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Nacionales - 09-08-2018 / 10:08
GANÓ EL ABORTO CLANDESTINO

El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles

El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles
A las mujeres nunca les regalaron nada. Para estudiar en las universidades, para poder tener derecho al voto, para poder decidir sobre la vida de sus hijos, para tener acceso gratuito a anticonceptivos, siempre tuvieron que salir a las calles a pelear. Los votos que faltaron para despenalizar y legalizar el aborto no son más que una piedra en el camino. No fue ayer. Será mañana.
Fueron casi 17 horas de debate, con lluvia en la calle, y sin sorpresas para nadie: el Senado conservador rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo: 38 a 31, 2 abstenciones y 1 ausencia. En el gobierno de Mauricio Macri suspiraban aliviados.
 
Para el Presidente, no importaba el resultado. Para la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, era un alivio si se rechazaba. Las principales figuras de la alianza Cambiemos mostraron nula empatía con las muertes por abortos clandestinos y se posicionaron bien lejos de la aprobación de la ley que legalizaba el aborto.
 
La vicepresidenta de la Nación que preside el Senado, Gabriela Michetti, festejó a micrófono abierto la continuidad del aborto clandestino: "¡Vamos todavía!", se llegó a escuchar de su boca. Antes, fuera de micrófono, llamó "pelotudo" al presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, que le pedía ser flexible con los tiempos de las exposiciones.
 
En las afueras del Congreso festejaban los pocos "Celestes" que quedaban al momento de la votación, cerca de las 3 de la mañana, que no llegaban ni a la quinta parte del sector nucleado en torno a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Quedó la promesa de los Verdes, de que volverán a la carga. En cualquier caso, en la próxima reforma del Código Penal, habrá un regreso del tema a escena.
 
En las calles, a las mentes arcaicas, se le enfrentó una juventud fervorosa que encontró en el pañuelo verde un símbolo de igualdad. Desafió a los fundamentalismos religiosos y a la pretensión de la jerarquía eclesiástica de influir sobre las políticas públicas sanitarias y educativas.
 
Los argumentos basados en creencias religiosas mostraron las mentiras de los antiderechos, el aborto dejó de ser un tabú y salió del closet y se despenalizó socialmente. Las madres y las abuelas les contaron a sus hijas y nietas sobre sus abortos, las adolescentes llevaron el debate a sus hogares y a las escuelas.
 
El mundo nos miró y descubrió que, en la Argentina, las mujeres todavía no tienen el derecho a decidir sobre sus cuerpos y quedamos vergonzosamente expuestos como un país atrasado donde todavía no gozan de ciudadanía plena.
 
A las mujeres nunca les regalaron nada. Para estudiar en las universidades, para poder tener derecho al voto, para poder decidir sobre la vida de sus hijos, para tener acceso gratuito a anticonceptivos, siempre tuvieron que salir a las calles a pelear.
 
Los votos que faltaron para despenalizar y legalizar el aborto no son más que una piedra en el camino. No fue ayer. Será mañana.
 
La Opinión Popular

 
Nadie puede parar el viento
 
Tras casi 17 horas de debate y mientras en la calle millones de mujeres reclamaban bajo la lluvia por el fin del aborto clandestino y la ampliación de sus derechos, el Senado rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo que contaba con media sanción de Diputados.
 
En las afueras del Congreso festejaban los pocos "celestes" que quedaban al momento de la votación, cerca de las 3 de la mañana, que no llegaban ni a la quinta parte del sector nucleado en torno a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. El resultado no arrojó demasiadas sorpresas: el rechazo contabilizó 38 votos y el sí, 31. Hubo una ausente por licencia por embarazo (Eugenia Catalfamo) y dos abstenciones.
 
La jornada, que había comenzado tensa pero fría, fue tomando temperatura con el correr de las horas. La vicepresidenta Gabriela Michetti, fuera de micrófono, llamó "pelotudo" al presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, que le pedía ser flexible con los tiempos de las exposiciones.
 
El salteño Rodolfo Urtubey debió aclarar sus dichos sobre los abortos realizados en caso violación luego de que la mendocina Anabel Fernández Sagasti los calificara como "una bestialidad de la época de las cavernas". Hubo discursos vehementes como los de Beatriz Mirkin, Pino Solanas y Miguel Pichetto. Otros fueron más emotivos como el de Gladys González, que llegó hasta las lágrimas.
 
Cuatro meses duró el histórico tratamiento de la legalización del aborto en el Congreso. Después de 13 años de su primera presentación, el 14 de junio, luego de 700 exposiciones en comisión y una sesión maratónica de 23 horas, una coalición transversal de diputados y diputadas, acompañadas por una multitud en las calles, le dio media sanción y el tema pasó a la Cámara Alta con un impulso sorprendente.
 
La presión de sectores conservadores políticos y religiosos logró primero imprimirle al tratamiento un ritmo más lento y luego ir sumando voluntades al rechazo con el correr de las semanas.
 
El radicalismo se terminó posicionando como el bloque que, proporcionalmente, más votos sumó al rechazo: 9 sobre 12. El PRO aportó otros 5 en contra y 4 a favor. Contando a todos sus integrantes, Cambiemos sumó 17 votos en contra y sólo 8 a favor.
 
El Interbloque Argentina Federal, que conduce Pichetto, acumuló 12 votos a favor, 11 en contra y una abstención, del santafesino Omar Perotti. El Frente para la Victoria-PJ fue el que más votos sumó a favor: 8 sobre 9, incluida la ex presidenta Cristina Fernández. La única que votó en contra fue la rionegrina Silvina García Larraburu, que se dio vuelta en los últimos días pese a que su bloque había anunciado hace meses que todos sus integrantes acompañarían la media sanción.
 
El Interbloque Federal aportó 3 votos en contra, 1 a favor y una abstención, de la neuquina Lucila Crexell. El resto de los bloques, más pequeños, se inclinaron mayoritariamente por el rechazo. La excepción fueron Solanas y Magdalena Odarda, fervientes impulsores de la legalización.
 
Hacia la tarde noche, la vicepresidenta Gabriela Michetti intentó acelerar el horario de la votación con la excusa de que era una recomendación del Ministerio de Seguridad para evitar eventuales incidentes afuera. Pasada la medianoche, la diputada kirchnerista Mayra Mendoza denunció que fue obligada a retirarse del recinto de la Cámara Alta, "escoltada y empujada por personal de seguridad del Senado. "Orden de la Presidenta (Michetti)", le dijeron.
 
"No hay dos vidas, tres vidas, hay una sola vida y hay que defenderla siempre", aseguró CFK pasada la 1 de la mañana, luego de recordar medidas de su gestión como la AUH o leyes como el matrimonio igualitario, la de identidad de género o la de educación sexual integral. La ex presidenta explicó que su cambio de postura respecto del aborto se debió "a las miles y miles de chicas que se volcaron a la calle y verlas abordar la cuestión feminista".
 
El jefe de la bancada justicialista también fundamentó su voto a favor pero lo hizo con foco en la separación entre la religión y el Estado. "El siglo XXI es el siglo de la mujer. Y el que no comprenda esto va a quedar afuera de la historia. La religión no puede imponerle al conjunto del país las normas que son de naturaleza civil de un Estado laico", aseguró Pichetto, quien le reprochó a Mauricio Macri no haberse puesto al frente del debate.
 
La sesión había comenzado inusualmente temprano. Los primeros en hablar fueron los presidentes de las comisiones de Salud, Mario Fiad; de Asuntos Constitucionales, Dalmacio Mera y de Justicia, Pedro Guastavino.
 
Los primeros dos, en contra de la ley, arrancaron con los argumentos que los "celestes" repetirían durante el resto del día. Apelaron a la presunta inconstitucionalidad e inconvencionalidad del proyecto y a la necesidad de proteger el "derecho a la vida" del embrión.
 
Guastavino, en cambio, apuntó contra la Iglesia y le reveló las agresiones sufridas: "He recibido gran cantidad de mensajes que en nombre de Dios me descalificaban. Me la pasé esquivando crucifijos. Un sector de la Iglesia que quizá cuando nos desaparecían, torturaban, daban vuelta la cara, o cuando torturaban y violaban a nuestras compañeras desaparecidas miraban para otro lado".
 
Tres senadores tenían pañuelos en sus brazos o en sus bancas: Solanas, Sigrid Kunath y Norma Durango. Otros vestían corbatas verdes: Mario Pais y Julio Catalán Magni. "Este tema es un tema de igualdad y debemos tratarlo con perspectiva de género. Se trata del derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos porque la maternidad será deseada o no será", expresó Durango, dando paso al primer discurso abiertamente feminista de la sesión.
 
Bullrich, un cruzado antiderechos, regaló varios pasajes que llamaron la atención: "Las convenciones nos diferencian a los seres humanos de los mamíferos placentarios. Nos llevaron, a pesar de compartir un 99 por ciento de nuestro ADN con los chimpancés, a no resolver las disputas como los chimpancés. No nos matamos ni los canibalizamos", explicó.
 
En la vereda opuesta, su compañera de bancada, Gladys González, dio un sentido discurso, visiblemente emocionada: "Queremos salvar las dos vidas y no estamos salvando ninguna. Todos sabemos que se trata de muertes evitables y no podemos esperar ni un minuto más".
 
Por otro lado, el peronista salteño Urtubey defendió su rechazo al proyecto y lanzó una frase que despertó polémica: "Hay algunos casos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces la violación es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violencia, pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación". 
 
Finalmente, aclaró sus expresiones: "Afirmé que toda forma de violación debe ser considerada un caso de aborto no punible. De ningún modo quise acotar el concepto de violación ni negar que lleva violencia. La idea es ser aún más duro en condenar la violación en todas sus formas", dijo.
 
En las calles millones de mujeres seguían manifestándose a la espera de un resultado que parecía irreversible. A lo largo de toda la sesión distintos senadores se encargaron de dejar un mensaje alentador para ellas, similar al que utilizó Pichetto para concluir su discurso. "Más temprano que tarde, en un día más luminoso que este día gris y de lluvia, las mujeres van a tener la respuesta que necesitan".
 
Por Sebastián Abrevaya
 
Fuente: Página 12
 

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El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles
Apenas terminó la maratónica sesión en la que el Senado de la Nación rechazó la Ley de Interrupción Voluntaria de Embarazo que regulaba el aborto legal, seguro y gratuito, la vicepresidenta Gabriela Michetti lanzó un "¡Vamos todavía!” para celebrar que triunfó su postura.
El Senado votó en contra de un reclamo generalizado que ganó las calles
Tras casi 17 horas de debate y mientras en la calle millones de mujeres reclamaban bajo la lluvia por el fin del aborto clandestino y la ampliación de sus derechos, el Senado rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo que contaba con media sanción de Diputados.
21-05-2019 / 09:05
A pesar de la advertencia de la Corte Suprema acerca de que es posible que el proceso sea interrumpido o se declare nulo o sea interrumpido, el Tribunal Oral Federal 2 dará comienzo al juicio por la causa conocida como Vialidad, que tiene a Cristina Fernández como principal protagonista entre los acusados. A horas del arranque de las audiencias, Cristina se refirió al respecto en un texto que difundió en las redes sociales.
 
En unas horas comenzará en Comodoro Py un juicio oral al que jamás debí haber sido citada. Se trata de un nuevo acto de persecución con un único objetivo: colocar a una ex presidenta opositora a este gobierno en el banquillo de los acusados en plena campaña presidencial.
 
Igualmente, una vez más y como siempre lo he hecho, volveré a ir. Si... pese a todo volveré a ir. No como otros que desde Comodoro Py acusan y piden detenciones a mansalva y cuando los pescan infraganti no respetan las citaciones judiciales porque dicen que no tienen garantías.
 
La citación de hoy se trata de una denuncia efectuada por el gobierno de Mauricio Macri sobre obras públicas viales llevadas a cabo enteramente en la provincia de Santa Cruz. No se trata de una denuncia original sino de un refrito de denuncias desde el año 2008 armadas por diputados de la Coalición Cívica, en las cuales Comodoro Py se declaró incompetente en el año 2011 y la justicia de Santa Cruz las sobreseyó por inexistencia de delito.
 
Para que se entienda: se trata de licitaciones de obras públicas viales realizadas por un órgano provincial que depende del ministerio de economía y de la gobernación de la provincia. Jamás tomé intervención alguna en los expedientes administrativos que se realizaron por cada una de estas obras. Entre la Presidencia de la Nación y las obras denunciadas existen doce instancias administrativas de carácter nacional y provincial.
 
Las "pruebas" por las que fui acusada son las leyes nacionales de presupuesto aprobadas por ambas cámaras del Congreso de la Nación, los DNU de ajustes presupuestarios de toda la Administración Pública Nacional y las Decisiones Administrativas dictadas por los Jefes de Gabinete.
 
Como frutilla del postre, también utilizan la "declaración" del "arrepentido" coucheado Fariña, quien se encuentra sujeto a una investigación criminal en el escandaloso caso D'Alessio por armado de causas truchas que se lleva adelante en el Juzgado Federal de Dolores.
 
Los juicios deben buscar la verdad. Pero aquí no parece que esto vaya a ocurrir. Mientras a mi defensa le impiden contar con las pruebas más elementales, se incorpora la declaración de la Dip. Oliveto -alias Pau- y un libro de Daniel Santoro, ambos imputados en la causa D'Alessio
 
Claramente no se trata de hacer justicia. Sólo armar una nueva cortina de humo que pretende distraer a los argentinos y las argentinas -cada vez con menos éxito- de la dramática situación que vive nuestro país y nuestro pueblo.
 
Cristina Fernández

21-05-2019 / 08:05
Entre ganar gracias a la volatilidad del dólar y ganar poniéndole fin a la volatilidad del peronismo, Alberto Fernández y Cristina Fernández apostaron por el segundo plan. Si esa hipótesis es correcta, la realidad parece darles la razón. Doblemente, porque el desafío está funcionando arriba y abajo.
 
Arriba, por el pronunciamiento a favor de gobernadores y dirigentes como Carlos Verna, Gustavo Bordet, Gerardo Zamora, Juan Manzur, Felipe Solá, Agustín Rossi, Rosana Bertone, Hugo Yasky, Hugo Moyano, José Luis Gioja, Héctor Daer, Domingo Peppo, Omar Perotti y Sergio Uñac. Muchos de ellos pidieron, además, la unidad de todo el peronismo.
 
A la vez, funciona a nivel de la sociedad por un fenómeno inédito: en capitales de provincia como La Pampa y Córdoba  perdieron los radicales y ganaron los peronistas. Un peronista clásico en Córdoba, Martín Llaryora. Un camporista en Santa Rosa, Luciano Di Nápoli.
 
El kirchnerismo empezó a perder votos en las grandes ciudades en 2007 y, por la crisis de la 125 en 2008, profundizó su caída en 2009. El 2011 fue la excepción. La pendiente hacia abajo continuó en 2013, 2015 y 2017. Centros urbanos menores siguieron la misma conducta en el interior de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.
 
Cuando Cambiemos le añadió un componente electoral de trabajadores y sectores vulnerables no solo el kirchnerismo sufrió la pérdida de lo conquistado. Al peronismo en general le fueron remisas las grandes ciudades. Córdoba pero también Santa Fe, Paraná, Mendoza, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca se hicieron radicales y remataron en Cambiemos. Rosario hace mucho que es socialista.
 
Las elecciones provinciales tienen un enorme componente local, pero no es absoluto. Mauricio Macri fue castigado en nueve comicios incluso por sus aliados, que lo escondieron en la publicidad de campaña. En el peronismo podrá discutirse cuánto de cada triunfo le toca a cada uno. Lo que está claro es que cuando los peronistas y sus aliados van juntos Cambiemos pierde.
 
Hay dos procesos de reconciliación al mismo tiempo. Uno es entre el peronismo y las clases medias urbanas. Están espantadas por la pobreza que experimentan con Macri o vislumbran si Macri sigue. La otra reconciliación se produce dentro del propio peronismo. El justicialismo subió su autoestima. Se percibe potente y siente el cosquilleo del poder. ¿Se arriesgará a dilatar cuatro años su chance de victoria?
 
Esa doble reconciliación explica el ánimo favorable a la candidatura de Alberto Fernández dentro del peronismo. También explica tanto la duda de Sergio Massa como la estrategia de Juan Schiaretti y Roberto Lavagna. Massa está buscando levantar su cotización popular para acercarse a la nueva fórmula o competir con ella en las PASO. Ese panorama no les disgusta ni a Fernández ni a Fernández.
 
La experiencia de Cambiemos en 2015 es reveladora. Sumó 30,12% por el 24,5% de Macri, el 3,34 de Ernesto Sanz y el 2,28 de Elisa Carrió. Los votos se cuentan uno por uno y el resultado nunca está puesto de antemano.
 
La Opinión Popular

20-05-2019 / 10:05
La fórmula de Alberto Fernández y Cristina Fernández los sorprendió. Sin embargo, la principal preocupación en el gobierno de Mauricio Macri no radica tanto en el orden de los nombres de ese binomio como en su potencial para convocar y aglutinar a un sector del peronismo no K.
 
Atentos a la posibilidad de que el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se sumen al "gran frente patriótico" propuesto por la ex presidenta, desde la UCR y una parte de PRO insisten en que es necesario replantear la estrategia electoral de la alianza antiperonista Cambiemos.
 
Para afuera, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se apuró a marcar la línea del gobierno. No sólo él dejó trascender que la jugada política de la actual senadora de Unidad Ciudadana no cambia en nada la dinámica del espacio que lidera el presidente Macri, sino que además horas después el consultor político del macrismo, Jaime Durán Barba, aseveró que la decisión de postular al ex jefe de Gabinete a la presidencia baja las chances de que el peronismo gane las elecciones próximas.
 
Otras son las voces que se escucharon puertas adentro del oficialismo. Desde quienes no se resignan a enterrar el "Plan V", aún cuando desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires volvieron a desmentir cualquier posibilidad de que la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, vaya a disputar la primera magistratura; hasta los que sostienen que es imperioso ampliar la coalición gobernante.
 
En el radicalismo cada vez toma más fuerza la idea de crear un nuevo frente que contenga a referentes peronistas, como el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
 
Uno de los primeros en plantearlo fue el dirigente Ricardo Alfonsín; luego el propio titular de la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, manifestó que le gustaría conformar un frente electoral con un ala del peronismo, algo con lo que coincide el mandatario jujueño, Gerardo Morales. Con distinto tono, cada uno de ellos llevará ese pedido a la convención radical el próximo 27 de mayo en Parque Norte.
 

20-05-2019 / 09:05
Sergio Ziliotto ratificó el invicto del peronismo pampeano en elecciones para gobernador desde 1983 con cómoda diferencia sobre el radical Daniel Kroneberger. Ziliotto expresa al sector del gobernador Carlos Verna, uno de los "hombres fuertes" de la provincia, como antes fueron Rubén Marín u Oscar Jorge. Verna se había excluido de la competencia por razones de salud.
 
La capital, Santa Rosa, sabe ser fiel al peronismo pero en 2015 venció el radical Leandro Altolaguirre con Cambiemos. Ayer, la intendencia fue recobrada por el peronismo, representado por el joven K Luciano Di Nápoli, quien será el primer dirigente de La Cámpora que gobierne una capital de provincia. No se concretó el temor a una eventual fuga de votos de quienes perdieron la interna.
 
Los radicales se habían dado el gusto de superar con amplitud al macrista Carlos Mac Allister en la interna. En campaña, habrán agradecido la ausencia de dirigentes nacionales de Cambiemos. Llevaron el nombre en las boletas pero usaron el slogan "Venceremos".
 
Prescindieron, asimismo, del color amarillo para disimular. No les bastó, por lo visto. Ayer se le fue de las manos a los correligionarios la intendencia de una capital de provincia, la segunda en dos semanas. La primera, de mucho mayor población y peso económico, fue Córdoba.
 
Si vencen oficialismos territoriales de distintos colores, en comarcas bien diferentes las claves son locales pero los resultados impactan en el escenario nacional. Más allá de las peculiaridades se reitera la tendencia: van cuatro gobernadores que revalidan, con score holgado. Van cuatro territorios con desastroso desempeño de Cambiemos.
 
Hace dos años, pareció que el oficialismo nacional coparía muchos distritos, como un Pacman jugando al TEG. Los radicales se restregaban las manos. Pasaron cosas, las provincias conservan sus ejecutivos y la espuma de Cambiemos bajó, mucho.
 
Tras los comicios, Verna vinculó el resultado con el escenario nacional. Aludió al enfrentamiento entre dos modelos: el peronista y el neoliberal del Gobierno nacional. Lo "bajó a tierra" con datos duros: en tiempos K se construían en La Pampa mil viviendas por año, cifra que bajó a cero durante el mandato del presidente Mauricio Macri.
 
Ensalzó cómo se conformaron las listas en su distrito. Un Frente provincial (FREJUPA) liderado por el peronismo y sumando al Frente Renovador, Nuevo Encuentro y el Partido Comunista entre otros. "La sabiduría" de todos los sectores al confluir en lista única.
 
Todas las votaciones que vienen serán con resultados desoladores para las huestes de Macri y sus aliados radicales. Habrá que esperar, de todas maneras: los partidos solo terminan con la pitada final.
 
La Opinión Popular

19-05-2019 / 13:05
El Peronismo aguarda por un nuevo festejo. Esta vez en La Pampa, la provincia donde comenzó el año electoral. El gobernador Carlos Verna se bajó de la reelección tras ser diagnosticado de cáncer, y eligió para la sucesión al diputado nacional Sergio Ziliotto.
 
El panorama viene más complicado para el radical Daniel Kroneberger, también diputado nacional, que derrotó por amplio margen en la interna de Cambiemos al ex futbolista de Boca y ex secretario de Deportes de Macri, el macrista Carlos Mac Alllister.
 
Aquella victoria en febrero infló el pecho de los correligionarios que se animaron a plantarse en otras provincias y sacudir la disputa nacional de la alianza gobernante.
 
En La Pampa ya no existe la alianza antiperonista Cambiemos, ahora se presenta como Avancemos y con el amarillo desterrado de la campaña. Macri tiene una imagen negativa que ninguna encuesta ubica por debajo del 60 por ciento.
 
La incógnita está en cuántos puntos habrá de diferencia y si el peronismo logra recuperar la ciudad de Santa Rosa con un cristinista puro, Luciano Di Nápoli, que venció en la disputa interna a un peronista tradicional, y que dedicó el triunfo especialmente a Cristina. Tendría que producirse un corte de boleta descomunal e histórico para que la UCR no pierda otra capital provincial en su aventura macrista.
 
Otro dato que el peronismo podrá celebrar es la afinada unidad interna, y que seguramente será elevada como un ejemplo de construcción para el ansiado Frente Patriótico que se persigue a nivel nacional.
 
En La Pampa aprendieron de los errores y el tiempo sanó algunas heridas. El PJ pampeano olfateó el riesgo de la división en 2017, cuando ganó la legislativa nacional por 76 votos y zafó de ser arrasado por la ola amarilla que inundaba el centro del país.
 
Verna fue uno de los primeros gobernadores que se le plantó al Presidente y comenzó a impulsar la idea de unir al peronismo para derrotar al macrismo. Asegura que Macri fracasó y que "delega todo en el mercado y el FMI".
 
Para esta elección se conformó el Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), que reúne a todas las líneas internas y que sumó al Frente Renovador, Patria Grande, Nuevo Encuentro, Humanismo y Comunismo. Todos adentro.
 
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