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Sociedad e Interés General - 08-10-2018 / 20:10
EFEMÉRIDES POPULARES: MADURA EL 17 DE OCTUBRE DE 1945 (Nota I)

El 9 de octubre de 1945, el Coronel Perón renuncia a todos sus cargos

El 9 de octubre de 1945, el Coronel Perón renuncia a todos sus cargos
Perón acompañado por Eva Duarte. La clase trabajadora certeramente identificó su suerte con la del coronel Juan Perón; en quien había encontrado el punto de confluencia de tantas voluntades dispersas, la voz que expresaba sus anhelos, el poder que los realizaría.
Un 09 de octubre como hoy, pero del año 1945, el equilibrio de fuerzas dentro del Ejército se quebró en contra del coronel Juan Perón, éste renun­ció a todos sus cargos y la oligarquía se dispuso a retomar los controles del poder. Hortensio Quijano, ministro del Interior, anunció elecciones generales para el mes de abril de 1946.
 
Pero a la misma hora, a pocos kilómetros de allí -en el campo de deportes del Sindicato de Cerveceros, en Quilmes- se lleva a cabo una reunión de dirigentes y militantes sindicales que certeramente identi­fican su suerte con la de Perón. Deciden visitar al coronel e informarse de lo ocurrido, para trazar la táctica adecuada.
 
Perón, desde la Secretaría de Trabajo, había creado, en sus relaciones con los obreros, las condiciones para expresar sus anhelos y el poder que los realizaría. Una serie de fenómenos sociales que se venían desa­rrollando en el país culminaran en un hecho histórico. Así, comienza a madurar el 17 de octubre.
 
A partir de hoy y hasta el 18 de octubre, relataremos, día por día, los acontecimientos y eventos más importantes acaecidos en octubre de 1945, y que culminarían en el histórico 17.
 
Escribe Blas García

Hernández Arregui y el nacionalismo revolucionario
Blas Garcia
 
El Coronel Perón

El 4 de junio de 1943, militares nacionalistas dirigidos por el General Arturo Rawson desplazan, por medio de un golpe de estado, al presidente oligárquico Ramón S. Castillo, dando fin a la llamada "Década Infame", una época de gobiernos corruptos y tramposos que habían impuesto el llamado fraude patriótico desde el golpe militar de 1930.

Dentro de la Revolución del 43, Perón había generado, con la Secretaria de Trabajo, las condiciones para expresar los anhelos del pueblo y darle cohesión y contenido diferenciado a un movimiento de trabajadores.
 
Conforme crece la influencia de Perón entre los trabajadores, por su activa política social, crece también la resistencia a su figura dentro de los sectores oligárquicos y pro imperialistas.
 
El equilibrio de fuerzas dentro del Ejército, surgido desde la revolución del 4 de junio, se quebró desfavorablemente al Coronel Perón y la oligarquía se dispone a retomar el control del poder.
 
 
Marcha de la democracia
 
El día 19 de septiembre de 1945 se realiza la Marcha de la Constitución y la Libertad. Amplios sectores de clase media confluyen con la clase alta y la oligarquía, concentrándose frente al Congreso.
 
El "Daily Mail", de Londres, sostiene: "Fue una demostración política, pero ni Bond Street podía haber hecho una exhibición tal de modelos y ni aún Mr. Cochran, el conocido empresario teatral, lograría reunir tantas mujeres bonitas para exhibirlasen una mezcla semejante de pasión política y de alegría".
 
Norberto Galasso relata que a la cabeza de la manifestación marchan la derecha y la izquierda del viejo país: "Don Joaquín de Anchorena y Antonio Santamarina contestaban a los aplausos con elegantes galerazos, Rodolfo Ghioldi, Pedro Chiaranti y Ernesto Giudici (todos del PC), con el puño en alto, Alfredo Palacios (PS) con amplios ademanes que no desacomodaban su chambergo".
 
También integran las primeras filas: Manuel Ordoñez, Carlos Saavedra Lamas, Jorge Walter Perkins, Eustaquio Méndez Delfino, Rodolfo Aráoz Alfaro y otros, sumándose, en las cercanías de Plaza Francia, un personaje conocido: el embajador yanqui Spruille Braden.
 
Días después, al partir, Braden declara que no solo ha estado en la parte final de la marcha sino que el personal de la embajada fue dispuesto estratégicamente a lo largo del itinerario. The New York Times sostiene: "250.000 personas se congregaron a favor de la libertad. Multitud record gritó ¡Muera Perón!" 
 
Rodolfo Puiggros afirma que esa marcha constituyó la antesala del golpe: "El plan maquinado por Braden con los 'demócratas' se dividía en tres etapas: primero, un acto en el Luna Park convocado por el Partido Comunista (31/8/45), segundo, la marcha de la Constitución y la Libertad (19/9/45) y tercero, el golpe militar".
 
En la noche de 19, Braden informa, con sumo alborozo: "La concurrencia a la manifestación se ha estimado en doscientas a trescientas mil personas (algunos, creen medio millón) y ha tenido una representatividad genuina, evidenciada por la forma en que se hallaban entremezcladas las clases sociales y los grupos políticos. Tuvo buena organización y autodisciplina... Las dimensiones y naturaleza de la manifestación resultan notables".
 
La embajada norteamericana en La Paz informa, a su vez, que "anoche debió realizarse en Salta una reunión de la que participarían miembros del Ejército que se están poniendo contra Perón. El movimiento está destinado a derrocar al actual régimen, indefectiblemente el 26 de octubre próximo".
 
El día 22, Braden abandona la Argentina, con rumbo a Estados Unidos. El día anterior a su partida -sostiene el agregado cultural de la embajada, Mr. Griffith- Braden sostuvo una conversación con José Peter, el jefe de la organización gremial de los comunistas en los frigoríficos, para discutir la situación obrera.


 
 
Foto: Spruille Braden en la tapa de la revista Time, del 5 de noviembre de 1945 por su campaña contra Perón.

Los primeros días de octubre del '45
 
Norberto Galasso relata que durante los primeros días de octubre se agrava la tensión política opositora, pero la Secretaría de Trabajo continúa con sus medidas avanzadas: la sanción del laudo gastronómico -prohibiéndose la propina por razones de dignidad- implica no sólo un aumento salarial sino la intervención de los delegados gremiales en la información contable de los restaurantes.
 
El 2 de octubre la embajada norteamericana comunica al Departamento de Estado que es "necesario llegar hasta las últimas consecuencias" en su ataque a Perón, si bien conviene evitar "medidas coercitivas si éstas pueden ser reemplazadas, con éxito por la paciencia", quedando aquellas "como última instancia.
 
Mientras, en Campo de Mayo, algunos altos oficiales, tomando como excusa las relaciones sentimentales de Perón con Eva Duarte, descargan su animadversión contra él, originadas, en muchos casos, en la declaración de Guerra a Alemania.
 
Precisamente, en esos días, circula la versión de que la designación de Oscar Nicolini el 5 de octubre, como Director de Correos y Telecomunicaciones, obedece a la presión de Eva Duarte.
 
Esta cuestión opera como detonante en algunos sectores militares, hondamente trabajados ya por la gran prensa, así como por la campaña desarrollada por el embajador yanqui Braden.
 
El 7 de octubre el General Avalos visita a Perón para informarle que el nombramiento de Nicolini ha caído muy mal en Campo de Mayo y que debería ocuparse de que esa designación quede sin efecto. El coronel le contesta que está cansado de imposiciones y que está dispuesto a renunciar.
 
 
El 9 de octubre

El 9 de octubre en la mañana, Avalos cumple su misión. Farrell lo escucha y deciden de común acuerdo una visita a Campo de Mayo para conversar con los jefes sublevados. Perón recibe la propuesta de varios jefes adictos para reprimir a los amotinados, pero se niega.

En Campo de Mayo, Farrell intenta disuadir a los jefes más exaltados, pero no lo consigue. La guarnición mantiene sus exigencias, por lo cual el presidente concluye por ceder.
 
A las 17 y 30 horas, los generales Von der Becke y Pistarini entrevistan a Perón para informarle que Farrell considera conveniente su renuncia. Perón ordena que detenga todo movimiento de tropas y que retornen a sus cuarteles y pide un papel para escribir su renuncia, que la entrega manuscrita para que vean que no le ha temblado el pulso al escribirla.
 
Al mismo tiempo, por documento aparte, el coronel solicita el retiro de la institución. "Al faltarme el apoyo militar, decidí retirarme" dice.
 
La oligarquía apoya a la izquierda

En esa tarde, el gran estanciero y dirigente conservador Antonio Santamarina, visita al Secretario General de Partido Comunista -Victorio Codovilla- en la Penitenciaría, informando, a la salida, a los periodistas del penal: "Le he dicho a Codovilla que de un momento a otro ha de producirse el estallido que aguardamos. Estamos apurados por obtener su libertad porque él puede orientarnos".

En la noche, el ministro del Interior -Dr. Quijano- comunica que el gobierno ha resuelto convocar a elecciones generales para el mes de abril de 1946 y que el coronel Perón ha renunciado a todos sus cargos, pues se había comprometido a dejar sus funciones a partir del momento en que se produjese la convocatoria electoral.
 
Conjuntamente con este comunicado en el que se intenta disfrazar la verdad de lo ocurrido, las radios informan que han renunciado dos jefes militares adictos a Perón -los coroneles Filomeno Velazo y Domingo Molina- a la jefatura y subjefatura de la Policía Federal.
 
Esa misma noche, Perón permanece en su departamento de la calle Posadas en compañía de Evita, Mercante y algunos oficiales que se acercan a pedir información y a brindarle su solidaridad.
 
"Todo esto es cosa del tanito de Villa María (el dirigente radical Amadeo Sabattini) -señala el coronel-. Lo ha enloquecido a Avalos. Le prometió la vicepresidencia y ese irresponsable ha jugado el destino de la revolución".
 
A la misma hora, a pocos kilómetros de allí -en el campo de deportes del Sindicato de Cerveceros, en Quilmes- se lleva a cabo una reunión de dirigentes y militantes sindicales. De esa reunión, sale la designación de varios gremialistas- entre otros, Luis Gay, Alcides Montiel, Ramón Tejada y Juan Pérez- para que visiten al coronel, a la mañana siguiente y se informen de lo ocurrido, para trazar la táctica adecuada. Madura el 17 de octubre.
 
 
Escribe: Blas García 
 
Fuente: Norberto Galasso. Perón - Formación, ascenso, caída (1893 - 1955) editorial Colihue.

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El 9 de octubre de 1945, el Coronel Perón renuncia a todos sus cargos
El coronel Perón (segundo desde la derecha) junto a militares nacionalistas que dirigidos por el General Arturo Rawson desplazan, el 4 de junio de 1943, por medio de un golpe de estado, al presidente oligárquico Ramón S. Castillo, dando fin a la llamada "Década Infame".
12-11-2018 / 07:11
El 12 de noviembre de 1980, exiliado en La Habana (Cuba), muere Rodolfo Puiggrós. Fue un periodista, historiador y político, que en 1947 fue expulsado del Partido Comunista (PC) por su posición de apoyo crítico al peronismo. Fundó entonces del Movimiento Obrero Comunista, que se orientó hacia el nacionalismo popular y se vinculó fuertemente al peronismo, y que se disolvió en 1955, perseguido por la Revolución Libertadora.
 
Desde 1955 a 1961, participó activamente en la Resistencia Peronista. Y de 1955 hasta 1977 fue un intelectual de la izquierda peronista, que mantenía contactos permanentes con el propio Juan Perón y con diversos sectores del Movimiento. 
 
De sus viajes a Córdoba, para darnos conferencias, recuerdo una larga charla en el lobby de su hotel en 1971. Discutíamos sobre  la nueva experiencia chilena de Salvador Allende, apoyado por la Unidad Popular, y el intento de establecer un Estado socialista usando medios legales. En esa oportunidad Puiggrós predijo una analogía con lo que había ocurrido en España, con el gobierno elegido democráticamente del Frente Popular, y que culminó con 30 años de dictadura de Francisco Franco.
 
En 1973, cuando el peronismo retornó al poder, Puiggrós fue nombrado Rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Amigo y consultor de Juan Perón, éste último escribió el único prólogo que existe de sus libros, para El peronismo y sus causas, tomo que forma parte de su obra Historia Crítica de los Partidos Políticos Argentinos.
 
Por Blas García 

12-11-2018 / 07:11
La Guerra de la Triple Alianza o Guerra del Paraguay fue el conflicto militar en el cual la Triple Alianza -una coalición formada por el Uruguay, la Argentina y el Imperio esclavista del Brasil- luchó militarmente contra el Paraguay entre 1864 y 1870, debido al papel preponderante de los intereses del Imperio británico en la región, que financió la Alianza.
 
El conflicto se desencadenó a fines de 1864, cuando el mariscal Solano López, presidente paraguayo, decidió acudir en ayuda del gobierno ejercido por el Partido Blanco del Uruguay, en guerra civil contra el Partido Colorado, apoyado este militarmente por el Brasil.
 
El 12 de noviembre de 1864, en represalia por la invasión brasileña a Uruguay, el gobierno paraguayo se apoderó de un buque mercante brasileño y del gobernador de la provincia brasileña de Mato Grosso, dando inicio a la Guerra y declarándola al día siguiente.
 
Fuera de Buenos Aires y Rosario (donde la prensa hacía fuerte propaganda política a favor de Brasil), la entrada argentina en el conflicto fue totalmente impopular, hasta el punto de que gran parte de las tropas argentinas enviadas al frente lo fueron forzadamente.
 
La guerra terminó en 1870 con una derrota de Paraguay, que conllevó también un verdadero genocidio: según las distintas fuentes, el país perdió entre el 50% y el 85% de su población y quizá más del 90% de su población masculina adulta. De esta manera, el país más avanzado de la región fue aplastado y humillado. Su progreso se detuvo y nunca volvió a ser el mismo.
 
Paraguay perdió gran parte de los territorios que tenía todavía en disputa diplomática con Brasil -334 126 km²- y fue condenado a pagar una abultada indemnización de guerra. El préstamo de posguerra de 200 000 £ (libras esterlinas) recibido del Reino Unido se saldó con sucesivas refinanciaciones, llevando la suma a 3,22 millones de libras esterlinas.
 
La Opinión Popular

12-11-2018 / 07:11
El triunfo de las fuerzas mitristas porteñas en Pavón, en 1861, puso fin a la Confederación Argentina iniciando un proceso de reorganización nacional bajo la hegemonía de Buenos Aires, hasta entonces separada del resto de las provincias. Así, el proyecto popular federalista parecía acabado, derrotado por el proyecto liberal unitario.
 
Sin embargo, en 1862, el levantamiento del caudillo riojano Ángel Vicente "Chacho" Peñaloza puso en cuestión al centralismo porteño, iniciando la resistencia con un ejército numeroso. Para imponer la "unidad a los palos", su hegemonía a sangre y fuego, el ejército mitrista estuvo en operaciones en casi todo el territorio nacional y en especial en el Noroeste donde había resuelto resistir ese gran caudillo federal.
 
Pero sin el apoyo de Urquiza, el Jefe traidor del Partido Federal, el líder cuyano fue, derrota tras derrota, obligado a replegarse. El 12 de noviembre de 1863, visiblemente agotado, el "Chacho" fue capturado en Olta, La Rioja, entregando su daga en señal de rendición; pero el mayor Pablo Irrazábal cobardemente lo asesinaría con una lanza, y ya desarmado, lo ultimaría luego con disparos de carabina.
 
Al concepto genocida, de eliminar de nuestras tierras al Gaucho, se lo recordará Sarmiento Mitre, en una de sus cartas más tristemente famosas, fechada tres días después de Pavón: "No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos".
 
Esta fue, sin dudas, la filosofía criminal con la que se movieron impunemente durante más de diez años los herederos de Rivadavia, la élite oligárquica porteña vencedora de Caseros y Pavón. La impopularidad de los gobiernos impuestos por los ejércitos del Puerto llevó ineludiblemente a la resistencia de los caudillos montoneros que defendían el federalismo y las políticas nacionales.
 
"El Chacho" fue un autentico caudillo federal, uno de los últimos líderes de esa corriente popular, alzados en armas contra el centralismo unitario de Buenos Aires. Por su lucha sin cuartel, por su defensa del federalismo y su vil asesinato, se convirtió en una figura emblemática de la cultura histórica nacional.
 
La Opinión Popular

12-11-2018 / 07:11
En el atardecer del domingo 12 de noviembre de 1963, fue atropellado por un colectivo y muere José María Gatica, una figura inmensamente popular en Argentina. Conocido como El Mono Gatica, fue un boxeador de peso ligero (61 kg) con una carrera deportiva en la que realizó 95 combates, de los que ganó 85 (72 por nocaut).
 
El entonces presidente Juan Perón le había mostrado gran aprecio; en una ocasión en que pidió que se lo presentasen, Gatica, con desparpajo, lo saludó con una frase que se haría famosa: "General, dos potencias se saludan".
 
Perón, muy aficionado al boxeo, apoyó el primer y único viaje de Gatica a los Estados Unidos en busca de un título mundial; la gira comenzó con éxito, derrotando por nocaut en el cuarto asalto a Terence Young. Gracias a ello, el campeón mundial de la categoría, Ike Williams, le ofreció un combate sin poner en juego el título en el Madison Square Garden de Nueva York; el combate, celebrado en 1951, se resolvió muy rápidamente, Williams noqueó a Gatica en el primer asalto aprovechando un exceso de confianza del boxeador argentino.
 
A los 38 años de edad, a la salida de la cancha de Independiente en Avellaneda fue atropellado por un colectivo de la línea 295 conducido por un tal Cirigliano, tío de Claudio y Mario Cirigliano (los de la tragedia de Once). Falleció por las heridas producidas. Su vida y su legado en el boxeo inspiraron la película "Gatica, el Mono" del cineasta y cantautor argentino Leonardo Favio.
 
Por Carlos Morales

10-11-2018 / 18:11
Las puebladas en Argentina entre 1969 y 1972 fueron una serie de insurrecciones populares sucedidas en ese lapso en varias ciudades del interior argentino.​ El país estaba por entonces bajo una dictadura autodenominada Revolución Argentina, promovida por EE.UU. bajo la influencia de la Doctrina de la Seguridad Nacional, en el marco de la Guerra Fría.
 
Se conoce como Tucumanazo cada una de las tres puebladas insurreccionales ocurridas en la ciudad de San Miguel de Tucumán. En la provincia de Tucumán, la industria azucarera había sido duramente golpeada por una serie de decisiones económicas que favorecieron la concentración en grandes empresas en detrimento de los pequeños productores y los obreros.
 
El 19 de marzo de 1969 se produjo una gran manifestación en defensa de un ingenio azucarero en Villa Quinteros, sin resultado; el 14 de mayo, obreros de otro ingenio que estaba siendo desmantelada sin pagar sueldos adeudados ocuparon la fábrica, y en los días siguientes se produjeron disturbios en San Miguel de Tucumán, en lo que se conoció como el primer Tucumanazo.
 
El segundo Tucumanazo se produjo en noviembre de 1970. Los sucesos ocurridos pueden ser divididos en 2 momentos, en relación al paro de la CGT:
 
> entre el 10 y el 11 de noviembre, cuyo epicentro estuvo en el comedor universitario -ubicado en pleno centro de la ciudad-, con una composición mayoritariamente estudiantil, con el apoyo y participación activa de dirigentes del movimiento obrero y la solidaridad de los vecinos del microcentro; y
 
> entre el 12 y el 13 de noviembre, coincidente con el paro de 36 horas decretado por la CGT, en donde el movimiento estudiantil empalmó con el conjunto del movimiento obrero. El epicentro estuvo en la zona de la FOTIA, y en la Plazoleta Dorrego. Además los manifestantes avanzaron hacia barrios del sureste de la ciudad, como en Villa Amalia y San Cayetano. Cuando la policía no pudo controlar la situación, solicitó la intervención del Ejército, a cargo del joven oficial Jorge Rafael Videla.
 
El tercer Tucumanazo o Quintazo se produjo en abril de 1972.
 
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