La Opinión Popular
                  13:51  |  Lunes 21 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 31-08-2018 / 10:08
MASIVA MOVILIZACIÓN DE ESTUDIANTES, DOCENTES, CIENTÍFICOS Y TRABAJADORES NO DOCENTES A LA PLAZA DE MAYO

La alianza Cambiemos está empecinada en destruir la universidad publica

La alianza Cambiemos está empecinada en destruir la universidad publica
Gremios de docentes universitarios y federaciones estudiantiles protagonizaron una multitudinaria marcha que comenzó en el Congreso y se trasladó a la Plaza de Mayo, donde cuestionaron al Gobierno de Macri por la crisis en las universidades públicas y reclamaron recomposición salarial y mayor presupuesto. Bajo una persistente lluvia, las columnas de CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, UDA, FAGDUT y CTERA, junto a miles de estudiantes al caer la noche se ubicaron frente al Cabildo para escuchar los discursos de los dirigentes gremiales, que efectuaron críticas hacia el Gobierno de los Ricos, en medio de las turbulencias económicas.
Miles de docentes y estudiantes llenaron las calles del país en medio de la disparada del dólar. Desafiaron la fría lluvia y caminaron desde el Congreso hasta la Casa Rosada para exigir al gobierno de Mauricio Macri una mejora en el presupuesto de las Universidades y aumento del 30% a sus docentes, que siguen sin poder cerrar la paritaria.
 
La movilización la lideraron los gremios como CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, UDA, FAGDUT y CTERA, que tuvo como protagonista a Roberto Baradel. En el Congreso se apostaron temprano banderas de agrupaciones de izquierda, La Cámpora, Nuevo Encuentro y agrupaciones de facultades de la UBA, Cuyo, Comahue, Rosario, Córdoba y La Pampa, entre otros.
 
"En la Casa Rosada hay un grupo de empresarios empecinados en destruir la universidad pública. Y acá hay centenares de miles empecinados en defenderla", interpretó Luis Tiscornia, de la Conadu Histórica, uno de los oradores del acto de cierre de la jornada de lucha.
 
"El desfinanciamiento lleva dos años, es muy grave", señaló el secretario general de Conadu, Carlos de Feo, ya frente al Cabildo, frente a una multitud que los organizadores calcularon en 350 mil personas. Los medios ultra macristas, como TN e Infobae, no hicieron la menor mención de la marcha.
 
"Hoy hemos roto el techo indignante del 15 por ciento. Pero esto no se arregla con un poquito más del 15 por ciento. Vamos a seguir en la lucha para defender el poder adquisitivo de los compañeros docentes y no docentes", denunció el secretario General de la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), Daniel Ricci.
 
Mientras se desarrollaban movilizaciones en todo el país, la crisis económica pegó un salto brutal al descontrolarse la devaluación del peso. El Gobierno de los Ricos no dio signos de tener planes para controlar la situación, que es sentida por los trabajadores como lo que es: un nuevo ataque a los salarios y sus condiciones de vida.
 
Toda la oposición apoyó la marcha y controlará que no se reduzca el presupuesto universitario en la ley de leyes, el Presupuesto 2019, que llegará al Congreso el 14 de septiembre. Tienen mayoría para impedirlo.
 
La Opinión Popular

 La alianza Cambiemos está empecinada en destruir la universidad publica

Masiva movilización de estudiantes, docentes, científicos y trabajadores no docentes a la Plaza de Mayo
 
"Llamen a Mauricio y a Vidal/ para que vea / que este pueblo no cambia de idea / pelea y pelea por la educación." El cantito renació, una vez más, desde el escenario que trabajadores docentes y no docentes de las 57 universidades públicas de todo el país, junto a sus estudiantes, levantaron ayer en la Plaza de Mayo, y marcó el ritmo en varios pasajes de la movilización que protagonizaron desde el Congreso, acompañados de sindicatos que nuclean a trabajadores de la educación de niveles inicial, primario y secundario, organizaciones de científicos, gremios, agrupaciones de mujeres, políticas y sociales, organismos de derechos humanos, referentes de la política, familias y grupos de amigues en defensa de la universidad pública.
 
La movilización fue, por ahora, la máxima expresión del reclamo de la comunidad universitaria al gobierno de Mauricio Macri, en la cuarta semana de un conflicto en reclamo de mejoras salariales para los docentes, con denuncias de las universidades públicas de todo el país por la falta de fondos para poder funcionar.
 
Inicialmente, la marcha iba a culminar en el Ministerio de Educación, pero ante la resistencia del Gobierno a dar respuesta a los reclamos, el punto de cierre fue trasladado a la Plaza de Mayo por los organizadores, las federaciones docentes (Conadu, Conadu Histórica y Fedun), las organizaciones estudiantiles (la FUA y sus federaciones regionales) y de trabajadores no docentes (la Fatun).
 
"¿Nos ponemos la capucha y vamos para el Congreso?", le preguntó una chica a su amiga mientras tomaban coraje para salir de la galería del Cabildo y emprender la caminata bajo una lluvia que aún no era torrencial, pero lo sería.
 
Eran las 17.30 y el avance de la marcha se demoraba. El escenario, ya montado sobre Bolívar, de espaldas a la Casa Rosada, regalaba una playlist que acompañó la jornada. "Conmigo no bailás porque yo bailo en la calle", se fueron cantando ellas con los Cádillacs de fondo, poniéndole el cuerpo al reclamo, dejando de lado la comodidad del mate caliente en casa.
 
El agua les dio tiempo hasta Sáenz Peña y Avenida de Mayo, en la puerta de la Plaza Congreso, colmada ya de banderas, pilotos y paraguas.
 
Aquí y allá, los trabajadores de la agencia Télam y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires; diferentes delegaciones de ATE, Ctera, aguardaban que la cabecera, que crecía frente al Parlamento definiera el avance hacia la Plaza de Mayo. Un trueno fatal invitó al chaparrón. En la calle terminaron bañados. Algunos aguantaron, otros se escondieron en comercios y fachadas. La boca del subte A se colmó. "Pá, ¿vamos a casa?", preguntó un adolescente a su papá. "No, vamos en subte a la Plaza", respondió él.
 
En la superficie, la multitud esperó a que pasara el aguacero para comenzar a andar. Al ritmo de "Fuera, fuera, fuera Macri, fuera", "Llamen a Mauricio y a Vidal...", y el ya clásico hit del verano entraron en calor.
 
La llegada a la Plaza de Mayo se anunció con un arcoiris en el cielo y aplausos en la calle. La primera en ser ovacionada fue la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, también hubo saludos para Sergio Maldonado, el hermano de Santiago, muerto en medio de un operativo represivo en Chubu.
 
Hubo recordatorios de "presente ahora y siempre" para los 30 mil, para los docentes Sandra y Rubén que fallecieron en una escuela de Moreno por una explosión de gas, también para Santiago Maldonado y Carlos Fuentealba. 
 
"Somos más de 300 mil defendiendo la educación pública, un derecho que Macri no nos va a quitar", reivindicaron desde los micrófonos. La columna principal abrazó al escenario, colmó la Plaza de Mayo y quedó desplegada sobre la Avenida de Mayo hasta más allá de la 9 de Julio.
 
Hubo referentes de las 57 universidades nacionales del país en el acto y, además, las manifestaciones se replicaron en "más de cien ciudades". Los oradores fueron concisos y contundentes. "No queremos recorte ni achique del presupuesto para las universidades ni de nuestros salarios. Queremos que crezcan a la par de la inflación", postuló Daniel Ricci, de Fedun, quien también se solidarizó con "los reclamos del resto de los sindicatos que están peleando contra el ajuste que está sufriendo el pueblo".
 
Tiscornia recordó: "Hace cuatro semanas que estamos de paro porque tenemos la obligación de defender universidad pública y el derecho de defensa de nuestro salario, porque está en juego el derecho de cualquier hije del pueblo a estudiar". En relación con "los empresarios que ocupan la Casa Rosada", propuso "enfrentarlos con la unidad y la decisión de ir a la lucha, porque está en juego la universidad pública".
 
"La universidad argentina es la única productora de conocimiento necesario para que los argentinos tengamos un futuro como el que nos merecemos", sumó, en representación de la Fatun, Walter Merkins. "Esta gente evidentemente pretende que esto se termine", acusó al Gobierno, pero "la lucha nos va a poner a la altura de las circunstancias".
 
Dos horas después de la marcha, se registraron choques entre algunos manifestantes y la policía, que se llevó detenidos a varios jóvenes.
 
Por Ailín Bullentini
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
21-01-2019 / 09:01
"Voy a ser candidato a presidente y quiero ser el presidente de la Argentina del crecimiento para salir de este fracaso", señaló Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ahora precandidato de Alternativa Federal, ante las voces que impulsan la postulación del ex ministro de Economía Roberto Lavagna como candidato de un armado peronista sin el cristinismo.
 
"De ninguna manera voy a ser candidato a gobernador", afirmó el ex intendente de Tigre y así descartó bajar su precandidatura que por ahora disputaría con el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
 
Con el año electoral ya corriendo a los candidatos y al propio gobierno, Massa apuntó que "el próximo presidente, y sin dudas yo lo tengo claro e impregnado en la piel, después de recorrer parte del país con el auto y tomar contacto con la gente, va a tener que llamar a un gran acuerdo por la unidad".
 
Alternativa Federal nació una vez que el camino de unidad encarado por el peronismo comenzó a concretarse y los dirigentes de Alternativa Federal tomaron la vía de diferenciarse confrontando con el cristinismo.
 
Integrado por gobernadores justicialistas, descartan a la ex presidenta Cristina Fernández como candidata, se declaman como un agrupamiento "superador" de la disyuntiva macrismo- cristinismo. Los dirigentes promueven que las candidaturas se resuelvan a través de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
 
"Cuando vos mirás las serie histórica de la Argentina y... ¿viste que se habla mucho de los últimos 50 años? Roberto (Lavagna), Martín Redrado, José Ignacio de Mendiguren, Aldo Pignanelli, y yo mismo en ese momento desde la seguridad social, pusimos una serie histórica, que cruzó dos gobiernos, el de (Eduardo) Duhalde y el de la primera etapa del de (Néstor) Kirchner", señaló Massa sobre algunos de los funcionarios que pasaron o forman parte del Frente Renovador (FR).
 
"Con Lavagna vamos a ser parte de la solución a los problemas de la Argentina", agregó, buscando mostrar cercanía con el economista. El líder del FR insistió en mostrar su buena relación con Lavagna, con quien dijo reunirse cada quince días, y de quien dijo que es "el faro más importante que tienen aquellos que creen en la Argentina del desarrollo y el crecimiento".
 
La Opinión Popular

20-01-2019 / 09:01
Chico conoce chica, la comedia de Hollywood le saca el jugo. Presidente conoce presidente, las Cancillerías y los medios afines abusan del paralelismo: hablan de "química", "empatía", "onda" y otras simplezas. Como en las comedias o en la vida real el primer encuentro puede influir, pero la larga convivencia siempre es crucial.
 
El presidente brasileño, Jair Messias Bolsonaro, recibió a su colega argentino Mauricio Macri en Brasilia. Dos desaires anteriores (ahora dicen) quedaron atrás: Bolsonaro no vino para el G-20, Macri veraneaba cuando asumió su par. Sobreactuaron amistad aunque a Macri (cultor de la doctrina Chocobar) sus asesores le aconsejan no fotografiarse "disparando" con las manos.
 
Objetivamente tienen un destino común, una frontera gigantesca, un intercambio comercial único. Ningún país es soberano del todo, en la aldea global. Pero hay mandatarios o visiones ideológicas que se empeñan en ampliar los márgenes nacionales de decisión. Otros prefieren el alineamiento con los países hegemónicos aunque jamás hablen de dependencia.
 
A los contertulios de Brasilia no los unen el amor ni el espanto, sí intereses  y la subordinación al Departamento de Estado.
 
Como Aníbal Troilo, Estados Unidos nunca se fue de este Sur, pero su política exterior posterior al atentado a las Torres Gemelas permitió un resuello. Coincidió con la llegada de experiencias populares variadas, más o menos radicales pero muchas antagónicas con la herencia neoconservadora de los '90.
 
Prevalecieron la paz y la no intervención en otros Estados, por un lapso prolongado y con una intensidad tal vez sin precedentes. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medió exitosamente para frenar sangrientos intentos golpistas contra el presidente boliviano, Evo Morales, y contra el ecuatoriano Rafael Correa que incluso fue secuestrado por fuerzas de seguridad.
 
Las coincidencias políticas gravitaban pero todos los gobiernos cooperaban en un organismo flamante, de nimia institucionalidad cuyas resoluciones exigen unanimidad de los presidentes. O, cuanto menos, inexistencia de vetos así fuera de uno solo.
 
Diplomacia presidencial al rojo vivo que eleva el protagonismo de los mandatarios y confina a las Cancillerías. Néstor Kirchner fue electo presidente del organismo con la anuencia de todos sus integrantes: una sola bolilla negra bastaba para dejarlo afuera.
 
Las derechas autóctonas, con la cooperación recurrente de "la Embajada" de EE.UU. le coparon la parada a Unasur. Cambiaron la correlación de fuerzas mediante golpes de Estado atípicos, novedosos: en Paraguay, Honduras, Brasil y ahora van por Venezuela. Macri y Bolsonaro 2019 se contraponen a Lula da Silva-Néstor Kirchner en 2003. Pasaron cosas, caramba. 

19-01-2019 / 11:01
19-01-2019 / 10:01
Es cada vez mayor la cantidad de personas que se suman a la protesta callejera contra la suba de los servicios públicos que implementa el gobierno de Mauricio Macri. Por cuarto viernes consecutivo, miles de porteños cortaron anoche las avenidas Rivadavia, Corrientes o Cabildo, entre otras, para protagonizar un nuevo "ruidazo" por los padecimientos derivados de las políticas de la alianza Cambiemos. También hubo manifestaciones en el conurbano bonaerense y en ciudades del interior de la provincia.
 
Las quejas por los aumentos de tarifas, por sueldos y jubilaciones cada vez más insignificantes frente a la inflación, se combinaron con reclamos puntuales de docentes por el cierre de las escuelas nocturnas resuelto por el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.
 
De fondo se alternaba el ya tradicional "Mauricio Macri la puta que te parió", como el menos usual "fuera, fuera, fuera Macri fuera". "Macri son un fracaso como presidente. La inflación es un cáncer. Sos un inepto, le mentís a la gente", se expresa un vecino desde su cartel. "Nos sacaron el Fútbol para Todos para hacer 3000 jardines. ¿Dónde están?", indaga otro.
 
Anoche volvieron a sentirse las cacerolas, los bocinazos y ruidazos en distintas ciudades del país. Se dan después de la segunda marcha de la multisectorial contra los tarifazos que este jueves se realizó en Rosario y que continuará en Mar del Plata y Mendoza. Así como los ruidazos seguirán todos los viernes por la noche.
 
El motivo central de las protestas es el mismo: la crisis económica del modelo neoliberal macrista. La gente se une para marchar o golpear cacerolas, para reclamar por los despidos, los bajos salarios, los aumentos del transporte y de los servicios públicos, porque la plata ya no alcanza.
 
La bronca se acumula de la misma manera que los gastos para llegar a fin de mes. La gente se junta por un reclamo, por una inconformidad que la unifica. Es una queja por el presente, pero con la esperanza de lograr un cambio en el futuro. Protestan porque entienden que quedarse en la comodidad de sus casas se convierte en un silencio cómplice del ajuste macrista.
 
Las protestas continuarán, con mayor o menor presencia en las esquinas de las ciudades, o terminar diluyéndose ante la falta de respuestas positivas. O pueden aumentar, si este año vuelven a golpear los bolsillos populares de manera intolerable. ¿Influirán en las elecciones? Es una pregunta difícil de responder. Por ahora, el ruido sigue. La gente está harta de Macri.
 
La Opinión Popular

18-01-2019 / 09:01
Con Mauricio Macri, se profundizó un fenómeno que había arrancado en la primera mitad del 2018 y que muestra de lleno cuál fue el sector más perjudicado por la crisis económica: los trabajadores asalariados perdieron otra vez participación en el reparto de la torta de ingresos y así se alejan cada vez más del famoso fifty fifty.
 
El fifty-fifty (cincuenta y cincuenta) que impulsó el primer peronismo proponía que trabajadores y empresas se repartieran en partes iguales los ingresos que genera el país.
 
Esta vez la caída de su porción fue de 4,7 puntos durante el tercer trimestre: pasaron de recibir el 50,6% de la torta al 45,9%. Así, volvió a niveles distributivos del 2010.
 
A la par, eso significó un crecimiento de la parte del producto que se quedaron los empresarios, a costa del salario de los trabajadores. Ahí el salto fue casi en espejo y los dueños de las empresas pasaron a recibir el 45,7% del total, lo que implicó un crecimiento de 4,8% puntos.
 
Es decir que el 4% de los que participan en la producción, o sea los empresarios tal como señala el propio Indec, se quedaron con una porción casi idéntica a la del 74% representado por los asalariados.
 
La cuestión del fifty-fifty tiene un poder simbólico fuerte en la Argentina, aunque en los países desarrollados la distribución capital-trabajo es bastante más favorable para los asalariados: la participación asalariada ronda el 60% y durante los 70 giraba en torno al 65%, tal el caso de Estados Unidos.
 
Aunque en 1945 esta proporción era vista como una conquista social, en la actualidad es insuficiente. Para reducir la pobreza y aumentar la equidad es necesario impulsar reformas para que los trabajadores aumenten su participación a niveles más parecidos a los observados en los países desarrollados. Todo lo contrario de lo que está haciendo el gobierno de Mauricio Macri.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar