La Opinión Popular
                  00:40  |  Domingo 16 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Cantor que cante a los pobres / Ni muerto se ha de callar / Pues ande vaya a parar el canto / De ese cristiano / No ha de faltar el paisano / Que lo haga resucitar. COPLAS DEL PAYADOR PERSEGUIDO
Recomendar Imprimir
Nacionales - 28-11-2018 / 10:11

La tensión del G20 por la guerra entre EE.UU. y China (y Macri en el medio)

La tensión del G20 por la guerra entre EE.UU. y China (y Macri en el medio)
Hay un proverbio africano que dice: "Cuando los elefantes pelean, las hormigas son las que sufren". Mauricio Macri, en el medio de esta pelea de titanes, debe mostrarse amigable con ambos países, por un lado, le debe a Trump todo el apoyo para que se diera el desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI), por el otro, se encuentra China como el principal comprador de aceite de soja y además, la reciente renovación de swaps de monedas.
El G20 es el escenario donde los líderes imperialistas "debaten" cómo se reparten el mundo. Allí estarán los presidentes de 19 países y representantes de la Unión Europea, pero también los jefes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC). O sea, los organismos internacionales que comandan el saqueo a la Argentina y a otros pueblos del mundo.
 
Recibiremos a una caterva de "líderes" que los repudian en sus países. Saqueadores, racistas, misóginos y guerreristas. A Donald Trump, el millonario que gobierna EEUU y le ha declarado la guerra a las familias migrantes, encarcelando hasta a sus hijos. A Xi Jinping, que aportó la mayor parte del armamento para la Cumbre, con el mismo espíritu represivo con el que persigue en su país a huelguistas y homosexuales. A su "gemelo" Vladimir Putin.


A Angela Merkel, la canciller alemana que diseñó el brutal ajuste a Grecia. A Emanuel Macron, cuya imagen cayó al 25% tras las reformas previsionales y el aumento de los combustibles. A Giuseppe Conte, el primer ministro italiano que quiere expulsar 500.000 inmigrantes a los que sus funcionarios llaman "esclavos".
 
También al golpista y ajustador Temer, que no pudo traer de compañero de viaje al "facho" Bolsonaro, como hubiera querido. A Peña Nieto, el presidente mexicano que termina su gestión con los asesinos de los estudiantes de Ayotzinapa impunes. A Sebastián Piñera, el derechista mandatario chileno experimentado en reprimir estudiantes y asesinar mapuches. A Theresa May, la heredera de Tatcher que sigue con la ocupación inglesa de las Malvinas.
 
El principal enfrentamiento se dará será entre Estados Unidos y China. Su raíz no es una "guerra comercial" o la irrupción de una figura política polémica como Trump. El fondo del conflicto es sobre proyectos distintos de esas dos potencias en el orden mundial. La nueva Doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos define a China como competidora estratégica y desafiante de los valores e influencia yanquis.
 
Argentina tiene varios desafíos en lo que será la última y más importante etapa del G20, y a menos de 72 horas hay algunos puntos que preocupan más que otros. Por ejemplo, se encontrarán los Presidentes de Estados Unidos y China, en medio de una guerra comercial que ha trabado varios acuerdos de la política internacional.
 
Mauricio Macri, en el medio de esta pelea de titanes, debe mostrarse amigable con ambos países, por un lado, le debe a Trump todo el apoyo para que se diera el desembolso del FMI, por el otro, se encuentra China como el principal comprador de aceite de soja y además, la reciente renovación de swaps de monedas.
 
El país entonces, como mediador, debe lograr, con Macri a la cabeza, que se firme el documento unánime en la cumbre del G20. También se aspira a que se recupere la confianza de los inversores globales, pero la tarea también es difícil, en un contexto de crisis social.
 
La Opinión Popular

 
Falta muy poco para que se celebre en la Argentina la última y más importante etapa de la cumbre del G20, y mientras llega el día, el país no recibe con tan buen escenario a los representantes más importantes de la política mundial, ya que en los últimos días imágenes de una sociedad convulsionada y una seguridad pública bochornosa han recorrido el mundo.
 
El Estado tiene que cumplir objetivos muy importantes durante la cumbre del G20. Recuperar la confianza de los inversores extranjeros es clave, y esto se estaría complicando con el escenario social actual, además, de la suba del dólar y de que el riesgo país está cada vez más alto.
 
En las últimas horas se supo además, que el Presidente de los Estados Unidos cambió su cronograma para la cumbre del G20. En medio de la guerra comercial con China, se reunirá con el jefe de Estado asiático el sábado 01/12 por la noche, en un lugar secreto.
 
Además de todo el escenario expuesto, Argentina queda en el medio de la guerra comercial de USA contra China. El Estado debe ser amigable con ambos países, teniendo en cuenta que el Gobierno de Mauricio Macri le debe a Donald Trump su "apoyo irrestricto" para lograr el acuerdo del FMI. Del otro lado está China, con una reciente renovación de swaps de monedas y el principal comprador de aceite de soja.
 
En medio de todo esto, Macri tendrá la difícil tarea de que el G20 sea un fracaso más en fila dentro de su gestión, o un éxito con la firma de un documento de concenso. "Si no hay confrontación entre Estados Unidos y China, eso va a ayudar mucho", dicen desde la Casa Rosada. Y agregan: "Trataremos de mantener la armonía pese a que existan puntos de vista diferentes entre los países, pero lo que se quiere es lograr el consenso" (refiriéndose al documento final del G20).
 
Con Estados Unidos y el Gobierno argentino "está todo bien", por lo que las reuniones entre los representantes de USA y Argentina serán "protocolares" con el fin de ratificar el apoyo del acuerdo con el Fondo. Además, se espera que Macri y Trump se reúnan para firmar documentos con los que la administración macrista espera fortalecer aún más la relación bilateral. Uno de ellos es un acuerdo de cooperación y asesoramiento que buscará generar inversiones directas de empresas de los Estados Unidos por hasta US$ 20.000 millones en energía al año.
 
Con China el Gobierno también aspira a fortalecer la relación a través de la firma de varios tratados comerciales, entre los que destaca un préstamo a la Argentina por US$ 1000 millones.
 
Además de los asuntos ya mencionados, será relevante la probable presencia en la reunión de Mohammed bin Salman, el príncipe coronado de Arabia Saudí, y de Vladimir Putin, presidente de Rusia, dos de los grandes productores de petróleo. El precio de este ha caído por debajo de los 60 dólares el barril de Brent (una caída de casi el 30% en dos meses) y los dos países están negociando reducir la producción para aumentar el precio. El mundo occidental, empezando por el presidente Donald Trump, que ha mostrado su apoyo al régimen saudí reiteradamente, les presiona para que no lo hagan y el precio baje incluso más. La OPEP se reúne la semana siguiente, pero hay quien considera que el futuro inmediato del petróleo se decidirá en el G20.
 
Mientras tanto, no hay que olvidar que mientras se da la reunión anual de las principales economías mundiales, la región sigue siendo débil económicamente hablando, región que lucha en medio de conflictos económicos y escándalos de corrupción. La reunión ha dejado a algunos diplomáticos nerviosos acerca de cómo el empeoramiento de la economía argentina, la corrupción en todo el continente y la incertidumbre sobre los nuevos líderes en Brasil y México repercutirán en el resto de la región.
 
Fuente: Urgente 24 y La Izquierda Diario
 

Agreganos como amigo a Facebook
15-12-2018 / 10:12
La contundencia del balance numérico de los 3 años de gestión de la alianza Cambiemos es desastroso: 291% de devaluación, 160% de inflación, 3008% de alza en el gas, 2136% en la luz, 515% en el agua, 22% de caída en el salario real promedio y 24% en el mínimo y 18,5% en la jubilación.
 
Pero además, la destrucción de 51.700 empleos privados, la resignación de 107.933 puestos industriales y la desaparición de 9609 Pymes. Aún así, a cada argentino le tocan $283.380 de la deuda contraída, que supera en 420% a la que dejó la economía K y que ocupa 17,7% del gasto público, 10,2 puntos más que desde que asumió el actual gobierno.
 
Uno de las mentiras de campaña, como la promesa de reducción del peso del Estado, se usó en realidad de camuflaje para echar personal de planta y contratado heredado de la gestión anterior, pero reemplazándolo con creces por "tropa propia" e inclusive mejor paga. Hay un crecimiento de 87.700 empleos públicos nacionales.
 
En verdad, se hipotecó el futuro: se achicó la actividad económica, hay menos trabajo, se benefició más a los ricos en desmedro de los pobres y se disminuyó la inversión destinada a educación y ciencia, ¿a cambio de qué?
 
Recién ahora, desde la industria se advierte sobre un posible agravamiento de la recesión si no se adoptan medidas que fomenten las inversiones y una mayor actividad.
 
Acusado, imputado y procesado por haber pagado coimas a funcionarios del gobierno anterior en el marco de la causa de los cuadernos, Paolo Rocca paradójicamente se acaba de convertir en "el vocero" de la agenda de temas que el empresariado local reclama que Mauricio Macri encare en su cuarto año de mandato.
 
La voz del titular del Grupo Techint -y también el hombre más rico de la Argentina- se escuchó en un seminario de la organización Pro Pyme de la cual el holding es parte importante y, entre sus pares, se leyó como un fuerte mensaje hacia el gobierno de los CEOs de Cambiemos.
 
Si bien no marcó directamente los errores de gestión que la mayoría de los ejecutivos del país le adjudican a Macri, sí hizo referencia a las medidas que el país "necesita" mirando a mediano y largo plazo.
 
En ese contexto, pidió un país que genere más divisas genuinas, que apoye las exportaciones, que no mire solamente al campo sino también a la industria y que mantenga un tipo de cambio competitivo, en especial en un año electoral como será el 2019.
 
La Opinión Popular

15-12-2018 / 08:12
En un país ya de por sí aterrorizado por la peor política económica que recuerde, se levantan tapas desde las que se abalanzan viejos monstruos, como esas cajas con resorte de las que salta un payaso de susto.
 
El escándalo de la Libertadores por la violencia en el fútbol derivó en que -¡salta el payaso!- la final de una copa con ese nombre se definiera entre dos equipos argentinos en el país del que fuimos liberados por los Libertadores.
 
La denuncia por la violación de una menor por parte de un adulto en el ámbito del espectáculo estalló en los medios como una granada que se multiplicó en miles de esquirlas y relatos de mujeres que contaron por primera vez que fueron abusadas o violadas de niñas.
 
Y -¡salta el payaso!- el presidente Mauricio Macri, quien dijo que no les cree a las mujeres cuando dicen que no les gusta, "que les digan qué lindo culo tenés", anunció que enviará al Congreso una ley de equidad de género.
 
El que fue presidente de un club que tiene una de las barras más agresivas está incapacitado moralmente para hablar de violencia en el fútbol porque no hizo nada cuando pudo hacerlo.
 
El hombre que juega con esa idea de que "aunque digan que no, es sí" y que piensa que es agradable para las mujeres que todo el tiempo los hombres hablen de sus culos, no puede decir que entiende o, siquiera, que trata de entender la violencia de género.
 
El presidente que encabezó una de las principales constructoras contratistas del Estado y cuyas empresas se multiplicaron durante la dictadura, no tiene autoridad para hablar de corrupción en la obra pública, porque su fortuna proviene de ese ámbito y nunca dijo nada.
 
Y como su hermano Gianfranco, que acaba de declarar esta semana ante la justicia que "nunca pagó sobornos, no sé mi padre", parece que en la familia presidencial se escudan en la discapacidad mental de Franco, il capo di famiglia.
 
Es el mismo Macri que prometió "pobreza cero" en la campaña y se acaba de demostrar que su gobierno ha sido el que con más rapidez aumentó los niveles de pobreza en el país, aún más que las dictaduras y que cualquier gobierno civil.
 
La mayoría de los argentinos votó a un presidente que encarna a sus peores congojas. Cada payaso monstruoso que brinca de las cajitas del horror argentino tiene un reflejo de la clase y el grupo social al que pertenece Macri.

14-12-2018 / 10:12
Gianfranco Macri compareció ayer ante el juez Claudio Bonadío, evitó defender su padre Franco y mandó a los cronistas tribunalicios a preguntarle "a él" si había pagado coimas para mantener sus cabinas de Autopistas del Sol durante el kirchnerismo, al que apoyó incluso cuando su primogénito buscaba destronarlo.
 
Ausol, en rigor, es controlada por el consorcio español Abertis y tiene como socia a la italiana Impregilo. La constructora del grupo Macri, SIDECO Americana, tuvo entre 1994 y 2001 un 23% del capital y redujo esa participación al 10% en 2001 a cambio de u$s 120 millones, tras asegurarse la contratación de sus constructoras para las obras de los años 90.
 
En 2004, como explicó ayer Gianfranco, se licuaron las participaciones al incorporar un refuerzo de capital. Pero los Macri mantuvieron un 7% que recién vendieron el año pasado, después de que las acciones de Ausol treparan 394% por las subas de peajes dispuestas por el Gobierno de Macri.
 
Eso no es todo. Las multinacionales europeas que se quedaron con los peajes de los accesos tienen a su vez otros vínculos con la familia presidencial. Abertis pertenece a Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, con quien Macri compartió negocios en el mundo del fútbol.
 
Impregilo es un grupo constructor italiano fundado en 1959 en Milán, con más de 17.000 empleados y obras viales en toda Latinoamérica, pero con una particularidad: en casi todos sus negocios en Argentina aparece asociado a los Macri.
 
Una de las prósperas empresas contratistas del Estado que compartieron durante años los Macri con Impregilo es la línea de alta tensión que transporta la energía generada por Yacyretá (Yacylec S.A.).
 
Esta semana, el diario La Nación reveló que el Tribunal Fiscal de la Nación dictaminó que Yacylec le debe a la AFIP 46 millones de pesos en impuestos atrasados, multas e intereses acumulados, además de las costas del juicio que hizo para intentar evitar pagar.
 
Llamativamente, apenas 24 horas después se incendió en el sexto piso de la sede central de la AFIP la oficina de Causas Tributarias, donde se almacenan expedientes y actuaciones administrativas como las que se ventilaron en ese juicio en el Tribunal Fiscal.
 
Ahora, el padre y el hermano del Presidente y jefe del clan familiar están acusados de haber pagado coimas para mantener las concesiones del Acceso Oeste a través de la empresa Concesionaria Oeste, y por el Acceso Norte a través de Autopistas del Sol (Ausol). Pero, el responsable de los negocios no es otro que Mauricio, y ni los CEOs ni Gianfranco participaban de las decisiones sin la venia del líder de Cambiemos.
 
La Opinión Popular

14-12-2018 / 09:12
Mauricio Macri lo hizo. La pobreza alcanzó al 33,6 por ciento de la población urbana durante el tercer trimestre de 2018. Con un salto de 5,4 puntos en un año, la medición del Observatorio de la Deuda Social de la UCA alcanzó su valor más elevado desde 2010.
 
El deterioro socioeconómico asociado a la crisis cambiaria y financiera junto con el ajuste recesivo implementado por el FMI para intentar domarla dejó un saldo de 2.180.000 nuevos pobres que elevan la cifra total hasta las 13.600.000 personas.
 
La estimación anticipa el fiasco rotundo del gobierno de Macri para cumplir con su promesa de reducir la pobreza al finalizar su mandato en diciembre de 2019. "Si cuando finalice mi gestión no bajó la pobreza, habré fracasado", esto decía al comienzo de su mandato.
 
La indigencia, por su parte, ascendió hasta el 6,1 por ciento que marca un alza de 0,4 puntos frente al mismo período del año pasado. El dato representa la emergencia de 161.500 indigentes nuevos para llegar a un total de 2.470.000 de individuos con ingresos inferiores al valor de la canasta básica de alimentos.
 
"Mientras se mantenga el actual escenario recesivo, sólo cabe esperar un aumento del desempleo, los trabajos de subsistencia y de la precariedad laboral y, por lo tanto, de las desigualdades estructurales que afectan al mercado de trabajo, con efectos directos sobre la pobreza", advierte el informe del ODS-UCA.
 
En otras palabras, el motor para el crecimiento de la pobreza es el programa económico neoliberal de Cambiemos y el programa de austeridad y ajuste adoptado para acceder al financiamiento del FMI.
 
Con el incremento en los precios que siguió al salto cambiario, la medición del observatorio dirigido por el sociólogo Agustín Salvia superó el 32,3 por ciento que había alcanzado en 2016. El deterioro experimentado entonces fue consecuencia de la devaluación, los tarifazos y la destrucción de empleo.
 
El 33,6 por ciento informado ayer es el dato más elevado en nueve años. "Un cambio de rumbo sustantivo no sólo necesitará de fuertes inversiones e impulso a las exportaciones, sino también de políticas que reactiven el mercado interno, apoyen a las microempresas y mejoren su productividad", explica el OSD-UCA.
 
El reporte muestra que, desde la llegada de Macri a la Casa Rosada, los niveles de pobreza entre los niños de 0 a 17 años treparon del 44,6 a 51,7 por ciento, un aumento de 7,1 puntos en un año. La Unicef advirtió que cerca de la mitad de los niños, niñas y adolescentes en la Argentina son pobres. Y el macrismo no tiene instrumentos que permitan revertir la pauperización en las condiciones de vida de los sectores más vulnerables de la población.
 
La Opinión Popular

13-12-2018 / 09:12
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar