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Internacionales - 18-06-2018 / 08:06
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 18 DE JUNIO DE 1954 ES DERRIBADO EL GOBIERNO GUATEMALTECO DE JACOBO ARBENZ GUZMÁN

Es derrocado un militar patriota unido a las luchas de su pueblo

Es derrocado un militar patriota unido a las luchas de su pueblo
Jacobo Árbenz Guzmán fue un militar y político guatemalteco, Presidente de Guatemala de 1950 a 1954. Electo democráticamente, fue derrocado, el 18 de junio de 1954, por un golpe de Estado orquestado por la CIA de los Estados Unidos, que lo sustituyó por una junta de gobierno militar.
Jacobo Árbenz Guzmán fue un militar y político guatemalteco, Presidente de Guatemala de 1950 a 1954. Electo democráticamente, fue derrocado, el 18 de junio de 1954, por un golpe de Estado orquestado por la CIA de los Estados Unidos, que lo sustituyó por una junta de gobierno militar.
 
Durante el levantamiento contrarevolucionario, el Che Guevara estaba en Guatemala y militó en apoyo a Arbenz. Una vez derrocado el militar patriota, el Che fue expulsado de Guatemala acusado de ser un "peligroso comunista argentino".
 
El gobierno del general Juan Perón dio asilo a docientos refugiados guatemaltecos.
 
De la redacción de La Opinión Popular 

La consolidación de la etapa imperialista del capitalismo y el avance del expansionismo estadounidense en América Latina se dan en el marco de la Guerra Fría.
 
Para esos tiempos en Guatemala, la compañía United Fruit era dueña no sólo de enormes extensiones de tierras, sino de toda la infraestructura del país, incluidos ferrocarril, compañía de teléfonos y telégrafos, puertos, barcos, etcétera.
 
Juan José Arévalo inició en 1945 un proceso reformista, continuado y profundizado luego por Jacobo Arbenz, su sucesor en 1950.
 
Jacobo Arbenz Guzmán (1913-1971) fue un militar nacionalista de izquierda y antiimperialista, de ideas revolucionarias. En 1932, ingresó a la Escuela Politécnica, donde fue alumno distinguido. Se dedicó al estudio de los problemas sociales, políticos y económicos de Guatemala.
 
Fue uno de los principales miembros de la Revolución de Octubre de 1944, con el grado de teniente coronel y Ministro de Defensa con Juan José Arévalo. Presidente de Guatemala desde 1951 hasta 1954. Fue derrocado por un golpe de Estado orquestado por la CIA, que lo sustituyó por una brutal dictadura militar dirigida por Carlos Castillo Armas.
 
Su lucha principal fue en contra de los grandes intereses norteamericanos, principalmente la United Fruit Company, empresa que financió su derrocamiento.
 
Síntesis de su pensamiento
 
- Buscó la independencia económica. Remarcó que necesitaría del capital extranjero sólo en la medida de que el mismo se ajustara a las condiciones locales, permanezca siempre subordinado a las leyes guatemaltecas, coopere con el desarrollo del país y se abstenga de intervenir en su vida social y política.
 
- Defensor de los pueblos originarios que a la sazón constituían el 70% de la población guatemalteca y que estaban completamente excluidos de la sociedad. Abogó por que fueran abolidos las formas de servidumbre, las prestaciones gratuitas y los repartimientos de indígenas.
 
- Sintetizó su gobierno en tres postulados: Independencia económica de la nación (diversificación de la agricultura); transformación del país en una nación capitalista autónoma (aunque fue catalogado de comunista por la CIA) y; elevación del nivel de vida del pueblo.
 
 
La excusa yanqui para los golpes militares
 
El presidente estadounidense Eisenhower, citando el peligro de la posibilidad del comunismo, se enfrentó a Árbenz. Ésta fue durante la guerra fría la excusa estadounidense para provocar golpes militares en Latinoamérica.
 
En febrero de 1954 expropia las tierras de la United Fruit a lo largo de la línea del ferrocarril e instauró un modesto impuesto a las exportaciones de banana para financiar programas sociales.
 
Afectada la United Fruit por la reforma agraria arbencista, la CIA construyó un enemigo en Guatemala: el comunismo internacional y la excusa para derrocar al gobierno de Arbenz.
 
Hasta su renuncia (junio de 1954), Arbenz firmó expropiaciones de medio millón de hectáreas ociosas, lo que significó que 500 mil campesinos se vieran beneficiados, otorgándoseles (para fomento del mercado interno) créditos por 18 millones de dólares. El producto bruto, el consumo personal y la importación de maquinarias (tres rubros en ascenso), demostraban la eficacia del plan.
 
El único país que se solidariza con los revolucionarios guatemaltecos es Argentina, donde 200 exiliados fueron recibidos por el gobierno de Juan Perón, que apoyó a Jacobo Arbenz.
 
Durante el levantamiento contrarrevolucionario, el Che Guevara estaba en Guatemala y militó en apoyo a Arbenz. Una vez derrocado el militar patriota, el Che fue expulsado de Guatemala acusado de ser un "peligroso comunista argentino".
 
Inmediatamente, el Che consigue refugio en la Embajada argentina y consigue, que, en vez de repatriarlo a Argentina, lo saquen a Méjico. Allí conoce a los cubanos de Fidel Castro y empieza a elaborar el proyecto que culmina con la Revolución Cubana en 1959.
 
De la redacción de La Opinión Popular

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En las postrimerías de la Edad Media, una nueva clase social, la burguesía de comerciantes y productores de artículos manufacturados para el comercio, surge del seno de la sociedad feudal de señores propietarios de la tierra y siervos de la gleba.
 
Las nuevas fuerzas productivas que se desarrollaban en el seno de la sociedad feudal chocaban cada vez más con las relaciones de servidumbre propias del feudalismo, sus leyes, sus instituciones, su filosofía, su moral, su arte y su ideología política.
 
Nuevas ideas filosóficas y políticas, nuevos conceptos del derecho y del Estado fueron proclamados por los representantes intelectuales de la clase burguesa, los que por responder a las nuevas necesidades de la vida social, poco a poco se hicieron conciencia en las masas explotadas.
 
La naciente burguesía alentaba a los campesinos a librarse de la servidumbre feudal, incitaba a los artesanos contra las relaciones gremiales corporativas y reclamaba el derecho al poder político. Los monarcas absolutos, la nobleza y el alto clero defendían tenazmente sus privilegios de clase, proclamando el derecho divino de la corona y la intangibilidad del orden social.
 
Eran entonces ideas revolucionarias frente a las ideas caducas de la sociedad feudal. Los campesinos, los artesanos y los obreros de las manufacturas, encabezados por la burguesía, echaron por tierra el orden feudal, su filosofía, sus ideas, sus instituciones, sus leyes y los privilegios de la clase dominante, es decir, la nobleza hereditaria.
 
El 14 de julio de 1789, la Revolución francesa socavó las bases del sistema monárquico y feudal como tal, más allá de sus estertores, en la medida en que lo derrocó con un discurso capaz de volverlo ilegítimo, proclamando las ideas de Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Denis Diderot o Montesquie, portavoces revolucionarios de la filosofía burguesa, como por ejemplo, los conceptos de libertad política, de fraternidad y de igualdad, o las nuevas teorías políticas sobre la separación de poderes del Estado.

La Revolución francesa sentó las bases de la democracia moderna y abrío nuevos horizontes políticos basados en el principio de la soberanía popular.

Escribe: Carlos Morales

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