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“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
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Nacionales - 17-12-2018 / 11:12
ASALARIADOS, INDUSTRIAS Y COMERCIOS ESTARÁN ENTRE LOS PERDEDORES DEL 2019

La cosecha récord no generará derrame y se diluye el sueño macrista del segundo semestre

La cosecha récord no generará derrame y se diluye el sueño macrista del segundo semestre
Se espera que no haya efecto derrame por lo que, incluso en un escenario optimista del agro repuntando y traccionando a algunas industrias directamente relacionadas, el primer mandato de la alianza Cambiemos cerrará sin segundo semestre para la actividad.
El Gobierno de Mauricio Macri puso todos sus focos para la reactivación económica de la segunda mitad del 2019 en la cosecha récord que estiman en el campo.
 
Sin embargo, analistas advirtieron que esa tendencia a la mejora en la dinámica del PBI no tendrá correlato en el resto de los sectores, con tasas de interés que complican a la actividad productiva, salarios con dificultades para recuperar lo perdido durante el 2018 y un consumo interno sin reacción.
 
Así, se espera que no haya efecto derrame por lo que, incluso en un escenario optimista del agro repuntando y traccionando a algunas industrias directamente relacionadas, el primer mandato de la alianza  Cambiemos cerrará sin segundo semestre para la actividad.
 
De por sí, el escenario 2019 viene con unas expectativas complicadas, más allá del esperable inicio de un sendero de recuperación en lo estadístico.
 
Es unánime la idea de que por primera vez, tras la salida de la convertibilidad, la economía hilará dos caídas consecutivas del PBI que llevarán al per cápita a una contracción de hasta 8% contra lo que recibió el Gobierno en el 2015.
 
Este modelo, centrado en la fortaleza del agro, tiene un esquema de perdedores entre los que se destacan los sectores que dependen del mercado interno y del salario.

 
Cuando asumió el gobierno de Macri, las intenciones apuntaban a eliminar el efecto serrucho, con caídas en los años pares y repuntes keynesianos en los impares.
 
Los analistas coinciden en que en algún punto del año que viene se comenzará a visualizar una recuperación de la mano del agro. Si bien el año dará negativo (para el Gobierno será una caída de 0,5% contra 2018, para el FMI y el Banco Mundial una de 1,6% y para los privados podría llegar a una de 2%), la dinámica terminará siendo positiva.
 
Pero el modelo centrado en la fortaleza del agro tiene un esquema de perdedores entre los que se destacan los sectores que dependen del mercado interno y del salario. Ahí se anotan la industria, la construcción -que no contaría con el impulso keynesiano de la obra pública con el que contó durante las elecciones de 2017-, el comercio y los asalariados urbanos.
 
Un informe de Ecolatina sostuvo: "La presencia de un mercado interno deprimido afectará al sector no transable, que incluye a la mayoría de los servicios y la construcción.
 
En términos desestacionalizados, la trayectoria de la producción de dicho sector será en forma de L, encontrando la recesión un piso en el primer trimestre de 2019, para luego mantenerse estancada el resto del año.
 
En promedio, el sector no transable sufrirá en 2019 una contracción promedio de casi 3%, en línea con el retroceso de la demanda interna, es decir el consumo más la inversión".
 
Las expectativas para el agro son auspiciosas en la comparación con un 2018 de caída histórica. Pero moderadas en la comparación con 2017.
 
"Esperamos que la producción agrícola de 2018/2019 sea similar a la de 2016/2017, aunque eso es un escenario optimista. El agro puede andar bien, si el clima ayuda a levantar la cosecha. Veo muy poco probable que los que viven en ciudades vayan a tener segundo semestre porque el agro no alcanza a derramar", afirmó el economista del ITE-FGA, Juan Balasini.
 
Para el director de LCG, Guido Lorenzo, la clave es el modelo: "Apunta a eso, los slides del Gobierno hablan de crecimiento basado en exportaciones y eso tiene consecuencias distributivas. No se puede pretender, con ese modelo, tener los salarios de antes. En parte a la licuación la hicieron para bajar salarios. Si se pretende crecer vía consumo y salarios es un modelo y si se pretende crecer vía exportaciones los salarios son un costo y eso no es bueno".
 
Lorenzo explicó a BAE Negocios que el agro tiene un peso de apenas 10% sobre el valor agregado nacional y que con los encadenamientos que logra traccionar se llega al 30%.
 
Y afirmó que el año se parecerá lo que ocurrió en los primeros trimestres de 2016, período definitivamente complicado para la economía metropolitana, con el comercio, la industria y la construcción cayendo en forma sostenida.
 
Por Mariano Cuparo Ortiz
 
Fuente: BAE Negocios
 

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18-06-2019 / 08:06
Las elecciones provinciales realizadas hasta ahora arrojan una combinación de datos abrumadores: el peronismo arrasa en muchas provincias, o gana más cómodo que antes, o pierde por menos diferencia. Pero en todos lados crece, y mucho. Al contrario, Cambiemos se achica significativamente. Si se proyectara, la suerte de Mauricio Macri estaría echada. Tal vez sea así.
 
El domingo, Omar Perotti recuperó la provincia de Santa Fe para el peronismo luego de 12 años de gobierno socialista. En Formosa, el peronista Gildo Insfrán logró el 70% de los votos y comenzará el 10 de diciembre su séptimo gobierno consecutivo.
 
En San Luis, el peronista Alberto Rodríguez Saá seguirá en el poder. Obtuvo 42% de los votos. Si le suman los que obtuvo su hermano, el peronista Adolfo Rodríguez Saá, representan dos tercios de la provincia puntana. En Tierra del Fuego, el candidato K Gustavo Melella, superó el 50% de los votos. La gobernadora peronista Roxana Bertone consiguió el 38%. Casi un 90% en total.
 
En todas las provincias hay muchos más votos para el Peronismo y muchos menos votos para Cambiemos. Si se miran objetivamente, los números describen una poderosa ola peronista en las provincias. En este panorama, la fórmula Fernández -Fernández es la gran favorita. 

Adelante en la carrera está hoy la oposición encarnada en la fórmula Alberto-Cristina, con una distancia entre cinco y diez puntos porcentuales (según la encuestadora) por sobre el oficialismo de Macri-Pichetto por lo que no hay que descartar que la diferencia siga estirándose y la elección se resuelva en primera ronda.
 
El efecto mayoría se produjo por el apoyo a la fórmula del PJ por parte de casi todos los gobernadores peronistas exitosos encadenado con la incorporación de una figura de peso nacional como Sergio Massa a la coalición opositora.
 
Esta unidad del peronismo tiene su origen en la necesidad de derrotar a Macri. La realidad política que el poder son los votos. Al sumarse Massa se integra además una superestructura con significación electoral. Ese plus que le agrega la presencia de Massa puede definir la elección en la primera vuelta.
 
La unidad del peronismo es un objetivo anhelado por la mayor parte del electorado argentino que se define como opositor y que está convencido que el peronismo debía unirse con el principal objetivo de derrotar a Cambiemos y poner en marcha un gobierno con un modelo económico y social diferente.
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 12:06
17-06-2019 / 12:06
Durante y después del apagón masivo que colapsó el sistema energético y dejó al país entero en penumbras, dirigentes de la oposición cuestionaron el nefasto rol del gobierno de Mauricio Macri.

Uno de ellos fue el precandidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, quien primero compartió un tweet de Macri del 18 de diciembre de 2013 en el que el Presidente decía: "Estos cortes son el símbolo del fracaso de la política energética nacional". Y luego agregó: "Millones de argentinos, que han debido pagar sumas siderales en tarifas con las que se benefician los amigos del poder, aún esperan que la energía vuelva a sus hogares".
 
El precandidato resaltó que el Gobierno de Cambiemos "hace solo seis días se jactaba de 'exportar energía'" y exigió: "devuelvan la luz a las casas de los argentinos".
 
Por último compartió un video en el que Macri, durante un almuerzo con Mirtha Legrand, dijo: "si nosotros no aumentábamos las tarifas estábamos a una materia de ser Venezuela, nos íbamos a quedar en un apagón general". Fernández explicó que "subieron las tarifas tanto como sus amigos les reclamaron y generaron el apagón más grande de la historia. No es Venezuela. Es Argentina. Ya es hora de darse cuenta".
 
Sergio Massa, también parte del Frente de Todos, planteó que "el Gobierno debe abrir una investigación urgente y explicarle a la sociedad lo que pasó". Y agregó que "los responsables del sistema eléctrico, energía Cammesa, deben ir mañana mismo al Congreso a explicar semejante desastre. Defensa del Consumidor debe resolver cómo va a reparar el daño económico, pérdidas de equipos y alimentos que hoy viven millones de familias argentinas".
 
Finalmente, sentenció: "El apagón viene después de 3 años de tarifazos de más del 1000 por ciento en energía. Nos dijeron que era para inversión. Y el resultado es un enorme apagón. Desde el 10 de diciembre y con un nuevo gobierno, hay que transformar la matriz y el desarrollo energético en un programa a 10 años de política de Estado".
 
Desde el FIT, la diputada Myriam Bregman cuestionó al Gobierno y reclamó: "Ahora discutamos en serio cómo terminamos con el enorme curro de la privatización del sistema energético. Todo lo demás, spot electoral".
 
El senador Fernando "Pino" Solanas, por su parte, señaló que "entre 2015 y 2017 la electricidad aumentó 562 por ciento. En 2019 la tarifa de electricidad aumentará un 55 por ciento de promedio acumulado. Mientras tanto, los argentinos estamos ante el mayor corte de energía que hayamos sufrido por una falla en la distribución".
 
Y luego agregó: "Esto no fue un 'corte' más. Acá falló el centro neurálgico de nuestro sistema eléctrico. Macri se cansó de obedecer los pedidos de aumentos de tarifas de las compañías eléctricas. En cualquier país del mundo lloverían las demandas del Estado contra las empresas".
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 10:06
Las alegrías que trajo el 'efecto Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
 
Este domingo de elecciones volvió a arrojar victorias para el peronismo y derrotas para Cambiemos en varias provincias, a dos meses de las PASO. Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego celebraron este domingo elecciones y eligieron a sus gobernadores. El gobierno de Macri sigue con la cosecha de un solo triunfo electoral: el de Jujuy.
 
El senador nacional peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, se transformó este domingo en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, al imponerse con más del 40% de los votos sobre el socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, quien obtuvo el 36,34. En tercer lugar cómodo quedó el intendente de Santa Fe y candidato de Cambiemos, José Corral, con el 18.96.
 
Mientras tanto, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue reelecto más del 42 por cientos de los votos y se impuso sobre el senador de Cambiemos, Claudio Poggi, quien consiguió el 34.53%, por delante de Adolfo Rodríguez Saá, con el 22.27%.
 
En San Luis, Gildo Insfrán se encamina seguro a un nuevo mandato. Con más del 70% de las mesas escrutadas, el peronista alcanzaba holgadamente el 72% de los votos y dejaba en el segundo lugar al postulante de la Confederación Frente Amplio Formoseño, Adrián Bogado, con el 26.75%."Esto demuestra que el camino que elegimos hace mucho tiempo es la respuesta para volver a tener el 10 de diciembre en la Casa Rosada un gobierno de tinte nacional y popular", reflexionó el formoseño Insfrán.
 
En el caso de Tierra del Fuego, con un muy lento escrutinio, la gobernadora peronista de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sacaba alrededor del 40% ante el intendente de Río Grande y aliado al kirchnerismo, Gustavo Melella, quien obtenía el 48.4 e irían al balotaje el próximo 23 de julio.
 
Con los resultados en la mano, le resta al Gobierno de Macri en primer lugar, seguir engañando a los mercados para mantener el clima de entusiasmo y optimismo económico tras el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, y por otro lado, y al parecer el más difícil, convencer al electorado sobre el planteo de la reelección, que con un nuevo triunfo peronista superior a lo previsto, se suma una derrota más al macrismo a nivel nacional, alejando a Macri de la Casa Rosada y acercando un poco más al frente peronista opositor TODOS.
 
La Opinión Popular

16-06-2019 / 10:06
En el día que se oficializaron las alianzas electorales que competirán en agosto en las PASO y en octubre en la primera vuelta, los bancos devengaron intereses por 3126 millones de pesos solamente por la tenencia de Leliq emitidas por el Banco Central para contener la paridad cambiaria. A la cotización de ese día, ese monto de intereses es equivalente a 71 millones de dólares.
 
El reloj del taxi de los intereses de las Leliq no se detiene. La proyección de esos números diarios a términos anuales es abrumadora. Mientras algunos eligen  el camino de sumar angustia haciendo ese ejercicio, ya existen otras cifras que son lo suficientemente contundentes para estar intranquilos.
 
Los intereses ya anotados por los bancos por las Leliq desde octubre del año pasado, cuando fueron lanzadas al mercado por el Banco Central bajo la conducción de Guido Sandleris, hasta el viernes pasado, suman 350.799 millones de pesos. En apenas ocho meses y medio, el instrumento monetario utilizado por el Gobierno para evitar una corrida contra el peso ha acumulado intereses equivalentes a unos 7.973 millones de dólares.
 
La campaña electoral de Cambiemos está siendo muy cara, factura inmensa que será saldada, con una elevada probabilidad, con un evento económico traumático que afectará a la mayoría de la población. Al crédito extraordinario del FMI, de 57 mil millones de dólares entregado al gobierno de Macri para evitar el default de la deuda, se debe sumar la emisión, hasta ahora, de casi 1,2 billones de pesos de Leliq (Letras de Liquidez), negocio espectacular para el sistema financiero, para evitar otra megadevaluación.
 
La cesación de pagos y/o otra vuelta de la corrida cambiaria serían devastadoras para la ambición de reelección de Macri. Para evitar en este año electoral la irrupción de esos acontecimientos críticos, situación de inestabilidad a la que se llegó por la política económica neoliberal aplicada desde el comienzo del gobierno, la economía macrista necesita del pulmotor del endeudamiento.
 
Financiamientos dado por el FMI vía un stand by y por los bancos del sistema local con las Leliq. El proyecto electoral del oficialismo está teniendo de ese modo un costo inmenso.
 
Los bancos están haciendo así un negocio fabuloso, que está siendo reflejado en el cuadro de resultados de los balances. Captan fondos de ahorristas, a quienes les pagan de 48 a 53 por ciento anual, y esos mismos recursos son inmediatamente entregados al Banco Central que estuvo pagando por ellos de 70 a 74 por ciento anual. En un rápido pase de manos, las entidades estuvieron anotando una utilidad de por lo menos 20 puntos porcentuales.
 
El balance global de las entidades privadas en el primer trimestre del año refleja el resultado de esa bicicleta fabulosa a cuenta del Banco Central. Ese grupo de bancos contabilizó una ganancia total de unos 56 mil millones de pesos (1200 millones de dólares), de acuerdo a información proporcionada por el Banco Central. 

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