La Opinión Popular
                  19:06  |  Lunes 24 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 25-06-2018 / 09:06
A LA HUELGA CONVOCADA HOY POR LA CGT SE SUMAN LAS DOS CTA, LA CORRIENTE FEDERAL, EL MASA Y MOVIMIENTOS SOCIALES

Paro General: Macri recibe hoy un fuerte mensaje en contra del acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas

Paro General: Macri recibe hoy un fuerte mensaje en contra del acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas
EL PAÍS ENTERO PARA CONTRA MACRI. El tercer paro nacional convocado por la conducción de la CGT contra las políticas de ajuste neoliberal del gobierno de Macri comenzó desde las 0 horas. La medida de fuerza tiene un gran impacto en todo el país por la convocatoria de un amplio arco de organizaciones sindicales que incluyen la paralización total del transporte y los servicios. También se siente muy fuerte en la industria. Colectivos, subtes y trenes están totalmente paralizados. Todos los vuelos fueron suspendidos por los aeronáuticos y los puertos cesaron toda su actividad.
Está en marcha el tercer paro general de la CGT durante el gobierno anti obrero de Mauricio Macri. Las distintas y heterogéneas organizaciones sindicales, políticas y sociales que adhieren a la medida de fuerza plantearon que será el más contundente de estos tres años: no habrá transporte (ni trenes, ni colectivos, ni subte, ni aviones) y las principales ramas del trabajo se sumarán.
 
La huelga, que se extenderá por 24 horas desde la medianoche, fue convocada para exigir cambios en el rumbo económico neoliberal y en rechazo de aquello que los gremios definen como un "brutal ajuste" impuesto por el nefasto Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
La protesta, que cuenta hasta con cierto aval de la Iglesia, también apunta a forzar al Gobierno a revisar su plan de recortes en la administración pública y refrendar una suerte de pacto anti despidos hasta fin de año en el sector privado, una alternativa que ya fue desechada desde la Casa Rosada tras el fallido antecedente de 2016.
 
Si bien la CGT llamó a un paro sin movilización, diversas agrupaciones de izquierda harán cortes de ruta, de calles y actos en distintos puntos del país para manifestarse contra el acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas.
 
Diversos funcionarios macristas de primera línea del Gobierno de los Ricos cuestionaron la medida y hasta llamaron a carnerear e ir a trabajar. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, sostuvo que "la gente no sabe por qué paran". "Vive en otra realidad", le respondió el triunviro de la CGT Carlos Acuña.
 
El gobierno de los CEOs y los medios afines (como Clarín, La Nación e Infobae) afirman que paro de la CGT "tiene un alto costo" para el país. Lo que dejaría de producirse por la jornada sin actividad alcanzaría la suma de USD 1.000 millones. Sin embargo, nada dicen de un saqueo cotidiano: los pagos de la deuda pública, que cuestan cada día casi 200 millones de dólares, tomando las cifras que capital e intereses que ha cancelado Macri desde que asumió.
 
La Opinión Popular

 
A LA HUELGA CONVOCADA HOY POR LA CGT SE SUMAN LAS DOS CTA, LA CORRIENTE FEDERAL, EL MASA Y MOVIMIENTOS SOCIALES
 
El día del tercer paro contra Macri
 
Así como en su momento el Gobierno llegó demasiado tarde con una negociación con el peronismo para evitar que Macri tuviera que vetar la ley que morigeraba los aumentos a las tarifas de servicios públicos, el paro de hoy indica que llegó tarde a intentar una negociación con la CGT.
 
Esta central anunció que, si el Presidente vetaba esa norma, iba a ir a un paro general. Macri la vetó e intentó tardíamente negociar con los sindicalistas, con ofertas de destrabar fondos de las obras sociales sindicales y de otorgar un 5 por ciento más de aumento al techo del 15 por ciento de las paritarias (para aquellas empresas que optaran hacerlo).
 
Pero, más allá del timing, lo que terminó de reunir en una misma huelga a los sectores sindicales más propensos a negociar y a los más combativos fue el acuerdo con el FMI. El presidente Macri dejó claro a sus ministros que el margen de negociación era escaso: el ajuste no era negociable.
 
Por lo tanto, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se retiró de la mesa de negociación, en la que quedó únicamente el de Trabajo, Jorge Triaca, quien suele ser el encargado de decir que no a todos los planteos de los sindicalistas: desde el compromiso antidespidos que pedían hasta la posibilidad de eximir al medio aguinaldo de pagar el Impuesto a las Ganancias.
 
Ante este escenario, y luego de muchas discusiones internas, la CGT levantó la última reunión llamada por el Gobierno y lanzó el paro general hace doce días. Muchos especulaban con el largo plazo de la convocatoria podía permitirle al oficialismo debilitar el paro, logrando que varios gremios se bajaran, como ocurrió en diciembre pasado. O bien llegar a algún tipo de acuerdo con la CGT que los llevara a levantar la medida. Nada de esto, finalmente, sucedió.
 
 
Unidad
 
A la huelga general de hoy, además de la CGT, adherirán las dos CTA, la Corriente Federal, el MASA y los movimientos sociales. A esto se sumará un "persianazo" por parte de la Asamblea de Pequeña y Mediana Empresa, la Asociación Pyme, Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino y el Frente Productivo. De la huelga participarán la UTA y los metrodelegados, UPCN y ATE, esto es, una unidad de diversos sectores a los que, en otras oportunidades, el macrismo había conseguido dividir. Estarán también los distintos sectores que confluyeron en las últimas manifestaciones y protestas: los bancarios, los camioneros, los docentes.
 
Dado que la CGT no convocó a una manifestación, habrá una importante cantidad de cortes y actos motorizados por diversas agrupaciones de izquierda, desde el Partido Obrero, el Nuevo MAS, pasado por el MST o izquierda socialista.
 
Entre las consignas del paro que mencionó la CGT están "la necesidad de expresarle al gobierno nacional su más enérgico repudio al ajuste salvaje al que somete a los trabajadores". "El veto a la rebaja de tarifas aprobado por el Congreso y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus consecuencias sobre el empleo, la obra pública, la seguridad social y las economías regionales, que no hacen más que agravar dramáticamente la ya insoportable situación social", remarcaron. Estos serán los motivos el tercer paro general, después de los realizados el 6 de abril de 2017 y el 18 de diciembre del año pasado.
 
 
Vayan a laburar
 
Desde el oficialismo ayer salieron a manifestarse en masa contra el derecho de los trabajadores a parar. A la cabeza estuvo Triaca, quien acusó a "sectores del sindicalismo" de pretender generar "tensión social y la inestabilidad del Gobierno". "Buscan el conflicto por el conflicto mismo y no resuelven los problemas de la Argentina con un paro", afirmó el ministro de Trabajo.
 
Desde el Gobierno hicieron hincapié en el supuesto costo que tendrá la medida. El diputado PRO Pablo Torello sostuvo que son 28.824 millones de pesos y citó como fuente un comunicado que difundió ayer el Ministerio de Hacienda. "Esto nos cuesta mañana 'la defensa de los trabajadores' organizado por los que no trabajan", sostuvo el diputado y hermano del jefe de asesores del Presidente, el influyente José Torello. Este último también tuvo algo para decir: "Mañana todos los que podamos vayamos a trabajar así sacamos al país adelante. Hay muchos motivos para ir a trabajar".
 
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, sostuvo que "un paro no cambia, no transforma la realidad". "Entendemos que es un momento difícil en un camino que sigue siendo el mejor posible para los argentinos", sostuvo Vidal. Sobre el ajuste que se viene, aseguró que "más allá de que hemos tenido años de esfuerzo y de dificultad, y seguramente tenemos un camino todavía difícil por recorrer, lo que estamos haciendo es profundo y es de verdad".
 
Por su parte, la vicepresidenta Gabriela Michetti les reprochó a los que paran hoy que "lo único que ponen en la mesa es el monto del salario, y no la productividad, competitividad y la asistencia". "La conversación se hace imposible porque si vos solo vas a pelear una parte, que es la que te conviene a vos, no se puede, es imposible", se quejó sobre los planteos ante la caída de la capacidad adquisitiva de los salarios.
 
En tanto, la diputada Elisa Carrió les habló a los sindicalistas con una fábula, del "águila y la gallina". "Los corruptos son gallinas, toda su vida tendrán que tragar lombrices, seguirán picoteando en el piso", sostuvo un conferencista en un video que compartió Carrió. "Lo peor que hacemos los padres es convertir águilas en gallinas, listos para corromper, listos para robar, para ser oportunistas", dice el video con el que Carrió les transmitió su desprecio a los trabajadores que paran.
 
El consultor oficialista Jaime Durán Barba estimó, en tanto, que "las huelgas generales eran más importantes en la antigua sociedad, en la que la gente se conformaba con ser atropellada por patotas". Sostuvo que la imagen de Hugo Moyano -al que le atribuyó la protesta- es "desastrosa" y concluyó con que "la huelga fortalecerá al Gobierno. No hay ninguna razón para que la acción de algunos sindicatos, dirigidos por personas cuestionadas, atacando a la gente que quiere ir a su trabajo, sea popular". Por último, Frigerio dijo que el paro "no tiene ningún sentido" y que "ni siquiera la gente sabe por qué están parando".
 
 
Triunviros
 
A Frigerio salió a cruzarlo Acuña. "Él tiene una visión del país en el que viven ellos, que nosotros no vemos, es otra realidad, no conoce lo que está sufriendo la gente", indicó. "Un paro no soluciona nada, ni va a arreglar el país, es un desahogo de la gente y una expresión para que el Gobierno entienda que las cosas no están bien. A nadie le gusta parar. Esto que sucede es responsabilidad del Gobierno", aseguró Acuña. "La gente no sale a protestar para perjudicar, sale por el hambre y la falta de trabajo", remarcó. "Vamos al FMI a pedir plata para la timba financiera", definió.
 
En tanto, otro de los triunviros, Juan Carlos Schmid, sostuvo que el paro de hoy será "el más contundente de los últimos años", y lamentó que "el Gobierno no quiere reconocer que su programa económico ha fracasado en todas las líneas". Schmid dijo que Camioneros "se quedó corto" con el acuerdo salarial de un 25 por ciento de aumento y que habrá que negociar paritarias por encima del 30 por ciento.
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-09-2018 / 12:09
Las plantas automotrices de Córdoba y Santa Fe ofrendaron al descontento general 5.500 operarios suspendidos por culpa de la recesión, que en el caso de la industria textil ya acumula 13 meses de trabajo destruidos, entre la competencia importada previa a la devaluación y la caída de las ventas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de la población.
 
En este contexto es que INdEC registra en su último reporte que la desocupación alcanzó al 9,6% de una clase económicamente activa engrosada porque muchas mujeres tuvieron que salir a buscar algún refuerzo a las arcas hogareñas, castigadas por la inflación localizada en su costo de vida (alimentos, combustibles, transporte, servicios públicos, cuotas de salud y educación privadas).
 
En ese marco, las centrales sindicales convocan a un paro la semana próxima que comenzaría el lunes al mediodía con la convocatoria de la CTA y el martes se sumaría la CGT con un paro sin movilización y sin un plan de lucha.
 
El secretario general de Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, confirmó que los sindicatos del sector se sumarán al paro decretado por la CGT. "Cada vez hay más fábricas cerradas y falta trabajo. La situación cada vez se complica más. No hay dialogo y eso nos lleva a una medida de fuerza", justificó el dirigente de los colectiveros.
 
En tanto, el titular de Camioneros, Hugo Moyano, advirtió sobre "el desastre" que está provocando el Gobierno y destacó que ninguno de los funcionarios macristas "sabe lo que es que te falte un plato de comida".
 
El paro general afectará a la mayoría de las actividades y servicios en todo el país. El transporte público, el de mercaderías, la atención en dependencias públicas, la apertura de comercios, la actividad financiera, el dictado de clases en las escuelas, el funcionamiento de centros médicos, la recolección de basura y la provisión de combustibles serán algunas de las actividades afectadas por la medida de fuerza.
 
Con lo cual se espera un paro contundente y una jornada con muy poco movimiento.
 
La Opinión Popular

23-09-2018 / 10:09
El desempleo en los grandes conglomerados urbanos rasguña el 10 por ciento según guarismos oficiales del segundo trimestre. Superará los dos dígitos, todo lo indica. Agravarán el cuadro la inflación colosal de julio y agosto, la superior que se espera para septiembre, el traslado a precios de aumentos de tarifas y combustibles. Hay que remontarse décadas atrás para encontrar precedentes tan tremendos.
 
El contorno de la caída del empleo se conoce: acentuado en el Conurbano bonaerense, con visos de catástrofe en la industria, particularmente en la textil y la metalúrgica. Los análisis críticos lo anunciaban desde que arrancó la presidencia de Mauricio Macri. Su séquito de economistas y opineitors, a regañadientes, viene reconociendo lo innegable desde hace meses.
 
El empleo informal añade otro dato preocupante. El impacto de la crisis pega más duro en las changas que en los empleos registrados. Cuando se leen con cuidado los indicadores se percibe que buscan trabajo aun los que tienen la suerte de laburar. En criollo, el sueldo no les alcanza para vivir.
 
La coyuntura se debe leer también con datos que llegan de las calles, los sistemas educativos y de salud, los comedores populares. El universo de la gente de carne y hueso, una millonada. Lo que late y trata de sobrevivir más allá de la City financiera.
 
Se incrementa el número de comedores y merenderos, aún en parajes donde no funcionaban o no hubo jamás. Las provisiones escasean entre otros motivos porque el flujo de requirentes se engrosa más rápido que las respuestas gubernamentales. Más chicas y chicos se quedan a comer en las escuelas, a hurtadillas se llevan parte de sus raciones (insuficientes de por sí) para la cena con la familia.
 
Se ralenta o paraliza la entrega de remedios a hospitales, en los que se nota que hay pacientes que discontinúan tratamientos porque el viaje "les duele".
 
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) grafica el sadismo del mercado de medicamentos, una muestra de cómo funciona el capitalismo salvaje. La inflación en el rubro remedios es superior a la media. El gap crece para los medicamentos que necesitan las personas de tercera edad. Todos tenemos que poner el hombro, preconiza Macri, pero los más vulnerables son quienes más se sacrifican.
 
En medio de la caída, la Nación se empeña en Cruzadas hueras de sensibilidad social. Mantener congelado el Fondo de Incentivo Docente, suspender el Fondo Compensador que ayudaba a las provincias más pobres a sostener el salario de los maestros. La Casa Rosada se ilusiona con suprimir el subsidio al transporte intra provincial.
 
La aspiración del macrismo es llegar al déficit cero, cuenta engañosa porque no incluye los servicios del pago de la deuda externa, a esta altura el mayor gasto para 2019.

22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar