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Nacionales - 06-08-2018 / 09:08
LAS REACCIONES DENTRO DEL GOBIERNO ANTE EL CASO DE LOS CUADERNOS DEL CHOFER

La sonrisa macrista ya empieza a borrarse

La sonrisa macrista ya empieza a borrarse
Macri estaba contento, por el descubrimiento de los cuadernos y el proceso desatado esquivaba explicar por qué, cuando todos esperaban que sus mayores fortalezas fuera la Economía, ésta se haya convertido en su mayor punto débil y mayor deuda con la sociedad. No parecía reparar su vecindad con los ilícitos denunciados: 1) es primo de quien fuera titular de Iecsa (soterramiento del Sarmiento), Angelo Calcaterra, a quien le había vendido la compañía en su momento desde Sideco tipo “pagámela como puedas”, con fuerte olor a testaferro, 2) participación en un negocio de fulminante ganancia con otra empresa vinculada, Isolux, de triste historia y 3) el parentesco de su esposa y él mismo con un socio de su familiar detenido en el caso de los cuadernos, Glazman.
En el gobierno de Mauricio Macri hay quienes descorchan y quienes desconfían. Con el affaire de los cuadernos, las reacciones en el macrismo son variadas. Entre quienes festejan se encuentra el sector más furiosamente anti peronista.
 
En esa línea dura están los que piensan que, además de alejar de la agenda pública temas molestos como el de los aportantes truchos en la campaña de Cambiemos, el escándalo los beneficiará con el consecuente desgaste que le producirá a la ex presidenta Cristina Fernández. Incluso, hay quien imagina que esto les ayudará a justificar el ajuste y la situación económica a partir de la supuesta corrupción pasada.
 
Otro sector del Gobierno -más ligado a los tribunales- desconfía de los alcances que puede llegar a tener la investigación, en especial sobre el primo presidencial Angelo Calcaterra. También observan las complicaciones que les puede traer con los empresarios de la construcción.
 
El proceso que inician los cuadernos es muy funcional para un sector del establishment que no quiere que Cristina vuelva al poder. El inconveniente es que también enreda a otros. Techint es la empresa modelo del macrismo, al que pobló de funcionarios. Isolux hizo negocios sospechados con la familia del presidente. Javier Sánchez Caballero era su amigo y está preso por el presunto pago de coimas que hizo a través de la empresa que fundó su padre. Y así.
 
¿Qué harán entonces? ¿Priorizarán unas investigaciones sobre otras? ¿Darán más cobertura mediática a algunos nombres y reducirán el protagonismo de otros? ¿No sería acaso contrario a la pretendida depuración que se busca? ¿Los corruptos K son malos y los macristas corruptos son buenos?
 
Ese es un nivel del problema que enfrentamos. Pero hay otro más profundo, que se podría generar incluso si estuviéramos ante una justicia imparcial. Si el juez de la servilleta Claudio Bonadío es Sergio Moro y los cuadernos Gloria son el Lava Jato, nada de lo que viene será agradable.
 
Bajo la promesa de una purificación que al final sería beneficiosa, Brasil ingresó en la peor recesión de su historia, sumó millones de desempleados, perdió una posición de liderazgo global, cayó un gobierno electo democráticamente y ahora está a las puertas de coronar como presidente a uno de extrema derecha. No fue el único caso: Italia emergió de las pestes del sistema que derrumbó el Mani Pulite, con Berlusconi de primer ministro.
 
¿Es posible ajustar sistemas desequilibrados, introducir correcciones, sin cargarse la estantería en el camino, para que el esfuerzo produzca una mejora, no una plaga bíblica? Claro que si, pero no es tarea para fanáticos, sino para hombres de Estado.
 
La Opinión Popular

 
Por estos días, se nota un poco más sonrientes a los funcionarios de Gobierno, tras la difusión de los cuadernos que puso contra las cuerdas a ex funcionarios kirchneristas y permitió a la vicepresidenta Gabriela Michetti volver a instalar el desafuero de CFK.
 
Por lo menos, están más sonrientes que cuando debían responder por los aportes de campaña en territorio bonaerense. No obstante, más allá de una cierta satisfacción generalizada con la noticia, se abren distintos grupos dentro del oficialismo.
 
En primer lugar, y con una aparición más estridente en los medios, aparecen como más contentos los que se muestran furiosamente antiperonistas. En esa línea dura se puede escuchar a los que hablan de un Lava Jato argentino, donde caerán tanto ex funcionarios K como empresarios coimeros. "Estamos en paz y disfrutando. Puede caer Iecsa (la ex empresa del Grupo Macri) sin problemas. Acá no hay preocupación", aseguran.
 
También forman parte de ese sector los que dicen que esto le probará a la población "el desastre que nos dejaron". E incluso los que, entre  optimistas y voluntaristas, pretenden que a partir de estas revelaciones los argentinos "entiendan y sepan comprender la situación económica y por qué nos cuesta remontarla".
 
De esto puede dar fe la secretaria de Lucha contra la Corrupción (Ajena), Laura Alonso, que se subió a la noticia como surfista a la ola, con tweets y entrevistas en medios afines. Luego de soltar frases como "en el kirchnerismo se robó a mansalva", ayer se declaró incompetente para intervenir: "La OA no tiene competencia para investigar financiamiento de campañas (lo dije mil veces). Para eso hay causa judicial: juez y fiscal involucrados", sostuvo, al tiempo que cuestionaba cómo "mienten" los medios no oficialistas.
 
A este grupo alegre y descorchante de champagne se le puede oponer otra parte del Gobierno, que está más atenta a las movidas de Comodoro Py. Allí se puede escuchar una alegría mucho más cauta. Y una cuota importante de desconfianza.
 
Una de las espadas judiciales del Gobierno señaló a este diario que hay mucha desconfianza con las repercusiones que puede tener la investigación y sobre cómo puede terminar salpicando al oficialismo.
 
"Acá lo que puede haber es una opereta de Miguel Pichetto y Ricardo Lorenzetti guionada por Seita", dice el hombre, al que el Presidente suele escuchar en cuestiones judiciales. Seita es Guillermo Seita, un consultor que tuvo como clientes a Domingo Cavallo y que supo tener tratos con el macrismo, pero también con Massa.
 
"El estratega de Lorenzetti puede haber ideado esto para perseguir la corrupción K y pegarle al macrismo creyendo que así muestra independencia y se vuelve intocable", analiza el consigliere. "Lo apoyan en Comodoro Py y Sergio", dice. Sergio es Massa, a quien algunas fuentes del oficialismo señalan como la figura detrás de la jugada. ¿Pruebas? No muestran ninguna.
 
"Esto no lo manejamos nosotros -juran y perjuran en la Rosada-, así que intentaremos hamacarnos." También dicen que el timing es incorrecto: "En la campaña tal vez nos hubiera servido, pero ahora con Angelo salpicado no distrae nada de la situación económica. Y se pueden caer créditos a las constructoras y afectar nuestro plan de obras públicas. ¿Cómo seguimos con las obras con todos los constructores presos?".
 
Un tercer grupo, entre los cuales hay integrantes de la mesa política, pone el énfasis en esta última cuestión: el impacto sobre la obra pública. "Hay muchos empresarios que van a quedar salpicados", indican.
 
En ese sector, no existen tantas prevenciones ante el avance de la causa judicial. Tampoco desconocen que los beneficia el impacto que pueda tener sobre CFK. "Ayuda, pero si nosotros no nos enfocarnos en la gestión y en generar un repunte económico para preparar el terreno electoral, va a costar mucho ganar en 2019", indican, más cautos que el sector festejante.
 
En particular, en el Ministerio del Interior, estuvieron observando el impacto que podría haber con las empresas involucradas. Algunas ya estaban inhibidas de participar en licitaciones por otros motivos. Otras tienen contratos en ejecución, pero hasta ahora no existen evidencias que vinculen esos contratos con las presuntas coimas.
 
Para nuevas contrataciones, se las podrá inhibir si existe una sentencia. El organismo que interviene en ese caso es el Registro Nacional de Constructores, que depende de Interior. Hay una discusión legal dentro del oficialismo sobre cómo actuar sobre cada caso (si anular la licitación, si permitir que continúe la empresa), que todavía no se zanjó.
 
Por Werner Pertot
 
Fuentes: Página 12, La Política Online y La Opinión Popular
 

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18-04-2019 / 10:04
18-04-2019 / 09:04
Durante semanas los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación e Infobae, estuvieron anticipando supuestas medidas para conjurar el impacto inflacionario, para aguantar hasta las elecciones. Es que el desquicio de precios descontrolados, tarifas en incesante aumento, despidos y suspensiones masivas complican las posibilidades de reelección de Mauricio Macri.
 
Y el anuncio falló desde su misma presentación. Se supone que la intención, ante una realidad económica que le es absolutamente esquiva al gobierno de Macri, y tras un golpe de nocaut como el dato de la inflación de marzo, era que el Gobierno demostrara que estaba de pie, que generara confianza como para que le creyeran que podía llegar a las elecciones entero.
 
Lo calificaron de Plan Aspirina, Plan Parche, "paquetito" y hasta hubo quien lo comparó con la táctica de un técnico de fútbol que se sabe despedido y juega en el último partido con toda la audacia que nunca tuvo, con los jugadores y la estrategia en los que nunca creyó, para despedirse, fracasado, diciendo "hice lo que me pedía la gente".
 
El primer gesto fue esconder al Presidente y mostrarlo apenas asomado a un video mal editado del cual se presumía ser producto de una charla espontánea con una vecina. Mala elección. Peor aún para quienes tuvieron que dar la cara y responder ante la inevitable pregunta del periodismo. ¿Por qué no hizo los anuncios el Presidente?
 
También hizo agua el fondo de las medidas. ¿Hacía falta recurrir justamente a medidas K, tantas veces vilipendiadas, para ser presentadas ahora como salvavidas? Procrear, Precios Cuidados, congelamiento de tarifas, créditos con fondos de Anses, son conceptos que el gobierno demonizó durante tres años y medio como emblemas K, y hoy se convierten en instrumentos "para llevar alivio a las familias".
 
Es un paquete de medidas confusas, "parches" que no pueden provocar un impacto en el consumo: precios accesibles de la carne pero con reducido alcance en su disponibilidad, créditos de costo elevadísimo para familias que cobran dos mangos, tarifas ya a niveles exorbitantes sobre las que se promete no aplicarles más aumentos hasta fin de año, acuerdo de estabilidad de precios sobre una cantidad muy limitada de productos y luego de haber tenido un fuerte aumento previo.
 
Plan de pagos de la AFIP para deudas impositivas que no resuelven el problema central que genera la inactividad de las empresas. Créditos que no solucionan los problemas que afectan al conjunto de la sociedad, y que el programa del FMI eterniza: la debacle del ingreso y la producción. El verdadero "precio cuidado" (o congelado) es el salario. Y sin recomposición de los ingresos y sin reactivación productiva, no hay posibilidad de tener un horizonte distinto al de un colapso, que es lo que hoy se tiene por delante.
 
La Opinión Popular
 

17-04-2019 / 10:04
Ayer fue otro día negro para el Gobierno de Mauricio Macri, la inflación trepó al 4,7% en marzo y acumuló en el primer trimestre 11,8%, según informó el Indec. Desesperados por la elevada inflación y el posible resultado adverso en las próximas elecciones, el Gobierno le pidió FMI congelar las bandas de no intervención del Banco Central hasta fin de año entre un piso de $ 39,75 y un techo de $ 51,45.
 
Es claro que el FMI maneja el rumbo del país. Luego del anuncio del presidente del Central, Guido Sandleris, el Fondo destacó la medida y sostuvo que la inflación es un "desafío difícil para las autoridades argentinas", pero que se reduciría en los próximos meses. Con el combo de tarifazos y posibles saltos del dólar difícilmente caiga la inflación.
 
En los últimos doce meses la inflación alcanzó los 54,7 %, los rubros que más se encarecieron en marzo fueron los alimentos y bebidas, la educación y las prendas de vestir y calzado. La suba de precios impacta con más fuerza en los sectores más pobres ya que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de los alimentos (lo que más aumentó).
 
Por los altos precios y el menor poder adquisitivo, el consumo se desplomó. Según un relevamiento, las ventas de los productos que componen la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de limpieza) registraron el mes pasado una baja del 8,7 % en volumen. Una baja que sólo se compara con lo registrado en la gran crisis del 2002.
 
Este miércoles el Presidente, y luego en conferencia de prensa los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne; de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y de Producción y Trabajo, Dante Sica, anunciarán medidas cosméticas electoralistas para "tolerar" la inflación, que incluirían una ampliación del programa Precios Cuidados, descuentos en supermercados y créditos de Anses para jubilados y beneficiarios de AUH. Hubo empresas como Molinos y La Paulina que se adelantaron y ya remarcaron sus precios.
 
El Gobierno apuesta a impedir una posible corrida cambiaria que hunda las aspiraciones de Macri de ser reelecto aunque cuenta con herramientas limitadas para evitar un nuevo salto del dólar. El FMI es partidario de la libre flotación del dólar, es decir que haya más devaluación si el "mercado" así lo exige, pero más devaluación dispararía aún más la inflación, la situación sería caótica y el macrismo se tendría que despedir de cualquier chance electoral.
 
El FMI respalda a Macri, pero como ya adelantó la directora gerente Christine Lagarde "sería una tontería que cualquier candidato diera la espalda al trabajo que se está haciendo", es decir gane quien gane oficialistas u opositores el mensaje es claro: habrá que seguir bajo la bota del FMI con más ajustes, reforma laboral y previsional. En tanto, la estrategia de Cambiemos es aguantar hasta las elecciones sin que se produzca una debacle, pero después el futuro es tétrico.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
El 11 de abril pasado, Mauricio Macri lanzó entre bombos y platillos un fenomenal Plan Nacional Anticorrupción 2019-2023 para poner bajo la lupa a todas las dependencias del gobierno, pero ahora, la titular de la Oficina Anticorrupción, que diseñó este aparatoso plan, Laura Alonso, ha dicho que ni ella ni su oficina intervendrán en causas de corrupción de funcionarios de Cambiemos. No existe.
 
Así cualquiera. Es fabuloso tener un plan anticorrupción contra los otros y al mismo tiempo encubrir la corrupción de los propios al paralizar al organismo que los debería investigar. Laura Alonso se convierte con estas declaraciones en la luchadora Anticorrupción típica del discurso de Cambiemos.
 
Como los periodistas que se llaman "independientes" y ahora nos enteramos que trabajan para los servicios de inteligencia, Laura Alonso es lo contrario de lo que dice. En el programa de Luis Majul, indicó que es una decisión no investigar ni ser querellante en las causas de corrupción del Gobierno "para preservar cualquier tipo de sospecha o duda sobre la falta de imparcialidad". Es al revés: esa decisión confirma la falta de imparcialidad de Alonso.
 
Esta Oficina Anticorrupción es un chiste desde el momento en que Macri emitió un decreto que cambiaba los requisitos que debería cumplir el titular de la OA y los dibujó a imagen y semejanza de Laura Alonso, su candidata.
 
De hecho, Anticorrupción intervino en varios casos del gobierno de Cambiemos, el partido al cual pertenece Alonso. A mediados de 2016 fue acusada por su actuación en los Panamá Papers por la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina: "mal desempeño de sus funciones", "abuso de autoridad" e "incumplimiento de deberes públicos". Laura Alonso defendió a Macri argumentando que constituir sociedad en paraíso fiscal no es delito en sí mismo.
 
El ex ministro de Energía Juan José Aranguren fue denunciado por comprar gas a Chile, sin licitación, mediante un acuerdo con ese país con un sobreprecio 53% mayor que el GNL que llega por barco y 128% más caro que las importaciones de Bolivia, y favorecer con ese procedimiento a la empresa Shell, de la cual es accionista. Alonso archivó la denuncia.
 
Hay muchas situaciones de este tipo. Alonso tiene denuncias en la Justicia por "persecución selectiva" por la manera como decide en qué causas intervenir y en cuáles no. En febrero de 2017, un grupo de diputados denunció a la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso, por el escandaloso acuerdo firmado entre el gobierno de Macri con el Correo Argentino, por el cual se le condonaba al Grupo Macri, una deuda de 70 mil millones de pesos con el Estado. Alonso no es anticorrupta, usa a su organismo para hacer politiquería, lo cual es corrupción.
 
La Opinión Popular
 

16-04-2019 / 09:04
A diez semanas del cierre de listas, los u$s60 millones diarios del FMI empezarán a sellar la estrategia electoral del Gobierno de Mauricio Macri.
 
Si la mayor oferta de dólares, ayudada por la liquidación de la cosecha, alcanza a neutralizar la presión de la catástrofe inflacionaria y de la incertidumbre electoral sobre el dólar, Macri ratificará de forma definitiva su armado político electoral y todo el PRO se pondrá la camiseta de Durán Barba conducción.
 
El primer hecho, la estabilización del dólar, es el más deseado por todos en el oficialismo. Pero su consecuencia, la ratificación del modelo, es el más temido.
 
No lo quieren los radicales, no lo quiere María Eugenia Vidal, no lo quiere Horacio Rodríguez Larreta y no lo quiere Emilio Monzó. Creen que un veranito antes del cierre de listas provocará cinco meses de turbulencias.
 
"Si el dólar se mantiene o cede, el Gobierno lo va a tomar como una señal de acierto y va a ratificar todo lo de siempre. Si eso pasa, el verdadero enigma arranca entre el cierre de listas y el ballotage. Hay tres hitos: el día que Cristina anuncie que es candidata, el día de la PASO, en que muestre que es competitiva, y el día de la primera vuelta, cuando se meta en el ballotage. Esos tres días son un samba cambiario", vaticina una de las caras más visibles del Gobierno.
 
Agrega un dato más: "Y toda la sangría desde ahora hasta el ballotage, es responsabilidad de nuestro candidato, el Presidente de la Nación. Se la van a cobrar en la factura electoral de él". Por eso, ya hay quienes dicen en Cambiemos: cuanto mejor, peor.
 

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