Carlos Menem había sido elegido presidente lo que habilitaba la transición hacia una alternativa legal y legítima.
 
Sin brújula, sin liderazgo, sin control de las contadas variables económicas que le importan, el Gobierno de los CEOs sigue perjudicando a la mayoría de los argentinos. Sólo trata de complacer a los mandatos del FMI y a los ávidos deseos de "los mercados".
 
Sería interesante conocer qué le ordena sottovoce el FMI a este Gobierno desbarrancado. ¿Dejar trepar al dólar para que la recesión termine el "trabajo sucio"?  Mientras lo desatroso está por venir, el rechazo popular crece. La Marcha Universitaria aportó otra prueba rotunda. Las cacerolas se dejaron oír, ya de noche.
 
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                  23:46  |  Sábado 22 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
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“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
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Nacionales - 31-08-2018 / 09:08
EL GOBIERNO DE MACRI EN EL PANTANO DE LA CRISIS

Lo peor está pasando y lo desastroso está por venir

Lo peor está pasando y lo desastroso está por venir
El Gobierno de Mauricio Macri vive sus horas más dramáticas. Ya con la evidencia del descreimiento total del “mercado” ante cada anuncio de medidas, su margen de acción política se achica a toda velocidad. Con una nueva escalada del dólar, que tocó los $42, queda en evidencia que cada acción que decida de ahora en más implicará un alto riesgo, porque puede acelerar la dinámica de la crisis. El jueves, en otra jornada de histeria cambiaria, que hicieron colapsar las páginas web de los bancos y en la que se escucharon todo tipo de rumores, quedó claro que la crisis dejó de ser financiera para pasar a ser política.
En otra jornada de vértigo, el dólar llegó a $ 42, dejando atónito al gobierno de Mauricio Macri que buscó contenerlo con más restricción monetaria, subastando dólares y subiendo las tasas al 60 % anual lo que preanuncia más recesión económica. El "equipazo" macrista es un grupo patético de inútiles que rodea a un Presidente desencajado.

El jueves negro que sufrió Macri culminó con una terca ratificación del rumbo neoliberal por parte del Gobierno de los Ricos. Al finalizar un día de múltiples reuniones en Casa Rosada, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró -visiblemente desencajado- que "este es el único rumbo, vamos por el buen camino".
 
Mucho fuego amigo balacea la política financiera del Gobierno. El "mercado" endurece su pulseada contra Macri, obligándolo a tomar medidas más duras. El confuso mensaje por cadena oficial del Presidente, al estilo De la Rua, enardeció a aliados consistentes y a los medios dominantes. Parco, impreciso, depre, atizó el fuego que pretendía apagar. Tradujo la impotencia, desorientación y hasta entropía del Gobierno. 
 
Los objetivos que propone Macri insumirán demasiado tiempo. La reducción del déficit fiscal es lenta comparada con la inflación, los cierres de comercios e industrias. Vaca Muerta no resucitará en un día. La cosecha record de trigo sucederá el año que viene, si el cambio climático y Dios quieren. La asfixia a las provincias condiciona la aprobación del Presupuesto 2019... si los gobernadores no desean suicidarse.
 
La crisis económico-financiera del Tercer Gobierno Radical mantiene diferencias con la de 2001, la del Segundo Gobierno Radical, porque no hay dólares inventados en los bancos y la protección social está mucho más extendida, gracias al kirchnerismo.
 
Para comparar, tal vez haya que ver la catástrofe del Primer Gobierno Radical en 1989, cuando la estampida del dólar se trasladó a los precios internos, quebró las cadenas de pagos y derivó en la hiperinflación. Aunque, media una diferencia abismal con el '89. Carlos Menem había sido elegido presidente lo que habilitaba la transición hacia una alternativa legal y legítima.
 
Sin brújula, sin liderazgo, sin control de las contadas variables económicas que le importan, el Gobierno de los CEOs sigue perjudicando a la mayoría de los argentinos. Sólo trata de complacer a los mandatos del FMI y a los ávidos deseos de "los mercados".
 
Sería interesante conocer qué le ordena sottovoce el FMI a este Gobierno desbarrancado. ¿Dejar trepar al dólar para que la recesión termine el "trabajo sucio"?  Mientras lo desatroso está por venir, el rechazo popular crece. La Marcha Universitaria aportó otra prueba rotunda. Las cacerolas se dejaron oír, ya de noche.
 
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Terapia intensiva
 
El mercado le cantó las cuarenta al Gobierno. Dos años y medio sin rumbo económico y un sinnúmero de contradicciones dentro del gabinete de Cambiemos hicieron eclosión ayer con un dólar que superó la impensable marca de 40 pesos, para cerrar la jornada en 39,87 pesos, con una suba de 5,37 pesos o de 15,6 por ciento frente al día anterior. En la jornada llegó a ofrecerse en las pizarras del microcentro por encima de los 42 pesos y superó los 41 en el segmento mayorista.
 
Frente al pánico de inversores y pequeños ahorristas, el Banco Central dispuso una nueva suba, de quince puntos, en la tasa de interés de la política monetaria hasta el 60 por ciento anual y un incremento en los encajes bancarios sobre los depósitos en pesos.
 
Sin noticias externas a las cuales responsabilizar de la explosiva alza del dólar, que más que duplica el valor de fin del año pasado (18,95 pesos), el Gobierno recoge los frutos de la desregulación de los mercados.
 
Los paliativos que ensaya el equipo económico no alcanzan para contrarrestar la estampida contra el peso. Cuando faltaban cinco minutos para el cierre de la rueda cambiaria, el Central subastó 500 millones de dólares, de los cuales fueron colocados 330 millones a un precio promedio de 38,71 pesos. Con ello logró amortiguar la suba del dólar al público a un promedio de 39,87 pesos, con fuerte dispersión entre los distintos bancos.
 
La incertidumbre sobre el nuevo acuerdo con el FMI fue un factor adicional para corrida. El Gobierno intentó convencer al mercado de que ya tenía un nuevo entendimiento, hundido el anterior, pero el Fondo aclaró que recién ahora empezará la negociación. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, confirmó que viajará a Washington a reunirse con técnicos del organismo el lunes próximo, fecha para la cual prometió anuncios económicos. 
 
La liquidación de dólares por parte del Central se reflejó en una caída de reservas de 510 millones de dólares, hasta los 53.793 millones. Entre bancos y empresas, donde se transan montos superiores al millón de dólares, la divisa se movió en valores de pánico y daba saltos de uno o dos pesos en cuestión de minutos. Mientras el Gobierno continuaba esperando que el sector exportador, el más favorecido junto al financiero por el macrismo, volcara algo del stock de divisas de la liquidación de sus cosechas, la plaza cambiaria se secó de dólares y la demanda no dio tregua.
 
La primera operación de cambios del día en el mercado electrónico (Forex MAE) se realizó a 35,423 pesos. Recién eran las 10.45 y "el mercado acercó posturas a 39 y 40 pesos", según el informe del Forex, que remarca que "durante la sesión hubo una fuerte tendencia compradora desde primera hora, con buen volumen negociado". Pasada media rueda el precio alcanzó máximos negociados en 41,60 pesos y en ese circuito cerró a 39,25.
 
El Central intervino cinco minutos antes de que finalizara la rueda con una subasta de 500 millones de dólares de reservas. De ese total colocó 330 millones de dólares. El día anterior había vendido 300 millones y 400 millones entre lunes y martes. Con la última intervención, el precio mayorista o spot recortó posición hasta los 37,60 pesos, con un aumento de 11,2 por ciento o 3,80 pesos.
 
La suba ya se presenta imparable luego de los bríos que tomó con el escueto mensaje presidencial, antes de la apertura de los mercados de anteayer, en el que se dio por hecho un supuesto acuerdo cerrado con el Fondo Monetario Internacional para adelantar desembolsos del préstamo otorgado al país. La respuesta fue una aceleración de la devaluación de la moneda.
 
El mensaje había dejado en claro que el Gobierno no puede siquiera enfrentar los compromisos de vencimientos de la deuda que contrajo en los últimos dos años y medio. Pero la situación al fin de la jornada del miércoles fue incluso peor para el inicio de la rueda actual. El propio Fondo informó que se revisarían los plazos, pero no confirmó el desembolso y lo puso a condición de más ajuste.
 
Una nueva desmentida al Gobierno volvió a tensar la situación y el Banco Central apeló de manera desesperada a cualquier instrumento para detener esta corrida que ya insumió en el año 22.000 millones de dólares de las reservas.
 
Sin poder utilizar todo el poder de fuego del stock de reservas, por pedido del FMI y ante la imposibilidad de recuperarlas, la autoridad monetaria que conduce el financista Luis Caputo sólo atina a subir otra vez la tasa de interés. La corrida posterior a la salida del "uno a uno" en el 2001 se logró frenar luego de haber elevado la tasa a niveles del 80-85 por ciento anual, lo que no solo congela el financiamiento sino que destruye la actividad económica.
 
Pero en momentos de pánico un aumento en los rendimientos en pesos, frente a un dólar al público que sólo en agosto acumula un alza de 37,2 por ciento y de 101,6 por ciento en lo que va del año, la decisión del ahorrista de a pie sigue siendo comprar moneda dura.
 
Para evitar la dolarización de cartera de los propios bancos, el Central decidió adicionalmente elevar en 5 puntos porcentuales los encajes para todos los depósitos en pesos, tanto a la vista como a plazo. Si bien el problema no es en estos momentos la salida de depósitos en moneda local, está claro que el Gobierno se anticipa a una caída en las colocaciones en pesos como sucedió en 2001-2002 y derivó en la aplicación de un corralito o corralón.
 
Por Cristian Carrillo
 
Fuente: Página 12
 

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22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
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21-09-2018 / 08:09
Un nuevo récord negativo para el gobierno de Mauricio Macri. La caída del consumo y de la actividad económica, los más de 13 millones de pobres que viven despojados de todo, se explican por otro dato negativo: el aumento del desempleo, que en el segundo trimestre del año afectaba a casi dos millones de argentinos.
 
La crisis económica generada por la incapacidad de Macri hizo estragos en el mercado laboral: En porcentajes, la suba de la desocupación asciende al 9,6% de la población económicamente activa, un salto que no se vio en doce años, desde 2006. El empleo registrado viene en caída y se deriva en parte al empleo no registrado (es decir la relación de dependencia en condiciones de informalidad), y el cuentapropismo.
 
El panorama se agrava al contemplar la cantidad de desocupados, subocupados, ocupantes demandantes (quienes tienen que salir a buscar otro empleo porque no sobreviven con el que tienen) y entonces, los argentinos con problemas de empleo trepan a más de 7,5 millones.
 
Es el las mujeres donde se registra un mayor aumento del desempleo, aunque también del empleo, ya que son sobre todo mujeres jóvenes las que salen a buscar trabajo y no lo encuentran. La tasa de desempleo para las mujeres pasó de 9,5 % a 10,8 %, mientras que para los varones pasó de 8,2 % a 8,7 %.
 
La debacle de la economía neoliberal macrista y el presupuesto de ajuste del FMI para enviar señales a los acreedores, empuja de forma acelerada a la desocupación hacia los dos dígitos. Ya el panorama no es sólo pérdida de poder adquisitivo por la inflación y los tarifazos, sino del empleo.
 
El deterioro del empleo que refleja el Indec, es apenas una foto de los primeros impactos de los comienzos de la crisis. Lo peor, de todas formas, es que la mayoría de los especialistas prevé un alza mayor en los próximos trimestres donde anticipan que superará holgadamente los dos dígitos.
 
Es que durante el período entre abril y junio, la mayor parte de la caída económica se dio en el sector agropecuario, el cual no se caracteriza por ser mano de obra intensivo. En cambio, el freno en la actividad del comercio y la construcción -los más demandantes en términos de empleo- comenzará a reflejarse a partir de la próxima medición.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 09:09
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