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                  19:33  |  Lunes 12 de Noviembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Han venido a saquear al país, y lo saquearon: deuda externa eterna, fuga de capitales, condonación de deudas privadas, bicicleta financiera y un plan de Macri con el FMI que es irrealizable”. “Pino” Solanas
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Nacionales - 28-06-2018 / 09:06
SE CAE LA REALIDAD VIRTUAL DEL GOBIERNO DE MACRI

Argentina, de país emergente a país en emergencia

Argentina, de país emergente a país en emergencia
El entusiasmo duró poco. Fueron apenas unos días de euforia por el acuerdo con el FMI y la declaración de mercado emergente para acciones privadas. Los mercados siguen sin confiar en el país y la Bolsa de Comercio sufrió el mayor desplome desde junio de 2014, al caer al 8,96 % y anotar su cuarta caída consecutiva. Ayer la Bolsa se derrumbó al ritmo de las expectativas crecientes de recesión para lo que resta del año.
La alianza de conservadores y radicales Cambiemos, sabemos, no solo es el Gobierno de los Ricos sino el de los eslóganes y promesas con tono publicitario. Del "mejor equipo de los últimos 50 años", al acuerdo con el "bondadoso" FMI, hasta llegar a la "buena noticia" de que ahora la Argentina es un "mercado emergente" y las inversiones, que no llovieron en todo este tiempo, por fin cortarán con tanta sequía.
 
Pero, sin planes ni ideas de futuro, tales proyecciones pueden durar lo que un suspiro. Y así quedó plasmado ayer: los mercados siguen sin confiar en el país y la Bolsa de Comercio sufrió el mayor desplome desde junio de 2014, al caer al 8,96 % y anotar su cuarta caída consecutiva. Mientras que el riesgo país se acerca a los 600 puntos y escala a los niveles de 2015. En tanto, las acciones argentinas en Wall Street registraron bajas superiores al 10%.
 
También, el dólar volvió a subir, hasta los $28,05. Todo, pese al préstamo recibido del FMI, a los millones de dólares que se dilapidan para contener la divisa y a la suba en las tasas de interés para evitar una mayor suba del billete norteamericano o de la inflación.
 
Preso de sus propios errores, el gobierno de Mauricio Macri sigue actuando como espantapájaros de las inversiones y propone las mismas soluciones neoliberales para los mismos problemas. Los que ya conocemos, con los que lidiamos desde hace décadas y a los que Cambiemos prometió ponerles punto final.  
 
Mientras el miércoles negro de ayer concluía, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, presentaba su segundo informe de gestión en el Senado. Allí, reconoció "turbulencias", pero "por factores externos" y volvió a defender el nefasto acuerdo con el FMI como "la mejor manera de defender el gradualismo y evitar una gran crisis".
 
¿Cómo llamará a la coyuntura actual el funcionario? ¿Qué verá en los rostros tristes de los trabajadores y jubilados, sectores de la clase media y pobres cada vez más lacerados por este modelo económico anti popular? Ciego a la crisis, Peña discurrió en su extenso discurso y sostuvo que "el plan económico es el mismo, sentar las bases para crecer de manera sostenida y disminuir así la pobreza". No dijo cómo.
 
Tampoco pudo reconocer, ni precisar algunas cuestiones urgentes: por ejemplo, el número de despidos que incluye el acuerdo con el FMI o quiénes fueron los grandes especuladores beneficiados con los US$10.000 millones que se fugaron del país con la corrida cambiaria de mayo. Los que, con el Estado como árbitro, sacaron una victoria entre tanta derrota.
 
Al Gobierno de los CEOs se le acabó el sueño mundialista. La euforia por la posible incorporación de la Argentina como "mercado emergente" y por el blindaje del Fondo Monetario cedió su lugar a la decepcionante realidad de una economía que se aleja diariamente de esa supuesta condición y se dispone para un semestre de dura recesión.
 
La Opinión Popular

 
LA BOLSA DE COMERCIO TUVO AYER SU PEOR CAÍDA, EN MONEDA FUERTE, DESDE 2008. SE DERRUMBÓ EN UN 9 POR CIENTO
 
De la euforia "emergente" al clima pre-recesión
 
En una jornada de alta volatilidad financiera global, el promedio de precios de acciones líderes en la Bolsa porteña se derrumbó un 8,9 por ciento, la mayor caída medida en dólares -términos constantes- en más de una década y sólo comparable con el escenario de crisis global de las hipotecas de alto riesgo (subprime).
 
En Wall Street, donde cotizan también empresas argentinas y recibieron el primer empujón en sus cotizaciones al conocerse el acuerdo con el FMI y la incorporación del país al índice emergente que elabora la firma privada MSCI, los ADR de esas compañías perdieron hasta más de 13 por ciento.
 
El miércoles negro también cubrió a los títulos públicos, que perdieron hasta más de 2 por ciento, ante un mercado que comienza a mostrar signos de fatiga ante la constante emisión de deuda de Cambiemos. Como resultado, el cotejo entre rendimientos de deuda con la de mercados centrales, denominado riesgo país, se ubicó en su máximo desde que asumió la administración macrista, a 585 puntos básicos.
 
 Desde que asumió en diciembre de 2015, el Gobierno viene prometiendo lluvia de dólares. Primero con destino a la actividad real y ahora, ya sincerada la bicicleta, al sector financiero.
 
Con eje en esa premisa, el macrismo llevó adelante una serie de desregulaciones al flujo de capitales externos y de incentivos para el ingreso de inversiones golondrinas que aprovecharían el diferencial de tasas (altas en el mercado local y bajas en el mundo).
 
Luego estableció un paquete de reformas para que la Argentina fuese aceptada como mercado emergente, lo que, según prometieron los funcionarios, estimularía el ingreso de fondos. Finalmente, se acordó un endeudamiento compulsivo con el Fondo Monetario para blindar al país contra un ajuste brutal de la actividad.
 
 La semana pasada se anticipó una posible recalificación a emergente y se concretó el arribo del primer desembolso de 15.000 millones de dólares del Fondo. Pero el Gobierno no capitaliza el envión por la incertidumbre que genera su política.
 
"El gobierno perdió con su política margen de maniobra política y social para imponer, incluso, el ajuste que exige el acuerdo con el Fondo. El Gobierno no tiene más herramientas y la reelección de esta administración tampoco es tan evidente para los inversores", dijo a PáginaI12 el ex presidente del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli.
 
"Lo que el Gobierno vendió con bombos y platillos es que lo de ser emergentes resolvía todos los problemas de la Argentina. Con eso hicieron entrar a muchos inversores a ese juego accionario y ahora el mercado te muestra que no somos emergentes", agregó el economista del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, consultado por este diario.
 
 El empujón que recibieron las acciones con la promesa de que en un año el país se convierta en emergente ya se esfumó, con la baja que vienen sufriendo desde el viernes. El peor desplome fue ayer. El promedio de acciones líderes, medido por el índice MerVal, perdió 8,9 por ciento a precios corrientes.
 
Pero como el dólar se encareció 1,15 por ciento a 28,05 pesos, la caída del panel medido en moneda extranjera se ubica en el 11 por ciento. Es la mayor caída medida en dólares desde el 15 de octubre de 2008, cuando en medio de un desplome global de los mercados el MerVal perdió 12,2 por ciento.
 
En Wall Street, el comportamiento de las empresas es más sencillo de medir. Sin efecto devaluatorio (papeles que reflejan la capitalización de las acciones) perdieron hasta más 13 por ciento.
 
"Lo de ser emergente no te borra la incertidumbre que hay en los distintos sectores, como en bancos, energéticos y obra pública. Hay que tener en cuenta que la nota de MSCI no es una evaluación de cómo está la economía sino de los criterios de accesibilidad al mercado (apertura a ingreso y salida de capitales). Esto implica que no se traduce en una mejora inmediata para las pymes", dijo a este diario el analista jefe en acciones de una banca de inversión, de lazos estrechos con el PRO.
 
La incertidumbre de corto y largo plazo abarca a todos los sectores, aun el financiero y bancario. La salida de capitales de las economías emergentes hacia los Estados Unidos se amplificó en la Bolsa local por problemas domésticos.
 
Entre las empresas que integran el sector energético hay dudas respecto de cuáles serán las medidas que pueda tomar la nueva conducción en el Ministerio de Energía, mientras reclaman más tarifazos en el rubro eléctrico para compensar el alza de costos producto de la devaluación. En este segmento, se destacaron las pérdidas de Metrogas, con el 13,8 por ciento, y Transportadora Gas del Norte (TGN), con 12,94.
 
"En el caso de los bancos, lo que se ve es que probablemente haya una caída de la actividad hasta el último trimestre del año, lo que va a impactar en el crédito", agregó el economista de la sociedad de Bolsa que vendió su antigua casa de cambios antes del cambio de Gobierno.
 
Las caídas del sector financiero estuvieron encabezadas por el Grupo Supervielle, con un retroceso de 13,67 por ciento. Las constructoras también operaron en baja ante el congelamiento de la obra pública acordado entre el Gobierno y el FMI. A modo de ejemplo, la acción de la cementera Loma Negra se retrajo 10,27 por ciento.
 
 A largo plazo, la expectativa tampoco mejora. "Por el lado financiero, la perspectiva de un dólar fuerte y de alta inflación tracciona a la baja de las acciones. Por su parte, el esquema de guerra comercial en el mundo tampoco ayuda a cerrar el déficit de cuenta corriente, teniendo en cuenta que el principal problema es la falta de divisas", advirtió Vanoli.
 
"Es un problema de la plaza local. El acuerdo con el Fondo redice la posibilidad de Macri de perpetuarse en 2019", agregó Letcher. Por lo pronto, el riesgo país, el sobrecosto crediticio que enfrenta la Argentina respecto de otros países, no es de emergente.
 
 Por Cristian Carrillo
 
Fuente: Página12
 

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12-11-2018 / 10:11
12-11-2018 / 09:11
El bono que acordaron el gobierno conservador de Mauricio Macri, la CGT, la Unión Industrial y las cámaras de Comercio y de la Construcción apenas compensa la pérdida del salario frente a la inflación ocurrida durante el año.
 
Un trabajador del sector privado registrado obtuvo en septiembre un salario promedio de $26.514 en mano. Si el salario promedio hubiera acompañado durante el año la inflación, en septiembre tendría que haber cobrado de $29.007. Es decir que el salario promedio perdió $2.493 en septiembre frente a la inflación. 
 
Esa insuficiencia salarial corresponde sólo al mes de septiembre, pero en todos los meses existe una pérdida del salario frente a la inflación. Ese saqueo mensual al poder de compra de los trabajadores acumularía en el año $ 23.559. Este debería ser el monto del bono para compensar la pérdida del salario frente a la suba de precios.
 
El borrador del bono de fin de año por $5.000 le alcanzó al Gobierno para frenar el paro de la CGT. Los $ 5.000 acordados en dos cuotas, a pagar con los salarios de noviembre y enero, apenas cubren el 21 % de lo que los empresarios se ahorraron por la inflación.
 
Para los privados el carácter del adicional es obligatorio, pero su ampliación a empleados públicos se la adjudican a la gestión política de uno de los titulares cegetistas, Héctor Daer. La misma consta de negociación por los municipales porteños y ante gobernadores e intendentes del Conurbano para que cobren este beneficio.
 
Incluso en las cercanías del líder de Sanidad, ante la consulta, apostaron fuerte al anticipar que: "un sector de los estatales va a sorprender, porque lograrán el bono y la reapertura de paritarias".
 
Entre noviembre de 2015 y septiembre de 2018, el salario real en el sector público perdió 21 %. En el último trimestre del año, el Observatorio de la CTA, señala que la caída alcanzará el 25 %. Toda esa pérdida salarial desde que asumió Cambiemos ni siquiera se pudo meter en la mesa de discusión.
 
En el período que va desde noviembre de 2015 a septiembre de 2018, en el área metropolitana de Buenos Aires, el transporte se incrementó 142 %, el agua 480 %, el gas 498 % y la electricidad 1.317 %.
 
Ahora, se espera la edición final del texto y la firma del presidente Macri que la central obrera daba por descontada para hoy. Se desconoce el ropaje legal del aumento. A qué empresas se dispensará o reducirá la obligación y, en su caso, contra qué recaudos. Según cómo se imputen los pagos pueden funcionar con un plus o como un adelanto a cuenta que se descontará de futuros haberes. Falta precisar la "letra chica", mote piadoso para designar la mala fe oficial.
 
La Opinión Popular

11-11-2018 / 10:11
11-11-2018 / 10:11
El último estudio de opinión del CEOP revela una clarísima mayoría de los que dicen que van a votar a candidatos opositores en 2019 sostienen que la oposición debe ir unida, hacer una gran PASO y que de ahí salga un candidato único. Semejante voluntad surge de la desesperación por la gravísima situación económica, que sigue dominando el alma y la mente de los argentinos.
 
El cuadro completo es que el 45 por ciento de los consultados dice estar resuelto a votar por una opción opositora, mientras que el 31 por ciento afirma que le dará el voto al oficialismo. Como viene sucediendo, el dato clave de la ecuación es que la oposición está dividida. Y allí es dónde se plantea el interrogante, con respuesta nítida.
 
Una amplia mayoría de los que anticipan que van a votar a candidatos opositores sostiene que debe haber unidad y una gran PASO, mientras que una minoría sostiene que cada espacio vaya con sus ideas y por separado.
 
También en el día a día hay una evaluación tamizada con mirada opositora: la sociedad está dividida casi por mitades respecto del presupuesto, pero cuando al encuestado se le pide que asuma el papel de senador, son más los que votarían en contra que los que votarían a favor.
 
Las opiniones sobre la economía son categóricas y vienen inamovibles desde hace meses:
 
-78 por ciento tiene opinión negativa o muy negativa sobre la situación económica.
-70 por ciento dice que tiene poca o ninguna confianza en el Gobierno.
-54 por ciento dice que Mauricio Macri no va a resolver los problemas.
-63 por ciento afirma que las medidas del Gobierno lo afectaron.
 
Como se ve, todo es ampliamente desfavorable para la administración Cambiemos y para el propio presidente.
 
Las conclusiones surgen de una amplia encuesta realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que dirige el sociólogo Roberto Bacman. En total fueron entrevistadas 1.200 personas de todo el país, con respeto por las proporciones de edad, sexo y nivel económico-social. Las entrevistas fueron telefónicas y la encuesta se terminó de procesar ayer. 

10-11-2018 / 11:11
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