La Opinión Popular
                  13:07  |  Lunes 21 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 05-09-2018 / 08:09

El dólar se ríe de los intentos de Macri por controlarlo

El dólar se ríe de los intentos de Macri por controlarlo
Ni la promocionada reunión de Nicolás Dujovne con Christine Lagarde, ni la charla de Mauricio Macri con Donald Trump, ni la venta de 368 millones de dólares pudieron impedir que la divisa saltara hasta los 39,79 pesos ni que las reservas bajaran casi mil millones en un solo día. Al no saber cuánto valdrá el dólar, empresas frenan entregas y algunas hasta venden con "facturación abierta".
Ni la promocionada reunión de Nicolás Dujovne con Christine Lagarde, ni la charla de Mauricio Macri con Donald Trump, ni la venta de 368 millones de dólares pudieron impedir que la divisa saltara hasta los 39,79 pesos ni que las reservas bajaran casi mil millones en un solo día. Al no saber cuánto valdrá el dólar, empresas frenan entregas y algunas hasta venden con "facturación abierta".
 
El ministro de Economía, Dujovne, viajó a reunirse con el FMI para presentar los deberes del ajuste bien hecho (esos que el Presidente anunció en su discurso del lunes) para que de aquí al año que viene el organismo adelante el desembolso total del préstamo por US$50.000, necesarios para garantizar los pagos de deuda y no entrar en default. Aún no se conoce la letra chica del acuerdo.
 
"Tormenta" dice el jefe de Estado, para no decir crisis. Crisis, ha comenzado a decir ahora, para no hablar de riesgo de default, para no sincerar que, de no corregir el rumbo neoliberal (que no corregirá), quien lo suceda deberá hacerse cargo de la "pesada herencia" de un país endeudado y sin capacidad para la toma de crédito.
 
Los pasos que llevaban al camino del default comenzaron en la deuda que retroalimenta la bicicleta financiera, que permite la fuga desregulada de capitales para negocio de los amigos de Macri, funcionarios y socios del Presidente, los mismos que ahora le exigen las garantías que ya no tienen.
 
Para tranquilidad de ellos, el Gobierno de los Ricos voló a Washington y ahora espera la confirmación del Fondo, que llegaría en dos semanas. No alcanzó para evitar una nueva corrida cambiaria (tras alcanzar picos de $40,60, el dólar cerró rozando los $40), pese a que el Banco Central sacrificó otros US$358 millones; ni para frenar el riesgo país; ni detener el desplome de las acciones argentinas en Wall Street, con caídas de hasta el 14% en la banca privada.
 
Que el gobierno conservador de Macri anuncie en tono celebratorio que se endeudará para no caer en default, resulta vergonzoso. Que la deuda para salir de la deuda sea, no para generar riqueza, ni producir, ni para cumplir la meta de la pobreza cero, sino para financiar la especulación, es canallesco. Que el "mercado", su socio y amigo, se una a la desconfianza e incertidumbre que hoy calan hondo en las mayorías de la sociedad, debiera encender luces de alarma.
 
Las negociaciones con el Fondo no traerán un alivio a los trabajadores que ya padece las consecuencias de la crisis con el zarpazo al salario y nuevos despidos. La letra chica del nuevo acuerdo vendrá con otros ajustes mientras se garantizan la afluencia de dólares para pagar la deuda a los especuladores.
 
Mientras todo eso acontece, el Presidente suspira, imposta tonos de gravedad o simula renovaciones de gabinete en reuniones en las que brilla por su ausencia (el fin de semana, mientras todos miraban a la Quinta de Olivos, él jugaba al paddle, al fútbol o asistía al partido de Boca), eso es, como mínimo, tomarnos por imbéciles. Reírse en la cara del sufrimiento ajeno.
 
La Opinión Popular

 
FUERTE SUBA DEL DÓLAR MAYORISTA A PESAR DE LA INTERVENCIÓN OFICIAL POR 368 MILLONES. EL MINORISTA CERRÓ EN 39,79 PESOS
 
Ventas del Banco Central que no paran la corrida
 
Las autoridades políticas y económicas no pudieron evitar ayer otra jornada caliente en materia cambiaria, a la que no pudieron eludir ni siquiera con los elogios y buenos augurios del presidente de Estados Unidos. La corrida contra el peso continúa y llevó la cotización de la divisa a un nivel de 40,16 pesos en bancos al promediar la jornada.
 
El Banco Central pudo conjurar parcialmente el impacto inundando de dólares la plaza mayorista, incluso en los últimos tres minutos de la rueda para fijar un precio de cierre por debajo del que el mercado venía señalando. Al costo de desprenderse 368 millones de dólares y un esfuerzo por postergar parte de las presiones al día de hoy, fijó valores finales de 38,88 pesos en el mercado mayorista y 39,79 pesos en pizarras de venta al público.
 
Con todo, con subas importantes respecto del día lunes: 1,48 pesos en el mayorista (3,9 por ciento) y 75 centavos en el precio al público (1,9 por ciento). El otro signo de alarma lo dio el Banco Central con su estadística de saldos de cuenta en dólares del sector privado; desde el miércoles 29 al viernes 31 (último día informado), en dos jornadas, se fueron del sistema 509 millones de dólares.
 
La presión de entidades financieras del extranjero, empresas locales y particulares por dolarizar sus respectivas carteras (cambiando pesos por dólares, o vendiendo acciones de empresas argentinas para comprar divisas y fugarlas) mantuvo la misma tendencia que la semana pasada, pese a la palabra del presidente, los gestos por mostrar voluntad para alcanzar el equilibrio fiscal y el viaje a Washington del ministro de Hacienda para negociar cara con el FMI el pedido de adelanto de fondos para los próximos meses.
 
Los operadores del mercado opinan (y las estadísticas lo corroboran) que no se está negociando grandes volúmenes en el mercado cambiario, "pero no hay oferta genuina de dólares para atender la demanda". Esto quiere decir que no arriban inversiones del exterior para colocaciones en pesos (las tasas del 60 por ciento ya no alcanzan para atraerlas) ni hay liquidaciones de exportadores en montos significativos.
 
En sustitución de esa falta de oferta, es el Banco Central el que acude para atenuar la apetencia de los compradores cuando observa que se le escapan los valores. Así lo volvió a hacer ayer, con dos subastas de divisas a lo largo de la jornada.
 
La escalada en el mercado mayorista (MULC, mercado único libre de cambios) parecía imparable a la mañana. De los 37,40 pesos por dólar en el arranque, trepó rápidamente a los 39 pesos antes del mediodía, mientras que en las pizarras de los bancos privados se ubicaba por encima de los 40 pesos.
 
El Banco Central salió a hacer una primera subasta de dólares, ofreció 100 millones a 39,12 pesos, le compraron la totalidad y la avidez del MULC pareció satisfecha por un rato. Pero volvieron las presiones en las horas siguientes y la autoridad monetaria anunció una nueva subasta, sobre el cierre (a las 14,57 horas) y a una cifra millonaria: 500 millones de dólares.
 
Recibidas las ofertas, estableció un precio de corte de 38,91 pesos y tomó las propuestas de compra por debajo de ese valor, que sumaban 258 millones de pesos. El sofocón había pasado, pero al costo de perder 358 millones de dólares en la jornada, y habiendo admitido un salto de casi 4 por ciento en el valor mayorista y de casi 2 por ciento al público.
 
La fuga de divisas del sistema se está viendo reflejada en otros dos datos: la pérdida de depósitos en dólares de los bancos y la caída de las reservas internacionales. Esta última es un dato recurrente, incluso tras la llegada del primer tramo del préstamo del FMI.
 
El 22 de junio, Argentina recibió alrededor de 15 mil millones de dólares del organismo. Desde esa fecha, las reservas internacionales cayeron, hasta ayer, en 11.831 millones. Sólo ayer se fueron 947 millones y en las dos jornadas transcurridas de esta semana, las salidas sumaron 1219 millones. El saldo reservas al cierre de ayer fue de 51.443 millones de dólares, de las cuales más del 60 por ciento son indisponibles.
 
El otro dato es más novedoso, puesto que hasta el 24 de agosto se registraban saldos récord de dólares en cuentas bancarias. A partir del lunes 27 de agosto, la tendencia se revirtió. Ese lunes, las cuentas de particulares sumaban 28.580 millones de dólares. El miércoles 29, se contabilizaban 28.564 millones. Dos días después, el viernes 31, las estadísticas del Banco Central ya reflejaban una fuerte caída: 28.055 millones de saldo, la pérdida en tan sólo dos jornadas sumó 509 millones de dólares.
 
Es el último dato registrado, pero los resultados en Reservas pueden estar reflejando que la tendencia se mantuvo este lunes y martes. Sin resultados por ahora en Washington, todavía con el Banco Central como único oferente de divisas, se esperan más días calientes en las próximas jornadas.
 
Fuentes: Página 12, Hoy en la Noticia y La Izquierda Diario
 

Agreganos como amigo a Facebook
21-01-2019 / 09:01
"Voy a ser candidato a presidente y quiero ser el presidente de la Argentina del crecimiento para salir de este fracaso", señaló Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ahora precandidato de Alternativa Federal, ante las voces que impulsan la postulación del ex ministro de Economía Roberto Lavagna como candidato de un armado peronista sin el cristinismo.
 
"De ninguna manera voy a ser candidato a gobernador", afirmó el ex intendente de Tigre y así descartó bajar su precandidatura que por ahora disputaría con el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
 
Con el año electoral ya corriendo a los candidatos y al propio gobierno, Massa apuntó que "el próximo presidente, y sin dudas yo lo tengo claro e impregnado en la piel, después de recorrer parte del país con el auto y tomar contacto con la gente, va a tener que llamar a un gran acuerdo por la unidad".
 
Alternativa Federal nació una vez que el camino de unidad encarado por el peronismo comenzó a concretarse y los dirigentes de Alternativa Federal tomaron la vía de diferenciarse confrontando con el cristinismo.
 
Integrado por gobernadores justicialistas, descartan a la ex presidenta Cristina Fernández como candidata, se declaman como un agrupamiento "superador" de la disyuntiva macrismo- cristinismo. Los dirigentes promueven que las candidaturas se resuelvan a través de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
 
"Cuando vos mirás las serie histórica de la Argentina y... ¿viste que se habla mucho de los últimos 50 años? Roberto (Lavagna), Martín Redrado, José Ignacio de Mendiguren, Aldo Pignanelli, y yo mismo en ese momento desde la seguridad social, pusimos una serie histórica, que cruzó dos gobiernos, el de (Eduardo) Duhalde y el de la primera etapa del de (Néstor) Kirchner", señaló Massa sobre algunos de los funcionarios que pasaron o forman parte del Frente Renovador (FR).
 
"Con Lavagna vamos a ser parte de la solución a los problemas de la Argentina", agregó, buscando mostrar cercanía con el economista. El líder del FR insistió en mostrar su buena relación con Lavagna, con quien dijo reunirse cada quince días, y de quien dijo que es "el faro más importante que tienen aquellos que creen en la Argentina del desarrollo y el crecimiento".
 
La Opinión Popular

20-01-2019 / 09:01
Chico conoce chica, la comedia de Hollywood le saca el jugo. Presidente conoce presidente, las Cancillerías y los medios afines abusan del paralelismo: hablan de "química", "empatía", "onda" y otras simplezas. Como en las comedias o en la vida real el primer encuentro puede influir, pero la larga convivencia siempre es crucial.
 
El presidente brasileño, Jair Messias Bolsonaro, recibió a su colega argentino Mauricio Macri en Brasilia. Dos desaires anteriores (ahora dicen) quedaron atrás: Bolsonaro no vino para el G-20, Macri veraneaba cuando asumió su par. Sobreactuaron amistad aunque a Macri (cultor de la doctrina Chocobar) sus asesores le aconsejan no fotografiarse "disparando" con las manos.
 
Objetivamente tienen un destino común, una frontera gigantesca, un intercambio comercial único. Ningún país es soberano del todo, en la aldea global. Pero hay mandatarios o visiones ideológicas que se empeñan en ampliar los márgenes nacionales de decisión. Otros prefieren el alineamiento con los países hegemónicos aunque jamás hablen de dependencia.
 
A los contertulios de Brasilia no los unen el amor ni el espanto, sí intereses  y la subordinación al Departamento de Estado.
 
Como Aníbal Troilo, Estados Unidos nunca se fue de este Sur, pero su política exterior posterior al atentado a las Torres Gemelas permitió un resuello. Coincidió con la llegada de experiencias populares variadas, más o menos radicales pero muchas antagónicas con la herencia neoconservadora de los '90.
 
Prevalecieron la paz y la no intervención en otros Estados, por un lapso prolongado y con una intensidad tal vez sin precedentes. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medió exitosamente para frenar sangrientos intentos golpistas contra el presidente boliviano, Evo Morales, y contra el ecuatoriano Rafael Correa que incluso fue secuestrado por fuerzas de seguridad.
 
Las coincidencias políticas gravitaban pero todos los gobiernos cooperaban en un organismo flamante, de nimia institucionalidad cuyas resoluciones exigen unanimidad de los presidentes. O, cuanto menos, inexistencia de vetos así fuera de uno solo.
 
Diplomacia presidencial al rojo vivo que eleva el protagonismo de los mandatarios y confina a las Cancillerías. Néstor Kirchner fue electo presidente del organismo con la anuencia de todos sus integrantes: una sola bolilla negra bastaba para dejarlo afuera.
 
Las derechas autóctonas, con la cooperación recurrente de "la Embajada" de EE.UU. le coparon la parada a Unasur. Cambiaron la correlación de fuerzas mediante golpes de Estado atípicos, novedosos: en Paraguay, Honduras, Brasil y ahora van por Venezuela. Macri y Bolsonaro 2019 se contraponen a Lula da Silva-Néstor Kirchner en 2003. Pasaron cosas, caramba. 

19-01-2019 / 11:01
19-01-2019 / 10:01
Es cada vez mayor la cantidad de personas que se suman a la protesta callejera contra la suba de los servicios públicos que implementa el gobierno de Mauricio Macri. Por cuarto viernes consecutivo, miles de porteños cortaron anoche las avenidas Rivadavia, Corrientes o Cabildo, entre otras, para protagonizar un nuevo "ruidazo" por los padecimientos derivados de las políticas de la alianza Cambiemos. También hubo manifestaciones en el conurbano bonaerense y en ciudades del interior de la provincia.
 
Las quejas por los aumentos de tarifas, por sueldos y jubilaciones cada vez más insignificantes frente a la inflación, se combinaron con reclamos puntuales de docentes por el cierre de las escuelas nocturnas resuelto por el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.
 
De fondo se alternaba el ya tradicional "Mauricio Macri la puta que te parió", como el menos usual "fuera, fuera, fuera Macri fuera". "Macri son un fracaso como presidente. La inflación es un cáncer. Sos un inepto, le mentís a la gente", se expresa un vecino desde su cartel. "Nos sacaron el Fútbol para Todos para hacer 3000 jardines. ¿Dónde están?", indaga otro.
 
Anoche volvieron a sentirse las cacerolas, los bocinazos y ruidazos en distintas ciudades del país. Se dan después de la segunda marcha de la multisectorial contra los tarifazos que este jueves se realizó en Rosario y que continuará en Mar del Plata y Mendoza. Así como los ruidazos seguirán todos los viernes por la noche.
 
El motivo central de las protestas es el mismo: la crisis económica del modelo neoliberal macrista. La gente se une para marchar o golpear cacerolas, para reclamar por los despidos, los bajos salarios, los aumentos del transporte y de los servicios públicos, porque la plata ya no alcanza.
 
La bronca se acumula de la misma manera que los gastos para llegar a fin de mes. La gente se junta por un reclamo, por una inconformidad que la unifica. Es una queja por el presente, pero con la esperanza de lograr un cambio en el futuro. Protestan porque entienden que quedarse en la comodidad de sus casas se convierte en un silencio cómplice del ajuste macrista.
 
Las protestas continuarán, con mayor o menor presencia en las esquinas de las ciudades, o terminar diluyéndose ante la falta de respuestas positivas. O pueden aumentar, si este año vuelven a golpear los bolsillos populares de manera intolerable. ¿Influirán en las elecciones? Es una pregunta difícil de responder. Por ahora, el ruido sigue. La gente está harta de Macri.
 
La Opinión Popular

18-01-2019 / 09:01
Con Mauricio Macri, se profundizó un fenómeno que había arrancado en la primera mitad del 2018 y que muestra de lleno cuál fue el sector más perjudicado por la crisis económica: los trabajadores asalariados perdieron otra vez participación en el reparto de la torta de ingresos y así se alejan cada vez más del famoso fifty fifty.
 
El fifty-fifty (cincuenta y cincuenta) que impulsó el primer peronismo proponía que trabajadores y empresas se repartieran en partes iguales los ingresos que genera el país.
 
Esta vez la caída de su porción fue de 4,7 puntos durante el tercer trimestre: pasaron de recibir el 50,6% de la torta al 45,9%. Así, volvió a niveles distributivos del 2010.
 
A la par, eso significó un crecimiento de la parte del producto que se quedaron los empresarios, a costa del salario de los trabajadores. Ahí el salto fue casi en espejo y los dueños de las empresas pasaron a recibir el 45,7% del total, lo que implicó un crecimiento de 4,8% puntos.
 
Es decir que el 4% de los que participan en la producción, o sea los empresarios tal como señala el propio Indec, se quedaron con una porción casi idéntica a la del 74% representado por los asalariados.
 
La cuestión del fifty-fifty tiene un poder simbólico fuerte en la Argentina, aunque en los países desarrollados la distribución capital-trabajo es bastante más favorable para los asalariados: la participación asalariada ronda el 60% y durante los 70 giraba en torno al 65%, tal el caso de Estados Unidos.
 
Aunque en 1945 esta proporción era vista como una conquista social, en la actualidad es insuficiente. Para reducir la pobreza y aumentar la equidad es necesario impulsar reformas para que los trabajadores aumenten su participación a niveles más parecidos a los observados en los países desarrollados. Todo lo contrario de lo que está haciendo el gobierno de Mauricio Macri.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar