La lucha por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y juntarse con otros militantes peronistas: sus propios hermanos Alberto y Miguel RearteCarlos Caride, Jorge Rulli, Envar "Cacho" El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, Héctor Spina, y muchos otros.
 
En enero de 1959 integró la dirigencia combativa que organizó la legendaria toma revolucionaria del frigorífico Lisandro de la Torre, para evitar su privatización. El posterior desalojo, por fuerzas militares y policiales, desencadenó un estallido insurreccional en la zona y el principio de una huelga general nacional que puso en jaque al gobierno de Frondizi. Tras la represión, Rearte fue preso.
 
Por esas épocas, en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que las formas legales de lucha política, para conseguir el regreso de Juan Perón de su exilio, estaban cerradas, por lo menos para el justicialismo, y solamente quedaba la lucha violenta como opción, así surgen las experiencias guerrilleras de Uturunco, en Santiago del Estero, y luego de Taco Ralo, en Tucumán.
 
Por Blas García
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Sociedad e Interés General - 24-07-2018 / 18:07
EFEMÉRIDES POPULARES. 25/07/1932: NACIMIENTO DE REARTE, FUNDADOR Y PRIMER JEFE DE LA JUVENTUD PERONISTA

Gustavo Rearte: Primer Jefe de la JP y símbolo del Peronismo Revolucionario

Gustavo Rearte: Primer Jefe de la JP y símbolo del Peronismo Revolucionario
Gustavo Rearte, dirigente político y sindical, nació en Buenos Aires, el 25 de julio de 1931. Desde que su uso de razón se lo permitió, adhirió a los preceptos sociales del Peronismo. Fue una de las figuras más destacadas del ala izquierda de ese Movimiento, inclusive fue el fundador de la Juventud Peronista en 1957, rama que no existía hasta ese momento.
Gustavo Rearte, dirigente político y sindical, nació en Buenos Aires, el 25 de julio de 1931. Desde que su uso de razón se lo permitió, adhirió a los preceptos sociales del Peronismo. Fue una de las figuras más destacadas del ala izquierda de ese Movimiento, inclusive fue el fundador de la Juventud Peronista en 1957, rama que no existía hasta ese momento. 
 
Rearte empezó como obrero en la fábrica SIAM, después en Jabón Federal y llegó a ser secretario general del Sindicato de Jaboneros y Perfumeros. Además de fundar la JP,Gustavo fue integrante de su primera Mesa Ejecutiva. Cuando La Fusiladora, con sus esbirros: Lonardi, Aramburu y Rojas derrocan a Perón en el '55, fue uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integran los numerosos Comandos de la Resistencia, formando parte del reconocido "Comando Juan José Valle".
 
La lucha por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y juntarse con otros militantes peronistas: sus propios hermanos Alberto y Miguel RearteCarlos Caride, Jorge Rulli, Envar "Cacho" El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, Héctor Spina, y muchos otros.
 
En enero de 1959 integró la dirigencia combativa que organizó la legendaria toma revolucionaria del frigorífico Lisandro de la Torre, para evitar su privatización. El posterior desalojo, por fuerzas militares y policiales, desencadenó un estallido insurreccional en la zona y el principio de una huelga general nacional que puso en jaque al gobierno de Frondizi. Tras la represión, Rearte fue preso.
 
Por esas épocas, en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que las formas legales de lucha política, para conseguir el regreso de Juan Perón de su exilio, estaban cerradas, por lo menos para el justicialismo, y solamente quedaba la lucha violenta como opción, así surgen las experiencias guerrilleras de Uturunco, en Santiago del Estero, y luego de Taco Ralo, en Tucumán.
 
Por Blas García

En 1960, Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Jorge Rulli y Felipe Vallese, entre otros, participan de la primera acción de resistencia armada urbana, que concretaron bajo la sigla Ejército Peronista de Liberación Nacional (EPLN): el operativo llevado adelante fue el ataque a una guardia de la Aeronáutica en Ciudad Evita. Rearte fue el jefe del operativo, que resultó todo un éxito y les permitió apropiarse de dos subametralladoras PAM, uniformes y municiones.
 
Luego, la conducción de la JP envió a Rearte a Montevideo a establecer contacto con los exiliados peronistas. Allí se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista y -por aquellos años- delegado personal de Perón.
 
Fueron ellos, en aquel momento trascendente para la Historia de América Latina, quienes establecieron los puentes del peronismo con la Revolución Cubana, con Fidel Castro y el Che Guevara.
 
Rearte, inclusive, fue el enlace para preparar dos viajes de Perón a Cuba, que finalmente no se realizaron.
 
En 1962 y estando en formación la combativa CGT de los Argentinos, escribió el documento de Huerta Grande que marcó un hito en la historia del movimiento obrero. Cuando regresa, es baleado por una comisión policial en la esquina de Rodríguez Peña y Sarmiento, en el centro de la Capital Federal y encarcelado. Sucesivamente, pasa por las cárceles de Devoto, Caseros y Olmos.
 
Por esos días, Gustavo Rearte fue deambulando por muchos presidios de nuestra Patria.
 
En julio de 1963, el gobierno radical de Arturo Illia promulga una amnistía para todos los presos políticos.
 
Son liberados, entre otros, los iniciales fundadores de la Juventud Peronista: Rearte, Rulli, Spina y El Kadri, quienes se abocan a reorganizar a la JotaPé, que había sufrido duros golpes por la represión implementada por el Plan CONINTES (Plan de Conmoción Interna del Estado - Decreto 2.628/13 de marzo de 1960 - Gobierno de la UCRI de Arturo Frondizi).
 
Gustavo Rearte, posteriormente, se integrará al Movimiento Revolucionario Peronista (MRP) formando parte de su conducción.
 
Fue en la época en que Rearte mantenía un vínculo muy fuerte con Perón, quien le había pedido que formara una organización político-militar para su regreso.
 
Es cuando Gustavo se decide a fundar, como se dijo, el Movimiento Revolucionario Peronista y envió a numerosos cuadros a entrenarse a Cuba.
 
El contacto entre Rearte y Perón era fluído, a veces por visitas de Rearte y a veces por carta.
 
En razón de la experiencia del apoyo a la lucha armada, Rearte fue muy cauto y muy buen diagnosticador de coyunturas apropiadas e inapropiadas para golpear con la guerrilla.
 
Esas discusiones eran duras incluso entre compañeros.
 
Su hija Eva, cuenta en un reportaje -bastantes años después- que cuando le pusieron el nombre de su padre a una calle, Cacho El Kadri se le acercó para pedirle disculpas porque en medio de aquellas discusiones lo había calificado de traidor.
 
La posición de Rearte con las últimas organizaciones armadas del peronismo, FAP y Montoneros, también fue la misma.
 
Creía que no estaban dadas las condiciones y que un proceso de ese tipo terminaría en una masacre.
 
Hace relativamente poco tiempo (2006), la compañera licenciada Eva Rearte hablaba de este modo con motivo de ser su padre el sujeto de un merecido homenaje en la Legislatura porteña: -Yo nací con un padre militante y siempre me explicó que luchaba contra las injusticias y por los derechos de la gente, era un tipo muy estudioso, muy pensante, muy reflexivo [...]
 
María Eva Rearte: -Papá estaba en Plaza de Mayo con mi madre cuando fueron los bombardeos -cuenta Eva Rearte-, siempre nos contaba que se habían tenido que refugiar de las bombas bajo la recova. Ese fue un punto de inflexión para las decisiones que tomaría después en su vida [...]
Consecuencia de los bombardeos del 16 de junio de 1955 contra la indefensa población civil.
 
-El viejo estuvo con el Che cuando pasó hacia Bolivia. Discutió para convencerlo que no estaban dadas las condiciones, que el PC lo iba a traicionar y que lo iban a matar, señala Eva.
 
Hubo encuentros entre Gustavo Rearte y el Che.
 
-Perón lo trató muchas veces como a un hijo -afirma Eva - su hija-, yo creo que vio en él una veta pese a que muchas veces no estaba de acuerdo y le discutía. Perón le ofreció sentarse en la mesa del Partido Justicialista, ser su enviado, le ofreció viajar en el avión de su retorno. Pero mi viejo le decía que él no veía ningún revolucionario donde le ofrecía que estuviera y que no se sentaba con cualquiera. Era peronista y amaba a Perón, pero se había formado en otro momento, tenía otra formación [...]
 
 
Eva Rearte: -Es la contradicción que se vive con alguien a quien se admira, pero se crece distinto -continúa-, yo soy ahijada de Perón. Me bautizaron a los siete años con los Contursi como representantes de Perón. Se escribían, Perón lo recibía. Mi papá le llevaba sus análisis sobre la situación en el país. Hasta que llegó un momento en que no lo recibió. No vivió ese corte con bronca, sino más bien con tristeza. Fue muy doloroso para él[...]
 
-Muchos de los que se preparaban para esas experiencias eran compañeros suyos -recuerda-, discutió con ellos, les dijo que los iban a aniquilar y la discusión vuelve a repetirse unos años más tarde con Taco Ralo. También creía en la lucha armada, pero pensaba que la lucha principal era política, porque la lucha armada tenía que ser apoyada por la gente [...]
 
-Papá había estado en la Plaza durante los bombardeos, entre los fusilados de aquellos años tenía conocidos, todo eso lo llevó a pensar que la única opción era la lucha armada, pero al mismo tiempo llegó a la conclusión de que la capacidad de odio y de saña de los militares podía desembocar en una masacre tal como pasó después[...]
 
Eva Rearte:-Siempre nos explicó todo lo que hacía y por qué y además nos hacía partícipes, a su manera, un poco como era la lucha de esos primeros años de la Resistencia, en plena prohibición del peronismo y sus símbolos. 
 
Me acuerdo cuando yo era chiquita, él me decía -Eva salí corriendo y cuando yo me alejaba, empezaba a gritar a todo pulmón -¡Evita! ¡Evita! 
 
La gente se horrorizaba y él lo gozaba porque estaba llamando a su hija. 
Continúa contando Eva que: otra vez en pleno San Justo, iban en un colectivo.
 
Rearte le pedía a Eva que cantara la Marcha Peronista y cuando se armaba el revuelo, la sacaba por la ventanilla porque afuera ya había otro compañero para recibirla.
 
Evita Rearte: -Papá había escrito el programa revolucionario de Huerta Grande, era obrero, no había terminado el secundario. A fines de los '70, cuando empecé el colegio, se puso a estudiar conmigo. Hizo el secundario libre y hacíamos juntos los trabajos prácticos. Con sus manazas tenía que bordar unas batitas con punto vainilla. Quería recibirse para estudiar abogacía, pero no pudo por la enfermedad [...]
 
Programas revolucionarios de La Falda y Huerta, según la particular visión de Ricardo Carpani.
 
-Era un convencido de la necesidad de concientizar y concientizarse, se pasaba hasta altas horas de la noche leyendo, le gustaba la historia de las revoluciones, discutía mucho sobre la revolución argelina y la cubana, por supuesto.
 
El compañero Gustavo era un gran lector de Historia de las Revoluciones.
 
Eva lo recuerda también la cárcel: -La primera imagen que tengo de mi padre es su brazo saliendo por una ventana de la cárcel de Caseros y hablándonos a los gritos. 
 
Y recuerda cuando regresaron a su casa y había un túmulo con una cruz que decía: -Rearte te queda poco tiempo, a pesar de que su padre intentó taparlo con los brazos para que no lo vieran.
 
-Ya estaba enfermo en su último viaje a Cuba, en el '72. 
 
Participó en la campaña presidencial de Héctor Cámpora pese a que no estaba de acuerdo porque pensaba que Perón tenía que ser el candidato.
 
En marzo lo internaron y murió en julio, -tras ver con tristeza la masacre de Ezeiza puntualiza Eva.
 
-Yo creo que el homenaje que le van a hacer en la Legislatura es también un homenaje a la gente que luchó con él y que entregó todo en forma desinteresada por esa lucha dentro del movimiento peronista. Y también es una forma de recuperación de la memoria porque de alguna manera, los hechos de los años '70 relegaron las figuras de muchos luchadores populares de los años anteriores. Recordarlos es una forma de hacerles justicia.
 
Escrito por Daniel Alberto Chiarenza
 
Fuente: Nac & Pop

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Gustavo Rearte: Primer Jefe de la JP y símbolo del Peronismo Revolucionario
Arriba: Típico local de una agrupación de militantes en los ‘70 y foto de Gustavo Rearte, Jefe de la JP durante la Resistencia Peronista y ejemplo de militancia. Abajo: El despliegue de tropas castrenses y la represión impidieron a muchos peronistas llegar hasta Ezeiza para recibir al Líder en 1972.
18-10-2018 / 19:10
18-10-2018 / 19:10
Este 19 de octubre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Julio Argentino Roca, una figura molesta para algunos que lo ven como un genocida porque derrotó militarmente a los indios que ocupaban parte del territorio nacional. Fue antes de su presidencia, cuando Roca era ministro, encabezó la llamada Conquista del Desierto, en base a una ley aprobada por el Congreso.
 
La pelea contra los indios venía ya desde la época de la Independencia; el objetivo de la ley del Congreso fue ocupar esas tierras para atraer a los millones de inmigrantes que el país necesitaba. Que no iban a venir si persistían los malones indígenas.
 
Roca derrotó a los mapuches e incorporó al Estado nacional el sur y sudoeste de Buenos Aires, el sur de Córdoba, San Luis y Mendoza, y las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Sin esos territorios, no habría, además, Antártida argentina ni Malvinas argentinas.
 
Es básico tener en cuenta que los mapuches no eran pueblos originarios en la zona sino que habían derrotado militarmente a otras tribus. Ellos  habían venido de Chile y tenían contacto permanente con sus hermanos que vivían del otro lado de los Andes.
 
Es decir que, con Roca, la Argentina consolidó su dominio territorial y construyó el Estado nacional. Un solo Estado en una sola Nación porque los millones de inmigrantes pobres se convirtieron en argentinos gracias al ley 1.420, sancionada por Roca, que introdujo la enseñanza primaria obligatoria, universal, gratuita y laica. Para ello, debió derrotar políticamente a la Iglesia Católica, que controlaba la educación.
 
La infraestructura, especialmente los ferrocarriles, recibió un impulso decisivo. En lo social, el inicio del sistema de seguridad social y de jubilación estatales. Leyes laicas como la de registro y matrimonio civil lo enfrentaron nuevamente con la Iglesia. Por la vastedad del proyecto de Roca, hubo una ruptura diplomática con la Santa Sede, que se solucionó recién en su segundo mandato.
 
A nivel internacional, los límites con Chile, la presencia en la Antártida y la Doctrina Drago, que impide el cobro de deudas mediante fuerza militar. Roca no estuvo solo sino que formó parte de una clase dirigente notable. Y fue esa Generación del 80 la que transformó un país pobre, vulnerable y despoblado en una de las economías más pujantes de su época. 
 
La Opinión Popular

18-10-2018 / 19:10
17-10-2018 / 20:10
El 18 de octubre de 1801, en Talar de Arroyo Largo, cerca de Concepción del Uruguay, en el entonces Virreinato del Río de la Plata, nace Justo José de Urquiza. Genio militar y hábil comerciante, fue varias veces gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jefe traidor del Partido Federal y el primer presidente constitucional de la República Argentina, en 1854.
 
Siendo uno de los principales jefes del partido federal, encabezó el movimiento que derrocó en 1852 al gobernador nacional y popular de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, con ayuda de tropas brasileñas. Y vuelve a traicionar el proyecto del interior federal cuando ordena la retirada en la batalla de Pavón (1861) cuando las tropas entrerrianas iban ganando y le entrega la victoria al unitario porteño Bartolomé Mitre.
 
Su "neutralidad" frente al bombardeo brasilero del pueblo hermano uruguayo que estaba al mando del coronel Leandro Gómez, en la heroica Paysandú; su participación en la guerra genocida para destruir el Paraguay, ejemplo de un desarrollo autónomo en América Latina; las maniobras para evitar la elección de López Jordán y la entrega de la recaudación de impuestos provinciales en manos de un particular, lo llevaron a la muerte.
 
José Hernández, autor del Martín Fierro, afirmó: "Urquiza, era el Gobernador Tirano de Entre Ríos, pero era más que todo, el Jefe Traidor del Partido Federal, y su muerte, mil veces merecida, ... era el justo castigo al Jefe Traidor". 
 
La Opinión Popular

17-10-2018 / 20:10
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