La Opinión Popular
                  17:09  |  Viernes 15 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Reflexionemos antes lo que corresponde hacer y no imitemos a los atenienses, que primero atacan y luego discurren”. Pantagruel
Recomendar Imprimir
Nacionales - 24-06-2018 / 10:06
NADIE NEGOCIA CON DÉBILES

La CGT quiere un paro contundente que la fortalezca para sentarse a negociar revisión de paritarias

La CGT quiere un paro contundente que la fortalezca para sentarse a negociar revisión de paritarias
La "letra chica" del acuerdo stand-by con el FMI, sumado a la negativa del Gobierno de Macri a flexibilizar su propuesta de revisión salarial, empujaron a la cúpula sindical a tomar una medida que venían dilatando bajo la presión del gremialismo "duro". Ahora, ya piensa en la negociación del día después. Distintos sectores de la central obrera plantean la necesidad de endurecer su posición frente al gobierno de Mauricio Macri. Trabajan en cinco puntos de unidad: defensa del transporte, de la energía, de la producción, de la salud y de la educación.
El Gobierno de los Ricos enfrentará este lunes el paro más fuerte de la CGT desde que asumió el millonario Mauricio Macri. Fortalecida por la adhesión de los gremios del transporte y el amplio respaldo de todos sus sectores internos, la central obrera enviará así una señal de malestar contra la política económica neoliberal.
 
Será la postal de un país sin colectivos, trenes ni subtes, con la que buena parte de la dirigencia buscará ganar "musculatura" para retomar las negociaciones con el Gobierno de los CEOs, interrumpidas por el creciente clima de conflictividad y la interna sindical.
 
La definición del paro se precipitó por decisiones tomadas en la Casa Rosada. Luego de dilatar la fecha de la medida durante un mes, el sindicalismo esperaba al menos avanzar en el freno a los despidos por seis meses, la quita de Ganancias sobre el aguinaldo, paritarias sin techo, la devolución de los fondos a las obras sociales y la exclusión de cambios en la Ley de Contrato de Trabajo en los proyectos de reforma laboral.
 
Para la estadística, el de mañana será el tercer paro general de la CGT contra el gobierno anti obrero de Macri. La medida de fuerza promete contundencia porque, a diferencia de diciembre pasado, la adhesión de los sindicatos se presenta hasta el momento sin fisuras y la coyuntura ayuda.
 
Sin embargo, la efectividad de la huelga crecerá en tanto se enmarque en un proceso posterior no sólo de unidad sindical sino a partir de un programa que todos acompañen. Es el camino necesario para que el Gobierno sienta que tiene enfrente un actor político de peso y no una congregación informe y dividida que se vuelve incapaz de defender los derechos de los trabajadores ante el programa económico de ajuste que implementan en la Casa Rosada.
 
De alguna manera, Moyano hijo se expresó en ese sentido cuando exigió que el reclamo "no se agote el lunes a la noche" al entender que el modelo neoliberal del Gobierno continuará que por más que esté golpeado no hay señales de que se detenga y, como indicó el camionero "vendrán por los convenios colectivos de trabajo, la reforma laboral, con un ajuste brutal después del acuerdo con el Fondo".
 
En tanto, a contramano de la orden bajada desde la CGT, la izquierda realizará una veintena de piquetes en los principales accesos a la Capital y una protesta en el Obelisco para evitar que la medida se convierta en un "paro dominguero". 


El gobierno de los Ricos une a todos en contra. La Iglesia católica avala el paro. Las razones sobran. La necesidad de continuar la lucha, también. ¿Entonces, qué puede salir mal? Es por eso que lo más importante comienza el martes.

La Opinión Popular

 
UNIDOS POR LA HUELGA, LOS GREMIOS AVANZAN HACIA UN PLAN DE LUCHA
 
Un paro contundente y una CGT con la mira en el día después
 
Hace unas semanas el triunviro Juan Carlos Schmid aseguró durante una entrevista a PáginaI12 que la CGT llegó tarde a los acontecimientos y ésta no parece ser la excepción. El reclamo de la central obrera llega en un momento de debilidad del Gobierno pero entre algunos dirigentes sindicales que integran el Consejo Directivo como otros que estuvieron y ya no lo están e incluso los que nunca se sumaron, coinciden en que el llegar tarde debe ser tomado como una anécdota pero advierten que el error sería que todo se agote en la medida de fuerza.
 
Por caso, el viernes pasado dirigentes que no comparten tribuna como Pablo Moyano de Camioneros y el titular del gremio de los pilotos, Pablo Biró, coincidieron en señalar la necesidad imperiosa de corregir los errores internos en la CGT y acordar lo que el aeronáutico definió como "un plan programático" que una a la central obrera: "Habiendo logrado la unidad, hay que impulsar un plan de lucha mucho más profundo, primero en la CGT y después articularlo con todos los sectores de la sociedad", indicó Biró, que suele repetir que nadie negocia con débiles.
 
En principio hay dos sectores que por separado plantean el cambio en la confederación de trabajadores. Hay puntos de coincidencias e incluso comparten espacios de militancia.
 
La organización que surgió a partir de la movilización del 21F que condujo Camioneros no logró desarrollarse más allá de los sindicatos que participaron de la multitudinaria movilización. Sin embargo, fue un aviso más que notorio de que la experiencia del triunvirato, con su excesiva inclinación por el diálogo, estaba agotada.
 
De todas formas el techo que encontró ese grupo mostró que la sola combatividad no resulta suficiente ya que tanto en la política como en el sindicalismo la fuerza necesita estar acompañada de una capacidad de negociación (y de alianzas) porque de lo contrario no garantiza los resultados pretendidos.
 
Algunos de los participantes de ese espacio se entusiasmaron incluso con reflotar la experiencia del Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) pero eso no prosperó y por diferentes motivos. No son los mismos tiempos, cambiaron los protagonistas y tal vez porque a los que quedan de aquellos años ya les tomaron el tiempo o dejaron algunas heridas que todavía no cicatrizaron.
 
Hay dirigentes afines a Hugo Moyano que reconocen cierto dolor por la actitud distante que tuvo el veterano líder camionero durante los aciagos días de diciembre cuando se intentó frenar sin éxito la sanción de la reforma previsional. 
 
Ahora se abrió un nuevo espacio donde confluyen la UOM, el despertado Smata, gremios de la Corriente Federal de los Trabajadores como APLA (pilotos), Sadop y la Federación Gráfica Bonaerense, pero también aquellos que integran el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA).
 
No es un grupo homogéneo. Entre ellos hay historias no muy antiguas de distanciamiento pero que, como ocurre más a menudo de lo que se imagina, los une el espanto de ver una realidad que se los está llevando por delante sin mucha piedad.
 
Es por eso que se plantean cinco puntos para trabajar unidos que se pueden simplificar en la defensa del transporte, la energía, la producción, la salud y la educación.
 
Las conversaciones venían realizándose de manera reducida hasta el martes pasado cuando decidieron encontrarse todos en la sede de los mecánicos. La idea es ampliar la base de gremios participantes para trabajar en la tan mentada unidad del movimiento obrero.
 
Todos coinciden en dos puntos: el éxito del paro y la necesidad de construir, a partir de la medida de fuerza, un proceso real de unidad para confrontar con el modelo que pretende llevarse puesto los históricos derechos laborales y los sindicatos.
 
El próximo miércoles volverán a reunirse. Las invitaciones están siendo cursadas. De hecho avanzan sobre los sindicatos que integran el sector conocido como independientes y entre ellos la Uocra ya recibió el convite. Según reconocieron fuentes del gremio tienen pensado participar.
 
Los gordos también serán invitados y es probable que concurran en esta oportunidad o en otro encuentro porque más allá del peso específico que tienen estos dirigentes están lejos de comer vidrios y saben que deben abrirse a esta posibilidad ya porque por sí solos no pueden mover una verdadera central obrera.
 
Los sindicatos que responden a la conducción Luis Barrionuevo todavía no dijeron nada pero es poco probable que el gastronómico evite escaparle a esto que está cocinando aunque más no sea para conocer cuáles son los ingredientes.
 
Por Felipe Yapur
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
15-02-2019 / 11:02
El presidente Mauricio Macri volvió a ser cacheteado por el INDEC. Luego de asegurar -otra vez- que "la inflación está bajando", contra todos los pronósticos del Gobierno la inflación en lugar de caer volvió a acelerarse.
 
El Indec reconoció una suba del 2,9%, muy por encima del 2,6% de diciembre. Si se toman los últimos doce meses, llega a 49,3%, la más alta desde enero de 1992. Los alimentos empujaron la escalada. En la Ciudad de Buenos Aires, la suba de los precios minoristas fue de 3,8 por ciento en enero.
 
La inflación de enero fue impulsada por alimentos y bebidas, servicios públicos, comunicación y turismo. En alimentos y bebidas, que compone el centro de la canasta básica, el aumento de los precios en los últimos doce meses es del 53%, lo cual explica el fuerte aumento de los indicadores de pobreza e indigencia en la última parte del año pasado.
 
La inercia inflacionaria de 2018, junto a los aumentos de costos derivados de la devaluación que todavía no se trasladaron a los precios minoristas y la catarata de aumentos de servicios públicos determinan que la expectativa de inflación para este año no baje del 30%.
 
La inflación de 2,9% en enero es sorprendente en una economía en donde el consumo interno está muy debilitado y el dólar no registró mucha movilidad en el marco de un profundo ajuste fiscal y monetario. Sin embargo, la suba del dólar de 120% el año pasado junto a los grandes tarifazos sobre una economía cuyos precios se movía al 25 % anual antes de la crisis cambiaria multiplicó la inercia inflacionaria.
 
Esto quiere decir que los actores económicos incorporaron la indexación de los precios con números cada vez más grandes. Además, todavía existe una brecha de 20 puntos entre la suba que registran los precios mayoristas y el incremento de los minoristas.
 
El dato del 49,3% es horrible porque pone en tela de juicio el sentido del enorme sacrificio que Macri le pide a la sociedad, con el único objetivo visible de equilibrar el déficit para bajar la inflación. Sería difícil esperar que febrero muestre un incremento de precios menor al de enero. Este mes empezaron a regir nuevos aumentos en el transporte, la luz, las prepagas y la garrafa social. También se preparan nuevos aumentos en el gas (de 35 %).
 
Aunque los medios afines al gobierno se empeñan en pronosticar para el año una inflación por debajo de 30 %, las decisiones oficiales le meten fuerte presión a los precios. Según transcendidos periodísticos, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne le advirtió a Macri que no va a bajar hasta mayo pero, ¿si tampoco baja en mayo?
 
La Opinión Popular

14-02-2019 / 10:02
14-02-2019 / 10:02
Una multitud marchó "contra el hambre y los tarifazos" del gobierno de Mauricio Macri, convocada por los movimientos sociales y organismos sindicales. Frente al Ministerio de Desarrollo Social y en manifestaciones en distintas provincias, reclamaron alimentos para los comedores populares y aumentos en los salarios sociales y en la Asignación Universal por Hijo.
 
Ante el despacho de Carolina Stanley, los movimientos populares protestaron por la crítica situación social. "Hay hechos dramáticos, difíciles de contar. Miles de Pymes están bajando la persiana: son los principales lugares de empleo y cierran. Si las tarifas se volvieron imposibles de pagar para la clase media, imaginen qué pasa con nuestros compañeros en los barrios de la periferia..."
 
"La única salida que tenemos es engancharnos de la luz y eso nos pone en el lugar de la marginalidad", acusó, durante el acto frente al Ministerio de Desarrollo Social, el titular de la CTEP, Esteban Castro. La jornada se realizó con la consigna "contra el hambre y los tarifazos". En la víspera, la ministra Stanley, que acusó a los movimientos de usar "métodos extorsivos", admitió que el índice de pobreza del Indec volverá a subir en marzo.
 
El reclamo fue convocado por "los cayetanos", la Coordinadora de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el Frente Darío Santillán y el Frente de Organizaciones en Lucha.
 
Son el conjunto de organizaciones sociales que hoy concentran la mayor capacidad de movilización y, al mismo tiempo, de negociación con el Gobierno a través de la Mesa de Diálogo, una instancia abierta a inicios de la gestión de Cambiemos con la intermediación de la Iglesia católica, que funciona más o menos espasmódicamente.
 
Desde ahí, por ejemplo, el Ministerio de Desarrollo Social motorizó el salario social complementario como reemplazo de los programas de empleo del gobierno anterior. O decidió, sobre finales del año, un bono para los beneficiarios de planes sociales, que en cambio no llegó a los jubilados.
 
Las denuncias sobre la brutal situación del pueblo trabajadores que se hicieron durante la marcha y desde el palco son correctas, pero la política de "los cayetanos" tiene además otros objetivos. Por un lado, organizar y contener a los sectores más precarizados de la clase trabajadora, que hoy sobreviven con planes de 6000 pesos o son directamente desocupados. Esa política tiene la bendición del Papa Francisco.
 
Por otro, que más allá de las movilizaciones, la bronca contra el ajuste sea canalizada a través de un amplio frente "anti Macri" que se exprese en las urnas a fin de año. Es lo que discuten las organizaciones junto a la CGT, gobernadores y las distintas alas del peronismo.
 
La Opinión Popular

13-02-2019 / 11:02
13-02-2019 / 08:02
Como consecuencia del modelo neoliberal de Mauricio Macri, casi la mitad de las maquinarias industriales se mantuvieron inactivas durante diciembre. La Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) fue de 56,6%, lo que implicó una caída interanual de 7,4 puntos. Fue el peor mes del gobierno de Macri en lo productivo y el peor diciembre desde que el Indec publica datos, desde el 2002.
 
Gracias a las políticas de ajuste de Macri y del FMI, la industria automotriz mantuvo al 74,4% de sus líneas completamente desactivadas y la textil usó sólo el 32,3%. Por el lado de la demanda, la caída del consumo interno siguió golpeando, e incluso se intensificó y fue la principal explicación del desplome de la automotriz y de la textil y de la contracción de las alimenticias, entre otras.
 
La propia recesión fabril golpeó a otros sectores como la siderurgia, que llevó a las metálicas básicas a una caída interanual de 4 puntos de su uso de la capacidad instalada hasta una de 69,4%. También tiró para abajo a la química, que se contrajo 2,5 puntos en la comparación interanual.
 
Para colmo, el ajuste fiscal desactivó al componente de la demanda que había traccionado durante el cierre del 2017: la construcción. La fortísima caída de 20,5% en ese sector, que es a la vez un gran demandante de distintos productos fabriles, fue la causa principal de la mayor cantidad de maquinarias apagadas en rubros como los minerales no metálicos, que sufrieron un desplome extraordinario de 15,2 puntos. También golpeó a la metalmecánica, que contrajo en 12,8 puntos su uso de capacidad instalada.
 
Los datos del desplome productivo se suceden a la par de ciertos tímidos festejos de Cambiemos que genera la caída relativa de la tasa de interés, que aun así sigue generando un acceso prohibitivo al crédito productivo, con una tasa de 51,85% para los adelantos en cuenta corriente. Hoy la prioridad del Gobierno es estabilizar y por eso las tasas y el gasto le ponen más freezer a la economía.
 
La pregunta es hasta qué punto podrán seguir achicándose las fábricas sin verse obligadas a cerrar. Este nivel de uso de la capacidad instalada es más que crítico ya, de cierre de empresas. En diciembre crecieron las paradas programadas, por el escaso nivel de actividad. Hacia adelante la perspectiva tampoco es muy positiva. Durante este primer trimestre la dinámica no va a cambiar porque ninguna de las palancas de la economía, desde la oferta o la demanda, permiten avizorar un repunte.
 
Para el Gobierno, desde el segundo trimestre el escenario más optimista es uno de estabilidad cambiaria y recesión. Y el escenario pesimista es uno de inestabilidad y que sigan cayendo el poder adquisitivo y la inversión. Es el resultado de la lógica financiera sobre la productiva. La conclusión es clara: difícilmente llegue una lluvia de inversiones si de las maquinarias ya existentes sólo se está usando la mitad.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar