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“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Nacionales - 01-11-2018 / 12:11
MARIU PASÓ DE NIÑA MINADA DEL PRESIDENTE A GOBERNADORA QUE DEBERÁ CARGAR CON EL GRUESO DEL AJUSTE

Intentan esconder la interna entre Macri y Vidal

Intentan esconder la interna entre Macri y Vidal
MACRI Y VIDAL SE MOSTRARON JUNTOS PERO LAS DIFERENCIAS SUBSISTEN. La foto de la gobernadora Vidal con Macri es para mostrar cierta unidad, pero puede tener vida corta en medio de la profunda crisis económica y política del gobierno de Cambiemos. Al fin y al cabo, sea como sea, tanto la reelección de Macri, como con un gobierno de Vidal seguirán gobernando Lagarde y el FMI contra los sectores populares.
La gobernadora María Eugenia Vidal pasó de ser la "heroína" que derrotó al peronismo en la provincia de Buenos Aires a quien debe cargar con gran parte del ajuste del FMI en su territorio, mientras no descartan su candidatura a presidenta ante el desgaste de Mauricio Macri.
 
El acuerdo entre los gobernadores del PJ y el gobierno de Macri que precedió a la votación del presupuesto del FMI en la Cámara Baja hizo oídos sordos al incesante pedido de Vidal para que en el mismo se incluya la actualización por la inflación del Fondo del Conurbano; se trata de $19 mil millones que la gobernadora necesita para absorber la "provincialización" de las tarifas sociales de la electricidad, los subsidios al transporte y la eliminación del Fondo Sojero; un paquete que suma otros $40 mil millones a las cuentas bonaerenses.
 
Los gobernadores peronistas se plantaron con todas sus fuerzas para que ésta no salga y Macri, como no podía ser de otra forma, optó por el pacto exigido por Christine Lagarde y el FMI y no por la "pobre" Mariú. Esta se quedó con las manos vacías -al menos por ahora- mientras los gobernadores peronistas se alzaron con significativas cajas para compensar los subsidios al transporte y para seguir financiando obras públicas de importancia.
 
Últimamente comenzó a sonar la posibilidad que Macri saque por decreto la actualización que exige Vidal. El senador Miguel Ángel Pichetto salió al cruce alegando que esto "rompería las reglas de juego", que seguramente tendría que ser compensado con nuevas concesiones. ¿Será la anulación del DNU por el Fondo Sojero la nueva prenda de negociación?
 
En medio de este escenario Macri le habría dicho a Vidal: "Si yo puedo, en diciembre te voy a ayudar, si no puedo, no. Y veremos otras alternativas", pero en el mejor de los casos la promesa estaría bastante lejos de los $19 mil millones que anhela la gobernadora.
 
Por otra parte, el constante debilitamiento de Macri está llevando a los sectores dominantes a dudar si el Presidente puede llevar hasta el final el plan de ataque contra los trabajadores y sus conquistas laborales, ya sea en su mandato actual o en un posible segundo gobierno.
 
Si bien el adelanto de los desembolsos del FMI le puede dar coyunturalmente un poco aire al proyecto reeleccionista de Macri, queda mucha agua por correr bajo el puente hasta las próximas elecciones, y esto incluye la nueva reforma previsional, la reforma laboral, más una recesión profunda, una inflación y un ajuste creciente.
 
Ciertos sectores del gran empresariado dudan mucho de que el actual presidente pueda ser un garante efectivo de tamaño ataque, y por lo tanto se abre la discusión sobre un posible recambio para el 2019. En este marco, insisten en erigir a Vidal como un posible "Plan V"; entre ellos se ubicaría el Grupo Clarín. Pero, Vidal podría ser una carta perdedora porque Macri le transferiría su propia debilidad.
 
La Opinión Popular

 
MACRI Y VIDAL SE MOSTRARON JUNTOS PERO LAS DIFERENCIAS SUBSISTEN
  
Las apariencias engañan
 
Tras semanas de tensión entre Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, los dos se mostraron juntos en un acto en Trenque Lauquen.
 
Los motivos de la interna entre las principales figuras de Cambiemos todavía no se resolvieron y nacen en el reclamo de Vidal al Gobierno nacional por la necesidad de actualizar el Fondo del Conurbano con 19 mil millones de pesos.
 
Vidal considera que una parte muy importante del ajuste está siendo descargada sobre su gobierno. También opina que no hay reciprocidad a la hora del apoyo político que le da a Macri.
 
Lo cierto es que el Presidente se mostró con ella y dijo: "Trabajamos en conjunto como si fuéramos el mismo equipo. Lo que pasa en la provincia para mí son prioridades, porque son temas importantes para la gobernadora". Las primeras señales de deshielo se habían dado la semana pasada con la visita del ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
 
Vidal viene reclamando la actualización del Fondo del Conurbano. Lo hizo incluso adelante del resto de los gobernadores durante el último encuentro que tuvieron con el Presidente.
 
Las tensiones fueron en aumento, al punto de que el ministro de Gobierno bonaerense, Joaquín de la Torre, llegó a apuntarle directamente a Frigerio: "No es razonable que al dinero que generan los bonaerenses lo reparta el ministro del Interior con los gobernadores a espalda de la provincia".
 
Cuando las cosas empezaron a calmarse, De la Torre salió a relativizar esas declaraciones y dijo que el problema no era Frigerio sino el sistema de reparto.
 
Lo cierto es que las tensiones existieron y existen y no se limitan a Frigerio sino que llegan hasta el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y hasta el mismísimo Macri. De la Torre recordó, en tiempos de los ataques de Elisa Carrió, que Vidal es "el principal sostén político" del Gobierno nacional. La líder de la Coalición Cívica se sumó: "Hay que cuidar a Vidal", dijo.
 
Las negociaciones entre los referentes de Cambiemos empezaron a encontrar algún camino cuando Peña se reunió con Vidal. Luego vino una visita pública en la que se mostró con Frigerio. Esto no significa que la cuestión de fondo haya sido resuelta, pero sí que resolvieron bajar el tono de la disputa en público.
 
Hace una semana, Vidal, Peña y Macri almorzaron. Hubo nuevas promesas de compensar a la provincia de Buenos Aires, aunque hasta ahora esto no se ha concretado en ningún anuncio oficial.
 
A esos encuentros le siguió el de ayer de Macri. El Presidente acompañó a la gobernadora bonaerense a Trenque Lauquen, donde ambos encabezaron una reunión de Gabinete ampliado. Intentaron poner buena cara para desmentir las versiones (que ellos mismos acicatearon) de una interna feroz.
 
Por si no suficiente con la foto, Macri se dedicó a hablar de la relación que tiene con Vidal. "Trabajamos en conjunto como si fuéramos el mismo equipo. Lo que pasa en la provincia para mí son prioridades, porque son temas importantes para la gobernadora", señaló el mandatario en la radio Rivadavia FM Música de Trenque Lauquen.
 
La reunión de los gabinetes se dio en el Museo de la Comandancia, en la sede municipal de Trenque Lauquen. Allí Vidal le retribuyó las palabras a Macri: "Ver a un Presidente y a una gobernadora juntos en esta ciudad muestra que para nosotros cada bonaerense importa y que trabajamos en equipo", dijo. "Lo que acaban de ver no es más que lo que hacemos todos los días: trabajar en equipo", insistió hasta la sobreactuación.
 
Por su parte, Macri sostuvo que avanza la construcción de rutas que "van a mejorar la conectividad de Trenque Lauquen cuidando a los vecinos cuando viajan, porque las rutas hasta ahora han sido realmente muy peligrosas". También dijo que analizaron el estado de obras de saneamiento en toda la provincia, en particular las que buscan detener las inundaciones.
 
Sobre la crisis económica, se limitó a decir: "Hemos demostrado que tenemos más convicción que nunca. No hemos cambiado el rumbo y con las mismas reglas estamos saliendo de esta crisis que todavía tendrá unos meses por delante duros, pero claramente por este camino vamos a conquistar el futuro que todos soñamos".
 
A la dupla se sumó la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, quien dijo: "Vamos a seguir trabajando en ese sentido atendiendo a cada argentino" con la coordinación del Estado nacional y el bonaerense. Solo falta que se pongan de acuerdo sobre el dinero.
 
Fuentes: Página 12 y La Izquierda Diario
 

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18-11-2018 / 09:11
La semana del peronismo terminó muy diferente a como había arrancado. De la fractura en el Senado por la votación del Presupuesto, cerró con la muestra de unidad exhibida para darle un golpe a la alianza Cambiemos y evitar que se quedara con los dos tercios de los miembros del Consejo de la Magistratura.
 
Es un nuevo error de cálculo político por parte de Mauricio Macri, Marcos Peña y de los operadores macristas en el Congreso que le causaron a Cambiemos una enorme derrota política en el Congreso de la Magistratura.
 
¿Qué ocurrió? Lo que los "PRO Puros" dijeron que no podía ocurrir: Todas los sectores peronistas olvidaron sus diferencias para ganar dos sillas en el poderoso Consejo de la Magistratura. La Casa Rosada creía que eso era imposible y que tenían aseguradas las poltronas de Pablo Tonelli y Mario Negri, con lo cual, tendrían aseguradas 8 de las 13 bancas necesarias para controlar el organismo judicial que selecciona y destituye jueces, y manipular así la justicia.
 
Lo ocurrido confirma que el entorno de Macri ha exagerado al minimizar la posibilidad de unidad de todos los peronistas para las elecciones del año que viene, lo que obliga a replantear toda la estrategia electoral que se elaboró y aplicó hasta ahora. En caso contrario, hay un riesgo cierto de derrota en las urnas en 10 meses.
 
Otra señal de unidad: el peronismo en su conjunto se reunió en Buenos Aires y lanzó un llamado a un gran frente opositor. "Se acabó definitivamente la mentira, el jolgorio y la fiesta amarilla en la Argentina", sentenció el presidente del Partido Justicialista nacional, José Luis Gioja, en el cierre del acto por el Día del Militante Peronista que conmemoró el regreso del ex presidente Juan Perón al país tras 17 años en el exilio.
 
El encuentro, organizado por el presidente del PJ bonaerense e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, reunió en el Club Deportivo de esa localidad a Gioja, Magario, Scioli, Moyano, Yasky, entre otros dirigentes políticos y gremiales, de todo el arco peronista y dejó una foto histórica de unidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
 
Igual, pese al paso adelante, prevaleció la cautela acerca de si lo que sucedió es un indicativo acerca de que la oposición marcha hacia un proceso de unidad en 2019. "Es un paso importante, pero no sacaría conclusiones apresuradas. Todavía falta recorrer mucho para saber si va a haber unidad", definió el jefe del bloque de diputado del FpV-PJ, Agustín Rossi, uno de los anotados en la carrera presidencial.
 
De hecho, hasta ahora resultaron negativas las gestiones realizadas desde el PJ Nacional que encabeza Gioja para sumar a los referentes del sector Alternativa Argentina a la Mesa de Acción Política. El camino hacia la unidad no está libre de escollos, pero hay indicios favorables.
 
La Opinión Popular

17-11-2018 / 10:11
El Presupuesto 2019 en rojo que aprobó el Senado, en vez de asignar partidas, las retira. Es un presupuesto al revés. Se trata de una lista que enumera cuánto se saca de cada rubro, un anti presupuesto.
 
El país está en rojo pero no por comunista sino por quebrado. El gobierno de Cambiemos aprobó un presupuesto que es la expresión más clara de su dramático fracaso. Dramático para la gente de a pie, a la que los mismos que han hecho este desastre le reclaman sacrificios.
 
Muchos de ellos lo votaron, engañados, seducidos por promesas que nunca se cumplieron o por razones en las que cada uno habrá creído, pero ya no se trata de creer, las consecuencias están a la vista, duelen en el alma, en la panza y en el bolsillo: casi 50 por ciento de inflación en 2018 y cien por ciento de devaluación, con un 20 por ciento de pérdida de capacidad adquisitiva del salario y el cierre de miles de empresas y comercios.
 
Eso fue 2018, pero el Presupuesto que se aprobó el miércoles anuncia un 2019 aun peor. Ni siquiera lo pueden ocultar los medios y los periodistas del oficialismo.
 
La quiebra del país es indefendible, 2019 será un año difícil para la clase media y los sectores más humildes. La caída de la industria, más del 11 por ciento, es un dato que arrastra a miles de familias a la miseria. En todo el planeta hubo un sólo país con peor resultado en ese andarivel y fue Burundi.
 
No se está pagando ninguna fiesta. El gobierno de radicales y macristas asumió con muy poca deuda. Si hubo una fiesta, ya estaba pagada cuando asumió Mauricio Macri.
 
En cambio el país que recibirán los que ganen las próximas elecciones arrastrará la deuda inmensa que se tomó en estos años y que solamente sirvió para enriquecer a unos pocos.
 
Una deuda que el Fondo Monetario no tendría que haber concedido en condiciones claramente impagables. En el nuevo presupuesto bajan las partidas para salud y educación y la única que aumenta es para el pago de deuda externa.
 
Los medios, incluso los oficialistas, cuentan las monedas que habrá para ciencia y técnica, imaginan lo que faltará en los hospitales o los precios a los que volará el transporte y los demás servicios dolarizados y sin subsidios. Ha sido el avispón que molestó al gobierno. Empieza el año electoral y cada vez es más evidente que el eje de los opositores será la demolición de la gestión de Cambiemos

16-11-2018 / 10:11
Un estudio privado estimó que el promedio de los trabajadores perdió este año $57.500 por la suba de los precios no trasladada a los salarios. Con $57.500 una familia tipo cubre dos meses y medio el costo de la Canasta Básica Total que calculó el Indec para setiembre pasado.
 
Como alternativa, con esos $57.500 esa familia también podría pasar por una tienda de electrodomésticos y comprar por $19.000 una heladera de 280 litros y un televisor de 32 pulgadas a un precio de 11.000 pesos.
 
El resto les alcanzaría para aprovechar este fin de semana largo y hacerse una escapada a Mar del Plata a un Apart de 4 estrellas les cobraría $11.877 por 3 noches con desayuno incluido en habitaciones separadas para padres e hijos, y en el Bus de larga distancia pagarían algo menos de $7.000 por los viajes ida y vuelta en coche cama.
 
Haciendo las cuentas les sobraría suficiente dinero para las comidas y alguna comprita.
 
Cualquiera de las dos alternativas ilustra el poder de compra que en promedio perderá un trabajador asalariado en 2018, según un estudio realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).
 
El cálculo es muy sencillo: sumaron la diferencia entre el salario promedio que efectivamente cobraron los trabajadores registrados del sector privado en cada uno de los meses y lo que hubieran cobrado si el salario se hubiera ajustado mensualmente de acuerdo a la inflación.
 
Ese cálculo arrojó $57.500, el equivalente a dos canastas y media o a ese paquete de electrodomésticos y fin de semana de miniturismo.
 
Para cuando termine el año la pérdida puede llegar a ser incluso algo mayor a $57.500, porque el estudio estimó que la inflación de octubre sería del 4,5%  pero resultó del 5,4%, según difundió el Indec. Para noviembre y diciembre estimaron 3% y 3,5%, respectivamente.
 
Con el mismo método, el trabajo coordinado por Ana Rameri y Claudio Lozano también calculó la merma del poder adquisitivo acumulada desde que asumió Mauricio Macri. La reducción en esos tres años asciende a 117.581 pesos.
 
En comparación con esas pérdidas, el bono de $5.000 tiene el efecto de una aspirina para un enfermo grave. Compensa menos del 10% del perjuicio de 2018 y equivale a menos del 5% de lo que se les esfumó desde diciembre de 2015.

16-11-2018 / 09:11
Ayer quedó en claro, una vez más, el fracaso de la política económica neoliberal de Mauricio Macri. El índice de precios al consumidor del Indec registró en octubre un alza del 5,4% a nivel nacional, empujado por alimentos y bebidas, las tarifas del gas, el transporte y las prepagas. En la comparación anual, la inflación de octubre se ubica en el 45,9%.
 
En diez meses, la inflación asciende al 39,5% y puntualmente los rubros esenciales de la canasta básica muestran en promedio un incremento del 43,7%, cuya contracara es el grave deterioro del poder adquisitivo de los sectores trabajadores y jubilados.
 
El año cerraría con una inflación del orden del 48%, la más alta desde 1991, y se calcula que el año que viene, si las variables financieras no se vuelven a disparar, la inflación no bajaría de del 30%. Los números de inflación se dan en el marco de una dura caída de la producción, inversión y empleo, tasas de interés siderales y aumento record de la deuda externa, de la pobreza y la indigencia.
 
Los precios en el promedio de toda la economía se multiplicaron por 2,5 en apenas tres años de gestión Cambiemos, lo cual está bastante alejado del slogan de campaña de Macri acerca de que "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema". Una mentira más para engañar a los votantes y llegar al poder.
 
El Gobierno preparó los ingredientes para el caldo ideal de inflación: brutal devaluación, violenta suba de tarifas y tasas de interés siderales. Así, en octubre los precios de alimentos y bebidas avanzaron un 5,9% a nivel nacional, acumulan un 43,7 en diez meses y el 46,4% en la comparación interanual. El traslado de la suba del dólar de fines de agosto y septiembre a bienes de consumo masivo, como por ejemplo la harina y panificados, aceites, carnes y lácteos, fue letal.
 
Según los datos del Indec, en el último año el kilo de pan francés subió un 84% y los fideos guiseros lo hicieron en un 80%, ambos empujados por la harina, que avanzó un 173%. El arroz subió un 66% y el aceite de girasol lo hizo en un 79%. Entre los lácteos, la leche en sachet subió un 40% y el queso cremoso, un 31%. La sal fina creció un 60%.
 
Los incrementos de precios de alimentos y bebidas, el colectivo, tren y subte, naftas y los servicios esenciales para el funcionamiento del hogar fue muy fuerte en el último año, lo cual, conjugado con un escenario de caída del empleo, paritarias a la baja, recorte de horas extra, suspensiones, caída del poder adquisitivo de jubilaciones y asignaciones familiares, configura un delicado escenario social.
 
Los creadores de "pobreza cero", "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema", "el segundo semestre", "no vamos a ajustar", " se viene la lluvia de inversiones"... ahora dicen que "después de la próxima cosecha todo va a cambiar"  y "en noviembre la inflación se va a reducir a menos del 3 % mensual". Para diciembre frutean con un guarismo similar. Se trata del nivel más elevado desde 2002.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
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