señalaron los supremos en su fallo, con la única excepción del aislado  Rosenkrantz.
 
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Nacionales - 05-12-2018 / 11:12
LA CORTE SUPREMA REVOCÓ SU POSTURA

Genocidas sin 2x1: Solo Rosenkrantz, el ex abogado de Clarín, votó en contra

Genocidas sin 2x1: Solo Rosenkrantz, el ex abogado de Clarín, votó en contra
En uno de los fallos más previsibles del cronograma previsto hasta fin de año, la Corte Suprema revocó la doctrina del “2x1” para delitos de lesa humanidad y convalidó la ley que el Congreso votó en tratamiento exprés para que ese beneficio no alcance a represores. La Corte adoptó esta decisión por cuatro votos contra uno, con la disidencia del presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz.
Las especulaciones sobre un "relanzamiento" del ineficaz gobierno de Mauricio Macri por un supuesto "éxito" en el G20 tuvieron patas cortas. En solo un par de días tras el evento, se conocieron datos duros de la crisis económica, Elisa Carrió hizo fuertes declaraciones contra la derechización de Cambiemos y el Poder Judicial le dio un primer revés judicial a las políticas del Gobierno.
 
La Corte Suprema dio marcha atrás con el bochornoso fallo que abrió la puerta a presentaciones de cientos de represores y generó una masiva protesta en contra de la impunidad. Ahora rechazó otorgar el beneficio del 2x1 al ex agente de inteligencia Rufino Batalla. Fue por cuatro votos contra uno: solo el presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz, el ex abogado de Clarín, ratificó su postura en favor de los genocidas.
 
La nueva decisión de la Corte revierte el fallo que había beneficiado a los condenados por delitos de lesa humanidad, sobre la base del planteo realizado por el represor Luis Muiña.
 
En esa oportunidad, con la firma de Rosenkrantz, Rosatti y Highton de Nolasco, los supremos permitieron acotar las penas de acuerdo a los años que los genocidas habían pasado en prisión sin sentencia firme, mientras se desarrollaban los juicios sin precedentes en el mundo contra los crímenes de Estado.
 
El fallo favorable desencadenó una catarata de pedidos en la misma línea de otros represores, lo que en la práctica, su aplicación implicaba una reedición de la amnistía.
 
En paralelo, la sociedad rechazó de plano la decisión de la Corte y junto a los organismos de derechos humanos realizaron una multitudinaria manifestación en Plaza de Mayo, el 10 de mayo, que será recordada como la de los pañuelos blancos.
 
El fallo finalmente no se aplicó porque el Congreso emitió una ley que lo impidió, pero aún faltaba una nueva opinión de la Corte. Rosatti y Highton basaron su cambio de postura en esa norma interpretativa aprobada luego, pero Rosenkrantz sostuvo igualmente su posición en favor de los represores.  "El fallo de la Corte se aparta de la Constitución en nombre de los derechos humanos", frutean hoy en el medio ultra macrista Clarín.
 
"No resulta irrazonable coincidir con el legislador-intérprete en que las conductas criminales tipificadas como delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra, según el derecho interno o internacional constituyen fundamento suficiente para sustentar la imposibilidad de aplicar a sus autores el beneficio del '2x1' en el cómputo solicitado", señalaron los supremos en su fallo, con la única excepción del aislado  Rosenkrantz.
 
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Un revés histórico para la impunidad
 
Por cuatro votos contra uno la Corte Suprema de Justicia (CS) sentenció que la reducción de pena apodada "2x1" (ley 24.390) no es aplicable a los condenados por crímenes de lesa humanidad. El represor Rufino Batalla requería esa protección en el juicio decidido ayer (ver asimismo notas aparte).
 
Los cortesanos reparan la injusticia de un fallo anterior en sentido opuesto que ordenó liberar a Luis Muiña arrojando una mayoría de tres a dos. Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti formaron minoría. La mayoría la integraron Carlos Rosenkrantz, Elena Highton de Nolasco y Horacio Rosatti.
 
Los dos últimos cambiaron ayer su postura. Entre una sentencia y otra pasaron más de un año y una reacción social formidable que empujó el dictado en tiempo record de la ley 27362 interpretativa de la 24.390. Establecía precisamente lo que ayer aceptó la CS.
 
Nunca se sabrá fehacientemente, como cualquier contrafactual, pero todo indica que sin esa digna, oceánica y ultra pacífica movilización popular otro (y peor) sería el escenario hoy. 
 
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Lorenzetti y Maqueda "iban en tren bala" esta vez. Ya habían señalado que la exención del 2x1 no protegía a los represores. Firmaron su voto en conjunto, en buena medida remitiéndose al anterior.
 
 Rosatti y Highton explicaron su viraje como consecuencia de una innovación: la ley interpretativa.
 
 En el caso "Muiña" Rosatti había explicado que solo el legislador (el Congreso) tenía capacidad de excluir a los genocidas de la tutela del 2x1 precisando sus alcances. Ello ocurrido, divulgó que cambiaría de proceder, cuando se dictara otra sentencia. Tenía sus fundamentos redactados ya en el año pasado.
 
 Lorenzetti, por entonces presidente del tribunal, quiso que la jurisprudencia correctiva se plasmara pronto. Los Supremos coincidieron adelantando sus criterios similares a los publicados ayer. Se agendó fecha para el "Acuerdo" respectivo (todavía corría el año 2017); la liturgia establece que los cinco se reúnen y se firma. A la hora señalada Highton de Nolasco pegó un faltazo, adujo estar enferma. Poco después, retiró su voto sin dar explicaciones a sus pares; lo mantuvo latente y en suspenso hasta ayer.
 
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Los debates jurídicos suelen hacerse incomprensibles para los profanos, en parte por falta de capacidad didáctica de los magistrados. En parte, a propósito. Las proporciones son fluctuantes, estimarlas queda a criterio de cada quién.
 
Como fuera, el resultado es un déficit democrático del Poder Judicial (PJ). Los jueces -reza un cuestionable proverbio- hablan por sus fallos. Cabe añadir que, a menudo, solo los entienden ellos mismos y un puñado de elegidos (por lo general abogados).
 
Los zigzags, luces y oscuridades de la historia argentina contribuyen a dificultar las explicaciones.
 
La enorme mayoría de los crímenes de lesa humanidad se cometieron bajo una dictadura.
 
En la recuperación democrática, el presidente Raúl Alfonsín ordenó su juzgamiento, un momento inaugural y luminoso. Las leyes de Punto Final y Obediencia Debida configuraron un tremendo retroceso agravado por los indultos concedidos por el ex presidente Carlos Menem.
 
Imperó -con ciertas excepciones y por un largo lapso- un contexto de impunidad. La violación originaria de derechos humanos resucitó, convalidada por gobernantes legitimados en las urnas.
 
El presidente Néstor Kirchner dispuso, otro rapto luminoso, reparar la injusticia. Con su iniciativa el Parlamento determinó que "las leyes de la impunidad" eran inconstitucionales. Los Tribunales reafirmaron la nulidad que se proyecta retroactivamente.
 
Se promovieron o reabrieron procesos que configuraron un trabajoso y aún inconcluso ejemplo en el mundo. Los tres poderes del Estado coincidieron como producto de la infatigable lucha de los organismos de derechos humanos desde 1976 hasta hoy mismo.
 
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El argumento que zafaba a los genocidas fue la vigencia (entre los años 1994 y 2001) de la ley penal más benigna: el 2x1. Reducía el cómputo de las penas corporales para personas que habían estado con prisión preventiva durante más de dos años y luego eran condenados. Por cada año de prisión preventiva se calculaban dos. Era, puesto en lengua vulgar, una compensación por la injusticia de haber estado largo tiempo apresado sin condena.
 
 La construcción es forzada, falaz, para los juicios que analizamos por un motivo clavado que la parla forense niega. En ese lapso Muiña y Batalla (entre otros) no vivían entre rejas sino en libertad guarecidos bajo el paraguas protector de las leyes de la impunidad.  
 
Ese es el punto que tozuda e ideológicamente niega Rosenkrantz aduciendo acatar "la letra de la ley". Contra lo que podría suponer un no iniciado, un fallo no es la conclusión inevitable de un silogismo en el cual la premisa mayor es la ley y la menor los hechos. En tal caso, la labor del sentenciante resultaría puramente mecánica. En una de esas, podría hacerse cargo una computadora debidamente programada. Hipótesis tentadora que ahorraría unos pesos al erario público y, acaso, propiciaría trámites más veloces. No hay tal, empero. 
 
Rosatti exhuma una certera (y simpática) frase de Montesquieu, precursor de la ciencia política, quien escribió hace siglos "un juez no es un ventrílocuo que recita la ley al aplicarla". Resolver es un acto de voluntad, subrayamos. Parafraseemos al gran barón de Montesquieu: muy a menudo los jueces se asemejan a míster Chasman porque le hacen decir a Chirolita (la ley) lo que les viene en gana.
 
La voluntad de Rosenkrantz apunta a que quien nunca estuvo preso mientras valía el 2x1 reciba la "compensación" que esa norma estipuló. Batalla, por ejemplo, recién quedó encarcelado en 2010. De nuevo: la ley 24390 fue derogada en 2001.
 
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Rosatti y Highton arguyen que la ley interpretativa no modifica la 24390, simplemente la explica. No agrava la pena de los condenados, la ratifica.
 
Rosenkrantz porfía. La norma exigida por una mayoría abrumadora de la sociedad civil no perfora, a su ver, el blindaje de "la ley penal más benigna": llega tarde. Si se extremara el modo de razonar de Rosenkrantz tal vez todos los represores deberían ser liberados o casi porque la Obediencia Debida, el Punto Final y los indultos tuvieron su intervalo de validez, antes de ser fulminados por el Congreso y el Poder Judicial.
 
Los móviles y modus operandi de Rosenkrantz en la primera sentencia que impulsó (y por algo escogió) fueron revelados por el colega Martín Granovsky en este diario, en su momento https://www.pagina12.com.ar/37690-los-cruzados-de-rosenkrantz.  El designio de Su Señoría era propinarle un golpe letal a la lucha por Memoria, Verdad y Justicia.
 
Venció en ese momento mas convenciendo a pocos aún dentro de Tribunales. Numerosos jueces y fiscales se negaron a plegarse a la Cruzada del flamante cortesano macrista. En nuestro sistema legal, como regla, no existe el "precedente": una sentencia cuya doctrina es obligatoria para otros pleitos.
 
Casi siempre (hay contadas excepciones que ahorramos acá) un juez de cualquier instancia tiene facultades para hacer valer un criterio distinto. Claro que si hay una doctrina de Corte primaría si el juicio llega hasta ahí, tras recorrer un largo camino. Pero jueces y fiscales con apego a derecho y personalidad se rebelaron. Es lícito y, quién sabe, "garpa" tácticamente si andando el tiempo los tribunales superiores reconsideran su tesitura.
 
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El sistema funcionó, por una vez. La acción directa y la memoria histórica concientizaron (o acicatearon, tanto da) a los poderes públicos, sin la menor violencia. No se ve todos los días (menos con ese punch y celeridad) aunque no es exótico en un país en el que la participación en calles y plazas es parte del poder político, en proporciones poco habituales en la experiencia comparada.
 
Por ahí eso explica que que el presidente Mauricio Macri y su brazo derecho, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quieran darle a la Policía Federal licencia para matar.
 
La resistencia social, política y jurídica ya arrancaron, esa es la buena noticia. La mala, atroz, es la continuidad agravada de la violencia institucional.
 
Por Mario Wainfeld
 
Fuente: pagina12.com.ar
 

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25-05-2019 / 10:05
Puede que sea el cagazo, una ansiedad difícil de controlar causada por el miedo a la derrota. Lo cierto es que se escuchan cada vez más fallidos de los millonarios funcionarios de la alianza antiperonista Cambiemos.
 
Los actos fallidos son una formación del inconsciente. Y expresan, según la psicología freudiana, lo que uno realmente piensa o siente sin que las barreras de la represión impidan seleccionar palabras o pensamientos. Esto es lo que le ocurrió hoy a la tarde al jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien mide con precisión sus palabras públicas.
 
En un acto en Vicente López con la tropa propia y los equipos de comunicación de los distritos más importantes de la provincia de Buenos Aires, con la idea de hablar de la estrategia de las elecciones, deslizó: "Hay tres tipos de votantes hoy en la Argentina y no mucho más que eso. Están los nuestros, están los que están con el kirchnerismo y los que están con el dilema entre Macri y Vidal... Eh ¡Macri y Cristina, perdón!".
 
Las palabras de Peña se dan en un contexto particular: en la Provincia no dudaron en apuntar al jefe de Gabinete por la idea - negada con énfasis por Vidal - de que la gobernadora sea candidata a vicepresidenta. Cerca del funcionario negaron que haya sido una idea barajada por él.
 
En ese marco, el jefe de ministros llegó por la tarde al encuentro de capacitación, que bajo el nombre "La comunicación en campañas electorales locales", reunió a con los equipos de los candidatos de Cambiemos en los distritos bonaerenses, luego de atragantarse con una nota de Clarín donde se daba cuenta de la bronca de Vidal con él por esa versión, una historia de secretos y broncas internas.
 
El encuentro fue cerrado a la prensa y allí se habló de los "Defensores del Cambio", una iniciativa que coordina Peña, que busca sumar a través de una plataforma virtual a una suerte de voluntariado que apoya a Cambiemos.
 
Además del fallido, Peña dijo que "El Mundial aún no empezó, aún no estamos en la cancha". Y arengó: "Pero le pedimos a la gente que no sea plateísta. Queremos que todos entren a la cancha y jueguen con nosotros. Es la única forma de ganar". No va a ser nada fácil.
 
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25-05-2019 / 09:05
Iba a pasar en algún momento. Y va a seguir pasando hasta que se entienda. Que lo repitan y lo griten. Hay derechos para todos o no hay derechos para nadie.
 
La masacre de los chicos en San Miguel del Monte y el incendio de dos personas en situación de calle representan la cara más atroz de la sociedad que crea el gatillo fácil y el discurso del egoísmo individualista que promueven el gobierno y los medios y periodistas que lo respaldan.
 
Es un discurso que echó raíces con este gobierno y no hay ni una sola estadística que demuestre que el delito haya bajado en los más de tres años que llevan aplicándolo.
 
Por el contrario, durante la gestión de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, hubo dos masacres de presos en comisarías con 17 muertos y se multiplicaron las víctimas de violencia policial además de las que produce la delincuencia común.
 
Ni siquiera pueden exhibir índices inventados porque son temas muy visibles para el ciudadano de a pie. Cualquier número que intente sugerir que disminuyó el delito sería contrarrestado por una realidad agravada por una policía brava y una crisis económica que arrastra a la desesperación.
 
La indignación se subleva por las circunstancias en que se produjeron las muertes de los chicos en San Miguel del Monte y por las edades de la mayoría de ellos, de 13 y 14 años.
 
Y también por la forma en que el gobierno trató de presentar los hechos, que nunca hubieran salido a la luz si el pueblo no se movilizaba y no aparecían balas en el cuerpo de una de las víctimas.
 
Se dice también que el muchacho que manejaba había sido extorsionado por estos policías. La extorsión -todavía una versión- evita que se diga que los policías confundieron a los chicos con delincuentes y que por esa razón comenzaron a disparar a matar, como ha sucedido en otros casos.
 
Está el video exasperante que muestra al oficial asomado a la ventanilla del móvil para hacer puntería. No tiraba al aire.
 
Si alguien piensa que solamente es motivo de indignación porque las víctimas eran menores inocentes de cualquier delito o porque los policías estaban cometiendo un delito, entonces estas masacres van a seguir pasando.
 
La indignación tendría que ser igual si se hubiera tratado de delincuentes que nunca dispararon o si los policías se hubieran confundido.
 
Porque si fue una confusión, ¿sería correcto disparar a mansalva creyendo que eran delincuentes? 

24-05-2019 / 08:05
La recuperación de los bonos de la deuda argentina, el descenso del riesgo país a mínimos en un mes y la calma cambiaria de la semana posterior a la mayor sorpresa política del año no se explica exclusivamente porque Alberto Fernández haya enviado señales de moderación a los mercados en cuanta entrevista concedió desde el momento en que Cristina lo ungió como precandidato a presidente, con ella misma como candidata a vice.
 
Tampoco obedece a que, como quería el oficialismo y su circulito rojo, la foto del primer juicio oral contra la ex presidenta haya socavado seriamente la intención de voto a su favor, hoy superior a la de Mauricio Macri en todas las encuestas.
 
El rebote de los bonos de la deuda -nada espectacular, pero sí un alivio tras el derrumbe de lo que va de 2019- no implica tampoco que el mercado augure buen futuro al plan económico oficial. El Banco Central, de hecho, acaba de exhibir que la fuga de divisas fue 14 veces mayor que el superávit de cuenta corriente y volvió a niveles que solo había tocado en agosto del año pasado, en vísperas de la corrida que eyectó a "Toto" Caputo.
 
El factor secreto que hizo subir los bonos y bajar el riesgo país fue, como casi siempre, un rumor. Un rumor que propalaron desde el Ministerio de Hacienda acerca de los motivos que llevaron a Cristina a ceder la cabeza de la lista presidencial al primer kirchnerista fuera de Santa Cruz, devenido un feroz crítico durante su último mandato.
 
Lo que vendió el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y que compró el puñado de operadores con espaldas suficientes para mover las cotizaciones en la Gran Manzana, fue que Cristina se bajó de la contienda porque ya estaba segura de que perdía. El "albertazo", celebrado por su feligresía como una jugada maestra para unificar a la oposición, fue según esa interpretación, apenas un gesto de impotencia.
 
"Es un puppet (títere) que puso ella. Y si puso un puppet es porque pierde y no quiere ser ella la derrotada", le dijo un operador a un ex funcionario que quiso saber el lunes cómo se interpretaba la decisión desde aquellos rascacielos. Al argentino le pareció raro un análisis tan lapidario en medio del desconcierto que todavía reinaba en Buenos Aires. Entonces repreguntó, hasta que el otro admitió que no era una idea suya. Se lo habían dicho desde el Palacio de Hacienda.
 
Por escrito, los bancos de inversión fueron más cautelosos. A los clientes de Goldman Sachs, el analista Alberto Ramos les recomendó aguardar la respuesta de Macri y las primeras encuestas sobre el nuevo escenario. También "monitorear el rol que los asesores más heterodoxos de CFK pueden tener a la hora de dar forma al programa económico de Alberto Fernández". Una frase que alude inequívocamente al riesgo Kicillof, atenuado por la crisis entre industriales y comerciantes pero todavía muy gravitante entre financistas, petroleros y ruralistas.

24-05-2019 / 08:05
El caso conmocionó a la comunidad de San Miguel del Monte, un pueblo de 21.000 habitantes ubicado a 107 kilómetros de Capital Federal, y también a todo el país. Cinco chicos que viajaban a bordo de un Fiat 147 fueron perseguidos por la Policía Bonaerense y terminaron chocando contra el acoplado de un camión, no sin antes recibir disparos por parte de los oficiales.
 
Los chicos estaban paseando, no habían hecho nada y el móvil los perseguía a los tiros. Cuatro de ellos murieron: Danilo Sansone de 13 años, había fallecido junto a Camila López (13), Gonzalo Domínguez (14) y Carlos Suárez (22). Rocío Guagliarello (13) es una de las adolescentes aún lucha por su vida.
 
Esta vez, en San Miguel del Monte, la mentira para encubrir un nuevo caso de gatillo fácil tuvo patas cortas. La supuesta "linterna" que, según los policías, había sido direccionada hacia el Fiat 147 Spazio durante la persecución mortal del lunes a la madrugada, era un arma reglamentaria de la Bonaerense que hirió a uno de los cuatro jóvenes que murieron al estrellarse el auto contra un camión estacionado.
 
El fiscal de Cañuelas a cargo de la causa, Lisandro Damonte, tiene como imputados a siete policías, cinco de los cuales ya se encuentran detenidos. Entre los apresados está al menos uno de los que apretaron el gatillo, balazos cuya existencia había sido denunciada desde el principio por varios testigos presenciales.
 
Esos testigos tuvieron que ratificar sus dichos en sede judicial, porque en el acta de instrucción primaria de la policía, en lugar de señalar que habían escuchado "disparos", se había señalado que sólo fueron "estruendos".
 
Los primeros cinco detenidos son el capitán Rubén Alberto García, el oficial Leandro Daniel Ecilape, el subinspector José Alfredo Domínguez, el oficial subayudante Mariano Ibañez y el oficial Manuel Monreal.
 
Los nombrados García y Ecilape serían los que iban en el primer móvil que perseguía al Fiat y del cual partieron los disparos, y fueron los primeros en ser desafectados de la fuerza policial, el miércoles, junto con el titular de la comisaría de Monte, subcomisario Julio Franco Micucci. A última hora fueron detenidos el oficial subayudante Cristian Righero, y el oficial Juan Gutiérrez.


La masacre de cuatro chicos en San Miguel del Monte, debido a la persecución policial que causó esta tragedia, no es casual: se origina en el discurso que avala la violencia estatal y el gatillo fácil que bajan Mauricio Macri, Patricia Bullrich y todo Cambiemos. Estas muertes son una consecuencia de la doctrina Chocobar. Ésta es la Argentina que no queremos más.

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23-05-2019 / 11:05
En marzo, la economía vivió su peor momento del gobierno de Mauricio Macri y las proyecciones privadas adelantan que podría haber caído más bajo durante abril.
 
El Indec publicó el EMAE del tercer mes del año, que no sólo mostró una contracción interanual de 6,8% del PBI sino también una de 1,3% libre de estacionalidad contra el tímido desempeño de febrero. Así, la producción demostró no haber tocado piso en su caída y el primer trimestre acumuló un negativo de 0,2% versus el cuarto del 2018.
 
La actividad económica sumó once meses consecutivos en rojo y tocó su punto más bajo de toda la era Cambiemos. De esta manera, llegó a su peor nivel desde el pozo de mediados del 2012. Los números son la contracara de los apretones monetario y fiscal. A eso se le sumó la dinámica volátil del tipo de cambio, que generó un desplome del salario real y del consumo.
 
Por eso, durante marzo los sectores que lideraron la caída fueron la industria y el comercio, que contrajeron 13,2% y 14,6% interanual, respectivamente. En rigor, excepto el agro, que mostró una mejora de 10,8%, ningún otro sector traccionó para arriba a la actividad.
 
Incluso la intermediación financiera, con la súper tasa promovida por el apretón monetario del BCRA y todo, sufrió una brutal caída de 13,9% interanual, la segunda más grande. Y es que comparó con un marzo de 2018 en el que el boom de las Lebac tocó el techo, justo antes de la explosión de abril, cuando arrancó la fuga en masa.
 
Desde ACM reseñaron: "Si bien creemos que la recuperación del agro contribuirá, las altas tasas de interés domésticas, superiores al 40% en términos reales, la falta de liquidez, la desaparición del crédito y la caída de salario real conjuntamente con el freno de la obra pública seguirán teniendo un mayor impacto".
 
En ese sentido, a partir de la difusión de estos datos la consultora LCG empeoró su proyección para el 2019 a (-2%). Para la Universidad Torcuato Di Tella (UTD), hay sólo 10% de chances de entrar en una fase expansiva en los próximos seis meses.
 
Con los datos de ayer hubo silencio oficial, aunque el Indec protagonizó un papelón en redes sociales, al destacar que marzo mostró mejoras estacionalizadas de 9,4% contra febrero. Una dinámica que en realidad se repite todos los años por el fin de las vacaciones y que obliga a mirar el dato desestacionalizado, que modera esos factores.
 
Así como las leves mejoras de diciembre-febrero encuentran explicación en el veranito financiero de estabilidad cambiaria y baja temporal de tasas, el desplome de marzo se entiende por el nuevo capítulo de devaluación, tarifazo e inflación de 4,7%, con nueva suba de tasas. Para abril, las perspectivas no son demasiado optimistas.
 
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