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Sociedad e Interés General - 06-09-2018 / 16:09
EFEMÉRIDES POPULARES

Argentina ganaba su primer Mundial de Fútbol Juvenil en Japón

Argentina ganaba su primer Mundial de Fútbol Juvenil en Japón
El 07 de septiembre 1979, en Japón, la Selección Juvenil de Argentina, que lideró Diego Armando Maradona, le ganaba 3-1 a la Unión Soviética en la final y se consagra campeona de la Copa Mundial de Fútbol Juvenil. En la imagen: Diego Maradona con Ramón Díaz en Japón, cuando todavía eran amigos y grandes socios adentro de la cancha.
El 07 de septiembre 1979, en Japón, la Selección Juvenil de Argentina, que lideró Diego Armando Maradona, le ganaba 3-1 a la Unión Soviética en la final y se consagra campeona de la Copa Mundial de Fútbol Juvenil. La II edición de la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 se realizó entre el 25 de agosto y el 07 de septiembre.
 
Con un juego vistoso y una superioridad absoluta a lo largo de todo el torneo, los pibes sub 20 que dirigía Carlos Menotti, quien venía de consagrarse campeón mundial de mayores en Argentina 78, deslumbró al mundo y sirvió de plataforma para que muchos de sus jugadores exploten hasta consagrase como verdaderas figuras del fútbol mundial.
 
Con 20 goles a favor y sólo dos en contra, ganando seis partidos en igual cantidad de presentaciones fue lo que dejó como resumen ese combinado nacional en el que se destacaron como figuras excluyentes Maradona (mejor jugador del campeonato) y Ramón Díaz (goleador del certamen con ocho conquistas). Otros tiempos.
 
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La mecánica del torneo estuvo estructurada en dos fases: en la primera, los 16 equipos participantes se dividieron en 4 grupos de 4 equipos cada uno, que jugaban a un formato de todos contra todos; los dos mejores equipos de cada grupo clasificaban a la siguiente ronda (cuartos de final) en el que se iban eliminando en un formato de copa hasta llegar a la final sólo dos equipos.
 
No hubo demasiadas sorpresas en la primera fase, sólo la clasificación de Argelia por sobre la de México en el Grupo A. Ya en la segunda fase se dio la lógica de los llamados equipos fuertes, llegando a semifinales los sudamericanos de Argentina y Uruguay y los europeos de Polonia y Unión Soviética.
 
Justamente se enfrentaron en duelos continentales, llegando a la final Argentina y la URSS, que fue ganada por la primera por 3-1. En la disputa por el tercer lugar, Uruguay doblegó a Polonia en lanzamientos penales luego de igualar en tiempo extra 1-1.
 
Argentina convirtió 20 goles favor y recibió sólo dos en contra, ganando seis partidos en igual cantidad de presentaciones. Tuvo al goleador del torneo, Ramón Ángel Díaz, con ocho tantos, quien fue además un perfecto socio de Maradona en el juego.
 
La campaña del campeón fue la siguiente: Primera fase, Argentina 5 (Díaz, 3; Maradona 2)-Indonesia: 0; Yugoslavia 0-Argentina 1 (Osvaldo Escudero) y Argentina 4 (Maradona, Gabriel Calderón 2 y Simón)-Polonia 1 (Plasz).
 
Cuartos de final: Argentina 5 (Días 3, Maradona, Calderón)-Argelia 0; semifinal; Argentina 2 (Díaz y Maradona)-Uruguay 0 y final: Argentina 3 (Hugo Alves -p-, Díaz y Maradona.)-Unión Soviética 1 (Ponomarev).
 
El plantel campeón estuvo integrado por García (Flandria) y Seria (Central Córdoba), arqueros; Simón (Newell's), Alves (Boca), Abelardo Carabelli (Argentinos), Rossi (Colón), Piaggio (Atlanta) y Marcelo Bachino (Boca), defensores.
 
Sperandío (Central), Juan Barbas (Racing), Maradona (Argentinos), Rinaldi (San Lorenzo) y Meza (Central Córdoba Tucumán), mediocampistas; Escudero (Chacarita), Díaz (River), Calderón (Racing), Torres (Atlanta) y José Lanao (Vélez), delanteros.
 
Fuente: Diario Jornada

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21-09-2018 / 16:09
El 22 de septiembre de 1866, en Paraguay -en el marco de la invasión de este país por parte de la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay)- se libra la batalla de Curupaytí donde, en una verdadera masacre,  mueren alrededor de 9.000 argentinos y menos de 100 paraguayos.
 
La batalla tuvo inicio con el bombardeo de la flota brasileña a las fortificaciones paraguayas, seguido del avance terrestre del ejército aliado. Pero las pésimas condiciones del terreno dificultaron el ataque aliado, lo que resultó más fácil a los paraguayos defender sus posiciones. El desenlace de este enfrentamiento fue favorable al ejército paraguayo, y fue su mayor victoria en esa guerra.
 
Cuando los soldados aliados estuvieron a tiro, se ordenó disparar a la artillería paraguaya que estaba casi intacta y que causó enormes bajas a las tropas enemigas que avanzaban en formaciones muy densas y con mucho esfuerzo y lentitud debido a la zona lodosa.
 
Estas fuerzas, al superar la zona batida por la artillería debían pasar por zanjas cubiertas con espinas y estacas para llegar al campo de tiro de la infantería paraguaya atrincherada en sus posiciones. Los soldados aliados no pudieron acercarse a las trincheras enemigas, y los pocos que lograron hacerlo fueron literalmente fusilados.
 
El desastre de Curupaytí, que constituye un cabal ejemplo del fracaso de un ataque frontal sin reconocimiento previo contra una posición prácticamente inexpugnable, paralizó las operaciones de los aliados durante diez meses, terminó de hundir el ya mermado prestigio del entonces presidente argentino Bartolomé Mitre como generalísimo y reavivó especialmente en Argentina el rechazo popular a la guerra, lo cual devino en una serie de levantamientos en las provincias que hicieron forzoso retirar tropas del frente.
 
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21-09-2018 / 16:09
A principios de los setenta se acentuó el reclamo popular por el regreso a la Patria de Juan Domingo Perón. El general Alejandro Lanusse había tomado el poder en marzo de 1971 mediante un golpe palaciego dentro del régimen militar surgido en 1966, y decidió restaurar la democracia institucional en 1973.
 
El 22 de septiembre de 1972, en una maniobra fraudulenta, el destituido presidente Perón es excluido, por tercera vez desde 1955, de las elecciones presidenciales. Perón, desde el exilio en España, tomó la decisión de nombrar un candidato a presidente por el peronismo cuya misión sería eliminar la proscripción por la que él no podía presentarse, para que Perón pudiera retornar al país y -tras la necesaria renuncia del presidente peronista que se descontaba que sería elegido- se llamara a elecciones y triunfara Perón.
 
Perón se decidió por Héctor J. Cámpora y el 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales. Cámpora, con el apoyo de Perón en el exilio, gana las elecciones con el 49,5% de los votos; el líder radical, Ricardo Balbín, había salido segundo con un 21,3%, y, como el FreJuLi no había obtenido más del 50% de los votos tenía que realizarse un ballotage entre la primera y segunda fuerza.
 
Sin embargo, Balbín reconoció la victoria de Cámpora y renunció al ballotage. El delegado de Perón asumió el 25 de mayo de 1973, dándose así por finalizado el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina.
 
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21-09-2018 / 16:09
El 22 de septiembre de 1974 fallece, en la ciudad de Mar del Plata, Juan José Hernández Arregui. Filósofo, intelectual y ensayista, fue un escritor argentino que a partir de 1955, cuando el peronismo es expulsado del poder por antiimperialista, inició una importante producción destinada a revisar "el pensamiento nacional" que lo colocó como uno de los referentes principales de la corriente nacionalista de izquierda y la izquierda peronista.

La corriente nacionalista de izquierda, denominada también izquierda nacional o marxismo nacional, surgió en la Argentina a mediados del siglo XX. Sus fundadores replantearon la interpretación de la historia y la cultura nacional con una perspectiva revolucionaria, latinoamericanista y socialista, cuestionando la visión liberal eurocéntrica predominante y su influencia en la izquierda tradicional.

De la confluencia de dos tradiciones ideológicas diferentes, el nacionalismo y el marxismo, se gesta el nacionalismo de izquierda, que se inserta en el cauce más amplio de una corriente nacional y popular peronista. Hernández Arregui es considerado el ideólogo de "Peronismo Revolucionario".

Hernández Arregui, a quien tuve la suerte de conocerlo y tratarlo, fue un intelectual fuertemente comprometido con la política. Sus principales obras: Imperialismo y cultura (1957) La formación de la Conciencia Nacional (1960) ¿Qué es el ser nacional? (1963) Nacionalismo y liberación (1969) Peronismo y socialismo (1972), han formado generaciones enteras de militantes políticos.
 
Escribe: Blas García

20-09-2018 / 19:09
Los azules y colorados fueron dos facciones que se enfrentaron en el seno de las Fuerzas Armadas argentinas, luego del derrocamiento en 1962 del presidente Arturo Frondizi, respecto a la participación del peronismo en la vida social y política de la sociedad argentina. Las denominaciones reconocen su origen en la terminología empleada históricamente en el estudio de la ciencia militar, para denominar a los dos bandos hipotéticos que se enfrentan en una contienda determinada.
 
Los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso limitado a algunos dirigentes peronistas, con el fin de lograr la normalización institucional y al mismo tiempo combatir a los grupos de extrema izquierda; los colorados, por su parte, asimilaban el movimiento peronista al comunismo, y abogaban por erradicarlo completamente.
 
El 21 de septiembre de 1962, la Fuerza Aérea bombardeó una concentración colorada en San Antonio de Padua. La Armada propuso una reunión formal con jefes de las tres armas a fin de detener el enfrentamiento, con el propósito de: Evitar el caos general y entregar el país a cualquier tipo de comunismo y extremismo, a cuya consecución se llegaría mediante la disociación de las instituciones.
 
Campo de Mayo se negó y no aceptó más conferencias fuera de su comando. Acto seguido, la Compañía X fue enviada a Buenos Aires. Por su parte, la Armada movilizó al 1.º Regimiento de Infantería y a la Escuela de Mecánica de la Armada. En la madrugada, las acciones más importantes se desarrollaron en la zona de Florencio Varela.
 
Al comenzar el día 22, las acciones se concentraron en la capital de la república: Plaza Constitución y en los parques Chacabuco y Avellaneda fueron los epicentros donde se sucedieron las escaramuzas. La Secretaría de Prensa de la Presidencia desmintió rumores sobre la renuncia del presidente José María Guido.
 
A las 21:45, se dio fin al enfrentamiento entre azules y colorados con la rendición de éstos últimos. El comunicado 149, propalado a esa hora, anunció la designación de Juan Carlos Onganía como comandante en jefe del Ejército. Al mediodía del día siguiente se difundiría el comunicado 150.
 
El comunicado 150 -atribuido a Mariano Grondona-, emitido el 23 de septiembre de 1962, constituiría la propuesta política del movimiento: los sublevados de Campo de Mayo exigían -la realización de elecciones mediante un régimen que asegure a todos los sectores la participación en la vida nacional; que impida que algunos de ellos obtengan por medio de métodos electorales que no responden a la realidad del país el monopolio artificial de la vida política [se refería claramente al peronismo, que seguiría -por supuesto- proscripto por antidemocrático]. Creemos -continuaba- que las Fuerzas Armadas no deben gobernar. Deben, por el contrario, estar sometidas al poder civil. 
 
Cuatro años después los azules darían un golpe militar derrocando al gobierno radical de Arturo Umberto Illia. En términos de John William Cooke, los colorados eran gorilas y cipayos las 24 horas del día, a diferencia de los azules que sólo eran gorilas y cipayos cuando hacía falta.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 19:09
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