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Nacionales - 25-06-2018 / 09:06
A LA HUELGA CONVOCADA HOY POR LA CGT SE SUMAN LAS DOS CTA, LA CORRIENTE FEDERAL, EL MASA Y MOVIMIENTOS SOCIALES

Paro General: Macri recibe hoy un fuerte mensaje en contra del acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas

Paro General: Macri recibe hoy un fuerte mensaje en contra del acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas
EL PAÍS ENTERO PARA CONTRA MACRI. El tercer paro nacional convocado por la conducción de la CGT contra las políticas de ajuste neoliberal del gobierno de Macri comenzó desde las 0 horas. La medida de fuerza tiene un gran impacto en todo el país por la convocatoria de un amplio arco de organizaciones sindicales que incluyen la paralización total del transporte y los servicios. También se siente muy fuerte en la industria. Colectivos, subtes y trenes están totalmente paralizados. Todos los vuelos fueron suspendidos por los aeronáuticos y los puertos cesaron toda su actividad.
Está en marcha el tercer paro general de la CGT durante el gobierno anti obrero de Mauricio Macri. Las distintas y heterogéneas organizaciones sindicales, políticas y sociales que adhieren a la medida de fuerza plantearon que será el más contundente de estos tres años: no habrá transporte (ni trenes, ni colectivos, ni subte, ni aviones) y las principales ramas del trabajo se sumarán.
 
La huelga, que se extenderá por 24 horas desde la medianoche, fue convocada para exigir cambios en el rumbo económico neoliberal y en rechazo de aquello que los gremios definen como un "brutal ajuste" impuesto por el nefasto Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
La protesta, que cuenta hasta con cierto aval de la Iglesia, también apunta a forzar al Gobierno a revisar su plan de recortes en la administración pública y refrendar una suerte de pacto anti despidos hasta fin de año en el sector privado, una alternativa que ya fue desechada desde la Casa Rosada tras el fallido antecedente de 2016.
 
Si bien la CGT llamó a un paro sin movilización, diversas agrupaciones de izquierda harán cortes de ruta, de calles y actos en distintos puntos del país para manifestarse contra el acuerdo con el FMI, el atraso salarial, el ajuste y el aumento de tarifas.
 
Diversos funcionarios macristas de primera línea del Gobierno de los Ricos cuestionaron la medida y hasta llamaron a carnerear e ir a trabajar. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, sostuvo que "la gente no sabe por qué paran". "Vive en otra realidad", le respondió el triunviro de la CGT Carlos Acuña.
 
El gobierno de los CEOs y los medios afines (como Clarín, La Nación e Infobae) afirman que paro de la CGT "tiene un alto costo" para el país. Lo que dejaría de producirse por la jornada sin actividad alcanzaría la suma de USD 1.000 millones. Sin embargo, nada dicen de un saqueo cotidiano: los pagos de la deuda pública, que cuestan cada día casi 200 millones de dólares, tomando las cifras que capital e intereses que ha cancelado Macri desde que asumió.
 
La Opinión Popular

 
A LA HUELGA CONVOCADA HOY POR LA CGT SE SUMAN LAS DOS CTA, LA CORRIENTE FEDERAL, EL MASA Y MOVIMIENTOS SOCIALES
 
El día del tercer paro contra Macri
 
Así como en su momento el Gobierno llegó demasiado tarde con una negociación con el peronismo para evitar que Macri tuviera que vetar la ley que morigeraba los aumentos a las tarifas de servicios públicos, el paro de hoy indica que llegó tarde a intentar una negociación con la CGT.
 
Esta central anunció que, si el Presidente vetaba esa norma, iba a ir a un paro general. Macri la vetó e intentó tardíamente negociar con los sindicalistas, con ofertas de destrabar fondos de las obras sociales sindicales y de otorgar un 5 por ciento más de aumento al techo del 15 por ciento de las paritarias (para aquellas empresas que optaran hacerlo).
 
Pero, más allá del timing, lo que terminó de reunir en una misma huelga a los sectores sindicales más propensos a negociar y a los más combativos fue el acuerdo con el FMI. El presidente Macri dejó claro a sus ministros que el margen de negociación era escaso: el ajuste no era negociable.
 
Por lo tanto, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se retiró de la mesa de negociación, en la que quedó únicamente el de Trabajo, Jorge Triaca, quien suele ser el encargado de decir que no a todos los planteos de los sindicalistas: desde el compromiso antidespidos que pedían hasta la posibilidad de eximir al medio aguinaldo de pagar el Impuesto a las Ganancias.
 
Ante este escenario, y luego de muchas discusiones internas, la CGT levantó la última reunión llamada por el Gobierno y lanzó el paro general hace doce días. Muchos especulaban con el largo plazo de la convocatoria podía permitirle al oficialismo debilitar el paro, logrando que varios gremios se bajaran, como ocurrió en diciembre pasado. O bien llegar a algún tipo de acuerdo con la CGT que los llevara a levantar la medida. Nada de esto, finalmente, sucedió.
 
 
Unidad
 
A la huelga general de hoy, además de la CGT, adherirán las dos CTA, la Corriente Federal, el MASA y los movimientos sociales. A esto se sumará un "persianazo" por parte de la Asamblea de Pequeña y Mediana Empresa, la Asociación Pyme, Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino y el Frente Productivo. De la huelga participarán la UTA y los metrodelegados, UPCN y ATE, esto es, una unidad de diversos sectores a los que, en otras oportunidades, el macrismo había conseguido dividir. Estarán también los distintos sectores que confluyeron en las últimas manifestaciones y protestas: los bancarios, los camioneros, los docentes.
 
Dado que la CGT no convocó a una manifestación, habrá una importante cantidad de cortes y actos motorizados por diversas agrupaciones de izquierda, desde el Partido Obrero, el Nuevo MAS, pasado por el MST o izquierda socialista.
 
Entre las consignas del paro que mencionó la CGT están "la necesidad de expresarle al gobierno nacional su más enérgico repudio al ajuste salvaje al que somete a los trabajadores". "El veto a la rebaja de tarifas aprobado por el Congreso y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus consecuencias sobre el empleo, la obra pública, la seguridad social y las economías regionales, que no hacen más que agravar dramáticamente la ya insoportable situación social", remarcaron. Estos serán los motivos el tercer paro general, después de los realizados el 6 de abril de 2017 y el 18 de diciembre del año pasado.
 
 
Vayan a laburar
 
Desde el oficialismo ayer salieron a manifestarse en masa contra el derecho de los trabajadores a parar. A la cabeza estuvo Triaca, quien acusó a "sectores del sindicalismo" de pretender generar "tensión social y la inestabilidad del Gobierno". "Buscan el conflicto por el conflicto mismo y no resuelven los problemas de la Argentina con un paro", afirmó el ministro de Trabajo.
 
Desde el Gobierno hicieron hincapié en el supuesto costo que tendrá la medida. El diputado PRO Pablo Torello sostuvo que son 28.824 millones de pesos y citó como fuente un comunicado que difundió ayer el Ministerio de Hacienda. "Esto nos cuesta mañana 'la defensa de los trabajadores' organizado por los que no trabajan", sostuvo el diputado y hermano del jefe de asesores del Presidente, el influyente José Torello. Este último también tuvo algo para decir: "Mañana todos los que podamos vayamos a trabajar así sacamos al país adelante. Hay muchos motivos para ir a trabajar".
 
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, sostuvo que "un paro no cambia, no transforma la realidad". "Entendemos que es un momento difícil en un camino que sigue siendo el mejor posible para los argentinos", sostuvo Vidal. Sobre el ajuste que se viene, aseguró que "más allá de que hemos tenido años de esfuerzo y de dificultad, y seguramente tenemos un camino todavía difícil por recorrer, lo que estamos haciendo es profundo y es de verdad".
 
Por su parte, la vicepresidenta Gabriela Michetti les reprochó a los que paran hoy que "lo único que ponen en la mesa es el monto del salario, y no la productividad, competitividad y la asistencia". "La conversación se hace imposible porque si vos solo vas a pelear una parte, que es la que te conviene a vos, no se puede, es imposible", se quejó sobre los planteos ante la caída de la capacidad adquisitiva de los salarios.
 
En tanto, la diputada Elisa Carrió les habló a los sindicalistas con una fábula, del "águila y la gallina". "Los corruptos son gallinas, toda su vida tendrán que tragar lombrices, seguirán picoteando en el piso", sostuvo un conferencista en un video que compartió Carrió. "Lo peor que hacemos los padres es convertir águilas en gallinas, listos para corromper, listos para robar, para ser oportunistas", dice el video con el que Carrió les transmitió su desprecio a los trabajadores que paran.
 
El consultor oficialista Jaime Durán Barba estimó, en tanto, que "las huelgas generales eran más importantes en la antigua sociedad, en la que la gente se conformaba con ser atropellada por patotas". Sostuvo que la imagen de Hugo Moyano -al que le atribuyó la protesta- es "desastrosa" y concluyó con que "la huelga fortalecerá al Gobierno. No hay ninguna razón para que la acción de algunos sindicatos, dirigidos por personas cuestionadas, atacando a la gente que quiere ir a su trabajo, sea popular". Por último, Frigerio dijo que el paro "no tiene ningún sentido" y que "ni siquiera la gente sabe por qué están parando".
 
 
Triunviros
 
A Frigerio salió a cruzarlo Acuña. "Él tiene una visión del país en el que viven ellos, que nosotros no vemos, es otra realidad, no conoce lo que está sufriendo la gente", indicó. "Un paro no soluciona nada, ni va a arreglar el país, es un desahogo de la gente y una expresión para que el Gobierno entienda que las cosas no están bien. A nadie le gusta parar. Esto que sucede es responsabilidad del Gobierno", aseguró Acuña. "La gente no sale a protestar para perjudicar, sale por el hambre y la falta de trabajo", remarcó. "Vamos al FMI a pedir plata para la timba financiera", definió.
 
En tanto, otro de los triunviros, Juan Carlos Schmid, sostuvo que el paro de hoy será "el más contundente de los últimos años", y lamentó que "el Gobierno no quiere reconocer que su programa económico ha fracasado en todas las líneas". Schmid dijo que Camioneros "se quedó corto" con el acuerdo salarial de un 25 por ciento de aumento y que habrá que negociar paritarias por encima del 30 por ciento.
 
Fuente: Página12
 

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15-02-2019 / 11:02
El presidente Mauricio Macri volvió a ser cacheteado por el INDEC. Luego de asegurar -otra vez- que "la inflación está bajando", contra todos los pronósticos del Gobierno la inflación en lugar de caer volvió a acelerarse.
 
El Indec reconoció una suba del 2,9%, muy por encima del 2,6% de diciembre. Si se toman los últimos doce meses, llega a 49,3%, la más alta desde enero de 1992. Los alimentos empujaron la escalada. En la Ciudad de Buenos Aires, la suba de los precios minoristas fue de 3,8 por ciento en enero.
 
La inflación de enero fue impulsada por alimentos y bebidas, servicios públicos, comunicación y turismo. En alimentos y bebidas, que compone el centro de la canasta básica, el aumento de los precios en los últimos doce meses es del 53%, lo cual explica el fuerte aumento de los indicadores de pobreza e indigencia en la última parte del año pasado.
 
La inercia inflacionaria de 2018, junto a los aumentos de costos derivados de la devaluación que todavía no se trasladaron a los precios minoristas y la catarata de aumentos de servicios públicos determinan que la expectativa de inflación para este año no baje del 30%.
 
La inflación de 2,9% en enero es sorprendente en una economía en donde el consumo interno está muy debilitado y el dólar no registró mucha movilidad en el marco de un profundo ajuste fiscal y monetario. Sin embargo, la suba del dólar de 120% el año pasado junto a los grandes tarifazos sobre una economía cuyos precios se movía al 25 % anual antes de la crisis cambiaria multiplicó la inercia inflacionaria.
 
Esto quiere decir que los actores económicos incorporaron la indexación de los precios con números cada vez más grandes. Además, todavía existe una brecha de 20 puntos entre la suba que registran los precios mayoristas y el incremento de los minoristas.
 
El dato del 49,3% es horrible porque pone en tela de juicio el sentido del enorme sacrificio que Macri le pide a la sociedad, con el único objetivo visible de equilibrar el déficit para bajar la inflación. Sería difícil esperar que febrero muestre un incremento de precios menor al de enero. Este mes empezaron a regir nuevos aumentos en el transporte, la luz, las prepagas y la garrafa social. También se preparan nuevos aumentos en el gas (de 35 %).
 
Aunque los medios afines al gobierno se empeñan en pronosticar para el año una inflación por debajo de 30 %, las decisiones oficiales le meten fuerte presión a los precios. Según transcendidos periodísticos, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne le advirtió a Macri que no va a bajar hasta mayo pero, ¿si tampoco baja en mayo?
 
La Opinión Popular

14-02-2019 / 10:02
14-02-2019 / 10:02
Una multitud marchó "contra el hambre y los tarifazos" del gobierno de Mauricio Macri, convocada por los movimientos sociales y organismos sindicales. Frente al Ministerio de Desarrollo Social y en manifestaciones en distintas provincias, reclamaron alimentos para los comedores populares y aumentos en los salarios sociales y en la Asignación Universal por Hijo.
 
Ante el despacho de Carolina Stanley, los movimientos populares protestaron por la crítica situación social. "Hay hechos dramáticos, difíciles de contar. Miles de Pymes están bajando la persiana: son los principales lugares de empleo y cierran. Si las tarifas se volvieron imposibles de pagar para la clase media, imaginen qué pasa con nuestros compañeros en los barrios de la periferia..."
 
"La única salida que tenemos es engancharnos de la luz y eso nos pone en el lugar de la marginalidad", acusó, durante el acto frente al Ministerio de Desarrollo Social, el titular de la CTEP, Esteban Castro. La jornada se realizó con la consigna "contra el hambre y los tarifazos". En la víspera, la ministra Stanley, que acusó a los movimientos de usar "métodos extorsivos", admitió que el índice de pobreza del Indec volverá a subir en marzo.
 
El reclamo fue convocado por "los cayetanos", la Coordinadora de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el Frente Darío Santillán y el Frente de Organizaciones en Lucha.
 
Son el conjunto de organizaciones sociales que hoy concentran la mayor capacidad de movilización y, al mismo tiempo, de negociación con el Gobierno a través de la Mesa de Diálogo, una instancia abierta a inicios de la gestión de Cambiemos con la intermediación de la Iglesia católica, que funciona más o menos espasmódicamente.
 
Desde ahí, por ejemplo, el Ministerio de Desarrollo Social motorizó el salario social complementario como reemplazo de los programas de empleo del gobierno anterior. O decidió, sobre finales del año, un bono para los beneficiarios de planes sociales, que en cambio no llegó a los jubilados.
 
Las denuncias sobre la brutal situación del pueblo trabajadores que se hicieron durante la marcha y desde el palco son correctas, pero la política de "los cayetanos" tiene además otros objetivos. Por un lado, organizar y contener a los sectores más precarizados de la clase trabajadora, que hoy sobreviven con planes de 6000 pesos o son directamente desocupados. Esa política tiene la bendición del Papa Francisco.
 
Por otro, que más allá de las movilizaciones, la bronca contra el ajuste sea canalizada a través de un amplio frente "anti Macri" que se exprese en las urnas a fin de año. Es lo que discuten las organizaciones junto a la CGT, gobernadores y las distintas alas del peronismo.
 
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13-02-2019 / 11:02
13-02-2019 / 08:02
Como consecuencia del modelo neoliberal de Mauricio Macri, casi la mitad de las maquinarias industriales se mantuvieron inactivas durante diciembre. La Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) fue de 56,6%, lo que implicó una caída interanual de 7,4 puntos. Fue el peor mes del gobierno de Macri en lo productivo y el peor diciembre desde que el Indec publica datos, desde el 2002.
 
Gracias a las políticas de ajuste de Macri y del FMI, la industria automotriz mantuvo al 74,4% de sus líneas completamente desactivadas y la textil usó sólo el 32,3%. Por el lado de la demanda, la caída del consumo interno siguió golpeando, e incluso se intensificó y fue la principal explicación del desplome de la automotriz y de la textil y de la contracción de las alimenticias, entre otras.
 
La propia recesión fabril golpeó a otros sectores como la siderurgia, que llevó a las metálicas básicas a una caída interanual de 4 puntos de su uso de la capacidad instalada hasta una de 69,4%. También tiró para abajo a la química, que se contrajo 2,5 puntos en la comparación interanual.
 
Para colmo, el ajuste fiscal desactivó al componente de la demanda que había traccionado durante el cierre del 2017: la construcción. La fortísima caída de 20,5% en ese sector, que es a la vez un gran demandante de distintos productos fabriles, fue la causa principal de la mayor cantidad de maquinarias apagadas en rubros como los minerales no metálicos, que sufrieron un desplome extraordinario de 15,2 puntos. También golpeó a la metalmecánica, que contrajo en 12,8 puntos su uso de capacidad instalada.
 
Los datos del desplome productivo se suceden a la par de ciertos tímidos festejos de Cambiemos que genera la caída relativa de la tasa de interés, que aun así sigue generando un acceso prohibitivo al crédito productivo, con una tasa de 51,85% para los adelantos en cuenta corriente. Hoy la prioridad del Gobierno es estabilizar y por eso las tasas y el gasto le ponen más freezer a la economía.
 
La pregunta es hasta qué punto podrán seguir achicándose las fábricas sin verse obligadas a cerrar. Este nivel de uso de la capacidad instalada es más que crítico ya, de cierre de empresas. En diciembre crecieron las paradas programadas, por el escaso nivel de actividad. Hacia adelante la perspectiva tampoco es muy positiva. Durante este primer trimestre la dinámica no va a cambiar porque ninguna de las palancas de la economía, desde la oferta o la demanda, permiten avizorar un repunte.
 
Para el Gobierno, desde el segundo trimestre el escenario más optimista es uno de estabilidad cambiaria y recesión. Y el escenario pesimista es uno de inestabilidad y que sigan cayendo el poder adquisitivo y la inversión. Es el resultado de la lógica financiera sobre la productiva. La conclusión es clara: difícilmente llegue una lluvia de inversiones si de las maquinarias ya existentes sólo se está usando la mitad.
 
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