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El clima en Paraná
“El carácter inevitable de la derrota solo desalienta a los cobardes”. Alejandro Dolina
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Nacionales - 08-12-2018 / 09:12
PANORAMA POLÍTICO NACIONAL

Macristas bolsonarizados

Macristas bolsonarizados
El permiso de Patricia Bullrich a las fuerzas de seguridad para disparar a la espalda de las personas anunció la bolsonarización de la alianza derechista Cambiemos y su eje de campaña para el 2019. El nombre de la ministra de Seguridad, que tiene la imagen más alta del gabinete entre los votantes macristas, resuena como posible compañera de fórmula de Mauricio Macri.
El permiso de Patricia Bullrich a las fuerzas de seguridad para disparar a la espalda de las personas anunció la bolsonarización de la alianza derechista Cambiemos y su eje de campaña para el 2019. El nombre de la ministra de Seguridad, que tiene la imagen más alta del gabinete entre los votantes macristas, resuena como posible compañera de fórmula de Mauricio Macri.
 
El camino que eligió el macrismo muestra una sociedad que se embrutece referenciada en los fenómenos políticos más regresivos que está produciendo la crisis de la globalización neoliberal.
 
La directiva con el nuevo protocolo tiene pocas posibilidades de aplicarse porque se contrapone a leyes nacionales y pactos internacionales, por eso su difusión solamente puede relacionarse con la sobreactuación permanente del oficialismo sobre el tema de la inseguridad. El escenario de esa sobreactuación son las próximas elecciones y la contradanza de candidaturas en el macrismo.
 
La ministra de Seguridad viene desde antes lanzada a una campaña de aparentes exabruptos que ahora, en un mundo dislocado por los exabruptos, se revelan como una estrategia coherente que, sin provenir del riñón del PRO, la colocó en un escalón candidateable para vice del presidente en el 2019.
 
La reivindicación del policía Chocobar que remató a un ladrón en el suelo, sus declaraciones antidemocráticas en defensa de la represión a la protesta social, el protocolo que facilita la tenencia de armas a los civiles y ahora esta directriz que amplía las facultades de los efectivos policiales para disparar sus armas de fuego son eslabones de una cadena.
 
Y desde el otro lado, en el plano internacional, esa misma cadena fue creciendo con los Bolsonaro, el triunfo de la derecha en Andalucía, el gobierno derechista en Italia y hasta el mismo Trump, como expresiones de ese mundo de exabruptos.
 
En ese contexto, el Estado Mayor del PRO, decidió que la seguridad será el eje de su campaña para el año próximo, lo cual posiciona a la ministra de mano dura. Estas referencias internacionales anuncian que será una campaña mucho más a la derecha que el falso centrismo que quiso mantener el macrismo.
 
El tema es que Cambiemos gobierna el país desde hace más de tres años y no puede exhibir ningún logro en el plano de la seguridad. Los índices y registros sobre niveles del delito no bajaron e incluso aumentaron. El ciudadano común percibe que la delincuencia aumentó y nadie se siente más seguro. 

 
Cambiemos descartó la posibilidad de que María Eugenia Vidal fuera la candidata y Mauricio Macri ya definió claramente que quiere reelegir. Decide su candidatura y busca decidir sobre la de la oposición.
 
Todas las encuestas lo hacen competir con Cristina Kirchner aunque la ex presidenta no ha dicho nada en ese sentido y en todo caso se ha mostrado hasta reacia.
 
El desastre de la economía postergó el lanzamiento de su candidatura y el comando de campaña eligió la realización de la reunión del G-20 como su punto de largada.
 
Había previsto el precalentamiento con la Copa Libertadores, pero esa idea naufragó por la ineptitud de los responsables de la seguridad.
 
La prensa en general, pero más las corporaciones oficialistas, celebraron esa reunión que no aportó casi nada para la Argentina, como si se tratara una victoria trascendental.
 
Una parte del periodismo mostró su faceta más mercenaria al celebrar con una efusividad inusitada esa épica de la nada. No hubo nada importante de lo que el presidente pudiera pavonearse porque hasta hubo errores gruesos en el aspecto ceremonial.
 
Clarín y La Nación mostraron la foto de Macri llorando en el Colón y hubo titulares como "Macri tocó el cielo de la Cumbre con las manos".
 
Los desplantes del presidente norteamericano se sucedieron. Macri lo recibió con un agradecimiento por haber facilitado el préstamo del FMI. Y en ese momento se mostró a Donald Trump cuando arrojaba al piso el aparato traductor con un gesto despreciativo.
 
The Independent, de Gran Bretaña, y otros medios del mundo colgaron en sus portales el video donde Trump vuelve a hacer un desplante dejando solo a un Macri servicial que queda haciendo gestos sobre el escenario pidiéndole que vuelva.
 
Y se escucha a Trump exclamar "¡Sáquenme de aquí!" y las risas de los periodistas extranjeros por la situación ridícula del mandatario argentino.
 
El gobierno argentino soportó sin protestar la prepotencia del norteamericano cuando lo incluyó en una declaración que hablaba de la coincidencia para frenar el avance "depredatorio" de China en la economía mundial.
 
No hubo crítica ni protesta por la prepotencia y deslealtad de difundir en esos términos y en forma inconsulta el contenido de esa reunión. Fue otra actitud despreciativa de Trump como las que aplica cuando maltrata a sus subalternos, en este caso el presidente argentino.
 
Por supuesto que en la reunión le apretó las clavijas a Macri sobre China. El comunicado aclaratorio de la cancillería local no negaba que se había hablado del tema, solamente decía que no se había utilizado la calificación de "depredatoria". Hay muchos sinónimos.
 
 Y Macri reaccionó en consecuencia porque se echó para atrás la construcción de dos centrales nucleares, una con los rusos y otra con los chinos.
 
La excusa fue que la situación económica y los recortes establecidos en el acuerdo con el FMI impedían abordar las obras. Pero tanto los chinos como los rusos ofrecían una financiación favorable que comenzaría a pagarse recién cuando estuvieran las centrales en funcionamiento. 
 
El presidente Xi Jinping no se fue contento y se trata del principal comprador de la soja local. Se dijo que Macri había mostrado muñeca política al hacer equilibrio entre chinos y norteamericanos y lo que pasó en realidad fue que hizo todo lo que le pidió Trump en su estilo de amo que ordena.
 
Se exhibió como trofeo de este G-20 porteño la supuesta tregua entre chinos y norteamericanos. Pero en el mismo momento que se decía eso, la directora financiera de Huawei, la principal electrónica china, era detenida en Canadá con una orden de extradición para Estados Unidos. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau se apresuró a afirmar que la detención de Meng Wanzhou, no había sido por causas políticas.
 
Es difícil de entenderlo de otra forma ya que se la acusa de haber violado las sanciones comerciales impuestas por Washington contra Irán. El diario estatal chino Global Times publicó ayer que "obviamente, Washington está recurriendo a un enfoque despreciable y canalla, ya que no puede detener el avance del 5G de Huawei en el mercado". No parece una tregua consistente.
 
Dicen que el mundo respaldó a Macri. Pero fue todo de palabra, sin hechos concretos y en declaraciones a medios locales. El francés Emmanuel Macron le palmeó la espalda pero le advirtió que no habrá por ahora tratado entre la Unión Europea y el Mercosur. 
 
En general la repercusión mundial no fue buena. El BBC Mundo se preguntaba antes de la reunión la razón por la que Argentina pertenece al G-20 "si no está entre las primeras 20 economías mundiales y además presenta la segunda inflación más alta del mundo y con una de las mayores caídas del PIB en el planeta debió recibir el rescate más grande en la historia del FMI".
 
Son registros de un desastre difícil de empardar con ningún otro país del mundo, de África o de Asia, por nombrar dos regiones muy golpeadas. El desastre de la economía tiene un costo también a nivel internacional. Y es de una envergadura imposible de ocultar.
 
Los medios oficialistas se congratulaban porque los mandatarios extranjeros "se sintieron seguros". Buena para Macri. Los mandatarios se sintieron así, pero a costa de la seguridad y tranquilidad de los argentinos en una ciudad tomada por miles de efectivos armados hasta los dientes, con cortes por todo el centro y caravanas blindadas.
 
Miles de porteños abandonaron la ciudad amedrentados por la campaña de miedo lanzada por el gobierno.
 
Hubo detenciones de dos muchachos a los que se acusó de terroristas sin pruebas, hubo atentados sospechosos, más ruidosos que peligrosos, pero que motivaron allanamientos y más detenciones, hubo amenazas y advertencias de la ministra Bullrich y hasta se presionó al juez Gustavo Lleral para que emitiera poco antes de la reunión un fallo que exculpó a las fuerzas de seguridad por la muerte de Santiago Maldonado en el contexto de una fuerte y desigual represión de una protesta mapuche.
 
Esa escalada estatal de amedrentamiento también fue sobreactuada aunque efectivamente la realización del G-20 en Buenos Aires se produjo sin sobresaltos en ese aspecto. El tema de la seguridad fue el único relevante para el gobierno que así lo destacó: la única ministra que nombró Macri en la conferencia de prensa que ofreció al cierre del encuentro, fue a Bullrich.
 
Cambiemos no puede hacer campaña amplificando la inseguridad con la ayuda de las corporaciones mediáticas, como hacía durante los gobiernos kirchneristas, pero realizará campaña negativa sobre lo que haría la oposición si derrota a Macri y la culpará por "atarle las manos".
 
Tiene para eso un ejército de 4500 "voluntarios territoriales" a las órdenes del jefe de Gabinete Marcos Peña y del publicista Durán Barba, más "unos 15 directivos, community managers, programadores y creadores de contenidos", según informó La Nación.
 
Y cuenta también con acceso a la información de la ANSES. Han diseñado una aplicación que usan estos voluntarios para operar en las redes. La aplicación ubica a las personas por sexo, preferencias de consumo, culturales o deportivas, edad, nivel económico y demás, para enviar los mensajes diseñados para cada uno de esos nichos o tribus.
 
Tienen a las grandes corporaciones de medios y además inundarán las redes, sobre todo Whatsapp que fue la que usan Trump y Bolsonaro. Brasil lleva la punta y Argentina se bolsonariza.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

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17-06-2019 / 12:06
17-06-2019 / 12:06
Durante y después del apagón masivo que colapsó el sistema energético y dejó al país entero en penumbras, dirigentes de la oposición cuestionaron el nefasto rol del gobierno de Mauricio Macri.

Uno de ellos fue el precandidato a presidente por el Frente de Todos, Alberto Fernández, quien primero compartió un tweet de Macri del 18 de diciembre de 2013 en el que el Presidente decía: "Estos cortes son el símbolo del fracaso de la política energética nacional". Y luego agregó: "Millones de argentinos, que han debido pagar sumas siderales en tarifas con las que se benefician los amigos del poder, aún esperan que la energía vuelva a sus hogares".
 
El precandidato resaltó que el Gobierno de Cambiemos "hace solo seis días se jactaba de 'exportar energía'" y exigió: "devuelvan la luz a las casas de los argentinos".
 
Por último compartió un video en el que Macri, durante un almuerzo con Mirtha Legrand, dijo: "si nosotros no aumentábamos las tarifas estábamos a una materia de ser Venezuela, nos íbamos a quedar en un apagón general". Fernández explicó que "subieron las tarifas tanto como sus amigos les reclamaron y generaron el apagón más grande de la historia. No es Venezuela. Es Argentina. Ya es hora de darse cuenta".
 
Sergio Massa, también parte del Frente de Todos, planteó que "el Gobierno debe abrir una investigación urgente y explicarle a la sociedad lo que pasó". Y agregó que "los responsables del sistema eléctrico, energía Cammesa, deben ir mañana mismo al Congreso a explicar semejante desastre. Defensa del Consumidor debe resolver cómo va a reparar el daño económico, pérdidas de equipos y alimentos que hoy viven millones de familias argentinas".
 
Finalmente, sentenció: "El apagón viene después de 3 años de tarifazos de más del 1000 por ciento en energía. Nos dijeron que era para inversión. Y el resultado es un enorme apagón. Desde el 10 de diciembre y con un nuevo gobierno, hay que transformar la matriz y el desarrollo energético en un programa a 10 años de política de Estado".
 
Desde el FIT, la diputada Myriam Bregman cuestionó al Gobierno y reclamó: "Ahora discutamos en serio cómo terminamos con el enorme curro de la privatización del sistema energético. Todo lo demás, spot electoral".
 
El senador Fernando "Pino" Solanas, por su parte, señaló que "entre 2015 y 2017 la electricidad aumentó 562 por ciento. En 2019 la tarifa de electricidad aumentará un 55 por ciento de promedio acumulado. Mientras tanto, los argentinos estamos ante el mayor corte de energía que hayamos sufrido por una falla en la distribución".
 
Y luego agregó: "Esto no fue un 'corte' más. Acá falló el centro neurálgico de nuestro sistema eléctrico. Macri se cansó de obedecer los pedidos de aumentos de tarifas de las compañías eléctricas. En cualquier país del mundo lloverían las demandas del Estado contra las empresas".
 
La Opinión Popular

17-06-2019 / 10:06
Las alegrías que trajo el 'efecto Pichetto' duraron muy poco para el macrismo, y es que este fue un domingo negro para Cambiemos (ahora Juntos por el Cambio). Primero, con un megaapagón, el corte de energía más grande de la historia nacional, y posteriormente, el triunfo del PJ en San Luis, Formosa y Tierra del Fuego y en la provincia de Santa Fe, que es un distrito electoral clave.
 
Este domingo de elecciones volvió a arrojar victorias para el peronismo y derrotas para Cambiemos en varias provincias, a dos meses de las PASO. Santa Fe, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego celebraron este domingo elecciones y eligieron a sus gobernadores. El gobierno de Macri sigue con la cosecha de un solo triunfo electoral: el de Jujuy.
 
El senador nacional peronista Omar Perotti, del Frente Juntos, se transformó este domingo en el nuevo gobernador de la provincia de Santa Fe, al imponerse con más del 40% de los votos sobre el socialista Antonio Bonfatti, del Frente Progresista Cívico y Social, quien obtuvo el 36,34. En tercer lugar cómodo quedó el intendente de Santa Fe y candidato de Cambiemos, José Corral, con el 18.96.
 
Mientras tanto, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, fue reelecto más del 42 por cientos de los votos y se impuso sobre el senador de Cambiemos, Claudio Poggi, quien consiguió el 34.53%, por delante de Adolfo Rodríguez Saá, con el 22.27%.
 
En San Luis, Gildo Insfrán se encamina seguro a un nuevo mandato. Con más del 70% de las mesas escrutadas, el peronista alcanzaba holgadamente el 72% de los votos y dejaba en el segundo lugar al postulante de la Confederación Frente Amplio Formoseño, Adrián Bogado, con el 26.75%."Esto demuestra que el camino que elegimos hace mucho tiempo es la respuesta para volver a tener el 10 de diciembre en la Casa Rosada un gobierno de tinte nacional y popular", reflexionó el formoseño Insfrán.
 
En el caso de Tierra del Fuego, con un muy lento escrutinio, la gobernadora peronista de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, sacaba alrededor del 40% ante el intendente de Río Grande y aliado al kirchnerismo, Gustavo Melella, quien obtenía el 48.4 e irían al balotaje el próximo 23 de julio.
 
Con los resultados en la mano, le resta al Gobierno de Macri en primer lugar, seguir engañando a los mercados para mantener el clima de entusiasmo y optimismo económico tras el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, y por otro lado, y al parecer el más difícil, convencer al electorado sobre el planteo de la reelección, que con un nuevo triunfo peronista superior a lo previsto, se suma una derrota más al macrismo a nivel nacional, alejando a Macri de la Casa Rosada y acercando un poco más al frente peronista opositor TODOS.
 
La Opinión Popular

16-06-2019 / 10:06
En el día que se oficializaron las alianzas electorales que competirán en agosto en las PASO y en octubre en la primera vuelta, los bancos devengaron intereses por 3126 millones de pesos solamente por la tenencia de Leliq emitidas por el Banco Central para contener la paridad cambiaria. A la cotización de ese día, ese monto de intereses es equivalente a 71 millones de dólares.
 
El reloj del taxi de los intereses de las Leliq no se detiene. La proyección de esos números diarios a términos anuales es abrumadora. Mientras algunos eligen  el camino de sumar angustia haciendo ese ejercicio, ya existen otras cifras que son lo suficientemente contundentes para estar intranquilos.
 
Los intereses ya anotados por los bancos por las Leliq desde octubre del año pasado, cuando fueron lanzadas al mercado por el Banco Central bajo la conducción de Guido Sandleris, hasta el viernes pasado, suman 350.799 millones de pesos. En apenas ocho meses y medio, el instrumento monetario utilizado por el Gobierno para evitar una corrida contra el peso ha acumulado intereses equivalentes a unos 7.973 millones de dólares.
 
La campaña electoral de Cambiemos está siendo muy cara, factura inmensa que será saldada, con una elevada probabilidad, con un evento económico traumático que afectará a la mayoría de la población. Al crédito extraordinario del FMI, de 57 mil millones de dólares entregado al gobierno de Macri para evitar el default de la deuda, se debe sumar la emisión, hasta ahora, de casi 1,2 billones de pesos de Leliq (Letras de Liquidez), negocio espectacular para el sistema financiero, para evitar otra megadevaluación.
 
La cesación de pagos y/o otra vuelta de la corrida cambiaria serían devastadoras para la ambición de reelección de Macri. Para evitar en este año electoral la irrupción de esos acontecimientos críticos, situación de inestabilidad a la que se llegó por la política económica neoliberal aplicada desde el comienzo del gobierno, la economía macrista necesita del pulmotor del endeudamiento.
 
Financiamientos dado por el FMI vía un stand by y por los bancos del sistema local con las Leliq. El proyecto electoral del oficialismo está teniendo de ese modo un costo inmenso.
 
Los bancos están haciendo así un negocio fabuloso, que está siendo reflejado en el cuadro de resultados de los balances. Captan fondos de ahorristas, a quienes les pagan de 48 a 53 por ciento anual, y esos mismos recursos son inmediatamente entregados al Banco Central que estuvo pagando por ellos de 70 a 74 por ciento anual. En un rápido pase de manos, las entidades estuvieron anotando una utilidad de por lo menos 20 puntos porcentuales.
 
El balance global de las entidades privadas en el primer trimestre del año refleja el resultado de esa bicicleta fabulosa a cuenta del Banco Central. Ese grupo de bancos contabilizó una ganancia total de unos 56 mil millones de pesos (1200 millones de dólares), de acuerdo a información proporcionada por el Banco Central. 

15-06-2019 / 09:06
Este domingo 16 se jugará una nueva ronda de elecciones en el país. Formosa, San Luis, Tierra del Fuego y Santa Fe eligen gobernador y diputados y senadores provinciales. En ninguna de ellas Cambiemos tiene chances de figurar.
 
En Formosa, Gildo Insfrán buscará otra reelección como parte del Frente para la Victoria. Ocupa el cargo desde el año 1995 y va por su séptimo mandato. El control del gobernador K sobre la provincia ha sido total y desde hace más de 20 años es reelecto por más del 70% de los votos. Allí se enfrentara a Adrián Bogado del peronismo federal que va en una alianza del PRO, la UCR y sectores justicialistas.
 
En el octavo domingo electoral del año, la disputa en San Luis tendrá carácter histórico. El clan Rodríguez Saá que gobiernan alternando desde el fin de la dictadura se encuentra peleado e irán a las urnas por separados Adolfo y Alberto, este último en busca de la reelección.
 
El senador Adolfo Rodríguez Saá competirá con el Frente Juntos por la Gente y el senador Claudio Poggi, cercano a Cambiemos, lo hará con el frente San Luis Unido.
 
En Tierra del Fuego, la provincia con menor cantidad de habitantes del país, Rosana Bertone, afín al kirchnerismo, buscará la reelección. Le disputan la elección Gustavo Melella, el intendente de Río Grande que se presenta por Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (Forja) y Juan Rodríguez, por Cambiemos con el frente Ser Fueguino.
 
En Santa Fe estarán puestos todos los ojos ya que es la tercera provincia en padrón electoral de todo el país y la disputa aparece reñida entre Antonio Bonfatti del Partido Socialista y Omar Perotti del PJ.
 
El Frente Progresista Cívico y Social gobierna la provincia desde el año 2007 y aspira a otro mandato. Sin embargo el peronismo logró en las PASO provinciales más votos totales, por lo cual el resultado dependerá de qué hagan los votantes de María Eugenia Bielsa quién quedó afuera de la competición del PJ.
 
En tercer lugar y lejos quedó Cambiemos, con el radical José Corral, por la alianza Vamos Juntos. Otro domingo negro para Mauricio Macri, p
orque el peronismo espera festejar en Tierra del Fuego, San Luis y Formosa. Además, tienen serias expectativas por recuperar Santa Fe.


El laboratorio electoral del PRO observa que está perdiendo en todas la provincias donde hubo elecciones, descuenta que perderá en las PASO y en la primera vuelta, pero que finalmente ganará en el balotaje. Nadie sabe a qué Santo le piden este milagro.


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