La Opinión Popular
                  03:02  |  Lunes 19 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 09-11-2018 / 09:11
SINDICATOS RECLAMAN POR CONVENIOS INCUMPLIDOS

Macri volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales

Macri volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales
La medida de fuerza que afectó durante diez horas los vuelos de Aerolíneas Argentinas se disparó porque la empresa no aplicó la cláusula gatillo en los sueldos de septiembre. Los cinco gremios que realizaron la retención de tareas creen que detrás de esa decisión hubo un objetivo de gobierno de Mauricio Macri: descuidar el funcionamiento de la aerolínea de bandera, vaciándola de presupuesto y afectando sus servicios.
La medida de fuerza que afectó durante diez horas los vuelos de Aerolíneas Argentinas se disparó porque la empresa no aplicó la cláusula gatillo en los sueldos de septiembre. Los cinco gremios que realizaron la retención de tareas creen que detrás de esa decisión hubo un objetivo de gobierno de Mauricio Macri: descuidar el funcionamiento de la aerolínea de bandera, vaciándola de presupuesto y afectando sus servicios.
 
Los sindicatos habían denunciado en la Secretaría de Trabajo que Aerolíneas estaba incumpliendo el aumento salarial con antelación a la protesta. En una denuncia que presentaron el martes pasado pidieron a Jorge Triaca que llamara a una audiencia con la empresa, para buscar una salida negociada. Sin embargo, Trabajo no acercó posiciones, empujando al conflicto. Incluso lo dejó crecer en vivo y en directo por todas las pantallas: 258 vuelos cancelados, 30 mil personas afectadas.
 
Durante todo el día y hasta las 17, cuando la protesta fue levantada y los vuelos comenzaron a reprogramarse, las pantallas de los grandes medios macristas y las redes sociales afines fueron saturadas por imágenes del hall del Aeroparque atestado de viajeros varados, con niños en brazos, agotados por la espera.
 
Tanto "pescado podrido" en los diarios Clarín y La Nación y el portal Infobae, tanto descaro de la empresa y del gobierno de Macri hace pensar que la intención final de Cambiemos es no solo la lowcostización de los convenios laborales sino la privatización de Aerolíneas Argentinas.
 
El piloto Pablo Biró (titular de APLA) se refirió a lo sucedido como una provocación del Gobierno. "El ministro de Transporte (Guillermo Dietrich) vino a cargarse la línea de bandera y armó Flybondi. Ya entregaron los cielos: el holding Latam saca más pasajeros internacionales que Aerolíneas Argentinas desde 2016".
 
"Vinieron a vaciar la soberanía de nuestros cielos y para eso tienen que hacer colapsar la línea de bandera. Para eso necesitan poner a Norwegian Air con subsidios al tiempo que recortan el presupuesto para que nosotros funcionemos", advirtió.
 
Los ejecutivos de Aerolíneas hablan de privilegios del personal, principalmente de los pilotos, pero no hablan de poner en la conducción a gente que conozca el complicado negocio del Transporte Aerocomercial, y no estos funcionarios millonarios que llegan a aprender mientras se pierde dinero del Estado. Un modo clásico de preparar el terreno para una privatización o, en mejor de los casos, de seguir abriendo el mercado a las low cost.
 
Los aeronáuticos levantaron la medida de fuerza después de 10 horas, aunque sin haber llegado a un acuerdo con Aerolíneas. Tampoco la Secretaría de Trabajo convocó a la audiencia solicitada. El conflicto sigue abierto y el frente gremial podría definir en los próximos días nuevas medidas.
 
La Opinión Popular

 
EL PLAN ALAS CORTADAS
 
Macri apuntó contra Aerolíneas Argentinas. Cuestionó los aportes estatales a la línea de bandera y volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales. Los sindicatos reclaman por convenios incumplidos y acusan al Gobierno de vaciar la empresa para favorecer a las low cost.
 
"Aerolíneas debe poder volar sin pedirles plata al resto de los argentinos", aseguró ayer el presidente Mauricio Macri durante la   inauguración de un hotel en Pilar.
 
El mandatario aprovechó el conflicto gremial que enfrenta la línea de bandera con los gremios aeronáuticos por incumplimientos en la actualización de los salarios de los trabajadores para volver a dar rienda suelta a su inconsciente privatizador.
 
"Desde que Aerolíneas se estatizó, el Estado tiene que poner plata todos los meses para que funcione. Todas las líneas aéreas que funcionan acá y la mayoría del mundo no requieren que los ciudadanos de ese país, en este caso los argentinos, pongamos plata todos los meses", aseguró Macri.
 
La política de cielos abiertos que llevó a cabo el Gobierno bajo el lema de Revolución de los Aviones implicó desfinanciar y descapitalizar -con venta de unidades- al Grupo de Bandera (Aerolíneas y Austral) y facilitar las condiciones para que se establezcan firmas extranjeras que operan en el segmento low cost.
 
Estas empresas se despreocupan por la conectividad del país, que Aerolíneas debe atender cubriendo rutas aunque no sean rentables.
 
"Ni siquiera quieren privatizarla, lo que buscan que es que quiebre y que el mercado vacante sea ocupado por las empresas con las que ahora compite", aseguró a PáginaI12 el ex presidente de Aerolíneas Mariano Recalde.
 
"Y ahí están firmas como Flybondi y Norwegian para cuando se vaya Aerolíneas", se sumó en diálogo con este diario el secretario de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, Pablo Biró.  
 
La existencia de empresas estatales desvela al mandatario tanto como la final de Boca y River. En la previa del balotaje presidencial, Macri sumó en su listado de cosas que "no iba a hacer" -como devaluar, quitar subsidios y acercarse al FMI-, la privatización de las empresas en manos del Estado argentino.
 
"YPF y Aerolíneas seguirán en manos del Estado, pero bien administradas", aclaró rápido de reflejos cuando el focus group del momento apuntaba a defender esa posición.
 
Pero a los pocos meses de asumir lanzó su primera advertencia, asegurando que los subsidios a la aerolínea equivalían a "dos jardines de infantes por semana".
 
Ayer dijo que los mil millones de pesos de salarios que representa la empresa "son más de dos metrobuses, que es un medio de transporte que usa la mayoría de los argentinos".
 
No solo no se crearon jardines a ese ritmo, sino que se cerraron escuelas técnicas y se redujo el presupuesto en Educación e Infraestructura para asegurar el pago de intereses de la deuda que tomó el macrismo.
 
El vaciamiento de Aerolíneas nunca se detuvo. "Lo que confiesa es que después de tres años no han podido administrarla bien. En los primeros años de gestión de Cambiemos el precio del combustible les bajó estrepitosamente. Ahora subió pero aún está por debajo de los niveles de 2015", explicó Recalde.
 
En momentos en que se debate en el Congreso un presupuesto de ajuste inédito a pedido del Fondo, el presidente Macri aseguró que "no es justo que el 95 por ciento de los que no usan los aviones tengan que pagar para que Aerolíneas funcione".
 
En realidad, el porcentaje de utilización de este canal de transporte, el único acceso en el caso de localidades no turísticas, se hace cada vez menor por la crisis económica y la devaluación que llevaron a que el mercado se achique.
 
Hasta junio pasado el sector aerocomercial mantenía una tendencia de crecimiento -aunque descendente- en la cantidad de pasajeros, aunque el ahogo a Aerolíneas se hacía ya evidente.
 
En junio la aerolínea nacional registró una caída interanual de 17 por ciento en la cantidad de pasajeros con destinos internacionales, un 23 por ciento menos en regionales y 5 por ciento menos en vuelos de cabotaje, según cifras de la Empresa de Navegación Aérea Argentina que depende del Ministerio de Transporte.
 
Junio fue el último mes de crecimiento generalizado y desde entonces y por primera vez en diez años comenzó caer el mercado. "Y encima la torta se reparte entre más empresas", detalla Recalde.
 
"Aerolíneas Argentinas, producto de la devaluación, del aumento del precio del petróleo, aumentó nuevamente su necesidad de financiamiento", dijo ayer Macri.
 
Si bien reconoció que los problemas de la línea de bandera son heredados del desaguisado económico de Cambiemos, apuntó contra los reclamos de los trabajadores.
 
"Les pidió a los gremios de Aerolíneas que se sienten con las autoridades de la empresa para encarar negociaciones, para que la empresa no requiera más aportes del Estado nacional para su funcionamiento, una utopía para cualquier línea de bandera", señaló Macri.
 
"No pasa por el costo laboral. Se puede mejorar la rentabilidad y la competitividad, a pesar del ahogo presupuestario y caída en las ventas. Lo que pasó es que decidieron que no crezca al ritmo que lo venía haciendo. Por eso ya anunciaron devolver dos Airbus 340 y todos los Embraer que compramos en su momento para volver a alquilar", criticó el ex titular de AA. El Gobierno también forzó la sesión de hangares, pistas y hasta Austral fue trasladada de Aeroparque a Ezeiza.
 
Por Cristian Carrillo
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
Macri volvió a agitar los fantasmas privatizadores como respuesta a medidas gremiales
La empresa da a conocer los sueldos promedio de sus empleados, desde personal de tierra a pilotos, pero no difunde las remuneraciones de la línea gerencial, ni las de su Directorio, ni la de su presidente, Luis Malvido.
18-11-2018 / 09:11
La semana del peronismo terminó muy diferente a como había arrancado. De la fractura en el Senado por la votación del Presupuesto, cerró con la muestra de unidad exhibida para darle un golpe a la alianza Cambiemos y evitar que se quedara con los dos tercios de los miembros del Consejo de la Magistratura.
 
Es un nuevo error de cálculo político por parte de Mauricio Macri, Marcos Peña y de los operadores macristas en el Congreso que le causaron a Cambiemos una enorme derrota política en el Congreso de la Magistratura.
 
¿Qué ocurrió? Lo que los "PRO Puros" dijeron que no podía ocurrir: Todas los sectores peronistas olvidaron sus diferencias para ganar dos sillas en el poderoso Consejo de la Magistratura. La Casa Rosada creía que eso era imposible y que tenían aseguradas las poltronas de Pablo Tonelli y Mario Negri, con lo cual, tendrían aseguradas 8 de las 13 bancas necesarias para controlar el organismo judicial que selecciona y destituye jueces, y manipular así la justicia.
 
Lo ocurrido confirma que el entorno de Macri ha exagerado al minimizar la posibilidad de unidad de todos los peronistas para las elecciones del año que viene, lo que obliga a replantear toda la estrategia electoral que se elaboró y aplicó hasta ahora. En caso contrario, hay un riesgo cierto de derrota en las urnas en 10 meses.
 
Otra señal de unidad: el peronismo en su conjunto se reunió en Buenos Aires y lanzó un llamado a un gran frente opositor. "Se acabó definitivamente la mentira, el jolgorio y la fiesta amarilla en la Argentina", sentenció el presidente del Partido Justicialista nacional, José Luis Gioja, en el cierre del acto por el Día del Militante Peronista que conmemoró el regreso del ex presidente Juan Perón al país tras 17 años en el exilio.
 
El encuentro, organizado por el presidente del PJ bonaerense e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, reunió en el Club Deportivo de esa localidad a Gioja, Magario, Scioli, Moyano, Yasky, entre otros dirigentes políticos y gremiales, de todo el arco peronista y dejó una foto histórica de unidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
 
Igual, pese al paso adelante, prevaleció la cautela acerca de si lo que sucedió es un indicativo acerca de que la oposición marcha hacia un proceso de unidad en 2019. "Es un paso importante, pero no sacaría conclusiones apresuradas. Todavía falta recorrer mucho para saber si va a haber unidad", definió el jefe del bloque de diputado del FpV-PJ, Agustín Rossi, uno de los anotados en la carrera presidencial.
 
De hecho, hasta ahora resultaron negativas las gestiones realizadas desde el PJ Nacional que encabeza Gioja para sumar a los referentes del sector Alternativa Argentina a la Mesa de Acción Política. El camino hacia la unidad no está libre de escollos, pero hay indicios favorables.
 
La Opinión Popular

17-11-2018 / 10:11
El Presupuesto 2019 en rojo que aprobó el Senado, en vez de asignar partidas, las retira. Es un presupuesto al revés. Se trata de una lista que enumera cuánto se saca de cada rubro, un anti presupuesto.
 
El país está en rojo pero no por comunista sino por quebrado. El gobierno de Cambiemos aprobó un presupuesto que es la expresión más clara de su dramático fracaso. Dramático para la gente de a pie, a la que los mismos que han hecho este desastre le reclaman sacrificios.
 
Muchos de ellos lo votaron, engañados, seducidos por promesas que nunca se cumplieron o por razones en las que cada uno habrá creído, pero ya no se trata de creer, las consecuencias están a la vista, duelen en el alma, en la panza y en el bolsillo: casi 50 por ciento de inflación en 2018 y cien por ciento de devaluación, con un 20 por ciento de pérdida de capacidad adquisitiva del salario y el cierre de miles de empresas y comercios.
 
Eso fue 2018, pero el Presupuesto que se aprobó el miércoles anuncia un 2019 aun peor. Ni siquiera lo pueden ocultar los medios y los periodistas del oficialismo.
 
La quiebra del país es indefendible, 2019 será un año difícil para la clase media y los sectores más humildes. La caída de la industria, más del 11 por ciento, es un dato que arrastra a miles de familias a la miseria. En todo el planeta hubo un sólo país con peor resultado en ese andarivel y fue Burundi.
 
No se está pagando ninguna fiesta. El gobierno de radicales y macristas asumió con muy poca deuda. Si hubo una fiesta, ya estaba pagada cuando asumió Mauricio Macri.
 
En cambio el país que recibirán los que ganen las próximas elecciones arrastrará la deuda inmensa que se tomó en estos años y que solamente sirvió para enriquecer a unos pocos.
 
Una deuda que el Fondo Monetario no tendría que haber concedido en condiciones claramente impagables. En el nuevo presupuesto bajan las partidas para salud y educación y la única que aumenta es para el pago de deuda externa.
 
Los medios, incluso los oficialistas, cuentan las monedas que habrá para ciencia y técnica, imaginan lo que faltará en los hospitales o los precios a los que volará el transporte y los demás servicios dolarizados y sin subsidios. Ha sido el avispón que molestó al gobierno. Empieza el año electoral y cada vez es más evidente que el eje de los opositores será la demolición de la gestión de Cambiemos

16-11-2018 / 10:11
Un estudio privado estimó que el promedio de los trabajadores perdió este año $57.500 por la suba de los precios no trasladada a los salarios. Con $57.500 una familia tipo cubre dos meses y medio el costo de la Canasta Básica Total que calculó el Indec para setiembre pasado.
 
Como alternativa, con esos $57.500 esa familia también podría pasar por una tienda de electrodomésticos y comprar por $19.000 una heladera de 280 litros y un televisor de 32 pulgadas a un precio de 11.000 pesos.
 
El resto les alcanzaría para aprovechar este fin de semana largo y hacerse una escapada a Mar del Plata a un Apart de 4 estrellas les cobraría $11.877 por 3 noches con desayuno incluido en habitaciones separadas para padres e hijos, y en el Bus de larga distancia pagarían algo menos de $7.000 por los viajes ida y vuelta en coche cama.
 
Haciendo las cuentas les sobraría suficiente dinero para las comidas y alguna comprita.
 
Cualquiera de las dos alternativas ilustra el poder de compra que en promedio perderá un trabajador asalariado en 2018, según un estudio realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).
 
El cálculo es muy sencillo: sumaron la diferencia entre el salario promedio que efectivamente cobraron los trabajadores registrados del sector privado en cada uno de los meses y lo que hubieran cobrado si el salario se hubiera ajustado mensualmente de acuerdo a la inflación.
 
Ese cálculo arrojó $57.500, el equivalente a dos canastas y media o a ese paquete de electrodomésticos y fin de semana de miniturismo.
 
Para cuando termine el año la pérdida puede llegar a ser incluso algo mayor a $57.500, porque el estudio estimó que la inflación de octubre sería del 4,5%  pero resultó del 5,4%, según difundió el Indec. Para noviembre y diciembre estimaron 3% y 3,5%, respectivamente.
 
Con el mismo método, el trabajo coordinado por Ana Rameri y Claudio Lozano también calculó la merma del poder adquisitivo acumulada desde que asumió Mauricio Macri. La reducción en esos tres años asciende a 117.581 pesos.
 
En comparación con esas pérdidas, el bono de $5.000 tiene el efecto de una aspirina para un enfermo grave. Compensa menos del 10% del perjuicio de 2018 y equivale a menos del 5% de lo que se les esfumó desde diciembre de 2015.

16-11-2018 / 09:11
Ayer quedó en claro, una vez más, el fracaso de la política económica neoliberal de Mauricio Macri. El índice de precios al consumidor del Indec registró en octubre un alza del 5,4% a nivel nacional, empujado por alimentos y bebidas, las tarifas del gas, el transporte y las prepagas. En la comparación anual, la inflación de octubre se ubica en el 45,9%.
 
En diez meses, la inflación asciende al 39,5% y puntualmente los rubros esenciales de la canasta básica muestran en promedio un incremento del 43,7%, cuya contracara es el grave deterioro del poder adquisitivo de los sectores trabajadores y jubilados.
 
El año cerraría con una inflación del orden del 48%, la más alta desde 1991, y se calcula que el año que viene, si las variables financieras no se vuelven a disparar, la inflación no bajaría de del 30%. Los números de inflación se dan en el marco de una dura caída de la producción, inversión y empleo, tasas de interés siderales y aumento record de la deuda externa, de la pobreza y la indigencia.
 
Los precios en el promedio de toda la economía se multiplicaron por 2,5 en apenas tres años de gestión Cambiemos, lo cual está bastante alejado del slogan de campaña de Macri acerca de que "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema". Una mentira más para engañar a los votantes y llegar al poder.
 
El Gobierno preparó los ingredientes para el caldo ideal de inflación: brutal devaluación, violenta suba de tarifas y tasas de interés siderales. Así, en octubre los precios de alimentos y bebidas avanzaron un 5,9% a nivel nacional, acumulan un 43,7 en diez meses y el 46,4% en la comparación interanual. El traslado de la suba del dólar de fines de agosto y septiembre a bienes de consumo masivo, como por ejemplo la harina y panificados, aceites, carnes y lácteos, fue letal.
 
Según los datos del Indec, en el último año el kilo de pan francés subió un 84% y los fideos guiseros lo hicieron en un 80%, ambos empujados por la harina, que avanzó un 173%. El arroz subió un 66% y el aceite de girasol lo hizo en un 79%. Entre los lácteos, la leche en sachet subió un 40% y el queso cremoso, un 31%. La sal fina creció un 60%.
 
Los incrementos de precios de alimentos y bebidas, el colectivo, tren y subte, naftas y los servicios esenciales para el funcionamiento del hogar fue muy fuerte en el último año, lo cual, conjugado con un escenario de caída del empleo, paritarias a la baja, recorte de horas extra, suspensiones, caída del poder adquisitivo de jubilaciones y asignaciones familiares, configura un delicado escenario social.
 
Los creadores de "pobreza cero", "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema", "el segundo semestre", "no vamos a ajustar", " se viene la lluvia de inversiones"... ahora dicen que "después de la próxima cosecha todo va a cambiar"  y "en noviembre la inflación se va a reducir a menos del 3 % mensual". Para diciembre frutean con un guarismo similar. Se trata del nivel más elevado desde 2002.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar