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El clima en Paraná
"Vamos a levantarnos una vez más". Alberto Fernández y Eduardo Duhalde
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Nacionales - 25-10-2018 / 09:10
EMPIEZAN A LLEGAR SEÑALES PREOCUPANTES

El Gobierno de Macri espera del campo más dólares e inversión, pero es una apuesta riesgosa

El Gobierno de Macri espera del campo más dólares e inversión, pero es una apuesta riesgosa
El campo es la gran carta del Gobierno para motorizar la salida de la recesión. Para el macrismo esta campaña todavía puede ser la gran "revancha". Sin embargo, algunos reportes alertan que el camino no será tan fácil. Por las dudas, Macri y los funcionarios miran al cielo para pedir por el clima. Y también a Estados Unidos, para que no pinche más los precios.
En medio del plan de austeridad fiscal, la obra pública viene sacando el pie del acelerador. Sectores industriales, especialmente aquellos orientados al mercado interno, tampoco atraviesan su mejor momento. Incluso ramas de actividad que dependen de la exportación muestran sus altibajos, como ocurre con el sector automotor.
 
Así, en momentos en que organismos multilaterales como el FMI prevén una caída del PBI del 2,6% para este año y de 1,6% para 2019, el macrismo apuesta a pleno por el agro para que vuelva a asumir el rol de "locomotora" de la economía.
 
Cuando al campo le va bien, su efecto derrame sobre las economías regionales y entramados industriales es notable. De hecho, un relevamiento de la Bolsa de Rosario preveía tiempo atrás que el campo iba a invertir la friolera u$s10.000 millones en la campaña agrícola 2018-2019.
 
Maquinaria agrícola, servicios logísticos, silobolsas, agroinsumos y hasta pick-ups son algunos de los rubros que siempre se ven impulsados cuando la cosecha es buena y los altos precios acompañan.
 
Claro que la esperanza de un nuevo boom sojero por parte del macrismo no está relacionada únicamente con la necesidad de darle empuje a una economía ahogada por la inflación, los bajos niveles de inversión y un pobre comportamiento del consumo; el interés también está basado en el importante flujo de dólares.
 
En general, la proyección para la campaña 2018-2019 luce alentadora, pero hay una serie de variables sensibles que empiezan a preocupar y que están siendo monitoreadas día a día:
 
-Clima: la falta de lluvias en áreas estratégicas de la zona núcleo, que aporta los mayores rindes, sumado a algunos frentes fríos en momentos clave de la siembra, están afectando a algunos cultivos.
 
-Producción: como consecuencia de esto, se vienen recortando las hectáreas plantadas con trigo y ya se está registrando un retraso de la campaña maicera. Si bien no se pone en tela de juicio que será una campaña con un buen volumen, analistas anticipan que la cifra sería ser menor a la prevista.
 
-Costos y rentabilidad: productores alertan que los costos se dispararon, no sólo por la devaluación, sino porque también los fertilizantes sufrieron un incremento de precios medido en divisas.
 
-Precios de los granos: con altibajos, el valor de la soja se movieron en un rally descendente desde marzo: tras llegar a cotizar a u$s392 la tonelada, actualmente se ubica en los u$s315, casi 20% menos.
 
-Incertidumbre: fondos agrícolas vienen alertando que, debido a que se inicia la carrera electoral, los inversores están más reacios a anclar su capital en una actividad a la que le podrían cambiar las reglas de juego si sobreviene una derrota del oficialismo.
 
En definitiva, para el macrismo esta campaña todavía puede ser la gran "revancha". Pero por las dudas, los funcionarios miran al cielo para pedir por el clima. Y también a Estados Unidos, para que no pinche más los precios.

 
En el Banco Central miran con buenos ojos el nivel de ajuste de las cuentas externas, propiciado por la suba del dólar. Y si bien el año próximo está pactado el ingreso de más de u$s25.000 millones en concepto de préstamos del FMI y otros organismos, el Gobierno va por más: el flujo de divisas "cosecha 2019" que provenga de la liquidación del agro tendrá un papel decisivo en la recta hacia los comicios.
 
A esto se suma el aporte a nivel retenciones, tras el brusco cambio de dirección por parte del macrismo, que decidió "repartir" un poco con el sector rural el esfuerzo para cerrar el déficit fiscal.
 
 
¿Estará el campo "a la altura"?
 
Más allá del malestar que hubo entre las cúpulas de las organizaciones rurales por la amenaza de una mayor presión impositiva, tranqueras adentro, productores y responsables de pooles de siembra se enfrentan a una situación ambigua.
 
 
Preocupación en la zona núcleo
 
El trigo, sin dudas, luce como el cultivo más amenazado por la situación climática. El combo conformado por escasez de lluvias, heladas y granizo, derivó en que la Bolsa de Rosario haya recortado en 2 millones de toneladas la producción prevista, lo que equivale a un 10% menos que lo que se proyectaba hace apenas dos meses.
 
"Han quedado atrás las posibilidades de alcanzar las 21 millones de toneladas trigueras que se preveían", a raíz de la sequía que domina en gran parte del oeste y centro de la región pampeana, advirtió la entidad.
 
"Las pérdidas por los lotes que empiezan a dejarse de lado por la falta de agua y el efecto de las bajas temperaturas ya suman 190.000 hectáras", marcaron.
 
En tanto, el consultor Salvador Di Stéfano, especializado en agronegocios, planteó un escenario más pesimista: "La cosecha de trigo sufrió muchos recortes y sumatoria de problemas. Hay que ponerse contentos si llegamos a las 18 millones de toneladas".
 
En paralelo, desde la BCR señalaron que la campaña de maíz, que está en pleno desarrollo, "se sigue atrasando y aumenta la incertidumbre".
 
La intención de siembra contempla cubrir unas 6,6 millones de hectáreas. Sin embargo, "la falta de agua pone en duda la concreción final de esa cifra", alertaron.
 
Así las cosas, "el área de siembra maicera, que prometía ser la más importante de todos los tiempos, ahora se tambalea en la cuerda floja", advirtieron desde la entidad rosarina.
 
Di Stéfano coincidió en señalar que "el maíz de primera no se está sembrando en muchas zonas. No va a haber una súper cosecha de este cultivo, justo cuando los stocks están cayendo en el mundo".
 
Y, por si faltara un condimento extra, agregó que "la retención le quita una gran rentabilidad a este producto".
 
 
Soja: incertidumbre por el precio
  
La expectativa está entonces en la soja: se prevé una producción de 53 millones de toneladas, un número positivo, de no mediar inconvenientes climáticos. Además, la proyección viene en franco aumento de la mano de ruralistas que están abandonando el maíz, debido a los mayores costos.
 
"La soja podría incrementar el área a sembrarse, por los problemas con el maíz. La gran dificultad es que Estados Unidos viene con una cosecha récord", estimó Di Stéfano, quien agregó que si esto ocurre y en Brasil la campaña marcha bien, habrá un sobrestock que presionará a la baja sobre los precios.
 
Por lo pronto, la tonelada de porotos hoy cotiza a unos u$s312, un 20% por debajo del último pico, registrado a comienzos de marzo, al tiempo que resulta casi 30% menor que el nivel de mediados de 2016.
 
Pero no es el único cultivo que está sufriendo magras cotizaciones. Por el contrario, este flagelo afecta a todo el complejo agrícola.
 
Para Gustavo López, director de la consultora AgriTrend, "no podemos decir que los precios son muy buenos o excelentes. Si promediamos el valor de todos los granos y subproductos, como harina y aceite, obtenemos un promedio de u$s305 por tonelada, es una cifra bastante baja respecto de los últimos diez años, principalmente por una soja que hoy está sufriendo la incertidumbre por el conflicto entre China y los Estados Unidos". En la última década, el valor promedio de exportación fue de u$s385 por tonelada. Es decir que hoy se ubica u$s80 por debajo.
 
Cabe destacar que el último récord de precios -que benefició al gobierno de Cristina Kirchner- se dio en el período 2011-2012: en ese entonces, el precio por tonelada de granos, harina y aceites puesta en barcos equivalía a u$s464, nada menos que un 52% por encima de la cifra actual.
 
 
Costos y rentabilidad, en la mira
  
Otro gran foco de incertidumbre está vinculado con las débiles espaldas que, en general, tienen los productores tras los problemas que dejó la sequía y que ahora deben enfrentar tasas de interés por las nubes.
 
"El que tiene que salir a buscar financiamiento bancario o de proveedores está muy, muy complicado. Este nivel de interés terminará comiéndose una buena parte de la rentabilidad. Por eso, el que alquila campo en una zona promedio y necesita efectivo para arrancar, está corriendo el riesgo de terminar cambiando la plata cuando finalice la campaña", planteó Guillermo Villagra, director de la consultora OpenAgro.
 
El problema en años así, en los que hay poca espalda financiera y el costo del dinero es elevado, es que termina recortándose el nivel de inversión: "Es típico que los productores, al no poder fondearse, apliquen un paquete tecnológico menor. Entonces fertilizan menos o no usan semillas de última generación. Esto va a pegar en los rindes y puede sentirse mucho en el resultado final del maíz, que es el cultivo más sensible", afirmó el experto.
 
La razón, en parte, según Villagra, "es que hubo insumos clave se encarecieron mucho en dólares: por ejemplo, la urea granulada, fundamental para el maíz, hoy vale u$s500 la tonelada, cuando el año pasado costaba unos u$370. Esto es un 35% más en divisas".
 
Lo mismo pasó con el fósforo, otro fertilizante que se aplica apenas arranca la siembra: "De los u$s450 que costaba la tonelada hoy se están pidiendo u$s600, un 27% más. A lo que hay que sumar, lógicamente, el impacto de la devaluación", explicó el experto.
 
¿Y cómo queda la rentabilidad? Según Villagra, en una zona núcleo con muy buenos rendimientos; con una baja necesidad de financiamiento, menor al 30% sobre los gastos totales para cubrir toda la siembra; y de no mediar grandes sorpresas climáticas, entonces un productor en un planteo de mediana escala podrá aspirar a sacar un retorno del 20% en pesos, descontada la inflación y post pago de impuestos.
 
La cifra resulta interesante, considerando que un plazo fijo hoy está rindiendo un 47%, a lo que hay que restarle la evolución del índice de precios, estimado hoy en un rango cercano al 45% anual.
 
El problema, advirtió Villagra, es que este año la apuesta luce arriesgada: los precios de los granos en dólares no dan señales de firmeza y el factor climático hoy muestra algunas señales de incertidumbre. De modo que cualquier alteración sobre algunas de estas variables terminará achicando esa cifra.
 
 
¿Habrá cosecha récord?
  
Tras las últimas complicaciones climáticas, las visiones se van dividiendo. Por lo pronto, analistas como Di Stéfano plantean que el verano no vendrá tan cargado de billetes verdes como se preveía, de modo que adelanta un verano menos holgado a nivel divisas que el que esperaba el macrismo.
 
"No habrá cosecha récord, y el oxígeno de dólares que el Gobierno espera en enero por el trigo será muy escaso. Hay vendida en los mercados de futuros 7 millones de toneladas, y muchos de los que cosechen van a tratar de retener para comercializar recién en marzo, o más adelante", advirtió el experto.
 
López, en tanto, es de los que ve el vaso medio lleno: "Es verdad que se fue recortando un poco el área, pero vamos a estar mejor que el último ciclo, cuando por la sequía se perdieron 20 millones de toneladas. Es más, se prevé que la campaña terminará con 30 millones de toneladas por encima de la anterior".
 
En septiembre, durante el Tercer Congreso de Perspectivas Agrícolas, organizado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), se planteó que el incremento del Producto Bruto Agrícola equivaldría a u$s7.600 millones. Es una buena cifra. Sin embargo, esto fue antes del importante recorte que sufrió la proyección para el trigo.
 
Por Juan Diego Wasilevsky
 
Fuente: iProfesional
 

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07-12-2019 / 09:12
En una conferencia de prensa, el presidente electo Alberto Fernández presentó a su Gabinete de Ministros que lo acompañará en la administración del país a partir del 10 de diciembre. Con pocas sorpresas, el ex Jefe de Gabinete aseguró que su equipo de trabajo "refleja la unidad sobre la que se construyó el Frente de Todos".
 
"Es la tercera vez que participo de la confección de un gabinete nacional y estoy muy contento con el resultado que hemos logrado. A todos los conozco, sé de la calidad moral y la calidad técnica de los que me acompañan", agregó Fernández.
 
En esa línea, dijo que el Frente de Todos "se constituyó sobre la base de la unidad, y como tuve una preocupación porque se unifiquen los bloques en el Congreso, para que expresemos esa vocación de unidad, quise que esa unidad esté reflejada en el Gabinete".
 
En un contexto de fuerte expectativa, Alberto armó un gabinete típico de una coalición como es el Frente de Todos. Un gabinete numeroso, con espacio para todos los sectores, todas las generaciones y todas las urgencias. Así sucede por ejemplo con la configuración del área económica, con Martín Guzmán como futuro negociador de la deuda, Matías Kulfas en Producción y Luis Basterra en Agricultura a cargo, dijo AF, de obtener divisas y convivir en paz con los hombres de campo.
 
Pasa lo mismo con las cuestiones sociales, con Daniel Arroyo en el ministerio específico y una fuerte presencia de Victoria Tolosa Paz en la cabeza del Plan Argentina contra el Hambre. El decano del área social será Ginés González García, el único mayor de 70 y compañero de gabinete de Fernández en tiempos de Néstor Kirchner. Elizabeth Gómez Alcorta, a cargo del nuevo ministerio de la Igualdad, es un símbolo. El presidente electo no lo dijo pero ni falta que hace: es la abogada de Milagro Sala.
 
A Wado de Pedro, futuro ministro del Interior, lo llamó Wadito. Otro símbolo, y no solo por su pertenencia a La Cámpora sino porque, dijo, "siente la política como yo, basada en el diálogo". Entre tantos anuncios quedó un misterio. Fernández dijo que ya tiene la persona para la Agencia Federal de Inteligencia pero que antes debe terminar de ver el cómo. O sea que habrá reestructuración.
 
Con sus amigos Marcela Losardo en Justicia, Santiago Cafiero en Jefatura de Gabinete y Claudio Moroni en Trabajo, Alberto se aseguró que los tres sean prolongaciones de sí mismo. A Cafiero lo presentó directamente como "mi alter ego".
 
Después de presentar su Gabinete completo, Alberto concluyó que "todos aceptaron el desafío" de sacar el país adelante y convocó a impulsar "la epopeya de hacer otro país" porque el futuro Gobierno tendrá "la oportunidad de ingresar a la función pública para protagonizar un momento único de cambio".
 
La Opinión Popular

07-12-2019 / 07:12
Fue patético el jueves el esfuerzo de Mauricio Macri para disipar en una nube de falsedades el 41 por ciento de pobreza que deja, el ahínco para hacer que la clase media olvide la calidad de vida que perdió, para que nadie repare en la manipulación de jueces y fiscales para perseguir a opositores, o la persecución y encarcelamiento de dueños de medios críticos.
 
El país que deja este personaje es lamentable y representa el fracaso de una elite empresaria que se autoproclamó "el mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Habló de transparencia y corrupción el presidente al que investigadores alemanes le descubrieron más de 40 cuentas offshore de las que se utilizan para lavar o evadir, el mismo que trató de hacer desaparecer las deudas multimillonarias de sus empresas con el Estado y que está acusado de haber realizado negociados con sus aerolíneas, autopistas y empresas de energía.
 
El estilo de Macri ha sido acusar a sus adversarios de cometer las cosas que en realidad hace él. Por ejemplo, un gran lavador al que se le descubren cuentas offshore pondría en el organismo encargado de perseguir el lavado y la evasión, a abogados que hayan defendido a evasores.
 
Oh, casualidad, Macri puso al frente de la UIF a dos abogados del banco HSBC, al que la justicia francesa le descubrió, entre otras, cuatro mil cuentas no declaradas de argentinos en su filial de Suiza. Es la República Macrista S.A.
 
Hizo siempre lo contrario de lo que dijo. Habló de independencia de la Justicia y tuvo una mesa judicial para apretar y manipular jueces y fiscales. Habló de inserción en el mundo y lo que hizo fue que el mundo se insertara en el país y destruyera la economía al levantar las barreras a la importación.
 
El caradura dijo que mejoró la educación, cuando bajó más del 30 por ciento el presupuesto, no construyó escuelas y dejó a las que había con goteras, grietas en las paredes, sin calefacción ni electricidad, techos que se derrumban, garrafas que explotan, además de suspender la distribución de computadoras entre los chicos. Y mostró unos numeritos en que los pibes aumentaron 10 puntos la comprensión de textos.
 
Mostrar esos numeritos fue un acto de crueldad cuando la mayoría de los chicos que van a la escuela están bajo la línea de pobreza o sufren hambre. 68%, 74, menos 82 o lo que sea, la matemática de Macri es puro invento si los chicos tienen hambre. Fue una bajeza.
 
Macri reivindicó que ahora exportan energía. Porque esa energía ya no se utiliza en el país que deja Macri con una industria raquítica que funciona en muchos casos con menos del 50 por ciento de su capacidad instalada. Sobra energía porque la industria consume menos. Una familia de 4 que vive con lo justo tendrá de sobra si se mueren 2.

06-12-2019 / 09:12
La pobreza trepó al 40,8% de la población y afecta a 16 millones de personas. También aumentó la indigencia, que saltó al 8,9% de la población, es decir, 3,6 millones de personas. En ambos casos se trata de los registros más altos de la década, según se desprende del último informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), correspondiente al tercer trimestre de 2019.
 
Hace 4 años, la tasa de pobreza era del 28,5%, con 11 millones de afectados, por lo que en la gestión Cambiemos la pobreza se incrementó en 12 puntos porcentuales y 5 millones de personas. La disparada es mayor en el caso de la indigencia, que casi se duplicó, dado que en 2015 era del 4,5%.
 
"Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", según detalla la UCA. Las cifras trascienden a 5 días del final del gobierno de Macri, que había pedido que se evaluara su gestión por su capacidad o no de reducir la pobreza.
 
La pobreza afecta con más intensidad en los niños y adolescentes de 0 a 17 años, ya que asciende al 59,5% de la población. Esto es, aproximadamente 7 millones de niños en hogares pobres. Hace dos años, antes de la crisis financiera, esa cifra era del 44%. "Una vez más, las estimaciones reflejan la persistente infantilización de la pobreza en la Argentina urbana", detalla el informe.
 
En cuanto a la indigencia, la insuficiencia de ingresos para cubrir la canasta básica alimentaria (tasa de indigencia) se encuentra fuertemente asociada al estrato económico-ocupacional del principal sostén del hogar. La indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora informal. En estos casos, alcanza el 22,1% de la población.
 
Además, la indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras a nivel general alcanza al 8,9% para el tercer trimestre 2019, en el grupo de 0 a 17 años asciende a 14,8%. Esto es, hay más de 1,5 millones de niños en hogares indigentes. Hace dos años esa cifra no alcanzaba el 10%.
 
La evolución de los datos muestra que los últimos índices de pobreza e indigencia son los más altos de toda la década. Este deterioro tiene diversas causas: la retracción del mercado interno y de las capacidades productivas del sector informal tuvo un efecto regresivo en el ingreso de los hogares, por un deterioro en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales.
 
De cara al traspaso de gobierno, un cambio de rumbo estructural no solo necesita inversiones e impulso a las exportaciones, sino políticas públicas que sean redistributivas y busquen el desarrollo hacia el mercado interno y el sector informal. "La economía vinculada al sector externo no derrama hacia los sectores menos dinámicos", enfatiza.
 
La Opinión Popular

06-12-2019 / 08:12
Termina como empezó. Lejos de la verdad, abrazado al dispositivo de la mentira planificada buscó instalar un insólito balance sobre su gestión. El saldo económico de estos cuatro años desmiente el desvarío de Mauricio Macri de que deja "bases sólidas para empezar un ciclo de crecimiento". Más inflación, más desempleo, más deuda, FMI, desindustrialización, destrucción del salario real, megadevaluación, más pobreza. Es una herencia pesadísima para Alberto Fernández.
 
Macri construyó en 2015 su campaña para ganar las elecciones con ofertas seductoras a la población, que no cumplió cuando fue gobierno. Durante los cuatro años de gestión se dedicó a prometer un futuro venturoso que, una y otra vez, no llegó. El engaño y la distorsión de la realidad fue su estrategia política preferida. La utiliza hasta el final.
 
El discurso de Macri, a pesar de reconocer algunas "dificultades", celebró lo principal de su desastrosa gestión. Fue realizado por una cadena nacional que siempre demonizó, en otra exhibición de la realidad paralela que maneja, quien, después de cuatro años, culmina como el peor gobierno desde la restauración de la democracia.
 
Un breve balance de la economía neoliberal macrista es fulminante en términos del bienestar general, a saber: El salario real de los trabajadores registrados acumuló una caída del 18,5 %. Las jubilaciones perdieron 20 puntos en términos reales en relación a 2015. Según el último informe de la UCA, al tercer trimestre de este año el 32,1% de los hogares y el 40,8% de las personas se encuentran en la pobreza. 

La tasa de inflación del último año de la administración macrista será del 50 al 60 % anual. Y la desindustrialización macrista fue una máquina de destruir empleos de calidad. Se perdieron 158.600 puestos de trabajo, desde noviembre de 2015 a septiembre de 2019. Equivalente a la pérdida de 13 de cada 100 empleos del sector en menos de cuatro años.
 
Tres de las cuatros años fueron en recesión. La apertura a las importaciones, los tarifazos, las fuertes devaluaciones, las tasas de interés altísimas y el derrumbe del mercado interno, por el castigo a los ingresos reales de trabajadores y jubilados, determinaron la permanente caída de la actividad. El PIB per cápita disminuirá como mínimo el 11 % durante la economía macrista. En un ciclo vertiginoso de emisión de deuda, en pesos y en dólares, en los mercados local e internacional, en apenas dos años, la economía macrista terminó en un nuevo default.
 
La pieza de marketing, en una cadena nacional, no modificará que este saldo, independientemente de eslóganes, mentiras y distorsiones expuestos por Macri en su despedida, sea recordado como una de las crisis más devastadoras de la economía argentina moderna.
 
La Opinión Popular

05-12-2019 / 08:12
Mauricio Macri no cumplió prácticamente nada de lo que prometió, y así lo dejó ver un trabajo periodístico realizado por Chequeado en el que detallan que el presidente saliente incumplió un 90% de las cosas que anunció durante su campaña de 2015.
 
Así las cosas, Macri fue entonces uno de los presidentes que más prometió pero que menos cumplió, cosa que se reflejó en las urnas el 27 de octubre, cuando la gente, al darse cuenta que lo que predicaba no iba en sintonía con lo que practicaba, lo sacaron con votos de la Casa Rosada.
 
A pocos días que Macri deje la presidencia de la Argentina un trabajo de periodismo de datos e investigación reveló que el saliente mandatario nacional solo cumplió con 2 de sus 20 promesas que anunció en su campaña para ser presidente en 2015. La lista completa de las promesas chequeadas y sus resultados:
 
1. Los trabajadores no van a pagar impuesto a las ganancias. Incumplida
2. Construir 3000 jardines de infantes. Incumplida
3. Crear el Plan Primer Empleo. Incumplida
4. Extender la Asignación e incluir a los hijos de monotributistas. Cumplida
5. Crear trabajo, cuidando los que tenemos. Incumplida
6. Lanzar el Plan Belgrano, con US$16 mil millones de inversión en infraestructura para el Norte del país. Incumplida con avances
7. Enfrentar al narcotráfico. Incumplida con avances
8. Lograr una Argentina con Pobreza Cero. Incumplida
9. Crear una Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado. Incumplida con avances
10. Crear centros de primera infancia y centros CONIN por todo el país. Incumplida con avances
11. Bajar la inflación a un dígito. Incumplida
12. Generar un millón de créditos hipotecarios a treinta años. Incumplida
13. Poner en marcha el plan de infraestructura más importante de la historia. Incumplida con avances
14. Instalar radares y escáners. Incumplida con avances
15. Crear una policía judicial. Incumplida
16. Crear centros de tratamiento integral de las adicciones. Incumplida con avances
17. Implementar la computadora en primer grado. Incumplida con avances
18. Implementar un sistema electoral más transparente, con boleta electrónica. Incumplida
19. Profesionalizar las fuerzas policiales. Incumplida con avances
20. Impulsar la ley del arrepentido. Cumplida

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