La inversión es un componente clave de la demanda agregada. Un PBI traccionado por ella garantiza a priori un crecimiento más sostenible y en base a una mayor productividad.
 
Las altas tasas de interés y a la vez la posibilidad de una devaluación holgada atentan hoy contra su despegue. A eso se le suma el parate en la obra pública, que es la base del acuerdo de ajuste con el FMI, y la fuerte caída del consumo, por la caída récord del salario real.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar