La Opinión Popular
                  15:44  |  Viernes 22 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Reflexionemos antes lo que corresponde hacer y no imitemos a los atenienses, que primero atacan y luego discurren”. Pantagruel
Recomendar Imprimir
Nacionales - 03-12-2018 / 10:12

Eufórico por el G20, Macri busca reconciliarse con la clase media y lanzar su reelección

Eufórico por el G20, Macri busca reconciliarse con la clase media y lanzar su reelección
La cumbre del G20 dejó acuerdos, documentos y pactos poco significativos. La reunión más importante de la política y economía mundial que se realizó en el país, consintió, según muchos especialistas "demasiado optimismo por parte del Gobierno de Macri". Las cumbres del G20 realizadas anteriormente en otros países, no cambió para nada la vida de la gente después de la reunión, y esto se hizo en México, en Turquía, salió bien, con documentos finales, sin incidentes, pero se exagera en decir que la Argentina será otra después del encuentro.
Más allá de los pocos avances logrados con el documento final en muletas sobre los espinosos temas del comercio y el medio ambiente; más allá de las reuniones bilaterales fracasadas con Francia y Gran Bretaña, más allá de las muchas fotos con los líderes y la poca inversión, Mauricio Macri siente que tuvo una victoria política.
 
Para empezar, se logró que en los medios del mundo se hablara de la cumbre de líderes y no de choques violentos entre manifestantes y policías en las calles de Buenos Aires. Las manifestaciones de protestas fueron importantes pero controladas.
 
Macri fue consciente desde el comienzo respecto de la oportunidad que le daba este evento, que parecía destinado al público argentino. Como la alusión a que la Argentina abandonaba su "aislamiento" internacional, una crítica implícita al cristinismo y su política exterior.
 
Todo lo que rodeó a Macri conformó una estrategia de marketing político. Se quería mostrarlo como el estadista que no es, un político a la altura de un evento global, con la suficiente estatura como para "chicanear" al resto de los líderes del G20 y reclamarles que la reunión no fuera anodina sino que debía marcar la agenda mundial para la próxima década.
 
Luego, en las redes, las cuentas de Presidencia y la del propio Macri fueron difundiendo mini entrevistas a los líderes quienes, mirando directamente a cámara, decían lo bien que se sentían en Buenos Aires, reconocían el efectivo liderazgo de Macri y dispensaba elogios varios.
 
Fue una inyección de optimismo para la fanática tropa propia, todo apuntó a reforzar el vínculo con un sector de la clase media que constituyó desde el inicio la base de apoyo político del PRO, y que en los últimos meses había manifestado una fuerte desilusión con el macrismo.
 
Ese antecedente deja en claro cuál es el desafío del macrismo para las próximas semanas: lograr que la inyección de optimismo -y hasta de triunfalismo electoral- perdure en el tiempo y no se disipe cuando la evidencia de la dura recesión vuelva a pesar sobre el humor de los argentinos.
 
Porque, a pesar de la indestructible fantasía macrista, país sale de la Cumbre en las mismas condiciones en las que empezó: con la recesión oficialmente decretada por las estadísticas del Indec; el salario en franco derrumbe; la desocupación y la pobreza en alza.
 
Las dimensiones de la crisis económica, olvidada por sólo 72 horas, volverán este lunes con toda su fuerza, dado que regresarán los piquetes, los paros docentes, los reclamos sindicales y la lluvia de indicadores macroeconómicos espantosos.
 
La Opinión Popular

 
Un acuerdo lavado
  
Por Florencia Gosparini* y Alejandro Robba**
* Investigadora-docente UNM.
** Coordinador de la Licenciatura en Economía UNM.
 
Cuando asumió el gobierno, Mauricio Macri salió por el mundo con una agenda internacional basada en tres objetivos: el ingreso a la OCDE, el acercamiento a la Alianza del Pacifico y la intención de presidir el G-20. Entonces el presidente argentino era visto como el líder de derecha que enterraría el periodo de gobiernos populares en Sudamérica.
 
Las esperanzas del "mundo libre" sobre el rol disciplinador de Macri en la región llegaron a su fin. De sus tres objetivos solo se concretó el evento del G-20. No hubo ingreso a la OCDE y la Alianza del Pacifico fue dinamitada.
 
El documento final del G-20 ha sido "muy lavado". Desliza críticas al desempeño de la OMC, pero no dice qué reformas se llevaran a cabo; pone en evidencia la postura de Estados Unidos en contra del Acuerdo de Paris sobre cambio climático y relata desde la tribuna los problemas mundiales sobre los procesos migratorios desde países acechados por guerras y hambrunas.
 
Sin embargo, nos parece esencial analizar qué sucede hoy en la economía internacional desde la óptica de los países periféricos.
 
Como fuera señalado durante el Seminario de Economía Política Internacional organizado por la Universidad Nacional de Moreno, estamos frente a un momento histórico; el avance y repliegue de las derechas en América Latina, la nueva apertura comercial y financiera, y la profundización de los procesos de concentración y centralización del capital no son anomalías, sino que forman parte del proceso iniciado con Bretton Woods y de una crisis global del 2008 que todavía no ha terminado.
 
De lo que se trata, entonces, es de no naturalizar estos procesos y la forma que históricamente adoptan.
 
El G20 se desarrolló en medio de una importante competencia estratégica entre China y Estados Unidos. Se trata de una competencia por recursos financieros y económicos, se pelea por los puestos de trabajo. Allí el desafío radica en la potencialidad de las propuestas de políticas nacionales y regionales de los países periféricos para potenciar estrategias de desarrollo plausibles en el largo plazo.
 
Frente a un mundo en crisis es necesario comprender la disputa geopolítica en un marco de conflicto histórico y sus dinámicas cíclicas con características específicas.
 
En ese sentido es clara la transformación y desacoplamiento, en términos de crecimiento económico, de los países del sur global en la primera mitad del siglo XXI.
 
En dicho periodo, sigue siendo Estados Unidos quien mantiene la posición de centro cíclico principal; posición que se ve debilitada por la crisis financiera internacional de 2008 y el rol de China, como principal centro cíclico para la importación de commodities, oferente mundial de productos manufacturados y gran inversor internacional.
 
Estamos frente a una transformación de la economía mundial en relación a la expansión y la proyección de los intereses económicos de China. Resulta imprescindible avanzar en una nueva estrategia geopolítica de los países del sur a través de un mayor multilateralismo favorecedor de una nueva geografía regional de desarrollo.
 
Otro tema central que fue abordado durante el Seminario de Economía Política Internacional se relacionó con la inserción de países periféricos en las denominadas Cadenas Globales de Valor.
 
Aquí debemos tener mucho cuidado con la naturalización del comercio mundial en términos de capacidades y desprovista de las relaciones de poder, propiedad del capital y conflicto, propios del modo de producción capitalista.
 
El foco debe estar el rol de los Estados latinoamericanos para fortalecer y trabajar en conjunto con el capital privado nacional, en términos de recursos, políticas y apoyos necesarios, para así compensar la diferencia entre las capacidades de negociación de una empresa trasnacional y la contraparte local.
 
Se trata de repensar y fortalecer un Estado que posea una visión de conjunto, atendiendo a las dinámicas cíclicas que el capitalismo despliega, al orden geopolítico con el único objetivo de la búsqueda de mejoras en la condiciones de vida de la población.
 
 
Lo calló el G-20; lo debatieron los pueblos
  
Por Javier Echaide *
 
El gobierno argentino presentó tres ejes durante el G-20: el futuro del trabajo, la alimentación sostenible y la infraestructura para el desarrollo. Los tres temas más importantes, sin embargo, fueron el comercio internacional, el cambio climático y la crisis migratoria. El planteo de origen del gobierno intentó esquivar temas conflictivos.
 
La cumbre tampoco resolvió los temas que ponen en vilo a esta globalización neoliberal en crisis. En un documento final de cinco páginas hay pocas referencias sustanciales o con disensos, como es el caso de la cuestión climática. Resalta la mención de los líderes del G-20 al fracaso de la OMC para la regulación del comercio mundial, lo que motiva su necesidad de reforma.
 
Los temas que generan controversia, en cambio, fueron abordados en la Cumbre de los Pueblos: un encuentro entre organizaciones sociales de América Latina y de otras partes del mundo que durante dos días se concentraron en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y en la Plaza de los Dos Congresos con carpas públicas.
 
Allí se realizaron foros de debate, como el Foro Feminista; el de Soberanía Alimentaria; el Foro de Migrantes; el de Bienes Comunes y Soberanía; pero también foros sobre juventud, salud, reforma urbana, y sobre derechos humanos: temas ausentes en los debates oficiales.
 
El Foro Feminista contra el G-20 ya había planteado su propia actividad en octubre, cuando se reunió el denominado Women 20. Sus debates trascienden la lucha por el derecho a un aborto legal, seguro y gratuito, pues bajo su consigna "tu mujer emprendedora es una ajustadora" planteó una proyección de mujer diametralmente opuesta a la del W20 centrada en un emprendedorismo individualista como opción "femenina" (y no feminista) de un supuesto empoderamiento de las mujeres.
 
El Foro de Bienes Comunes identificó la falta de diversificación económica que mantiene a economías como la argentina a ser generadora y exportadora de materias primas, y la necesidad creada por las empresas transnacionales de condenarnos al extractivismo como modo principal de inserción en las cadenas globales de valor.
 
Esa situación afecta a las comunidades y a la naturaleza, expoliando las riquezas naturales en pos de un modelo de desarrollo que parece ilimitado, cuando fenómenos como el cambio climático nos señalan lo contrario.
 
Los tratados de libre comercio (TLC) y los tratados bilaterales de inversión (TBI) también fueron tenidos en cuenta por este foro como formas de garantizar la acumulación de ganancias para las empresas bajo amenaza de demandas ante tribunales arbitrales. Argentina cuenta con una grave experiencia en ese sentido con, por ejemplo, 60 juicios acumulados ante el Ciadi.
 
La soberanía alimentaria es un concepto de larga data ya propuesto por la Vía Campesina -la red de movimientos sociales más grande del mundo- en oposición a la "seguridad alimentaria" planteada por los poderosos.
 
La capacidad de los pueblos de decidir qué llevar a sus mesas para comer y en virtud de una alimentación sana y responsable, desafía no solamente la transgenización de los alimentos a escala planetaria, sino también proyectos como el de patentamiento de semillas que actualmente se está discutiendo en el Congreso Nacional con un proyecto de ley del que se debate socialmente bastante poco.
 
Argentina gastó de su propio presupuesto 200 millones de dólares para un G-20 que deja bastante poco para su población: un TBI celebrado con Japón a espaldas de los argentinos, una ciudad militarizada, y una momentánea distensión en la guerra comercial que mantienen Estados Unidos y China.
 
Los sectores sociales y populares respondieron a la campaña del miedo instalada por el gobierno con una movilización pacífica y contundente de 50.000 personas en las calles. Y en definitiva, quedan planteadas dos agendas: la de los gobiernos enfrentados entre sí y con consensos aparentes para tratar de no mostrar sus fracasos, y la de los pueblos que exploran sus alternativas por otro lado, en forma mucho más inclusiva y abarcativa, y encarando los problemas de frente.
 
* Doctor en Derecho y Abogado (UBA). Investigador del Conicet y miembro de ATTAC Argentina.
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
Eufórico por el G20, Macri busca reconciliarse con la clase media y lanzar su reelección
Sumisión al imperialismo. La grotesca escena en la que el presidente de los EEUU deja literalmente pagando a un Macri en el centro del escenario con una desorientación casi delarruesca, grafica la relación contradictoria con el amo del norte: Trump es el mejor apoyo y a la vez el mayor problema.
22-02-2019 / 09:02
La grata sorpresa que les dio Mauricio Macri a los empresarios de la comitiva al aparecer en el cóctel que organizó Gabriel Martino en el último piso del Taj Mahal Palace no alcanzó para aventar la impresión entre la mayoría de los asistentes de que la gira por India y Vietnam fue bastante improvisada.
 
Desde el punto de vista de los negocios, al menos, el viaje del Presidente no estuvo antecedido por una avanzada diplomática ni por la minuciosa labor de inteligencia comercial que suelen desplegar las naciones desarrolladas antes de una gira así.
 
Resultados al canto: lo poco de concreto que hubo en los acuerdos sellados con Narendra Modi fue un compromiso de compra de verduras, frutas y hortalizas. Con los herederos de Ho Chi Minh no fue mucho mejor. Y encima hubo que prometerles acceso al deprimido mercado local de electrodomésticos.
 
Los veteranos de antiguas giras presidenciales sí reconocieron como un acierto la elección del destino: dos países que crecen mucho, no alineados con la nueva ola proteccionista norteamericana, y complementarios productivamente con la Argentina.
 
A India y Vietnam, por ejemplo, Vicentín y Aceitera General Deheza (AGD) les venden aceite de soja procesado en Argentina, mientras China importa el poroto que muele en sus gigantescos puertos costeros meridionales. Un paso de agregación de valor cuyo impacto en el empleo es ínfimo, pero cuyo aporte a la balanza comercial en tiempos de presión cambiaria no puede despreciarse.
 
El problema, diagnosticaron tres de los ejecutivos que volaron a Oriente con Macri, es que nadie del Gobierno piensa la inserción internacional en esa clave de valor agregado. Quedó claro de solo ver la lista de quienes viajaron.
 
Mientras el secretario de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere fue acompañado por siete personas, entre funcionarios y equipo, el viejo Ministerio de la Producción -que ahora engloba a Agroindustria- apenas pudo colar a Juan Pablo Trípodi, el presidente de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional.
 
No solo brillaron por su ausencia Dante Sica y su equipo más cercano. Ni siquiera hubo delegados de la Secretaría de Comercio Exterior, el ámbito natural donde se planifican misiones así.
 
Etchevehere compartió el viaje con Daniel Pelegrina, su sucesor en la presidencia de la Sociedad Rural, donde empiezan a resonar lamentos por las tasas de interés a las que los productores tuvieron que financiar los gastos de la última siembra.
 
Los que se volvieron con caras largas son los que trabajan en rubros más tecnificados, como turbinas y reactores. "Si fuera por Etchevehere solo exportaríamos granos de soja y ganado en pie", comentó uno de ellos.

22-02-2019 / 08:02
Las canastas de alimentos y servicios elaboradas por el Indec para estimar la pobreza e indigencia escalaron 3,7 por ciento en enero y acumulan un aumento de 55,8 por ciento en doce meses, lo que muestra un fuerte incremento de la desigualdad como consecuencia de la aplicación de la política económica neoliberal del gobierno de Mauricio Macri. Los ricos son más ricos y los pobres más pobres.
 
La línea de pobreza se define por la estimación de valor de una canasta básica total (CBT), que incluye alimentos y servicios básicos para un hogar de dos adultos y dos menores. El organismo estadístico estimó que una pareja joven con hijos de 6 y 8 años necesitó 26.442,9 pesos para superar el umbral de pobreza monetaria y 10.577,2 pesos para alimentarse y no ser considerados indigentes para las estadísticas.
 
Por otro lado, el índice de la canasta básica alimentaria (CBA), que incluye solamente alimentos, es el que se utiliza para medir línea de indigencia y en enero se ubicó en $12.721,73, un alza del 52,8% interanual y del 3,9% frente a diciembre. Es decir que la evolución inflacionaria fue más alta en los alimentos, golpeando más fuerte precisamente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
 
El incendio inflacionario volvió a poner foco en los sectores más pobres de la población. Y la profunda recesión inducida por el programa de austeridad del FMI obligó al presidente Macri a anticipar que el año pasado aumentó la pobreza, cuando 2,5 millones de personas en todo el país pasaron a ser pobres en términos de su ingreso monetario.
 
Los datos oficiales serán publicados dentro de un mes pero la combinación de un incremento en la valorización de las canastas para enero con una elevada inflación, destrucción de empleo y deterioro de los ingresos salariales, permite anticipar que los niveles de pobreza monetaria continuaron en ascenso al iniciar 2019.
 
A la espera de un salto en los niveles de pobreza para el segundo semestre de 2018, los voceros oficiales comenzaron a abrir el paraguas: "Ya lo dijo el Presidente, con el impacto de la inflación y de algunas medidas económicas, claramente el próximo puede ser un índice que dé un poco peor que el ultimo que se anunció", afirmó dos semanas atrás la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley.
 
La inflación de los más pobres sigue sin techo y se escapa de la ya elevada inflación general. Los niveles de pobreza siguen aumentando, sobre todo cuando los salarios no se recuperan y los sectores más vulnerables sufren las consecuencias de la política de tierra arrasada que aplica contra ellos el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

21-02-2019 / 10:02
Coca-Cola Femsa es una de las empresas más grandes y de mayor facturación del mundo pero asegura que en Argentina no le cierran los números. Pidió al Gobierno de Mauricio Macri un procedimiento preventivo de crisis (PPC) para afrontar el achicamiento de su planta embotelladora del barrio porteño de Pompeya y que el gobierno nacional los habilite a despedir gente y pagar menos indemnizaciones.
 
"La planta está prácticamente parada porque no hay ventas, no recuerdo haber pasado por una situación similar. Pero no permitiremos despidos. En este contexto no podemos permitir que ni un sólo trabajador se quede sin empleo", dijo Pablo Fernández, secretario general de la seccional porteña del Sindicato de Trabajadores de Aguas Gaseosas y Afines. Por su parte, la rama de aguas y gaseosas del sindicato de Camioneros se declaró "en estado de alerta y movilización".
 
En la planta de Pompeya trabajan 600 personas, de un total de 3 mil que están empleadas por Coca-cola Femsa en Argentina. La firma también tiene otra embotelladora en Monte Grande (Esteban Echeverría) y cuatro centros de distribución. Además, trabajan para Coca-cola otras empresas embotelladoras.
 
La venta de bebidas es uno de los segmentos del consumo masivo más afectados por el plan económico neoliberal macrista, aunque la magnitud de Coca-Cola Femsa obliga a pensar el caso con parámetros propios, en línea con lo sucedido con los preventivos de crisis de la filial local del gigante Carrefour y de Fate, una de las empresas de Javier Madanes Quintanilla, quien blanqueo $867 millones gracias a Macri.
 
El PPC permite aplicar modificaciones drásticas en la organización laboral y trasladar los costos de esos cambios sobre las espaldas de los trabajadores. Por eso los gremios advierten sobre el avance de una reforma laboral por empresa.
 
Las últimas comunicaciones de Coca-Cola y de Femsa a sus inversores ya daban indicios de la decisión: "el volumen de ventas cayó un 2% en el trimestre ya que a pesar del crecimiento en Brasil, Colombia y Perú, la operación en Argentina tuvo una baja de dos dígitos".

 
En los tres primeros trimestres de 2018, las ventas de Femsa en Argentina medidas en volumen bajaron un 9,8% interanual y los ingresos medidos en pesos mexicanos se redujeron un 46% por efecto conjunto de caída del consumo y a la fuerte devaluación del peso. Se registró una caída interanual del consumo masivo del 7,3% en enero. La categoría de peor desempeño fue bebidas sin alcohol, con una merma del 14,1%.
 
La Opinión Popular

21-02-2019 / 09:02
El dólar pegó un nuevo salto y la city vivió otra jornada de fuerte volatilidad cambiaria. La cotización del dólar que compran los ahorristas minoristas se ubica en 40,76 pesos, con un incremento de 44 centavos. La divisa alcanzó a tocar los 41,45 pesos a mitad de la jornada.
 
El Banco Central se asustó y aceleró la suba de la tasa de interés. El organismo llevó el rendimiento de las Leliq a 46,01 por ciento, lo que representa un aumento de 1 punto y medio respecto del martes. Se trata del alza diaria más importante en lo que va del año. El clima financiero fue de tensión no sólo con el tipo de cambio. El riesgo país subió 8 unidades y finalizó en 708 puntos. Los bonos en moneda extranjera bajaron hasta 2 por ciento en la jornada.
 
La demanda de divisas arrancó fuerte en las primeras horas de la rueda cambiaria y fue mostrando cierta moderación en las últimas horas. La pregunta que se hacen en el mercado es si la nueva tasa por arriba del 45 por ciento resulta suficiente para contener el proceso de dolarización de los activos en moneda local. Los inversores menos optimistas aseguran que una vez que los fondos tomaron la decisión de pasar a moneda extranjera no es sencillo hacerlos cambiar de opinión.
 
El Banco Central fue poco cauteloso con la baja de la tasa de interés este año y paga las consecuencias. Los inversores se dieron cuenta que tienen el poder de fuego necesario para generar volatilidad. Y van a exigir más tasa de interés para volver a colocarse en moneda local.
 
La autoridad monetaria presumía diciendo que no había dejado ni un peso dando vueltas y que eso reducía la posibilidad de un nuevo salto en el tipo de cambio. Pero la realidad muestra esto no funciona en la Argentina. El mercado cambiario es chico. Y con muy poca demanda de divisas se puede generar mucha inestabilidad.
 
¿Cuánto más puede seguir subiendo el dólar? Aunque son pocos los que se animan a dar una repuesta con valores precisos, la mayoría de los analistas coincide en una referencia. El techo de la banda cambiaria es casi 50 pesos. Hasta esa cifra el Central se comprometió a no vender divisas para intentar moderar la devaluación.
 
La entidad tiene la tasa de interés como herramienta clave para moderar las presiones cambiarias. Pero algunos observan que empieza a ser cada vez menos efectiva. El Central bajó en los últimos dos meses 15 puntos la tasa de interés y le dijo a los inversores que la situación estaba bajo control. Si ahora tiene que volver a llevar la tasa a niveles de 60 por ciento para parar la suba del dólar, la interpretación de la city va a ser de manual: la situación está a punto de estallar.
 
El modelo económico neoliberal de Mauricio Macri está sostenido con alfileres. El acuerdo con el FMI impone que el Banco Central prácticamente no puede intervenir frente a una corrida contra el dólar. Si se dispara, habrá otra devaluación y situación hiperinflacionaria. El Gobierno de los Ricos hace todo mal.
 
La Opinión Popular

20-02-2019 / 10:02
Sin margen de casualidad alguna, así como las paritarias 2018 resultaron un placebo ante la inflación/recesión también el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) ilustra el deterioro de los sueldos con una caída del 11% respecto a 2017.
 
Para los términos reales el registro del ingreso base para cualquier trabajador en blanco llegó a los niveles más bajos desde el año 2004. En centrales obreras se considera con mayor o menor discreción que la convocatoria urgente al Consejo Salarial es inevitable, si es que la Casa Rosada mensura su desafío electoral pero sobre todo mucho más por la grave coyuntura.
 
El valor del ingreso mínimo se fijó en los dos últimos años por "laudo", léase decisión directa del Gobierno Nacional prescindiendo de organizaciones sindicales y empresarios, lo cual ofrece un perfil ilustrativo de la crisis. Sobre todo para considerar que el SMVM marca mucho más que tendencias salariales sino que ilustra sobre el escenario laboral de registrados y aún empleados en negro como variable de referencia.
 
El gobierno de Mauricio Macri parece haber hecho votos de silencio justo en momentos en que más se necesita entender las variables económico-sociales que maneja la Casa Rosada para fundar sus pronósticos optimistas en un cercano porvenir, esperando que lo peor de la recesión haya quedado atrás para las elecciones presidenciales.
 
Frente a las dudas de las chances electorales del oficialismo, el único que se animó a hablar sobre economía la última semana fue el presidente de la Nación, aún con el paso en falso de diagnosticar una inflación en baja 24 horas antes de que se conociera un dato que mostró todo lo contrario.
 
El Gobierno de los Ricos patea para adelante los desequilibrios económicos (costos de la bicicleta financiera, los vencimientos de deuda y la fuga de capitales) apostando a un dólar estable a costa de una fuerte recesión. En este camino son los trabajadores y jubilados los que pagan las consecuencias del ajuste.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar