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Sociedad e Interés General - 06-07-2018 / 17:07
EFEMÉRIDES POPULARES

Alfredo Di Stéfano, el mejor jugador de todos los tiempos

Alfredo Di Stéfano, el mejor jugador de todos los tiempos
El 07 de julio de 2014, en Madrid, moría Alfredo Di Stéfano, futbolista y entrenador argentino nacionalizado español. Es considerado por muchos expertos, periodistas, aficionados y exfutbolistas como el mejor jugador de todos los tiempos, para otros es considerado como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, a la altura de otras leyendas como Pelé, Johan Cruyff, Diego Armando Maradona y Lionel Messi.
El 07 de julio de 2014, en Madrid, moría Alfredo Di Stéfano, futbolista y entrenador argentino nacionalizado español. Nacido el 4 de julio de 1926 en el barrio de Barracas, en la ciudad de Buenos Aires, entre 1940 y 1943 jugó junto a su hermano Tulio en el Club Social y Deportivo Unión Progresista, hasta que recibió un telegrama citándole para una prueba con el Club Atlético River Plate.
 
Fue así como en 1944 recaló en las categorías inferiores del club. También pasó por Huracán, Millonarios, y Real Madrid, siendo desde el año 2000 hasta su fallecimiento presidente de honor de este último y al que debe sus mayores éxitos y reconocimientos mundiales, además de haber integrado la selección de fútbol de Argentina, con la que ganó el Campeonato Sudamericano 1947.
 
Es considerado por muchos expertos, periodistas, aficionados y exfutbolistas como el mejor jugador de todos los tiempos, para otros es considerado como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, a la altura de otras leyendas como Pelé, Johan Cruyff, Diego Armando Maradona Lionel Messi. Durante años fue el máximo goleador de la historia del Real Madrid C. F., donde militó once temporadas, siendo el jugador nacido en la Argentina con más títulos en la historia hasta el año 2010, cuando fueron superados sus veintidós trofeos oficiales.
 
La Opinión Popular

Uno de los mejores futbolistas de la historia y el mejor que ha pasado por el club Real Madrid, Alfredo Di Stéfano
 
Nacido el 4 de julio de 1926 en Barracas, un barrio de Buenos Aires, los anales del fútbol reconocen a Di Stéfano como el principal inspirador de la mayor hazaña colectiva realizada a nivel de clubes. La llamada "saeta rubia" logró con el Real Madrid cinco Copa de Clubes Campeones Europeos entre 1956 y 1960, la conocida Copa de Europa que ahora es la Liga de Campeones.
 
Además de esas cinco finales, en las que siempre marcó goles -tres de ellos en la de 1960-, Di Stéfano jugó otras dos y recibió dos veces como jugador en actividad el Balón de Oro que otorgaba la revista France Football: 1957, 1959; y otro más, honorífico, al cumplirse 30 años de vigencia de la Copa de Europa.
 
Su carrera es una verdadera reliquia para el fútbol internacional y en particular para el Real Madrid, del que fue presidente de honor desde el año 2000. La FIFA lo nombró oficialmente entre los cinco mejores futbolistas del siglo XX, junto con Pelé, Maradona, Cruyff y Beckenbauer.
 
Tenía 27 años cuando llegó a Madrid, tras pasar por River Plate (1944/45 y 1947-49) y Huracán (1946) en Argentina; y Millonarios (1949/52) en Colombia. En el Madrid estuvo entre 1953 y 1964; jugó allí 396 partidos y convirtió 307 goles.
 
Se retiró como futbolista del Espanyol en 1966, poco antes de cumplir 40 años. En total, contando todas las citas de clubes y equipos nacionales durante su prolongada carrera, jugó 897 partidos, convirtiendo 694 goles (0,78 por partido).
 
El gran mérito de Di Stéfano, más allá de sus triunfos deportivos, consistió en dar placer a millones de personas y de inspirarles una nueva fe, una pasión por un juego que antes de su esplendor personal todavía no era universal.
 
Tras su retiro como jugador fue director técnico, entre 1967 y 1991, de diversos equipos españoles y argentinos, entre ellos Boca Juniors, Valencia, River Plate y Real Madrid.
 
 
Sus aportes
 
Su principal contribución como futbolista fue en el ámbito de clubes, ya que por diversos motivos no pudo jugar en campeonatos mundiales: Argentina no participó por razones políticas en los de 1950 y 1954; luego España no se clasificó para el de 1958 y Di Stéfano estuvo lesionado en 1962.
 
Se ha señalado su aporte en todos los sectores del campo de juego. Tenía la elegancia de un artista y la capacidad de trabajo de un jornalero. Hombre orquesta, podía defender, organizar, pasar, trasladar, tocar, regatear y golear.
 
El legendario Bobby Charlton quedó impresionado tras un Madrid-Manchester United, en 1957: "¿Quién es ese? Recibe la pelota del portero; les dice qué hacer a los zagueros; vaya donde vaya está en posición de recibir la pelota; se ve su influencia en todo... Nunca he visto a un futbolista tan completo. Es tan fuerte como sutil y hábil. Su combinación de cualidades es hipnótica".
 
Johan Cruyff ha reconocido que Di Stéfano hacía un "fútbol total" avant la lettre, cuando la noción todavía no existía en la imaginación de Rinus Mitchel.
 
Dice Alfredo Relaño, director del diario deportivo español As y coautor de "Gracias Vieja", el libro de memorias de Di Stéfano: "Cuando llegó, el Madrid no tenía más que dos Ligas, ambas durante la República. Desde entonces ha ganado tantas como todos los demás equipos juntos (...). La leyenda universal del Madrid nace de esos años".
 
Pero no sólo fue el principal forjador de la grandeza del club que la FIFA considera "el mejor del siglo XX": también, a juicio del respetado comentarista inglés Tim Vickery, columnista de la BBC, dio su impronta, directa o indirectamente, a las dos principales competiciones internacionales de clubes, la Copa de Europa y la Copa Libertadores sudamericana.
 
Vickery, corresponsal en Brasil, considera a Di Stéfano "más grande" que Pelé y Maradona. Dice que además de animar al Madrid, "también fue el principal responsable del rápido éxito de la Copa de Campeones Europeos; todos querían ver a ese equipo, con un nivel jamás visto en el continente."
 
Fuente: BBC

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20-11-2018 / 17:11
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19-11-2018 / 20:11
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Juan Manuel de Rosas fue un gobernante que enfrentó situaciones muy difíciles y tuvo que gobernar en circunstancias excepcionales. Su asunción al poder fue recibida con aprobación por la gente humilde: los peones, mulatos y orilleros, que lo querían porque lo consideraban su defensor contra los abusos de los comerciantes y hacendados.

Durante su gobierno tuvo que enfrentar siete conflictos bélicos: dos con Francia, uno con Inglaterra, otro con la Confederación Peruano-Boliviana, otro permanente con la Banda Oriental (ya independizada), dos con Brasil (Caseros fue parte de la guerra con el Imperio brasileño).
 
En 1845, las dos potencias políticas, económicas y militares mundiales de la época: Inglaterra y Francia reclamaron la libre navegación de los ríos interiores argentinos para comerciar con Paraguay. Para ejemplificar el desatino pedido por los europeos, es como si se nos ocurriera navegar el Támesis o el Sena para ofrecer nuestros productos sin pagar aranceles o pedir permisos. No se la llevarían "de arriba".

El intento colonialista de invadirnos, fue enfrentado por las armas nacionales en  la Vuelta de Obligado, en una gran batalla contra el imperialismo británico. El 20 de noviembre es una fecha épica y memorable en la historia de nuestra dignidad nacional. Esta batalla, pese al resultado adverso, dio como consecuencia la victoria diplomática de la Confederación Argentina, debido al alto costo que demandó la operación "comercial". 

La valiente resistencia opuesta por el gobierno nacional, obligó a las potencias agresoras a reconocer la soberanía argentina sobre los ríos interiores: Inglaterra levantó el bloqueo en julio de 1847. Francia, en junio de 1848. Desde la caída de Rosas hasta hace algunos años esta fue una batalla ignorada por la historia oficial, a pesar que casi trescientos argentinos entregaron sus vidas defendiendo la Soberanía Nacional. Además, la batalla tuvo significancia internacional, porque en ella se dirimió el derecho de soberanía de los pueblos.

Porque defendió el territorio nacional y la Soberanía Nacional enfrentando a las máximas potencias del mundo, José de San Martín le legó su sable corvo "Como prueba de su satisfacción por la firmeza con que sostuvo el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla".

Escribe: Blas García

19-11-2018 / 19:11
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