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Nacionales - 09-11-2018 / 09:11
SINDICATOS RECLAMAN POR CONVENIOS INCUMPLIDOS

Macri volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales

Macri volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales
La medida de fuerza que afectó durante diez horas los vuelos de Aerolíneas Argentinas se disparó porque la empresa no aplicó la cláusula gatillo en los sueldos de septiembre. Los cinco gremios que realizaron la retención de tareas creen que detrás de esa decisión hubo un objetivo de gobierno de Mauricio Macri: descuidar el funcionamiento de la aerolínea de bandera, vaciándola de presupuesto y afectando sus servicios.
La medida de fuerza que afectó durante diez horas los vuelos de Aerolíneas Argentinas se disparó porque la empresa no aplicó la cláusula gatillo en los sueldos de septiembre. Los cinco gremios que realizaron la retención de tareas creen que detrás de esa decisión hubo un objetivo de gobierno de Mauricio Macri: descuidar el funcionamiento de la aerolínea de bandera, vaciándola de presupuesto y afectando sus servicios.
 
Los sindicatos habían denunciado en la Secretaría de Trabajo que Aerolíneas estaba incumpliendo el aumento salarial con antelación a la protesta. En una denuncia que presentaron el martes pasado pidieron a Jorge Triaca que llamara a una audiencia con la empresa, para buscar una salida negociada. Sin embargo, Trabajo no acercó posiciones, empujando al conflicto. Incluso lo dejó crecer en vivo y en directo por todas las pantallas: 258 vuelos cancelados, 30 mil personas afectadas.
 
Durante todo el día y hasta las 17, cuando la protesta fue levantada y los vuelos comenzaron a reprogramarse, las pantallas de los grandes medios macristas y las redes sociales afines fueron saturadas por imágenes del hall del Aeroparque atestado de viajeros varados, con niños en brazos, agotados por la espera.
 
Tanto "pescado podrido" en los diarios Clarín y La Nación y el portal Infobae, tanto descaro de la empresa y del gobierno de Macri hace pensar que la intención final de Cambiemos es no solo la lowcostización de los convenios laborales sino la privatización de Aerolíneas Argentinas.
 
El piloto Pablo Biró (titular de APLA) se refirió a lo sucedido como una provocación del Gobierno. "El ministro de Transporte (Guillermo Dietrich) vino a cargarse la línea de bandera y armó Flybondi. Ya entregaron los cielos: el holding Latam saca más pasajeros internacionales que Aerolíneas Argentinas desde 2016".
 
"Vinieron a vaciar la soberanía de nuestros cielos y para eso tienen que hacer colapsar la línea de bandera. Para eso necesitan poner a Norwegian Air con subsidios al tiempo que recortan el presupuesto para que nosotros funcionemos", advirtió.
 
Los ejecutivos de Aerolíneas hablan de privilegios del personal, principalmente de los pilotos, pero no hablan de poner en la conducción a gente que conozca el complicado negocio del Transporte Aerocomercial, y no estos funcionarios millonarios que llegan a aprender mientras se pierde dinero del Estado. Un modo clásico de preparar el terreno para una privatización o, en mejor de los casos, de seguir abriendo el mercado a las low cost.
 
Los aeronáuticos levantaron la medida de fuerza después de 10 horas, aunque sin haber llegado a un acuerdo con Aerolíneas. Tampoco la Secretaría de Trabajo convocó a la audiencia solicitada. El conflicto sigue abierto y el frente gremial podría definir en los próximos días nuevas medidas.
 
La Opinión Popular

 
EL PLAN ALAS CORTADAS
 
Macri apuntó contra Aerolíneas Argentinas. Cuestionó los aportes estatales a la línea de bandera y volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales. Los sindicatos reclaman por convenios incumplidos y acusan al Gobierno de vaciar la empresa para favorecer a las low cost.
 
"Aerolíneas debe poder volar sin pedirles plata al resto de los argentinos", aseguró ayer el presidente Mauricio Macri durante la   inauguración de un hotel en Pilar.
 
El mandatario aprovechó el conflicto gremial que enfrenta la línea de bandera con los gremios aeronáuticos por incumplimientos en la actualización de los salarios de los trabajadores para volver a dar rienda suelta a su inconsciente privatizador.
 
"Desde que Aerolíneas se estatizó, el Estado tiene que poner plata todos los meses para que funcione. Todas las líneas aéreas que funcionan acá y la mayoría del mundo no requieren que los ciudadanos de ese país, en este caso los argentinos, pongamos plata todos los meses", aseguró Macri.
 
La política de cielos abiertos que llevó a cabo el Gobierno bajo el lema de Revolución de los Aviones implicó desfinanciar y descapitalizar -con venta de unidades- al Grupo de Bandera (Aerolíneas y Austral) y facilitar las condiciones para que se establezcan firmas extranjeras que operan en el segmento low cost.
 
Estas empresas se despreocupan por la conectividad del país, que Aerolíneas debe atender cubriendo rutas aunque no sean rentables.
 
"Ni siquiera quieren privatizarla, lo que buscan que es que quiebre y que el mercado vacante sea ocupado por las empresas con las que ahora compite", aseguró a PáginaI12 el ex presidente de Aerolíneas Mariano Recalde.
 
"Y ahí están firmas como Flybondi y Norwegian para cuando se vaya Aerolíneas", se sumó en diálogo con este diario el secretario de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, Pablo Biró.  
 
La existencia de empresas estatales desvela al mandatario tanto como la final de Boca y River. En la previa del balotaje presidencial, Macri sumó en su listado de cosas que "no iba a hacer" -como devaluar, quitar subsidios y acercarse al FMI-, la privatización de las empresas en manos del Estado argentino.
 
"YPF y Aerolíneas seguirán en manos del Estado, pero bien administradas", aclaró rápido de reflejos cuando el focus group del momento apuntaba a defender esa posición.
 
Pero a los pocos meses de asumir lanzó su primera advertencia, asegurando que los subsidios a la aerolínea equivalían a "dos jardines de infantes por semana".
 
Ayer dijo que los mil millones de pesos de salarios que representa la empresa "son más de dos metrobuses, que es un medio de transporte que usa la mayoría de los argentinos".
 
No solo no se crearon jardines a ese ritmo, sino que se cerraron escuelas técnicas y se redujo el presupuesto en Educación e Infraestructura para asegurar el pago de intereses de la deuda que tomó el macrismo.
 
El vaciamiento de Aerolíneas nunca se detuvo. "Lo que confiesa es que después de tres años no han podido administrarla bien. En los primeros años de gestión de Cambiemos el precio del combustible les bajó estrepitosamente. Ahora subió pero aún está por debajo de los niveles de 2015", explicó Recalde.
 
En momentos en que se debate en el Congreso un presupuesto de ajuste inédito a pedido del Fondo, el presidente Macri aseguró que "no es justo que el 95 por ciento de los que no usan los aviones tengan que pagar para que Aerolíneas funcione".
 
En realidad, el porcentaje de utilización de este canal de transporte, el único acceso en el caso de localidades no turísticas, se hace cada vez menor por la crisis económica y la devaluación que llevaron a que el mercado se achique.
 
Hasta junio pasado el sector aerocomercial mantenía una tendencia de crecimiento -aunque descendente- en la cantidad de pasajeros, aunque el ahogo a Aerolíneas se hacía ya evidente.
 
En junio la aerolínea nacional registró una caída interanual de 17 por ciento en la cantidad de pasajeros con destinos internacionales, un 23 por ciento menos en regionales y 5 por ciento menos en vuelos de cabotaje, según cifras de la Empresa de Navegación Aérea Argentina que depende del Ministerio de Transporte.
 
Junio fue el último mes de crecimiento generalizado y desde entonces y por primera vez en diez años comenzó caer el mercado. "Y encima la torta se reparte entre más empresas", detalla Recalde.
 
"Aerolíneas Argentinas, producto de la devaluación, del aumento del precio del petróleo, aumentó nuevamente su necesidad de financiamiento", dijo ayer Macri.
 
Si bien reconoció que los problemas de la línea de bandera son heredados del desaguisado económico de Cambiemos, apuntó contra los reclamos de los trabajadores.
 
"Les pidió a los gremios de Aerolíneas que se sienten con las autoridades de la empresa para encarar negociaciones, para que la empresa no requiera más aportes del Estado nacional para su funcionamiento, una utopía para cualquier línea de bandera", señaló Macri.
 
"No pasa por el costo laboral. Se puede mejorar la rentabilidad y la competitividad, a pesar del ahogo presupuestario y caída en las ventas. Lo que pasó es que decidieron que no crezca al ritmo que lo venía haciendo. Por eso ya anunciaron devolver dos Airbus 340 y todos los Embraer que compramos en su momento para volver a alquilar", criticó el ex titular de AA. El Gobierno también forzó la sesión de hangares, pistas y hasta Austral fue trasladada de Aeroparque a Ezeiza.
 
Por Cristian Carrillo
 
Fuente: Página 12
 

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Macri volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales
La empresa da a conocer los sueldos promedio de sus empleados, desde personal de tierra a pilotos, pero no difunde las remuneraciones de la línea gerencial, ni las de su Directorio, ni la de su presidente, Luis Malvido.
18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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