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“Que el Gobierno no trafique con el cuento de los cambios ni de las renovaciones. Todo está igual. Que les falten el respeto a los radicales, vaya y pase. Pero a la sociedad, no”. Jorge Asís
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Entre Ríos - 07-07-2018 / 17:07
FRIGORÍFICOS Y CRIADORES ESTÁN AFECTADOS POR LAS SUBAS DE INSUMOS Y LOS TARIFAZOS

Se agrava la crisis en el sector avícola y hubo 20 despidos esta semana

Se agrava la crisis en el sector avícola y hubo 20 despidos esta semana
La situación del sector avícola en la provincia tiende a empeorar y esta semana se registraron 20 despidos en uno de los frigoríficos de la costa del Uruguay.
La situación del sector avícola en la provincia tiende a empeorar y esta semana se registraron 20 despidos en uno de los frigoríficos de la costa del Uruguay. Se trata de la empresa ServiAves, de San Justo, que prescindió de un grupo de empleados que habían sido contratados hace casi dos meses para hacer reemplazos durante las vacaciones, con la idea de incorporarlos si se incrementaba la faena.
 
Lejos de repuntar, la actividad cayó, y comenzó a haber inconvenientes con el pago de los sueldos y del medio aguinaldo, situación que se replica en otros frigoríficos del rubro, sobre todo en los que por su capacidad operativa no exportan.
 
La crisis en el sector se inició hace al menos dos años, por una confluencia de factores que se agravó con los sucesivos tarifazos en los servicios de luz y gas; el aumento de los insumos que se pagan a precio dólar; el incremento, producto de la sequía, de los valores del maíz y otros cereales con los que se hace el alimento; y una fuerte caída del consumo en un mercado interno saturado, que empeoró con las exportaciones de pollo que llegan desde Brasil y otros países.
 
Sergio Vereda, secretario general del sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay, comentó que frente a esta circunstancia se reunieron con los empresarios para avanzar en el pago de las quincenas en tiempo y forma y también del aguinaldo de los trabajadores, y comentó que en la mayoría de los casos propusieron abonarlo hasta en tres cuotas.

 
"La situación es muy complicada. Todo lo que son las subas de los insumos y los granos, y con más razón las de la luz, han afectado mucho a los frigoríficos más chicos que no hacen exportación y terminan teniendo graves inconvenientes para pagar sueldos y aguinaldo. La mayoría tiene problemas", recalcó.
 
Si bien sostuvo que no se anunciaron nuevos despidos en el sector, admitió que hay mucho temor por la situación adversa que atraviesa el rubro, sobre todo de parte de los granjeros y los proveedores, que tienen problemas con los cobros: "A las granjas les están estirando los pagos. La mayoría de las producciones avícolas están complicadas, sobre todo por el gran drama de la tarifa eléctrica. Hay frigoríficos que tienen molino y pagan entre 7 y 9 millones de luz y es abismal", dijo, y señaló: "Lo que está pasando a nivel nacional le ha a afectado a casi todos y como siempre la avicultura tiene problemas cíclicos de crisis, realmente hay lugares donde están muy comprometidos".
 
Ricardo Unrrein es el presidente de la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capip), se dedica desde hace dos décadas a la actividad y en la actualidad tiene un criadero con cuatro galpones en la zona de Crespo. Al igual que sus pares va pagando las deudas como puede para poder subsistir, a la espera de tiempos mejores. "Ya llevamos tres años que estamos muy golpeados y las instalaciones se están deteriorando mucho. Pero la situación empeoró aún más en los últimos meses, porque después de los aumentos de energía que hubo este año no hubo incrementos en el valor que nos pagan a nosotros por cada pollo, que es de entre 5,50 y 6 pesos. Lo peor es que los repuestos para el sector están dolarizados y subieron entre un 30% y un 40% y lo tenemos que absorber nosotros", explicó a UNO. A su vez, lamentó: "Encima en Crespo una firma que estaba pagando puntualmente a los 30 días ahora lo hace a 60 días".
 
En su caso la última boleta de luz que le llegó fue de 150.000 pesos y tuvo que pedir a la Cooperativa Eléctrica que se la financie en cuatro tramos, que se sumarán al consumo de las próximas facturas. Al respecto, expresó: "Hoy lo que más nos está golpeando es la suba de la luz. Antes de los aumentos el costo de la energía para un pollo era del 3%, y en la actualidad nos está llevando entre un 12 y un 15% de lo que nos pagan".
 
El dirigente indicó que el último aumento que recibieron por la crianza de las aves fue en enero. "Fue cuando hubo una gran suba del costo de la energía y nos aumentaron el 10%, desde entonces no hemos tenido más incrementos y en marzo vino otra suba de luz de un 30%, y en junio se firmó un nuevo convenio donde se le aumenta al personal un 20% los salarios en dos tramos y en noviembre se vuelve a reabrir la paritaria, porque en el acta se puso que si la inflación era de mas del 20% se reabría". En este marco, contó que cada granja familiar tiene en promedio cuatro galpones y dos empleados, y los grandes tienen entre ocho y 10 galpones.
 
En la costa del Paraná son cinco los frigoríficos que operan en la zona de Crespo, y hay otro en Hernandarias. En la costa del Uruguay, que es donde más se concentra la actividad, son alrededor de 12. De la demanda en el mercado interno depende generalmente la cantidad de pollitos que les entregan a los criadores: si cae el consumo, la actividad se estanca y como parte de la cadena de producción, los criadores también pierden: "Es automático. Entre crianza y crianza tenemos un intervalo entre de 14 a 20 días, pero cuando se traba la venta porque el comercio interno se saturó ellos incuban menos huevos y nos tienen de 25 a 30 días con los galpones vacíos. Eso ocurrió el año pasado entre los meses de agosto a noviembre, que nos dejaron un mes prácticamente sin pollo por esta razón y es dinero que perdemos", dijo.
 
 
Producción
 
En total, en Entre Ríos hay 2.400 criaderos, que reciben de los frigoríficos los pollos con tres o cuatro horas de vida y con un peso que oscila los 40 o 50 gramos. "Se los devolvemos entre los 48 y los 50 días con un peso que ronda los 2,8 o 3 kilos. El frigorífico nos paga la crianza y nos provee el alimento, el gas para calefaccionar los galpones y los medicamentos que hay que darles si se enferman. Nosotros ponemos lo que son las instalaciones, la energía eléctrica y nos hacemos cargo de nuestro personal y los impuestos", explicó Unrrein.
 
Por otra parte, manifestó con preocupación: "A diferencia de lo que ocurre en la provincia, en Buenos Aires los criadores tienen el agravante de que no les pagan el gas para la calefacción", lo que incrementa notablemente los costos: "Con el frío que está haciendo están gastando muchísimo, y a ellos también les pagan hasta 6 pesos por pollo. Ya hay tres granjas que han cerrado en Buenos Aires y hay varias allá que optaron en estos meses de invierno por no trabajar, vacacionar a su personal y tratar de volver a arrancar en la temporada de verano", sostuvo el dirigente.
 
 
Afectados por Camioneros
 
En la edición del jueves UNO dio cuenta del conflicto que el sindicato de Camioneros mantiene con las empresas de transporte que llevan pollos vivos a los frigoríficos para faenar y también pollos congelados, impidiendo la libre circulación de los camiones si los choferes no cuntan con el "libre deuda sindical" que les exigen.
 
Esta situación afectó durante una semana la normal actividad en un frigorífico de pollos de Racedo y fue crítica para los faenadores, causándoles un perjuicio económico porque no pudieron completar sus turnos y esto genera una caída de sus salarios.
 
Ayer el referente del sindicato de la Carne en Concepción del Uruguay, Sergio Vereda, confirmó a UNO que en la zona también desde el gremio liderado a nivel nacional por Hugo Moyano intervinieron tres plantas, sin dejar pasar los camiones que no pagaron lo que les piden, afectando la carga de animales vivos, que muchas veces no pueden ser devueltos a los galpones y pierden peso, causando incluso pérdidas.
 
Fuente: Uno
 

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En la Casa Gris no paran de sacar números. A los funcionarios entrerrianos los desvela encontrar la fórmula para amortiguar el brutal ajuste que pretende implementar Mauricio Macri en las provincias como corolario de la drástica reducción del déficit fiscal acordada por la alianza PRO-UCR con el FMI. El principal reclamo: que el Ejecutivo nacional deje de beneficiar a las provincias gobernadas por Cambiemos.
 
La cuenta principal que tiene Gustavo Bordet para sostener sus argumentos es que Entre Ríos, con las medidas de ajuste que impulsa el macrismo, perdería unos 10.000 millones de pesos entre lo que resta de este 2018 y el año próximo. La mitad del tijeretazo afectaría al sector público: la eliminación del Fondo Soja, de los subsidios al transporte y de las tarifas sociales representará una caída de más de 5.000 millones de pesos.
 
El resto ajustará en el sector privado, con el impuesto a las exportaciones, que plantea recaudar $ 4 pesos por dólar. Esto representa (con un dólar a $ 40) el 10% de las ventas al exterior. Sobre los 1.000 millones de dólares que exportará Entre Ríos, más de $ 4.000 millones de pesos. Es plata que no ingresará al territorio provincial.
 
A cambio del recorte, aseveran en la Casa Gris, la Nación ofrece como única moneda de cambio -hasta hoy- dejarles las manos libres a los gobernadores con el impuesto a los ingresos brutos. Pero si las cuentas ya hablan de que hay 10.000 millones de pesos menos para volcar al consumo en la provincia, el primer daño colateral será el de la recaudación.
 
Además, ese impuesto recesivo -grava cada instancia de la producción- ya está al 3,5% en buena parte de las actividades. Subirlo parece un disparate. Se encarecerá la producción, que se trasladará a los precios, que elevará la inflación, que resentirá el consumo, que afectará la recaudación...
 
El segundo daño colateral refiere específicamente a los recursos de la gestión local. No dejan de ser dineros de los entrerrianos, pero que afectan particularmente al Gobierno: la inflación desbocada activó, como si fuera una pistola sobre la sien del erario provincial, el reclamo de ajuste de los salarios de docentes y estatales.
 
La paritaria fue del 17% y la inflación ya se calcula en 42%. A la diferencia del 25% deberá afrontarla la Provincia con recursos propios. Ya a partir del mes que viene se empezará a pagar parte del desfase. El cálculo final aún se está ajustando, pero el impacto se mide en cifras de 10 dígitos. Este es el intríngulis de Bordet.
 
La Opinión Popular

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