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                  18:47  |  Domingo 19 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Tenemos inflación, recesión, desempleo, endeudamiento y riesgo de default. Todo gracias a Macri, que en vez de resolver los problemas de la década K, los potenció. Y encima debemos bancarnos al FMI”. Alberto Fernández
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Nacionales - 03-08-2018 / 08:08

Más allá de las promesas de Macri, lo único cierto es el derrumbe económico

Más allá de las promesas de Macri, lo único cierto es el derrumbe económico
Los motivos para la caída en picada son varios. En primer lugar, la corrida cambiaria; luego el deterioro del poder adquisitivo; además, el descalabro financiero: la tasa de interés de referencia pegó un salto; de estar en 27 % en abril pasó a 40% hoy, lo que impacta negativamente en el financiamiento de las empresas; finalmente el recorte fiscal en la obra pública que pega de manera directa en la construcción, y repercute en industrias entrelazadas.
No cabe otra palabra que derrumbe para definir lo que ocurrió. La actividad industrial cayó 8,1% en junio como consecuencia de un mayor enfriamiento en la economía tras la devaluación, la suba en las tasas, la caída del poder adquisitivo y el congelamiento de algunos salarios. Así lo difundió ayer el Indec. Se trata de la caída interanual más fuerte durante el gobierno neoliberal de Mauricio Macri.
 
También, las luces de alarma se encendieron en la construcción, que tuvo su primera caída interanual en 15 meses, descendiendo un 0,1%. El indicio abre el camino de la recesión y su impacto en la economía real para lo que queda del año. A su vez, se espera que el enfriamiento se profundice, ante los recortes en obra pública que el Gobierno de los Ricos acordó con el FMI.
 
En cuanto a la industria, para encontrar un desplome semejante hay que remontarse a octubre de 2016, cuando el descenso fue del 8%. Con esta caída, las fábricas textiles fueron de las más afectadas por la depreciación del peso, la suba de las tasas de interés y la competencia   desleal frente a las importaciones, lo que hizo que el sector se desplomara un 10,8%.
 
También, la industria automotriz cedió un 11,8%. En tanto que la producción de la industria alimenticia cayó en junio un 5,4%, por las fuertes bajas en carnes blancas, bebidas, yerba mate y té. Otro rubro que anotó caídas fue el de electrodomésticos línea blanca, donde "se registran menores pedidos de los distribuidores", consignó el Indec.
 
De esta manera, se profundiza el escenario recesivo que empezó a asomar sus dientes con la corrida cambiaria de mayo, pero que muestra datos preocupantes desde la asunción de Macri: en el lapso de 2 años, se destruyeron 53.000 puestos de trabajo del sector manufacturero.
 
En este escenario, el optimismo de los empresarios se apaga de cara al futuro: más del 85% del sector industrial no esperan mejoras en la cantidad de demanda y un 21% prevé despedir empleados, tal como apuntó el Indec. Respecto a la demanda interna, "el 45,8% de las empresas anticipa una baja para el tercer trimestre de 2018 respecto al mismo período de 2017; el 41,2% prevé un ritmo estable y solo el 13,0%, un aumento".
 
Los motivos para la caída en picada son varios. En primer lugar, la corrida cambiaria; luego el deterioro del poder adquisitivo; además, el descalabro financiero: la tasa de interés de referencia pegó un salto; de estar en 27 % en abril pasó a 40% hoy, lo que impacta negativamente en el financiamiento de las empresas; finalmente el recorte fiscal en la obra pública que pega de manera directa en la construcción, y repercute en industrias entrelazadas.
 
Desde el gobierno de la alianza Cambiemos sostienen que el parate económico será breve. Lo afirman algunos de los millonarios funcionarios que meses atrás decían que la deuda del país y el desequilibrio externo no eran un gran problema. No hay ningún motivo para creer que esta vez sí acertarán.
 
La Opinión Popular

 
La industria se derrumbó 8,1% en junio y en la UIA prevén la profundización de la crisis fabril
 
Más del 45% de los empresarios augura un achique del mercado interno. La industria alimenticia cayó 5,4%, y acumula en el primer semestre una disminución de 0,5%
 
 
El Indec confirmó la caída en picada de la industria durante junio, con una contracción interanual del 8,1% en donde la retracción alcanzó a casi todos los rubros, a excepción de las industrias de metales básicos. Además de la estadística que confirmó las peores presunciones que la UIA había alertado el año pasado sin intervención del Estado, los empresarios adelantaron que la crisis tendrá una continuidad a partir de un hundimiento aún más pronunciado del mercado interno.
 
El organismo estadístico señaló además que "la variación interanual acumulada del primer semestre del año 2018 muestra un aumento de 1,0% respecto al mismo período del año anterior". Y que las previsiones que tienen para el tercer trimestre respecto a igual período de 2017 muestran que 45,8% de las empresas anticipa una baja en la demanda interna para el tercer trimestre; un 41,2% prevé un ritmo estable; y sólo un 13,0% espera un aumento.
 
La encuesta cualitativa del Indec además revela que casi la mitad de las fábricas prevé que las exportaciones se mantendrán en idéntico ritmo en los próximos tres meses, a pesar del objetivo del Gobierno de encontrar en ese rubro la salida de la crisis productiva. Un hecho que muestra la contracción del sector es que si bien el 70% no espera cambios en la dotación de su personal para el próximo trimestre (21% espera disminuciones), el 58,5% de las empresas no anticipa cambios en la utilización de la capacidad instalada; un 27,8% prevé una baja; y sólo un 13,7% vislumbra una suba.
 
Mientras la industria automotriz registró una disminución de 11,8% en junio de 2018 respecto al mismo mes del año pasado, las manufacturas de plástico presentaron disminuciones. En tanto que la metalmecánica -excluida la actividad automotriz- obtuvo un retroceso de 10,9%; la industria alimenticia mostró una disminución de 5,4% en comparación con el mismo mes de 2017, y acumula en el primer semestre de 2018 una disminución de 0,5% en comparación con el mismo período del año anterior. de 10,0%.
 
Este escenario fue adelantado por la UIA, pero esa postura le valió conflictos de alta tensión con el Gabinete económico. Hoy, además de ratificar las malas expectativas, se lamentan de estar frente a un Gobierno "autista". "Este Gobierno es autista o te lo hace creer. O es muy optimista. Ya lo veíamos venir", afirmó una fuente de importancia dentro de la entidad fabril más importante del país.
 
Si bien esperan que el ministro de Producción Dante Sica "tenga razón y que la recesión sea corta, dura pero corta", dejaron claro que ese pronóstico no es uniforme en ninguna de las proyecciones de economistas. "Los presidente de los bancos decían que no tenían caídas de créditos. Pero va a pasar un tiempo para que se vean los resultados de algo que nosotros ya vemos como realidad", aseguró la misma fuente.
 
El problema para los empresarios del sector es el círculo viciado de pesimismo que reina en los fabricantes nacionales. Se espera que la caída del empleo se mantenga en el ritmo de casi 4.000 puestos de trabajo menos por mes. La encuesta cualitativa reflejó parte de esta advertencia cuando señala que "respecto a la cantidad de horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo, 63,4% de las empresas no anticipa cambios; 27,1% anticipa una caída; 9,5% prevé un aumento".
 
Lo cierto es que el cambio en el ritmo confirmó que la marcha, lejos de las tres planteadas en diciembre del 2017 y de dos del primer semestre, es única: para atrás. "El Gobierno escucha pero no dialoga. Esperemos que se disponga a encontrar de manera conjunta las soluciones", enfatizó un empresarios con fábricas en las economías regionales.
 
Por Ariel Maciel
 
Fuente: BAE Negocios
 

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19-08-2018 / 12:08
19-08-2018 / 10:08
Meses antes de la elección del año pasado, luego de recibir uno de los tantos insultos de Elisa Carrió, el influyente Jaime Duran Barba, se sinceró ante un pequeño grupo de empresarios.
 
"Esto no es solo una cuestión personal. Entre Lilita y yo hay una diferencia de fondo. Ella cree que Mauricio fue votado para emprender una especie de cruzada purificadora. Yo, en cambio, pienso que fue votado para gobernar el país. Se sabe lo que ocurre con los gobernantes cuando se transforman en cruzados. Dilma quiso hacer algo así en Brasil cuando aprobó la ley del arrepentido. ¿Dónde está Dilma ahora? Y Brasil, ¿está mejor o peor?".
 
La preocupación que expresaba Durán Barba se extiende en estos días entre banqueros, empresarios y políticos que durante años formaron parte de un sistema que se lubricaba con montañas de dinero ilegal.
 
-Estos tipos están locos. ¿Cómo van a detener a empresarios? ¿No entienden que el capitalismo y la política funcionan en base a la corrupción? Esto es como detener en seco a toda una maquinaria. No solo frena, sino que el impacto es grandísimo. Es suicida lo que están haciendo- se sinceraba en estos días un ex ministro de Cristina.
 
Esos diagnósticos expresan un sentimiento común a todos los procesos de transición. Cuando un sistema cruje, eso genera angustias entre las personas que estaban acostumbradas a sus coordenadas, incluidos sus rasgos más cuestionados o agobiantes. El pasado desaparece, el presente se hace incierto y el futuro solo se puede percibir como un peligro.
 
Macri atraviesa su peor momento como presidente, agobiado por la situación económica y por las denuncias de corrupción, que también llegan a su familia. Cristina está en el peor momento de su carrera, con serios riesgos, por primera vez, de ir presa. Los empresarios se presentan con frecuencia diaria ante el juez Bonadío para confesar delitos e intentar, así, no ir presos. En el medio, la inflación se dispara. ¿Alguien quedará en pie?

18-08-2018 / 10:08
El impacto dramático de la crisis y los empresarios que denuncian a la corrupción K, parecen disputar el interés de los argentinos. Los empresarios corruptos entusiasman a los zocaleros de la tele y a los tituleros de los medios oficialistas.
 
Pero la sensación es que esa construcción, esas tapas que inundan los kioscos y los programas gritones, se han despegado de la preocupación general más extendida y más profunda.
 
Para muchos ya no se trata de preocupación sino de desesperación, porque la quiebra de empresas, el cierre de fuentes de trabajo y la disparada de la carestía de la vida ya conforman un drama nacional. Y es difícil que las tapas y los zócalos puedan competir con la desesperación.
 
Hay un disloque entre la profusa información que ha caracterizado a las operaciones mediáticas anti K, y la preocupación instalada en la sociedad.
 
En otros momentos, esas operaciones conseguían crear un clima que ocupaba todo, la charla de los taxistas, las discusiones de sobremesa o los comentarios en el trabajo.
 
La bomba psíquica de indignación denuncista y griterío mediático que induce al odio linchador está en su máxima expresión. Y lo que en otro momento podría haber sido una sociedad enardecida, ahora le presta poca atención.
 
Está absorta en las facturas de los servicios y el precio de los alimentos. "Absorta" es el punto previo a la rabia, primero rabia individual y después la reacción colectiva, el hecho social y su consecuencia política.
 
Esta ofensiva mediático judicial funcionó como la herramienta que el gobierno guardaba para contrarrestar su momento más crítico.  Habría que ser muy ingenuo para pensar que la aparición de fotocopias de supuestos cuadernos coincidió por puro azar con el punto de inflexión más grave de la crisis.
 
Habría que ser más ingenuo  para pensar que toda la movida en la justicia no estaba hablada previamente con los empresarios que fueron a declarar y con las altas esferas del Poder Judicial.
 
Toda la aparatosa movida no se implementa de la noche a la mañana. Implica largas negociaciones donde cada uno trata de preservar su interés y deslindar concesiones y ganancias, donde se dibujan y recortan los alcances y los imputados y se subrayan los perdones y sus mecanismos.
 
Por eso resulta más sospechoso aún que intenten presentarla como algo repentino y casual.

17-08-2018 / 10:08
En los próximos días, el triunvirato de la CGT hará una fuerte ofensiva contra el Gobierno de Mauricio Macri: reclamará que se suspendan los despidos, por lo menos hasta fin de año. Lo hará como respuesta a lo que los gremialistas consideran una pasividad de la Casa Rosada frente a la crisis. Y en reacción a lo que, señalan, fue una provocación del lado oficial: la convocatoria inconsulta a una cumbre con los empresarios.
 
Los gremios más combativos -con Camioneros a la cabeza- vienen reclamando que la cúpula de la CGT active un plan de lucha. Critican con suma dureza al triunvirato (Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña) por su "buena onda" con Macri. Lo hizo Hugo Moyano, quien fue el principal orador del acto de lanzamiento de la Multisectorial 21F que se realizó en el microestadio de Atlanta.
 
Durante su discurso calificó a los integrantes del Gobierno de Macri como "mamarrachos" que responden a las órdenes de los poderes establecidos y al FMI pero también convocó a los sectores gremiales, sociales y políticos a unirse y advirtió que "o se suman a la lucha de los trabajadores o se quedan con los oligarcas".
 
Moyano no tuvo piedad con Macri y llegó a decir que "si comparamos el Gobierno de De la Rúa con el que tenemos ahora, De la Rúa era un estadista al lado de este Presidente. ¡No sabe qué hacer!", dijo para deleite de los participantes que comenzaron a entonar el cántico que se conoció como el hit del verano: MMLPQTP.
 
Moyano le aseguró a los participantes de la Multisectorial que el Gobierno de Macri "se quiere quedar con el dinero de las organizaciones gremiales, el de los jubilados, las asignaciones familiares y todo para pagar a los dueños del país que hoy ejercen el gobierno y el FMI".
 
Y agregó en este grupo de beneficiarios a "los sectores de poder permanente que en otras épocas usaban las dictaduras para aplicar política de hambre y hoy utilizan estos mamarrachos que tenemos que lo único que hacen es obedecer todo lo que sea en contra de los trabajadores y los humildes".
 
Recordó las multas que le impuso el Ministerio de Trabajo a su gremio y a Suteba: "Quieren tapar el hambre, la miseria y la desocupación. Pero no hay que abandonar la lucha por más presiones que nos quieran meter", dijo. Luego insistió en la presión que realiza el Gobierno sobre jueces y fiscales para perseguirlo a él y su hijo Pablo luego de que lograran frenar la reforma laboral y rompieran el techo a las paritarias de este año. 
 
Por último, Moyano convocó a todos a continuar trabajando por la unidad "porque una vez más el triunfo será de los trabajadores".
 
La Opinión Popular

17-08-2018 / 09:08
En el gobierno de Mauricio Macri se disponen a capitalizar la causa de los "cuadernos de las coimas", novela con aires de burlesque, y poner al Presidente -un hombre que fue por años un empresario de la obra pública- del lado de la transparencia y la anticorrupción.
 
Los cuadernos, el show mediático, el desfile por Comodoro Py, resulta para los empresarios una traición de quien consideraban un par: el hijo rico nacido en las entrañas de la "Patria contratista", testigo y partícipe de la corrupción con Socma, la empresa que le legó su padre; o Iecsa, de Ángelo Calcaterra, el primo testaferro y "arrepentido" al que, no obstante, le otorgó el soterramiento del tren Belgrano.
 
Macri en su momento fue procesado por contrabando y luego sobreseído por la Corte menemista, sin embargo ayer, ante sus antiguos colegas, pronunció palabras que rozaron la burla y el cinismo: "Vayan para adelante. Ustedes son los generadores de riqueza", les dijo. Y, tras el desplante, les propuso: "Si alguno se encuentra con un pedido indebido, acá tienen un Presidente al cual acudir". "¿Y Macri, a quién acudirá", deslizó con irónica bronca un alto empresario.
 
No será gratuito que la Justicia alcance al gran poder económico de la Argentina, que incluye al clan Macri. Lo grave es que, más allá de las condenas, del efecto judicial e individual que la causa tenga en cada uno de los imputados, ellos son empresarios que tienen a su cargo algunas de las obras más importantes del país. De ellos depende la inversión que emplea a tantos obreros, que mueven el débil consumo, que hacen que la economía no desfallezca más.
 
Hoy vemos arrepentirse o negar el pago de coimas al poderoso Paolo Rocca, presidente del Grupo Techint, mayor productor de acero de la Argentina y el mayor productor del mundo de tubos sin costura, comprometido en la explotación de Vaca Muerta. También a Aldo Roggio, que, tras declarar como "arrepentido", renunció a la presidencia del holding que carga con más de un siglo de historia; pero también a Carlos Wagner, expresidente de la Cámara de la Construcción, y actual titular de Esuco, de quien dependen varias de las obras públicas en marcha.
 
También, aparece ahora el banquero Luis María Ribaya, exdirectivo del Galicia y Nación (donde se desempeñó hasta el año pasado), quien se sumaría a la ola de "arrepentidos" y podría provocar un tembladeral en el sistema financiero argentino. Los bancos, encargados de blanquear el dinero negro, podrían ventilar nuevos males.
 
Nada importaría si esto fuera simplemente una escena de empresarios delatores y vengativos, pero si la Justicia, o el propio humor de estos magnates, lo dispone, las pocas obras públicas en marcha podrían paralizarse, empujando a más trabajadores fuera del sistema, agregando más sal a la herida de la recesión.
 
La difusa meta de campaña del Presidente se pervierte: de la pobreza cero, pasaremos a la obra pública cero, nos volveremos todos un poco más pobres. Si eso sucede, el hilo se habrá cortado por lo más delgado, por el pueblo que nada hizo y sufre la corrupción enquistada. Los inmorales deben recibir su castigo. Pero, ¿pagarán los responsables?
 
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