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El clima en Paraná
“Macri es hoy un amontonamiento de promesas fracasadas, de frustraciones sin rumbo ni sentido, de soberbia mezclada con impericia, un nuevo gestor impostado en el imperio de la desesperanza”. Julio Bárbaro
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Nacionales - 08-08-2018 / 09:08
EL MOVIMIENTO DE MUJERES PREVÉ UNA ENORME MOVILIZACIÓN QUE PONGA EN CRISIS LOS PRONÓSTICOS

El Senado vota hoy el proyecto por el aborto legal, seguro y gratuito

El Senado vota hoy el proyecto por el aborto legal, seguro y gratuito
En nuestro país, el aborto es la principal causa de mortalidad materna. Pero no sólo eso: golpea, sobre todo, a los sectores más pobres de la sociedad. Las que más lo padecen son aquellas que viven en asentamientos, tienen muchos hijos que no tienen acceso ni siquiera a una alimentación decente ni mucho menos a un sistema de salud que los contenga. A pesar de esta realidad, hay 37 senadores que adelantaron su rechazo por la medida y 31 que la acompañan. Aunque los últimos conteos se inclinan por el rechazo, el movimiento de mujeres prevé una enorme movilización que ponga en crisis los pronósticos. Pero sea cual sea el resultado de hoy, esta lucha por abortar de forma legal recién empieza, y a partir de mañana, seguramente, el debate se pondrá mucho más caliente de lo que está.
Tras años de lucha del movimiento feminista, el debate por la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) llegará hoy a la Cámara de Senadores, luego de su aprobación en Diputados el 14 de junio. Se prevé una larga sesión y una movilización histórica, con millones de mujeres en la calle reclamando por la ampliación de sus derechos y por el fin de las muertes por abortos clandestinos.
 
El sector anti legalización, integrado por grupos conservadores como la Iglesia Católica y Evangélica, ejerció una fuerte presión sobre los legisladores y también convocó a manifestarse en las inmediaciones del Congreso, que desde ayer permanecía vallado y con un fuerte operativo de seguridad.
 
En la reunión de Labor Parlamentaria se resolvió adelantar una hora el inicio de la jornada, previsto entonces para las 9.30. Según los números que se manejaban hasta anoche, el escenario se inclinaba hacia el rechazo y se mantenía una leve expectativa en la potencia del reclamo popular.
 
"Estamos transitando un camino histórico. Somos protagonistas de esta conquista. Por eso te esperamos para que le exijamos al Senado lo que la sociedad ya definió. La ley la ganamos en la calle. El derecho al aborto, ¡será ley!", aseguran desde la campaña verde.
 
Convocaron también la Red de Actrices Argentinas: "El 8A tenemos que salir a la calle todes. Llenemos las calles. Fuimos un millón y medio, el 8A seamos tres millones". Además, desde el "ala verde" han hecho un llamado a "todos los países del mundo" a que apoyen la lucha por la legalización del aborto.
 
Este jueves será un día caliente en la Argentina, y es que se generó un debate histórico del que hasta ahora no se tiene veredicto final, pero si no hay cambios repentinos dentro del Senado, legalizar la práctica abortista en la Argentina no será posible.
 
Y es que no bastó que todo el movimiento llenara el país de pañuelos verdes con válidos argumentos a favor de la despenalización del aborto en el país, y que a simple vista eran mayoría que los pro vida de los pañuelos celestes, al fin y al cabo la decisión quedó en mano de los senadores de la nación, que algunos votaron por convicción y otros con temor por las posibles consecuencias que dejará su voto en sus carreras políticas.
 
Hasta el momento la cosa va así: hay 37 senadores que adelantaron su rechazo por la medida y 31 que la acompañan. Aunque los últimos conteos se inclinan por el rechazo, el movimiento de mujeres prevé una enorme movilización que ponga en crisis los pronósticos. Pero sea cual sea el resultado de hoy, esta lucha por abortar de forma legal recién empieza, y a partir de mañana, seguramente, el debate se pondrá mucho más caliente de lo que está.
 
La Opinión Popular

 
La semana pasada, en una tensa reunión del plenario de comisiones de Salud, Justicia y Asuntos Constitucionales, 26 senadores acompañaron un proyecto con modificaciones a la media sanción proveniente de la Cámara baja.
 
Centralmente los cambios que incluyeron establecían adelantar de la semana 14 a la 12 el plazo para la realización de un aborto, incorporar la figura de la objeción de conciencia institucional, eliminar las sanciones penales para los médicos que se nieguen a practicar una IVE y asignar una partida presupuestaria específica para las provincias, con producción pública de misoprostol inclusive.
 
En esa oportunidad, los opositores a la legalización representados por figuras como Federico Pinedo, Silvia Elías de Pérez y José Mayans no presentaron una iniciativa de rechazo, ya que no contaban con las firmas suficientes para superar a los "verdes". Sin embargo, impugnaron reglamentariamente el proyecto con el argumento de que no conseguía las firmas suficientes para convertirse en dictamen y ser tratando en el recinto.
 
En este contexto y dada la correlación de fuerzas entre ambos sectores, lo más probable es que directamente se trate en el recinto la iniciativa tal como vino de Diputados y, en caso de ser aprobada en general, los cambios sean incoporados en el tratamiento en particular, artículo por artículo.
 
Anoche, el jefe del Bloque Justicialista del Senado, Miguel Pichetto y uno de los referentes del sector "verde" aseguró que no aceptarán "nada que tergiverse el espíritu de la lucha y el reclamo del colectivo de mujeres". "Nosotros mañana en la discusión vamos con la media sanción que viene de la Cámara de Diputados", completó el rionegrino. De ésta manera se descartó también el respaldo a otros proyectos alternativos como los que en los últimos días impulsaron el peronista santafecino Omar Perotti y la neuquina Lucila Crexell.
 
Según se acordó ayer en la reunión de Labor Parlamentaria, los senadores tendrán 10 minutos cada uno para exponer. Los miembros informantes contarán con 15 y los cierres de los presidentes de bloque llegarán a 30 minutos cada uno. Confiados en un resultado a su favor, desde el sector celeste especulaban con la posibilidad de que no todos sus senadores hagan uso de la palabra y así acortar la duración de la sesión. De todas maneras, fuentes parlamentarias estimaban que la votación recién se produciría alrededor de la medianoche.
 
 
Los porotos
 
La IVE llega al recinto de la Cámara de Senadores luego de tres semanas de debate en el plenario de comisiones, con exposiciones escandalosas como la del médico Abel Albino, quien negó contra toda evidencia científica que el preservativo no previene la transmisión del Sida.
 
Las posiciones en torno a la IVE atraviesan transversalmente todos los bloques políticos pero el corte no se realiza en el mismo nivel. El espacio que -proporcionalmente- más votos a favor sumaría es el Frente para la Victoria con 8 de sus 9 integrantes.
 
La sorpresa la dio la rionegrina Silvina García Larraburu, quien adelantó este domingo su rechazo al proyecto, desmintiendo el anuncio público que había hecho su propia bancada, en el que aseguraba que todo el bloque votaría a favor, incluida la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
 
En contraposición, el radicalismo es el que más votos suma por el rechazo, con 9 votos sobre 12 y solo 3 favorables. En las últimas semanas se definieron en contra el pampeano Juan Carlos Marino y el chaqueño Angel Rozas, que mantienen aspiraciones a gobernar sus provincias.
 
En otros bloques el reparto es más parejo: el PRO tiene 4 senadores a favor y 5 en contra mientras que el Bloque Justicialista, que lidera Pichetto tiene confirmados 8 positivos y 10 negativos. Todavía hay 2 que no adelantaron postura: el tucumano José Alperóvich, con tendencia a favor, y el santafecino Omar Perotti, que votaría en contra.
 
Ayer la peronista puntana Eugenia Catalfamo, compañera de bancada de Adolfo Rodríguez Saá, ratificó que no asistirá a la votación por estar de licencia por embarazo. Sin embargo, dijo que está a favor de la legalización en una columna de opinión titulada: "El nacimiento de un hijo no debe ser una imposición social".
 
En este contexto y teniendo en cuenta las posiciones públicas de otras bancadas más pequeñas, el rechazo sumaría 37 votos y el respaldo a la media sanción 31. Aún si se produjeran los votos favorables de Perotti y Alperovich, no alcanzarían para superar a los antiderechos. A menos que se ausente o cambie sorpresivamente de postura más de uno de ellos, el escenario será adverso.
 
En caso de que no sea aprobada por el Senado, la interrupción voluntaria del embarazo no podrá volver a tratarse durante el año en curso. La Constitución en su artículo 81 establece que un proyecto desechado completamente por una Cámara no puede volver a presentarse hasta el año siguiente.
 
Si se aprobara la introducción de modificaciones, la iniciativa debe volver a la Cámara de Diputados, que podría aceptar esos cambios o insistir con la redacción original. Para ello deberá obtener la misma mayoría (o una superior) a la que obtuvieron los cambios en Senadores.
 
 
El Palacio y la calle
 
Tanto las autoridades del Senado como las del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispusieron un fuerte operativo de control y seguridad, adentro y afuera del palacio legislativo. La plaza Congreso será nuevamente dividida en dos como en la votación en Diputados.
 
Los "celestes" se ubicarán de Rivadavia hacia el sur hasta Belgrano, mientras que los verdes, con mayor espacio, desde Rivadavia hasta Corrientes. Las organizaciones que integran la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto instalarán carpas y pantallas para seguir la sesión en su sector. Prevén duplicar la cantidad de personas que se manifestaron durante el debate en Diputados.
 
Por su parte, Michetti dispuso que sólo se permitirá el ingreso de tres asesores por senador y se le dio asueto administrativo al personal que no esté directamente afectado al desarrollo de la sesión.
 
Por Sebastián Abrevaya
 
Fuentes: Página 12 y Urgente 24
 

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21-10-2018 / 10:10
El pedido de detención de Pablo Moyano reavivó como nunca antes la cada vez más violenta guerra entre su padre y el presidente Mauricio Macri. En ese conflicto hay dos discursos contrapropuestos. Macri sostiene que se trata de una batalla central en la lucha contra "las mafias" que han gobernado el país antes de su llegada al poder.
 
Moyano postula que, en realidad, las ofensivas en su contra obedecen al intento de avasallar los derechos de los trabajadores. Espíritus ingenuos creen a pie juntillas lo que dicen uno o el otro. Tal vez sería criterioso para ellos contemplar la posibilidad de que se trate de una película sin buenos y que cada uno de los contendientes, efectivamente, tenga los rasgos que su enemigo le atribuye.
 
Como tantas otras veces, el poderoso Hugo Moyano se salió con la suya: su hijo Pablo no fue detenido. La Justicia argentina podrá avanzar contra el Pata Medina o contra el Caballo Suárez. Podrá procesar a Paolo Rocca, a Mauricio Macri, a Alfredo Coto o a Cristina Kirchner. Podrá detener a Diego Maradona o a Ernestina Herrera de Noble.
 
Si el poder es impunidad, como decía Alfredo Yabrán, Moyano ha demostrado que en ese juego nadie le gana. Tal vez sea, además, el único personaje público cuyos comentarios sexistas, homofóbicos o golpistas no generan reacciones airadas.
 
Sin embargo, como Moyano seguramente lo sabe, esta es una guerra que recién comienza. En el otro lado del ring, no solo lo espera Macri sino también la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
 
En el 2015, Vidal llegó a la gobernación gracias a que su contendiente era Aníbal Fernández. En el 2017, su candidato le ganó a Cristina gracias a que, en medio de la campaña, Mariu desplegaba su estrategia de "lucha contra las mafias" y la bonaerense detenía a los jefes de la feria La Salada y a sindicalistas como el Pata Medina.
 
En el 2019 será de nuevo candidata a gobernadora o, tal vez, a presidente de la nación: ningún enemigo será tan funcional a esa carrera como el sincero Hugo Moyano, y su verborrágico descendiente. En el corto plazo, Moyano es un enemigo perfecto. Pero, ¿y en el largo plazo?
 
En la intimidad, Hugo siempre dice: "Menem vino contra mí. Hasta me plantaron cocaína. ¿Y? ¿Dónde está Menem ahora? ¿Dónde estoy yo? Después me atacó Cristina. Yo les hacía paro y La Cámpora se ponía remeras que decían 'Yo no paro'. ¿Y? ¿Dónde está Cristina ahora? ¿Dónde estoy yo? Ahora vienen con todo los gorilas de Cambiemos. ¿Quieren apostar cómo termina esto? ¿O se creen que con ganar una elección alcanza?".

21-10-2018 / 10:10
Bajo un cielo blanco y una lluvia caprichosa, una multitud que los organizadores cifraron en 800 mil personas se movilizó a la Basílica de Luján para un oficio interreligioso con la consigna de "Paz, pan y trabajo".
 
La convocatoria del Frente Sindical para el Modelo Nacional y más de setenta organizaciones gremiales, políticas y sociales buscó graficar el rechazo a la recesión implementada por el Presidente Mauricio Macri y el reclamo de cambios a la política económica.
 
"Vinimos únicamente con banderas argentinas, todos los actores y sectores de la sociedad, convocados por esas tres consignas y para fortalecer la fe y la esperanza, que es lo primero que intentan quebrarnos en una situación como esta", dijo el secretario general de Canillitas, Omar Plaini, en los momentos previos a la oración ecuménica.
 
El dirigente enfatizó el carácter "espiritual" del encuentro, que reunió a distintas corrientes religiosas y políticas, y llamó a dejar "los mensajes políticos y el rechazo al presupuesto que venimos sosteniendo con fuerza para los próximos días".
 
Fue con ese objetivo de alejarse de las confrontaciones de tipo político que las organizaciones convocantes decidieron que no hubiera discursos, sino simplemente el oficio interreligioso y una oración ecuménica "por los que trabajan, por los que buscan trabajo, por los que se cansaron de buscar y por los jubilados".
 
Junto al arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, participaron integrantes de Curas de Opción por los Pobres, entre ellos Domingo Bresci, Juan Carlos Molina y Ricardo Castillo. También Jorge Elbaum, por el Llamamiento Judío, y el obispo metodista Carlos Gattinoni. Participaron miembros del Islam y del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
 
El documento leído desde el escenario indicó: "Mientras se deterioran los hospitales y se ataca la salud y la escuela pública, confiamos en un Dios que sana y enseña para una vida digna". Otro párrafo consignó que "sufrimos un Poder Judicial que cree que hacer justicia es poner a la gente presa, desechando la presunción de inocencia".
 
"Ante la falta de trabajo, por los despidos masivos y la flexibilización laboral, de un sistema económico en clave egoísta, que prioriza la especulación financiera en detrimento del trabajo, rezamos para que los que gobiernan, oficialismo y oposición, cambien este modelo económico que pone en riesgo la vida y la paz social", culminó la oración, que fue interrumpida en varias ocasiones por los aplausos de la multitud.
 
El secretario general de la Asociación Bancaria Sergio Palazzo señaló que "con esta oración ecuménica que nuclea a todos los credos y pensamientos, venimos a exigir que el Gobierno mire a la sociedad y no solamente a lo que los mercados y el Fondo Monetario Internacional le reclaman". 

20-10-2018 / 12:10
Separado por una guardia pretoriana que rodeó de vallas y con cientos de policías en el Hotel Sheraton de Mar del Plata, Mauricio Macri encabezó ayer el cierre del 54º Coloquio de Idea, la cumbre empresarial que tiene al debate y la discusión de propuestas como ejes.
 
El Presidente combinó pocas ideas con frases motivacionales, palos a Moyano, críticas a la gestión anterior y guiños al empresariado. Claro que entre la realidad y el ámbito cerrado que lo separaba de ella hay un abismo. "La angustia de todos es mi angustia", intentó empatizar el jefe de Estado con esa frase estereotipada al referirse a la crisis económica, pero al analizar las causas eludió sus responsabilidades.
 
Mientras, afuera, miles intentaban, no ya ingresar al evento por el que cada invitado pagó entre $50.000 y $500.000, sino siquiera acercarse al Presidente, contarle lo que de verdad es la angustia, lo que sienten los que perdieron el trabajo, los que lo conservan pero andan bajo la línea de la pobreza y a esta altura del mes prenden velas para llegar.
 
Adentro, el Presidente bromeaba ante un auditorio serio que "el viento en contra me acompañó hasta Mar del Plata" o el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se empecinaba en asegurar que "la gente sigue manifestando su apoyo" al Gobierno; lo que no se ve reflejado en ninguna encuesta. Y el operativo policial que se montó para neutralizar las manifestaciones indicaba lo contrario.
 
Afuera las pancartas decían que "la inflación y la devaluación licuó nuestro salario". Esa pérdida de poder adquisitivo se traduce en un enfriamiento del consumo, con hoteles y restaurantes vacíos que hunden en la profunda desazón a los pequeños empresarios que en ciudades como Mar del Plata vive del turismo.
 
Sufren ellos la impotencia de trabajar a pérdida, porque trasladar el total de los costos imposibles del tarifazo, de la devaluación y de una inflación con piso del 45% a la gente significaría un menor consumo. No les quedaría más remedio que bajar la persiana y retirarse a meditar la crisis en la soledad de su casa.
 
El mandatario dejó en claro que buscará avanzar con la reforma laboral y apuntó contra los gremios. "No podemos tener un costo logístico del doble del de la región. No podemos seguir con un manejo mafioso del sistema logístico", sostuvo en referencia a Pablo Moyano, dirigente que mantiene un duro enfrentamiento con el gobierno.  
 
Quienes detrás de la vallas y la policía se manifestaron hubieran querido contarle de todo esto al Presidente, intervenir, al escucharlo decir que la crisis actual obedece a los embates del "contexto internacional" y a "los cuadernos", el caso de las coimas que involucra a políticos como a importantes empresarios, entre ellos su primo, sus amigos, su padre, tan beneficiados por la Justicia. Nada pudo decirle la gente. Pues, terminada su disertación, se fue raudo en el helicóptero presidencial.
 
La Opinión Popular

20-10-2018 / 10:10
Intolerancia y violencia, los nuevos invitados del macrismo, no tan lejos de Bolsonaro, son mensajeros de la sociedad que se avecina.
 
El chofer que fue detenido en Ezeiza por el cartel "Pan para el mundo", el juez y el abogado que fueron agredidos por policías en Mar del Plata porque estaban en "actitud sospechosa", las chicas del Pellegrini que fueron encerradas por los patovicas del boliche Mandarine Park por llevar pañuelos verdes...
 
También, el grupo de supuestos padres que irrumpió en la escuela número 8 de La Plata para impedir que se dictara la materia de educación sexual fueron noticias secundarias que aparecieron esta semana desparramadas en las páginas interiores de algunos medios o circularon por las redes.
 
Aparecen como hechos secundarios, pero están en el corazón de la sociedad autoritaria, intolerante y regresiva que comienza a instalarse a partir del discurso neoliberal traducido por el amarillismo excluyente de los medios oficialistas y las campañas informáticas.
 
Son señales de algo que está sucediendo en la sociedad. Hacía mucho tiempo que estas situaciones no se veían en un país que vivió tiempos de dictaduras durante las que se medía el largo de las polleras de las chicas y del pelo de los varones.
 
Una sociedad cuya policía se dedicaba a allanar hoteles para sorprender a maridos o esposas infieles y donde se iba preso por dejarse la barba, el pelo largo o simplemente por no llevar el documento de identidad. El país de los prejuicios, de los guardianes de la moral y los hipócritas, que es el país de la violencia y el atraso de las dictaduras militares.
 
Hubo treinta años donde el país se esforzó por poner distancia de esas aberraciones cavernícolas y ahora están aquí, naturalizadas, imbricadas en un sentido común hegemónico que otorga ese poder arbitrario a la represión porque todo su esquema se organiza alrededor de esa idea de orden maniatado y amordazado.
 
Hoy, la lógica binaria y amarillista de los grandes medios no acepta grises ni matices y engendra un pensamiento tosco y elemental y las políticas neoliberales agudizan al extremo los conflictos en la sociedad. Esa mezcla es altamente inflamable, incluso para ellos.

19-10-2018 / 11:10
Los buenos tiempos de la relación entre el gobierno de Mauricio Macri y la cúpula de la CGT parecen haber quedado definitivamente en el olvido. Carlos Acuña y Héctor Daer, la dupla que conduce la central obrera, confirmaron este jueves que analizan convocar a un paro nacional de 36 horas antes de fin de año.
 
El cosecretario de la CGT, Daer, confirmó que en la central obrera piensan en convocar a un nuevo paro, ratificando lo que había anticipado Acuña sobre el llamado a una huelga de 36 horas con movilización en el mes de noviembre.
 
"Lo estamos pensando, lo que pasa es que tenemos que tener el acompañamiento de todas las organizaciones sindicales, consensuarlo con todos, con los que están en el consejo directivo, con los que están confederados e incluso con los sectores que no están tan ligados a la CGT", señaló Daer. Hugo Yasky y Pablo Micheli adelantaron que de confirmarse la medida de fuerza, las CTA se van a sumar. "Sería óptimo ir a un paro general con la CGT y el Frente Sindical", aseguró Yasky.
 
Las razones para convocar la medida sin haberla consultado al interior de la central obrera obedecen justamente a la fuga sindical que se produjo en el Consejo Directivo de la CGT. Al alejamiento de Juan Carlos Schmid le siguió el de Facundo Moyano de Peajes y el de Juan Pablo Brey, de los aeronavegantes. El éxodo no se frenaría allí.
 
El endurecimiento de la postura de los jefes de la CGT se da después de su participación en el acto por el Día de la Lealtad en Tucumán, donde quedó en claro que el conjunto del peronismo empieza a mostrarle los dientes a Macri. Acuña confirmó la ruptura con la Rosada, al afirmar que "el diálogo y las fotos" con el Gobierno "ya no sirven".
 
De concretarse, sería la quinta medida de fuerza de ese tipo que la CGT realizará contra los ajustes y despidos de Macri y, a la vez, la más dura. "Si este gobierno sigue insistiendo que mantiene esta política económica de que 'vamos bien' pero que en realidad vamos mal, a mediados de noviembre se va a convocar a un paro general, posiblemente de 36 horas con movilización", sintetizó Acuña.
 
En lo que va del mandato de la alianza Cambiemos, la CGT realizó cuatro paros generales. Luego de un año y medio de quietud, amagues y amenazas, el primero se concretó el 6 de abril de 2017 y el segundo el 18 de diciembre de ese mismo año. Los demás se realizaron durante este año: el 25 de junio y último que tuvo lugar el 25 de septiembre.
 
Salvo el que coincidió con el tratamiento del cuestionado proyecto de reforma previsional a fines del año pasado, todos fueron por 24 horas y sin movilización. El posible paro de noviembre rompería con esa tradición: la huelga durará un día y medio y sería con marcha incluida.
 
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