La Opinión Popular
                  17:48  |  Domingo 18 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 10-07-2018 / 10:07
EL PALACIO Y LA CALLE

Macri defiende el acuerdo con el FMI, el Pueblo en contra

Macri defiende el acuerdo con el FMI, el Pueblo en contra
Acri recluido en Tucumán fue la contracara del inmenso acto que se efectuaba en la avenida 9 de Julio, entre las avenidas Belgrano e Independencia. Pantalla 1: Decenas de miles de personas con banderas argentinas y cantando el himno. Pantalla 2: Un presidente con bastón y banda. Pantalla 1: Decenas de miles en las calles con los símbolos de la Nación. Pantalla 2: Un presidente encerrado con los símbolos del mando. Pantalla 1: Decenas de miles para criticar las exigencias de ajuste salvaje del FMI. Pantalla 2: Un presidente que acepta esas exigencias contra su ciudadanía por parte de un organismo financiero internacional.
El Día de la Independencia dividió aguas. Mientras Mauricio Macri prefirió un acto mínimo en Tucumán, donde defendió sus políticas de subordinación total al FMI con pérdida de la Independencia Económica, una multitud se concentró en la 9 de Julio para rechazar los acuerdos con el siniestro Fondo.
 
Cuando ser oposición es ir a cantar el himno en las fechas patrias, está diciendo implícitamente que el oficialismo abandonó esos espacios que normalmente han sido compartidos por oposición y oficialismo. Está diciendo también que no le interesan esas conmemoraciones de masas populares, ni concibe al himno o a los símbolos de la Nación como parte de su concepto de identidad.
 
Es lo que pasó el 25 de Mayo y el 9 de Julio que, a falta de convocatoria oficial, la hubo de los movimientos sociales y agrupaciones políticas de oposición. En los dos casos se trata de fechas que tienen que ver con la independencia. Y en ambos, las consignas fueron contra la vuelta de la Argentina al FMI de la mano del gobierno radical-conservador de Cambiemos.
 
Los acuerdos con el FMI cancelan la soberanía económica del país. Como acto de disidencia y crítica, la oposición reafirma la identidad nacional: canta el himno y se moviliza con la bandera argentina, propone un horizonte de identidad y comunidad, frente a la entrega de esa independencia por parte del gobierno.
 
La convocatoria a la 9 de Julio fue masiva como lo muestran las diferentes tomas fotográficas. A su vez, el gobierno de los ricos elude esa imagen de comunidad-Nación y prefiere el discurso meritocrático, individualista y emprendedorista, como lo señaló Mauricio Macri en las pocas palabras que pronunció en Tucumán.
 
Desde que asumió, Macri no convocó ni asistió a la conmemoración popular de una fecha histórica. Siempre encontró una excusa para zafar. El 20 de junio pasado no fue a Rosario como hacen históricamente los presidentes porque tenía miedo de que lo escracharan.
 
Y lo mismo quiso hacer ahora en Tucumán, donde le aseguraron que tomarían todas las medidas necesarias para garantizar su tranquilidad. Y así fue, los manifestantes que trataron de llegar a la Casa de Tucumán fueron detenidos varias cuadras antes, donde soltaron cientos de globos negros en señal de protesta contra el gobierno de Cambiemos.
 
En conclusión, el 9 de Julio y 25 de Mayo se conmemoraron en las calles este año y con actos populares y opositores. No hubo disputa por los espacios físicos ni simbólicos. A Cambiemos no le interesa movilizar, ni profundizar identidad ni historia. No construyen Patria, sino Colonia.
 
La Opinión Popular

EN EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA, UNA MULTITUDINARIA MANIFESTACIÓN RECHAZÓ EL ENDEUDAMIENTO CON EL FMI
 
"Sólo le ofrecen al pueblo un destino de miseria"
 
"Rompamos las cadenas de un ciclo veloz y brutal de endeudamiento externo, que pretende condenar a generaciones de argentinas y argentinos a seguir pagando los negocios que están haciendo unos pocos", se escuchó decir, desde los altavoces del escenario, al actor Gerardo Romano cuando leyó la proclama consensuada por las distintas organizaciones políticas, sociales, sindicales y culturales que ayer convocaron a una manifestación por el Día de la Independencia bajo la consigna "La patria no se rinde".
 
Cientos de miles de personas, según los organizadores, participaron con banderas argentinas y carteles expresando su rechazo al acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
"Nunca me acostumbraré a esa señora buscando basura en la puerta de mi casa, nunca me acostumbraré a tu carita de hambre pidiéndome algo para comer, nunca me acostumbraré." La canción que el grupo de rock folclórico Arbolito tocaba en el escenario era coreada por la gente que llegaba emponchada en banderas argentinas y en medio de los carteles que expresaban el desacuerdo con las políticas de Cambiemos.
 
Desde las 13 la oleada de personas fue orillando el escenario montado mirando hacia el sur, en las avenidas Belgrano y 9 de Julio. Ya estaban allí algunos de los convocantes, como las cantantes Liliana Herrero y Teresa Parodi, acompañadas por el guitarrista Juan Falú. Mientras desde el fondo de la avenida se acercaban las columnas de las organizaciones políticas y los movimientos sociales, a metros del escenario ya se encontraba la columna de la Corriente Federal de Trabajadores, la línea más combativa de la CGT.
 
Poco más atrás, la bandera de la Asociación de Trabajadores del Estado porteña mostraba a Germán Abdala con su distintivo "Fortalecer el Estado para liberar la Nación". Los dirigentes Omar Plaini, del gremio de Canillitas, y Pablo Moyano, de Camioneros, y su hermano Facundo, diputado del Frente Renovador, al igual que Felipe Solá, se mezclaban con los dirigentes de las CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli, que también se concentraron con sus columnas.
 
Los movimientos sociales marcharon detrás de los agrupamientos que lanzaron en los últimos meses. Estaban el Movimiento Evita, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa y el Partido de los Trabajadores del Pueblo junto a En Marcha, el armado electoral con el que intentarán confirmar en las urnas su militancia en los barrios y las calles. Allí estaban uno de los coordinadores de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, Juan Grabois, el dirigente del Movimiento Evita Emilio Pérsico, y el de Barrios de Pie Daniel Menéndez. También el diputado Leonardo Grosso, del Evita.
 
En las filas del Frente para la Victoria destacaban los diputados Agustín Rossi, Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Entreverados entre banderas y tacuaras también estaba Mayra Mendoza, Daniel Filmus y Jorge Taiana, además de Martín Sabbatella, en la columna de Nuevo Encuentro, Cristina Álvarez Rodríguez y Luis D´Elía.
 
De a miles, las familias también iban llegando. Padres con sus hijos de la mano o sobre los hombros, madres con sus parejas e hijos en cochecitos, cientos de abuelos abrigados por el frío que no pareció detener la necesidad de manifestarse en contra de las políticas neoliberales. "La patria no se rinde" y "La independencia no se negocia" fueron algunos de los carteles que encabezaban las columnas.
 
Con el presidente Macri lejos del reclamo, por su viaje a Tucumán, los actores Gerardo Romano y Carolina Papaleo comenzaron a leer la proclama central del acto. En el escenario, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, y las dirigentes de Madres de Plaza de Mayor Línea Fundadora, Nora Cortiñas y Taty Almeida, escuchaban sentadas y asentían ante cada una de las palabras.
 
"Rompamos las cadenas que nos impone el acuerdo alcanzado por el gobierno de Mauricio Macri con el FMI, que sólo le ofrecen a nuestro pueblo un destino de miseria planificada", bramó Romano al leer la primera parte del escrito, y agregó: "Rompamos las cadenas de un ciclo veloz y brutal de endeudamiento externo, que pretende condenar a generaciones de argentinas y argentinos a seguir pagando los negocios que están haciendo unos pocos".
 
Enfundado en el pañuelo verde de la lucha por el derecho de las mujeres a elegir sobre sus cuerpos, el actor destacó que "la deuda externa contraída por el gobierno de Mauricio Macri es ilegal e ilegítima, ha tenido como destino exclusivo engrosar los balances de un puñado de grandes corporaciones", e indicó, en medio de los aplausos, "que la paguen ellos, y no vengan nunca más a recurrir al sacrificio de los humildes y explotados".
 
Los insultos contra Macri arreciaban mientras los actores continuaban con la proclama. "Rompamos las cadenas de la dependencia económica que nos pretenden imponer con el desmantelamiento de nuestra industria y la destrucción del aparato productivo y solidario de nuestras economías  regionales", señalaron, siguiendo un texto que se centró en la idea de independencia. "Hay que frenar la libre importación, hay que detener los acuerdos de libre comercio que mendiga Mauricio Macri y los gerentes que gobiernan por Estados Unidos y Europa, hay que defender nuestras pequeñas y medianas empresas de la ofensiva de las grandes corporaciones".
 
También apuntaron: "Debemos luchar para que haya más abrazos de abuelas y nietos. Alcanzar la justicia, para que el único destino de los genocidas sea la cárcel común, perpetua y efectiva, para que no permanezcan impunes los asesinatos de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, para que de forma inmediata recuperen la libertad todas y todos los presos políticos de la Argentina". Y destacaron que hay que "desmantelar la corporación judicial, para alcanzar la Justicia, porque nos acerca a nuestro sueño de libertad".    
 
"No vamos a frenar hasta que se vaya el FMI", aseguró a PáginaI12 el dirigente piquetero Juan Marino, mientras se acercaba el momento de cantar el Himno Nacional, previsto como cierre del acto. "Esta movilización popular antecede a las semanas de lucha piquetera que se vienen por el aumento de la Asignación Universal por Hijo, un aguinaldo social y la ley de emergencia alimentaria", destacó.
 
La declaración llegó a su fin: "Somos un pueblo digno y con mucha memoria. Asumimos con profunda responsabilidad histórica seguir luchando hasta alcanzar nuestra definitiva independencia. La patria no se rinde". Antes del Himno, se escuchó el ya clásico MMLPQTP.
 
Por Julián Bruschtein
 
Fuente: Página12

Agreganos como amigo a Facebook
18-11-2018 / 09:11
La semana del peronismo terminó muy diferente a como había arrancado. De la fractura en el Senado por la votación del Presupuesto, cerró con la muestra de unidad exhibida para darle un golpe a la alianza Cambiemos y evitar que se quedara con los dos tercios de los miembros del Consejo de la Magistratura.
 
Es un nuevo error de cálculo político por parte de Mauricio Macri, Marcos Peña y de los operadores macristas en el Congreso que le causaron a Cambiemos una enorme derrota política en el Congreso de la Magistratura.
 
¿Qué ocurrió? Lo que los "PRO Puros" dijeron que no podía ocurrir: Todas los sectores peronistas olvidaron sus diferencias para ganar dos sillas en el poderoso Consejo de la Magistratura. La Casa Rosada creía que eso era imposible y que tenían aseguradas las poltronas de Pablo Tonelli y Mario Negri, con lo cual, tendrían aseguradas 8 de las 13 bancas necesarias para controlar el organismo judicial que selecciona y destituye jueces, y manipular así la justicia.
 
Lo ocurrido confirma que el entorno de Macri ha exagerado al minimizar la posibilidad de unidad de todos los peronistas para las elecciones del año que viene, lo que obliga a replantear toda la estrategia electoral que se elaboró y aplicó hasta ahora. En caso contrario, hay un riesgo cierto de derrota en las urnas en 10 meses.
 
Otra señal de unidad: el peronismo en su conjunto se reunió en Buenos Aires y lanzó un llamado a un gran frente opositor. "Se acabó definitivamente la mentira, el jolgorio y la fiesta amarilla en la Argentina", sentenció el presidente del Partido Justicialista nacional, José Luis Gioja, en el cierre del acto por el Día del Militante Peronista que conmemoró el regreso del ex presidente Juan Perón al país tras 17 años en el exilio.
 
El encuentro, organizado por el presidente del PJ bonaerense e intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, reunió en el Club Deportivo de esa localidad a Gioja, Magario, Scioli, Moyano, Yasky, entre otros dirigentes políticos y gremiales, de todo el arco peronista y dejó una foto histórica de unidad de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.
 
Igual, pese al paso adelante, prevaleció la cautela acerca de si lo que sucedió es un indicativo acerca de que la oposición marcha hacia un proceso de unidad en 2019. "Es un paso importante, pero no sacaría conclusiones apresuradas. Todavía falta recorrer mucho para saber si va a haber unidad", definió el jefe del bloque de diputado del FpV-PJ, Agustín Rossi, uno de los anotados en la carrera presidencial.
 
De hecho, hasta ahora resultaron negativas las gestiones realizadas desde el PJ Nacional que encabeza Gioja para sumar a los referentes del sector Alternativa Argentina a la Mesa de Acción Política. El camino hacia la unidad no está libre de escollos, pero hay indicios favorables.
 
La Opinión Popular

17-11-2018 / 10:11
El Presupuesto 2019 en rojo que aprobó el Senado, en vez de asignar partidas, las retira. Es un presupuesto al revés. Se trata de una lista que enumera cuánto se saca de cada rubro, un anti presupuesto.
 
El país está en rojo pero no por comunista sino por quebrado. El gobierno de Cambiemos aprobó un presupuesto que es la expresión más clara de su dramático fracaso. Dramático para la gente de a pie, a la que los mismos que han hecho este desastre le reclaman sacrificios.
 
Muchos de ellos lo votaron, engañados, seducidos por promesas que nunca se cumplieron o por razones en las que cada uno habrá creído, pero ya no se trata de creer, las consecuencias están a la vista, duelen en el alma, en la panza y en el bolsillo: casi 50 por ciento de inflación en 2018 y cien por ciento de devaluación, con un 20 por ciento de pérdida de capacidad adquisitiva del salario y el cierre de miles de empresas y comercios.
 
Eso fue 2018, pero el Presupuesto que se aprobó el miércoles anuncia un 2019 aun peor. Ni siquiera lo pueden ocultar los medios y los periodistas del oficialismo.
 
La quiebra del país es indefendible, 2019 será un año difícil para la clase media y los sectores más humildes. La caída de la industria, más del 11 por ciento, es un dato que arrastra a miles de familias a la miseria. En todo el planeta hubo un sólo país con peor resultado en ese andarivel y fue Burundi.
 
No se está pagando ninguna fiesta. El gobierno de radicales y macristas asumió con muy poca deuda. Si hubo una fiesta, ya estaba pagada cuando asumió Mauricio Macri.
 
En cambio el país que recibirán los que ganen las próximas elecciones arrastrará la deuda inmensa que se tomó en estos años y que solamente sirvió para enriquecer a unos pocos.
 
Una deuda que el Fondo Monetario no tendría que haber concedido en condiciones claramente impagables. En el nuevo presupuesto bajan las partidas para salud y educación y la única que aumenta es para el pago de deuda externa.
 
Los medios, incluso los oficialistas, cuentan las monedas que habrá para ciencia y técnica, imaginan lo que faltará en los hospitales o los precios a los que volará el transporte y los demás servicios dolarizados y sin subsidios. Ha sido el avispón que molestó al gobierno. Empieza el año electoral y cada vez es más evidente que el eje de los opositores será la demolición de la gestión de Cambiemos

16-11-2018 / 10:11
Un estudio privado estimó que el promedio de los trabajadores perdió este año $57.500 por la suba de los precios no trasladada a los salarios. Con $57.500 una familia tipo cubre dos meses y medio el costo de la Canasta Básica Total que calculó el Indec para setiembre pasado.
 
Como alternativa, con esos $57.500 esa familia también podría pasar por una tienda de electrodomésticos y comprar por $19.000 una heladera de 280 litros y un televisor de 32 pulgadas a un precio de 11.000 pesos.
 
El resto les alcanzaría para aprovechar este fin de semana largo y hacerse una escapada a Mar del Plata a un Apart de 4 estrellas les cobraría $11.877 por 3 noches con desayuno incluido en habitaciones separadas para padres e hijos, y en el Bus de larga distancia pagarían algo menos de $7.000 por los viajes ida y vuelta en coche cama.
 
Haciendo las cuentas les sobraría suficiente dinero para las comidas y alguna comprita.
 
Cualquiera de las dos alternativas ilustra el poder de compra que en promedio perderá un trabajador asalariado en 2018, según un estudio realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP).
 
El cálculo es muy sencillo: sumaron la diferencia entre el salario promedio que efectivamente cobraron los trabajadores registrados del sector privado en cada uno de los meses y lo que hubieran cobrado si el salario se hubiera ajustado mensualmente de acuerdo a la inflación.
 
Ese cálculo arrojó $57.500, el equivalente a dos canastas y media o a ese paquete de electrodomésticos y fin de semana de miniturismo.
 
Para cuando termine el año la pérdida puede llegar a ser incluso algo mayor a $57.500, porque el estudio estimó que la inflación de octubre sería del 4,5%  pero resultó del 5,4%, según difundió el Indec. Para noviembre y diciembre estimaron 3% y 3,5%, respectivamente.
 
Con el mismo método, el trabajo coordinado por Ana Rameri y Claudio Lozano también calculó la merma del poder adquisitivo acumulada desde que asumió Mauricio Macri. La reducción en esos tres años asciende a 117.581 pesos.
 
En comparación con esas pérdidas, el bono de $5.000 tiene el efecto de una aspirina para un enfermo grave. Compensa menos del 10% del perjuicio de 2018 y equivale a menos del 5% de lo que se les esfumó desde diciembre de 2015.

16-11-2018 / 09:11
Ayer quedó en claro, una vez más, el fracaso de la política económica neoliberal de Mauricio Macri. El índice de precios al consumidor del Indec registró en octubre un alza del 5,4% a nivel nacional, empujado por alimentos y bebidas, las tarifas del gas, el transporte y las prepagas. En la comparación anual, la inflación de octubre se ubica en el 45,9%.
 
En diez meses, la inflación asciende al 39,5% y puntualmente los rubros esenciales de la canasta básica muestran en promedio un incremento del 43,7%, cuya contracara es el grave deterioro del poder adquisitivo de los sectores trabajadores y jubilados.
 
El año cerraría con una inflación del orden del 48%, la más alta desde 1991, y se calcula que el año que viene, si las variables financieras no se vuelven a disparar, la inflación no bajaría de del 30%. Los números de inflación se dan en el marco de una dura caída de la producción, inversión y empleo, tasas de interés siderales y aumento record de la deuda externa, de la pobreza y la indigencia.
 
Los precios en el promedio de toda la economía se multiplicaron por 2,5 en apenas tres años de gestión Cambiemos, lo cual está bastante alejado del slogan de campaña de Macri acerca de que "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema". Una mentira más para engañar a los votantes y llegar al poder.
 
El Gobierno preparó los ingredientes para el caldo ideal de inflación: brutal devaluación, violenta suba de tarifas y tasas de interés siderales. Así, en octubre los precios de alimentos y bebidas avanzaron un 5,9% a nivel nacional, acumulan un 43,7 en diez meses y el 46,4% en la comparación interanual. El traslado de la suba del dólar de fines de agosto y septiembre a bienes de consumo masivo, como por ejemplo la harina y panificados, aceites, carnes y lácteos, fue letal.
 
Según los datos del Indec, en el último año el kilo de pan francés subió un 84% y los fideos guiseros lo hicieron en un 80%, ambos empujados por la harina, que avanzó un 173%. El arroz subió un 66% y el aceite de girasol lo hizo en un 79%. Entre los lácteos, la leche en sachet subió un 40% y el queso cremoso, un 31%. La sal fina creció un 60%.
 
Los incrementos de precios de alimentos y bebidas, el colectivo, tren y subte, naftas y los servicios esenciales para el funcionamiento del hogar fue muy fuerte en el último año, lo cual, conjugado con un escenario de caída del empleo, paritarias a la baja, recorte de horas extra, suspensiones, caída del poder adquisitivo de jubilaciones y asignaciones familiares, configura un delicado escenario social.
 
Los creadores de "pobreza cero", "en mi gobierno la inflación no va a ser un problema", "el segundo semestre", "no vamos a ajustar", " se viene la lluvia de inversiones"... ahora dicen que "después de la próxima cosecha todo va a cambiar"  y "en noviembre la inflación se va a reducir a menos del 3 % mensual". Para diciembre frutean con un guarismo similar. Se trata del nivel más elevado desde 2002.
 
La Opinión Popular

15-11-2018 / 10:11
La declaración reciente del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne: "Nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", es una forma de sincericidio del que no se tiene memoria en las últimas décadas en el país.
 
Hay una excepción: la del radical Juan Carlos Pugliese, quien tomó las riendas del ministerio en el último tiempo del gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín. Se dirigió entonces al mundo de las finanzas, pidiendo respaldo y comprensión: "Yo les hablo con el corazón -dijo- pero ustedes me responden con el bolsillo".
 
Dujovne pudo decir lo que dijo hace horas porque los militares argentinos no son una amenaza, por suerte. Fueron los golpes de Estado en la segunda mitad del siglo XX los que ayudaron a perturbar la economía. No dejaban hacer, nadie podía tomar previsiones ni asumir políticas de largo plazo.
 
Sólo Arturo Frondizi fue víctima de 32 planteos militares. Uno de sus ministros de Economía, Álvaro Alsogaray, pudo remontar la instancia crítica sólo porque estaba respaldado por los militares (entre ellos el general Julio Alsogaray, su hermano).
 
José Alfredo Martínez de Hoz, ministro con el siniestro Golpe Militar de 1976, pudo concretar su modelo de apertura de la economía, más las privatizaciones, más el amparo de la timba financiera, más su lucha contra la industria nacional, el tiempo de "la plata dulce", porque lo apoyaba la mayoría de los militares.
 
Los ministros de Economía acompañaron el paso de los años con engaños, con mentiras y ocultamientos. La sorpresa de Dujovne es que está diciendo la verdad. En otro momento, habida cuenta de la actual realidad económica, la aflicción de la clase media, la imposición de un programa que sólo genera víctimas, el crecimiento de la pobreza, ya habrían bastado para acorralar a cualquier gobierno de cualquier signo político.
 
Así, el ministro puede decir lo que dice porque en la vereda política de la oposición no hay unidad, ni candidato, ni organización de ninguna naturaleza. El peronismo está dividido. Y no hay otra cosa.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar