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Sociedad e Interés General - 03-09-2018 / 21:09
EFEMÉRIDES POPULARES

Bramuglia: El Canciller de Perón que presidio el Consejo de Seguridad de la ONU

Bramuglia: El Canciller de Perón que presidio el Consejo de Seguridad de la ONU
El 04 de septiembre de 1962, en Buenos Aires, muere Juan Atilio Bramuglia. Fue un abogado, político y diplomático argentino. Como abogado sindical de la Unión Ferroviaria, el sindicato más importante de la Argentina; de ideas socialistas, influyó decisivamente en la creación del Peronismo.
El 04 de septiembre de 1962, en Buenos Aires, muere Juan Atilio Bramuglia. Fue un abogado, político y diplomático argentino. Como abogado sindical de la Unión Ferroviaria, el sindicato más importante de la Argentina; de ideas socialistas, influyó decisivamente en la creación del Peronismo. Raanan Rein lo califica como "el más eminente y talentoso de los ministros de la primera presidencia de Juan Perón".
 
No se puede explicar el éxito del peronismo hablando nada más que de Perón. Hay otros dirigentes como Bramuglia que era un socialista, hijo de inmigrantes italianos, que se acercó a Perón cuando era abogado del gremio ferroviario y terminó siendo su ministro de Relaciones Exteriores. Por orden de su Líder, asumió la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU ante el primer conflicto elevado a ese organismo en la posguerra: el bloqueo soviético de Berlín.
 
En el cargo de Canciller llevó adelante la política llamada de Tercera Posición, de equilibrio y no alineación con el capitalismo de Estados Unidos y el comunismo de la Unión Soviética, enfrentados en la Guerra Fría. Un David entre dos Goliat.
 
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En 1925 se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires. Entre 1929-1949 se desempeñó como abogado en jefe de la Unión Ferroviaria, el sindicato más poderoso de Argentina en ese tiempo.
 
Bramuglia, junto con Ángel Borlenghi y Francisco Capozzi, formó el grupo inicial vinculado al sindicalismo que en 1943 decidieron establecer contacto con jóvenes militares participantes de la llamada Revolución del 43 con el fin de formar una alianza de tipo laborista que originó el peronismo.
 
Las gestiones de Borlenghi y Bramuglia y las necesidades de Perón de contar con una base propia fueron claves para llegar al decreto del 2 de octubre de 1945, de plenos derechos para los sindicatos. Uno de esos derechos era el de participar en política.
 
En 1944 fue Director del Departamento de Previsión Social de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social. En 1945 fue interventor de la Provincia de Buenos Aires.
 
Entre 1946-1949 fue Ministro de Relaciones Exteriores, durante la primera presidencia de Juan Perón. En este cargo llevó adelante una política llamada de tercera posición, de equilibrio entre Estados Unidos y la Unión Soviética enfrentadas en la Guerra Fría.
 
El 15 de agosto de 1947 en Petrópolis, Brasil, se inaugura la Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad del Continente, como canciller tendrá un papel destacado para sentar las bases para el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.​ Presidió provisionalmente la III Asamblea de las Naciones Unidas reunida en París (1948). Tras su renuncia en 1949 retornó a su cátedra de Derecho del Trabajo en la Universidad de Buenos Aires.
 
Tras el golpe de estado militar que derrocó e ilegalizó al peronismo, en 1955, Bramuglia fue fundador del partido Unión Popular, un fallido intento de desarrollar un partido político alternativo al peronismo proscripto, el neoperonismo.
 
Fuente: Wikipedia

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15-02-2019 / 11:02
14-02-2019 / 17:02
Camilo Torres Restrepo fue un sacerdote católico colombiano, pionero de la Teología de la Liberación, cofundador de la primera Facultad de Sociología de Colombia y miembro del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).
 
Durante su corta vida, promovió el diálogo entre el marxismo y el catolicismo. Su trabajo en los Llanos Orientales con campesinos, y su participación en la junta del Instituto Colombiano de Reforma Agraria, entre 1962 y 1964, terminaron por convencerlo de la necesidad de un cambio social radical en Colombia.
 
Entre mayo y octubre de 1965 realizó actividad de agitación popular: recorrió el país, participó en manifestaciones y encuentros, dirigió el periódico Frente Unido y aglutinó un grupo de simpatizantes y aliados que incluían al partido comunista, a los grupos urbanos del ELN, a marxistas e izquierdistas independientes y a dirigentes sindicales.
 
A pesar de las prohibiciones del estado de sitio, grandes manifestaciones lo recibían, en las que su figura carismática y su lenguaje sencillo ganaron el compromiso popular para su propuesta política.
 
El éxito de sus primeros actos se conjugó con una visión romántica y optimista del papel de la guerrilla para convencerlo de que el país estaba al borde de una revolución, en la que triunfarían las guerrillas del ELN.
 
Por ello, en vez de tratar de construir un movimiento político alternativo con una perspectiva de largo plazo, entendió su acción como una preparación de la opinión para su gesto de adhesión a la guerrilla.
 
Esta se produjo en octubre de 1965, cuando anunció públicamente su compromiso con la guerrilla. El 15 de febrero de 1966, tropas de la Quinta Brigada, dieron muerte al cura guerrillero, cuando trataba de apoderarse del fusil de un soldado.
 
Su impacto sobre la Iglesia latinoamericana fue amplio y prolongado. Influyó en la opción guerrillera de muchos sacerdotes y religiosos durante los años siguientes, y sus ideas marcaron la mentalidad de los teólogos de la Liberación y de grupos guerrilleros.
 
Su rechazo de los mecanismos electorales desvió de la acción democrática a los nuevos movimientos de izquierda. Su honestidad y carisma, reforzados por su muerte como martirio, sirvieron para consolidar y dar un aura heroica y de generosidad a esa alternativa que ha sido tan costosa: la insurrección armada y la violencia como formas de lucha política. 
 
Por Carlos Morales

14-02-2019 / 09:02
14-02-2019 / 09:02
El golpe de estado militar del 29 de marzo de 1962, liderado por el teniente general Raúl Poggi, el almirante Agustín Penas y el brigadier general Cayo Alsina, tuvo elementos tragicómicos que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, José María Guido, quien accediera al gobierno luego de derrocar al presidente Arturo Frondizi.
 
Los militares golpistas convocaron a Guido en la Casa Rosada para comunicarle que sería reconocido como presidente, en tanto y en cuanto se comprometiera por escrito a ejecutar las medidas políticas indicadas por las Fuerzas Armadas, siendo la primera de ellas anular las elecciones en las que había ganado el peronismo.
 
Guido aceptó las imposiciones militares, firmó un acta dejando constancia de ello y fue entonces habilitado por los militares gorilas para instalarse con el título de presidente, pero clausurando el Congreso Nacional e interviniendo todas las provincias.
 
El peronismo había sido proscripto por la dictadura militar de 1955, pero Frondizi volvió a habilitarlo electoralmente, aunque manteniendo la prohibición a Juan Perón de presentarse como candidato y volver al país.
 
Pero, el 14 de febrero  de 1963, la dictadura del civil Guido da fuerza de ley al Decreto 7165/62, que restablece la plena vigencia del tristemente célebre Decreto 4161 de la dictadura del general Aramburu: vuelve a quedar prohibido pronunciar el nombre del "tirano prófugo" (Juan Perón, exiliado en España).
 
Poco después, el 24 de julio de 1963, Guido dictó un Estatuto de los Partidos Políticos que sirvió de instrumento para mantener al peronismo  en la proscripción y la ilegalidad.
 
Por Blas García para La Opinión Popular

14-02-2019 / 09:02
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