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Nacionales - 02-12-2018 / 10:12

Macri festejó el insípido documento de cierre de un G20 para el olvido

Macri festejó el insípido documento de cierre de un G20 para el olvido
UN “ACUERDO” CON DISCREPANCIAS. Los multilateralistas se esforzaron por vender como un éxito un texto superficial que en cualquier momento puede quedar en papel mojado con muchas menos palabras: los 280 caracteres de un tuit de Donald Trump. Estas reuniones se vertebran en torno a un texto básico pactado por los negociadores de cada país, los llamados sherpas, cuya tarea es "crear consenso", aunque sea mínimo. Y es difícil conseguirlo cuando el Presidente del país N°1 no acepta siquiera participar en la sesión "face-to-face", una hora en la que, sin delegaciones ni agenda concreta, los participantes se congregan en una sala provista de butacas para dialogar, en común o por grupos. Trump evitó la sesión celebrada en la llamada Sala del Mandala. El G20 se muere pero el deceso no ocurrió en Ciudad de Buenos Aires y Mauricio Macri obtuvo su Declaración pese a que Trump disfruta saboteando las reuniones internacionales. En 2017, en Hamburgo, Alemania, el G20 firmó un comunicado final de 10 carillas. Este fin de semana, en Buenos Aires, fue de poco más de 5 carillas que impresionan por su frivolidad.
El presidente Mauricio Macri trató de mostrar el triunfo de la Cumbre del G20 al anunciar que se había firmado un documento común. Si bien en el marco de las últimas cumbres detonadas por Donald Trump la firma de un documento parece ser un gran logro, la realidad es que el comunicado de 31 puntos no se compromete a nada sustancial por parte de las distintas potencias y el presidente yanqui sacó su firma del punto sobre cambio climático.
 
Macri destacó la Cumbre como una "muestra de apoyo de los cambios en Argentina", y dijo estar contento de la militarización de la ciudad durante estos dos días, justificando el gasto de un total de 8.000 millones de pesos para recibir con honores a un grupo de mandatarios xenófobos, misóginos, racistas, golpistas y guerreristas. Contra esta cumbre se movilizaron el viernes miles de personas en las calles de la Ciudad de Buenos Aires.
 
En la conferencia de prensa Macri no pudo nombrar un solo acuerdo de compromiso serio sobre nada, porque simplemente no existe un documento que lo sustente y Trump dinamitó el único punto que podía ser sólido. Tras la conferencia, Macri tuvo que contestar preguntas sobre sus "fracasos bilaterales", entre ellos la falta de un acuerdo con Macron sobre el Mercosur y la UE y con Theresa May sobre Malvinas.
 
En la cumbre en Buenos Aires quedó de manifiesto la fractura y parálisis del G-20, con el foco concentrado en lo que hace y dice el G-2 (Estados Unidos y China). Tensión que ha dominado y determinado el tono del encuentro y del documento final, que tuvo al resto como espectadores privilegiados, con sus propias disputas cruzadas.
 
El naufragio interno macrista espera que el bote del G-20 lo rescate del hundimiento de la economía, mientras está abrazado al salvavidas de plomo del Fondo Monetario Internacional facilitado por Estados Unidos.
 
La confluencia de intereses de Christine Lagarde y Donald Trump para salvar a Macri tiene el objetivo político de evitar el regreso del peronismo y el económico de auxiliar a bancos y fondos de inversión que se enterraron hasta el cuello con el festival record de bonos emitidos por Argentina en los últimos tres años. La Argentina es hoy extremadamente dependiente del apoyo financiero internacional y, en especial, de las dos potencias en disputa, Estados Unidos y China. Ambas hacen su aporte en divisas para darle oxígeno.
 
La primera, a través del FMI a cambio de la subordinación geopolítica y el compromiso de compras de material militar, como dejó en claro Trump en el saludo público compartido con Macri. La segunda, con la entrega de líneas de créditos financieras (swap de monedas para engordar las reservas del Banco Central) y para infraestructura (energética y ferroviaria) a cambio de no sufrir el cierre de las puertas a la ampliación de sus negocios en el país.
 
Este domingo se habrán ido todos los mandatarios. La situación en el mundo no habrá cambiado un ápice por la firma del documento de cierre del G20, y en una semana nadie se acordará de esta cumbre.
 
La Opinión Popular

 
De los creadores de Relaciones Carnales llega...
 
RELACIONES CARNALES 2
 
El G-20 terminó sin acuerdo final y fue el gran teatro que usó Macri para pedirles más oxígeno a Lagarde y Trump. Su esperanza es que los dólares del FMI extiendan el período de gracia y le permitan ser competitivo en 2019.
 
Hoy los presidentes Macri y Xi Jinping rubricarán una Declaración Conjunta y un Segundo Plan Quinquenal de Acción Conjunta para avanzar en acuerdos de cooperación.
 
No es seguro que Macri sepa hacer equilibrio en esa cuerda inestable, sostenida en cada uno de los extremos por estos dos gigantes enfrentados.
 
 
Incomodidad
 
Existe una crisis del multilatelarismo a partir de la guerra comercial de Estados Unidos y China, que no es otra cosa que la manifestación de la presente etapa del actual ciclo de hegemonía mundial. Esa instancia quedó expresada en esta cumbre de presidentes, como antes en los fracasos de las últimas reuniones del G-7 en Canadá, cuando Trump la abandonó, de la OMC en Buenos Aires, el año pasado, y de la APEC (foro de cooperación económica Asia-Pacífico), cuando en cada uno de ellas no se alcanzó el mínimo consenso para elaborar un documento final.
 
Durante el año que ocupó el rol de presidente del G-20 (ese lugar fue traspasado a Japón para el 2019), Argentina tenía la posibilidad de tratar de buscar acuerdos y aportes para la agenda del G-20, incorporando la mirada latinoamericana, sus intereses y prioridades, aprovechando la grieta abierta por la disputa entre Estados y China.
 
No lo intentó o no supo hacerlo y fue sólo entonces un anfitrión pasivo, con una sucesión de papelones protocolares, destacándose el que tuvo como protagonista a la vicepresidenta que tenía la misión de recibir a Emmanuel Macron y llegó tarde, convirtiendo al personal de chaleco amarillo apostando en la pista de aterrizaje en la persona de darle la primera bienvenida al presidente de Francia.
 
La desorientación del gobierno de Macri está exhibida también en que trabajó para un G-20 que celebrara el libre comercio y la globalización cuando hoy el contexto mundial es otro. Sigue sin registrar en la agenda de su política exterior que está avanzando el proteccionismo, el nacionalismo y la xenofobia, con conflictos bilaterales que han debilitado la cooperación internacional.
 
Esas complejidades y tensiones al interior del G-20 han devaluado este foro de los presidentes de países que equivalen en conjunto el 85 por ciento del Producto Bruto mundial.
 
Esas tensiones fueron expuestas en forma despiadada por la vocera de Trump, Sarah Huckabee Sanders, cuando informó que en el encuentro con Macri ambos presidentes hablaron de enfrentar desafíos regionales como los que presentan la situación en Venezuela y "la actividad económica depredadora china". Trump le advirtió así a su "amigo" Macri acerca del vínculo que mantiene con China.
 
Argentina firmará hoy 37 acuerdos con China, país que se compromete a girar imprescindibles recursos para atender la emergencia económica macrista. Tan incómodo quedó el gobierno que el canciller Jorge Faurie, en un acto de audacia diplomática, desmintió a la vocera de Trump, diciendo que no cree que se haya hablado en "esos términos". Lo mismo hizo Macri en la conferencia de cierre de la cumbre.
 
 
China y Rusia
 
La identificación de China y también de Rusia como amenazas a la "seguridad nacional" de Estados Unidos ha revitalizado, en relación a Latinoamérica, la Doctrina Monroe. Esta dice que todo intento de potencias extranjeras para extender su sistema o influencia a cualquier nación del hemisferio debe considerarse como un peligro para la paz y la seguridad de Estados Unidos.
 
En el mensaje original al Congreso, en 1823, el presidente James Monroe, en referencia a los asuntos interamericanos, expresó que Estados Unidos iba a "considerar todo intento de su parte (Europa) para extender su sistema a cualquier nación de este hemisferio, como peligroso para nuestra paz y seguridad".
 
Esta doctrina sólo puede ser enunciada y puesta en práctica por una potencia que tiene una muy importante capacidad de intervenir en la soberanía de otros países. Eso lo puede hacer sólo Estados Unidos; ningún otro país en la región.
 
Como se ha señalado en muchas oportunidades, el territorio al sur del río Bravo hasta Ushuaia, la ciudad más austral del continente americano, es considerado su patio trasero. Cualquier movimiento que ponga en cuestionamiento ese ordenamiento geopolítico lo evaluará como un riesgo.
 
Líderes del denominado populismo latinoamericano fueron y son indicados entonces como un peligro para los intereses estadounidenses, no solamente porque impulsan medidas progresistas y de desarrollo con inclusión, sino especialmente porque abrieron las puertas de la región a China.
 
Cuando la Doctrina Monroe fue enunciada, la amenaza era Europa;  durante los años de la Guerra Fría fue la Unión Soviética; y en el nuevo siglo ese lugar fue ocupado por China y Rusia. La revista Council of Foreign Relations publicó en 2008 "La relación entre Estados Unidos-América latina: una nueva dirección para una nueva realidad", texto donde se explica que por más de 150 años la Doctrina Monroe proveyó los principios de la política de los Estados Unidos para Latinoamérica.
 
El entonces secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry declaró en la OEA, en noviembre de 2013, que "La era de la Doctrina Monroe está terminada. La relación que buscamos y por la cual trabajamos no se trata de la declaración de Estados Unidos acerca de cuándo y cómo va a intervenir en los asuntos de otros países americanos. Se trata de que nuestros países nos veamos como iguales, compartiendo responsabilidades, cooperando en asuntos de seguridad y no adhiriendo a una doctrina pero sí a las decisiones como socios en función de valores e intereses que compartimos".
 
En ese momento, esa declaración fue interpretada no tanto como una opción política, sino como un reconocimiento de que en la era con cada vez más interconexiones globales a través del flujo de productos, dinero, personas e información, no era ni práctico ni políticamente factible bloquear relaciones entre estados del Hemisferio Occidental y otros fuera de la región.
 
 
Neoliberales
  
Fue un desvío fugaz de la política exterior estadounidense. La aplicación de esa doctrina ha tenido momentos de mayor o menor intensidad, pero siempre ha estado activa y ahora se despliega con intensidad.
 
Washington no se desentiende de la región pues está profundizando y reafirmando su presencia e influencia. Por eso la mayor proyección de poder de China y la gradual reaparición de Rusia en el área ha motivado la  recuperación de la esencia de la Doctrina Monroe.
 
Algunos números explican esa reacción. En 2014, la financiación total otorgada por China a la región ascendió a 22.000 millones de dólares, un 71 por ciento más que la brindada en 2013 y más que todo lo desembolsado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
 
Fue una luz de alerta para Washington, que intensificó la estrategia de debilitar a los gobiernos populistas y de fomentar líderes regionales aliados, como Macri en Argentina.
 
Con la experiencia del fin de la Guerra Fría, periodo donde se produjo la expansión y el posterior fracaso de gobiernos neoliberales, Estados Unidos decide apoyar a una generación de líderes latinoamericanos de derecha, que implementan políticas neoliberales, de libre comercio y predominio de las finanzas.
 
El fiasco de los noventa y la reacción negativa de las sociedades a ese ciclo de deterioro de las condiciones de vida, les brindó la enseñanza acerca de que el populismo se fortalece por las frustraciones de la población abrumada por la precariedad económica y por la amenazante inseguridad de lo que deparará el futuro.
 
La apuesta estadounidense y del poder económico y mediático local es entonces que sus medidas económicas, que en esencia son las mismas del conocido recetario neoliberal, produzcan resultados positivos de manera que esos líderes de derecha prosperen políticamente.
 
Esa pretensión es un desafío a uno de las frases más conocidas de Albert Einstein: si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. La economía macrista está brindando una prueba contundente de que no respeta ese postulado de Einstein.
 
Macri y la coalición política y económica que representa es una pieza clave en la estrategia regional de Estados Unidos. Para consolidarla es imperativo para la potencia mundial ayudar a garantizar resultados favorables de aquellos que siguen caminos alineados con su filosofía económica y política.
 
Así se entiende el decidido apoyo para que el Fondo Monetario se apresure en el auxilio financiero al gobierno de Macri, que evita de ese modo la declaración de un nuevo default, instancia que perjudicaría a bancos y fondos de inversión internacionales.
 
En América latina, a Estados Unidos se les presenta una nueva oportunidad luego del derrape de los noventa. En la región son mayoría los gobiernos neoliberales y a favor de Estados Unidos.
 
En su radar, hoy están en primer lugar Argentina, Brasil y Perú; y luego Colombia y Chile, que ya están bajo su influencia porque no se han movido del péndulo ubicado en el lado derecho en el manejo de la economía y de las relaciones internacionales desde hace varias décadas.
 
 
Enemigos
  
En 2017, antes de emprender un viaje a la región, el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson (luego fue reemplazado por Mike Pompeo), habló sobre América latina en la Universidad de Texas. No dejó dudas de que la Doctrina Monroe está vigente. Lo expresó abiertamente sin recurrir a un lenguaje ambiguo.
 
Tillerson identificó dos contrapartes amenazantes para los intereses estadounidenses en América latina. Rusia, cuya creciente presencia en la región "es alarmante", y China, que "tiene una apariencia atractiva" pero en realidad conduce a una "dependencia de largo plazo".
 
Definió que "nuestra región debe ser diligente contra poderes lejanos que no reflejan los valores que nosotros compartimos". Enfatizó que "a veces creo que nos hemos olvidado de la importancia de la Doctrina Monroe y de lo que significó para este hemisferio y para mantener aquellos valores compartidos".
 
Fue explícito: "América latina no necesita de un nuevo poder imperial que busque beneficios solamente para su gente. El modelo de desarrollo de China guiado por el Estado es una reminiscencia del pasado. La creciente presencia de Rusia en la región es también alarmante en la medida en que continúe vendiendo armas y equipo militar a regímenes que no son amigos y que no comparten o respeten los valores democráticos". "La Doctrina Monroe es relevante actualmente como lo fue el día en que fue escrita", concluyó Tillerson.
 
La Doctrina Monroe es una pieza, no la única, de la geopolítica estadounidense, y es clave para interpretar el actual ciclo político argentino y regional. También para confirmar el papel subordinado en el que actúa el gobierno de Macri respecto a la política exterior de Estados Unidos. Esto provoca más lágrimas que las que se le escaparon a Macri en el Teatro Colón.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: Página12
 

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15-12-2018 / 10:12
La contundencia del balance numérico de los 3 años de gestión de la alianza Cambiemos es desastroso: 291% de devaluación, 160% de inflación, 3008% de alza en el gas, 2136% en la luz, 515% en el agua, 22% de caída en el salario real promedio y 24% en el mínimo y 18,5% en la jubilación.
 
Pero además, la destrucción de 51.700 empleos privados, la resignación de 107.933 puestos industriales y la desaparición de 9609 Pymes. Aún así, a cada argentino le tocan $283.380 de la deuda contraída, que supera en 420% a la que dejó la economía K y que ocupa 17,7% del gasto público, 10,2 puntos más que desde que asumió el actual gobierno.
 
Uno de las mentiras de campaña, como la promesa de reducción del peso del Estado, se usó en realidad de camuflaje para echar personal de planta y contratado heredado de la gestión anterior, pero reemplazándolo con creces por "tropa propia" e inclusive mejor paga. Hay un crecimiento de 87.700 empleos públicos nacionales.
 
En verdad, se hipotecó el futuro: se achicó la actividad económica, hay menos trabajo, se benefició más a los ricos en desmedro de los pobres y se disminuyó la inversión destinada a educación y ciencia, ¿a cambio de qué?
 
Recién ahora, desde la industria se advierte sobre un posible agravamiento de la recesión si no se adoptan medidas que fomenten las inversiones y una mayor actividad.
 
Acusado, imputado y procesado por haber pagado coimas a funcionarios del gobierno anterior en el marco de la causa de los cuadernos, Paolo Rocca paradójicamente se acaba de convertir en "el vocero" de la agenda de temas que el empresariado local reclama que Mauricio Macri encare en su cuarto año de mandato.
 
La voz del titular del Grupo Techint -y también el hombre más rico de la Argentina- se escuchó en un seminario de la organización Pro Pyme de la cual el holding es parte importante y, entre sus pares, se leyó como un fuerte mensaje hacia el gobierno de los CEOs de Cambiemos.
 
Si bien no marcó directamente los errores de gestión que la mayoría de los ejecutivos del país le adjudican a Macri, sí hizo referencia a las medidas que el país "necesita" mirando a mediano y largo plazo.
 
En ese contexto, pidió un país que genere más divisas genuinas, que apoye las exportaciones, que no mire solamente al campo sino también a la industria y que mantenga un tipo de cambio competitivo, en especial en un año electoral como será el 2019.
 
La Opinión Popular

15-12-2018 / 08:12
En un país ya de por sí aterrorizado por la peor política económica que recuerde, se levantan tapas desde las que se abalanzan viejos monstruos, como esas cajas con resorte de las que salta un payaso de susto.
 
El escándalo de la Libertadores por la violencia en el fútbol derivó en que -¡salta el payaso!- la final de una copa con ese nombre se definiera entre dos equipos argentinos en el país del que fuimos liberados por los Libertadores.
 
La denuncia por la violación de una menor por parte de un adulto en el ámbito del espectáculo estalló en los medios como una granada que se multiplicó en miles de esquirlas y relatos de mujeres que contaron por primera vez que fueron abusadas o violadas de niñas.
 
Y -¡salta el payaso!- el presidente Mauricio Macri, quien dijo que no les cree a las mujeres cuando dicen que no les gusta, "que les digan qué lindo culo tenés", anunció que enviará al Congreso una ley de equidad de género.
 
El que fue presidente de un club que tiene una de las barras más agresivas está incapacitado moralmente para hablar de violencia en el fútbol porque no hizo nada cuando pudo hacerlo.
 
El hombre que juega con esa idea de que "aunque digan que no, es sí" y que piensa que es agradable para las mujeres que todo el tiempo los hombres hablen de sus culos, no puede decir que entiende o, siquiera, que trata de entender la violencia de género.
 
El presidente que encabezó una de las principales constructoras contratistas del Estado y cuyas empresas se multiplicaron durante la dictadura, no tiene autoridad para hablar de corrupción en la obra pública, porque su fortuna proviene de ese ámbito y nunca dijo nada.
 
Y como su hermano Gianfranco, que acaba de declarar esta semana ante la justicia que "nunca pagó sobornos, no sé mi padre", parece que en la familia presidencial se escudan en la discapacidad mental de Franco, il capo di famiglia.
 
Es el mismo Macri que prometió "pobreza cero" en la campaña y se acaba de demostrar que su gobierno ha sido el que con más rapidez aumentó los niveles de pobreza en el país, aún más que las dictaduras y que cualquier gobierno civil.
 
La mayoría de los argentinos votó a un presidente que encarna a sus peores congojas. Cada payaso monstruoso que brinca de las cajitas del horror argentino tiene un reflejo de la clase y el grupo social al que pertenece Macri.

14-12-2018 / 10:12
Gianfranco Macri compareció ayer ante el juez Claudio Bonadío, evitó defender su padre Franco y mandó a los cronistas tribunalicios a preguntarle "a él" si había pagado coimas para mantener sus cabinas de Autopistas del Sol durante el kirchnerismo, al que apoyó incluso cuando su primogénito buscaba destronarlo.
 
Ausol, en rigor, es controlada por el consorcio español Abertis y tiene como socia a la italiana Impregilo. La constructora del grupo Macri, SIDECO Americana, tuvo entre 1994 y 2001 un 23% del capital y redujo esa participación al 10% en 2001 a cambio de u$s 120 millones, tras asegurarse la contratación de sus constructoras para las obras de los años 90.
 
En 2004, como explicó ayer Gianfranco, se licuaron las participaciones al incorporar un refuerzo de capital. Pero los Macri mantuvieron un 7% que recién vendieron el año pasado, después de que las acciones de Ausol treparan 394% por las subas de peajes dispuestas por el Gobierno de Macri.
 
Eso no es todo. Las multinacionales europeas que se quedaron con los peajes de los accesos tienen a su vez otros vínculos con la familia presidencial. Abertis pertenece a Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, con quien Macri compartió negocios en el mundo del fútbol.
 
Impregilo es un grupo constructor italiano fundado en 1959 en Milán, con más de 17.000 empleados y obras viales en toda Latinoamérica, pero con una particularidad: en casi todos sus negocios en Argentina aparece asociado a los Macri.
 
Una de las prósperas empresas contratistas del Estado que compartieron durante años los Macri con Impregilo es la línea de alta tensión que transporta la energía generada por Yacyretá (Yacylec S.A.).
 
Esta semana, el diario La Nación reveló que el Tribunal Fiscal de la Nación dictaminó que Yacylec le debe a la AFIP 46 millones de pesos en impuestos atrasados, multas e intereses acumulados, además de las costas del juicio que hizo para intentar evitar pagar.
 
Llamativamente, apenas 24 horas después se incendió en el sexto piso de la sede central de la AFIP la oficina de Causas Tributarias, donde se almacenan expedientes y actuaciones administrativas como las que se ventilaron en ese juicio en el Tribunal Fiscal.
 
Ahora, el padre y el hermano del Presidente y jefe del clan familiar están acusados de haber pagado coimas para mantener las concesiones del Acceso Oeste a través de la empresa Concesionaria Oeste, y por el Acceso Norte a través de Autopistas del Sol (Ausol). Pero, el responsable de los negocios no es otro que Mauricio, y ni los CEOs ni Gianfranco participaban de las decisiones sin la venia del líder de Cambiemos.
 
La Opinión Popular

14-12-2018 / 09:12
Mauricio Macri lo hizo. La pobreza alcanzó al 33,6 por ciento de la población urbana durante el tercer trimestre de 2018. Con un salto de 5,4 puntos en un año, la medición del Observatorio de la Deuda Social de la UCA alcanzó su valor más elevado desde 2010.
 
El deterioro socioeconómico asociado a la crisis cambiaria y financiera junto con el ajuste recesivo implementado por el FMI para intentar domarla dejó un saldo de 2.180.000 nuevos pobres que elevan la cifra total hasta las 13.600.000 personas.
 
La estimación anticipa el fiasco rotundo del gobierno de Macri para cumplir con su promesa de reducir la pobreza al finalizar su mandato en diciembre de 2019. "Si cuando finalice mi gestión no bajó la pobreza, habré fracasado", esto decía al comienzo de su mandato.
 
La indigencia, por su parte, ascendió hasta el 6,1 por ciento que marca un alza de 0,4 puntos frente al mismo período del año pasado. El dato representa la emergencia de 161.500 indigentes nuevos para llegar a un total de 2.470.000 de individuos con ingresos inferiores al valor de la canasta básica de alimentos.
 
"Mientras se mantenga el actual escenario recesivo, sólo cabe esperar un aumento del desempleo, los trabajos de subsistencia y de la precariedad laboral y, por lo tanto, de las desigualdades estructurales que afectan al mercado de trabajo, con efectos directos sobre la pobreza", advierte el informe del ODS-UCA.
 
En otras palabras, el motor para el crecimiento de la pobreza es el programa económico neoliberal de Cambiemos y el programa de austeridad y ajuste adoptado para acceder al financiamiento del FMI.
 
Con el incremento en los precios que siguió al salto cambiario, la medición del observatorio dirigido por el sociólogo Agustín Salvia superó el 32,3 por ciento que había alcanzado en 2016. El deterioro experimentado entonces fue consecuencia de la devaluación, los tarifazos y la destrucción de empleo.
 
El 33,6 por ciento informado ayer es el dato más elevado en nueve años. "Un cambio de rumbo sustantivo no sólo necesitará de fuertes inversiones e impulso a las exportaciones, sino también de políticas que reactiven el mercado interno, apoyen a las microempresas y mejoren su productividad", explica el OSD-UCA.
 
El reporte muestra que, desde la llegada de Macri a la Casa Rosada, los niveles de pobreza entre los niños de 0 a 17 años treparon del 44,6 a 51,7 por ciento, un aumento de 7,1 puntos en un año. La Unicef advirtió que cerca de la mitad de los niños, niñas y adolescentes en la Argentina son pobres. Y el macrismo no tiene instrumentos que permitan revertir la pauperización en las condiciones de vida de los sectores más vulnerables de la población.
 
La Opinión Popular

13-12-2018 / 09:12
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