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“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Sociedad e Interés General - 01-10-2018 / 23:10
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 02 DE OCTUBRE DE 1994, MORÍA EL “COLORADO” RAMOS

Jorge Abelardo Ramos, Sembrador de Tempestades

Jorge Abelardo Ramos, Sembrador de Tempestades
En 1994, un triste y lluvioso 02 de Octubre, al cerrar el crepúsculo, moría en Buenos Aires Jorge Abelardo Ramos. Una vida para la reflexión. Un ejemplo inclaudicable para la acción. El “Colorado” decía: “Quien en tiempos oscuros tiene ideas oscuras, aumenta la confusión. Pero quien difunde ideas claras, crea un mundo nuevo”.
En 1994, un triste y lluvioso 02 de Octubre, al cerrar el crepúsculo, moría en Buenos Aires Jorge Abelardo Ramos. Nuestro inolvidable "Colorado". Una vida para la reflexión. Un ejemplo inclaudicable para la acción.
 
Quien fuera maestro de maestros, jefe de jefes, un adelantado de su época, fundador, organizador, mentor intelectual y jefe político de la Izquierda Nacional en Argentina y Latinoamérica, gran patriota revolucionario y socialista de la Patria Grande Suramericana, brillante embajador argentino ante el pueblo de Zapata y Villa, militante, escritor y polemista de fuste, gallardo y ardiente combatiente contra el miserable imperialismo yanqui, acalló su voz y nos dejó el silencio.
 
Sembrador de tempestades, su encendido verbo contra los explotadores y oligarcas, nacionales o internacionales, no tuvo desmayo ni supo de flojeras.
 
Por Eduardo Fossati

"El que afloja, pierde", nos enseñaba con su ejemplo y su pluma a las nuevas camadas que, allá por la década del sesenta y llenos de ilusiones, nos acercábamos al frente de batalla contra la dictadura militar oligárquica de Onganía.
 
Las primeras escaramuzas al son de la marcha de la Izquierda Popular o la marcha peronista, nos hablaban de la imprescindible participación activa en la  gloriosa historia de nuestro pueblo, al cual pertenecíamos orgullosamente, y sólo en cuyo nombre se justificaba sufrir cárcel y tortura.
 
"Revolución y Contrarrevolución en la Argentina", "Historia de la Nación Latinoamericana",  "Crisis y resurrección de la Literatura argentina", "Historia crítica del Ejército". "El marxismo de Indias", "La lucha por el Partido Revolucionario" y tantos otros libros y escritos de su factura, llenaron nuestras mochilas de fervor, formando nuestro pensamiento nacional inquebrantable.
 
Armaron nuestra voluntad y nos señalaron la rapacidad y codicia del enemigo, a quien conocimos y enfrentamos con apenas unas modestas hondas, como David a Goliat, dando todo por nada. Eran otros tiempos. Era otra política. Era otro jefe político.
 
Como si esto fuera poco, con su "Historia del Partido Comunista en Argentina" y  la "Historia del Partido Socialista" de su compañero y discípulo Jorge Enea Spilimbergo, completaron la guía y trazaron una senda sin retorno.
 
Ya nunca más la ululante y vacía izquierda metropolitana podría impunemente regodearse con la deformación mitrista de la historia patria ni convocar a los estudiantes y a las clases medias contra los trabajadores peronistas, en nombre de la lucha social.
 
La izquierda cipaya fue marcada a fuego, y el "Cordobazo" y la FUA Nacional de 1970, fueron símbolo y síntesis de la alianza preconizada por Ramos, el frente nacional jacobino revolucionario de los trabajadores y la pequeña burguesía estudiantil, alrededor de las banderas del 17 de Octubre y de Octubre del 17.
 
Entonces, y por primera vez, sus ideas encarnaron en un vasto movimiento patriótico de liberación en el cual, el Peronismo, con el Gral. Perón a la cabeza, y el Frente de Izquierda Popular (FIP), inspirado y conducido por Jorge Abelardo Ramos, derrotaron de manera aplastante al frente antinacional en las elecciones de setiembre de 1973, trayendo al exiliado General nuevamente a la patria, al gobierno y al poder.
 
El FIP, aportó en esa oportunidad 900.000 votos, voluntades combatientes forjadas y formadas por la ideología del "Colorado" Ramos. Como decía en sus libros, "quien en tiempos oscuros tiene ideas oscuras, aumenta la confusión. Pero quien difunde ideas claras, crea un mundo nuevo".
 
Poco tiempo duró el eco de esas jornadas memorables. Apenas 10 meses más tarde despedía con su "Adiós al Coronel" los restos del Gral. Perón, y el país penetraba en un cono de sombras.
 
Junto al pueblo, acompañó el retroceso del movimiento nacional, golpeado por la restauración oligárquica de 1976, salvando milagrosamente su vida cuando una patrulla enviada por el Gral. Menéndez lo fue a buscar a su residencia en Despeñaderos, con orden de detenerlo con destino incierto.
 
Protagonista inclaudicable, organizó las fuerzas de su disuelto partido para la resistencia al régimen militar liberal oligárquico, no sin polémicas internas ni desgarrantes divisiones.
 
Desde las catacumbas impuestas por la dictadura sanguinaria organizó la propaganda, impulsó el debate ideológico y encaminó a sus fuerzas, conjuntamente con el movimiento nacional peronista, hacia una acción de desgaste del poder oligárquico con vistas a un "recorsi" de la historia, siempre con la convicción de que la acción política revolucionaria se ejerce con el pueblo y para el pueblo, descartando acciones elitistas de supuestas vanguardias fuera del cauce de las luchas populares.
 
Por fin, tras la gesta heroica de la reconquista de Malvinas, que Ramos aplaude porque conlleva al enfrentamiento de las fuerzas armadas con el imperialismo británico y su más firme aliado, los EE.UU., renacen las esperanzas, y dedica sus esfuerzos a la reconstrucción de su movimiento, concurriendo con el FIP a los comicios de 1983 en apoyo al Dr. Luder y con candidatos propios para las restantes nominaciones.
 
Con el inesperado triunfo del Dr. Alfonsín, la desmalvinización se extiende y la derrota hace estragos en las filas nacionales.
 
Firme, como Bolívar en su retirada ante la ofensiva de Boves en Venezuela, y con la convicción de lo efímero de la gestión democrático formal de Alfonsín, reorganiza sus huestes y funda, en conjunto con Blas Alberti, Alberto Guerberoff y otros compañeros de la vieja guardia, el MPL (Movimiento Patriótico de Liberación), en su último intento de organización política, que perdura hasta pocos días antes de su muerte, en Octubre de 1994.
 
Designado embajador argentino en México en 1989, concentra su gestión en el objetivo de atraer a la Patria de Zapata y Villa hacia el Mercosur, para acercar los tiempos de su ansiada y proclamada unificación de la Nación Latinoamericana.
 
Desde 1948, en que edita a los 27 años su primer libro "América Latina, un país" donde expresa su firme compromiso con un socialismo Bolivariano de nuevo cuño, alejado del poder soviético o de las socialdemocracias europeas, profundamente arraigado en la historia nacional de la Patria Grande y sin dependencias de poder alguno del mundo, esperaba ésta como su más desafiante oportunidad para concluir  una vida por la Revolución Nacional y al servicio de los desposeídos y explotados de su tierra.
 
Como en todas las grandes batallas libradas, abraza esta causa con entusiasmo remozado, consciente de las profundas modificaciones que se estaban operando en el entorno mundial.
 
Defiende tesoneramente los lazos que unen históricamente a los pueblos al sur del Río Bravo y resiste las decisiones que imponían, a partir de 1992, nuevas "relaciones carnales" con el imperialismo yanqui, destructor de pueblos oprimidos y asesino de generaciones enteras de jóvenes militantes esperanzados en la lucha nacional y social inconclusa.
 
En las mismas barbas del imperialismo se niega a condenar a Cuba en la reunión de Guadalajara, rebelándose una vez más ante el mandato de los poderosos, lo que redunda en su definitivo alejamiento del cargo.
 
Poco tiempo después, y ante una demanda azorada por la destructiva guerra fratricida en los Balcanes, modelo de socialismo autogestionario y nacional en Europa, expresaba con lucidez, parafraseando a un revolucionario social clásico, que estábamos instalados  "en los  tiempos en que hay que repensar todo nuevamente".
 
Ya había cumplido 73 años y decía que se sentía "como un hombre joven dentro de un cuerpo maduro". Una vida para la reflexión. Un ejemplo inclaudicable para la acción.
 
Ramos no fue un historiador ni un simple intelectual, de verbo vano, rumbo incierto y compromiso esquivo. 
 
Desde 1945, cuando desde la revista Octubre defendía a Perón contra la Unión Democrática, o como Victor Almagro desde las páginas de Democracia, o en 1955 cuando pedía armas para la CGT en defensa del General desde el PSRN (Partido Socialista de la Revolución Nacional),  o en 1962, con la fundación del PSIN (Partido Socialista de la Izquierda Nacional), del FIP en 1972 o del MPL en 1984, fue siempre un hombre de partido y de militancia revolucionaria.
 
Sus libros eran sus armas. Sus palabras, los dardos más punzantes contra los enemigos de la Nación. Su ironía y su humor ácido y tajante para señalar y ridiculizar a los personeros y ganapanes de la oligarquía, el envase con que ejercía las "armas de la crítica". Como acostumbraba a señalar, "hay que defender con el cuerpo lo que se dice con el pico".
 
Había aprendido del viejo Jauretche a no pertenecer a la afamada y numerosa banda de los pregoneros del "animémonos y vayan". El pensamiento y la acción del Colorado siguen dando vueltas y están vigentes hoy más que nunca. Su ausencia física es un silencio irreparable.
   
La construcción de una gran Nación Latinoamericana, la moratoria de la impagable deuda externa constituida por el golpismo oligárquico, agobiadora y desmoralizante para las nuevas generaciones, la igualdad de derechos de las mujeres (comenzando por los derechos políticos y un salario para el ama de casa), la gran y permanente batalla por la justicia social, la hidrovía continental, entre otras, son tareas aún inconclusas, impulsadas por su iniciativa.
 
En 1994, un triste y lluvioso 02 de Octubre, al cerrar el crepúsculo, moría en Buenos Aires Jorge Abelardo Ramos. Nuestro inolvidable "Colorado". Conmemoramos su muerte, el hombre y su tiempo han perdurado en sus ideas.
 
MESA NACIONAL de la CORRIENTE CAUSA POPULAR

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12-12-2018 / 20:12
La matanza fue perpetrada el 13 de diciembre de 1976 por una patrulla del Ejército contra 22 presos políticos secuestrados a los que previamente habían arrancado de la cárcel de Resistencia y centros clandestinos de detención, de los cuales hay varios que aún están desaparecidos.

El Ejército argumentó que los prisioneros intentaron fugarse en dos vehículos ayudados por un comando guerrillero que supuestamente atacó al convoy del Ejército que los transportaba en la ruta a Formosa.

Sin embargo, en el juicio quedó demostrado que las víctimas fueron recogidas semiconscientes después de ser torturadas en la prisión clandestina de la ex Dirección de Investigaciones de la Policía, de la Alcaidía Policial y de la Unidad Federal 7. Horas después, fueron llevados por la ruta 11 y a la altura de Margarita Belén -70 kilómetros al norte de Resistencia- los hicieron ingresar a dos autos en los cuales fueron acribillados.

La masacre de Margarita Belén es un uno de los crímenes más espantosos, planeado y decidido en los más altos niveles, que expresa rotundamente lo siniestro que fue la dictadura militar.

La gran mayoría de los masacrados pertenecían a la Juventud Peronista y a Montoneros. Eran militantes políticos, luchadores sociales o guerrilleros, que no merecían morir en esas condiciones. Los militares intentaron justificar esos crímenes diciendo que estaban en guerra. Pero, ni en la guerra se recurre a esos métodos. Y en todo caso, quienes los practican luego serán juzgados como lo que son: criminales de guerra.

La Opinión Popular

12-12-2018 / 20:12
Los integrantes del grupo unitario rivadaviano, primeros endeudadores del país, tras dejar a un Estado nacional en ruinas, con una situación internacional gravísima y una guerra ganada a Brasil en los campos de batalla pero perdida en los papeles, se retiraron del gobierno, pero no del poder. Le dejaron a Manuel Críspulo Bernabé Dorrego Salas una maldita herencia con mínimos márgenes para innovar o cambiar el rumbo de la economía y la política.
 
Republicano, federal y democrático, Dorrego, enfrentando poderosos intereses, tratará de torcer lo que muchos imaginaban como un destino manifiesto del fracaso nacional. Suspenderá el pago de la deuda, aplicará medidas de gobierno en defensa de los sectores populares e intentará una política de acercamiento con los gobernadores de provincia buscando evitar el naufragio y la disolución de la nación.
 
El principal objetivo de la política financiera de Dorrego fue terminar con la especulación que tenía como sede al Banco Nacional creado por los rivadavianos. Resultaba imposible seguir endeudando al país. En favor de las clases populares, fijó precios máximos sobre el pan y la carne para bajar la presión del costo de la vida y prohibió el monopolio de los productos de primera necesidad. Tuvo éxito y en febrero y marzo de 1828 el peso recuperó casi todo el valor que había perdido gracias a la política de Dorrego.
 
A mediados de 1828, la mayor parte de la clase terrateniente, afectada por la prolongación de la guerra, retiró a Dorrego el apoyo político y económico. Le negó, a través de la Legislatura, los recursos para continuar la guerra, llevándolo así a transigir e iniciar conversaciones de paz con el Imperio esclavista del Brasil.
 
El 1º de diciembre de 1828 el general unitario Juan Galo de Lavalle encabezó una sublevación contra el gobierno del coronel Manuel Dorrego a quien depuso. Pocos días más tarde Dorrego fue capturado y condenado a muerte, sin proceso ni juicio previo.
 
Dorrego fue fusilado, por orden de Lavalle, en un corral a espadas de la iglesia del pueblo de Navarro, el 13 de diciembre de 1828. Pero a los "salvajes unitarios" no les alcanzó con fusilarlo sino que, como consta en la autopsia, le cortaron la cabeza y se la destrozaron a culatazos.
 
Cuando Simón Bolívar se enteró del fusilamiento de Dorrego, dijo que "en Buenos Aires se ha visto la atrocidad más digna de unos bandidos". San Martín, que llegó hasta Montevideo poco después del golpe de Lavalle, no tenía duda alguna sobre quién era el principal responsable del crimen: "los autores del movimiento del 1° de diciembre son Rivadavia y sus satélites, y a usted le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no solamente a este país, sino al resto de América, con su conducta infernal".
 
La Opinión Popular

11-12-2018 / 18:12
10-12-2018 / 20:12
10-12-2018 / 20:12
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