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El clima en Paraná
"El Gobierno de Macri solo quiere que nos hagamos cargo de su fracaso". Sergio Massa
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Nacionales - 01-10-2018 / 09:10
NO PARAN DE AUMENTAR

Sí, otra vez las petroleras subieron los precios de la nafta entre 9 y 10%

Sí, otra vez las petroleras subieron los precios de la nafta entre 9 y 10%
El gobierno de millonarios incompetentes que preside Mauricio Macri ejecutó hace un tiempo la liberación del mercado de los combustibles. La cotización internacional del petróleo y la profundización de la devaluación presionan sobre el precio de las naftas, causando estragos en los bolsillos populares.
El gobierno de millonarios incompetentes que preside Mauricio Macri ejecutó hace un tiempo la liberación del mercado de los combustibles para beneficiar a las empresas. La cotización internacional del petróleo y la profundización de la devaluación presionan sobre el precio de las naftas, causando estragos en los bolsillos populares.
 
Ayer, las estaciones de servicio de YPF cerraron septiembre como lo habían iniciado: con aumentos en los surtidores, esta vez, en un promedio del 10%, mientras que las sucursales de Axion registraron una suba del 8,9%. En lo que va del año, el acumulado supera el 50%.
 
En Paraná, el litro de nafta Súper cuesta $40,76, mientras que la Infinia ya vale $46, 64. En tanto, el combustible Diesel 500 se vende a $35,37 y el Infinia Diesel cuesta $43,08. Finalmente, el GNC se comercializa a $17, 89. Asimismo, la empresa Axion informó que desde este sábado aplicó un incremento superior al 7% en todas sus naftas.
 
Ahora bien, si esta fuera una suba y nada más, pasaría sin pena. El caso es que en un país como el nuestro, en el que el transporte ferroviario declina, el camión es el medio más utilizado para transportar cargas, por lo que cualquier remarcación en los combustibles (o en otros costos como los peajes, que aumentaron el último fin de semana) se integra al valor final de los productos que llegan a las góndolas.
 
Todo aumenta: de la carne al pan y hasta el alimento que se le ocurra, todo se mueve al ritmo de la devaluación. Por eso, cualquier suba en el dólar o en las naftas no es inocua, sino que atenta contra el poder adquisitivo y, a su vez, contra la competitividad argentina, contra esa idea de pensarnos en grande.
 
Solo un ejemplo: transportar una carga local hasta el puerto de San Pablo, en Brasil, hoy cuesta cinco veces más que hacerlo desde Europa. Esto explica, en parte, la reducción de la participación argentina en el comercio internacional.
 
Sin un proyecto de país que invierta en infraestructura, servicios eficientes, capacidad logística y transporte, la vida de todos los días seguirá resultándonos más cara y cuesta arriba.
 
Un aumento en los combustibles no afecta solo al automovilista. Una suba en la cotización del dólar no impacte nada más que en el ahorrista. Se trata, por el contrario, de precios que viajan silenciosos hasta los bolsillos de la gente y recalientan la espiral inflacionaria.
 
Ya sin contar el último incremento en las estaciones de servicio los economistas proyectaban para septiembre una inflación récord del 7%, que a fin de año habrá acumulado un piso no menor al 45%. La salida planteada por Macri como "inevitable" y "única" es: inflación, devaluación y recesión, con brutal endeudamiento y sumisión colonial al FMI. Un modelo hecho a medida de los ricos, el "mercado" y los bancos.
 
La Opinión Popular

 
YPF SUBIÓ SUS PRECIOS HASTA 10,6 POR CIENTO Y EN EL AÑO EL AJUSTE LLEGA AL 66,2 POR CIENTO
 
Las petroleras no paran de aumentar
 
La petrolera YPF, que controla el 55 por ciento del mercado, volvió a aumentar ayer los precios de sus combustibles. En la Ciudad de Buenos Aires el litro de nafta premium ahora cuesta 43,47 pesos, un 9 por ciento más y acumula una suba de 66,2 por ciento en lo que va del año.
 
La súper trepó a 36,76 pesos, un 10,6 por ciento más y en el año suma un 62,2 por ciento de incremento. A su vez, el gasoil premium subió 8,7 por ciento y quedó en 38,51 pesos y el gasoil común un 9,8 por ciento y se vende a 32,54 pesos. Axion había dado el primer paso el sábado al subir hasta un 9,7 por ciento sus precios y Shell se sumará hoy con un incremento que en la nafta súper llega al 12 por ciento.
 
El secretario de Energía, Javier Iguacel, había dejado trascender informalmente la semana pasada a través de algunos medios de comunicación que la nafta iba a aumentar entre 3 y 4 por ciento. PáginaI12 consultó a las compañías y dijeron que todavía no tenían definido cuál sería el porcentaje.
 
Fuentes de la industria aseguraron entonces a este diario que el incremento sería mayor y que lo que estaba queriendo hacer Iguacel al filtrar esos números era "sugerirle" un techo a las empresas, aunque quedó a la vista que no lo tomaron muy en cuenta.
 
"Llegamos a octubre y ahora tenemos un sistema energético en el que se puede importar y exportar sin impuestos y vamos a pagar el combustible lo que vale en el mundo. Pasa que justo ahora el combustible aumentó, pero yo soy optimista. Creo que en el futuro el petróleo va a volver a bajar", aseguró el presidente Mauricio Macri el 23 de octubre de 2017, hace poco menos de un año, cuando se aplicó el primer aumento posterior a la desregulación del mercado.
 
Ese día el barril de petróleo Brent, tomado como referencia en el país, cerró a 57,34 dólares. Desde entonces, comenzó a aumentar y el viernes cerró a 83 dólares, acumulando una suba de 45 por ciento. A su vez, en el mismo período el dólar trepó de 17,68 a 41,81 pesos, un 136,9 por ciento.
 
Esos datos dejan en claro dos cuestiones: 1) la falta de timing del presidente Macri para avanzar con la desregulación del mercado y 2) la falta de precisión de sus pronósticos.
 
A comienzos de mayo, cuando el dólar había comenzado a dispararse, el gobierno decidió ponerle un freno a la suba de los combustibles e "invitó" a las petroleras a firmar un acuerdo de precios. La intención era mantener los valores congelados al menos dos meses, pero la estrategia fracasó porque el dólar siguió subiendo y no se quiso dar marcha atrás con la desregulación.
 
A principios de julio, el entonces ministro de Energía, Iguacel, luego degradado a secretario, ratificó que el mercado estaba liberado y que no iba a intentar ponerle un freno a las subas. Según aclaró, iba a ser la caída de la demanda la que supuestamente le marcaría un límite a las petroleras.
 
Como los combustibles siguieron aumentando, Iguacel declaró a mediados de septiembre que estaba trabajando en un listado de "precios de referencia". En el sector temen que el gobierno busque fijar precios máximos, pero el secretario sostuvo que el listado será sólo a título "orientativo".
 
A su vez, sorprendió al afirmar que "hoy medido en términos reales los combustibles en la Argentina están en promedio más baratos que en toda su historia". Una declaración insólita a la que las petroleras le respondieron con un nuevo aumento de hasta el 12 por ciento.
 
Por Fernando Krakowiak
 
Fuente: Página 12
 

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20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre de esa coalición en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados rebotan e impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única para la gobernación.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 09:05
Hasta hace unas horas, la Argentina se encaminaba, casi inevitablemente, hacia una nueva versión del enfrentamiento, la polarización, el fanatismo y la grieta. Ahora, esa situación cambió. Al menos una de las dos opciones no se va a producir. Cristina no va a ser presidenta en el próximo período porque decidió no postularse a ese cargo. ¿Cambió de verdad? ¿No será una trampa? ¿Cambió solo un poco?
 
La mera existencia de esas preguntas representa una gran novedad. Si Cristina era candidata, y era una candidata tan fuerte como lo reflejaban las últimas encuestas, esas preguntas no hubieran existido. Macri o Cristina iban a ser las dos opciones más fuertes: nada habría cambiado.
 
La primera noticia, entonces, es que uno de los símbolos de la polarización, de la grieta, no ocupará la presidencia de la Nación. O, más fuerte aún: que Cristina no será la próxima presidenta. La segunda es que la persona elegida (por ella) para reemplazarla tiene rasgos propios, que varían según quién los describa, pero que son diferentes.
 
Alberto Fernández, por ejemplo, almuerza frecuentemente con periodistas, un detalle que ha generado duras críticas y descalificaciones desde la militancia más sectaria del kirchnerismo. Que él haya sido elegido por Cristina, con ese antecedente, es un dato simbólico muy fuerte: ¿Una picardía? ¿La admisión de un serio error? ¿Una capitulación?
 
Es, además, un hombre que mantiene una relación muy razonable con la embajada norteamericana y con múltiples personalidades, empresarios, intelectuales con los que Cristina y el kirchnerismo duro cortaron lazos desde hace años. "Eso lo hace más peligroso porque es un cínico", dirán quienes lo odian. "Eso permite pensar un gobierno más sereno y racional de lo que hubiera sido uno presidido por Cristina", dirán los que se esperancen.
 
Los dos Fernández son parecidos y diferentes. Es cierto, por ejemplo, que Alberto se alejó cuando el gobierno de Cristina se radicalizó después del conflicto con el sector agropecuario.
 
En los últimos tiempos, su llamativo acercamiento a Cristina permitía preguntarse quién influiría más sobre quién. La manera en que ella volvió a acercarse al peronismo parecía una estrategia influenciada por él. La forma que en que él, por ejemplo, difundió la lista de los jueces que "algún día deberán dar explicaciones por las barbaridades que escribieron", permitía entender hasta dónde ella lo estaba radicalizando.

18-05-2019 / 19:05
En el Gobierno de Mauricio Macri se enteraron que Cristina no sería candidata a presidente como lo hizo el resto de los mortales: a través del canal de Youtube. Más allá del esfuerzo por filtrar que se esperaban una movida semejante, en la Rosada entraron en shock al conocer la noticia que impactó de lleno en la estrategia de polarización que diseñaron Marcos Peña y Jaime Durán Barba para convertir a Macri en presidente y buscar su reelección.
 
La reacción inmediata del Ejecutivo fue definir a Alberto Fernández como un candidato "pésimo" a priori, más que nada por la diferencia abismal del ex jefe de gabinete en términos de conocimiento en la sociedad tanto con Macri como con Cristina.
 
El análisis más frío no tardó en llegar: en la Rosada admiten que el temor no está en la persona de Alberto Fernández sino en el armado de fondo que pueda desembocar su candidatura, en especial por el renunciamiento a medias de Cristina.
 
En el Ejecutivo creen que esta movida inesperada abre una puerta muy grande para la unidad del peronismo contra la candidatura de Macri, que ya de por sí viene golpeado dentro y fuera de su propio espacio.
 
"Si van a unas Paso con todo el peronismo nos liquidan", aseguraron en el Gobierno. Y advierten que esas primarias, que la propia Cristina resalta en su video, son factibles.
 
"Esta es la fórmula para el 40-30", dijeron otras fuentes del Ejecutivo. Creen, en ese sentido, que Cristina declinó su candidatura para favorecer un triunfo del peronismo en primera vuelta, tras meses y meses de especulaciones en torno a lo que sucedería en un ballotage entre ella y Macri.
 
En la Rosada suponen que Sergio Massa y Daniel Scioli terminarán de cerrar con Cristina en agosto. La esperanza del macrismo está puesta en que los gobernadores más poderosos, como Juan Schiaretti, y figuras como las de Roberto Lavagna, Miguel Pichetto y Juan Manuel Urtubey, jueguen por afuera de la fórmula Fernández.
 
Sin embargo, incluso creen que no está todo dicho y que Cristina tiene tiempo de hacer otro renunciamiento: bajarse de la vice para dejársela a Alternativa Federal y pulverizar las chances de Macri.
 
Por el momento, en la Rosada siguen sosteniendo que el candidato es Macri. Otras fuentes del Gobierno no son tan determinantes y sugieren un cambio de estrategia: "Si se bajó Cristina, ¿por qué no lo puede hacer Mauricio?".
 
La Opinión Popular

18-05-2019 / 09:05
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