La Opinión Popular
                  05:36  |  Miércoles 21 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 04-07-2018 / 20:07
EFEMÉRIDES HISTÓRICAS. LAS MILICIAS CRIOLLAS REPELEN A LOS SOLDADOS BRITÁNICOS

Todo un pueblo en pie de guerra para defenderse de las tropas británicas

Todo un pueblo en pie de guerra para defenderse de las tropas británicas
En la mañana del 05 de julio de 1807, con la totalidad del ejército invasor británico, John Whitelocke dio la orden de ingresar a la ciudad en 12 columnas. En un alarde innecesario, llevaban orden de «no disparar sus armas hasta llegar a la Plaza de la Victoria».
En junio de 1807, una nueva expedición inglesa, esta vez de 12.000 hombres y cien barcos mercantes cargados de productos británicos, trató de apoderarse de Buenos Aires. Tras vencer las primeras resistencias, los invasores avanzaron sobre la ciudad, pero la capital ya no estaba indefensa.
 
En la mañana del 05 de julio de 1807, con la totalidad del ejército invasor británico, John Whitelocke dio la orden de ingresar a la ciudad en 12 columnas. En un alarde innecesario, llevaban orden de «no disparar sus armas hasta llegar a la Plaza de la Victoria».
 
Sin embargo, los invasores se enfrentaban a una Buenos Aires muy diferente a la que se había rendido ante William Carr Beresford. Los vecinos en las calles, desde barricadas, pozos y trincheras, arrojaron sobre las cabezas de los famosos "casacas rojas" del Regimiento de infantería N° 88, piedras y líquidos hirviendo.
 
La defensa de Buenos Aires contó con tres principales actores: Martín de Álzaga, Santiago de Liniers y Martín de Pueyrredón. El francés Liniers fue el comandante de la resistencia reclutando tropas en Buenos Aires y Montevideo.
 
La organización de gauchos y paisanos de la campaña y la formación de guerrillas populares urbanas (3 mil hombres y mujeres, entre las que destacó Manuela Pedraza) definieron el combate. Los improvisados oficiales habían sido civiles hasta pocos meses antes, como el hacendado Cornelio Saavedra.
 
Para la derrota de las tropas británicas se produjeron distintas acciones: luchas en la campaña y la ciudad, la entrada de las tropas de Liniers por el norte, las de Pueyrredón en las costas (donde participó Güemes), con importantes movilizaciones populares y la organización de los vecinos desde sus viviendas.
 
Liniers y Álzaga habían logrado reunir un ejército de 9.000 milicianos, apostados en distintos puntos de la ciudad. El avance de las columnas britanicas se vio severamente entorpecido por las defensas montadas, el fuego permanente desde el interior de las casas y desinteligencias y malentendidos entre los comandantes británicos.
 
Whitelocke vio cómo sus hombres eran embestidos en cada esquina. Mediante la lucha popular callejera, los vecinos de Buenos Aires superaron la disciplina de las famosas "casacas rojas". El 12 de agosto, Beresford se rindió acorralado por la multitud en el Fuerte.
 
La Opinión Popular

Cuando los ingleses pensaban que volverían a desfilar por las estrechas calles, desde los balcones y terrazas fueron recibidos a tiros, pedradas, torrentes de agua y aceite hirviendo.
 
"Cuando las 110 velas de la granarmada británica se divisaron en el horizonte -dirá Manuel José García en sus Memorias-, este espectáculo capaz de intimidar a los más aguerridos no causó el menor recelo a los colonos". Entre sorprendidos y chamuscados los ingleses optaron por rendirse.
 
En el acta de la capitulación pretenden, infructuosamente, incluir una cláusula que los autorizaría a vender libremente la abundante mercadería traída en los barcos.
 
El 28 de enero de 1808 comenzó en Londres el juicio contra Whitelocke. Por momentos intentó una defensa diciendo cosas como "esperaba encontrar una gran porción de habitantes preparados a secundar nuestras miras. Pero resultó ser un país completamente hostil."
 
Pero el fallo fue durísimo. Disponía que "dicho teniente general Whitelocke sea dado de baja y declarado totalmente inepto e indigno de servir a S.M. en ninguna clase militar". Y agregaba "para que sirva de eterno recuerdo de las fatales consecuencias a que se exponen los oficiales revestidos de alto mando que, en el desempeño de los importantes deberes que se les confían, carecen del celo, tino y esfuerzo personal que su soberano y su patria tienen derecho a esperar de ellos."
 
Whitelocke concluyó su alegato con palabras contundentes: "No hay un solo ejemplo en la historia, me atrevo a decir, que pueda igualarse a lo ocurrido en Buenos Aires, donde, sin exageración, todos los habitantes, libres o esclavos, combatieron con una resolución y una pertenencia que no podía esperarse ni del entusiasmo religioso o patriótico, ni del odio más inveterado."
 
Por Felipe Pigna
 
Fuente: elhistoriador.com.ar

Agreganos como amigo a Facebook
20-11-2018 / 17:11
20-11-2018 / 17:11
19-11-2018 / 20:11
19-11-2018 / 20:11
Juan Manuel de Rosas fue un gobernante que enfrentó situaciones muy difíciles y tuvo que gobernar en circunstancias excepcionales. Su asunción al poder fue recibida con aprobación por la gente humilde: los peones, mulatos y orilleros, que lo querían porque lo consideraban su defensor contra los abusos de los comerciantes y hacendados.

Durante su gobierno tuvo que enfrentar siete conflictos bélicos: dos con Francia, uno con Inglaterra, otro con la Confederación Peruano-Boliviana, otro permanente con la Banda Oriental (ya independizada), dos con Brasil (Caseros fue parte de la guerra con el Imperio brasileño).
 
En 1845, las dos potencias políticas, económicas y militares mundiales de la época: Inglaterra y Francia reclamaron la libre navegación de los ríos interiores argentinos para comerciar con Paraguay. Para ejemplificar el desatino pedido por los europeos, es como si se nos ocurriera navegar el Támesis o el Sena para ofrecer nuestros productos sin pagar aranceles o pedir permisos. No se la llevarían "de arriba".

El intento colonialista de invadirnos, fue enfrentado por las armas nacionales en  la Vuelta de Obligado, en una gran batalla contra el imperialismo británico. El 20 de noviembre es una fecha épica y memorable en la historia de nuestra dignidad nacional. Esta batalla, pese al resultado adverso, dio como consecuencia la victoria diplomática de la Confederación Argentina, debido al alto costo que demandó la operación "comercial". 

La valiente resistencia opuesta por el gobierno nacional, obligó a las potencias agresoras a reconocer la soberanía argentina sobre los ríos interiores: Inglaterra levantó el bloqueo en julio de 1847. Francia, en junio de 1848. Desde la caída de Rosas hasta hace algunos años esta fue una batalla ignorada por la historia oficial, a pesar que casi trescientos argentinos entregaron sus vidas defendiendo la Soberanía Nacional. Además, la batalla tuvo significancia internacional, porque en ella se dirimió el derecho de soberanía de los pueblos.

Porque defendió el territorio nacional y la Soberanía Nacional enfrentando a las máximas potencias del mundo, José de San Martín le legó su sable corvo "Como prueba de su satisfacción por la firmeza con que sostuvo el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla".

Escribe: Blas García

19-11-2018 / 19:11
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar