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Sociedad e Interés General - 20-08-2018 / 10:08
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 20 DE AGOSTO DE 1906 NACE JOSÉ MARÍA ROSA, UNO DE LOS GRANDES HISTORIADORES DE LA ARGENTINA

José María Rosa, el maestro que nos inició en la reflexión de la historia nacional

José María Rosa, el maestro que nos inició en la reflexión de la historia nacional
José María Rosa (también conocido como Pepe Rosa) nació en Buenos Aires, el 20 de agosto de 1906. Fue un notable historiador, político y diplomático argentino.
José María Rosa (también conocido como Pepe Rosa) nació en Buenos Aires, el 20 de agosto de 1906. Fue un notable historiador, político y diplomático argentino.
 
Después de 1955, participó activamente en la Resistencia Peronista convirtiéndose en uno de sus referentes más respetados y queridos. En 1966 lo llevamos a Córdoba para que diera un ciclo de conferencias en la Facultad de Ingeniería, ante una juventud que tomó con entusiasmo las banderas históricas revisionistas y las hace suyas, oponiéndose a la historia oficial.
 
El éxito de ese ciclo lo alentó para que publicara su monumental  "Historia Argentina", obra en 13 tomos, a los que luego de su muerte se le agregaron cuatro más. Lo volvimos a convocar en 1969, en vísperas del Cordobazo, junto a Rodolfo Ortega Peña Eduardo Luis Duhalde, para desarrollar, durante una semana, el tema: "Los caudillos argentinos".
 
Rosa integraría la comitiva de notables que van a buscar a Juan Perón en el famoso vuelo chárter del 17-11-72. Y a su pedido se declara el día 20 de noviembre, en conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado, Día de la Soberanía Nacional.
 
Fundador de la Revista Línea ("la voz de los que no tienen voz") que se opuso a la dictadura militar de 1976-1983, abogado y profesor universitario fue uno de los más respetados y consultados historiadores de la corriente que se llamó revisionista.
 
Para quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo y aprender de él, "Don Pepe" es uno de los historiadores que mas influyó en la construcción del pensamiento nacional y popular en varias generaciones de argentinos.
 
Por Blas García

Recuerdos de José María Rosa, en el aniversario de su nacimiento
 
Fue uno de los primeros en rescatar la figura de Rosas y generó polémica. En cartas inéditas, le habla a Fermín Chávez del dolor del exilio. Aquí, unos fragmentos.
 
Por Juan Manuel Bordón
 
Es la memoria de una memoria. Por estos días, a cien años de su nacimiento, se homenajea al historiador argentino José María Rosa. "Tenía una gran cabeza -cuenta su hijo-, se la pasaba leyendo y después escribía. Nunca lo vi consultando, todo pasaba en el teatro de su cabeza." Eduardo Rosa, difusor entusiasta de la obra de su padre, compartió con Clarín las cartas inéditas que éste le envió al historiador Fermín Chávez durante sus años de exilio.
 
José María Elihú Rosa nació en Buenos Aires el 20 de agosto de 1906. Se lo considera uno de los fundadores del revisionismo histórico, la escuela que surge en los años 30 con la intención de cuestionar la versión académica de la Historia. Una de las tareas más destacadas -y polémicas- de este hombre vinculado al peronismo fue el rescate de la figura de Juan Manuel de Rosas.
 
Las cartas dirigidas a Fermín Chávez comprenden un período clave en la vida del historiador: 1956 a 1958, los años del exilio en Uruguay y España. para evitar represalias por su participación en el fallido levantamiento del general Juan José Valle contra el gobierno de facto que encabezaba Aramburu; son también los años en que escribe y publica una de sus obras más importantes, La Caída de Rosas, un proyecto que sale de sus reflexiones sobre la caída de Juan Domingo Perón, en 1955. "¡Pero si esto es Caseros!", fue la reacción de un indignado Rosa ante la Revolución Libertadora.
 
"Como conspirador era pésimo", asegura su hijo. Pese a ello, esa actividad lo ocupa durante algún tiempo. En una de sus primeras cartas desde Montevideo, Rosa firma como Tomassini, el nombre que había adoptado co mo conspirador en la revuelta del general Valle. Además, escribe en clave comercial, como corresponde a un viajante de comercio, el personaje que representaba. "A mi vuelta encontré a los muchachos muy entusiasmados con el negocio", escribe en noviembre del 56. "Lástima que el Patrón no quiere novedades de ninguna clase ni introducir modificaciones en el negocio."
 
Para quien dude de que se trata de un texto cifrado basta una aclaración del hijo del historiador: "La única vez que papá ganó plata en su vida fue cuando recibió una herencia", contó. Hay pocas alusiones directas a Perón en sus cartas. Lo llama el Patrón, el Jefe, pero casi nunca lo nombra. "Todas las precauciones son pocas", escribe en enero de 1958.
 
En 1957, ya en España, el exilio de Rosa se torna amargo. "Me he dado cuenta ahora lo que es el exilio. Es una sensación de ausencia definitiva, de muerte, de no ser nada, de estar olvidado", escribe. Las cartas retratan a un hombre que no podía estar ausente de las circunstancias de su país. Dedica hojas enteras, a veces hasta los márgenes, a especular sobre la situación política argentina. También se intuyen los miedos de este memorioso: "Me choca que se me haya olvidado así. Nunca mencionan mis libros", le confiesa a Chávez.
 
Sin embargo, la impresión dominante es la del hombre apasionado por la historia: "De Caseros vivo y a él me tengo que consagrar. Casi no veo a nadie", escribe. El periodista Enrique Pedro Oliva, que compartió el exilio con Rosa, le contó a Clarín que "Pepe parecía que vivía en la Historia".
 
Las cartas a Fermín Chávez se interrumpen en 1958, el año de su regreso al país. Para Pepe Rosa empezaban años de militancia política en la resistencia peronista. También son tiempos de polémicas históricas que le garantizarían el recuerdo de adversarios y admiradores.
 
Fuente: Clarín, 21/08/06

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18-06-2019 / 16:06
18-06-2019 / 16:06
18-06-2019 / 16:06
El 19 de junio de 2016, a los 99 años de edad, fallece en la ciudad de Buenos Aires Ricardo Obregón Cano, el quincuagésimo tercer gobernador de Córdoba elegido constitucionalmente.
 
El 12 de abril de 1971, después de levantarse la proscripción al peronismo de presentarse a elecciones, impuesta tras el golpe de Estado de 1955 que instauró la dictadura de la Revolución "Libertadora", los partidos políticos inician su etapa de reorganización para las elecciones que restablecerían nuevamente el sistema democrático de gobierno.
 
Elegido por Juan Perón, por sus antecedentes políticos en la provincia y su incondicional lealtad, Obregón Cano fue designado delegado del Consejo Superior Peronista para llevar adelante la tarea de reorganización partidaria en Córdoba; luego de la convocatoria a elecciones del gobierno de facto militar.
 
En virtud del llamado a comicios internos para el 21 de junio de 1972, integrando la Lista encabezada por Obregón Cano (presidente de la Junta promotora provincial del PJ); acompañado como vice por el gremialista Atilio López, máximo dirigente de las 62 Organizaciones. A su alrededor se congregaron distintos dirigentes de la izquierda peronista: Rodolfo Vittar (Juventud Peronista), Blas García (Juventud Revolucionaria Peronista), Norberto Erico Tejada (Peronismo en Lucha) y Fausto Rodríguez (Movimiento Revolucionario Peronista).
 
Pese a la artera campaña del peronismo ortodoxo, la Lista Unidad se impuso con el 60 % de los votos. Inmediatamente, se constituyó el Frejuli (Frente Justicialista de Liberación), bajo el lema «de la resistencia al poder». En las elecciones generales del 11 de marzo de 1973, los candidatos de la coalición peronista obtuvieron el 44,2 % y una diferencia de 12.820 votos sobre el candidato de la Unión Cívica Radical Víctor Martínez, que cosechó el 43,1 %. Y en la segunda vuelta electoral el 15 de abril de 1973, se impuso el Frejuli con el 53,84 % y una diferencia de 86.566 votos.
 
Obregón Cano y Atilio López prestaron juramento el 25 de mayo de 1973. En su mensaje de asunción, el gobernador pidió una tregua política y social. Colocó a la UCR, principal partido opositor, en el lugar del adversario legítimo para «actuar como control y fiscalización» del Gobierno. El día de la toma de posesión hubo un acto en plaza San Martín y esa misma noche fueron liberados los presos políticos en la provincia.
 
Durante su mandato se aprobaron leyes de amnistía política y reparación histórica para beneficiar a aquellas personas que, por causas políticas o gremiales, fueron separadas de sus cargos públicos provinciales o municipales del personal policial.
 
El 27 de febrero de 1974, Obregón Cano ordenó la remoción del jefe de la Policía de Córdoba, el teniente coronel Antonio Domingo Navarro. Al enterarse del relevo, el jerarca policial acuarteló a unos siete mil efectivos a sus órdenes en la ciudad, aduciendo una «infiltración marxista» en el Gobierno.
 
Junto a los mandatarios, los sediciosos detuvieron además a unas 70 personas. Entre ellos estaban Antonio Lombardich (ministro de Bienestar Social) y Elio Alfredo Bonetto (ministro de Gobierno), los diputados Luis Bruno  y  Blas GarcíaJulio Aliciardi (presidente del Banco de Córdoba), Juan Carlos Bruera (fiscal de Estado), y Horacio Obregón Cano (hijo y secretario personal del gobernador).
 
El sábado 2 de marzo al mediodía, el presidente Juan Perón anunció su decisión de intervenir la provincia. Además de Obregón Cano, también fueron desplazados entonces los gobernadores: Oscar Bidegain (Buenos Aires), Miguel Ragone (Salta), Jorge Cepernic (Santa Cruz) y Alberto Martínez Baca (Mendoza).
 
La destitución por la fuerza del gobernador  Obregón Cano, abrió un período de inusitada violencia política en Córdoba que continuó hasta el retorno de la democracia. Por su parte, Atilio López fue brutálmente asesinado por la Triple A, el 16 de septiembre de 1974.
 
La Opinión Popular

18-06-2019 / 16:06
El 19 de junio de 1768 nace en el pueblo de Sauce, cerca de Montevideo, José Gervasio Artigas, el más grande caudillo de ambas márgenes del Río de la Plata, el revolucionario montonero que organizó las Fuerzas Libertadoras en la Banda Oriental y la "Liga de los pueblos libres" contra el centralismo unitario porteño que subordinaba el naciente país a la política de Buenos Aires.
 
Artigas debe ser considerado como el Primer Gran Caudillo Argentino porque fue uno de los más importantes estadistas de la Revolución del Río de la Plata y el fundador del federalismo en nuestra Patria. Es también el generador de todo aquello que llamamos espíritu argentino, independencia absoluta, republicanismo y gobiernos populares.

Luchó contra los realistas en la Batalla de las Piedras y contra la invasión portuguesa en las Batalla de Carumbé, Arapey, Queguay Chico y Santa María. Su lucha por la independencia contra el avance portugués en el Río de la Plata es paralela a la llevada a cabo por José de San Martín contra los españoles.

Nacionalista, popular, republicano, democrático y federal, su férrea defensa de la autonomía de las provincias hizo que fuera perseguido por el centralismo unitario porteño y en 1820 se vio obligado a pedir hospitalidad en Paraguay, donde falleció muchos años después.

Con José Gervasio Artigas reivindicamos una línea histórica que se inicia en el federalismo, continua con el irigoyenismo y culmina en el peronismo, que integra a los mejores hombres e ideas del viejo movimiento en el nuevo y que trasmite las tradiciones nacionalistas, populares y democráticas, originadas en las antiguas raíces de la Patria.
 
Escribe: Blas García


16-06-2019 / 18:06
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