La vuelta del 1 a 1 que durante el gobierno de Carlos Menem implementó el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, fue propuesta por el director del Consejo Económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, un alto asesor del presidente Donald Trump.
 
Las declaraciones de uno de los principales asesores de la administración estadounidense salieron a la luz en una entrevista que el funcionario yanqui dio al canal de noticias Fox y que se conoció en las últimas horas. Pero el equipo del presidente Mauricio Macri buscó mantener sus palabras en secreto y recién ayer, cuando  la incertidumbre creció, la Casa Rosada se vio forzada a desmentirlo.
 
Excavando entre las palabras de Kudlow, este podría haber sido uno de los temas que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, discutió en Washington tras la conversación que Macri y Trump mantuvieron la semana pasada.
 
En los '90, la convertibilidad arrasó con la industria (las empresas no pudieron hacer frente a la ola importadora que generó un dólar a precio vil), provocó un tendal de despidos, hambrientos y el estallido social de 2001.
 
El regreso de este modelo neocolonial no haría más que aumentar la miseria, la recesión, el desempleo y bajar estrepitosamente los salarios, herir de muerte al peso argentino y someterlo a los avatares de la divisa yanqui.
 
Pero, según confirmó Kudlow, el Tesoro de los Estados Unidos está "profundamente comprometido" con lo que ocurre en la Argentina y las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional para renegociar las condiciones del préstamo por u$s 50.000 millones.
 
Ese "compromiso" implicaría dolarizar la economía del país y, una vez hecho esto, aclaró el asesor de Trump, "no se podrá emitir ni un solo peso más (...) a menos que tengas un dólar de reserva atrás".
 
Ajeno a los costos que la medida acarreó durante el menemismo, los que podría acarrear ahora entre los sectores populares, Kudlow defendió a esta política, que "funcionó durante los '90", los "gloriosos" años de las relaciones carnales con Estados Unidos, que parecen estar de regreso. Y está de vuelta también el proyecto que el establishment financiero no pudo imponer después de la debacle de 2001: la dolarización. Recuerdos ¿del futuro?
 
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Nacionales - 14-09-2018 / 10:09
UN ASESOR DE TRUMP ASEGURÓ QUE ARGENTINA TRABAJA EN LA VUELTA DE LA CONVERTIBILIDAD

¿Vuelve el 1 a 1 y las relaciones carnales con Estados Unidos?

¿Vuelve el 1 a 1 y las relaciones carnales con Estados Unidos?
La vuelta del 1 a 1 que durante el gobierno de Carlos Menem implementó el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, fue propuesta por el director del Consejo Económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, un alto asesor del presidente Donald Trump. Kudlow sostuvo que el gobierno de su país y el argentino trabajan en un proyecto para “atar el peso” al dólar. Ante el revuelo, voceros de Dujovne negaron la versión.
Por si faltaban más sombras del 2001 (déficit cero, blindaje, FMI), ahora un funcionario de Donald Trump habló de convertibilidad y dolarización para resolver la crisis provocada por el macrismo.
 
 "La única forma que tiene Argentina de salir de su dilema es atar su moneda, el peso, al dólar. Eso funcionó en los '90". La vuelta del 1 a 1 que durante el gobierno de Carlos Menem implementó el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, fue propuesta por el director del Consejo Económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, un alto asesor del presidente Donald Trump.
 
Las declaraciones de uno de los principales asesores de la administración estadounidense salieron a la luz en una entrevista que el funcionario yanqui dio al canal de noticias Fox y que se conoció en las últimas horas. Pero el equipo del presidente Mauricio Macri buscó mantener sus palabras en secreto y recién ayer, cuando  la incertidumbre creció, la Casa Rosada se vio forzada a desmentirlo.
 
Excavando entre las palabras de Kudlow, este podría haber sido uno de los temas que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, discutió en Washington tras la conversación que Macri y Trump mantuvieron la semana pasada.
 
En los '90, la convertibilidad arrasó con la industria (las empresas no pudieron hacer frente a la ola importadora que generó un dólar a precio vil), provocó un tendal de despidos, hambrientos y el estallido social de 2001.
 
El regreso de este modelo neocolonial no haría más que aumentar la miseria, la recesión, el desempleo y bajar estrepitosamente los salarios, herir de muerte al peso argentino y someterlo a los avatares de la divisa yanqui.
 
Pero, según confirmó Kudlow, el Tesoro de los Estados Unidos está "profundamente comprometido" con lo que ocurre en la Argentina y las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional para renegociar las condiciones del préstamo por u$s 50.000 millones.
 
Ese "compromiso" implicaría dolarizar la economía del país y, una vez hecho esto, aclaró el asesor de Trump, "no se podrá emitir ni un solo peso más (...) a menos que tengas un dólar de reserva atrás".
 
Ajeno a los costos que la medida acarreó durante el menemismo, los que podría acarrear ahora entre los sectores populares, Kudlow defendió a esta política, que "funcionó durante los '90", los "gloriosos" años de las relaciones carnales con Estados Unidos, que parecen estar de regreso. Y está de vuelta también el proyecto que el establishment financiero no pudo imponer después de la debacle de 2001: la dolarización. Recuerdos ¿del futuro?
 
La Opinión Popular

 
UN ASESOR DE TRUMP ASEGURÓ QUE ARGENTINA TRABAJA EN LA VUELTA DE LA CONVERTIBILIDAD
 
La dolarización es como las brujas
 
Un asesor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el Departamento del Tesoro de ese país está trabajando en el regreso de la convertibilidad en Argentina.
 
"La única salida para el dilema argentino es fijar el tipo de cambio, atar el peso al dólar. La gente del Departamento del Tesoro está metida en ese tema", afirmó Lawrence Kudlow durante una entrevista con la cadena de noticias Fox News.
 
Ante el revuelo, desde el Palacio de Hacienda negaron que el Gobierno esté evaluando la introducción de una regla monetaria y cambiaria como el 1 a 1 entre el peso y el dólar que obligaría al Banco Central a respaldar la totalidad de la base monetaria con reservas.
 
A pesar de los cuestionamientos realizados por las autoridades argentinas, las declaraciones del director del Consejo Económico Nacional (CEN) del gobierno estadounidense revelan la vigencia del proyecto que el establishment financiero no pudo imponer después de la debacle de 2001: la dolarización.
 
La restauración de un esquema de tipo de cambio fijo como antesala para una dolarización de la economía implica renunciar a la soberanía monetaria.
 
A pesar de la efectividad que demostraron esos programas para disciplinar precios internos, la adopción de reglas monetarias y cambiarias estrictas terminó siendo una alternativa ruinosa para los países que siguieron ese camino.
 
Al desestimar las versiones sobre la existencia de un proyecto dolarizador realizadas por el funcionario de la Casa Blanca, el Ministerio de Hacienda difundió una afirmación del Departamento del Tesoro norteamericano: "Apoyamos el trabajo entre Argentina y el FMI sobre reformas monetarias y fiscales, incluida una política monetaria fuerte que confiablemente bajará la inflación y las tasas de interés al tiempo que restablezca la confianza en la economía en el corto plazo".
 
Aunque la declaración no desmiente las afirmaciones de Kudlow, los funcionarios argentinos lo presentaron como un respaldo a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional que impulsa el ministro Nicolás Dujovne.
 
"El peso se ata al dólar y no se puede crear dinero a menos que tengas reservas detrás de él. Eso funcionó en los noventa. Bajó la inflación y mantuvo la prosperidad. Eso es lo que necesitan hacer nuevamente", expresó el asesor de Trump al señalar que "el Departamento del Tesoro está profundamente involucrado en esta discusión".
 
Kudlow es un mediático analista financiero que en abril fue nombrado directivo del CEN. El cargo no solo le garantiza una oficina en la Casa Blanca sino que lo convierte en el Asistente del Presidente de Estados Unidos para la Política Económica.
 
Republicano conservador, Kudlow comenzó su carrera política en los años ochenta como director asociado en la Oficina de Administración y Presupuesto durante el gobierno de Donald Reagan para luego regresar a Wall Street, donde trabajó en distintas entidades como el extinto banco de inversión Bear Sterns. A lo largo de los últimos años el promotor del regreso a la convertibilidad mantuvo una activa participación en medios de comunicación.
 
El Plan de Convertibilidad se puso en marcha el 1º de abril de 1991. La iniciativa instaló una estricta regla monetaria y cambiaria donde se estableció que el Banco Central debía respaldar la totalidad de la base monetaria con reservas internacionales.
 
El programa que estableció un tipo de cambio fijo y apreciado fue desplegado en medio de un profundo proceso de desregulación, privatizaciones, ajuste del gasto, apertura comercial y distintos programas financieros (reestructuración con el Brady y canje compulsivo de plazos fijos con el Bonex).
 
Las iniciativas apuntaban a estabilizar el escenario macroeconómico luego de dos procesos hiperinflacionarios en 1989 y 1990, una cesación de pagos en los servicios de la deuda externa y una fuerte disputa de poder político y económico entre diferentes sectores hegemónicos.
 
El esquema de política económica activado por el gobierno de Carlos Menem se prolongó más de diez años durante los cuales se consolidaron las tendencias hacia la desindustrialización y reestructuración sectorial puestas en marcha a partir de la última dictadura cívico-militar.
 
La política monetaria y cambiaria estuvo acompañada por la venta de los activos del Estado (desde empresas hasta la seguridad social), el crecimiento del endeudamiento externo, los paquetes ajuste del FMI, la desregulación financiera, una masiva fuga de capitales, la apertura comercial, la flexibilización de las condiciones de empleo y la marginalización de un segmento significativo de los trabajadores.
 
Los pilares fundamentales de la política que desmanteló la estructura productiva se prolongaron hasta 2002, cuando el gobierno provisional de Eduardo Duhalde, quien había firmado una década atrás como vicepresidente la Ley 23.928 que fijó el cambio 1 a 1 entre el peso y el dólar, dispuso el abandono de la paridad cambiaria y una mega devaluación de la moneda nacional.
 
Fuente: Página 12
 

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22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

21-09-2018 / 08:09
Un nuevo récord negativo para el gobierno de Mauricio Macri. La caída del consumo y de la actividad económica, los más de 13 millones de pobres que viven despojados de todo, se explican por otro dato negativo: el aumento del desempleo, que en el segundo trimestre del año afectaba a casi dos millones de argentinos.
 
La crisis económica generada por la incapacidad de Macri hizo estragos en el mercado laboral: En porcentajes, la suba de la desocupación asciende al 9,6% de la población económicamente activa, un salto que no se vio en doce años, desde 2006. El empleo registrado viene en caída y se deriva en parte al empleo no registrado (es decir la relación de dependencia en condiciones de informalidad), y el cuentapropismo.
 
El panorama se agrava al contemplar la cantidad de desocupados, subocupados, ocupantes demandantes (quienes tienen que salir a buscar otro empleo porque no sobreviven con el que tienen) y entonces, los argentinos con problemas de empleo trepan a más de 7,5 millones.
 
Es el las mujeres donde se registra un mayor aumento del desempleo, aunque también del empleo, ya que son sobre todo mujeres jóvenes las que salen a buscar trabajo y no lo encuentran. La tasa de desempleo para las mujeres pasó de 9,5 % a 10,8 %, mientras que para los varones pasó de 8,2 % a 8,7 %.
 
La debacle de la economía neoliberal macrista y el presupuesto de ajuste del FMI para enviar señales a los acreedores, empuja de forma acelerada a la desocupación hacia los dos dígitos. Ya el panorama no es sólo pérdida de poder adquisitivo por la inflación y los tarifazos, sino del empleo.
 
El deterioro del empleo que refleja el Indec, es apenas una foto de los primeros impactos de los comienzos de la crisis. Lo peor, de todas formas, es que la mayoría de los especialistas prevé un alza mayor en los próximos trimestres donde anticipan que superará holgadamente los dos dígitos.
 
Es que durante el período entre abril y junio, la mayor parte de la caída económica se dio en el sector agropecuario, el cual no se caracteriza por ser mano de obra intensivo. En cambio, el freno en la actividad del comercio y la construcción -los más demandantes en términos de empleo- comenzará a reflejarse a partir de la próxima medición.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 09:09
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