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Nacionales - 12-09-2018 / 08:09
ACUERDO A MEDIAS

Mucha foto, mucho marketing, pero Macri no logró que los Gobernadores firmen nada

Mucha foto, mucho marketing, pero Macri no logró que los Gobernadores firmen nada
Todos peinados para la foto, sin embargo, el pacto aún no está cerrado. Por un lado, sigue en discusión la letra chica de varios puntos del proyecto oficial, entre ellos los impuestos que recauda la Nación. También discuten la parte del ajuste que les tocará a las provincias. Son $ 100 mil millones que saldrán, entre otras cosas, del traspaso de la “carga” de los subsidios a la tarifa social de los servicios y el transporte, así como la eliminación del fondo sojero. ¿Cómo compartir los costos económicos y políticos del ajuste, que en muchas provincias ya está generando movilizaciones? A esto hay que agregarle la influencia de la interna peronista, están los que no quieren quedar muy pegados a un gobierno cada vez más impopular.
El gobierno neoliberal de Mauricio Macri intenta vender éxito tras la reunión con los gobernadores, y por supuesto, circula la esperada "foto de la victoria" tras horas de debate entre el Presidente y los gobernadores en la previa de la presentación del Presupuesto 2019, pero la realidad, es que el mandatario nacional no logró que los mandatarios locales firmaran nada.
 
Fracasaron las propuestas y además aseguran que durante el encuentro hubo duras discusiones internas. Lo cierto es que el apoyo al presupuesto por parte de los gobernadores por ahora, se suspendió, y el Presidente de la Nación debe seguir "remando" para convencerlos. Varios mandatarios provinciales hicieron planteos sobre las necesidades de sus provincias y dijeron que la discusión debe darse en el Congreso.
 
La única verdad es la realidad. Y la realidad es que el FMI le exige al Presidente un Presupuesto 2019 de brutal ajuste. El Presidente les exige a los gobernadores que acepten ajustar a sus conprovincianos. Y los gobernadores les deberían exigir a sus legisladores que aprueben ese ajuste, condición sine qua non para que el Fondo destrabe su préstamo.
 
Alineado con las pretensiones del macrismo de ir hacia el déficit cero por la vía del ajuste, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, habló en conferencia de prensa de "equilibrio fiscal", de "readecuar las partidas presupuestarias" ante la falta de recursos y pido que el esfuerzo lo hagamos "entre todos".
 
Bien se sabe que por "todos" debe entenderse el pueblo. Ayer lo anticipó Urtubey, al deslizar la propuesta de incorporar de mayores impuestos a los "bienes suntuarios". Esto es, cargar tributos sobre la familia que, por ejemplo, invirtió en la compra de alguna propiedad, para no morir con una jubilación de miseria.
 
Será en vano. Una economía viva genera empleo, consumo y recaudación. En una economía en recesión, el Estado pierde: el poder adquisitivo se deprime, los impuestos dejan de pagarse.
 
Lo canallesco, además es que tan mansamente se acepte la abolición de cualquier proyecto de crecimiento estratégico de país; uno que apueste a la producción y el trabajo, a la obra pública, a las economías regionales o a cualquier actividad productiva como motor del desarrollo.
 
Además, que el Gobierno de los Ricos impida alcanzar el déficit cero gravando la renta financiera, limitando la ganancia de los bancos, esos eternos triunfadores, o bajando las barreras a la feroz fuga de capitales, generadora de deuda y déficit.
 
El viernes, Macri enviará el Presupuesto 2019 al Congreso. Sueña el Presidente con que sea aprobado antes del fin de un año incierto, en el que nada puede preverse. Es probable que los Gobernadores acompañen. Que el Parlamento acate. Y que en las urnas, el pueblo haga tronar el escarmiento.
 
La Opinión Popular

 
Con un total de 20 de 24 gobernadores se llevó a cabo la tan esperada reunión Macri-Gobernadores, y aunque desde el Gobierno intentan vender una victoria macrista, la realidad es que el Presidente de la Nación no logró que los mandatarios provinciales firmaran ningún acuerdo. En lo que sí coincidieron todos es que los Gobernadores no van a permitir que la administración de Cambiemos maneje a su antojo el presupuesto y ellos se queden sin un plan de cuentas para sus provincias.
 
Ahora la suerte de Macri queda atada al debate que continuará en Diputados, que comenzará el próximo lunes 17/09, cuando ingrese el expediente en la Cámara.
 
Algunas propuestas que quedaron en la nada fueron las de Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti, quienes pretendían que hoy 11/09 los gobernadores firmaran un documento sobre el Pacto Fiscal que incluía los cambios que se están negociando en los impuestos. No obstante, el problema no fue ese, sino que en el texto se incluía un apoyo formal a la sanción del Presupuesto. Por ello, los gobernadores dijeron NO.
 
Algunas fuentes aseguraron que durante la reunión hubo fuerte discusiones internas, "hubo puteadas como en los buenos encuentros de peronistas", precisaron.
 
"Es un disparate que nosotros salgamos a respaldar el Presupuesto del gobierno, que lo presenten los funcionarios, lo defiendan y lo debatimos en el Congreso", fue palabras más palabras menos el argumento de los críticos a emitir un texto. "No podemos quedar pegados al ajuste y regalarle la oposición a Cristina", matizó otro de los gobernadores. La respuesta en ese sentido llegó horas después, cuando Rogelio Frigerio confirmó que Nicolás Dujovne irá al Congreso el lunes para explicar el Presupuesto que será enviado entre el viernes y el sábado.
 
Urtubey por su parte, fue el más conciliador y declaró que: "Vamos a apoyar la sanción del Presupuesto, queremos discutir como se llega al equilibrio fiscal".
 
Por otro lado el Gobierno, acostumbrado a los lineamientos "marketineros" de Durán Barba, quisieron transmitir un mensaje de "acuerdo y diálogo", pero la ausencia de precisiones por parte de Dujovne dejaron ver la realidad: Se negó a aportar detalles sobre el Presupuesto de 2019, y solo lanzó "las expectativas de crecimiento serán conservadoras", dijo.
 
"Es cierto, la negociación no está cerrada, pero tampoco estamos tan mal", dijeron fuentes del Gobierno al portal de periodismo político Letra P.
 
Lo que si es cierto es que el impuesto a los sellos se prorrogará un año y el tema sobre Ingresos Brutos espera el Gobierno poder negociarlo con los mandatarios provinciales.
 
El que no tuvo filtro fue Carlos Verna, el gobernador de La Pampa (PJ), sentenció: "Mi provincia no tiene déficit. Que la Nación arregle su déficit". Verna criticó a sus compañeros justicialistas: "Hay gobernadores peronistas que están más cerca de Macri que de Perón". Y también aseguró que no firmaría ningún "pacto fiscal". Además, no concurrió a la reunión con Macri en la Casa Rosada.
 
Lo que dejó la reunión (puro marketing):
> "Hemos tenido un acompañamiento importante de una parte de la oposición" (Rogelio Frigerio, ministro de Interior).
 
> "Queremos sostener la reducción impositiva que nos fijamos en 2017" (Rogelio Frigerio, ministro de Interior).
 
Fuente: Urgente 24
 

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25-03-2019 / 09:03
La marcha del 24 de marzo tomó este año un volumen inusual al convertirse en un catalizador del enojo con el gobierno neoliberal de Mauricio Macri. La gestión de Cambiemos fue el foco de muchas de las críticas que se oyeron en Plaza de Mayo, epicentro de la manifestación.
 
A 43 años del golpe militar del 1976, centenares de miles de personas se reunieron para marchar con consignas en contra del Gobierno y su ajuste económico, y desde diversas agrupaciones marcaron su presencia para repudiar y pedir que Nunca Más vuelva el terrorismo de Estado. Los medios ultra macristas Clarín y La Nación ignoraron totalmente la multitudinaria marcha.
 
Los actos, que se replicaron en todo el país, coincidieron en los reclamos. Durante toda la jornada hubo cánticos contra el Gobierno y Macri fue el foco de las críticas. "Fuera, fuera, fuera Macri, Fuera", se escuchó en distintos sectores de la Plaza de Mayo, donde no se vieron militantes del gobierno.
 
La diversidad de agrupaciones es siempre una de las características de la marcha que convoca a artistas, músicos, referentes culturales entre otros ámbitos. Hubo banderas de diversos colores: los partidos de izquierda formaron largas filas, también lo hizo La Cámpora, Nuevo Encuentro y diversas agrupaciones K.


La diversidad también fue generacional: personas de todas las edades quisieron estar presentes, la marcha convocó a miles de jóvenes que también quisieron estar. El feminismo también se hizo presente y con la presencia de pañuelos verdes pidieron por la memoria, pero también por el futuro de una ley por el aborto legal, seguro y gratuito.
 
La premisa básica de este encuentro de compromiso con la democracia fue la memoria y también la unidad. En el documento leído al final del acto en Plaza de Mayo se especificó: "Nos manifestamos contra el avasallamiento que el Gobierno de Mauricio Macri genera todos los días: despidos masivos, la miseria planificada, la entrega del país a los buitres, la persecución de los pueblos originarios; la persecución a militantes; las presas y presos políticos; la grave injerencia del Gobierno sobre el Poder Judicial; retrocesos en Memoria, Verdad y Justicia, la violencia institucional, la represión a la protesta social, la censura a la prensa, el negacionismo" del Poder Ejecutivo no fue el único criticado, el Judicial también por no acelerar las causas de lesa humanidad.
 
En el escenario junto a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto fue enfática: "En 2018 sólo logramos resolver un caso. Los discursos que impulsan el olvido y justifican los delitos de lesa humanidad, no generan un clima propicio para quienes aún tiene pendiente indagar sobre su identidad", alertó.
 
La Opinión Popular

24-03-2019 / 10:03
Cuando en enero se difundió su foto con Miguel Lifschitz, un tuitero macrista se burló, con cierto talento: "Buena pareja para jugar a las bochas". Una semana más tarde, cuando apareció en sandalias y medias, la reacción fue hilarante y masiva. Pocas semanas después, el principal logro de Roberto Lavagna fue que dejaran de tomarlo en chiste.
 
"Estoy caliente. Muy caliente -casi gritó el presidente Macri esta semana- Otra vez volver a escuchar los que proponen ese atajo, esa solución mágica, que nos desliga, nos relega, de seguir este camino de trepar la montaña con orgullo, con esfuerzo, pero convencidos. Es in-so-por-ta-ble".
 
Unos días antes, en un reportaje con Luis Majul, Macri había acusado erróneamente a Lavagna de haber impuesto retenciones, había criticado su negociación de la deuda externa privada del 2005 -un hecho ciertamente virtuoso- y le había adjudicado, también erróneamente, haber participado de los gobiernos que hundieron el país en los "últimos cuarenta años".
 
Pero no fue solo Macri. El jefe de Gabinete Marcos Peña sostuvo que Lavagna era igual que Cristina Kirchner, y que ambos eran "retrógrados, conservadores y reaccionarios".
 
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, sostuvo que se puede crecer al 9 por ciento "haciendo todo mal" y le recriminó a Lavagna que pisara las tarifas y defaulteara la deuda externa. Dujovne no explicó si se puede producir inflación, endeudamiento y recesión, todo al mismo tiempo, "haciendo todo bien".
 
La crítica de Elisa Carrió fue más personal. Aburrido, soberbio, viejo y usa sandalias con medias: cuestión de gustos.
 
El ex viceministro de Dujovne, que volvió a Estados Unidos luego de un breve período de heroico patriotismo, se llama Sebastián Galiani: "Viene con Duhalde y Barrionuevo", acusó, sin recordar que Duhalde y Barrionuevo hasta hace dos días eran aliados de su Presidente.
 
¿Por qué se ponen tan nerviosos en el Gobierno de Cambiemos? Por débil que sea la candidatura de Lavagna, ofrece un refugio a votantes de Macri que están desencantados con él y resisten la candidatura de Cristina.
 
Esos votantes estaban a la intemperie: ahora tienen dónde ir. Potencialmente, Lavagna ofrece la posibilidad de un voto opositor sin que eso signifique avalar la corrupción que mancha a Cristina y su entorno.
 
Pero puede haber una razón más trascendente para el enojo macrista de estos días. Lavagna le plantea a Macri la discusión sobre sus desaciertos económicos sin ofrecerle los flancos que, alegremente, a cada paso, regalan las huestes de Cristina.

23-03-2019 / 09:03
Una actividad cerrada y de gestión volvió a traerle complicaciones a Mauricio Macri. El Presidente terminó ofuscado con un obrero que hizo el gesto de la "V" peronista mientras se fotografiaba en el Paseo del Bajo.
 
El enojo y posterior reto ocurrieron ayer, pero la escena se viralizó hoy y muestra una faceta de Macri desconocida para el público.
 
Al percatarse del gesto del obrero, un Macri visiblemente enojado le ordena que se aparte y salga de la foto. Mientras, Horacio Rodríguez Larreta observa la escena junto a María Eugenia Vidal.
 
Si bien la imagen circula sin audio, parece una verdadera pesadilla para los asesores del PRO que durante años se esforzaron por cambiar la imagen del Macri frío y distante. "Faltó una sonrisa", se resignó uno de sus más fieles laderos que vivió la transformación que le permitió llegar a la Presidencia.
 
"Lo que pasa que antes no te podías acercar a un Presidente y ahora cualquiera le falta el respeto", analizó un dirigente macrista que pidió mantener su nombre en reserva.
 
Un mes atrás el mandatario fue escrachado por otro obrero que lo abordó en medio de un acto oficial del plan Procrear en el sur de la Ciudad y le reclamó que hiciera "algo".
 
"Soy un laburante, vivo día a día, todos los días a las 5 de la mañana me levanto", sorprendió el obrero a Macri, que intentaba meter un bocado. "Perdón que se lo tengo que decir, con respeto, no me importa el Gobierno pasado, ahora es el problema", advirtió el trabajador.
 
"Tratemos de hacer rápido las cosas, se lo pido por favor presidente, estamos peor", aseveró el obrero. Macri intentó darle un final al episodio al buscar un abrazo de compromiso con el trabajador de la Uocra. "Hagan algo, la concha de mi hermana", fue el último comentario que deslizó el trabajador.
 
La Opinión Popular

23-03-2019 / 09:03
El espía Marcelo D'Alessio puso por primera vez al macrismo a la defensiva desde que asumió el gobierno. Hostigado por la crisis, la alianza Cambiemos contraatacó siempre con alguna denuncia amplificada por la corporación mediática.
 
Esta vez, al tiempo que la crisis es devastadora, la denuncia surgió con una potencia inusitada desde la oposición y logró romper el blindaje mediático para impactar de lleno en el ámbito judicial. El gobierno aparece inerme ante la espiral ascendente de una crisis que no puede controlar y el frente judicial se le desmorona.
 
En medios políticos ya se habla de que Mauricio Macri no está para ninguna reelección en este contexto. Y se espera que la movilización del 24 sea de una gran masividad por el clima de fuerte malestar. "Por la Patria que soñamos, contra la miseria planificada", es la consigna.
 
Con el dólar que sube, las tasas de interés más altas del planeta y una inflación que está entre las primeras de todo el mundo, el gobierno ya no puede recurrir a su bazooka judicial para distraer la atención porque tiene en aprietos a uno de sus principales alfiles, el fiscal macrista Carlos Stornelli.
 
La reacción frente a la investigación del juez Alejo Ramos Padilla y la detención de D'Alessio fue casi instintiva o impulsada por el pánico. Cambiemos no la derivó hacia ninguno de sus operadores subterráneos.
 
El disparo salió directamente de la Casa Rosada. Y hubo otras defensas también a la desesperada, mientras el jueves se producían grandes movilizaciones espontáneas en Buenos Aires, Dolores y Mar del Plata, pero en defensa del juez.
 
Si la Magistratura o la Corte aceptaban ese acto intervencionista casi brutal de Macri hubieran quedado en evidencia. No solamente como agentes de un poder que tendría que ser independiente, sino que también hubiera dado todo el aspecto de reacción corporativa en defensa del fiscal. El Ejecutivo trató de atacar desde la Magistratura y la Corte a un juez que está investigando al poder político. Ese desmanejo tuvo fuerte repercusión en el exterior.
 
No fue solamente el gobierno el que se salió de caja. La reacción de Elisa Carrió está entre las más desquiciadas de su curriculum. Y hasta la misma diputada Graciela Camaño -del ala del massismo que resiste cualquier contacto con el PJ y los K- atinó a salir en defensa del fiscal Carlos Stornelli, cuyo proceso puede embarrar a gran parte del mundo político que se benefició de las andanzas de D'Alessio con el fiscal.
 
El rechazo de la Cámara de Mar del Plata a la recusación del juez, planteada por Stornelli y la respuesta afirmativa de la Corte al pedido del juez de respaldo material, más el probable fracaso del pedido de juicio político en la Magistratura, dan cuenta de que el ámbito judicial optó por un camino más complejo que el propuesto por el macrismo.
 
Entre la crisis económica y este escándalo de espionaje ilegal para alimentar causas judiciales, el lawfare o guerra jurídica, una práctica muy usada por el macrismo para reemplazar a la política, perdió credibilidad.

22-03-2019 / 12:03
El rebrote inflacionario, la ola de despidos y la nueva corrida al dólar le llegaron al Gobierno de Mauricio Macri en el peor momento político posible, con su imagen pública en picada y la pólvora de la corrupción K mojada por el creciente escándalo del espía Marcelo Dalessio.
 
Desesperado por huir hacia adelante, el Presidente apeló esta semana al viejo truco de mostrar autoridad con un puñetazo a la mesa. Pero el efecto fue, como suele pasar cuando se sobreactúa, el contrario: el establishment lo mira perplejo, Wall Street espera sin jugar una sola ficha, la Corte Suprema lo ignora, sus aliados toman distancia, la CGT se despereza y el peronismo sonríe, al fin, ante la perspectiva ahora menos remota de que el ballotage termine enfrentando a dos opositores.
 
La metáfora desafortunada de la semana corrió por cuenta del presidente del Banco Nación, Javier González Fraga, a quien secundará por lo que le quede de mandato el fallido exvice de Federico Sturzenegger en el Central, Lucas Llach. "¿Qué prefieren, estar en un auto a más de 100 kilómetros por hora que va hacia la pared o haber chocado ya con la pared y no tener más que un par de huesos rotos?", preguntó González Fraga a un auditorio de financistas, quienes por las dudas no arriesgaron respuesta.
 
Muerte o dunga-dunga. Casi tan alentador como el "estamos bailando en la cubierta del Titanic" que soltó Dante Sica ante bodegueros.
 
En el campo rumian su malestar por el regreso de las retenciones y la suba de costos, dos coletazos de la devaluación de fines de septiembre. Hasta reaparecieron juntos los referentes de la vieja Mesa de Enlace de 2008, aunque esta vez para castigar a Macri. Fue un lamento muy sintomático del momento que se vive en el empresariado.
 
Conmovidos o irónicos, los integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA se cansaron de reenviar por whatsapp el video del reencuentro ruralista. "Parecen industriales", comentó con sorna uno de los tres que envió el recorte a BAE Negocios. ¿Y el Grupo de los Siete, donde hasta hace un año compartían amables almuerzos? Bien, gracias.
 
A los industriales, anteayer, Sica los reprendió por primera vez en un tono similar al que usaba su antecesor que los trató de "llorones", Francisco Cabrera. Sica se enojó porque un rotario cuchicheó que su discurso era "puro piripipí" y acusó entonces al empresariado de asociarse con los sindicatos para después pedirle prebendas al Estado. "Ya nos ponen en la misma bolsa a todos. Están en la fase yo contra el mundo", comentó un dueño de fábrica presente en el salón.
 
Más allá de las intenciones, gobernar bajo emoción violenta empieza a granjearle enemigos al macrismo.

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