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“Macri es hoy un amontonamiento de promesas fracasadas, de frustraciones sin rumbo ni sentido, de soberbia mezclada con impericia, un nuevo gestor impostado en el imperio de la desesperanza”. Julio Bárbaro
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Nacionales - 06-08-2018 / 20:08
RECLAMA A SUS SENADORES EL VOTO A FAVOR DE LA LEGALIZACIÓN DEL ABORTO

Juventud Radical: La clandestinidad no salva ninguna vida

Juventud Radical: La clandestinidad no salva ninguna vida
Cantando "olé, olé, olá, olá, la UCR no es clerical, los reformistas por el aborto legal", la Juventud Radical, la Franja Morada y la FUA realizaron hoy por la tarde una conferencia de prensa para exigirles a los nueve senadores radicales que votarán contra el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que revean su posición y hasta les dijeron que "no habrá ni olvido ni perdón de ninguno de nosotros".
La mesa nacional de la Juventud Radical marcó su rechazo a la decisión de los 9 senadores radicales que anunciaron que votarán en contra de la legalización del aborto y les advirtieron que "la clandestinidad no salva ninguna vida, sólo esconde la muerte, el dolor y la enfermedad".
 
La carta abierta a los senadores radicales, entre ellos el titular de la Comisión de Salud Mario Fiad, critica "el rechazo por el rechazo mismo" y advierte que a la juventud radical "la muerte de las mujeres pesa en las espaldas", por lo que exigen que el miércoles "representan las ideas del radicalismo en el Congreso de la nación",  "no desoigan a la militancia partidaria" y busquen "los puntos de encuentro para aportar a una ley que verdaderamente salve vidas".
 
La juventud del radicalismo calificó el debate que se dará en dos días en la Cámara alta como un "momento histórico", como un "momento en que podemos quitar el velo de silencio y oscuridad que durante años ha cubierto la muerte, el dolor y la enfermedad de miles de mujeres y seres gestantes en la Argentina" y dirigió la carta a los nueves senadores que se manifestaron en contra de ampliar los derechos de las mujeres: Julio Cobos, Juan Carlos Marino, Ángel Rozas, Julio Martínez, Olga Inés Brizuela y Doria Cara, Silvia Elías de Pérez, Mario Fiad, Silvia Giacoppo y María Belén Tapia.
 
Los nueves senadores son la amplia mayoría del bloque de 12 senadores de la UCR en el Senado y están a tono con la postura antiderechos del bloque de la alianza Cambiemos, en la que solo 8 de 25 senadores votarán a favor de la legalización. 
 
"Tenemos la inmensa responsabilidad de representar a los jóvenes que en este país han elegido un partido liberal, democrático, progresista y profundamente laico", resalta la carta de la juventud radical y agrega:    "Es por esto que no podemos quedarnos ajenos a una realidad tan cruda como dolorosa: la clandestinidad se está llevando la vida de las argentinas, está dejando familias sin madres".
 
La misiva subraya la muerte de 3000 mujeres en democracia debido a la práctica clandestina del aborto y exige que "el radicalismo no puede quedarse en silencio". "Tienen ustedes en sus manos, la posibilidad de que nuestro país cuente con una vergüenza menos, con una libertad más. La clandestinidad no salva ninguna vida, sólo esconde la muerte, el dolor y la enfermedad", sentencia la carta firmada por Luciana Rached, titular de la mesa nacional y el resto de los integrantes.
 
"Como jóvenes radicales les pedimos que no desoigan los gritos de nuestra organización, que son gritos que contienen el dolor y la fuerza de muchos años de lucha contra las desigualdades", sentencian como mensaje final y piden que "en esta hora no nos dejen en soledad, no nos vuelvan a patear hacia la oscuridad, porque no estamos dispuestos a volver allí".
 
"La tragedia del aborto no se soluciona con la clandestinidad, la tragedia del aborto se soluciona con educación sexual, anticoncepción y contención", les recordaron a los senadores y exigieron que en las próximas horas busquen "encontrar los caminos, los puntos de encuentro para aportar a una ley que verdaderamente salve vidas".
 
La Opinión Popular

 
BAJO EL LEMA "EL RADICALISMO TIENE QUE SALVAR ESTA LEY", MILITANTES PIDIERON A SUS REPRESENTANTES DEL SENADO "LEGISLAR SOBRE UNA REALIDAD"
 
Agrupaciones juveniles de la UCR exigieron a senadores que voten a favor del aborto legal
 
Las organizaciones juveniles de la Unión Cívica Radical (UCR) exigieron hoy a los senadores del partido que voten a favor del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). "No habrá ni olvido ni perdón para quienes voten en contra de la vida y la salud de las mujeres", manifestó una dirigente.
 
Bajo el lema "el radicalismo tiene que salvar esta ley", los radicales se reunieron en Buenos Aires esta tarde, a pocas horas de debatirse la legalización del aborto en el Senado de la Nación.
 
El encuentro estuvo a cargo de la titular de la Juventud Radical, Luciana Rached; el secretario general de la Franja Morada, Juan Pablo Cebrelli; el presidente de la Federación Universitaria Argentina, Bernardo Weber; y la dirigente del radicalismo, Pamela Martín García.
 
Junto a más de 300 jóvenes, los diputados que votaron a favor de la ley -como la mendocina Claudia Najul- y dirigentes de todo el país, entre los que se destacaban el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador, Ernesto Sanz y Martín Lousteau.
 
Luciana Rached resaltó que el radicalismo es "el partido político de los derechos humanos de ayer, de hoy y del futuro. De la ampliación de derechos: la patria potestad compartida, el divorcio vincular, el artículo 14 bis, el sufragio universal".
 
 "Los abortos clandestinos existieron y existen", dijo la joven dirigente del radicalismo, y subrayó que "desde siempre las mujeres abortan. La aprobación o rechazo de esta ley impactará en decenas de miles de mujeres, que anualmente sufren las consecuencias del aborto clandestino: infecciones y muertes".
 
"Tenemos que hablar de mejores políticas públicas, porque de esto se trata de una cuestión de salud pública que defienda a los más desamparados. Es una realidad, hay quienes sufren más que otros", destacó Rached.
 
Y concluyó: "Nos queda ser responsables, legislar sobre una realidad. El 8 de agosto el radicalismo tiene la obligación de salvar esta ley. Senadores: que sea ley".
 
A su turno, el titular de la Federación Universitaria Argentina, Bernardo Weber, enfatizó que "la penalización absoluta que en los hechos existe en nuestro país no hizo más que contribuir a la prevalencia de abortos inseguros, a derroteros interminables para acceder a los servicios de salud, y al estigma tanto de la persona que requiere un aborto como al equipo de salud encargado de realizarlo".
 
"La evidencia nos indica que la penalización del aborto fracasó. No hay menos abortos porque esté prohibido. Sí provoca muerte, enfermedades y estigmatización de las mujeres que se ven necesitadas de avanzar en experiencias clandestinas. Son muertes y enfermedades evitables", precisó Weber.
 
 "La juventud ya no pide, exige que Argentina se ponga a la vanguardia de la lucha por la igualdad de mujeres, hombres e identidades disidentes, que le sean reconocidos a las mujeres sus derechos, el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos, el derecho a no morir en la clandestinidad, el derecho a abortar en condiciones dignas", expresó el presidente de la FUA, Juan Pablo Cebrelli.
 
"Diversas generaciones de la Unión Cívica Radical nos encontramos acá, como desde hace 128 años luchando por ser cada día más libres, iguales y con el pleno goce de nuestros derechos humanos", sostuvo Pamela Martín García, integrante de la comisión de Cabildeo de la Campaña nacional por el derecho al aborto legal seguro y gratuito.
 
 "Les exigimos a los senadores de la UCR que voten por la despenalización y legalización del aborto", reclamó la dirigente feminista del radicalismo.
 
"El derecho a decidir está en nuestros principios, en nuestra historia, en el compromiso de nuestras mujeres. No habrá ni olvido ni perdón para quienes voten en contra de la vida y la salud de las mujeres", agregó.
 
Fuente: Los Andes
 

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21-10-2018 / 10:10
El pedido de detención de Pablo Moyano reavivó como nunca antes la cada vez más violenta guerra entre su padre y el presidente Mauricio Macri. En ese conflicto hay dos discursos contrapropuestos. Macri sostiene que se trata de una batalla central en la lucha contra "las mafias" que han gobernado el país antes de su llegada al poder.
 
Moyano postula que, en realidad, las ofensivas en su contra obedecen al intento de avasallar los derechos de los trabajadores. Espíritus ingenuos creen a pie juntillas lo que dicen uno o el otro. Tal vez sería criterioso para ellos contemplar la posibilidad de que se trate de una película sin buenos y que cada uno de los contendientes, efectivamente, tenga los rasgos que su enemigo le atribuye.
 
Como tantas otras veces, el poderoso Hugo Moyano se salió con la suya: su hijo Pablo no fue detenido. La Justicia argentina podrá avanzar contra el Pata Medina o contra el Caballo Suárez. Podrá procesar a Paolo Rocca, a Mauricio Macri, a Alfredo Coto o a Cristina Kirchner. Podrá detener a Diego Maradona o a Ernestina Herrera de Noble.
 
Si el poder es impunidad, como decía Alfredo Yabrán, Moyano ha demostrado que en ese juego nadie le gana. Tal vez sea, además, el único personaje público cuyos comentarios sexistas, homofóbicos o golpistas no generan reacciones airadas.
 
Sin embargo, como Moyano seguramente lo sabe, esta es una guerra que recién comienza. En el otro lado del ring, no solo lo espera Macri sino también la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.
 
En el 2015, Vidal llegó a la gobernación gracias a que su contendiente era Aníbal Fernández. En el 2017, su candidato le ganó a Cristina gracias a que, en medio de la campaña, Mariu desplegaba su estrategia de "lucha contra las mafias" y la bonaerense detenía a los jefes de la feria La Salada y a sindicalistas como el Pata Medina.
 
En el 2019 será de nuevo candidata a gobernadora o, tal vez, a presidente de la nación: ningún enemigo será tan funcional a esa carrera como el sincero Hugo Moyano, y su verborrágico descendiente. En el corto plazo, Moyano es un enemigo perfecto. Pero, ¿y en el largo plazo?
 
En la intimidad, Hugo siempre dice: "Menem vino contra mí. Hasta me plantaron cocaína. ¿Y? ¿Dónde está Menem ahora? ¿Dónde estoy yo? Después me atacó Cristina. Yo les hacía paro y La Cámpora se ponía remeras que decían 'Yo no paro'. ¿Y? ¿Dónde está Cristina ahora? ¿Dónde estoy yo? Ahora vienen con todo los gorilas de Cambiemos. ¿Quieren apostar cómo termina esto? ¿O se creen que con ganar una elección alcanza?".

21-10-2018 / 10:10
Bajo un cielo blanco y una lluvia caprichosa, una multitud que los organizadores cifraron en 800 mil personas se movilizó a la Basílica de Luján para un oficio interreligioso con la consigna de "Paz, pan y trabajo".
 
La convocatoria del Frente Sindical para el Modelo Nacional y más de setenta organizaciones gremiales, políticas y sociales buscó graficar el rechazo a la recesión implementada por el Presidente Mauricio Macri y el reclamo de cambios a la política económica.
 
"Vinimos únicamente con banderas argentinas, todos los actores y sectores de la sociedad, convocados por esas tres consignas y para fortalecer la fe y la esperanza, que es lo primero que intentan quebrarnos en una situación como esta", dijo el secretario general de Canillitas, Omar Plaini, en los momentos previos a la oración ecuménica.
 
El dirigente enfatizó el carácter "espiritual" del encuentro, que reunió a distintas corrientes religiosas y políticas, y llamó a dejar "los mensajes políticos y el rechazo al presupuesto que venimos sosteniendo con fuerza para los próximos días".
 
Fue con ese objetivo de alejarse de las confrontaciones de tipo político que las organizaciones convocantes decidieron que no hubiera discursos, sino simplemente el oficio interreligioso y una oración ecuménica "por los que trabajan, por los que buscan trabajo, por los que se cansaron de buscar y por los jubilados".
 
Junto al arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, participaron integrantes de Curas de Opción por los Pobres, entre ellos Domingo Bresci, Juan Carlos Molina y Ricardo Castillo. También Jorge Elbaum, por el Llamamiento Judío, y el obispo metodista Carlos Gattinoni. Participaron miembros del Islam y del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
 
El documento leído desde el escenario indicó: "Mientras se deterioran los hospitales y se ataca la salud y la escuela pública, confiamos en un Dios que sana y enseña para una vida digna". Otro párrafo consignó que "sufrimos un Poder Judicial que cree que hacer justicia es poner a la gente presa, desechando la presunción de inocencia".
 
"Ante la falta de trabajo, por los despidos masivos y la flexibilización laboral, de un sistema económico en clave egoísta, que prioriza la especulación financiera en detrimento del trabajo, rezamos para que los que gobiernan, oficialismo y oposición, cambien este modelo económico que pone en riesgo la vida y la paz social", culminó la oración, que fue interrumpida en varias ocasiones por los aplausos de la multitud.
 
El secretario general de la Asociación Bancaria Sergio Palazzo señaló que "con esta oración ecuménica que nuclea a todos los credos y pensamientos, venimos a exigir que el Gobierno mire a la sociedad y no solamente a lo que los mercados y el Fondo Monetario Internacional le reclaman". 

20-10-2018 / 12:10
Separado por una guardia pretoriana que rodeó de vallas y con cientos de policías en el Hotel Sheraton de Mar del Plata, Mauricio Macri encabezó ayer el cierre del 54º Coloquio de Idea, la cumbre empresarial que tiene al debate y la discusión de propuestas como ejes.
 
El Presidente combinó pocas ideas con frases motivacionales, palos a Moyano, críticas a la gestión anterior y guiños al empresariado. Claro que entre la realidad y el ámbito cerrado que lo separaba de ella hay un abismo. "La angustia de todos es mi angustia", intentó empatizar el jefe de Estado con esa frase estereotipada al referirse a la crisis económica, pero al analizar las causas eludió sus responsabilidades.
 
Mientras, afuera, miles intentaban, no ya ingresar al evento por el que cada invitado pagó entre $50.000 y $500.000, sino siquiera acercarse al Presidente, contarle lo que de verdad es la angustia, lo que sienten los que perdieron el trabajo, los que lo conservan pero andan bajo la línea de la pobreza y a esta altura del mes prenden velas para llegar.
 
Adentro, el Presidente bromeaba ante un auditorio serio que "el viento en contra me acompañó hasta Mar del Plata" o el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se empecinaba en asegurar que "la gente sigue manifestando su apoyo" al Gobierno; lo que no se ve reflejado en ninguna encuesta. Y el operativo policial que se montó para neutralizar las manifestaciones indicaba lo contrario.
 
Afuera las pancartas decían que "la inflación y la devaluación licuó nuestro salario". Esa pérdida de poder adquisitivo se traduce en un enfriamiento del consumo, con hoteles y restaurantes vacíos que hunden en la profunda desazón a los pequeños empresarios que en ciudades como Mar del Plata vive del turismo.
 
Sufren ellos la impotencia de trabajar a pérdida, porque trasladar el total de los costos imposibles del tarifazo, de la devaluación y de una inflación con piso del 45% a la gente significaría un menor consumo. No les quedaría más remedio que bajar la persiana y retirarse a meditar la crisis en la soledad de su casa.
 
El mandatario dejó en claro que buscará avanzar con la reforma laboral y apuntó contra los gremios. "No podemos tener un costo logístico del doble del de la región. No podemos seguir con un manejo mafioso del sistema logístico", sostuvo en referencia a Pablo Moyano, dirigente que mantiene un duro enfrentamiento con el gobierno.  
 
Quienes detrás de la vallas y la policía se manifestaron hubieran querido contarle de todo esto al Presidente, intervenir, al escucharlo decir que la crisis actual obedece a los embates del "contexto internacional" y a "los cuadernos", el caso de las coimas que involucra a políticos como a importantes empresarios, entre ellos su primo, sus amigos, su padre, tan beneficiados por la Justicia. Nada pudo decirle la gente. Pues, terminada su disertación, se fue raudo en el helicóptero presidencial.
 
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20-10-2018 / 10:10
Intolerancia y violencia, los nuevos invitados del macrismo, no tan lejos de Bolsonaro, son mensajeros de la sociedad que se avecina.
 
El chofer que fue detenido en Ezeiza por el cartel "Pan para el mundo", el juez y el abogado que fueron agredidos por policías en Mar del Plata porque estaban en "actitud sospechosa", las chicas del Pellegrini que fueron encerradas por los patovicas del boliche Mandarine Park por llevar pañuelos verdes...
 
También, el grupo de supuestos padres que irrumpió en la escuela número 8 de La Plata para impedir que se dictara la materia de educación sexual fueron noticias secundarias que aparecieron esta semana desparramadas en las páginas interiores de algunos medios o circularon por las redes.
 
Aparecen como hechos secundarios, pero están en el corazón de la sociedad autoritaria, intolerante y regresiva que comienza a instalarse a partir del discurso neoliberal traducido por el amarillismo excluyente de los medios oficialistas y las campañas informáticas.
 
Son señales de algo que está sucediendo en la sociedad. Hacía mucho tiempo que estas situaciones no se veían en un país que vivió tiempos de dictaduras durante las que se medía el largo de las polleras de las chicas y del pelo de los varones.
 
Una sociedad cuya policía se dedicaba a allanar hoteles para sorprender a maridos o esposas infieles y donde se iba preso por dejarse la barba, el pelo largo o simplemente por no llevar el documento de identidad. El país de los prejuicios, de los guardianes de la moral y los hipócritas, que es el país de la violencia y el atraso de las dictaduras militares.
 
Hubo treinta años donde el país se esforzó por poner distancia de esas aberraciones cavernícolas y ahora están aquí, naturalizadas, imbricadas en un sentido común hegemónico que otorga ese poder arbitrario a la represión porque todo su esquema se organiza alrededor de esa idea de orden maniatado y amordazado.
 
Hoy, la lógica binaria y amarillista de los grandes medios no acepta grises ni matices y engendra un pensamiento tosco y elemental y las políticas neoliberales agudizan al extremo los conflictos en la sociedad. Esa mezcla es altamente inflamable, incluso para ellos.

19-10-2018 / 11:10
Los buenos tiempos de la relación entre el gobierno de Mauricio Macri y la cúpula de la CGT parecen haber quedado definitivamente en el olvido. Carlos Acuña y Héctor Daer, la dupla que conduce la central obrera, confirmaron este jueves que analizan convocar a un paro nacional de 36 horas antes de fin de año.
 
El cosecretario de la CGT, Daer, confirmó que en la central obrera piensan en convocar a un nuevo paro, ratificando lo que había anticipado Acuña sobre el llamado a una huelga de 36 horas con movilización en el mes de noviembre.
 
"Lo estamos pensando, lo que pasa es que tenemos que tener el acompañamiento de todas las organizaciones sindicales, consensuarlo con todos, con los que están en el consejo directivo, con los que están confederados e incluso con los sectores que no están tan ligados a la CGT", señaló Daer. Hugo Yasky y Pablo Micheli adelantaron que de confirmarse la medida de fuerza, las CTA se van a sumar. "Sería óptimo ir a un paro general con la CGT y el Frente Sindical", aseguró Yasky.
 
Las razones para convocar la medida sin haberla consultado al interior de la central obrera obedecen justamente a la fuga sindical que se produjo en el Consejo Directivo de la CGT. Al alejamiento de Juan Carlos Schmid le siguió el de Facundo Moyano de Peajes y el de Juan Pablo Brey, de los aeronavegantes. El éxodo no se frenaría allí.
 
El endurecimiento de la postura de los jefes de la CGT se da después de su participación en el acto por el Día de la Lealtad en Tucumán, donde quedó en claro que el conjunto del peronismo empieza a mostrarle los dientes a Macri. Acuña confirmó la ruptura con la Rosada, al afirmar que "el diálogo y las fotos" con el Gobierno "ya no sirven".
 
De concretarse, sería la quinta medida de fuerza de ese tipo que la CGT realizará contra los ajustes y despidos de Macri y, a la vez, la más dura. "Si este gobierno sigue insistiendo que mantiene esta política económica de que 'vamos bien' pero que en realidad vamos mal, a mediados de noviembre se va a convocar a un paro general, posiblemente de 36 horas con movilización", sintetizó Acuña.
 
En lo que va del mandato de la alianza Cambiemos, la CGT realizó cuatro paros generales. Luego de un año y medio de quietud, amagues y amenazas, el primero se concretó el 6 de abril de 2017 y el segundo el 18 de diciembre de ese mismo año. Los demás se realizaron durante este año: el 25 de junio y último que tuvo lugar el 25 de septiembre.
 
Salvo el que coincidió con el tratamiento del cuestionado proyecto de reforma previsional a fines del año pasado, todos fueron por 24 horas y sin movilización. El posible paro de noviembre rompería con esa tradición: la huelga durará un día y medio y sería con marcha incluida.
 
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