La Opinión Popular
                  18:30  |  Lunes 24 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 28-06-2018 / 09:06
SE CAE LA REALIDAD VIRTUAL DEL GOBIERNO DE MACRI

Argentina, de país emergente a país en emergencia

Argentina, de país emergente a país en emergencia
El entusiasmo duró poco. Fueron apenas unos días de euforia por el acuerdo con el FMI y la declaración de mercado emergente para acciones privadas. Los mercados siguen sin confiar en el país y la Bolsa de Comercio sufrió el mayor desplome desde junio de 2014, al caer al 8,96 % y anotar su cuarta caída consecutiva. Ayer la Bolsa se derrumbó al ritmo de las expectativas crecientes de recesión para lo que resta del año.
La alianza de conservadores y radicales Cambiemos, sabemos, no solo es el Gobierno de los Ricos sino el de los eslóganes y promesas con tono publicitario. Del "mejor equipo de los últimos 50 años", al acuerdo con el "bondadoso" FMI, hasta llegar a la "buena noticia" de que ahora la Argentina es un "mercado emergente" y las inversiones, que no llovieron en todo este tiempo, por fin cortarán con tanta sequía.
 
Pero, sin planes ni ideas de futuro, tales proyecciones pueden durar lo que un suspiro. Y así quedó plasmado ayer: los mercados siguen sin confiar en el país y la Bolsa de Comercio sufrió el mayor desplome desde junio de 2014, al caer al 8,96 % y anotar su cuarta caída consecutiva. Mientras que el riesgo país se acerca a los 600 puntos y escala a los niveles de 2015. En tanto, las acciones argentinas en Wall Street registraron bajas superiores al 10%.
 
También, el dólar volvió a subir, hasta los $28,05. Todo, pese al préstamo recibido del FMI, a los millones de dólares que se dilapidan para contener la divisa y a la suba en las tasas de interés para evitar una mayor suba del billete norteamericano o de la inflación.
 
Preso de sus propios errores, el gobierno de Mauricio Macri sigue actuando como espantapájaros de las inversiones y propone las mismas soluciones neoliberales para los mismos problemas. Los que ya conocemos, con los que lidiamos desde hace décadas y a los que Cambiemos prometió ponerles punto final.  
 
Mientras el miércoles negro de ayer concluía, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, presentaba su segundo informe de gestión en el Senado. Allí, reconoció "turbulencias", pero "por factores externos" y volvió a defender el nefasto acuerdo con el FMI como "la mejor manera de defender el gradualismo y evitar una gran crisis".
 
¿Cómo llamará a la coyuntura actual el funcionario? ¿Qué verá en los rostros tristes de los trabajadores y jubilados, sectores de la clase media y pobres cada vez más lacerados por este modelo económico anti popular? Ciego a la crisis, Peña discurrió en su extenso discurso y sostuvo que "el plan económico es el mismo, sentar las bases para crecer de manera sostenida y disminuir así la pobreza". No dijo cómo.
 
Tampoco pudo reconocer, ni precisar algunas cuestiones urgentes: por ejemplo, el número de despidos que incluye el acuerdo con el FMI o quiénes fueron los grandes especuladores beneficiados con los US$10.000 millones que se fugaron del país con la corrida cambiaria de mayo. Los que, con el Estado como árbitro, sacaron una victoria entre tanta derrota.
 
Al Gobierno de los CEOs se le acabó el sueño mundialista. La euforia por la posible incorporación de la Argentina como "mercado emergente" y por el blindaje del Fondo Monetario cedió su lugar a la decepcionante realidad de una economía que se aleja diariamente de esa supuesta condición y se dispone para un semestre de dura recesión.
 
La Opinión Popular

 
LA BOLSA DE COMERCIO TUVO AYER SU PEOR CAÍDA, EN MONEDA FUERTE, DESDE 2008. SE DERRUMBÓ EN UN 9 POR CIENTO
 
De la euforia "emergente" al clima pre-recesión
 
En una jornada de alta volatilidad financiera global, el promedio de precios de acciones líderes en la Bolsa porteña se derrumbó un 8,9 por ciento, la mayor caída medida en dólares -términos constantes- en más de una década y sólo comparable con el escenario de crisis global de las hipotecas de alto riesgo (subprime).
 
En Wall Street, donde cotizan también empresas argentinas y recibieron el primer empujón en sus cotizaciones al conocerse el acuerdo con el FMI y la incorporación del país al índice emergente que elabora la firma privada MSCI, los ADR de esas compañías perdieron hasta más de 13 por ciento.
 
El miércoles negro también cubrió a los títulos públicos, que perdieron hasta más de 2 por ciento, ante un mercado que comienza a mostrar signos de fatiga ante la constante emisión de deuda de Cambiemos. Como resultado, el cotejo entre rendimientos de deuda con la de mercados centrales, denominado riesgo país, se ubicó en su máximo desde que asumió la administración macrista, a 585 puntos básicos.
 
 Desde que asumió en diciembre de 2015, el Gobierno viene prometiendo lluvia de dólares. Primero con destino a la actividad real y ahora, ya sincerada la bicicleta, al sector financiero.
 
Con eje en esa premisa, el macrismo llevó adelante una serie de desregulaciones al flujo de capitales externos y de incentivos para el ingreso de inversiones golondrinas que aprovecharían el diferencial de tasas (altas en el mercado local y bajas en el mundo).
 
Luego estableció un paquete de reformas para que la Argentina fuese aceptada como mercado emergente, lo que, según prometieron los funcionarios, estimularía el ingreso de fondos. Finalmente, se acordó un endeudamiento compulsivo con el Fondo Monetario para blindar al país contra un ajuste brutal de la actividad.
 
 La semana pasada se anticipó una posible recalificación a emergente y se concretó el arribo del primer desembolso de 15.000 millones de dólares del Fondo. Pero el Gobierno no capitaliza el envión por la incertidumbre que genera su política.
 
"El gobierno perdió con su política margen de maniobra política y social para imponer, incluso, el ajuste que exige el acuerdo con el Fondo. El Gobierno no tiene más herramientas y la reelección de esta administración tampoco es tan evidente para los inversores", dijo a PáginaI12 el ex presidente del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli.
 
"Lo que el Gobierno vendió con bombos y platillos es que lo de ser emergentes resolvía todos los problemas de la Argentina. Con eso hicieron entrar a muchos inversores a ese juego accionario y ahora el mercado te muestra que no somos emergentes", agregó el economista del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, consultado por este diario.
 
 El empujón que recibieron las acciones con la promesa de que en un año el país se convierta en emergente ya se esfumó, con la baja que vienen sufriendo desde el viernes. El peor desplome fue ayer. El promedio de acciones líderes, medido por el índice MerVal, perdió 8,9 por ciento a precios corrientes.
 
Pero como el dólar se encareció 1,15 por ciento a 28,05 pesos, la caída del panel medido en moneda extranjera se ubica en el 11 por ciento. Es la mayor caída medida en dólares desde el 15 de octubre de 2008, cuando en medio de un desplome global de los mercados el MerVal perdió 12,2 por ciento.
 
En Wall Street, el comportamiento de las empresas es más sencillo de medir. Sin efecto devaluatorio (papeles que reflejan la capitalización de las acciones) perdieron hasta más 13 por ciento.
 
"Lo de ser emergente no te borra la incertidumbre que hay en los distintos sectores, como en bancos, energéticos y obra pública. Hay que tener en cuenta que la nota de MSCI no es una evaluación de cómo está la economía sino de los criterios de accesibilidad al mercado (apertura a ingreso y salida de capitales). Esto implica que no se traduce en una mejora inmediata para las pymes", dijo a este diario el analista jefe en acciones de una banca de inversión, de lazos estrechos con el PRO.
 
La incertidumbre de corto y largo plazo abarca a todos los sectores, aun el financiero y bancario. La salida de capitales de las economías emergentes hacia los Estados Unidos se amplificó en la Bolsa local por problemas domésticos.
 
Entre las empresas que integran el sector energético hay dudas respecto de cuáles serán las medidas que pueda tomar la nueva conducción en el Ministerio de Energía, mientras reclaman más tarifazos en el rubro eléctrico para compensar el alza de costos producto de la devaluación. En este segmento, se destacaron las pérdidas de Metrogas, con el 13,8 por ciento, y Transportadora Gas del Norte (TGN), con 12,94.
 
"En el caso de los bancos, lo que se ve es que probablemente haya una caída de la actividad hasta el último trimestre del año, lo que va a impactar en el crédito", agregó el economista de la sociedad de Bolsa que vendió su antigua casa de cambios antes del cambio de Gobierno.
 
Las caídas del sector financiero estuvieron encabezadas por el Grupo Supervielle, con un retroceso de 13,67 por ciento. Las constructoras también operaron en baja ante el congelamiento de la obra pública acordado entre el Gobierno y el FMI. A modo de ejemplo, la acción de la cementera Loma Negra se retrajo 10,27 por ciento.
 
 A largo plazo, la expectativa tampoco mejora. "Por el lado financiero, la perspectiva de un dólar fuerte y de alta inflación tracciona a la baja de las acciones. Por su parte, el esquema de guerra comercial en el mundo tampoco ayuda a cerrar el déficit de cuenta corriente, teniendo en cuenta que el principal problema es la falta de divisas", advirtió Vanoli.
 
"Es un problema de la plaza local. El acuerdo con el Fondo redice la posibilidad de Macri de perpetuarse en 2019", agregó Letcher. Por lo pronto, el riesgo país, el sobrecosto crediticio que enfrenta la Argentina respecto de otros países, no es de emergente.
 
 Por Cristian Carrillo
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-09-2018 / 12:09
Las plantas automotrices de Córdoba y Santa Fe ofrendaron al descontento general 5.500 operarios suspendidos por culpa de la recesión, que en el caso de la industria textil ya acumula 13 meses de trabajo destruidos, entre la competencia importada previa a la devaluación y la caída de las ventas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de la población.
 
En este contexto es que INdEC registra en su último reporte que la desocupación alcanzó al 9,6% de una clase económicamente activa engrosada porque muchas mujeres tuvieron que salir a buscar algún refuerzo a las arcas hogareñas, castigadas por la inflación localizada en su costo de vida (alimentos, combustibles, transporte, servicios públicos, cuotas de salud y educación privadas).
 
En ese marco, las centrales sindicales convocan a un paro la semana próxima que comenzaría el lunes al mediodía con la convocatoria de la CTA y el martes se sumaría la CGT con un paro sin movilización y sin un plan de lucha.
 
El secretario general de Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, confirmó que los sindicatos del sector se sumarán al paro decretado por la CGT. "Cada vez hay más fábricas cerradas y falta trabajo. La situación cada vez se complica más. No hay dialogo y eso nos lleva a una medida de fuerza", justificó el dirigente de los colectiveros.
 
En tanto, el titular de Camioneros, Hugo Moyano, advirtió sobre "el desastre" que está provocando el Gobierno y destacó que ninguno de los funcionarios macristas "sabe lo que es que te falte un plato de comida".
 
El paro general afectará a la mayoría de las actividades y servicios en todo el país. El transporte público, el de mercaderías, la atención en dependencias públicas, la apertura de comercios, la actividad financiera, el dictado de clases en las escuelas, el funcionamiento de centros médicos, la recolección de basura y la provisión de combustibles serán algunas de las actividades afectadas por la medida de fuerza.
 
Con lo cual se espera un paro contundente y una jornada con muy poco movimiento.
 
La Opinión Popular

23-09-2018 / 10:09
El desempleo en los grandes conglomerados urbanos rasguña el 10 por ciento según guarismos oficiales del segundo trimestre. Superará los dos dígitos, todo lo indica. Agravarán el cuadro la inflación colosal de julio y agosto, la superior que se espera para septiembre, el traslado a precios de aumentos de tarifas y combustibles. Hay que remontarse décadas atrás para encontrar precedentes tan tremendos.
 
El contorno de la caída del empleo se conoce: acentuado en el Conurbano bonaerense, con visos de catástrofe en la industria, particularmente en la textil y la metalúrgica. Los análisis críticos lo anunciaban desde que arrancó la presidencia de Mauricio Macri. Su séquito de economistas y opineitors, a regañadientes, viene reconociendo lo innegable desde hace meses.
 
El empleo informal añade otro dato preocupante. El impacto de la crisis pega más duro en las changas que en los empleos registrados. Cuando se leen con cuidado los indicadores se percibe que buscan trabajo aun los que tienen la suerte de laburar. En criollo, el sueldo no les alcanza para vivir.
 
La coyuntura se debe leer también con datos que llegan de las calles, los sistemas educativos y de salud, los comedores populares. El universo de la gente de carne y hueso, una millonada. Lo que late y trata de sobrevivir más allá de la City financiera.
 
Se incrementa el número de comedores y merenderos, aún en parajes donde no funcionaban o no hubo jamás. Las provisiones escasean entre otros motivos porque el flujo de requirentes se engrosa más rápido que las respuestas gubernamentales. Más chicas y chicos se quedan a comer en las escuelas, a hurtadillas se llevan parte de sus raciones (insuficientes de por sí) para la cena con la familia.
 
Se ralenta o paraliza la entrega de remedios a hospitales, en los que se nota que hay pacientes que discontinúan tratamientos porque el viaje "les duele".
 
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) grafica el sadismo del mercado de medicamentos, una muestra de cómo funciona el capitalismo salvaje. La inflación en el rubro remedios es superior a la media. El gap crece para los medicamentos que necesitan las personas de tercera edad. Todos tenemos que poner el hombro, preconiza Macri, pero los más vulnerables son quienes más se sacrifican.
 
En medio de la caída, la Nación se empeña en Cruzadas hueras de sensibilidad social. Mantener congelado el Fondo de Incentivo Docente, suspender el Fondo Compensador que ayudaba a las provincias más pobres a sostener el salario de los maestros. La Casa Rosada se ilusiona con suprimir el subsidio al transporte intra provincial.
 
La aspiración del macrismo es llegar al déficit cero, cuenta engañosa porque no incluye los servicios del pago de la deuda externa, a esta altura el mayor gasto para 2019.

22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar