La Opinión Popular
                  04:48  |  Miércoles 23 de Enero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
Recomendar Imprimir
Nacionales - 09-08-2018 / 10:08
GANÓ EL ABORTO CLANDESTINO

El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles

El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles
A las mujeres nunca les regalaron nada. Para estudiar en las universidades, para poder tener derecho al voto, para poder decidir sobre la vida de sus hijos, para tener acceso gratuito a anticonceptivos, siempre tuvieron que salir a las calles a pelear. Los votos que faltaron para despenalizar y legalizar el aborto no son más que una piedra en el camino. No fue ayer. Será mañana.
Fueron casi 17 horas de debate, con lluvia en la calle, y sin sorpresas para nadie: el Senado conservador rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo: 38 a 31, 2 abstenciones y 1 ausencia. En el gobierno de Mauricio Macri suspiraban aliviados.
 
Para el Presidente, no importaba el resultado. Para la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, era un alivio si se rechazaba. Las principales figuras de la alianza Cambiemos mostraron nula empatía con las muertes por abortos clandestinos y se posicionaron bien lejos de la aprobación de la ley que legalizaba el aborto.
 
La vicepresidenta de la Nación que preside el Senado, Gabriela Michetti, festejó a micrófono abierto la continuidad del aborto clandestino: "¡Vamos todavía!", se llegó a escuchar de su boca. Antes, fuera de micrófono, llamó "pelotudo" al presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, que le pedía ser flexible con los tiempos de las exposiciones.
 
En las afueras del Congreso festejaban los pocos "Celestes" que quedaban al momento de la votación, cerca de las 3 de la mañana, que no llegaban ni a la quinta parte del sector nucleado en torno a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Quedó la promesa de los Verdes, de que volverán a la carga. En cualquier caso, en la próxima reforma del Código Penal, habrá un regreso del tema a escena.
 
En las calles, a las mentes arcaicas, se le enfrentó una juventud fervorosa que encontró en el pañuelo verde un símbolo de igualdad. Desafió a los fundamentalismos religiosos y a la pretensión de la jerarquía eclesiástica de influir sobre las políticas públicas sanitarias y educativas.
 
Los argumentos basados en creencias religiosas mostraron las mentiras de los antiderechos, el aborto dejó de ser un tabú y salió del closet y se despenalizó socialmente. Las madres y las abuelas les contaron a sus hijas y nietas sobre sus abortos, las adolescentes llevaron el debate a sus hogares y a las escuelas.
 
El mundo nos miró y descubrió que, en la Argentina, las mujeres todavía no tienen el derecho a decidir sobre sus cuerpos y quedamos vergonzosamente expuestos como un país atrasado donde todavía no gozan de ciudadanía plena.
 
A las mujeres nunca les regalaron nada. Para estudiar en las universidades, para poder tener derecho al voto, para poder decidir sobre la vida de sus hijos, para tener acceso gratuito a anticonceptivos, siempre tuvieron que salir a las calles a pelear.
 
Los votos que faltaron para despenalizar y legalizar el aborto no son más que una piedra en el camino. No fue ayer. Será mañana.
 
La Opinión Popular

 
Nadie puede parar el viento
 
Tras casi 17 horas de debate y mientras en la calle millones de mujeres reclamaban bajo la lluvia por el fin del aborto clandestino y la ampliación de sus derechos, el Senado rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo que contaba con media sanción de Diputados.
 
En las afueras del Congreso festejaban los pocos "celestes" que quedaban al momento de la votación, cerca de las 3 de la mañana, que no llegaban ni a la quinta parte del sector nucleado en torno a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. El resultado no arrojó demasiadas sorpresas: el rechazo contabilizó 38 votos y el sí, 31. Hubo una ausente por licencia por embarazo (Eugenia Catalfamo) y dos abstenciones.
 
La jornada, que había comenzado tensa pero fría, fue tomando temperatura con el correr de las horas. La vicepresidenta Gabriela Michetti, fuera de micrófono, llamó "pelotudo" al presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, que le pedía ser flexible con los tiempos de las exposiciones.
 
El salteño Rodolfo Urtubey debió aclarar sus dichos sobre los abortos realizados en caso violación luego de que la mendocina Anabel Fernández Sagasti los calificara como "una bestialidad de la época de las cavernas". Hubo discursos vehementes como los de Beatriz Mirkin, Pino Solanas y Miguel Pichetto. Otros fueron más emotivos como el de Gladys González, que llegó hasta las lágrimas.
 
Cuatro meses duró el histórico tratamiento de la legalización del aborto en el Congreso. Después de 13 años de su primera presentación, el 14 de junio, luego de 700 exposiciones en comisión y una sesión maratónica de 23 horas, una coalición transversal de diputados y diputadas, acompañadas por una multitud en las calles, le dio media sanción y el tema pasó a la Cámara Alta con un impulso sorprendente.
 
La presión de sectores conservadores políticos y religiosos logró primero imprimirle al tratamiento un ritmo más lento y luego ir sumando voluntades al rechazo con el correr de las semanas.
 
El radicalismo se terminó posicionando como el bloque que, proporcionalmente, más votos sumó al rechazo: 9 sobre 12. El PRO aportó otros 5 en contra y 4 a favor. Contando a todos sus integrantes, Cambiemos sumó 17 votos en contra y sólo 8 a favor.
 
El Interbloque Argentina Federal, que conduce Pichetto, acumuló 12 votos a favor, 11 en contra y una abstención, del santafesino Omar Perotti. El Frente para la Victoria-PJ fue el que más votos sumó a favor: 8 sobre 9, incluida la ex presidenta Cristina Fernández. La única que votó en contra fue la rionegrina Silvina García Larraburu, que se dio vuelta en los últimos días pese a que su bloque había anunciado hace meses que todos sus integrantes acompañarían la media sanción.
 
El Interbloque Federal aportó 3 votos en contra, 1 a favor y una abstención, de la neuquina Lucila Crexell. El resto de los bloques, más pequeños, se inclinaron mayoritariamente por el rechazo. La excepción fueron Solanas y Magdalena Odarda, fervientes impulsores de la legalización.
 
Hacia la tarde noche, la vicepresidenta Gabriela Michetti intentó acelerar el horario de la votación con la excusa de que era una recomendación del Ministerio de Seguridad para evitar eventuales incidentes afuera. Pasada la medianoche, la diputada kirchnerista Mayra Mendoza denunció que fue obligada a retirarse del recinto de la Cámara Alta, "escoltada y empujada por personal de seguridad del Senado. "Orden de la Presidenta (Michetti)", le dijeron.
 
"No hay dos vidas, tres vidas, hay una sola vida y hay que defenderla siempre", aseguró CFK pasada la 1 de la mañana, luego de recordar medidas de su gestión como la AUH o leyes como el matrimonio igualitario, la de identidad de género o la de educación sexual integral. La ex presidenta explicó que su cambio de postura respecto del aborto se debió "a las miles y miles de chicas que se volcaron a la calle y verlas abordar la cuestión feminista".
 
El jefe de la bancada justicialista también fundamentó su voto a favor pero lo hizo con foco en la separación entre la religión y el Estado. "El siglo XXI es el siglo de la mujer. Y el que no comprenda esto va a quedar afuera de la historia. La religión no puede imponerle al conjunto del país las normas que son de naturaleza civil de un Estado laico", aseguró Pichetto, quien le reprochó a Mauricio Macri no haberse puesto al frente del debate.
 
La sesión había comenzado inusualmente temprano. Los primeros en hablar fueron los presidentes de las comisiones de Salud, Mario Fiad; de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera y de Justicia, Pedro Guastavino.
 
Los primeros dos, en contra de la ley, arrancaron con los argumentos que los "celestes" repetirían durante el resto del día. Apelaron a la presunta inconstitucionalidad e inconvencionalidad del proyecto y a la necesidad de proteger el "derecho a la vida" del embrión.
 
Guastavino, en cambio, apuntó contra la Iglesia y le reveló las agresiones sufridas: "He recibido gran cantidad de mensajes que en nombre de Dios me descalificaban. Me la pasé esquivando crucifijos. Un sector de la Iglesia que quizá cuando nos desaparecían, torturaban, daban vuelta la cara, o cuando torturaban y violaban a nuestras compañeras desaparecidas miraban para otro lado".
 
Tres senadores tenían pañuelos en sus brazos o en sus bancas: Solanas, Sigrid Kunath y Norma Durango. Otros vestían corbatas verdes: Mario Pais y Julio Catalán Magni. "Este tema es un tema de igualdad y debemos tratarlo con perspectiva de género. Se trata del derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos porque la maternidad será deseada o no será", expresó Durango, dando paso al primer discurso abiertamente feminista de la sesión.
 
Bullrich, un cruzado antiderechos, regaló varios pasajes que llamaron la atención: "Las convenciones nos diferencian a los seres humanos de los mamíferos placentarios. Nos llevaron, a pesar de compartir un 99 por ciento de nuestro ADN con los chimpancés, a no resolver las disputas como los chimpancés. No nos matamos ni los canibalizamos", explicó.
 
En la vereda opuesta, su compañera de bancada, Gladys González, dio un sentido discurso, visiblemente emocionada: "Queremos salvar las dos vidas y no estamos salvando ninguna. Todos sabemos que se trata de muertes evitables y no podemos esperar ni un minuto más".
 
Por otro lado, el peronista salteño Urtubey defendió su rechazo al proyecto y lanzó una frase que despertó polémica: "Hay algunos casos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces la violación es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violencia, pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación". 
 
Finalmente, aclaró sus expresiones: "Afirmé que toda forma de violación debe ser considerada un caso de aborto no punible. De ningún modo quise acotar el concepto de violación ni negar que lleva violencia. La idea es ser aún más duro en condenar la violación en todas sus formas", dijo.
 
En las calles millones de mujeres seguían manifestándose a la espera de un resultado que parecía irreversible. A lo largo de toda la sesión distintos senadores se encargaron de dejar un mensaje alentador para ellas, similar al que utilizó Pichetto para concluir su discurso. "Más temprano que tarde, en un día más luminoso que este día gris y de lluvia, las mujeres van a tener la respuesta que necesitan".
 
Por Sebastián Abrevaya
 
Fuente: Página 12
 

Agreganos como amigo a Facebook
El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles
Apenas terminó la maratónica sesión en la que el Senado de la Nación rechazó la Ley de Interrupción Voluntaria de Embarazo que regulaba el aborto legal, seguro y gratuito, la vicepresidenta Gabriela Michetti lanzó un "¡Vamos todavía!” para celebrar que triunfó su postura.
El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles
Tras casi 17 horas de debate y mientras en la calle millones de mujeres reclamaban bajo la lluvia por el fin del aborto clandestino y la ampliación de sus derechos, el Senado rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo que contaba con media sanción de Diputados.
22-01-2019 / 10:01
La fuga de capitales volvió a dar malas noticias en diciembre y rebotó tras un noviembre en el que había caído con fuerza. Si bien siguió en niveles relativamente bajos, en comparación con la dinámica que había tomado durante la crisis cambiaria, se duplicó en un mes estacionalmente complicado y fue de u$s862 millones.
 
Con todo, el año pasado fue récord de fuga y llegó a $27.230 millones, casi la misma cantidad que ingresó de la mano de los desembolsos del FMI. El trienio Cambiemos totalizó 59.329 millones de dólares. La expectativa es que en 2019, por ser un año electoral bastante cargado de incertidumbres, continúe la aceleración registrada en diciembre.
 
El gobierno de Mauricio Macri emitió deuda por 60.464 millones de dólares. Eso sin contar Letes por 13.724 millones de dólares y el préstamo del FMI por 56.300 millones de dólares.
 
Los dólares no fueron destinados a infraestructura o industrialización sino para cubrir la fuga de capitales que, durante la gestión Macri, alcanza los 59.329 millones de dólares y un déficit comercial acumulado del orden de los 12.420 millones de dólares, estimulados ambos por las políticas neoliberales de apertura comercial y financiera de Cambiemos.
 
La deuda contraída es uno de los grandes motores de la crisis porque hoy depende exclusivamente de la gerencia del FMI y de Donald Trump. El día en que ese apoyo externo se resquebraje o termine, como en algún momento podría ocurrir, el país estará sometido a dificultades de gran magnitud.
 
La Opinión Popular

22-01-2019 / 09:01
La campaña electoral de la alianza Cambiemos pasó del eje de la seguridad a otro de sus preferidos: la corrupción K. El presidente Mauricio Macri anunció que, mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), habilitará a extinguir la propiedad sobre los bienes de personas que todavía no hayan sido condenadas penalmente. Sostuvo que lo saca por decreto porque el Congreso tardó mucho en discutir los proyectos que enviaron.
 
Es un acto de campaña que deja en claro que las medidas de Gobierno de este año buscarán cualquier línea que aleje la discusión del desastre de la economía. En este caso, volvió a sacar de la galera el proyecto de extinción de dominio, que había enviado al Congreso. El proyecto original había sido escrito por Sergio Massa y había tenido media sanción en Diputados en 2016.
 
En el Senado, luego de un fuerte rechazo en comisión por parte de distintos especialistas, el proyecto fue modificado y volvió a Diputados. El oficialismo quería insistir con la redacción original. Ayer el Presidente justificó la necesidad y la urgencia a partir de no poder esperar los tiempos legislativos.
 
¿Qué significa esta norma? Básicamente que el que Estado puede pedir al Poder Judicial que determinados bienes sean incautados por el solo hecho de estar vinculados a un delito y sin necesidad de condena penal. Este decreto es abiertamente inconstitucional. Los temas penales no pueden ser legislados en un DNU, deben ser aprobados en el Congreso.
 
Las críticas contra la norma apuntan en varias direcciones. La más importante es que termina negando el principio de inocencia que rige el funcionamiento de la Justicia. Al posibilitar que incautación de bienes sean sin condena penal, avala la posibilidad de que el Estado pueda avanzar contra quienes no han sido declarados culpables.
 
Es decir, la normativa la otorga un poder discrecional enorme al Gobierno, al permitirle accionar contra bienes que considera parte de una "actividad ilícita", sobre todo de opositores políticos.
 
Precisamente una segunda crítica recae sobre la definición de "actividades ilícitas", un concepto tan amplio como vago, difícil de determinar. Por esa característica es pasible de ser también usado de manera arbitraria.
 
La norma demagócica que el Gobierno impulsará está lejos de atacar la corrupción estructural que anida en la estrecha relación entre el poder político -más allá del signo político del partido gobernante- y los grandes empresarios. Una corrupción estructural que Cambiemos no quiere y no puede tocar.
 
La Opinión Popular

21-01-2019 / 17:01
21-01-2019 / 09:01
"Voy a ser candidato a presidente y quiero ser el presidente de la Argentina del crecimiento para salir de este fracaso", señaló Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ahora precandidato de Alternativa Federal, ante las voces que impulsan la postulación del ex ministro de Economía Roberto Lavagna como candidato de un armado peronista sin el cristinismo.
 
"De ninguna manera voy a ser candidato a gobernador", afirmó el ex intendente de Tigre y así descartó bajar su precandidatura que por ahora disputaría con el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
 
Con el año electoral ya corriendo a los candidatos y al propio gobierno, Massa apuntó que "el próximo presidente, y sin dudas yo lo tengo claro e impregnado en la piel, después de recorrer parte del país con el auto y tomar contacto con la gente, va a tener que llamar a un gran acuerdo por la unidad".
 
Alternativa Federal nació una vez que el camino de unidad encarado por el peronismo comenzó a concretarse y los dirigentes de Alternativa Federal tomaron la vía de diferenciarse confrontando con el cristinismo.
 
Integrado por gobernadores justicialistas, descartan a la ex presidenta Cristina Fernández como candidata, se declaman como un agrupamiento "superador" de la disyuntiva macrismo- cristinismo. Los dirigentes promueven que las candidaturas se resuelvan a través de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
 
"Cuando vos mirás las serie histórica de la Argentina y... ¿viste que se habla mucho de los últimos 50 años? Roberto (Lavagna), Martín Redrado, José Ignacio de Mendiguren, Aldo Pignanelli, y yo mismo en ese momento desde la seguridad social, pusimos una serie histórica, que cruzó dos gobiernos, el de (Eduardo) Duhalde y el de la primera etapa del de (Néstor) Kirchner", señaló Massa sobre algunos de los funcionarios que pasaron o forman parte del Frente Renovador (FR).
 
"Con Lavagna vamos a ser parte de la solución a los problemas de la Argentina", agregó, buscando mostrar cercanía con el economista. El líder del FR insistió en mostrar su buena relación con Lavagna, con quien dijo reunirse cada quince días, y de quien dijo que es "el faro más importante que tienen aquellos que creen en la Argentina del desarrollo y el crecimiento".
 
La Opinión Popular

20-01-2019 / 09:01
Chico conoce chica, la comedia de Hollywood le saca el jugo. Presidente conoce presidente, las Cancillerías y los medios afines abusan del paralelismo: hablan de "química", "empatía", "onda" y otras simplezas. Como en las comedias o en la vida real el primer encuentro puede influir, pero la larga convivencia siempre es crucial.
 
El presidente brasileño, Jair Messias Bolsonaro, recibió a su colega argentino Mauricio Macri en Brasilia. Dos desaires anteriores (ahora dicen) quedaron atrás: Bolsonaro no vino para el G-20, Macri veraneaba cuando asumió su par. Sobreactuaron amistad aunque a Macri (cultor de la doctrina Chocobar) sus asesores le aconsejan no fotografiarse "disparando" con las manos.
 
Objetivamente tienen un destino común, una frontera gigantesca, un intercambio comercial único. Ningún país es soberano del todo, en la aldea global. Pero hay mandatarios o visiones ideológicas que se empeñan en ampliar los márgenes nacionales de decisión. Otros prefieren el alineamiento con los países hegemónicos aunque jamás hablen de dependencia.
 
A los contertulios de Brasilia no los unen el amor ni el espanto, sí intereses  y la subordinación al Departamento de Estado.
 
Como Aníbal Troilo, Estados Unidos nunca se fue de este Sur, pero su política exterior posterior al atentado a las Torres Gemelas permitió un resuello. Coincidió con la llegada de experiencias populares variadas, más o menos radicales pero muchas antagónicas con la herencia neoconservadora de los '90.
 
Prevalecieron la paz y la no intervención en otros Estados, por un lapso prolongado y con una intensidad tal vez sin precedentes. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medió exitosamente para frenar sangrientos intentos golpistas contra el presidente boliviano, Evo Morales, y contra el ecuatoriano Rafael Correa que incluso fue secuestrado por fuerzas de seguridad.
 
Las coincidencias políticas gravitaban pero todos los gobiernos cooperaban en un organismo flamante, de nimia institucionalidad cuyas resoluciones exigen unanimidad de los presidentes. O, cuanto menos, inexistencia de vetos así fuera de uno solo.
 
Diplomacia presidencial al rojo vivo que eleva el protagonismo de los mandatarios y confina a las Cancillerías. Néstor Kirchner fue electo presidente del organismo con la anuencia de todos sus integrantes: una sola bolilla negra bastaba para dejarlo afuera.
 
Las derechas autóctonas, con la cooperación recurrente de "la Embajada" de EE.UU. le coparon la parada a Unasur. Cambiaron la correlación de fuerzas mediante golpes de Estado atípicos, novedosos: en Paraguay, Honduras, Brasil y ahora van por Venezuela. Macri y Bolsonaro 2019 se contraponen a Lula da Silva-Néstor Kirchner en 2003. Pasaron cosas, caramba. 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar