Garavano, anticipó en su cuenta de Twitter que pospondrá la presentación para "distender" la situación, y que el episodio de la mañana fue "una broma".
 
Lo real es que Lilita causó una crisis política importante al interior de la alianza antiperonista Cambiemos con sus acusaciones contra Garavano. Sus declaraciones de que hizo "una broma" muestran que no se puede tomar con seriedad nada de lo que dice.
 
Sin embargo, la "broma" no parece haber terminado. A minutos de haber emitido el tuit en el que hacía esa afirmación, lanzó otro donde aclaraba que solo iba a posponer el pedido de juicio político contra Garavano.
 
Si la diputada pretende "distender" no lo estaría logrando. Lo que se confirma con sus declaraciones es la poca seriedad de la referente cambietista. La auto denominada "guardiana moral" de la república vuelve a mostrar que es un verdadero mamarracho, una persona que se comporta de forma ridícula, generalmente para hacer reír a la oposición.
 
La Opinión Popular
'/> Mamarracho: ahora Carrió dice que su pedido para remover a Garavano "era una broma" / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  19:56  |  Martes 16 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Pocas veces he visto un gobierno con tanta capacidad de destrucción como éste gobierno de derecha de Macri”. Jorge Busti, ex Gobernador de Entre Ríos
Recomendar Imprimir
Nacionales - 12-10-2018 / 09:10
EN MEDIO DE LA TENSIÓN, APENAS UN “BESITO” ENTRE MAURI Y LILITA

Mamarracho: ahora Carrió dice que su pedido para remover a Garavano "era una broma"

Mamarracho: ahora Carrió dice que su pedido para remover a Garavano
No se entiende muy bien los “chistes” de la diputada Elisa Carrió. Por la mañana de este jueves desafió al Presidente, y horas después le bajó el tono a la interna en Cambiemos y aseguró que sus declaraciones se trataron "de una broma". Esto, en referencia a los dichos de Lilita en el que además de asegurar que pediría el juicio político del ministro Germán Garavano, dijo "me amigaré con el Presidente cuando me saque a Garavano". Por ahora, Carrió arrugó y el Gobierno "logró" calmar a una de las fieras, pero le queda la oposición, que sigue presionando cada vez con más fuerza. Carrió encontró el límite a sus acciones destempladas. Tensó la relación interna de la coalición gobernante y tuvo que recular cuando observó que Macri esta vez no le dio espacio. Es delirante el juego de Carrió, de reclamar a los gritos como si se tratara de caprichos, que dan cuenta del poco espacio político que tiene en la toma real de decisiones.
Faltó que se taparan la nariz. Apenas "un besito", de cortesía, frío como estos días de primavera, fue todo lo que recibió Elisa Carrió de Mauricio Macri. "El Presidente solo me dio un beso seco", dijo la diputada al cabo de un cónclave en el que hubo pocas miradas, todas fulminantes, y la tensión trascendió a través de las cámaras.
 
En la presentación de "Argentina Trabaja" en el CCK, a la diputada se la relegó más allá de las primeras filas, pero cuando tomó el micrófono atizó el fuego: "No importan hermanos, primos, parientes, presidente ni ex presidente", dijo en un momento, en lo que pareció una clara alusión a las causas en las que aparece involucrada la familia presidencial, integrantes de la Patria contratista como Franco Macri o el primo del Presidente, Ángelo Calcaterra.
 
Las afirmaciones de la diputada nacional fueron contestadas por el gobierno nacional, a través de declaraciones de la ministra Carolina Stanley (Desarrollo Social) y Alejandro Finocchiaro (Educación). Los funcionarios del Gabinete nacional pidieron que "nadie condicione" al presidente.
 
Hacia la tarde, acaso un sobre con la lista de 'gente de ella' que se quedaría en la calle o un llamado del Presidente, que necesita maquillar su imagen cuanto antes, logró que la líder de la Coalición Cívica echara agua al fuego. Pues, si bien confirmó que pedirá el juicio político de Garavano, anticipó en su cuenta de Twitter que pospondrá la presentación para "distender" la situación, y que el episodio de la mañana fue "una broma".
 
Lo real es que Lilita causó una crisis política importante al interior de la alianza antiperonista Cambiemos con sus acusaciones contra Garavano. Sus declaraciones de que hizo "una broma" muestran que no se puede tomar con seriedad nada de lo que dice.
 
Sin embargo, la "broma" no parece haber terminado. A minutos de haber emitido el tuit en el que hacía esa afirmación, lanzó otro donde aclaraba que solo iba a posponer el pedido de juicio político contra Garavano.
 
Si la diputada pretende "distender" no lo estaría logrando. Lo que se confirma con sus declaraciones es la poca seriedad de la referente cambietista. La auto denominada "guardiana moral" de la república vuelve a mostrar que es un verdadero mamarracho, una persona que se comporta de forma ridícula, generalmente para hacer reír a la oposición.
 
La Opinión Popular

 
LA INTERNA DE CAMBIEMOS EN EL CENTRO DE LA ESCENA
 
Good show
 
Se suponía que podía ser el acto de reencuentro y reconciliación entre Elisa Carrió y Mauricio Macri. No lo fue. Tras un saludo frío, la aliada cívica dijo: "Me voy a amigar con el presidente cuando me lo saque a Garavano".
 
Macri envió a sus ministros a responderle. "Desde el primer minuto de su mandato, Macri ha luchado contra la impunidad y la corrupción. Y nadie debe condicionar al presidente", sostuvo el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro.
 
Luego Carrió salió a afirmar que era todo un chiste y anunció que postergaba unos días el pedido de destitución contra el ministro de Justicia. Pero el pedido de juicio político tiene pensado presentarlo, de eso no dejó dudas.
 
La disputa entre Macri y Carrió comenzó a escalar cuando ella cuestionó los dichos del ministro de Justicia -que se refirió a la inconveniencia de las prisiones preventivas extensas y dijo que no era bueno para un país que se pidiera detener a un ex presidente-, y siguió en ascenso cuando Carrió denunció que se desplazaba a tres funcionarios de la AFIP para evitar una investigación contra el primo del presidente, Angelo Calcaterra. Esto último fue resuelto rápidamente: dos de esos funcionarios fueron confirmados en sus cargos y a uno lo pusieron frente a una unidad anticorrupción.
 
No obstante, la situación con Garavano y la disputa para avanzar con la prisión de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue sin saldarse en la coalición oficial. Si hacía falta una prueba, se vio ayer en un acto en el CCK en el que se presentaba el programa "Argentina Exporta", que volvió a mostrar juntos a Carrió y Macri.
 
En rigor, solo intercambiaron un saludo gélido. Y luego la aliada volvió a reclamarle que lo eche a Garavano, lo que fue seguido por aplausos de algunos de los presentes en el acto oficial. "Voy a pedirle el juicio político", insistió. "Pero no rompo Cambiemos, porque yo lo inventé", lanzó.
 
"Nunca tuve problemas con (Raúl) Alfonsín, porque sabía que había cosas que no negociaba. Y Mauricio sabe que hay cosas que no negocio", remarcó Carrió. Sin embargo, aseguró que pese al "besito seco" que recibió del presidente, "ya se van a resolver las cosas". "Ya voy a hablar. Yo no estoy fuera de Cambiemos pero hay que tensar para resolver algunas cosas", indicó.
 
Durante su mensaje en la presentación, Carrió dio pistas acerca de lo que hablaba cuando remarcó que la lucha contra la corrupción incluye a "hermanos, primos, parientes, presidentes o ex presidentes". Las alusiones a Macri resultaron obvias.
 
Con todo, agregó que "es el Presidente y tiene el derecho de dirigir el país como crea. Yo soy parlamentaria, no discuto liderazgos". Tuvo incluso un momento para dedicarle a la marcha atrás en el extra en las tarifas del gas: "Gracias a Dios derogamos ese horror".
 
En vistas del escándalo posterior, Carrió resolvió esperar unos días para presentar el pedido de juicio político. En su entorno indicaron que hizo el gesto "para descomprimir". En el escrito -al que tuvo acceso este diario- advierte que no lo acusa "por dichos, sino por hechos". "Germán Garavano no ha hecho más que actuar en contra los principios rectores de Cambiemos que son los que debe guiar sus actos como titular de la cartera de Justicia", sentenció la aliada cívica.
 
Entre las causales de remoción incluyó la frase sobre los ex presidentes, pero también la incorporación como asesora de la ex procuradora bonaerense María del Carmen Falbo. "Tuvo que retirarse de su cargo ante la inminencia de su destitución por mal desempeño y comisión de delitos en el ejercicio de sus funciones, relacionados con el encubrimiento de crímenes vinculados al narcotráfico", afirmó Carrió.
 
También lo cuestiona por el manejo de la Unidad AMIA, una cuestión por la cual Garavano tiene una denuncia penal de su ex titular, el radical Mario Cimadevilla. Además, lo acusó de "acomodar" jueces federales y del fuero contencioso administrativo.
 
 
Beso y condiciones
 
Luego del "beso seco", Macri optó por aludir a la disputa con Carrió en dos momentos de su discurso. El primero fue cuando el ex presidente -que antes fue un empresario con una extensa trayectoria en la obra pública- les dijo a los otros empresarios: "No más bolsos, no más cosas raras. Lo que queremos es ser parte todos orgullosos de una Argentina que progresa".
 
La segunda fue una breve alusión a su aliada, para ratificar que tienen coincidencias: "La doctora Carrió ha viajado muchísimo por el país y hoy nos acompañó. Todos sentimos que esta es la herramienta: las pymes desarrollando su capacidad de exportación".
 
Las respuestas más directas (y más duras) a la aliada se las dejó a sus ministros que, horas más tarde, dejaron entrever que Macri no se dejará condicionar, ni echará a su ministro. "Desde el primer minuto de su mandato, Macri ha luchado contra la impunidad y la corrupción. Y nadie debe condicionar al presidente de la República", remarcó el ministro de Educación.
 
"No somos una coalición electoral, sino de gobierno. Esta es una coalición amplia, en la que hay personas que provienen de diferentes partidos políticos y en la que se generan debates, lo cual es muy saludable porque recuerden que hasta hace un tiempo el partido que gobernaba no tenía debate: había una palabra que daba una orden", afirmó Finocchiaro, quien de todas formas le pidió a Carrió "hacer propuestas mejores y superadoras".
 
La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, evitó confrontar con Lilita y se limitó a afirmar que "el presidente es el principal motor de la lucha contra la corrupción y la persona que más hecho por la transparencia en nuestro país". "Siempre vamos a intentar zanjar las diferencias que podamos tener. Pero la importancia es que la coalición se mantenga unida y para eso vamos a trabajar", advirtió.
 
Tras la andanada de críticas, Carrió salió a desdecirse: "Yo no le pedí ni le voy a pedir la renuncia del ministro Garavano al presidente. Lo que dije esta mañana fue una broma, no condiciono ni disputo autoridad", tuiteó.
 
No es la primera vez que recurre a esta salida, cuando acusó a los radicales de "misóginos" y dijo que ella los manejaba desde afuera, luego afirmó: "Mis disculpas, es una vieja broma que hago hace 20 años, Cornejo, quizás no la recordás porque estabas en el kirchnerismo".
 
Ayer fue menos cáustica: "Pido disculpas por la forma, pero ratifico lo dicho porque es verdad. Ejerzo mi facultad de diputada de pedir juicio político a los funcionarios establecidos por la Constitución Nacional", ratificó. No obstante, anunció que iba a postergar la presentación del juicio político, que preveían para hoy: "En aras de distender esta situación voy a posponer por unos días la presentación del juicio político que ya hemos elaborado".
 
Por Werner Pertot
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
16-10-2018 / 19:10
16-10-2018 / 08:10
Primero fue la tormenta, el eufemismo utilizado por el presidente Mauricio Macri para hablar de la crisis sin reconocerse como autor de la misma. Después, en medio de la "tempestad", fue pisoteando una a una las banderas con las que prometió enderezar la Argentina.
 
La pobreza cero, por ejemplo, fue uno de los pilares sobre el que descansó su campaña. Pero hoy, más de 12 millones de argentinos viven en la marginalidad, sobreviven a la intemperie, sin un trabajo que le garantice la comida para ellos y sus hijos, sometidos por un Estado que les arroja limosnas para mantenerlos en su condición de pobres.
 
Más de 12 millones de pobres y otros tantos en vías de serlo: la galopante inflación que la alianza Cambiemos prometió bajar, los tarifazos y la devaluación van empujando a cientos de familias hacia el flagelo de quedar fuera del sistema.
 
No las contiene el Estado, que en la crisis echa a sus trabajadores, sella paritarias a la baja, carga sobre ellos el pernicioso impuesto a las Ganancias que Macri prometió eliminar, y no pueden contenerlas las pymes, castigadas por la suba en todos los costos, la asfixia tributaria, tasas de interés siderales que les impiden financiarse, obligándolas a despedir para no bajar sus persianas.
 
Entre tanto, la miseria cotidiana va engendrando más violencia y la inseguridad va descargando su furia sobre la vida de trabajadores inocentes. Desprotegidos, la muerte puede sorprenderlos a plena luz del día, en cualquier lugar, a cualquiera. Aparece entonces otra bandera traicionada: la de la lucha contra el narcotráfico.
 
Entre tantas, hay otra promesa incumplida, terrible y condenatoria: la erradicación de la corrupción, el saqueo y la delincuencia estatal. El cambio, se dijo, era la llegada de la honestidad y la transparencia a una Argentina asaltada por la inmoralidad. La demagogia, solo aseguró la victoria electoral.
 
Pero a poco de asumir Cambiemos, el espanto se hizo carne: el escándalo del Correo, al intentar perdonarle a esa empresa de los Macri su millonaria deuda con el Estado; el nepotismo en la Casa Rosada; los aportantes truchos a la campaña del Presidente y la gobernadora María Eugenia Vidal que lentamente investiga la Justicia.
 
Y la parentela presidencial -padre, primo, hermano de Macri- involucrada en los negociados de la Patria Contratista que algún día deberán escribirse en los "cuadernos de las coimas M". Para configurar un prontuario que le provoca náuseas hasta a Elisa Carrió, quien asegura haber perdido la confianza en Macri.
 
Finalmente, la bicicleta financiera, motor de la devaluación y fuga de capitales con la que tanto ganó cada uno de los funcionarios que pasó por el Banco Central, camaradas del PRO en las finanzas y entidades bancarias que sacan provecho de la crisis. La banca registró ganancias por $26.143 millones en agosto, un 264% más que el año pasado.
 
La Opinión Popular

15-10-2018 / 16:10
15-10-2018 / 10:10
Este fin de semana la gobernadora María Eugenia Vidal le informo al presidente Mauricio Macri, a través de coincidentes trascendidos en los diarios, que hasta acá llego el amor. Se la puede acusar de demora, no de traición. Vidal pasó a ser víctima propiciatoria en la pirámide azteca del ajuste acordado con el FMI.
 
A principios de este año el ministro Nicolás Dujovne le impidió cerrar la paritaria docente apenas por arriba del 20 por ciento más cláusula gatillo. "Es 15 por ciento sin gatillo", fue la orden fulminante que recibió Federico Salvai, mano derecha de la gobernadora.
 
Luego vino la primera devaluación y el 25 por ciento que pedía Baradel casi sonaba tímido. Pero la inflexibilidad del ministro continuó. Después voló todo por el aire y Vidal terminará el 2018 con más de un mes de paro y probablemente la paritaria sin cerrar. Con este antecedente, nadie sabe en su gobierno como encarar esa negociación crucial en el 2019.
 
"Yo no manejo la macroeconomía", mastica Vidal. Aunque bien mirado el error no fue la indicación de Dujovne, sino su mansedumbre para aceptarla. Es una líder electa, no una funcionaria del Presidente. Pero, Macri dejó correr la denuncia por aportes ilegales contra Vidal e impuso a la provincia el grueso del ajuste.
 
Lo que había decidido -un acuerdo realista con los docentes- era prudente y hubiera ahorrado a los chicos de la provincia un año caótico. Para que se entienda, lo que hizo crisis en Vidal es el modelo de mejor alumna. Las leonas son cualquier cosa, menos buenas alumnas.
 
Entró por el aro y ahora se da cuenta que la política es algo más que hacer lo que quiere Mauricio. Su parábola no es la de colegiala ejemplar que se vuelve estrella del Punk Rock y toma por asalto la dirección del colegio.
 
Vidal se dio cuenta que pasó de niña minada de Macri a gobernadora del distrito que deberá cargar con el grueso del ajuste. En esa decepción se mezcla lo electoral: Un sector muy preciso del establishment la quiere de candidata a presidente.

15-10-2018 / 09:10
El 33º Encuentro de Mujeres realizó su marcha en Trelew, que vibró con una multitud de treinta cuadras (de calles anchas similares a una avenida) que transitó, con cantos y reivindicaciones, en un evento inédito en el lugar.
 
En escuelas, salones de usos múltiples (SUM) y sindicatos se alojaron 29.500 mujeres. Además, se abrió un Facebook solidario para alojamientos compartidos o en casas de familias y toda la disponibilidad hotelera o turística tenía carteles de camas agotadas.
 
La Gendarmería reviso micros y hubo treinta unidades que no dejaron avanzar en Bahía Blanca. Además, hubo pedreadas contra escuelas en las que se alojaban integrantes del Encuentro de Mujeres. Las piedras, en algunos casos, fueron arrojadas por niños y niñas. Pero no se trató de una travesura, sino de una manipulación hacia la infancia que podría provenir de sectores religiosos.
 
Por eso, el canto de la marcha surge como una victoria: "Qué momento, que momento, a pesar de todo, les hicimos el Encuentro". Las intimidaciones no terminaron ahí. Al final de la marcha, un grupo de manifestantes repudiaron a la Iglesia que estaba vallada y custodiado por uniformados con máscaras para tirar gases en el centro de Trelew.
 
El rechazo a la complicidad de la Iglesia católica con la dictadura y la participación y encubrimiento a los curas abusadores se expresaron en cantos. Al cierre, las fuerzas de seguridad tiraron gases lacrimógenos y balas de goma. Se produjeron incidentes en la Municipalidad y la Iglesia. Hubo detenciones.
 
Sin duda, la columna de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito fue una de las más numerosas. Y el reclamo, la gran consigna del feminismo en el 2018, fue reafirmado por el Encuentro Nacional de Mujeres.
 
El reclamo por la separación de la Iglesia y el Estado se hizo sentir más fuerte que nunca con pañuelos naranjas que se sumaron al verde de la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito y con cantos y pintadas contra la influencia de las iglesias en los derechos y deseos de las mujeres y cuerpos gestantes.
 
El glitter verde y violeta, con el brillo en el rostro, los ojos, la piel y los cuerpos multiplicados mostró a las mujeres más que nunca, unidas, diversas, plurales, movilizadas y con capacidad de llegar al sur y gritar tan fuerte que el desierto no puede hacer desaparecer el grito.

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar