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Sociedad e Interés General - 22-08-2018 / 20:08
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 23 DE AGOSTO DE 1962 ES SECUESTRADO FELIPE VALLESE, MILITANTE DE LA JP, EL PRIMER DETENIDO-DESAPARECIDO DE LA HISTORIA ARGENTINA

Felipe Vallese, mártir de la Juventud Peronista

Felipe Vallese, mártir de la Juventud Peronista
Felipe Vallese, con 22 años y un hijo de 3, obrero metalúrgico, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y dirigente de la Juventud Peronista fue el primer detenido-desaparecido de la historia argentina reciente. Secuestrado la noche del 23 de agosto de 1962, fue visto, por última vez, brutalmente torturado, en una comisaría de Villa Adelina, en Buenos Aires.
Felipe Vallese, con 22 años y un hijo de 3, obrero metalúrgico, delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y dirigente de la Juventud Peronista fue el primer detenido-desaparecido de la historia argentina reciente.
 
Integrante del valeroso Comando General Valle de la JP, que operaba en Ciudad Evita y Mataderos, secundó al legendario Jefe de la JP Gustavo Rearte. Secuestrado la noche del 23 de agosto de 1962, fue visto, por última vez, brutalmente torturado, en una comisaría de Villa Adelina, en Buenos Aires. El militante Jorge Rulli denuncia que "muchos compañeros peronistas fueron torturados por los marinos de la Esma (Escuela de Mecánica de la Armada) durante el plan Conintes", impuesto por Arturo Frondizi.
 
Su cuerpo jamás apareció pero su nombre, desde entonces, simboliza lo mejor de una juventud valiente que no reparó en riesgos por la defensa de la causa nacional y popular. Hoy, la calle Canalejas, donde fue secuestrado, lleva su nombre y al igual que el salón central de la Confederación General del Trabajo (CGT) en  la Capital Federal.

Escribe: Blas García


El Día de los Trabajadores y una tradición de conquistas sociales logradas por la lucha popular 
Blas García
 

Proscripción del Movimiento Popular 

El gobierno de Frondizi fue sometido a sucesivas crisis y planteos militares, por las constantes huelgas de la CGT, con que la clase trabajadora respondía al cercenamiento de sus derechos y contra la creciente represión al movimiento peronista. 

El gobierno movilizaba militarmente, a punta de fúsil,  a los trabajadores que estaban de paro y la aplicación del represivo plan Conintes, llenó de presos peronistas las cárceles. 

Llegado el año 1962, que sería el último de su mandato, firmó un documento con los jefes militares garantizando que no se permitiría a nuestro líder,  Juan Perón, retornar al país. 

Es que frente al inminente proceso electoral previsto para el 18 de marzo de ese año, la fórmula del peronismo en la provincia de Buenos Aires iba a estar integrada por Andrés Framini como gobernador y Juan Perón como vice. 

El juez electoral Isaurralde de abierta filiación frondicista declaró que Perón no podía ser candidato por no tener residencia, no estar en el padrón y ser un fugitivo de la justicia. Además, el cardenal Caggiano, recordaba que la excomunión de Perón estaba en vigencia. 


Triunfo del peronismo

Contra la artimaña gubernamental, el pueblo eligió el 18 de marzo como gobernador a Andrés Framini, apoyó a Perón e hirió de muerte al gobierno de Frondizi

El triunfo de Framini fue la demostración que el peronismo era mayoría, que su voluntad era inquebrantable y que no estaba dispuesto a presentarse disfrazado para ser aceptado. Por el contrario, Perón había elegido a un dirigente obrero, un histórico peronista, para encabezar aquella fórmula. 

Las FFAA reclamaban la proscripción del peronismo,  Aramburu "aconsejaba" la renuncia de Frondizi y el comandante del Ejército general Raúl Poggi le pedía efectivamente la renuncia. 
 

Golpe militar contra Frondizi

El día 27 de marzo Frondizi declara "no me suicidaré, no renunciaré y no dejaré el país". Dos días después frente al movimiento de tropas, renuncia, y es arrestado y trasladado a Martín García. 

El día 30 de marzo asume José María Guido como presidente, hasta entonces, presidente del Senado, un títere que no es más que una fachada pseudo-democrática tras la cual gobiernan los militares gorilas. 

El 24 de abril, el nuevo presidente anula las elecciones ganadas por el peronismo: Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Chaco, Misiones, Río Negro y Neuquén. 

El 24 de julio por un decreto del Ejecutivo queda prohibido el proselitismo peronista, la exhibición publicitaria de fotografías y marchas. Nuevamente, bajo otro rótulo, reaparece el siniestro Decreto 4161.  
 
 
¿Quién  era Felipe Vallese?
 
La breve pero intensa biografía de Felipe Vallese da cuenta de un itinerario político: partícipe en las jornadas estudiantiles contra la enseñanza libre; delegado gremial de la UOM, el sindicato más representativo de la resistencia peronista de aquellos años; y activista social, integrante de la primera mesa de conducción de la Juventud Peronista.
 
Asumirse como militante peronista en aquellos años de proscripción y persecuciones significaba hacerse cargo de métodos de lucha que incluían los legales y los ilegales, colocar "caños" y agresivos operativos de agitación y propaganda. Vallese no era un joven inocente o un rutinario delegado gremial que en un momento, sin que nadie supiera cómo o por qué, fue detenido por una policía prepotente y autoritaria.
 
Por el contrario, era un militante convencido de la causa peronista que defendía, un joven que había hecho del activismo gremial y político el motivo principal de su vida y un dirigente juvenil que anticipaba con su militancia la que diez años después sería calificada por el propio Perón como "juventud maravillosa".


Secuestran a Vallese

En ese clima de ataque al PJ, el mes de agosto de 1962 se inicia con una huelga general de 48 horas decretada por la CGT. El 23 de agosto, se produce un hecho que conmueve al movimiento peronista: es secuestrado el obrero metalúrgico y dirigente de la juventud peronista Felipe Vallese

El operativo policial tuvo como supuesto objetivo dar con los responsables de la muerte de dos sargentos de policía atribuida a los hermanos Rearte -Carlos y Gustavo-, dos dirigentes juveniles de la resistencia peronista que integraban con Vallese la conducción de la flamante Juventud Peronista de aquellos años. El reclamo por su vida se convierte en bandera de lucha: "Un grito que estremece, Vallese no aparece". 

Vallese era delegado desde 1958 en la fábrica TEA S.R.L., y tenía una intensa actividad militante en la Juventud Peronista. Era integrante del Comando General Valle de la JP, que operaba en Ciudad Evita y Mataderos,y participó del grupo que había secundado al legendario Jefe de la JP Gustavo Rearte en el copamiento de un puesto de la aeronáutica en Ezeiza. 

Vallese es secuestrado por la policía de la provincia de Buenos Aires buscando a su amigo Alberto "Pocho" Rearte, hermano de  Gustavo. Fue un procedimiento ilegal en jurisdicción de la Capital Federal y Vallese fue secuestrado frente al nº 1776 de la calle Canalejas. 

Cerca de la medianoche del 22 de agosto, el oficial Juan Fiorillo encabezó el procedimiento con un grupo de tareas de civil, en Capital, una jurisdicción vedada para la policía bonaerense. Según la reconstrucción de los abogados de la Unión Obrera Metalúrgica, Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde (exsecretario de Derechos Humanos de la Nación) Vallese resistió con todas sus fuerzas la detención y se necesitaron varios hombres para desprenderlo de un árbol de la vereda de la vivienda de Canalejas 1776, que hoy lleva una placa en recuerdo del episodio.
 
Ya inmovilizado fue conducido por el grupo parapolicial hasta un destacamento en San Martín y luego a la comisaría de Villa Lynch, donde según se reconstruyó, encontró la muerte en una sesión de tortura y su cuerpo nunca fue hallado. Cuando falleció tenía 22 años y desde hacía cuatro era delegado gremial de la empresa TEA (Trafilación y Esmaltación de Alambres) y un activo militante de la resistencia peronista.

La justicia a instancias de su familia y de la UOM reconstruyó el camino hacia la muerte de Felipe Vallese hasta la comisaría de Villa Lynch donde desaparece después de ser terriblemente torturado. 

Su cuerpo jamás apareció pero su nombre desde entonces simboliza lo mejor de una juventud que no reparó en riesgos por la defensa de sus ideales. Hoy, la calle Canalejas lleva su nombre y al igual que el salón central de la CGT en  la Capital Federal.
 
Escribe: Blas García

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Felipe Vallese, mártir de la Juventud Peronista
Afiche de la CGT a dos años de su desaparición.
21-09-2018 / 16:09
El 22 de septiembre de 1866, en Paraguay -en el marco de la invasión de este país por parte de la Triple Alianza (Argentina, Brasil y Uruguay)- se libra la batalla de Curupaytí donde, en una verdadera masacre,  mueren alrededor de 9.000 argentinos y menos de 100 paraguayos.
 
La batalla tuvo inicio con el bombardeo de la flota brasileña a las fortificaciones paraguayas, seguido del avance terrestre del ejército aliado. Pero las pésimas condiciones del terreno dificultaron el ataque aliado, lo que resultó más fácil a los paraguayos defender sus posiciones. El desenlace de este enfrentamiento fue favorable al ejército paraguayo, y fue su mayor victoria en esa guerra.
 
Cuando los soldados aliados estuvieron a tiro, se ordenó disparar a la artillería paraguaya que estaba casi intacta y que causó enormes bajas a las tropas enemigas que avanzaban en formaciones muy densas y con mucho esfuerzo y lentitud debido a la zona lodosa.
 
Estas fuerzas, al superar la zona batida por la artillería debían pasar por zanjas cubiertas con espinas y estacas para llegar al campo de tiro de la infantería paraguaya atrincherada en sus posiciones. Los soldados aliados no pudieron acercarse a las trincheras enemigas, y los pocos que lograron hacerlo fueron literalmente fusilados.
 
El desastre de Curupaytí, que constituye un cabal ejemplo del fracaso de un ataque frontal sin reconocimiento previo contra una posición prácticamente inexpugnable, paralizó las operaciones de los aliados durante diez meses, terminó de hundir el ya mermado prestigio del entonces presidente argentino Bartolomé Mitre como generalísimo y reavivó especialmente en Argentina el rechazo popular a la guerra, lo cual devino en una serie de levantamientos en las provincias que hicieron forzoso retirar tropas del frente.
 
La Opinión Popular

21-09-2018 / 16:09
A principios de los setenta se acentuó el reclamo popular por el regreso a la Patria de Juan Domingo Perón. El general Alejandro Lanusse había tomado el poder en marzo de 1971 mediante un golpe palaciego dentro del régimen militar surgido en 1966, y decidió restaurar la democracia institucional en 1973.
 
El 22 de septiembre de 1972, en una maniobra fraudulenta, el destituido presidente Perón es excluido, por tercera vez desde 1955, de las elecciones presidenciales. Perón, desde el exilio en España, tomó la decisión de nombrar un candidato a presidente por el peronismo cuya misión sería eliminar la proscripción por la que él no podía presentarse, para que Perón pudiera retornar al país y -tras la necesaria renuncia del presidente peronista que se descontaba que sería elegido- se llamara a elecciones y triunfara Perón.
 
Perón se decidió por Héctor J. Cámpora y el 11 de marzo de 1973, Argentina tuvo elecciones generales. Cámpora, con el apoyo de Perón en el exilio, gana las elecciones con el 49,5% de los votos; el líder radical, Ricardo Balbín, había salido segundo con un 21,3%, y, como el FreJuLi no había obtenido más del 50% de los votos tenía que realizarse un ballotage entre la primera y segunda fuerza.
 
Sin embargo, Balbín reconoció la victoria de Cámpora y renunció al ballotage. El delegado de Perón asumió el 25 de mayo de 1973, dándose así por finalizado el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina.
 
La Opinión Popular

21-09-2018 / 16:09
El 22 de septiembre de 1974 fallece, en la ciudad de Mar del Plata, Juan José Hernández Arregui. Filósofo, intelectual y ensayista, fue un escritor argentino que a partir de 1955, cuando el peronismo es expulsado del poder por antiimperialista, inició una importante producción destinada a revisar "el pensamiento nacional" que lo colocó como uno de los referentes principales de la corriente nacionalista de izquierda y la izquierda peronista.

La corriente nacionalista de izquierda, denominada también izquierda nacional o marxismo nacional, surgió en la Argentina a mediados del siglo XX. Sus fundadores replantearon la interpretación de la historia y la cultura nacional con una perspectiva revolucionaria, latinoamericanista y socialista, cuestionando la visión liberal eurocéntrica predominante y su influencia en la izquierda tradicional.

De la confluencia de dos tradiciones ideológicas diferentes, el nacionalismo y el marxismo, se gesta el nacionalismo de izquierda, que se inserta en el cauce más amplio de una corriente nacional y popular peronista. Hernández Arregui es considerado el ideólogo de "Peronismo Revolucionario".

Hernández Arregui, a quien tuve la suerte de conocerlo y tratarlo, fue un intelectual fuertemente comprometido con la política. Sus principales obras: Imperialismo y cultura (1957) La formación de la Conciencia Nacional (1960) ¿Qué es el ser nacional? (1963) Nacionalismo y liberación (1969) Peronismo y socialismo (1972), han formado generaciones enteras de militantes políticos.
 
Escribe: Blas García

20-09-2018 / 19:09
Los azules y colorados fueron dos facciones que se enfrentaron en el seno de las Fuerzas Armadas argentinas, luego del derrocamiento en 1962 del presidente Arturo Frondizi, respecto a la participación del peronismo en la vida social y política de la sociedad argentina. Las denominaciones reconocen su origen en la terminología empleada históricamente en el estudio de la ciencia militar, para denominar a los dos bandos hipotéticos que se enfrentan en una contienda determinada.
 
Los azules estaban de acuerdo con permitir un acceso limitado a algunos dirigentes peronistas, con el fin de lograr la normalización institucional y al mismo tiempo combatir a los grupos de extrema izquierda; los colorados, por su parte, asimilaban el movimiento peronista al comunismo, y abogaban por erradicarlo completamente.
 
El 21 de septiembre de 1962, la Fuerza Aérea bombardeó una concentración colorada en San Antonio de Padua. La Armada propuso una reunión formal con jefes de las tres armas a fin de detener el enfrentamiento, con el propósito de: Evitar el caos general y entregar el país a cualquier tipo de comunismo y extremismo, a cuya consecución se llegaría mediante la disociación de las instituciones.
 
Campo de Mayo se negó y no aceptó más conferencias fuera de su comando. Acto seguido, la Compañía X fue enviada a Buenos Aires. Por su parte, la Armada movilizó al 1.º Regimiento de Infantería y a la Escuela de Mecánica de la Armada. En la madrugada, las acciones más importantes se desarrollaron en la zona de Florencio Varela.
 
Al comenzar el día 22, las acciones se concentraron en la capital de la república: Plaza Constitución y en los parques Chacabuco y Avellaneda fueron los epicentros donde se sucedieron las escaramuzas. La Secretaría de Prensa de la Presidencia desmintió rumores sobre la renuncia del presidente José María Guido.
 
A las 21:45, se dio fin al enfrentamiento entre azules y colorados con la rendición de éstos últimos. El comunicado 149, propalado a esa hora, anunció la designación de Juan Carlos Onganía como comandante en jefe del Ejército. Al mediodía del día siguiente se difundiría el comunicado 150.
 
El comunicado 150 -atribuido a Mariano Grondona-, emitido el 23 de septiembre de 1962, constituiría la propuesta política del movimiento: los sublevados de Campo de Mayo exigían -la realización de elecciones mediante un régimen que asegure a todos los sectores la participación en la vida nacional; que impida que algunos de ellos obtengan por medio de métodos electorales que no responden a la realidad del país el monopolio artificial de la vida política [se refería claramente al peronismo, que seguiría -por supuesto- proscripto por antidemocrático]. Creemos -continuaba- que las Fuerzas Armadas no deben gobernar. Deben, por el contrario, estar sometidas al poder civil. 
 
Cuatro años después los azules darían un golpe militar derrocando al gobierno radical de Arturo Umberto Illia. En términos de John William Cooke, los colorados eran gorilas y cipayos las 24 horas del día, a diferencia de los azules que sólo eran gorilas y cipayos cuando hacía falta.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 19:09
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