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Entre Ríos - 19-11-2018 / 22:11
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia

Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia
Sergio Urribarri alteró a los cristinistas entrerrianos que, como él, también buscan potenciarse a partir de defender la gestión de la ex mandataria, quien, por cierto, no da señales de lo que hará electoralmente en 2019. Su estratégica indefinición desacomoda a más de uno, sea oficialista o sea opositor. Urribarri vendría a ser el cristinista con más llegada a CFK pero no es el único ni conduce al resto de los K. Es cierto que los otros K no tienen candidato propio para la provincia, pero igual de cierto es que Urribarri no podría ser candidato, por impedimento constitucional, por mala imagen y por las causas de corrupción. Y tampoco encuentra alguien que quiere ser su delfín provincial.
En el peronismo, plantear hoy la consigna de la unidad significa concertar con Cristina Fernández. Porque la ex presidenta, pese a los cargos de corrupción que la salpican, es la que más votos tiene en la interna peronista. Lo harían con la secreta esperanza que no sea la candidata, aunque es lo único que a ella le interesa ser.
 
En Entre Ríos, el cristinismo tiene distintas expresiones; pero cada una defiende y protege su lugar. La senadora nacional es el punto de referencia común, la que los ubica en un mismo plano; nada más. Algunos ven en ella un salvavidas y se le aferran agitando lealtades que nunca antes tuvieron. Otros le son realmente fieles.
 
Sin embargo, hubo un suceso que sintieron todos los K a la vez y que experimentaron de distinta forma: la movida de Sergio Urribarri que, aunque ambigua, alteró a más de uno al decir que Cristina es su candidata para enfrentar a Macri. Su candidata, y para sus fines provinciales.
 
Buscó apostar allá para sumar adeptos acá, jugarse por la ex jefa de Estado para incomodar a Gustavo Bordet, lograr la adhesión de los K entrerrianos para contrarrestar la pérdida de una estructura territorial que ahora está en manos de sus contrincantes peronistas del Ejecutivo provincial.
 
Pese a ello, Urribarri se quedó a medio camino, ya que elogia a Cristina pero no crea un bloque distinto en la Cámara Baja provincial. En ese misma línea, Urribarri también es contradictorio en su discurso confrontativo contra Macri, al integrar el gobierno provincial.
 
Entonces, ¿está a medio camino del cristinismo o a medio camino del antimacrismo? A medio camino de todo, seguro. Además, muchos le refriegan que mientras alude a la unidad en el nivel nacional, en la provincia divide.
 
Urribarri alteró a los cristinistas entrerrianos que, como él, también buscan potenciarse a partir de defender la gestión de la ex mandataria, quien, por cierto, no da señales de lo que hará electoralmente en 2019. Su estratégica indefinición desacomoda a más de uno, sea oficialista o sea opositor.
 
Urribarri vendría a ser el cristinista con más llegada a CFK pero no es el único ni conduce al resto de los K. Es cierto que los otros K no tienen candidato propio para la provincia, pero igual de cierto es que Urribarri no podría ser candidato, por impedimento constitucional, por mala imagen y por las causas de corrupción. Y tampoco encuentra alguien que quiere ser su delfín provincial.
 
Los cristinistas y Urribarri coinciden en una cosa, que las elecciones provinciales y las nacionales vayan juntas porque esa es la única forma que, colgándose de la boleta de CFK van a poder negociar algo con Bordet. O mejorar su performance electoral si Bordet no les da nada y los manda a pelear la interna o se van por fuera. De todos modos es un escenario inestable, falta mucho y no abundan las certezas.
 
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Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia

Aspectos de la situación nacional
 
Christine Lagarde cree que los tres años de Mauricio Macri al frente del gobierno fueron ejemplares. En cambio, los jerarcas del Fondo, el Banco Mundial o el Banco Central Europeo, sopesan, antes de opinar, los intereses geopolíticos de los países ricos que los controlan: EE.UU., Japón, Alemania, Gran Bretaña y Francia.
 
El respaldo sin fisuras de esos países poderosos es lo que Macri procura exhibir en la cumbre presidencial del G-20, en dos semanas. Macri mantiene la canilla abierta del Fondo Monetario y de los demás organismos multilaterales y agita el cuco de Cristina para que no se corte, pero con ese chorro de dinero no alcanza.
 
El programa financiero del año próximo prevé que un 60% de los vencimientos de deuda en dólares se refinancie y para eso hace falta que vuelvan los valientes en Wall Street. Así debe leerse la muy desafortunada frase que dejó el ministro Nicolás Dujovne en la Comisión Nacional de Valores (CNV), que minutos después lamentaba:"Nunca se hizo en Argentina, sin que caiga el Gobierno, un ajuste fiscal de esta magnitud".
 
Lo de Dujovne fue una compadreada y una extraña forma de orgullo. Decir que ningún gobierno habría hecho un ajuste semejante sin caer es decirle al pueblo argentino que, con Macri, aguanta cualquier cosa. Hacemos lo que se nos da la gana y no pagamos el costo que otros habrían pagado. ¿Qué clase de orgullo es éste?
 
Ese era un mensaje para los prestamistas internacionales privados. Esos financistas, a quienes les resulta indiferente el ajedrez geopolítico del G-20, solo pretenden que haya plata para devolverles lo que prestan más los usurarios intereses. Solo que el mensaje fue en castellano, ante las cámaras y a metros de la Plaza de Mayo.
 
 Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia

En tanto, el plan económico sigue haciendo estragos
 
La inflación de octubre, que difundió el INDEC, es un mazazo difícil de disimular. El Proyecto Macri, comandado por gerentes de las multinacionales, en 2018 ya lleva acumulado un 39,5% y todavía faltan dos meses. Sin dudas va a superar el récord de 2002, cuando el costo de vida trepó 41% en todo el año.
 
Para encontrar un alza de precios mayor hay que remontarse a 1991, el año en que entró en vigencia la convertibilidad. Y encima golpea donde más duele: los rubros que en octubre crecieron más que el promedio fueron vivienda y servicios (8,8%), transporte (7,6%) y alimentos y bebidas (5,9%). Lo que significa un fuerte deterioro de las condiciones de vida de los sectores populares.
 
¿Adónde va la economía? Los números del Presupuesto 2018 fueron largamente superados por la realidad: el PBI iba a crecer 3,5%, pero caería 2,5%; la inflación estaba calculada en un 15%, pero ya acumuló un 39,5% en diez meses; el dólar estaría cercano a los $20, aunque ahora cotiza en $37; el consumo crecería un 3% y sin embargó cayó 1,6%; mientras que la relación entre la deuda externa y el producto se proyectaba en un 38% y acaba de trepar a un preocupante 80%. Macri se muestra como un gobierno solo para los ricos.
 
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El PJ se unió para jaquear al macrismo en el Consejo de la Magistratura
 
Cristina Fernández, Sergio Massa, Juan Schiaretti y Miguel Pichetto se aliaron para dejar afuera al radical Mario Negri en el organismo que evalúa a los jueces federales. Con eso el Gobierno nacional perdió el control sobre el nombramiento y la destitución de los jueces federales.
 
Un repentino acuerdo entre los K, el sector que lidera Massa y el "peronismo racional" le arrebató esa banca a Cambiemos y puso en ese estratégico lugar a Wado de Pedro y a Graciela Camaño. Un día antes, Miguel Pichetto se había hecho de otro asiento en el mismo organismo.
 
Es la segunda señal vinculada a los tribunales que proviene desde el peronismo. La primera fue la mayoría para la inasistencia a un almuerzo con el Presidente, que acordaron tres jueces filo-peronistas de la Corte Suprema: Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda.
 
 
Una de cal y otra de arena
 
La avanzada en el Consejo de la Magistratura contrastó con el voto dividido que favoreció la aprobación del Presupuesto. En el macrismo, entienden que no hay discrepancia. Sostienen que el peronismo votó siguiendo el mismo interés estratégico en los dos casos. En defensa de sus recursos territoriales y buscando preservarse de las investigaciones judiciales en curso.
 
Obtener una posición favorable en el jury de magistrados es una señal clave en momentos en que la causa emblemática -la de los cuadernos- soporta una ola de escepticismo generalizado, detrás de las cuales la Casa Rosada insinúa que están varios de los empresarios que declararon como arrepentidos, apretados por el juez Claudio Bonadio.
 
En el macrismo analizan el impacto de este ensayo de unidad que concretó el peronismo. Si el movimiento que mostró un accionar conjunto entre los K y el massismo para arrebatarle a Cambiemos decisivos espacios de poder en el Consejo de la Magistratura, puede ser un anticipo de lo que vendrá mirando el año electoral o si sólo se trató de tomar una oportunidad que la voracidad del PJ no podía dejar escapar.
 
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¿La unidad del peronismo es posible?
 
La maniobra en el Consejo de la Magistratura es una señal clara hacia la interna del peronismo que la unidad es posible y que puede ponerle límites e imponer condiciones al gobierno de Macri, expresando la resistencia al ajuste neoliberal y el creciente malestar popular.
 
A estas alturas, Cambiemos comete el enorme error de minimizar al panperonismo como un colectivo que pueden dejar de lado sus diferencias para derrotarlos. Y hoy, todos los movimientos internos del peronismo dejan en claro que Cristina se está convirtiendo en la figura que encarna con más fuerza el creciente sentimiento antimacrista que inunda a todos los justicialistas.
 
Mientras, en la vereda de enfrente, los Gobernadores peronistas no logran sumar figuras de peso, y con el Presupuesto aprobado, no hay incentivo para ellos de seguir teniendo una posición acuerdista con el gobierno de Cambiemos.
 
 Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia

Con Urribarri, ¿Cristina le envía un mensaje a Bordet?
 
Este mensaje sería un aviso de enojo. El Gobernador, en su momento, supo decir que el tiempo de la ex presidenta "ya fue" y hasta participó de un nuevo espacio nacional peronista -alejado de la influencia K- como alternativa al cristinismo y al macrismo. La senadora nacional le devolvería una "gentileza" al gobernador al comunicarle tácitamente que se dejará usar por Urribarri en su cruzada por intentar regresar con su proyecto personal.
 
En términos tácticos, se ubica indirectamente como una adversaria más, acción que deberá sopesar Bordet respecto de cuánto lo puede afectar en su propósito de ser reelecto. Los peronistas saben y hasta disfrutan del poder de daño que pueden infringir al contrincante. La senadora lo hace al dejar jugar a Urribarri para molestar a Bordet.
 
Conveniencias mutuas, al fin y al cabo. Es lo que desarrolla contra Bordet al no rechazar y alentar la aventura del Pato en su intento por recuperar el sillón de la Casa Gris. Le admite su juego de proximidad. Una doble instancia de conveniencias por parte de ambos, pero con intereses distintos.
 
Del lado del bordetismo creen que Cristina es pragmática, tanto para ver si puede o no ser candidata a presidente, como para definir con quien acuerda al final de cuentas. Un importante referente provincial del bordetismo analizó: "Si Gustavo es reelecto en junio de 2019 será prácticamente una figura nacional, y si Cristina comienza la campaña mejor posicionada lo lógico es que se busquen mutuamente".
 
"La idea de adelantar la elección puede servir para evitar que la interna nacional del PJ contamine el proyecto provincial. Falta mucho igual, nosotros sólo pensamos en ganar la provincia, primero en casa y después veremos qué pasa con la Presidencial".
 
"Es Urribarri el que necesita de CFK desesperadamente porque si no es un muerto político que mide en términos negativos, no suma nada, solo resta. Si Cristina quiere volver deberá armar con los referentes que más la potencien en cada provincia".
 
"Si Bordet es reelecto hasta CFK lo va a llamar para felicitarlo esa mismísima noche. No está claro el panorama, pero lo concreto es que Gustavo es quien va por la reelección y quien tiene el poder en la provincia, lo demás son solo especulaciones", concluye.
 
Ahora bien, Urribarri sacudió a los peones cristinistas al jugarse por la Dama, desacomodó el tablero y obligó a repensar estrategias por parte de las agrupaciones K o neocristinistas que militan en la provincia. Es que decidió pescar en el mismo espacio en el que otros venían navegando tranquilos.
 
Algunos le temen al Pato el poder de comunicación y de penetración que tiene a través de las redes sociales; principalmente porque hay agrupaciones K que no tienen la capacidad logística suficiente como para llegar mediáticamente a lugares alejados de Paraná.
 
Algunos ven allí una desventaja difícil de combatir. Otros le temen a lo más obvio, en el desierto en el que conviven los K en la provincia, Urribarri tiene mucho más recursos que todos por presidir la Cámara de Diputados. También tiene más relación directa con CFK, más que el resto de los cristinistas de la provincia.
 
Pero otros, golpeados por la arriesgada jugada de Urribarri han decido reaccionar fortaleciéndose en el propio espacio como alternativa política frente al urribarrismo, pero también amagando con posicionarse frente al bordetismo.
 
Algo así como no sucumbir ante la audacia de Urribarri o no dejarse arrastrar y quedar pegados con el peronismo que reniega de la senadora, pero con el que supieron jugar en las PASO de 2017. Difícil de ejecutar, porque varios de los que integran Unidad Ciudadana forman parte del Gobierno y, por lo tanto, están ligados institucionalmente a Bordet. Están marcados.
 
Precisamente, por esta situación, es que en el oficialismo entienden que tienen herramientas para debilitar las pretensiones del ahora ultra cristinista Urribarri, ya que entre sus filas cuentan con referentes de la senadora.
 
Algo así como no dejar que el Pato se apropie de la exclusividad de la representación cristinista en Entre Ríos. Difícil y complicado de conseguir, por cuanto al cuestionar a la senadora, el oficialismo también la sacó de su órbita.
 
Sólo le resta seducir y mantener en su radar a los dirigentes y simpatizantes de Cristina que militan en Entre Ríos. Por lo menos para mantenerlos en su espacio de influencia al momento de la elección de renovación de autoridades provinciales.
 
Muchos son los intereses que se ponen en juego, y cruzados entre ellos: Cristina intentando molestar a Bordet usando a Urribarri, el diputado apostando a extender su caudal de votantes mostrándose cercano a la ex presidenta, los cristinistas esforzándose por no quedar atrapados en la red urribarrista y por no parecer demasiado bordetistas, el oficialismo moviéndose para no dejar que el ex gobernador saque réditos de su cristinismo de ocasión.
 
 Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia

Urribarri en modo daño
 
El problema del peronismo provincial es que el poder es lo que está en juego: si Urribarri arma por fuera y logra captar un porcentaje significativo del voto cristinista en Entre Ríos podría afectar las pretensiones de continuidad del oficialismo y provocarle indirectamente una derrota a manos de la oposición.
 
Claro, eso si la oposición trabaja para convertirse en una real opción y se refuerza para convencer a la ciudadanía de que es la alternativa al peronismo, y siempre y cuando el justicialismo vaya dividido a las urnas. Entre tantas charlas, alguien deslizó que el ex gobernador apuesta indirectamente a que Cambiemos gane en Entre Ríos.
 
No escapa al análisis que si Cambiemos gana en la provincia el primero que será "boleta" es Urribarri. Sus causas penales se acelerarán ante una derrota del PJ. En términos meramente especulativos, es posible que podría acordar con Cambiemos armar contra Bordet a condición de que no lo molesten luego. Pero esa promesa es de cumplimiento imposible. ¿Quien le paga las promesas a un derrotado, y encima de otro partido?
 
Pero, todo se evalúa, incluso la posibilidad que finalmente Cristina llegue a un acuerdo con el PJ, situación que modificaría todo el escenario, nacional y provincial. Mientras eso no ocurra, algunos referentes de Unidad Ciudadana han pensado que una buena apuesta es mostrarse equidistantes de la pelea entre urribarristas y bordetistas y erigirse como una alternativa de poder provincial, que entre a terciar en la mesa de negociación a partir de consolidarse a nivel provincial desde ese espacio.
 
Es que la jugada de Urribarri, de apoyarse en Cristina, los incomodó, los molestó, pero más que nada los preocupó. Les inquieta la onda expansiva entre sus filas. Y ya analizan las vías para contrarrestar el posible efecto negativo.
 
Principalmente porque manejan datos acerca que, en Entre Ríos, la ex jefa de Estado tendría un alto porcentaje de intención de voto (35%, según Urribarri), por lo que deben posicionarse lo mejor posible para capitalizar esa importante adhesión. Sean 15%, 20% o más, son muchos votos para dejarlos escapar.
 
En esa línea, para ellos está en juego la representación cristinista en Entre Ríos, un espacio al que Urribarri ingresó medio a los codazos para intentar quedarse con una porción.
 
Como dijo un referente del sector K, "más que contrarrestar el efecto urribarrista es no dejarnos robar el espacio". La relación será tensa, y sobre ellos estará la mirada de Cristina y la lupa del oficialismo provincial, que también hace sus cálculos y movidas.
 
 Sergio Urribarri y los K: a los codazos por los votos de Cristina en la provincia

Problemas en Cambiemos Entre Ríos
 
Las necesidades y las urgencias políticas cambian; se ve: el adversario de ayer puede ser el socio de mañana. Y a las oportunidades no hay que dejarlas pasar, sólo hay que poner cara de póker y olvidarse de las conductas, o las inconductas, del pasado.
 
Por primera vez en mucho tiempo, Rogelio Frigerio y Atilio Benedetti estuvieron de acuerdo en algo y hasta habrían usado palabras similares: "Macri sigue creyendo que Bordet es un aliado, y Bordet es parte de ese peronismo que hace cualquier cosa por el poder".
 
También repitieron la tesis, que proclamó todo Cambiemos, que el PJ entrerriano se encamina a eliminar sus diferencias con el resto del peronismo -aunque sólo admita un acercamiento al Frente Renovador de Sergio Massa- y que lo del Consejo de la Magistratura no fue más que un ensayo de lo que vendrá a nivel político.
 
La preponderancia de Bordet en la escena política entrerriana es tal que las señales que el gobernador envía hacia adentro del peronismo terminan detonando siempre en la incansable interna local de Cambiemos.
 
Había ocurrido ya la semana anterior, cuando el peronismo exhibió sin rodeos que en 2019 no sólo peleará por completar un quinto periodo en el poder provincial, sino por gobernar la ciudad de Paraná.
 
Y volvió a ocurrir este viernes, cuando Bordet pareció olvidar que Cristina era el límite que se había autoimpuesto en la escena nacional y decidió colaborar en avanzar con el kirchnerismo y el massismo en el control del Consejo de la Magistratura.
 
Ambos episodios repercutieron en reclamos al corazón macrista: tanto en la UCR como en el PRO crece el malestar por la exasperante indefinición de la Casa Rosada respecto de la estrategia electoral de Cambiemos en Entre Ríos. Y, en especial, por la ventaja que esas dilaciones representan para el PJ local.
 
Frigerio es el que parece más dispuesto a esperar, porque siente que -en dupla con el PRO local- será beneficiado por las encuestas de Jaime Durán Barba y por el "dedo" de Macri. Benedetti puja por internas abiertas para definir candidaturas lo antes posible, tiene su actividad en el interior provincial y prepara al radicalismo para una pelea que tanto se puede librar desde Cambiemos como desde la vieja Lista 3.
 
Asegura que no quiere romper Cambiemos, pero no parece dispuesto a aceptar otro candidato que no sea él. Ni a seguir esperando mucho más tiempo los designios de Marcos Peña. Ese mar de fondo se revuelve ante cada episodio de la ya lanzada campaña provincial.
 
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Instalar un peronista en la Municipalidad de Paraná
 
La firme decisión política de instalar a un peronista en la Municipalidad de Paraná es explosiva ante la indefinición de Cambiemos. Adán Humberto "el Beto" Bahl parece es el hombre de Bordet para este propósito. Parece porque todavía no hay nada blanqueado.
 
En el peronismo paranaense casi todos se preguntan cuánto más durará la supuesta indefinición a aceptar esa postulación, y una paradoja crece a pasos agigantados en torno de "el Beto". El bordetismo le exigiría que sea candidato a intendente de la Capital para luego encarnar la renovación a nivel provincial. Bahl debería ser intendente de Paraná si luego aspira a gobernar la Provincia.
 
Bahl deberá, primero, blanquear su candidatura. Luego, acordar con el resto del PJ de la capital provincial. José Cáceres no baja su candidatura pero deja una puerta abierta para acordar. Del otro lado, que hará el vicegobernador con el universo militante que gira alrededor de Cristina en Paraná, ¿los sumará o los ignorará?
 
Dentro de este sector está el solanismo, el grupo de Blanca Osuna y otras agrupaciones menores, pero muy militantes. Igualmente, ¿qué hará el vicegobernador con los actores políticos del bordetismo en Paraná? Son muchas preguntas, para un candidato que aún no largó. Y estos temas deben resolverse en el seno del PJ de la capital provincial.
 
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15-12-2018 / 10:12
La Policía de Entre Ríos detuvo al cuñado del ex gobernador Sergio Urribarri, Juan Pablo Aguilera, en las primeras horas de la mañana, en la causa que lleva adelante la Fiscalía Anticorrupción a raíz de presuntas irregularidades detectadas en contratos suscriptos en la Legislatura entrerriana en la última década, y que ya determinó que los recursos desviados mediante las maniobras superan los 2.000 millones de pesos.
 
Aguilera es el secretario político del bloque de senadores del PJ entrerriano. También fueron detenidos el ex director del servicio administrativo contable de la Cámara de Diputados, Sergio Cardoso, como así también el cuñado de Aguilera, Alejandro Almada, considerado uno de los principales recaudadores del sistema corrupto, ya que era una de las personas que recibía el dinero tras la recaudación vía cobro de cheques y extracción de cajeros y se lo acercaba a los hombres del poder político.
 
De hecho, tras la recaudación, Almada llevaba el dinero a Aguilera, quien luego distribuía el dinero. Los tres imputados fueron derivados a la Comisaría Quinta de Paraná, pero después del mediodía se los envió a la Alcaidía de Tribunales. Por pedido de los abogados, la audiencia pertinente para decidir sobre las prisiones preventivas se realizará este sábado a las 9 y no el lunes, como se pensó desde un principio.
 
Todo indica que ese mismo día, los ahora detenidos serán enviados a la Unidad Penal número 1 de Paraná. La detención del cuñado de Urribarri se produce algo más de 24 horas antes del acto de Unidad Ciudadana en Villaguay, este sábado, encabezado por el ex gobernador y provocó un fuerte cimbronazo en las huestes urribarristas.
14-12-2018 / 12:12
14-12-2018 / 11:12
13-12-2018 / 11:12
13-12-2018 / 10:12
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