La Opinión Popular
                  15:12  |  Jueves 13 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 24-09-2018 / 10:09
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 24 DE SEPTIEMBRE DE 1893, CANDIOTI CON UN EJÉRCITO CÍVICO-MILITAR SE LEVANTÓ EN ARMAS EN LA CIUDAD DE SANTA FE

Revolución radical de 1893 en Santa Fe

Revolución radical de 1893 en Santa Fe
El 24 de septiembre de 1893, Mariano Candioti con un ejército cívico-militar volvió a levantarse en armas en la Ciudad de Santa Fe y luego de dos días de combate fueron derrotados. Leandro N. Alem (foto) llegó a Rosario escondido en un buque de carga. La población lo recibió como un héroe y fue proclamado presidente de la Nación en una gran asamblea popular.
Entre 1891 y 1893 se produjo un fuerte debate al interior de la UCR entre abstencionistas, que planteaban no participar en las elecciones mientras subsista el fraude, y la concurrencista que proponía no abandonar la lucha electoral.
 
Las elecciones de 1892 que llevaron a la presidencia a Luis Sáenz Peña, en las que se consumó un fraude monumental, volcaron la balanza a favor de los abstencionistas. La Unión Cívica Radical se lanzó a la lucha revolucionaria a través de una serie de insurrecciones.
 
La Revolución de 1893 fueron en realidad dos insurrecciones cívico-militares dirigida por la Unión Cívica Radical. La primera dirigida por Hipólito Yrigoyen y Aristóbulo del Valle. La segunda, dirigida por Leandro Alem en Santa Fe.
 
En la segunda, el 24 de septiembre Mariano Candioti con un ejército cívico-militar volvió a levantarse en armas en la Ciudad de Santa Fe y luego de dos días de combate fueron derrotados.
 
Ese mismo día Alem llegó a Rosario escondido en un buque de carga. La población lo recibió como un héroe y fue proclamado presidente de la Nación en una gran asamblea popular. Inmediatamente se organizó un ejército popular de 6.000 hombres, aunque escaso de armas.
 
Por Blas García 

En el puerto de Rosario, el buque "ARA Los Andes" de la Armada, al mando del teniente de fragata Gerardo Valotta se plegó a la revolución y participó en el Combate naval de el Espinillo donde se enfrentó al Capitán Manuel García Mansilla, lo mismo hizo la torpedera Murature en el Tigre, que fue destruida por las tropas leales al gobierno.
 
 
El desenlace
 
Vencida la revolución en todo el país, las tropas del gobierno nacional, al mando del general Roca se concentraron sobre Rosario y Alem. El buque revolucionario "Los Andes" salió a enfrentar los buques que traían el ejército leal por el río Paraná; en el combate fue hundido por el acorazado Independencia y la cañonera Espora.
 
La situación de Leandro Alem se volvió desesperada. Roca amenazó con bombardear la ciudad si los revolucionarios no se rendían. Haciendo gala de su intransigencia, Alem decidió inicialmente resistir a todo trance, pero las mujeres y las comisiones de vecinos le piden que salve a la Ciudad. Alem decidió entonces no combatir y permitir que las tropas del gobierno reconquisten Rosario.
 
El 1 de octubre Alem fue capturado y encerrado con cientos de revolucionarios. "Que valiente este pueblo del Rosario", se le oye musitar "... Acá nadie se ha rendido, ni nada se ha perdido: Cada uno a su casa, guardando bien las armas", fue el consejo final que les daba a sus combatientes. Permanecerá preso durante 6 meses.
 
  
Consecuencias
 
Las Revoluciones de 1893, demuestran el sentimiento popular del Radicalismo argentino: popular, revolucionario, pero inmerso en sus cuestiones internas y en esa ética que muchas veces les niega el poder: En reiteradas oportunidades Alem solicitó a Del Valle (el hermano que le dio su vida) y a su sobrino (al que quería como a su hijo) dar el golpe de estado contra Saenz Peña. Pero ambos rechazaron. Del Valle dirá años después, en su Cátedra de Derecho Constitucional: "Pude dar el golpe que Leandro me pedía, ¿pero con que escrúpulos dictaría clases hoy en día?" El moralista de la constitución prevalecería sobre sí mismo,
 
Alem e Yrigoyen tendrán una borrascosa reunión: Yrigoyen se niega a concursar sus fuerzas en el golpe que el tío le propone: "No estamos en Venezuela, donde los golpes de estado los dan sus ministros". Alem, exasperado, se levanta del asiento, se dirige hacia su sobrino con intenciones de golpearlo, y finalmente le señala la puerta: "¡Canalla!". El gran cariño que se sentían, superaría el encono, pero politícamente, cada uno desandaría su propio camino a partir de entonces.
 
Poco después de la Revolución de 1893, Aristóbulo del Valle moría de un derrame cerebral y el 1 de julio de 1896 Leandro Alem se suicidó, afectado por las derrotas y la profunda división interna en que se hallaba inmersa la Unión Cívica Radical.
 
Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
Revolución radical de 1893 en Santa Fe
Revolucionarios de la ciudad de Esperanza que participaron en el levantamiento armado, en 1893.
12-12-2018 / 20:12
La matanza fue perpetrada el 13 de diciembre de 1976 por una patrulla del Ejército contra 22 presos políticos secuestrados a los que previamente habían arrancado de la cárcel de Resistencia y centros clandestinos de detención, de los cuales hay varios que aún están desaparecidos.

El Ejército argumentó que los prisioneros intentaron fugarse en dos vehículos ayudados por un comando guerrillero que supuestamente atacó al convoy del Ejército que los transportaba en la ruta a Formosa.

Sin embargo, en el juicio quedó demostrado que las víctimas fueron recogidas semiconscientes después de ser torturadas en la prisión clandestina de la ex Dirección de Investigaciones de la Policía, de la Alcaidía Policial y de la Unidad Federal 7. Horas después, fueron llevados por la ruta 11 y a la altura de Margarita Belén -70 kilómetros al norte de Resistencia- los hicieron ingresar a dos autos en los cuales fueron acribillados.

La masacre de Margarita Belén es un uno de los crímenes más espantosos, planeado y decidido en los más altos niveles, que expresa rotundamente lo siniestro que fue la dictadura militar.

La gran mayoría de los masacrados pertenecían a la Juventud Peronista y a Montoneros. Eran militantes políticos, luchadores sociales o guerrilleros, que no merecían morir en esas condiciones. Los militares intentaron justificar esos crímenes diciendo que estaban en guerra. Pero, ni en la guerra se recurre a esos métodos. Y en todo caso, quienes los practican luego serán juzgados como lo que son: criminales de guerra.

La Opinión Popular

12-12-2018 / 20:12
Los integrantes del grupo unitario rivadaviano, primeros endeudadores del país, tras dejar a un Estado nacional en ruinas, con una situación internacional gravísima y una guerra ganada a Brasil en los campos de batalla pero perdida en los papeles, se retiraron del gobierno, pero no del poder. Le dejaron a Manuel Críspulo Bernabé Dorrego Salas una maldita herencia con mínimos márgenes para innovar o cambiar el rumbo de la economía y la política.
 
Republicano, federal y democrático, Dorrego, enfrentando poderosos intereses, tratará de torcer lo que muchos imaginaban como un destino manifiesto del fracaso nacional. Suspenderá el pago de la deuda, aplicará medidas de gobierno en defensa de los sectores populares e intentará una política de acercamiento con los gobernadores de provincia buscando evitar el naufragio y la disolución de la nación.
 
El principal objetivo de la política financiera de Dorrego fue terminar con la especulación que tenía como sede al Banco Nacional creado por los rivadavianos. Resultaba imposible seguir endeudando al país. En favor de las clases populares, fijó precios máximos sobre el pan y la carne para bajar la presión del costo de la vida y prohibió el monopolio de los productos de primera necesidad. Tuvo éxito y en febrero y marzo de 1828 el peso recuperó casi todo el valor que había perdido gracias a la política de Dorrego.
 
A mediados de 1828, la mayor parte de la clase terrateniente, afectada por la prolongación de la guerra, retiró a Dorrego el apoyo político y económico. Le negó, a través de la Legislatura, los recursos para continuar la guerra, llevándolo así a transigir e iniciar conversaciones de paz con el Imperio esclavista del Brasil.
 
El 1º de diciembre de 1828 el general unitario Juan Galo de Lavalle encabezó una sublevación contra el gobierno del coronel Manuel Dorrego a quien depuso. Pocos días más tarde Dorrego fue capturado y condenado a muerte, sin proceso ni juicio previo.
 
Dorrego fue fusilado, por orden de Lavalle, en un corral a espadas de la iglesia del pueblo de Navarro, el 13 de diciembre de 1828. Pero a los "salvajes unitarios" no les alcanzó con fusilarlo sino que, como consta en la autopsia, le cortaron la cabeza y se la destrozaron a culatazos.
 
Cuando Simón Bolívar se enteró del fusilamiento de Dorrego, dijo que "en Buenos Aires se ha visto la atrocidad más digna de unos bandidos". San Martín, que llegó hasta Montevideo poco después del golpe de Lavalle, no tenía duda alguna sobre quién era el principal responsable del crimen: "los autores del movimiento del 1° de diciembre son Rivadavia y sus satélites, y a usted le consta los inmensos males que estos hombres han hecho, no solamente a este país, sino al resto de América, con su conducta infernal".
 
La Opinión Popular

11-12-2018 / 18:12
10-12-2018 / 20:12
10-12-2018 / 20:12
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar