La Opinión Popular
                  18:47  |  Miércoles 20 de Marzo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Reflexionemos antes lo que corresponde hacer y no imitemos a los atenienses, que primero atacan y luego discurren”. Pantagruel
Recomendar Imprimir
Internacionales - 07-11-2018 / 20:11
EFEMÉRIDES POPULARES

Hitler y el Putsch de la Cervecería de Múnich

Hitler y el Putsch de la Cervecería de Múnich
El 08 de noviembre de 1923, en Múnich (Alemania), Adolf Hitler y sus seguidores nazis llevan a cabo el Putsch de la Cervecería, intento fallido de golpe de estado organizado contra la república democrática.
El 08 de noviembre de 1923, en Múnich (Alemania), Adolf Hitler y sus seguidores nazis llevan a cabo el Putsch de la Cervecería, intento fallido de golpe de estado organizado contra la república democrática.
 
El Putsch de Múnich o Putsch de la Cervecería es llevado a cabo por miembros del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) y por el que fueron procesados y condenados a prisión, por alta traición, Adolf Hitler y Rudolf Hess, entre otros dirigentes nazis.
 
La Opinión Popular

El putsch
 
En la tarde del 08 de noviembre de 1923, Hitler, junto con un contingente de las SA, llegó a la cervecería Bürgerbräukeller donde el gobernador de Baviera, Gustav von Kahr, pronunciaba un discurso delante de tres mil personas. Cerca de seiscientos hombres de las SA bloquearon las salidas. Hitler, rodeado por sus copartidarios Hermann Göring, Alfred Rosenberg y Rudolf Hess, entró por la puerta delantera a las 20:30 horas, disparó un tiro al techo y saltó sobre una silla gritando: «¡La revolución nacional ha comenzado!».
 
De inmediato se declaró un gobierno provisional en la misma cervecería. Los cuarteles de la Reichswehr (el ejército de la República de Weimar) y los de la Policía fueron ocupados por partidarios del golpe, no necesariamente nazis. Hitler y algunos de sus correligionarios tomaron como rehenes al Comisario de Baviera, Gustav von Kahr, y a sus dos hombres más importantes, von Lossow y von Seisser.
 
Al amanecer del 9 de noviembre, las fuerzas del comandante de las SA Ernst Röhm (entre las que se encontraba un joven Heinrich Himmler), siguiendo órdenes de Hitler, ocuparon el Ministerio de Defensa bávaro y se enfrentaron a las fuerzas gubernamentales, sufriendo dos bajas. Mientras tanto, los tres hombres del gobierno retenidos en la Bürgerbräukeller fueron liberados bajo palabra de compromiso con la «revolución nacional» por un ingenuo Erich Ludendorff.
 
Los tres gobernantes, inmediatamente después de ser liberados, dieron órdenes a la Policía de acabar con la revuelta y se mostraron firmes en sus puestos. Ante esta situación, Ludendorff propone marchar al centro de la ciudad para tomarla, seguro de que su presencia inhibiría a soldados y policías de cualquier acción represiva; no muy convencido, Hitler accedió.
 
Unos 2.500 hombres marcharon directamente hacia la Marienplatz, la plaza donde se encuentra el Ayuntamiento de Múnich, y allí se toparon con una importante masa de gente que había salido a la calle enterada del altercado. Tras unos minutos de desconcierto ante semejante aglomeración, Ludendorff decidió que se continuara caminando hacia el Ministerio de Defensa y así encontrarse con los hombres de Röhm, para lo cual había que atravesar la Odeonsplatz (Plaza del Odeón).
 
A lo largo del camino se iban uniendo más personas apoyando a Hitler y el putsch. Sin embargo, una vez arribada la marcha a la entrada de la Odeonsplatz, justo a la altura del Feldherrnhalle (monumento a los generales alemanes de las guerras patrias) se encontraron con un grupo de policías que les bloqueaban el paso.
 
Ambos grupos de hombres armados quedaron frente a frente durante unos segundos, hasta que de pronto sonó un disparo y comenzó un importante tiroteo. Hitler y Göring fueron heridos, el último pudo escaparse. Nunca quedó claro quién disparó primero.
 
Hitler se refugió en casa de un amigo, Putzi Hanfstaengl, donde incluso planeó suicidarse, pensando que sería fusilado por las autoridades. Pasó dos noches escondido en el ático de Hanfstaengl y a la tercera noche, la Policía llegó y lo arrestó. Fue llevado a la prisión de Landsberg, donde supo que iba a ser juzgado por alta traición.
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
20-03-2019 / 18:03
20-03-2019 / 18:03
19-03-2019 / 20:03
William Walker fue el más reconocido de los denominados «filibusteros» del siglo XIX. En esos años, en los Estados Unidos se encontraba en boga la Doctrina del Destino Manifiesto. Tal ideología respaldaba que el país se expandiera sobre los territorios no conquistados de Norteamérica y, en general, sobre el Hemisferio Occidental.
 
En 1855, junto a un grupo de reclutas conocidos como «Los Inmortales», Walker se dirigió hacia Nicaragua, país que se encontraba inmerso en una guerra civil, y luchó al lado del bando democrático, que pretendía derrocar al presidente legitimista Fruto Chamorro Pérez, intentado conquistar Nicaragua para anexarla a los EE.UU.
 
Debido a la amenaza que representaba su permanencia en Centroamérica, los demás países de la región iniciaron una ofensiva para expulsarlo del territorio, dando lugar a la Guerra Nacional de Nicaragua y la Campaña Nacional de Costa Rica.
 
El 20 de marzo de 1856, en la Hacienda Santa Rosa (Costa Rica), el presidente Juan Rafael Mora Porras convoca a un grupo de militares costarricenses para echar del país al delincuente estadounidense Walker y sus filibusteros.
 
Walker claudicó en mayo de 1857 y abandonó el territorio centroamericano. A pesar de su derrota, organizó nuevas expediciones para apoderarse de Nicaragua, pero acabó fusilado en Honduras. 
 
Las invasiones de este filibustero provocaron no solo el nacionalismo nicaragüense y la unidad centroamericana, sino también un sentimiento de furia antiyanqui en amplios sectores. Y colaboraron a la formación del concepto de América Latina como una unidad diferenciada de EE.UU., en el marco del temor que despertaba la política expansiva yanqui.
 
La Opinión Popular

19-03-2019 / 20:03
La Guerra de Irak, también conocida como Segunda Guerra del Golfo u ocupación de Irak, fue un conflicto que comenzó el jueves 20 de marzo de 2003 y finalizó el domingo 18 de diciembre de 2011.
 
Estados Unidos organiza una coalición multinacional para la invasión de Irak, estando compuesta por unidades de las fuerzas armadas de los propios Estados Unidos, el Reino Unido y contingentes menores de Australia, Dinamarca, Polonia, El Salvador, España, Italia, República Dominicana y otros países.
 
La principal justificación para esta operación que ofreció el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush y sus aliados en la coalición, fue la falsa afirmación de que Irak poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM), violando un convenio de 1991.
 
Funcionarios de los Estados Unidos sostuvieron, de un modo interesado y tendencioso, que Irak representaba una inminente, urgente e inmediata amenaza a los Estados Unidos, a su pueblo y a sus aliados, así como a sus intereses. Se criticó ampliamente a los servicios de información, y los inspectores designados al efecto no encontraron pruebas de que existieran las pretendidas armas de destrucción masiva.
 
El gasto federal directo en la Segunda Guerra de Irak fue US$823.000 millones, superando los US$738.000 millones ajustados por inflación que EE.UU. gastó en la Guerra de Vietnam. Tras finalizar la guerra, se dio paso a una operación de entrenamiento de las tropas iraquíes para combatir la insurgencia y el terrorismo. Esta operación se dio a conocer como Operación Nuevo Amanecer, y representa la continuación de la guerra de Irak. La nación asiática aún sufre las consecuencias de la guerra civil impulsada por Bush en 2003.
 
La Opinión Popular

19-03-2019 / 07:03
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar